El SENASA certificó los primeros barnices libres de una sustancia química prohibida por la Unión Europea. La medida protege el acceso de la miel argentina al mercado europeo y refuerza la confianza en la calidad del sector apícola.
Buenos Aires, martes 9 de junio (PR/26)–El sector apícola argentino tiene una buena noticia. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó la aptitud sanitaria de los primeros barnices libres de bisfenol A (BPA), una sustancia química cuyo uso en envases en contacto con alimentos acaba de ser prohibido por la Unión Europea.
Estos barnices están destinados al revestimiento interno de los tambores metálicos que se usan para exportar miel, y su autorización era una condición indispensable para seguir vendiendo al bloque europeo.

La urgencia de la medida no es menor: la Unión Europea puso en vigencia el Reglamento (UE) 2024/3190, que prohíbe expresamente el bisfenol A y otros bisfenoles en materiales que entran en contacto con alimentos.
Los tambores metálicos con barnices sanitarios que se usan para envasar miel argentina quedan directamente alcanzados por esta normativa, lo que convirtió a la certificación del SENASA en una necesidad concreta y urgente para el sector.
¿Por qué importa tanto el bisfenol A?
El BPA es un compuesto químico que se usa habitualmente en revestimientos de envases metálicos. Su problema: puede migrar hacia los alimentos y representar un riesgo para la salud del consumidor.
Por eso Europa decidió prohibirlo, y por eso los productores apícolas argentinos necesitaban con urgencia una alternativa habilitada para seguir operando en ese mercado.
La evaluación de aptitud sanitaria que llevó adelante el SENASA incluyó el análisis de las sustancias que componen los materiales, ensayos de migración, límites específicos y trazabilidad, garantizando que los nuevos barnices cumplan con todos los estándares exigidos.
Una puerta abierta para la miel argentina
La Unión Europea es uno de los destinos más importantes para las exportaciones de miel argentina. Contar con envases que cumplan sus exigencias sanitarias no es un detalle burocrático: es la llave que permite mantener abierta esa puerta comercial.
La disponibilidad de estos barnices certificados representa una herramienta concreta para que productores y exportadores puedan adaptarse sin perder mercado.

El SENASA acompaña así al sector en una transición que, de no haberse concretado a tiempo, podría haber complicado seriamente las exportaciones.
La adecuación a las nuevas normas no solo protege los negocios: también refuerza la imagen de calidad y seguridad que tiene la miel argentina en el mundo.
Los productores o empresas del sector que quieran ampliar información pueden escribir a: apicola@senasa.gob.ar

















