Buenos Aires, domingo 1 junio (PR/25) — A la espera del dato oficial del mes de mayo, el sexto mes del año arranca con aumentos. Bienes y servicios se actualizan, pero –por acuerdo con el Gobierno– muchos mantienen su incremento en torno al 2%.
El Gobierno espera pronto alcanzar un nivel de desaceleración de precios que permita que el IPC comience con un 1 adelante. El último número que comenzó con 1 fue hace casi cinco años, durante el gobierno de Alberto Fernández y en plena pandemia. Como el programa económico requiere “exterminar la inflación” para consolidar su éxito, con una precisión quirúrgica, una buena parte de los aumentos se anclan con ese objetivo.
Los aumentos que se vienen
Las tarifas de luz y de gas natural tendrán un aumento en torno al 2,5%, el cual será oficializado la próxima semana. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, AySA también llevará sus tarifas con un 1% de aumento.
Uno de los incrementos que más se sentirá en la cotidianidad será el de las líneas de colectivos que circulan por el AMBA, donde las tarifas se encarecerán como parte de la actualización establecida en tramos: 31 líneas que circulan en Ciudad de Buenos Aires y Provincia actualizan, desde el domingo 1 de junio, un 4,8% sus tarifas.
Tras la baja en mayo del precio de los combustibles, impulsada por una caída en el precio internacional del petróleo, el Gobierno dispuso la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) en un 1%.
El subte y el Premetro también tienen incrementos pactados para este mes, con pasajes que se ubicarán en $963 y $338,50 respectivamente.
En cuanto a los peajes, la Autopista 25 de mayo, la Perito Moreno, la Illia y la Dellepiane también incrementaron sus tarifas. A modo de ejemplo, para un automóvil, la 25 de Mayo y Perito Moreno pasaron de $3729,84 a $3908,79; la Illia de $1550,63 a $1624,07; y la Dellepiane de $2235,16 a $2342,46.
La medicina prepaga también registrará aumentos de hasta un 2,8%, dependiendo de la empresa.
Los colegios privados de la provincia de Buenos Aires incrementarán sus cuotas un 6,5% en junio y un 4,2% en julio, según informó la Asociación de Institutos Privados de Argentina (AIEPBA). En la Ciudad de Buenos Aires, los ajustes serán de 2% (en promedio) tanto en junio como en julio.
A pesar de los múltiples aumentos, el Gobierno considera que avanza firme en su proceso de desaceleración de la inflación, algo clave para sostener el programa económico en marcha.
La inflación que se siente
A pesar de este clima de «desaceleración general», los argentinos perciben más inflación que lo que refleja el nivel del IPC: así lo reveló un informe de la Universidad Torcuato Di Tella. Si bien el promedio disminuyó de 4,55% en abril a 4,23% para mayo, el número es superior al que marcan las distintas mediciones.
Según el trabajo de campo realizado por esta universidad, «la inflación esperada promedio es de 38,8%, el menor valor desde marzo de 2020. Esto implica una disminución de 2,5 puntos porcentuales respecto a abril, cuando el promedio había sido de 41,3%. La mediana se mantiene constante en 30%».
Cabe destacar que si bien el promedio registra una baja, sigue siendo un número que se ubica por encima del IPC general; lo que revela que los argentinos sienten más los incrementos en sus bolsillos, al menos parcialmente.
El relevamiento también preguntó por la inflación esperada para los próximos 30 días: «Esta medición también muestra una caída en mayo, pasando de 4,55% en abril a 4,23% este mes. La mediana se mantiene en 3%».
En este contexto, el INDEC se perfila para actualizar la canasta del Índice de Precios al Consumidor que -aun sin fecha de aplicación definida- incorporación otros bienes y servicios como así también su ponderación dentro de esta medición para cumplir con el objetivo de reflejar más precisamente los consumos de los hogares argentinos.
Por Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
A pesar de las menores alícuotas y menores precios, un mayor volumen declarado más que compensa y apuntala la recaudación.
Buenos Aires, 31 de mayo (PR/25) .- A falta de un mes para que caduque el esquema de reducción temporal de las alícuotas de derechos de exportación de los principales productos agroindustriales, se estima que el primer semestre del año el agro aporte US$ 3.300 millones, un 25% más que en el primer semestre del año pasado.
Este aumento responde a un incremento en el volumen total declarado, que entre todos los productos contemplados se proyecta que cierrre el primer semestre cerca de 53 Mt declarados, casi un 60% más que lo declarado para vender al exterior (DJVE) en el mismo período del año anterior.
De esta manera, a pesar de que las alicuotas vigentes durante la mayor parte del semestre fueron reducidas y de que los precios promedio de exportación para los principales productos se ubicaron por debajo de los registrados en el primer semestre del año pasado (fundamentalmente los del complejo soja), el mayor volumen impulsa este aumento recaduatorio.
Las proyecciones para el año se sitúan en un monto total de casi US$ 6.500 millones. Este cálculo parte de lo que aun resta vender al exterior de los saldos exportables estimados para la campaña actual y de los precios de exportación vigentes a la fecha.
Una aclaración pertinente es que, en años anteriores, el patrón de anote de DJVE por adelantado de la campaña nueva, es decir, DJVE de mercadería que recién se exportará a partir del 2do trimestre del año siguieinte, era considerable. Sin embargo, esto no ocurró en 2024 y tampoco se corrobora en lo que va de 2025. Por tal motivo, para estimar el volumen total declarado de la campaña nueva (2025/26) en el segundo semestre del año, en lugar de tomarse la distribución promedio de las últimas 5 campañas se tomó la distribución que cada producto tuvo durante el 2024, intentando captar el cambio en los patrones de ventas al exterior.
Comparando el total anual proyectado para 2025 con años anteriores, se aprecia que este monto representa un aumento de algo más de US$ 1.000 millones con relación al año previo, pero queda lejos de los montos que llegaron a alcanzarse en 2021 y 2022, años en los que los precios internacionales se ubicaban en niveles considerablemente superiores a los actuales.
Con relación al último año 2024, uno de los aspectos que destaca es que la estimación de aporte de DEX para este año crece a pesar de que las alícuotas fueron menores para todos los productos durante todo este primer semestre. Esto responde a que la recaudación de 2024 se vio reducida por el mencionado patrón de anote de DJVE: parte de los productos que se exportaron en 2024 había sido vendida al exterior en 2023 y tributado en ese año. Sin embargo, al cambiar ese patrón durante el año, al no venderse al exterior mercadería de la campaña nueva por adelantado, esto no ocurrió con la mercadería de la 2024/25, reduciendo el aporte de DEX. Pero esa mercadería que no se adelantó, si se está vendiendo este año, incrementando la recaudación proyectada para el 2025.
Entre el aporte de cada una de las cadenas se destaca fundamentalmente el complejo soja, que se proyecta cierre el año en US$ 5.140 millones, el 80% del total proyectado para el año. Esto responde a que la soja ý sus derivados son los productos agroindustriales que mayor alícuota deben afrontar.
Desagregando entre lo que aporta cada uno de los productos del complejo, los Subproductos de soja son el principal aportante, con un total proyectado de US$ 2.760 millones, un monto similar al del año pasado. Los derechos de exportación de aceite de soja se estiman en US$ 1.700 millones, en tanto que el poroto aportaría casi US$ 600 millones.
Comparando con el año pasado, el principal aumento viene del lado del aceite de soja, producto de un mayor flujo exportador que se ha registrado desde que comenzó el año.
La divisa norteamericana sigue subiendo y en el mercado de futuros proyectan también un alza.
Buenos Aires, viernes 30 mayo (PR/25) — En mayo, las reservas internacionales cayeron en USD 2.106 milones mientras que el dólar se siguió apreciando en el último día del mes.
El dólar oficial minorista operó a $1.161,45 para la compra y a $1.209,35 para la venta en el promedio de entidades que publica el Banco Central.
En el Banco Nación, el billete cotizó a $1.150 para la compra y $1.200 para la venta.
En tanto, el dólar blue operó a $1.180, por lo cual la brecha se ubicó en el 0,9%.
Este viernes, las reservas brutas internacionales se hundieron USD 1.510 millones, por movimientos habituales a fin de mes de los bancos.
En el acumulado de mayo presentaron un retroceso de USD 2.106 millones, hasta los USD 36.854 millones.
Las reservas tocaron su nivel más bajo desde la llegada de los dólares «frescos» de organismos internacionales a mediados de abril.
En el segmento mayorista, el dólar cerró a $1.188 para la venta, es decir, $5 arriba del cierre del jueves.
Así, el tipo de cambio anotó una suba semanal del 4,8% (ó +$54,50).
En tanto, el dólar futuro también subió, y el mercado proyecta un aumento mensual de apenas 1,8% en promedio a partir de junio.
En cuanto a los dólares financieros, el MEP operó a $1.198,97, por lo que la brecha con el oficial se ubica en el 0,3%. Y el Contado con Liquidación (CCL) cotizó a $1.209,85, por lo que la brecha con el oficial se ubicó en el 1,2%.
El dólar tarjeta o turista, y el dólar ahorro (o solidario), equivalente al dólar oficial minorista más un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, cotizó a $1.579,50.
El dólar cripto cotiza a $1.200 mientras que el Bitcoin de pacta a US$ 105.596.
En el Congreso Maizar 2025, Federico Furiase, director del Banco Central (BCRA), sostuvo, no obstante, que los derechos de exportación son prioridad en la agenda de bajar impuestos.
Federico Furiase, director del Banco Central (BCRA)Gentileza Maizar
Buenos Aires, viernes 30 mayo (PR/25) — Las retenciones para los cultivos como la soja y el maíz vana volver a fin de junio próximo, cuando finalice la baja temporaria que estipuló el gobierno nacional en febrero pasado.
Así lo ratificó Federico Furiase, director del Banco Central, en el Congreso de Maizar 2025, donde habló sobre los fundamentos de las decisiones de las políticas económicas. La soja tributa 26% desde enero último y regresará a un 33%; el maíz pasará de 9,5 a 12%.
En la mesa estuvieron Federico Zerboni, presidente de Maizar, y Marcelo Mc Grech, presidente del Congreso de Mairzar. El funcionario detalló los avances en el frente macroeconómico desde que asumió el gobierno de Javier Milei. “La Argentina no tenía credibilidad”, sostuvo al comienzo de su charla del evento que se realiza en el Goldencenter, donde también destacó que hoy “la economía está creciendo al 6% anual”.
Desde el inicio de la gestión, afirmó, se logró un “ajuste de 5 puntos el primer mes”, acompañado por un programa económico basado en “un ancla fiscal” y “un ancla cambiaria”. Según Furiase, eso permitió contener una situación que era crítica: “Para nosotros era muy importante terminar con la emisión monetaria y recordemos que había riesgo de hiperinflación”.
El funcionario remarcó que el proceso de estabilización ya está dando señales concretas. “Se va dando la fase del crecimiento”, dijo. Y agregó: “Los bancos dejaron de prestarle al Tesoro, y hay capacidad para prestarle a empresas y familias”.
Federico Zerboni, presidente de Maizar; Federico Furiase, director del Banco Central, y Marcelo Mc Grech, presidente del Congreso de Mairzar Gentileza Maizar
Sobre la política cambiaria, Furiase explicó que “las bandas cambiarias fueron consultadas” respecto a la posibilidad de bajar el tipo de cambio. “Si bajar el dólar a 1000 sería muy complicado para los empresarios agros u otras entidades”, contó.
El análisis también abordó el comportamiento estructural de los actores económicos frente a la inestabilidad. “Por años y años de inestabilidad económica, los agentes de esta economía tienen un chip que tiene que ver con un comportamiento defensivo”, explicó. Ese “chip” se traducía en la compra de dólares como refugio ante una macro deteriorada: “Todo el tiempo lo que había era inflación y cuando eso llegaba al borde del desequilibrio generaba más inflación y una carrera nominal que terminaba con más pobreza”.
Furiase sostuvo que ahora el modelo cambió: “Este es un modelo totalmente opuesto, porque hay estabilización macroeconómica”. Enumeró los pilares actuales: “Superávit fiscal, no hay más emisión monetaria y el Banco Central está recapitalizado”.
A diferencia de los ciclos anteriores, subrayó que “la ganancia de competitividad ya no se da con devaluación”, sino que ahora se logra “bajando costos, impuestos, el costo financiero y generando un clima competitivo”. Mencionó también “una apertura comercial inteligente” y que “el año pasado se bajaron impuestos por 2 puntos del PBI”.
Federico Furiase, director del Banco Central Gentileza Maizar
En ese marco, argumentó que “el dólar puede bajar, así como los precios”. Insistió: “Hay que entender que la ganancia de competitividad viene por la baja de los costos, la competencia, la baja del costo financiero”.
Sobre los avances en crédito, reveló que “en menos de un año se duplicaron”. Al asumir este Gobierno, dijo, se había heredado un nivel de crédito en relación con el tamaño de la economía de 4 puntos. “Hoy ese indicador se ubica en 8 puntos del PBI. Eso es parte del porqué se logró bajar la inflación con una recuperación económica muy rápida”, afirmó.
También resaltó la baja del riesgo país: “Recibimos un riesgo país en la zona de los 2700 [puntos] básicos, casi 30% de sobrecosto en dólares. Hoy el costo financiero es de 650 puntos básicos”. Según Furiase, ese saneamiento “le devolvió a las familias y empresas capacidad prestable”.
Consultado por los derechos de exportación, primero destacó que “las cantidades exportadas del primer trimestre de este año hablan de que pueden convivir este tipo de cambio con una competitividad ganada genuinamente”. Explicó que el programa del Gobierno busca “bajar la inflación, impuestos y desregular, eliminar la brecha cambiaria y bajar el costo financiero”.
Furiase indicó que cuando se hizo el cambio de gestión, la Argentina “no tenía credibilidad” Gentileza Maizar
Resaltó que la dirección del programa económico es clara: “Era bajar impuestos y salir del cepo. Si hubiésemos empezado saliendo del cepo sin reservas y hubiésemos empezado bajando impuestos sin haber logrado un sostenimiento creíble y fuerte del superávit fiscal, duraba dos minutos”.
Para profundizar sobre la baja de las retenciones, recordó que se eliminaron para las economías regionales y para la industria. “Se hizo una baja temporal en el caso de la soja y otros componentes agrícolas. En junio vuelven los derechos de exportación para la soja y para la cosecha fina se vuelve a extender esa baja para el año que viene“, aseveró.
Subrayó que la política económica de esta gestión apunta a aliviar la presión tributaria: “Nuestro compromiso y agenda es bajar impuestos: vinimos a bajar la inflación, impuestos y devolver la capacidad prestable a la gente. Que no quede la menor duda que nuestro compromiso y todo el esfuerzo que se hace con la macro es para bajar impuestos y en ese radar, los derechos de exportación van a tener prioridad”, afirmó.
Antes del cierre dejó en claro el peso estratégico del sector agropecuario en la macro: “El campo es un sector muy fuerte y hay una gran apuesta, eso es supervalorable. Está habiendo un cambio de chip importante», sintetizó.
Aunque todavía con ofertas que son algo básicas para sus clientes, cada vez son las entidades del sistema financiero que apuntan a captar los ahorros dolarizados y le hacen frente al avance de las fintech.
Buenos Aires, 30 de mayo (PR/25) .- Las medidas que estuvo tomando el Gobierno de Javier Milei desde su llegada al poder para impulsar una economía más «dolarizada» están dando sus frutos. Ahora, hay cada vez más bancos animándose a ofrecer alternativas de ahorro e inversión en moneda dura, que además apuntan a captar los «dólares del colchón» de los argentinos tras el anuncio del «Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos».
En primer lugar, Banco Supervielle reveló el lanzamiento de una cuenta remunerada en dólares, que pagará intereses por el dinero que esté líquido en las cuentas de los clientes. En este caso, la tasa nominal anual (TNA) será del 2% para personas humanas, un poco menos que la inflación de Estados Unidos, y del 1,5% para pequeñas y medianas empresas.
Cabe señalar que Grupo Supervielle también es dueño de IOL invertironline, uno de los brókers más importantes del país que ofrece una cuenta remunerada en dólares con una TNA del 2%, ya que este vehículo financiero está disponible en el sector fintech desde hace ya bastante tiempo.
Dinero, dólares.
Por su parte, Banco Galicia dio a conocer la semana pasada que también brindará una cuenta remunerada en dólares, con un interés del 2% hasta un tope de US$ 10.000 por persona.
«Muchas personas ahorran en dólares como forma de resguardar valor. Al remunerar la caja, fomentamos que esos ahorros generen un rendimiento de manera simple, segura y con disponibilidad inmediata», comentó Fernando Raverta, jefe de Banca Minorista en Galicia.
Y este lunes, Banco Macro expuso que habrá depósitos a plazo fijo en dólares con tasas de interés variables que podrían llegar hasta el 5,15% anual, casi el doble de la inflación estadounidense y lo mismo que muchas obligaciones negociables de altísima calidad crediticia. En este caso, los plazos de colocación podrán ser de 30, 60 o 90 días y habrá opción de precancelar.
Banco Macro
Un mercado limitado
De acuerdo al consultor financiero Fernando Villar, la estrategia de los bancos surge por dos razones: porque las instituciones no quieren quedarse atrás con respecto a la competencia fintech, es decir, billeteras virtuales; y porque necesitan dólares para prestar dado que los créditos en la divisa estadounidense empezaron a reactivarse.
El problema es que, para los ahorristas que no están tan alejados de las finanzas, las propuestas de los bancos son algo precarias.
«El 2% anual en dólares es un monto que, si bien es útil para el inversor retail, un inversor que conozca un poquito más de finanzas ya sabe que, por ejemplo, un fondo de inversión money market en dólares está rindiendo un 2,5% anual», mencionó el ejecutivo.
«También tenés la particularidad de que algunos bancos ponen un límite máximo a remunerar o te exigen una cantidad mínima de dólares para remunerarte. Entonces, con esos limitantes, naturalmente apuntan a tener los pequeños saldos en dólares remunerados de alguna manera para que la gente no los saque del banco», añadió.
Banco Galicia
En esta línea, Mariano Monferini, analista y asesor financiero independiente, relató que la decisión de los bancos de ofrecer cuentas remuneradas en dólares «marca un cambio interesante en el mercado local», pero coincidió en que, aunque representa una mejora frente al tradicional «dólar colchón», existen alternativas más atractivas para pequeños ahorristas e inversores conservadores.
«Por ejemplo, fondos como el Schroder Retorno Total Cuatro, un money market en dólares, están rindiendo en torno al 4% anual, con buena liquidez y bajo riesgo», detalló.
En tanto, en cuanto al plazo fijo en dólares de Macro, indicó que la tasa resulta competitiva, pero quienes prioricen mayor liquidez podrían evaluar opciones como el Gainvest Renta Fija Dólares, que ofrece una tasa interna de retorno (TIR) cercana al 6,5%, con rescate a 24 horas y una valuación diaria basada en lo devengado, «lo que reduce notablemente la volatilidad típica de los fondos comunes de inversión en dólares»
Buenos Aires, jueves 29 mayo (PR/25) — La relación comercial de la Argentina con el gigante asiático y la importancia de los marcos regulatorios fueron ejes centrales de un panel del Congreso Maizar 2025 en el que participaron Nelson Illescas, director de GPS; Sofía Mantilla, directora de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) y Manuel Chiappe, subsecretario de Políticas Agropecuarias y Forestales de la Nación, en un panel moderado por el consultor en asuntos públicos Hernán Maurette.
La disputa geopolítica con Estados Unidos condiciona inevitablemente las relaciones con China, principal importador de materias primas agrícolas del mundo, y socio comercial de primer orden para la Argentina.
Cómo diversificar las exportaciones, aprovechar la búsqueda de nuevos proveedores por parte del gigante asiático y acelerar las negociaciones en materia de biotecnología, fueron los puntos principales del panel que compartieron Nelson Illescas, director de GPS; Sofía Mantilla, directora de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) y Manuel Chiappe, subsecretario de Políticas Agropecuarias y Forestales del gobierno nacional, con la moderación del consultor en asuntos públicos Hernán Maurette.
Illescas abrió el panel “China en la estrategia comercial tecnológica argentina” con la presentación de un informe sobre la situación actual del comercio agroalimentario entre Argentina y el gigante asiático. Destacó la importancia del intercambio entre ambos países, pero alertó sobre la excesiva concentración de las exportaciones locales a ese destino. “El 92% de las ventas está explicado por siete productos”, señaló. El poroto de soja, la carne bovina (hoy amenazada por una investigación china sobre política comercial) y granos como la cebada y el sorgo (impulsados por disputas comerciales de China con otros países).
El especialista señaló que hay oportunidades para diversificar esa oferta exportadora. Mencionó, por caso, los avances en las negociaciones por el ingreso de menudencias. También le asignó posibilidades al maíz, más allá de que el país asiático esté bajando sus importaciones globales.
Illescas consideró clave aprovechar las oportunidades que brinda el interés chino por diversificar sus proveedores, en el marco de la tensión con Estados Unidos.
Para posicionarse mejor en esa carrera es fundamental aumentar la producción por vía de un salto en la productividad, señaló. Y en esa línea destacó la importancia de la biotecnología. Para ello, consideró necesario reducir las “asincronías” que se plantean con el marco regulatorio de China en materia de OGM. “La aprobación de estos eventos es una barrera paraarancelaria, porque tarde entre 8 y 9 años”, dijo, al tiempo que instó a buscar acuerdos, como los que tienen avanzados el propio Estados Unidos y Brasil, para reducir los procesos de aprobación a uno, dos o tres años. El reconocimiento de las evaluaciones de riesgo es una de las estrategias propuestas para dar ese paso clave.
Diplomacia biotecnológica
Al respecto, el subsecretario de Política Agropecuaria y Forestal de la Nación, Manuel Chiappe, destacó que “para exigir a China mayor velocidad en los procesos de aprobación hay que acelerar los procesos propios”. Remarcó, en ese sentido, los trabajos realizados en las mesas de acuerdo con el sector privado en la Argentina, que permitieron aprobar un récord de 23 OGM comerciales el año pasado.
Como resultado de esas instancias de trabajo, y en relación a un sector que justamente encuentra gran demanda en China, señaló que ya se acordó con los semilleros asegurar la disponibilidad de semilla para sembrar 2 millones de hectáreas con sorgo en la próxima campaña.
En el plano internacional, Chiappe explicó que la estrategia del gobierno es “llevar la experiencia de la Argentina en el marco regulatorio de biotecnología a los foros globales, como la FAO”. Y en el caso específico de China, anunció que el segundo semestre del año se realizará, después de muchos años, un nuevo encuentro del Grupo Bilateral de Cooperación Técnica con China en el tema de biotecnología. El último encuentro había sido en 2019.
El funcionario señaló que los avances en las nuevas tecnologías, como la edición génica, permitirán acelerar procesos regulatorios, al permitir esquivar las demoras relacionadas con los transgénicos. “El camino es el de la diplomacia biotecnológica y del conocimiento”, dijo en relación a la profundización de la relación con China. Destacó que la presencia de grandes compañías chinas en el agro argentino favorece este diálogo. Y aseguró también que luego de la reunión del presidente Javier Milei con el premier chino Xi Jinping en la última reunión del G20 “hubo un cambio de viento en la relación y asistimos en los últimos meses a una seguidilla de visitas de funcionarios chinos”.
Disputa geopolítica
Sofía Mantilla, de CERA, explicó que la relación política es central porque influye en la oportunidad de aprovechar la disputa geopolítica global para ampliar la provisión de productos a China. Señaló el caso de Brasil, que además es miembro del grupo BRICS, pero también de otros países sudamericanos que hoy tienen superávit en el comercio con el país asiático.
“El mayor acercamiento del gobierno argentino con Estados Unidos generó algún enfriamiento en la relación con China, pero el gobierno de esa nación aplicó lo que se conoce como paciencia estratégica, para sostener el vínculo”, describió. Y puso como ejemplo la renovación del swap (canje de monedas) entre los bancos centrales de ambos países.
Mantilla analizó el impacto de la nueva política arancelaria del gobierno de Donald Trump, y recordó que, en lo relacionado con la guerra de aranceles recíprocos, hay una tregua entre Estados Unidos y China hasta el 12 de agosto. “¿Habrá al final de esta negociación una nueva versión de aquel acuerdo de Fase I entre ambas superpotencias que afecte el ingreso de productos argentinos al mercado asiático?”, se preguntó. Y explicó que actualmente “incertidumbre” es la palabra clave para explicar el comercio global.
En ese sentido, instó a trabajar para mejorar la competitividad interna, detectar la búsqueda de proveedores alternativos por parte de China y, en sintonía con Illescas, preservar los acuerdos bilaterales frente al cambiante escenario internacional.