El IPCVA celebra el acuerdo comercial con Estados Unidos

El IPCVA celebra el acuerdo comercial con Estados Unidos

El aumento de la cuota de exportación de carne genera una mejor competencia entre mercados e incentiva el crecimiento del sector.

 

Buenos Aires, sábado 7 febrero (PR/26) — “Hemos recibido con mucha alegría el anuncio por parte del gobierno del acuerdo comercial con los Estados Unidos, especialmente en lo referido al incremento de la cuota de carne vacuna argentina hacia ese destino”, sostuvo Georges Breitschmitt, presidente del Instituto.

“Esta gran noticia nos genera una mejor competencia entre mercados, nos desafía a integrarnos cada vez más como cadena y ratifica que tenemos que trabajar para aumentar la productividad y satisfacer la creciente demanda mundial de proteína”, sostuvo.

Breitschmitt señaló que se trabaja conjuntamente con el Gobierno Nacional, buscando abrir nuevos mercados, mejorar las condiciones comerciales, y generar mayor competitividad.

Este gran avance también demuestra el trabajo de toda la cadena productiva representada en el Instituto ya que desde hace más de una década se trabaja en ese mercado estratégico, primero para lograr su reapertura en 2018 y después con campañas de promoción.

De acuerdo al informe de exportaciones del IPCVA de diciembre de 2025, Estados Unidos fue el tercer principal destino para la carne argentina, detrás de China e Israel, con más de 5,7 mil toneladas.

Síntesis

El acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos en febrero de 2026 establece una ampliación histórica del cupo de exportación de carne vacuna argentina, elevándolo a 100.000 toneladas anuales con arancel 0%.
Esta medida representa un aumento significativo de 80.000 toneladas respecto al cupo anterior, potenciando la exportación de cortes premium.
  • Mayor Acceso: Se quintuplica la capacidad de envío de carne vacuna al mercado estadounidense, lo que se estima generará ventas adicionales por cerca de 800 millones de dólares.
  • Beneficio para el sector: Se enfoca en cortes de alto valor (como Angus certificado) y se espera que no afecte significativamente el precio interno, al redireccionar exportaciones desde otros destinos.
  • Reciprocidad: A cambio, Argentina adopta estándares de propiedad intelectual más estrictos y abre su mercado a productos sensibles de EE.UU., incluyendo el ingreso de ganado bovino vivo y aves de corral.
  • Contexto: Este acuerdo forma parte de una política de mayor apertura comercial impulsada por el gobierno de Javier Milei, buscando fortalecer el alineamiento con la Casa Blanca.
Este acuerdo comercial, que también incluye la revisión de restricciones para el acero y el aluminio, debe ser aprobado por el Congreso argentino.
Fuente: IPCVA
Primicias Rurales
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La actividad económica apenas se mueve: leve repunte en diciembre tras meses en baja

La actividad económica apenas se mueve: leve repunte en diciembre tras meses en baja

El índice que mide el pulso de la economía argentina mostró una suba mínima en diciembre y cortó una larga racha negativa. El agro sostuvo el resultado, mientras industria, consumo y empleo siguen débiles.

 

Rosario, martes 3 febrero (PR/26) — La economía argentina dio una señal muy tenue de recuperación al cierre de 2025. En diciembre, el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG), que reúne varios indicadores clave para medir el nivel de actividad, subió apenas 0,01% respecto de noviembre.

Aunque el dato es casi neutro, resulta relevante porque interrumpe varios meses consecutivos de caídas.

El repunte se apoyó principalmente en el buen desempeño del sector agrícola, que logró compensar parcialmente las bajas en áreas sensibles como el consumo, el empleo, la recaudación y las importaciones. Aun así, la economía todavía muestra un nivel inferior al de un año atrás, reflejando que la recuperación es frágil y desigual entre sectores.

El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación del 0,01% en diciembre respecto al mes anterior y del -0,8% con relación al registro de diciembre 2024.

El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación del 0,01% en diciembre respecto al mes anterior y del -0,8% con relación al registro de diciembre 2024. A pesar de ello, el nivel promedio del indicador para todo el año se ubicó un 4,0% por encima del promedio del año anterior.

La tasa de cambio mensual del último mes interrumpe una seguidilla de variaciones negativas que configuran un pico provisorio en febrero 2025. El dato levemente positivo de diciembre se apuntala particularmente en el desempeño del sector agrícola, que compensa la caída de importaciones, patentamientos de vehículos, recaudación y empleo.

  1. Los indicadores del ciclo económico argentino

Al analizar la Tabla 1, se observa que cuatro de los diez indicadores presentan tasas mensuales positivas. La Tabla 2, por su parte, señala que en términos interanuales son tres los indicadores que exhiben mejoras respecto al nivel de diciembre de 2024[1].

El avance mensual de labores agrícolas registra un incremento mensual de 3,3% en diciembre, la tercera de manera consecutiva. El fuerte avance en las labores de una cosecha fina récord apuntaló al sector agrícola, que además registró también un notorio progreso en la implantación de los cultivos de la cosecha gruesa, particularmente soja y maíz. De esta manera, el indicador se ubica 16,0% por encima del nivel de diciembre 2024 y alcanza un máximo histórico.

La producción industrial se estima un repunte del 1,0% en el cierre de 2025 respecto del mes anterior, lo que interrumpiría nueve meses consecutivos de caídas. La variación respecto a doce meses atrás, en tanto, se estima en -4,5%, y continúa destacándose una marcada heterogeneidad al interior de las diferentes ramas.

La actividad de la construcción se recuperó levemente en diciembre, con una variación mensual del 0,1%, que permitió sostener un incremento del 1,3% en la comparación con el último mes de 2024. Las entidades del sector mantienen expectativas más positivas para los próximos meses, particularmente apuntaladas por una evolución positiva de las autorizaciones de obra en los principales centros urbanos del país y a la expectativa de una mayor dinamización del crédito.

Las importaciones totales de bienes registraron su tercera caída mensual en diciembre, con una merma del 1,2%, mientras que la comparación con igual mes del año pasado exhibe una contracción del 1,3%. En contraposición, las exportaciones tuvieron un 2025 particularmente bueno, impulsando la balanza comercial que duplicó su volumen mensual entre junio y diciembre.

Por su parte, las ventas minoristas encadenan nueve meses consecutivos en baja, con una caída mensual en diciembre estimada en 0,1%. En la comparación con diciembre de 2024, la caída estimada para los últimos doce meses alcanza el 6,0%.

Los patentamientos de vehículos nuevos muestran una caída del 3,2% en diciembre y acumulan una merma del 6,4% respecto a diciembre de 2024. Sin embargo, gracias al buen inicio de año, el volumen patentado en todo 2025 constituye el mejor registro desde 2018.

La recaudación total del gobierno nacional volvió a presentar una contracción mensual, luego de dos meses de repunte. El dato de diciembre indica una caída del 0,6% mensual, que se explica por contracciones en la recaudación por impuestos al comercio exterior y el IVA, mientras que la variación interanual en términos reales fue del -6,9%.

El número de asalariados privados registrados presenta una merma de 0,16% mensual en diciembre, en tanto que cae un 1,5% con relación al nivel de diciembre 2024.

Por su parte, la tasa de entrada al mercado laboral presenta un incremento estimado en diciembre del 1,8%. En los últimos doce meses se estima un incremento del indicador del 8,7%, equivalente a una suba de 0,15 puntos porcentuales en el nivel de la tasa (pasó de 1,75 en diciembre de 2024 al 1,90 del último mes[2]).

Finalmente, la remuneración bruta total de los empleados privados registrados evidencia una nueva variación negativa del -1,0% en diciembre, cerrando el año con una caída estimada del 1,9% en la comparación interanual.

  1. Síntesis y perspectivas

Los nuevos datos disponibles provocaron una corrección negativa de las estimaciones realizadas los meses previos, mientras que diciembre exhibe una variación positiva que interrumpe los siete meses anteriores de valores negativos. Durante 2025 las variables más afectadas se relacionan con la producción industrial, el consumo minorista y el empleo registrado, mientras que el dinamismo en el sector agrícola y agroindustrial fue relevante para aminorar el efecto negativo de dichos indicadores. Además, el índice de difusión de series coincidentes, que presenta el porcentaje de series componentes del ICA-ARG que variaron de manera positiva en los últimos seis meses, se mantuvo entre el 18% y el 22% en los últimos cuatro meses del año, por debajo de los valores de referencia que mantiene una economía en expansión.

Por su parte, el Índice Compuesto Líder de Actividad de Argentina (ILA-ARG) tuvo un cierre del 2025 más auspicioso. En diciembre la variación mensual del indicador fue del 0,5%, con nueve de los doce indicadores líderes aportando de manera positiva, valor que viene mejorando mes a mes desde septiembre.

En diciembre, destacan en su buen desempeño las variables referidas a los mercados financieros, el gasto de capital del gobierno nacional, el índice de confianza del consumidor, el índice de tipo de cambio real multilateral y los precios de materias primas de exportación. Como contracara, continúa el deterioro de la base monetaria, las transferencias de vehículos usados y el patentamiento de maquinarias.

 

A pesar del debilitamiento de la actividad económica entre marzo y noviembre, en los últimos meses se observan algunos progresos que permiten mantener perspectivas más optimistas para la actividad en el comienzo de 2026.

La mejoría en los indicadores líderes y el ICA-ARG ocurren en un contexto de mayor estabilidad de variables que definen buena parte de las decisiones de los agentes, como las tasas de interés y el tipo de cambio.

Es importante que este contexto macroeconómico menos volátil persista, para que continúe mejorando el clima de negocios y brinde sustento a una mejora generalizada que se difunda hacia variables clave como la actividad industrial, el empleo y el consumo.

[1] La tonalidad de colores en las tablas se gradúa en base a la mayor tasa de cambio positiva y negativa, respectivamente, que haya presentado cada serie en su último ciclo completo (valle-pico-valle).

[2] La tasa de entrada al mercado laboral es un indicador expresado en tasas porcentuales, por lo cual para la construcción del ICA-ARG la misma se introduce como diferencia, en lugar de tasa de cambio. Sin embargo, en el análisis presentamos sus variaciones como tasas de cambio porcentual, para facilitar su lectura, en lugar de diferencia de puntos porcentuales en su nivel.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Mercado de campos: menos oferta, demanda firme y señales de suba en los valores rurales

Mercado de campos: menos oferta, demanda firme y señales de suba en los valores rurales

Tras un semestre marcado por la escasez de oferta, vaivenes políticos y reactivación de la demanda, el mercado inmobiliario rural cerró 2025 con valores firmes, mayor interés por campos agrícolas y señales de revalorización en varias zonas, en un contexto donde las expectativas económicas y la estabilidad macro vuelven a ser determinantes.
Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — Durante el segundo semestre de 2025, el mercado de campos mostró inicialmente un buen nivel de actividad, aunque luego fue disminuyendo en relación con el ritmo observado durante el primer semestre, principalmente debido a la escasez de oferta.
Esta situación se evidenció en primer lugar en los campos agrícolas de la Pampa Húmeda y luego se fue extendiendo progresivamente a las distintas zonas.
Adicionalmente, se produjo un punto de inflexión relevante a partir de la contundente derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. Dicho resultado descolocó tanto a propios como a ajenos.
Los mercados se mostraron erráticos y, en lo que respecta al mercado inmobiliario rural, se observó un freno en la actividad. La reacción llegó casi dos meses después, en octubre, y no tardó en reactivar la dinámica que se venía sosteniendo durante el primer semestre.
Principales tendencias
 
1. Oferta y demanda
La actividad del mercado continúa firme. Se consolidó el desequilibrio entre la oferta y la demanda, producto de que los campos se vendieron con mayor rapidez de lo que se reponían al mercado. Este leve desbalance se sostuvo a lo largo de los meses, generando una presión alcista sobre los valores.
En conclusión, una demanda intensa y sostenida frente a una oferta escasa y volátil permitió que algunas zonas mostraran una recuperación de precios, comenzando por los campos agrícolas de mejor calidad edafológica y climática.
2. Tipología de campos más demandados
Como es habitual, el interés se concentra inicialmente en los campos agrícolas, para luego extenderse hacia los campos mixtos y, con distintos tiempos, hacia los ganaderos. Este proceso suele iniciarse en la Cuenca del Salado y luego avanzar hacia zonas menos productivas.
El incremento del interés por campos ganaderos también estuvo impulsado por el buen momento que atraviesa dicha actividad, favorecido por una demanda internacional sostenida de carne vacuna. A esto se suma la opinión positiva de reconocidos especialistas, lo que ha contribuido a que vuelvan a captar atención campos que permanecieron relegados durante largos períodos.
3. Modalidades de compra
En las zonas agrícolas, la modalidad de compra continúa siendo mayoritariamente al contado, aunque no es inusual encontrar operaciones cerradas con plazos. Esto ha vuelto a poner en agenda un tema que había quedado relegado: la tasa de interés aplicada a los saldos financiados. Actualmente, dicha tasa ronda el 5% anual en dólares, aunque sigue siendo un punto de debate entre las partes.
En las zonas ganaderas, especialmente aquellas más alejadas de los centros urbanos o de consumo, es más frecuente observar propuestas con amplias facilidades de pago. En este segmento, el cambio de mercado se percibe más por la mayor fluidez de las operaciones que por aumentos significativos en los valores.
4. Segmento de alto valor
Durante este semestre se mantuvo el interés por campos de mayor escala y valuación. Se registraron consultas activas y operaciones concretadas en propiedades de alto valor, lo que evidencia un fortalecimiento sostenido de este segmento del mercado.
Actores del mercado
 
Perfil del inversor
El comprador continúa siendo mayoritariamente local y, en términos generales, vinculado al sector agropecuario, aunque no necesariamente a la producción directa.
El contexto internacional, marcado por potenciales conflictos bélicos, lleva a los inversores a evaluar destinos alejados de zonas de tensión. En este sentido, nuestra región vuelve a posicionarse como una alternativa atractiva, sumado a un gobierno que se declara abiertamente favorable al sector agropecuario.
No obstante, persisten algunas limitantes.
La Ley de Tierras continúa sin definiciones jurídicas claras, situación que debería resolverse a la brevedad con criterios técnicos y previsibles.
Asimismo, la vigencia del cepo cambiario para personas jurídicas sigue siendo una traba relevante, ya que impide a las empresas girar dividendos libremente, generando un efecto disuasorio para la inversión en comparación con economías abiertas y dinámicas.
Perfil del vendedor
Continúa predominando la figura del “ciclo familiar cumplido”, es decir, campos pertenecientes a familias con múltiples herederos o sin continuidad en la explotación directa.
Factores macroeconómicos y entorno político
Los actores del mercado valoran especialmente la estabilidad macroeconómica y un enfoque racional en la gestión pública. Bajo este escenario, se proyecta una valorización progresiva de los activos rurales, siempre que el país logre sostener un entorno predecible, institucionalmente sólido y amigable con la inversión. En este sentido, una baja del riesgo país favorecería un mayor interés inversor.
El resultado de las elecciones de medio término contribuyó, sin dudas, a una visión más optimista de cara a 2026, con expectativas de mayor gobernabilidad. Un escenario de mayor claridad política y normativa podría impulsar el ingreso de inversiones tanto locales como extranjeras.
El sector espera y necesita políticas de largo plazo, como la eliminación definitiva de los derechos de exportación (DEX), conocidos como retenciones, o al menos el anuncio de una reducción gradual hasta su eliminación, bajas en las tasas de interés para tener acceso al crédito con fines productivos.
Estas señales, cuando son consistentes y sostenidas, refuerzan la confianza y generan un efecto contagio en los inversores, especialmente entre los productores, que buscan no quedar al margen de un escenario favorable. Reglas claras y previsibles son esenciales: sin un horizonte definido, no hay inversión.
Evolución de precios en ciertas zonas
Algunas áreas ya exhiben señales claras de un proceso lento pero sostenido de revalorización. Esta tendencia está estrechamente ligada a las expectativas económicas y políticas del actual gobierno, siendo su alcance y duración dependientes del desempeño en estos frentes.
Conclusión:
Luego de un breve bache entre la elección provincial de Buenos Aires y las elecciones nacionales de medio término, la dinámica del mercado se mantiene firme y activa. Solo cabe mencionar el clásico paréntesis que imponen las fiestas de fin de año, que, en esta oportunidad, al caer a mitad de semana, interrumpieron la actividad durante la segunda quincena de diciembre, generando un lógico impasse.
El desafío para los operadores del mercado inmobiliario rural será actuar con cautela y prudencia al momento de tasar, evitando caer en excesos de optimismo. Tasar correctamente en contextos de valores firmes siempre resulta complejo. La evolución de la demanda y, especialmente, del plan económico será clave para sostener esta dinámica en el tiempo.
Primicias Rurales
Fuente: CAIR Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales
Enero récord para el agro: sube 82% la liquidación de divisas del complejo oleaginoso-cerealero

Enero récord para el agro: sube 82% la liquidación de divisas del complejo oleaginoso-cerealero

Así lo informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

 

Las empresas del complejo oleaginoso-cerealero liquidaron USD 1.850 millones durante enero de 2026, lo que representa un incremento del 82% en comparación con diciembre del año pasado. FOTO Agencia NA

Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — Las empresas del complejo oleaginoso-cerealero liquidaron USD 1.850 millones durante enero de 2026, lo que representa un incremento del 82% en comparación con diciembre del año pasado, informaron la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

De acuerdo con el comunicado oficial, el fuerte ingreso de divisas estuvo impulsado por el aumento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de la soja, principales rubros del sector.

Las entidades destacaron que el ingreso mensual de divisas es clave para sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible y aclararon que la liquidación está directamente vinculada a operaciones de exportación que suelen anticiparse entre 30 y 90 días, según el tipo de producto, por lo que no existen demoras en el proceso.

CIARA y CEC remarcaron además que las comparaciones estadísticas entre distintos períodos deben tomarse con cautela, ya que la liquidación de divisas está influida por múltiples factores externos, como los precios internacionales, las condiciones climáticas, cambios regulatorios y el ciclo comercial de los granos.

El complejo oleaginoso-cerealero, que representa cerca del 48% de las exportaciones argentinas, aportó en 2025 alrededor del 47% del total exportado por el país, según datos del INDEC.

La harina de soja continúa siendo el principal producto de exportación, seguida por el aceite de soja y el maíz, en un contexto en el que el sector advierte sobre el estancamiento de la producción y la fuerte dependencia de las variaciones de precios internacionales.

 

 

 

 

Fuente: #AgenciaNA

Primicias Rurales

La industria aceitera argentina registró en 2025 un volumen récord de procesamiento de oleaginosas

La industria aceitera argentina registró en 2025 un volumen récord de procesamiento de oleaginosas

Por Bruno Ferrari – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
La agroindustria argentina cerró el 2025 con un hito histórico en materia de industrialización, al procesar oleaginosas por un récord de 47,6 Mt. Fue clave el buen nivel de oferta de soja y girasol. La capacidad ociosa fue la más baja desde 2011.

 

Rosario, lunes 2 febrero (PR/26) — La industria aceitera es un sector fundamental de la economía argentina y un pilar clave para el agregado valor de la cadena agroindustrial. En perspectiva histórica, hacia la década de 1960/70 el nivel de procesamiento anual rondaba las 2 Mt anuales y era una industria más bien ligada al crush de girasol.

Con la introducción de la soja, hacia finales de la década de 1970 el cultivo comienza a ganar protagonismo y ya en 1984 la soja comienza a tomar el liderazgo en materia de volumen de industrialización y a ser el motor de la inversión en infraestructura industrial a gran escala para crecer en capacidad de procesamiento de oleaginosas en el país.

Tal como se puede observar en el siguiente gráfico, el procesamiento anual de oleaginosas muestra un crecimiento exponencial entre mediados de la década de 1970 hasta 2011. Si bien se parte de un nivel bajo, en la década de 1980 el crush se incrementa un 222% hasta alcanzar las 10,8 Mt en 1990, guarismo que se duplica (↑109%) en los siguientes 10 años al alcanzar un procesamiento de 22,36 Mt hacia el año 2000. En la década del 2000, a su vez, se logra un crecimiento de 78% hasta 39,89 Mt, para alcanzar en 2011 un total de 41,25 Mt.

A partir de entonces, se comienzan a percibir dificultades para sostener el crecimiento observado en los más de 40 años anteriores, ya que entre el año 2010 y 2020 la molienda cae entre puntas un 2%. Más allá de este estancamiento de mediano plazo y la variabilidad del total procesado, el máximo de procesamiento de oleaginosas se alcanza en 2016 con 47,55 Mt, barrera que recién se logra romper este último año 2025 con un récord de 47,64 Mt.

El total industrializado en 2025 se compone de 42,63 Mt procesadas de soja, 4,63 Mt de girasol y 0,38 Mt del resto de oleaginosas.

En el caso de la soja, dicho total es el segundo más alto de la historia solo por detrás de los 44,48 Mt de 2016. La particularidad del 2025 es que se obtuvo un buen nivel de procesamiento de soja, acompañado de un gran salto en la molienda de girasol, ya que el volumen industrializado de este último fue el más alto desde el año 2000, y 68% superior a 2016.

La industrialización del resto de las oleaginosas, por su parte, marcó un volumen relativamente bajo, aunque aún 47% por encima del año pasado y 27% arriba del promedio de los últimos 5 años, gracias principalmente al buen desempeño del maní.

 

 

En línea con lo comentado anteriormente, este nuevo máximo histórico en la molienda en 2025 es posible gracias al buen nivel de oferta total de las principales oleaginosas producidas en Argentina.

Siguiendo datos uniformes del USDA, la oferta total de las principales oleaginosas alcanza 73,69 Mt en la campaña 2024/25, el tercer total más alto de la historia. Si a dicho volumen de oferta se le resta las exportaciones estimadas sin procesar se arriba a un total neto de 59,64 Mt, que está en línea con el promedio de la última década de 60,32 millones de toneladas (Mt).

Sin embargo, se viene de la campaña 2023/24 que fue récord histórico en materia de oferta neta disponible para industrializar, siendo un factor importante al momento de analizar el fundamento de oferta que permitió alcanzar el récord de procesamiento de 2025.

Por otro lado, es importante remarcar que el estancamiento en la molienda de la última década se encuentra en línea con las limitaciones para seguir creciendo en la oferta total de oleaginosas de forma sostenida.

Más aún, la oferta se logra sostener relativamente estable por el crecimiento en las importaciones temporarias de soja desde países vecinos. Hacia el año 2010, las importaciones de soja eran prácticamente nulas y en los últimos años se arriba a un total de entre 4 y 10 Mt, con un promedio de 6,7 Mt en el último lustro.

En este sentido, para poder observar nuevos saltos significativos en los niveles de molienda es clave retomar el sendero de crecimiento en la producción de oleaginosas con foco en la productividad.

 

 

Por último, es factible comparar el nivel de procesamiento con la estimación de capacidad instalada activa. En el siguiente gráfico se puede observar que, con una molienda de 47,64 Mt de oleaginosas en 2025, se arriba a una capacidad ociosa de la industria estimada en torno al 28,2%, lo cual sería un mínimo desde el año 2011.

Desde una mirada estructural de la industria, el gráfico también muestra cómo la capacidad de procesamiento de oleaginosas en Argentina crece fuertemente entre las décadas de 1980 y los 2000, estando en sintonía con el crecimiento de la oferta total de oleaginosas.

No obstante, este crecimiento de infraestructura industrial a nivel agregado se frena – en parte – por las limitaciones observadas por el lado de la oferta de materias primas oleaginosas, aunque aún así todavía hay potencial de seguir creciendo en procesamiento con la estructura industrial actual si crece la oferta, tanto sea doméstica como importando materias primas de países vecinos y reexportar productos de mayor valor agregado. Esto, teniendo en consideración que el tamaño medio de las plantas de Argentina es muy superior al de países competidores, lo cual resulta un factor de competitividad por escala muy importante al pensar las posibilidades de colocar dichos productos procesados en los países demandantes.

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
El mercado de capitales registró valores récords en 2025

El mercado de capitales registró valores récords en 2025

El Mercado Argentino de Valores (MAV) cerró 2025 con un récord histórico de $24,5 billones operados, un 30% más que el año previo, impulsado principalmente por pagarés y cheques de pago diferido en un contexto de mayor protagonismo del financiamiento en pesos.
Por Belén Maldonado – Emilce Terré- Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, domingo 1 febrero (PR/26) — Con un crecimiento interanual del 30% y más que duplicando el promedio histórico, el volumen de operaciones en el MAV alcanzó un récord de $24,5 billones durante el último año.
Los pagarés lideraron la operatoria, con predominio de operaciones en pesos.

 

  1. Evolución del monto total operado en el MAV.

Según datos del Mercado Argentino de Valores (MAV), la negociación de cheques de pago diferido (CPD), tanto físicos como electrónicos, facturas de crédito electrónicas (FCE) y pagarés, se estima en un récord de $ 24,5 billones para el año 2025.

Este valor se posiciona 30% por encima de lo registrado en 2024 y más que duplica (+122%) el promedio de los cinco años anteriores. Diferenciando por mes, se advierte que el mayor volumen negociado se registró en diciembre, con un total operado de $ 2,9 billones, siendo asimismo el volumen mensual más elevado del que se tiene registro.

Cabe aclarar que el análisis realizado en este apartado considera el volumen total negociado en el MAV, expresando todos los guarismos en pesos constantes de diciembre de 2025, es decir, aislando el efecto del incremento de precios.

 Para ello, los montos de los instrumentos negociados en dólares fueron previamente convertidos al tipo de cambio mayorista Comunicación A3500 del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Posteriormente, todos los valores fueron ajustados a precios constantes utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

 

 

Durante 2025, el instrumento de mayor volumen operado en el MAV fue el pagaré, que registró una participación del 54% en el total negociado. Sin embargo, este instrumento, que venía ganando participación en los años previos, marcó en 2025 una caída de 13 p.p. respecto al año anterior, cuando la proporción de negocios ascendió al 67% del total.

A pesar de ello, mantiene una participación elevada en el volumen negociado, siendo desde 2023 el instrumento más utilizado.

Como contrapartida, las operaciones de CPD aumentaron su participación en 12 p.p. respecto al año anterior, alcanzando el 44% del volumen operado.

Las FCE, por su parte, dieron cuenta del 2% de las negociaciones en el MAV durante 2025 y, aunque aún muestran un volumen relativamente muy acotado, en 2025 registraron su mayor participación anual. Finalmente, los pagarés a la vista, que debutaron en el mercado de capitales en el quinto mes del año, dieron cuenta del 0,2% de las operaciones.

  1. Análisis por instrumento

Llevando la mirada al interior de cada instrumento, se advierte que el volumen operado en el MAV a través de pagarés ascendió a $ 13,3 billones durante 2025, siendo el instrumento de financiación más utilizado en el mercado de capitales en el año, con un volumen anual récord. En términos interanuales, el monto negociado de pagarés marcó un incremento del 5%, explicado por los mayores volúmenes negociados en el último trimestre del año. De hecho, el promedio mensual de negociaciones entre octubre y diciembre fue 57% superior al promedio de los nueve meses anteriores, registrándose en diciembre el volumen mensual de operatoria de pagarés más alto del que se tenga registro.

Entre los beneficios del pagaré se destaca que es de fácil emisión y posee bajos costos de transacción, a la vez que suele estar orientado al mediano y largo plazo, ya que no cuenta con plazo máximo de vencimiento. Uno de sus atributos es que puede emitirse tanto en pesos como en dólares, permitiendo la posibilidad de acceder a una cobertura dollar linked, ya sea contra el dólar Banco Nación o el A3500 del BCRA.

 

Por otra parte, las operaciones de pagarés bursátiles a la vista, también denominados “pagaré producto”, que comenzaron a utilizarse desde mayo, totalizaron $ 54.200 millones. Este nuevo instrumento permite el financiamiento a una tasa variable, es decir, vinculando los intereses del pagaré al desempeño de un índice, que puede ser alguno de los siguientes: (1) precio de la soja según la Cámara Arbitral de Cereales (CAC) de Rosario, (2) tasa BADLAR, o (3) tasa TAMAR.

Estas últimas dos opciones son tasas de referencia publicadas a diario por el BCRA. Únicamente puede emitirse en pesos, dado que los tres índices de ajuste disponibles por el momento están nominados en moneda local.

Observando la evolución mensual de los volúmenes operados, se advierte que el máximo valor se registró en el mes de junio, mientras que en los últimos meses del año su operatoria disminuyó notablemente.

InfoSumado a ello, se evidencia que casi la totalidad del valor registrado desde mayo hasta diciembre fue financiada utilizando como referencia la tasa TAMAR ($ 53.900 millones), mientras que se financiaron $ 104 millones y $ 200 millones con pagarés ajustados según la tasa BADLAR y el precio de la soja, respectivamente.

En lo que respecta a los CPD, el monto operado a través de este instrumento en el MAV ascendió a un total de $ 10,7 billones durante 2025, registrando un sólido incremento del 78% respecto de 2024 y casi duplicando el valor promedio de los cinco años previos (+91%). Diferenciando por mes, se evidencia que en noviembre se negoció un volumen de $ 1,2 billones, siendo el mayor monto mensual operado a través de este instrumento del que se tiene registro.

Por su parte, analizando la evolución en los plazos de negociación, se advierte que los instrumentos con plazo de 31 a 60 días explicaron la mayor proporción de operaciones de CPD, dando cuenta del 37% del monto negociado. Los instrumentos con plazo de 0 a 30 días explicaron el 32% del total, en tanto los de 61 a 90 días, el 15%. En conjunto, estos instrumentos de corto plazo representaron el 83% de los CPD operados en 2025. Mientras tanto, los instrumentos con plazo de 91 a 120 días y de 121 a 180 días representaron el 8% y el 6% del volumen operado, respectivamente, mientras que los CPD con plazo de 181 a 365 días tuvieron una participación de apenas el 3%. De esta manera, los instrumentos de largo plazo dieron cuenta de tan sólo el 17% del valor negociado de CPD.

Analizando los datos históricos, se advierte que los instrumentos de corto plazo representaban menos de la mitad de las operaciones de CPD en 2020 y 2021, incrementando año tras año su peso dentro del total, hasta alcanzar en 2025 su nivel máximo. En este sentido, el crecimiento en la utilización de CPD en detrimento de los pagarés junto con el mayor peso de CPD de corto plazo en lugar de aquellos de largo plazo refleja una clara inclinación hacia esquemas de financiamiento de menor plazo, en un año marcado por la incertidumbre macroeconómica frente al escenario electoral de octubre, que provocó volatilidad en el tipo de cambio y en las tasas de interés.

Por último, en cuanto a las FCE, el monto negociado en 2025 totalizó $ 434.300 millones, más que duplicando los registros de 2024 (+110%). Incluso se advierte un paulatino crecimiento mes a mes durante el último año, alcanzando en diciembre su máximo valor mensual por un total de $ 51.800 millones. A pesar de ello, el volumen negociado aún resulta comparativamente reducido en relación con los demás instrumentos.

  1. Evolución de los montos operados en pesos y en dólares en el MAV

Distinguiendo los volúmenes negociados en pesos y en dólares se advierte que, en 2025, el 86% de las operaciones se hicieron en moneda local, siendo la mayor proporción de los últimos cuatro años. En este sentido, el monto operado de CPD, FCE y pagarés en pesos en el MAV, medido en pesos constantes de diciembre de 2025, ascendió a $ 21 billones, marcando un incremento interanual del 53%. Este volumen, a su vez, duplica con creces los valores promedios registrados entre 2020 y 2023 (+159%).

El instrumento más utilizado en pesos fue el CPD, que dio cuenta de más de la mitad (51%) de las operaciones realizadas en el MAV en moneda local, alcanzando una operatoria de $ 10,7 billones. Con un incremento interanual del 78%, su participación resultó 7 p.p. superior respecto a 2024, siendo un instrumento que únicamente se opera en pesos. Por detrás del CPD emerge el pagaré, concentrando el 47% de las negociaciones, con un volumen operado de $ 9,8 billones. Si bien las operaciones en pesos a través de este producto marcaron un incremento del 30% respecto a 2024, el mismo fue notablemente inferior al incremento en la utilización de los demás instrumentos, de manera que registró una pérdida de 8 p.p. de participación sobre el total.

Por su parte, las FCE fueron el instrumento que mostró un mayor crecimiento en pesos, cuyo volumen logró casi triplicarse en comparación con el mismo período del año anterior (+171%). De esta manera, las FCE en pesos totalizaron $ 394.000 millones durante 2025, dando cuenta del 2% de las operaciones en moneda local. Finalmente, los pagarés a la vista explicaron apenas el 0,3% de las operaciones en pesos, con operaciones por $ 54.200 millones.

En cuanto a las operaciones en moneda extranjera, se advierte que en el último año se negociaron instrumentos por un valor de U$S 2.500 millones en el MAV, medido en dólares constantes de diciembre de 2025. A diferencia de lo acontecido con los instrumentos negociados en pesos, el volumen operado en divisa estadounidense registró una caída del 30% respecto a igual período de 2024 y del 43% respecto a 2023, año en el que la negociación en dólares alcanzó niveles récord. Aun así, los volúmenes operados en moneda dura se mantuvieron muy por encima de lo observado entre 2020 y 2022.

Realizando un análisis por instrumento, se advierte que el monto negociado de pagarés fue de U$S 2.475 millones, evidenciando una caída del 30% respecto al mismo período del año previo. La merma en la operatoria de instrumentos en dólares se explica casi enteramente por una menor utilización de este instrumento, dado que concentra el 99% de las operaciones en moneda extranjera. Por su parte, el volumen operado de FCE en dólares se contrajo un 32%, totalizando apenas U$S 30 millones.

En resumen, el volumen operado en el mercado de capitales alcanzó un nuevo máximo histórico durante 2025, lo que demuestra que el mismo continúa consolidándose como fuente de financiamiento. Esta expansión encuentra sustento principalmente en los instrumentos negociados en moneda local, mientras se advierte que las negociaciones en dólares han perdido dinamismo en los últimos dos años.

El crecimiento sostenido del volumen operado en este mercado resulta un dato auspicioso, considerando el rol central que cumple el MAV como canal de financiamiento corporativo, al facilitar recursos para la operatoria diaria de las empresas y para proyectos de inversión de mediano y largo plazo.

De esta manera, la expansión de este mercado favorece tanto el crecimiento de la actividad económica en su conjunto como la generación de empleo.

 

 

 

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Fuente: BCR Informativo Semanal