Situación del Carbunclo Rural en la Argentina 2022

Situación del Carbunclo Rural en la Argentina 2022

Como cada año, desde CAPROVE se presenta la situación del carbunclo en el país a través de un informe elaborado por el Dr. Ramón Noseda del Laboratorio Azul, socio de la cámara. Tres provincias demostraron focos: Buenos Aires, La Pampa y Río Negro.

Buenos Aires, 21 julio (PR/23) — El carbunclo es una zoonosis que puede prevenirse y controlarse a través de la vacunación anual. En algunas Provincias como Buenos Aires y Santa Fe es de carácter obligatorio.Se debe continuar con la misma política de prevención: Una vacunación obligatoria anual- “a fin de mantener alertas y respuestas epidemiológicas acordes, en el marco integral de la OMS, OMSA y FAO denominada Una Salud”.En el mismo sentido, el Informe remarcó el pedido de que “la producción de la vacuna anticarbunclosa continúe de manera acorde en tiempo y forma para disponer la suficiente vacuna para el control de esta bacteria esporulada”.En 2022, hubo 10 laboratorios que elaboraron vacunas anticarbunclosa con la cepa Sterne que produjeron 15.569.380 de dosis, demostrando una disminución respecto del año anterior de 19.842.595 dosis menos que las producidas en el 2021, según datos de la Caprove.En este marco, desde la Cámara destacaron que “una vez más, luego de 45 años de permanente evaluación de esta zoonosis, reiteramos que solo la constancia de vacunar los bovinos anualmente y eliminar eficientemente sus cadáveres, facilitará la disminución de la carga de esporas del Bacillus anthracis en los suelos y controlará esta zoonosis”.Hoy, los distintos indicadores evaluados en 2022 en el informe del Laboratorio Azul demuestran avances significativos en sus logros, pero no los suficientes para su control.A continuación, se describen los distintos escenarios de evaluación epidemiológica de esta zoonosis:1-Area de Evaluación de Carbunclo rural en provincia de Buenos Aires (1977-2022): en dicho periodo se evaluaron 4.608 muestras de las cuales 471 resultaron positivas, manifestando una distribución porcentual del10%. Durante el 2022 Se procesaron 55 muestras y se realizó 1 aislamientos (2%) correspondiente al Partido de Carlos Casares.2- Zona de Alerta y Respuesta del partido de Azul (2004-2022): mantiene un comportamiento uniforme desde 2014. Tanto los productores ganaderos como los veterinarios que integran el Circulo de Veterinarios, mantienen un compromiso epidemiológico destacado en búsqueda de Bacillus anthracis, cumpliendo con la vacunación de los rodeos (300.848 bovinos) y con el monitoreo de animales muertos súbitamente. El último brote de carbunclo bovino ocurrió en el 2013.3- Aislamiento en otros 5 laboratorios de diagnóstico veterinario (4 se ubican en Buenos Aires y 1 en la provincia de La Pampa). Todos estos procesaron 62 muestras resultando 6 positivas (10%). De ellas, 3 correspondieron a La Pampa (2 en Utracán y 1 en Conhelo); 1 a Buenos Aires (en Carlos Casares) y 2 en la Provincia de Río Negro (ambos en General Conesa).4- Vacunación obligatoria bovina:a) Área de Alerta y Respuesta Partido de Azul/Bs. As: se vacunaron 300.848 bovinos de la categoría susceptible.b) Provincia de Buenos Aires: Desde el 1 de enero del 2021, tiene vigencia plena la Ley 6703/61- Resolución MAA115/14- que impide mover bovinos no vacunados anualmente en su territorio. En el periodo se vacunaron un total de 11.933.816 bovinos.c) Provincia de Santa Fe: tiene vigencia la Resolución ministerial 1007/2014, que obliga a vacunar sus bovinos. No fue posible conseguir la información de la vacunación 2022.Para finalizar el informe, su autor menciona: “Nuestro país tiene todos los elementos necesarios para el control del Carbunclo Rural: vacuna de producción nacional confiable y de bajo costo; legislación y Organismos de control específicos para actuar en la emergencia; veterinarios competentes; productores ganaderos dúctiles de producir en ecosistemas saludables. Solo la negligencia de los actores involucrados, puede mantener el Carbunclo Rural en la Argentina”.Acerca CAPROVEFundada hace más de 75 años, CAPROVE, la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios representa a empresas elaboradoras, comercializadoras e importadoras de productos biológicos y/o farmacéuticos para el uso veterinario. CAPROVE colabora con el productor agropecuario y el profesional veterinario en busca de la sanidad y productividad animal para incrementar la eficiencia e impulsar el crecimiento del sector. Sus socios son: Asociación Cooperativas Argentinas-A.C.A., Bedson, BioChemiq, Biogénesis Bagó, Boehringer Ingelheim Animal Health, Brouwer, Centro de Diagnóstico Veterinario, CEVA Salud Animal, El Gigante, Elanco Salud Animal, Faeve, Farmabase, Fatro Von Franken, Laboratorio Azul, Laboratorio Burnet, Laboratorio Calier, Laboratorio Chinfield, Laboratorio IMVI, Laboratorio König, Laboratorio Weizur, Labyes, MSD Salud Animal, Laboratorios Over, Phibro Salud Animal, Richmond, Tecnofarm, Vetanco y Zoetiswww.caprove.com.ar

Producir carne de calidad diferenciada, el futuro del sector

Producir carne de calidad diferenciada, el futuro del sector

Frente a un cambio de tendencia en el consumo de carne y en las formas de comercialización, la Argentina debe convertir el contexto en oportunidad. Desde el INTA, destacan el potencial del sector para producir carne bovina con trazabilidad y garantías ambientales para dar respuesta a las demandas de los consumidores y exigencias de los mercados internacionales. Planificar desde el campo con ese enfoque comercial, la clave. Pautas de los especialistas para ganar mercados.

Con el objetivo de cubrir las necesidades del consumidor de una manera específica, surge el concepto de ganadería de segmentación. Así, la Argentina se destaca por su potencial para producir carne bovina de calidad diferencial con trazabilidad y garantías ambientales que dé respuesta a las exigencias de los mercados internacionales. Desde el INTA aseguran que se trata de una oportunidad para el país y acompañan al sector ganadero en la planificación desde el campo con ese enfoque comercial.

“Argentina debe apuntar a tener una ganadería de segmentos y posicionarse con cortes de carne con calidad y valor diferenciado que, puede ser de entre un 20 y un 30 % más”, aseguró Martin Giletta –especialista en agronegocios y alimentos, y jefe del Departamento de Economía y Estadísticas del INTA Manfredi, Córdoba–. En este sentido, no dudó en afirmar que “nuestro país tiene potencial para aprovechar la ventana de captura de valor que abrió el mercado y abastecer, así, esa demanda internacional”.

Según el especialista, “Europa se perfila hacia nuevas exigencias de la información confiable del producto y del proceso. Es decir, comprarán carne de calidad con trazabilidad y garantías ambientales”. Es que, según explicó, “el mercado europeo ya accede a los cortes de carne argentina de mayor calidad y valor, mediante la cuota Hilton. Esto ya es un segmento y un mercado maduro para la Argentina”.

Y dio un paso más al anticipar que “las nuevas generaciones de europeos van a seguir consumiendo esa carne, que ya valoran y conocen, pero con una capa de exigencia mayor. Ya no buscarán sólo atributos puros de calidad, como terneza, sabor y color, sino que exigirán aspectos vinculados a la disponibilidad de información y de trazabilidad del proceso productivo, con sello ambiental y un balance de carbono”.

Es más, reconoció que “si bien hoy en mercados como el de China se impone el volumen, en poco tiempo los mercados asiáticos van a exigir lo mismo que los europeos”.

Frente a este escenario, Giletta se mostró optimista y aseguró: “La regulación ambiental es una oportunidad para la Argentina, más que una amenaza”,  al tiempo que reconoció que “están dadas las condiciones para que el país crezca en calidad, alineado a las demandas del mercado y a las tendencias de consumo”.

Para el especialista, “la clave está en lograr integrarse ahí con un sistema ganadero y planificar desde el campo con ese enfoque comercial”.

Producir carne de calidad diferenciada, el futuro del sector

“Soy muy optimista”, aseguró el especialista de Manfredi quien explicó que hay mucho interés por parte de los ganaderos a quienes ve “anticipándose, entendiendo el contexto y acercándose al INTA en busca de asesoramiento y queriendo hacer mediciones de sus establecimientos”. Y dio un paso más al asegurar que hay un gran desarrollo tecnológico en todo el ámbito agropecuario con aplicaciones disruptivas para la ganadería.

Es que, según explicó, herramientas tecnológicas innovadoras como los sensores, drones y robots con inteligencia artificial hacen más atractivo al sector para las nuevas generaciones. Y agregó: “Incorporar paquetes tecnológicos en ganadería permite dar un salto de productividad enorme, mucho más que en agricultura”.

En referencia a lo que no puede faltar hoy en día en un establecimiento ganadero explicó que, si bien depende de cada establecimiento, no puede faltar “contar con un buen sistema de registro para ir sistematizando todos los datos y, de esa manera, empezar a contar con información que nos permitirá tomar decisiones”.

“Es importante entender que se está produciendo una carne cada vez más apetecida en el mundo, con características diferenciales y exigencias mayores. Esto te obliga a mejorar los procesos. Ese es el gran desafío: pasar de una gestión muy intuitiva y rudimentaria a una más profesionalizada”, agregó.

En referencia al tipo de tecnologías que conviene incorporar, Giletta aseguró que son todas muy novedosas y de gran impacto, pero que no todas le sirven a todos los productores. “Para tomar la decisión de priorizar es clave tener la información del sistema al día”, explicó.

Cuáles son las tendencias en el consumo de carne bovina

“Estamos frente a un punto de inflexión en el consumo de carne bovina que hoy representa menos de la mitad del consumo total de carnes en la Argentina”, sentenció Giletta. Para el especialista, esto se explica, en parte, por un factor económico dado por el precio y la capacidad de compra de los consumidores que optan por carnes más baratas como el cerdo o el pollo. Pero, además, hay un marcado cambio en las preferencias de las nuevas generaciones de consumidores.

“Hay quienes optan por comer más sano, lo que implica reducir el consumo de carne roja, sumado a una nueva tendencia de consumidores, llamados flexitarianos, que deciden por un periodo de tiempo no consumir proteína animal, así como los extremos liderados por los vegetarianos y veganos”, explicó y agregó: “Esto pasa en el mundo y también está pasando en la Argentina”.

En esta misma línea, aseguró que “son tendencias y no tiene sentido discutirlas, sino, por el contrario, hay que anticiparse y tomarlas como una oportunidad”.

“No sabemos de acá a 20 años qué grado de participación tendrán en el mercado las  proteínas alternativas vegetales o sintéticas. Lo que sí sabemos es que habrá pocos países oferentes de carne bovina tradicional. En ese contexto, estarán los que ofrecerán volumen, como Brasil, y los que oferten calidad diferencial con alto precio, como Argentina, Australia o Estados Unidos”, vaticinó.

Primicias Rurales

Fuente: INTA

Estudio: 358.400 millones de dólares se pierden por enfermedades en bovinos

Estudio: 358.400 millones de dólares se pierden por enfermedades en bovinos

Un estudio de Oxford Analytica confirma la relación entre la ausencia de enfermedades en los bovinos y la productividad. Se calcula que las pérdidas por enfermedades del ganado representan 358.400 millones en producción perdida por año.

Buenos Aires, 20 julio (PR/23) –Un informe producido por Oxford Analytica y publicado el sitio Web de Health For Animals, evidencia un modelo de regresión único para medir diferentes indicadores de salud animal, determinando que las enfermedades de los bovinos están asociadas con reducciones en la productividad ganadera global.

La ampliación de las prácticas existentes en la salud y la cría de animales significa que el ganado podría potencialmente servir a más de 9 mil millones de personas en 2050, sin aumentar las emisiones.

Calculando que las pérdidas por enfermedades del ganado representan US$ 358.4 mil millones en producción perdida por año.

358 son los miles de millones de dólares que se pierden al año, en el mundo, por enfermedades en el ganado.

Sostenibilidad económica

El modelo encontró que las enfermedades animales reducen significativamente la productividad ganadera mundial cada año, lo que tiene un impacto medible en los ingresos de los productores.

Una tasa mundial de vacunación del 60% para el ganado vacuno, se asocia con un aumento del 52.6% en la producción.

Aseguran que, solo en 2018, la producción mundial de huevos probablemente se redujo en 3 millones de toneladas debido a enfermedades, lo que desde la perspectiva de los ingresos equivalió a una pérdida de US$ 5.600 millones.

Al modelar el efecto promedio de la vacunación en un año, la investigación de Analytica encontró que una tasa mundial de vacunación del 60% para el ganado vacuno se asocia con un aumento del 52,6 % en la producción.

Basado en los niveles de productividad global, este aumento es equivalente a las necesidades de consumo de carne de vacuno de 3.100 millones de personas.

La estimación de la OMSA sostiene que el 20% de la producción ganadera se pierde por enfermedades cada año.

Economía de la reducción de enfermedades

Otro análisis de Oxford Analytica encontró que cada 1% de reducción en las tasas de enfermedades del ganado de carne se puede aumentar la producción lo suficiente como para satisfacer las necesidades promedio de consumo de carne de 317 millones de personas y aumentar los ingresos de los productores en US$ 3.200 millones.

Y en el caso del rodeo lechero, cada 1% de reducción en las tasas de enfermedades permitiría incrementar la producción lo suficiente como para satisfacer las necesidades promedio de lácteos de 80,5 millones de personas y aumentar los ingresos de los productores en US$ 3.800 millones.

Sostenibilidad medioambiental

Las enfermedades animales se asocian con aumentos en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del ganado y el uso de la tierra, mientras que la vacunación se correlaciona con reducciones en ambos:

Cuando los niveles globales de enfermedades caen en 10 puntos porcentuales, el modelo de Oxford Analytica sugiere que las emisiones ende GEI se reducen en más de 800 millones de toneladas en general.

El efecto de la enfermedad en las emisiones de GEI es más pronunciado en los países de bajos ingresos. Un brote de enfermedad del ganado que afecta al 20% de un rodeo está asociado con un aumento estimado del 60% en las emisiones de GEI en los países de bajos ingresos en comparación con el 42% en los países de altos ingresos.

Usando la estimación de la Organización Mundial para la Salud Animal de que el 20% de la producción ganadera se pierde por enfermedades cada año, Oxford Analytica realizó un análisis que encontró que las pérdidas actuales de producción de carne debido a enfermedades son de aproximadamente 80.000 millones de kg, lo que equivale a las necesidades de consumo anual de 1.600 millones de personas.

Y, además, que las pérdidas de producción de lácteos debido a enfermedades son de 180.000 millones de kg, equivalentes a las necesidades de consumo anual de 2.000 millones de personas.

Conclusión

Las tasas y la prevalencia de las enfermedades animales varían ampliamente en todo el mundo, con enfermedades dañinas como la fiebre aftosa efectivamente eliminadas en los países de altos ingresos mientras que siguen siendo endémicas en las regiones en desarrollo.

Del mismo modo, las medidas de sanidad animal y la infraestructura veterinaria también varían y pueden determinar la eficacia de las prácticas de cría y las medidas de control, como la vacunación, así como los niveles de producción.

Sin embargo, el análisis indica que controlar las enfermedades del ganado en todos los contextos tiene beneficios multiplicadores para la sostenibilidad económica, ambiental y social.

Esto incluye reducciones de emisiones, hambre, desnutrición y pobreza en línea con las metas establecidas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030.

Primicias Rurales

Publicada por el portal www.motivar.com.ar

Fuente: Health For Animals.

Elizalde: ¿Qué tecnologías aplican quienes resistieron mejor la sequía?

Elizalde: ¿Qué tecnologías aplican quienes resistieron mejor la sequía?

Elizalde: ¿Qué tecnologías aplican quienes resistieron mejor la sequía?

20 de julio, 2023|0 comentarios

El especialista presenta las prácticas que permitieron a algunos productores mantener sus preñeces y pesos de destete, y seguir recriando y engordado a buen ritmo. Aprender de sus experiencias y de las investigaciones emergentes, clave para manejar la post seca y preparase para futuros desafíos.

Juan Elizalde, junto a Sebastián Riffel.

Juan Elizalde, junto a Sebastián Riffel.

Buenos Aires, 20 julio (PR/23) — En un escenario post sequía -con pérdidas de preñeces, menores pesos de destete, falta de recrías y pesos de faena más bajos-, el Ing. Agr. Juan Elizalde, de Elizalde & Riffel, reveló qué tecnologías aplican las empresas que mantuvieron sus indicadores productivos a pesar de la crisis climática y presentó los conocimientos emergentes de esta adversidad, mediante un convenio con Phibro Animal Health.

“El año empezó con olas de calor y estrés hídrico, y la ganadería sufrió un daño importante. Habrá menos vacas y menos terneros el año entrante y se prevé una caída en la producción de carne, justo cuando las expectativas son favorables para la ganadería por el cambio de gobierno. Sin embargo, aquél que tenía una cría ordenada pudo mantener la preñez y los destetes, o sea, que soportó mejor el desafío climático”, afirmó Elizalde en el 10ª Congreso Ganadero de Rosario.

Un ejemplo de la importancia de sistematizar el rodeo es el de algunos campos de cría de Ayacucho y Tandil, donde un equipo de investigadores determinó la relación entre el estrés por calor y el porcentaje de preñez.

Se trataba de rodeos que tenían servicio nov-dic-enero, en los que se analizó el estado corporal de los vientres, asignándose 4 o mayor a 5, según su condición. También se identificaron las olas de calor mediante el Índice de Temperatura y Humedad (ITH) y se evaluó su impacto en la disminución de las chances de lograr una nueva preñez, en vacas y vaquillonas de preñez temprana o tardía.

¿Y qué encontraron? Tanto en multíparas como en primíparas se registró un menor riesgo de quedar vacías en las que venían de preñez temprana y tenían mejor condición corporal, como se ve siguiendo las barras azul intenso. “Si la vaca y la vaquillona son de parición tardía (barras celestes), están flacas (cc = 4) y encima se comen una ola de calor, tendrán mayores probabilidades de quedar vacías”, advirtió.

Seguidamente, indicó que, “comparado los dos gráficos, a vuelo de pájaro, se ve que las vaquillonas tienen más riesgos ante las olas de calor que las vacas adultas”.

“Entonces, si un rodeo tiene pocas vaquillonas y gran cantidad de vacas adultas debido a su alto índice de preñez, va a tener menos problemas para sobrellevar el calor que otro que debe hacer un recambio permanente por vaquillonas, porque tiene muchas vacas vacías a raíz de la baja preñez”, explicó Elizalde.

En síntesis, “para aumentar el porcentaje de preñez, hay que tener parición temprana, buen estado corporal y no ser tan dependiente de la vaquillona, porque la vaca soporta mejor cualquier adversidad climática”, destacó.

Esta estrategia permite, además, ir aumentando el peso del destete, que es otra forma de producir más kilos, algo que “quizás pudo haber resultado más afectado en la sequía que la disminución del porcentaje de preñez”.

En un rodeo ordenado, con servicio de 90 días, lo ideal, o sea, lo que se trabaja a nivel de investigación, es que en el primer mes de parición nazca el 70% de los terneros, en el segundo un 20% y en el tercero un 10%. “Con más proporción de vacas que paren temprano, los terneros tienen más tiempo al pie de la madre hasta el destete, con lo cual son más los kilos destetados”, sostuvo.

En el siguiente ensayo, realizado en Uruguay por Blanquet (2020), se tomó un rodeo con una preñez del 85% y se analizó el comportamiento reproductivo en el período siguiente, según la fecha de parición.

Para dilucidar cómo influye el momento de parición en la próxima preñez, identificaron las vacas que habían parido en los primeros 20 días, se les largaba el toro y se evaluaba la preñez, que en este caso fue del 93%. Luego siguieron haciendo este monitoreo tramo por tramo hasta llegar al grupo que había parido entre el día 81 y 100, donde se detectó el 73,9% de preñez.

“Si mi rodeo pare en esos últimos 20 días, las vacas no tienen tiempo para entrar en celo antes del próximo servicio, sobre todo en condiciones de sequía y de calor, entonces quedan vacías, y eso me tira abajo el promedio”, alertó Elizalde.

Así las cosas, el especialista presentó una experiencia de concentración de servicios a nivel de campo. “Recuerden que esto es un proceso que no se hace de la noche a la mañana”, apuntó, aludiendo al establecimiento Los Aromos, ubicado en Roberts, Buenos Aires. Ahí, se vienen acortando los servicios desde 2011 -cuando se extendían durante 105 días- hasta los 75 días de 2022 y 2023; y se fueron registrando los pesos promedio de destete, por cierto, crecientes.

Al respecto, Elizalde observó: “No es lo mismo destetar una ternera de 235 kg, para llegar a 300 kg al servicio de 15 meses, que con 160-170 kg (un peso frecuente en esta post sequía) porque le tengo que sumar muchos más kilos durante la recría”.

Otro dato interesante, es que “la producción de carne subió de 135 a 290 kg/ha, de la mano de ese aumento de peso al destete (aún en sequía) y no tanto por el porcentaje de preñez, dado que ya se arrancó con el 90% (2011) y se terminó con el 93% (2023)”, agregó. En concreto, Los Aromos es un ejemplo de cómo manejando las variables reproductivas se logra mejores destetes lo cual además redunda en la recría posterior.

Recriar en sequía   

La ganadería en campo mixto en cierta medida fue beneficiada beneficiada porque empezó a contar con recursos forrajeros de una agricultura fallida, de cultivos sin espiga, que ayudaron más a terminar novillos que a recriar, una actividad que se vio muy perjudicada en esta sequía.

¿Nos complica usar estos forrajes?  En general, existe un deterioro de la calidad de los silos de maíz. Para ilustrar este tema, el especialista presentó un estudio de Michigan University de 1997, aclarando que “no es fácil encontrar ensayos de sequía evaluados con animales, o sea, en situaciones reales”.

En este cuadro se pueden observar los resultados productivos de animales de recría alimentados con silajes de maíz normal, versus el mismo híbrido, pero afectado por sequía, o sea con 85 a 90% del valor energético normalEn el primer caso, la ganancia de peso fue de 980 g/día, mientras que el segundo fue 890 g/día, en línea con la menor eficiencia de conversión (6%).

¿Por qué es tan exigua la diferencia? Obviamente la caída en la conversión se debe a la falta de grano. Ahora, ¿por qué sólo baja un 10-15% el valor energético del silo? “Bueno, cuando se produce menos grano, la planta aumenta la proporción de fibra, pero ésta tiene menos lignina, ya que hay menos tejidos que sostener. Y esa fibra con menos lignina es más digestible, entonces, se produce una compensación nutricional”, explicó.

Es decir, la sequía, en el caso de los recursos ensilados, juega más en el volumen, ya que se cosecha menos, pero su calidad no impide recriar ni engordar. 

Engordar en sequía

El silo con menos grano se puede asignar a la recría o a raciones de engorde donde tampoco se genera una depresión de la producción con baja inclusión (15 al 20%). “Si se utiliza en mayor proporción se puede ajustar con poco grano y, como las plantas en sequía acumulan más nitrógeno, no hace falta corregir por urea”, aseveró Elizalde, aludiendo a que hay variables que se pueden manejar para lidiar con el estrés hídrico.

¿Y qué pasó con el grano de maíz? Entre otros cambios, el grano tiene un endosperma más duro y eso hace a una menor digestión. “Como conclusión, hay mejor respuesta animal al procesamiento”, aseguró.

En esa línea, un ensayo de Lucas González, que fue publicado en el Journal of Animal Science, comparó la eficiencia de conversión de maíz seco entero, seco molido, húmedo entero y húmedo molido en el INTA Gral. Villegas, en 2021, que fue un año seco. “La diferencia en conversión entre seco-entero, como se usa generalmente, y seco-molido fue del 5%, y esto no sé si paga el costo de molerlo, está en el borde, pero si tengo poco grano y hay que estirarlo, conviene. Ahora, si lo cosecho con humedad y lo ensilo molido la diferencia es del 20% respecto del seco entero. Ahí sí se justifica procesar”, aconsejó.

Otro tema importante es el efecto de la sequía en las pasturas. En muchas zonas, en praderas de alfalfa y festuca, por ejemplo, se vio que la gramínea desapareció y aún no se sabe cómo esto afectará a la producción.

A modo de orientación, Elizalde presentó un ensayo de 2013 del INTA Rafaela, donde se muestra qué sucede cuando aumenta la distancia de siembra a 30 cm, en lugar de 20 cm (semejante a la situación sin festuca). “Los resultados indican que la producción de materia seca por hectárea cae un 20% pero habrá que ver más adelante qué pasa con el desempeño animal. Es difícil pronosticarlo porque las alfalfas están teniendo una sobre reacción tras haber sufrido muerte de rizobios durante la sequía y desde las primeras lluvias producen más de lo habitual”, consideró.

Para finalizar, Elizalde resaltó el aprendizaje que dejan el calor y la sequía de los últimos años. “Hay que organizar las empresas para seguir aplicando las tecnologías emergentes porque no solo permiten aumentar la producción de carne sino pasar mejor las contingencias climáticas. Cualquier evento perjudica menos a quien está mejor preparado”, concluyó.

Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Juan Elizalde, junto a Sebastián Riffel.

Juan Elizalde, junto a Sebastián Riffel.

En un escenario post sequía -con pérdidas de preñeces, menores pesos de destete, falta de recrías y pesos de faena más bajos-, el Ing. Agr. Juan Elizalde, de Elizalde & Riffel, reveló qué tecnologías aplican las empresas que mantuvieron sus indicadores productivos a pesar de la crisis climática y presentó los conocimientos emergentes de esta adversidad, mediante un convenio con Phibro Animal Health.

“El año empezó con olas de calor y estrés hídrico, y la ganadería sufrió un daño importante. Habrá menos vacas y menos terneros el año entrante y se prevé una caída en la producción de carne, justo cuando las expectativas son favorables para la ganadería por el cambio de gobierno. Sin embargo, aquél que tenía una cría ordenada pudo mantener la preñez y los destetes, o sea, que soportó mejor el desafío climático”, afirmó Elizalde en el 10ª Congreso Ganadero de Rosario.

Un ejemplo de la importancia de sistematizar el rodeo es el de algunos campos de cría de Ayacucho y Tandil, donde un equipo de investigadores determinó la relación entre el estrés por calor y el porcentaje de preñez.

Se trataba de rodeos que tenían servicio nov-dic-enero, en los que se analizó el estado corporal de los vientres, asignándose 4 o mayor a 5, según su condición. También se identificaron las olas de calor mediante el Índice de Temperatura y Humedad (ITH) y se evaluó su impacto en la disminución de las chances de lograr una nueva preñez, en vacas y vaquillonas de preñez temprana o tardía.

¿Y qué encontraron? Tanto en multíparas como en primíparas se registró un menor riesgo de quedar vacías en las que venían de preñez temprana y tenían mejor condición corporal, como se ve siguiendo las barras azul intenso. “Si la vaca y la vaquillona son de parición tardía (barras celestes), están flacas (cc = 4) y encima se comen una ola de calor, tendrán mayores probabilidades de quedar vacías”, advirtió.

Seguidamente, indicó que, “comparado los dos gráficos, a vuelo de pájaro, se ve que las vaquillonas tienen más riesgos ante las olas de calor que las vacas adultas”.

“Entonces, si un rodeo tiene pocas vaquillonas y gran cantidad de vacas adultas debido a su alto índice de preñez, va a tener menos problemas para sobrellevar el calor que otro que debe hacer un recambio permanente por vaquillonas, porque tiene muchas vacas vacías a raíz de la baja preñez”, explicó Elizalde.

En síntesis, “para aumentar el porcentaje de preñez, hay que tener parición temprana, buen estado corporal y no ser tan dependiente de la vaquillona, porque la vaca soporta mejor cualquier adversidad climática”, destacó.

Esta estrategia permite, además, ir aumentando el peso del destete, que es otra forma de producir más kilos, algo que “quizás pudo haber resultado más afectado en la sequía que la disminución del porcentaje de preñez”.

En un rodeo ordenado, con servicio de 90 días, lo ideal, o sea, lo que se trabaja a nivel de investigación, es que en el primer mes de parición nazca el 70% de los terneros, en el segundo un 20% y en el tercero un 10%. “Con más proporción de vacas que paren temprano, los terneros tienen más tiempo al pie de la madre hasta el destete, con lo cual son más los kilos destetados”, sostuvo.

En el siguiente ensayo, realizado en Uruguay por Blanquet (2020), se tomó un rodeo con una preñez del 85% y se analizó el comportamiento reproductivo en el período siguiente, según la fecha de parición.

Para dilucidar cómo influye el momento de parición en la próxima preñez, identificaron las vacas que habían parido en los primeros 20 días, se les largaba el toro y se evaluaba la preñez, que en este caso fue del 93%. Luego siguieron haciendo este monitoreo tramo por tramo hasta llegar al grupo que había parido entre el día 81 y 100, donde se detectó el 73,9% de preñez.

“Si mi rodeo pare en esos últimos 20 días, las vacas no tienen tiempo para entrar en celo antes del próximo servicio, sobre todo en condiciones de sequía y de calor, entonces quedan vacías, y eso me tira abajo el promedio”, alertó Elizalde.

Así las cosas, el especialista presentó una experiencia de concentración de servicios a nivel de campo. “Recuerden que esto es un proceso que no se hace de la noche a la mañana”, apuntó, aludiendo al establecimiento Los Aromos, ubicado en Roberts, Buenos Aires. Ahí, se vienen acortando los servicios desde 2011 -cuando se extendían durante 105 días- hasta los 75 días de 2022 y 2023; y se fueron registrando los pesos promedio de destete, por cierto, crecientes.

Al respecto, Elizalde observó: “No es lo mismo destetar una ternera de 235 kg, para llegar a 300 kg al servicio de 15 meses, que con 160-170 kg (un peso frecuente en esta post sequía) porque le tengo que sumar muchos más kilos durante la recría”.

Otro dato interesante, es que “la producción de carne subió de 135 a 290 kg/ha, de la mano de ese aumento de peso al destete (aún en sequía) y no tanto por el porcentaje de preñez, dado que ya se arrancó con el 90% (2011) y se terminó con el 93% (2023)”, agregó. En concreto, Los Aromos es un ejemplo de cómo manejando las variables reproductivas se logra mejores destetes lo cual además redunda en la recría posterior.

Recriar en sequía   

La ganadería en campo mixto en cierta medida fue beneficiada beneficiada porque empezó a contar con recursos forrajeros de una agricultura fallida, de cultivos sin espiga, que ayudaron más a terminar novillos que a recriar, una actividad que se vio muy perjudicada en esta sequía.

¿Nos complica usar estos forrajes?  En general, existe un deterioro de la calidad de los silos de maíz. Para ilustrar este tema, el especialista presentó un estudio de Michigan University de 1997, aclarando que “no es fácil encontrar ensayos de sequía evaluados con animales, o sea, en situaciones reales”.

En este cuadro se pueden observar los resultados productivos de animales de recría alimentados con silajes de maíz normal, versus el mismo híbrido, pero afectado por sequía, o sea con 85 a 90% del valor energético normalEn el primer caso, la ganancia de peso fue de 980 g/día, mientras que el segundo fue 890 g/día, en línea con la menor eficiencia de conversión (6%).

¿Por qué es tan exigua la diferencia? Obviamente la caída en la conversión se debe a la falta de grano. Ahora, ¿por qué sólo baja un 10-15% el valor energético del silo? “Bueno, cuando se produce menos grano, la planta aumenta la proporción de fibra, pero ésta tiene menos lignina, ya que hay menos tejidos que sostener. Y esa fibra con menos lignina es más digestible, entonces, se produce una compensación nutricional”, explicó.

Es decir, la sequía, en el caso de los recursos ensilados, juega más en el volumen, ya que se cosecha menos, pero su calidad no impide recriar ni engordar. 

Engordar en sequía

El silo con menos grano se puede asignar a la recría o a raciones de engorde donde tampoco se genera una depresión de la producción con baja inclusión (15 al 20%). “Si se utiliza en mayor proporción se puede ajustar con poco grano y, como las plantas en sequía acumulan más nitrógeno, no hace falta corregir por urea”, aseveró Elizalde, aludiendo a que hay variables que se pueden manejar para lidiar con el estrés hídrico.

¿Y qué pasó con el grano de maíz? Entre otros cambios, el grano tiene un endosperma más duro y eso hace a una menor digestión. “Como conclusión, hay mejor respuesta animal al procesamiento”, aseguró.

En esa línea, un ensayo de Lucas González, que fue publicado en el Journal of Animal Science, comparó la eficiencia de conversión de maíz seco entero, seco molido, húmedo entero y húmedo molido en el INTA Gral. Villegas, en 2021, que fue un año seco. “La diferencia en conversión entre seco-entero, como se usa generalmente, y seco-molido fue del 5%, y esto no sé si paga el costo de molerlo, está en el borde, pero si tengo poco grano y hay que estirarlo, conviene. Ahora, si lo cosecho con humedad y lo ensilo molido la diferencia es del 20% respecto del seco entero. Ahí sí se justifica procesar”, aconsejó.

Otro tema importante es el efecto de la sequía en las pasturas. En muchas zonas, en praderas de alfalfa y festuca, por ejemplo, se vio que la gramínea desapareció y aún no se sabe cómo esto afectará a la producción.

A modo de orientación, Elizalde presentó un ensayo de 2013 del INTA Rafaela, donde se muestra qué sucede cuando aumenta la distancia de siembra a 30 cm, en lugar de 20 cm (semejante a la situación sin festuca). “Los resultados indican que la producción de materia seca por hectárea cae un 20% pero habrá que ver más adelante qué pasa con el desempeño animal. Es difícil pronosticarlo porque las alfalfas están teniendo una sobre reacción tras haber sufrido muerte de rizobios durante la sequía y desde las primeras lluvias producen más de lo habitual”, consideró.

Para finalizar, Elizalde resaltó el aprendizaje que dejan el calor y la sequía de los últimos años. “Hay que organizar las empresas para seguir aplicando las tecnologías emergentes porque no solo permiten aumentar la producción de carne sino pasar mejor las contingencias climáticas. Cualquier evento perjudica menos a quien está mejor preparado”, concluyó.

Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Primicias Rurales

Calcular la superficie de pasto ahora es más fácil

Calcular la superficie de pasto ahora es más fácil

Buenos Aires, 19 de julio (PR/23) .- Una App permite estimar rápidamente la superficie de pastoreo a suministrar por día a un grupo determinado de animales, lo que posibilita reducir la pérdida de recursos y eficientizar el suministro de alimento.

Un equipo de investigadores del INTA San Francisco –Córdoba– junto con especialistas de la Facultad Regional San Francisco de la Universidad Tecnológica Nacional crearon la aplicación PastorINTA para celulares, que tiene como objetivo permitir al usuario vinculado a la producción animal en pastoreo estimar rápidamente la superficie a suministrar por día a un grupo determinado de animales.

Alejandro Centeno –jefe de la Agencia de extensión rural INTA San Francisco– explicó: “La App tiene como beneficio que el usuario puede realizar una estimación rápida de la superficie en pastoreo directo y/o mecánico, permitiéndole además administrar el uso del pasto de manera más eficiente”.

Pastor INTA puede ser utilizada para estimar superficie de pastoreo para cualquier especie animal que se alimente en pastoreo: vacas lecheras, novillos, terneros, ovejas, cabras, etc, y para cualquier especie de pastura.

“Hacer un buen cálculo sobre el pastoreo es importante porque el pasto es uno de los recursos más económicos disponibles para la alimentación animal, pero esta afirmación es verdadera si y solo sí es realizada de manera eficiente, es decir reduciendo las pérdidas a cero. Toda pérdida impacta directamente sobre los costos, a mayores pérdidas mayores costos y lo que inicialmente era barato, ya no lo es tanto”, señaló Centeno.

El pastoreo directo sigue siendo la principal manera en que son aprovechadas las pasturas, tanto las implantadas como las naturales. La disponibilidad de pasto en el potrero, la eficiencia de cosecha, la cantidad de pasto requerido por la especie animal a alimentar, los tiempos de pastoreo, el contenido de materia seca del pasto (%MS) son algunos de los interrogantes necesarios para construir la recomendación de cuánta superficie ofrecer para realizar un aprovechamiento eficiente.

Uso de PastorINTA

La app está disponible solo para Android (Google) ya que es el sistema operativo que más se utiliza en el país. A continuación se hará un recorrido sobre las diferentes pantallas que el usuario irá descubriendo a medida que avance en su uso:

Una vez que la App fue descargada del PlayStore, el ícono de la misma quedará disponible y visible en su celular. A partir de ese ícono, se ingresa a la aplicación apareciendo la pantalla de inicio correspondiente.

Se pedirán los datos requeridos para generar los resultados. Son doce datos, los cuales son de muy fácil acceso o disponibilidad. Una vez completada la carga de los datos, apretar “Calcular resultados”.

Se muestra la pantalla de resultados. En la misma se aparecerán las recomendaciones según los datos cargados.

Centeno ejemplificó: “Para el caso Tambo 1, será de suministrar 129 y 86 metros lineales de parcela a mañana y a la tarde respectivamente. Y algunos datos adicionales como: superficie requerida en el día; hectáreas necesarias “para dar la vuelta”; superficie liberada para la confección de reservas; fecha estimada e identificación del lote al cuál se deberán mudar los animales”.

Al final de la pantalla “Resultados”, aparece una tecla de “Compartir”. Esto permite compartir los resultados obtenidos, con necesite hacerlo a través de WhatApp.

Asímismo, comentó Centeno, “la aplicación muestra el historial donde se guardan los archivos de cada caso analizado. Pudiéndose abrir en ‘Ver más’ los datos guardados. Además, en la tecla ‘Ver detalle’, se abre una nueva pantalla donde se observan los datos que fueron cargados para arribar a los resultados que se muestran en el historial”.

Primicias Rurales

Fuente: TodoAgro.com.ar

Primer semestre: Las cifras de faena y producción revelan una mayor capacidad de manejo frente a la seca

Primer semestre: Las cifras de faena y producción revelan una mayor capacidad de manejo frente a la seca

ROSGAN
El contexto de seca que imperó durante los primeros meses del año, resulta determinante al momento de analizar los números de faena y producción del primer semestre del año.

 

Rosario, 14 julio (PR/23) — De acuerdo a los datos publicados por la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (DNCCA), se confirma una faena de 7.321.403 vacunos en lo que va del año, cifra que resulta un 13% superior a la registrada durante el primer semestre del año pasado y las más alta desde el año 2009 cuando, producto de otra gran sequía, se llegó a faenar un total de 7.796.914 animales.

Sin embargo, a diferencia de aquel entonces, la cantidad de kilos logrados por animal faenado resulta sustancialmente mayor, unos 226 kilos promedio por res en gancho este año contra 210 kilos en 2009.

Esta mejora en los pesos de faena que se ha venido gestando en los últimos años permitió en cierto modo morigerar las pérdidas que inevitablemente dejan contextos climáticos como los registrados. Si bien este año claramente se percibe el efecto de la seca en una baja de los pesos medios de faena, la caída resulta sustancialmente menor a la registrada durante la seca anterior la cual se dio precisamente en un contexto de escasos incentivos para la producción.

A su vez, este año el rol que jugaron los feedlots en los primeros meses fue fundamental. De no haber sido por la receptividad que mostraron los corrales durante los meses más críticos de salida de hacienda, las pérdidas en producción de carne hubiesen sido mayores.

En efecto, durante el primer semestre de este año los feedlots recibieron 2,87 millones de animales terminados, un 13% más que lo registrado un año atrás y nuevamente el número más alto desde 2009 cuando se encerraron más de 3,1 millones de cabezas.

Pero, a diferencia de aquel donde las salidas de esos animales recién se vieron plasmadas en la segunda mitad del año con una fenomenal oferta de 3,25 millones de animales, en lo que va de este año los feedlots llevan volcado al mercado un total de 2,45 millones de animales terminados. Medido como aporte a la faena, este número representa el 34% de la faena total, un porcentaje que lejos de mostrar los altibajos de años anteriores, ha logrado estabilizarse e incluso aumentar ligeramente permitiendo amortiguar en cierto modo este tipo de adversidades climáticas.

Para el segundo semestre, la misma estacionalidad de salida que presentan los corrales lleva a proyectar una mayor oferta de hacienda terminada. En 2009, los feedlots pasaron de aportar el 29% de la faena total (en el primer semestre) al 39% durante la segunda mitad del año. Si bien este año el porcentaje aportado por el feedlot durante la primera mitad del año resulta mayor (34%), pareciera haber encontrado cierto límite al crecimiento, debido al adelantamiento observado en el proceso de llenado.

En efecto, si observamos el Índice de Reposición, indicador que mide la cantidad de hacienda que ingresa al feedlot en relación a la que sale durante un mismo período, vemos claramente este adelantamiento de prácticamente un mes tanto en el llenado de corrales como del inicio del vaciamiento, dando paso a partir de esta segunda mitad del año a una paulatina recomposición de las recrías a campo.

En concreto, sistemas de producción más estabilizados en lo que refiere a ganancias de peso a campo, sumado a una buena articulación y manejo de los corrales, está permitiendo transitar esta “post-seca” de manera más eficiente.

En la medida que los campos continúen evolucionando favorablemente y se logre recomponer nuevamente los sistemas de recría como eslabones claves en la integración con el corral, la producción ganadera podrá hacer frente a este tipo de eventos minimizando los altibajos en su camino al crecimiento.

Primicias Rurales

Fuente: Mercado Agroganadero ROSGAN