Aprendiendo de los competidores

Empresarios CREA, técnicos y funcionarios argentinos viajaron a Australia para conocer cómo produce uno de los principales exportadores mundiales de carne. Con tecnologías innovadoras y sistemas intensivos en datos, la interacción público-privada es un factor clave para la competitividad.

 

 

 
"Aprendiendo

 
 

“No es el primer viaje que se hace a Australia para conocer el funcionamiento de la cadena cárnica, ni de productores CREA ni de funcionarios, pero los anteriores se hicieron por separado. La idea de esta visita era hacerla en conjunto porque justamente queríamos profundizar sobre la interacción público-privada en ese país”, dijo a Valor Carne José Lizzi, Coordinador de ganadería del movimiento CREA.

La comitiva estuvo compuesta por 14 productores CREA, cuatro técnicos de la organización y representantes del ministerio de Agroindustria y de la embajada argentina en Australia. La recorrida incluyó campos ganaderos, universidades y organismos públicos y privados.

A campo

En los últimos años, Australia se posicionó como ganadería líder en gestión, integrando tecnologías como la informática y la robótica a las tareas cotidianas. Esta línea de trabajo resulta más relevante ante el alto costo del personal de campo.

“El 80% de la producción se hace en explotaciones de entre 1.500 y 3.000 cabezas, un número que permite ingresos suficientes como para mantener una familia. Una escala menor no es rentable mientras que si supera ese techo necesitan contratar empleados, algo muy costoso que afecta el negocio”, explicó Lizzi.

En tanto, cerca del 20% restante está en manos de megaempresas radicadas en el norte del país. “Estos productores son pocos pero muy grandes; trabajan en campos de unos 2 millones de hectáreas y con rodeos de 100 mil cabezas”, contó. El perfil productivo del país se completa con algunos ganaderos chicos, de alrededor de 50 vacas, que hacen la actividad en forma recreativa y tienen como objetivo económico cubrir los costos.

Big data ganadera: sistemas que integran balanzas y corrales automatizados perminten separar hacienda sin la presencia de operarios.

Las empresas familiares necesitan hacer todo con muy poca gente; por eso, están avanzando en el uso de tecnologías, tanto para la toma de datos como para la gestión de la hacienda. Entre ellas, están incorporando balanzas de tránsito que registran automáticamente entre una y tres pesadas diarias por animal, lo que les permite hacer un seguimiento de las ganancias de peso en forma individual. A su vez, esas balanzas pueden estar asociadas a otros dispositivos como escáners, lásers o cámaras que componen imágenes 3D, y separan animales por peso y grado engrasamiento, entre otras variables.

Cuando el animal transita por la balanza, el dispositivo lee la caravana y, si cumple con el requisito en cuestión, da la orden para que abra o cierre una tranquera que lo separe del resto. Entonces, se puede programar la computadora para que, por ejemplo, reúna todo lo que sea cruza Angus y pese más de 450 kg.

“Estas tecnologías ya están en fase comercial y la utilizan básicamente los adoptadores tempranos. Pero todos los días se les encuentra nuevas aplicaciones como detección de celos o partos e incluso restricciones del área de pastoreo”, aseguró Lizzi, destacando que “esto genera una altísima demanda de técnicos capacitados en sistemas de producción y programación”.

De cara al mercado

Otra característica de la ganadería australiana es la orientación al cliente. “Dos años antes de tener la hacienda lista para faena ya tienen un contrato que detalla el tipo de animal a producir: raza, alimentación y una estimación del precio”, comentó. A partir de esto, prosiguió, “tanto el recriador, como el engordador pastoril o el feedlotero, buscan el ternero que les permite cumplir con lo estipulado. A nadie se le ocurriría engordar el animal y salir luego al mercado a ver si alguien se lo compra”. Y subrayó: “esta dinámica se apoya en sistemas de trazabilidad y tipificación muy precisos”.

Australia cuenta con una serie de entidades y organismos, mayormente privados, que marcan pautas de trabajo y modalidades organizativas a lo largo de la cadena. Conocer a estos jugadores, fue la segunda parte de recorrida CREA.

Para Lizzi, la principal diferencia con la Argentina es que “en Australia el sector privado es el protagonista de las políticas sectoriales”.

“Se juntan, generan consensos desde las bases, tienen organismos que los representan, se sientan con el Estado y le plantean los temas. Finalmente, el Gobierno actúa como un facilitador de procesos a través de las políticas sectoriales”, enfatizó.

Los jugadores

El manejo sanitario, los sistemas de identificación, la trazabilidad, los inventarios de stock, la tipificación de la carne y el marketing están en manos de cuatro organismos privados sin fines de lucro. “El Estado interviene auditando el movimiento de la hacienda y la calidad organoléptica e inocuidad de la carne, además de llevar adelante las negociaciones internacionales para el acceso a mercados”, detalló.

Los directorios de estos organismos cuentan con representación de productores y profesionales. A su vez, “una de las sillas está ocupada por el Departamento de Agricultura, con lo cual el Estado está enterado de lo que pasa en cada una de las decisiones que se van tomando y trabaja en forma conjunta, como uno más”, señaló.

El financiamiento de los organismos también proviene de la actividad privada, mediante una tasa que tributan los ganaderos cada vez que comercializan hacienda.

Por ejemplo, cuando un productor vende un ternero paga 90 centavos de dólar australiano. Ese dinero lo retiene el Estado y se lo devuelve al Meat&Livestock Australia Limited (MLA), que representa a los productores bovinos, ovinos y caprinos. En ganadería vacuna, un 60% de los fondos se destina a marketing y un 20% a investigación y desarrollo.

 

Una de las actividades en las que el Estado hace un aporte económico es la innovación. “Es el sector privado el que decide qué se va a investigar de acuerdo a la demanda y las necesidades de los productores. Y el Gobierno, en cada una de esas convocatorias de investigación, pone la misma cantidad de dinero que los privados, como contrapartida. Luego audita la marcha de los proyectos cada tres meses”, afirmó Lizzi

Todos los productores hacen  declaraciones juradas de lo que producen, las que son controladas por el MLA. “A nadie se le ocurre mentir. Si dicen que tuvo 105 días de corral y no se usaron antibióticos ni hormonas, consideran que es así. Porque quienes auditan las declaraciones son sus pares y si encuentran datos incorrectos tienen la posibilidad de sacarlo del negocio”, aseveró Lizzi.

La potestad de expulsar de la actividad al productor que miente tiene el fin de preservar la transparencia de la actividad. “Cuidan muchísimo su imagen. Es una economía muy abierta, basada en la competitividad y saben que la credibilidad es clave en el éxito”, sostuvo.

Volviendo a la Argentina, para Lizzi, compararse con los mejores abre oportunidades. “Tenemos que hacernos responsables de lo que pasa en nuestras empresas a lo largo de toda la cadena. Debemos ayudar al sector público a tomar decisiones que sean mejores para la ganadería y para el conjunto de la sociedad”, finalizó

Por Marcos Lopez Arriazu, Jefe de Redacción de Valor Carne

Primicias Rurales

Una novedosa aplicación permitirá productores realizar estimaciones sobre costos de tambos

 

   Buenos Aires, 9 junio (PR/18) — Una novedosa aplicación permitirá a los productores realizar una estimación rápida del costo de producción del litro de leche, de la rentabilidad del negocio y de la capacidad de retiro anual de los productores en el tambo.
   Se trata de "Costos", un desarrollo conjunto entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio de Agroindustria y la Universidad del Litoral.
   La aplicación es una herramienta que permite realizar una estimación rápida del precio de producción de la leche y la rentabilidad del negocio.
   "Costos" fue creada por especialistas de las filiales del INTA en Rafaela y Paraná, de la Dirección Nacional de Lechería y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral.
   "La aplicación funciona a partir de 30 datos de entrada, que se cargan en, aproximadamente, 10 minutos", señaló Javier Baudracco, uno de los desarrolladores de la novedosa herramienta.
   Para aquellos usuarios que deseen ingresar información adicional sobre su tambo podrán en la sección de "Opciones avanzadas".
   La aplicación "Costos" se estructura en cuatro módulos: mis datos, mi tambo, valores de mi tambo y resultados.
   En la primera sección, el usuario ingresa sus datos personales, correo electrónico y contraseña; en el segundo módulo se carga el nombre y la localización del establecimiento tambero para el cual estimará los costos de producción de leche.
   Mientras que en el tercer módulo será necesario describir el establecimiento tambero mediante variables estructurales, de organización y de manejo.
   En esta sección también se solicitan precios actuales de los principales insumos y productos asociados con la actividad lechera.
   Los datos de carga obligatoria son 30 y están aglutinados en 7 grupos: superficie trabajada, rodeo, alimentación, manejo, mano de obra, precios y endeudamiento.
   En la sección de "Resultados" se muestran los indicadores productivos y económicos estimados a partir de los datos ingresados por el usuario: indicadores de eficiencia productiva, descripción de los gastos efectivos, rentabilidad, costo de producción de leche, capacidad anual de retiro o para inversión y pérdidas por recuento de células somáticas. 
 
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NA

Provimi y Elizalde & Riffel estarán presentes en el V Congreso Ganadero de Rosario con soluciones innovadoras en nutrición animal

 
 
La empresa líder en nutrición animal con sede en Venado Tuerto presenta sus programas nutricionales para feedlot y encierre de la mano de los reconocidos especialistas Juan Elizalde & Sebastián Riffel en el V Congreso Ganadero que organiza la Sociedad Rural de Rosario en el auditorio de la Bolsa de Comercio de esa ciudad durante los días 14 y 15 de junio próximos.
 
 
 
Provimi – Cargill Animal Nutrition acompaña a sus clientes con programas innovadores y soluciones integrales que respondan a las necesidades específicas de cada tipo de explotación. En esta oportunidad, participará junto a Elizalde & Riffel en la quinta edición del congreso ganadero, que lleva por lema “El motor de la ganadería”.
 
Como cada año, diferentes disertantes han asumido el desafío de informar, capacitar y brindar al sector pecuario información valiosa para la toma de decisiones, dentro de un marco que pretende ofrecer una visión integral de la producción bovina argentina, contemplando tanto lo que sucede en los mercados externos como en el interno, y teniendo en cuenta cómo el hombre de negocios responde a dichos sucesos. El programa incluye las siguientes charlas:
 
·         14 de junio
 
Hacia dónde debería ir la ganadería (Rodrigo Troncoso)
 
Panel internacional con Austrade (Desarrollo de la cadena cárnica australiana), Santa Fe Global (Políticas al desarrollo internacional de carne santafesina), IPCVA (Abordaje del mercado chino) y Agroindustria (Negociaciones argentinas en materia carnes).
 
El mercado es uno solo, el desafío de integrarnos (IPCVA)
 
Caso práctico: Creando valor en la cadena de carnes (Uziel Losa)
 
Análisis multiobjetivo de actividades agrícolas y ganaderas en la región núcleo (Carlos Ghidadaza)
 
La ganadería frente al desafío tecnológico (Juan Elizalde)
 
Cría, recría y engorde: La empresa y el empresario por dentro, nuestra única realidad para exportar (Sebastián Riffel)
 
 
 
·         15 de junio
 
El equipo de trabajo para manejar las pasturas. Una estrategia para agregar valor. La captación del personal como precio y como recurso (Juan Ibarlucea)
 
Manejo nutricional de pasturas de alfalfa (Fernando Salvagiotti)
 
La sanidad que demandan los mercados mundiales (Ricardo Negri)
 
Dónde está parado el campo y hacia dónde está enfocado (Matías Longoni)
 
 
 
Informes y contacto:
 
Sociedad Rural de Rosario Córdoba 1826 (2000) Rosario (Sta. Fe)
 
Teléfono 0341- 4257159- 4213453.
 
contacto@ruralrosario.org 
 
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Sector porcino en Argentina es pequeño, posee condiciones naturales y sanitarias óptimas para crecer

 

Si bien el sector porcino en Argentina es pequeño, posee condiciones naturales y sanitarias óptimas para crecer, autosatisfacerse y exportar. La cadena porcina ha experimentado un crecimiento importante en los últimos años teniendo grandes posibilidades de aumentar el consumo interno y sustituir importaciones. Hoy existe un problema con el Impuesto al Valor Agregado que desalienta las nuevas inversiones y demanda una urgente solución.

 

El porcino es un sector importante para el consumo interno de maíz: asumiendo que un 60 % de la dieta de los cerdos en Argentina contiene maíz, en el año 2017 el consumo de maíz por parte del sector porcino alcanzó 1,25 millones de toneladas. Existen enormes posibilidades en el futuro de desarrollar y consolidar la producción porcina en nuestro país.
 
En 2017, según datos la Asociación Argentina de Productores de Porcino, el consumo de carne de cerdo en la Argentina alcanzó los 14 kg/habitante/año, divididos en 11 kg de carne fresca y 3 kg de fiambres y chacinados. En comparación, el consumo de carne vacuna alcanzó 57,2 kg/habitante/año, siendo un valor cuatro veces mayor. El consumo local de carnes en Argentina en muy diferente a la composición del consumo mundial. En 2016 el 40 % del total de carnes consumido a nivel global fue carne de cerdo. Salvo determinadas naciones, la carne de cerdo y pollo predominan en la incorporación de proteínas en las dietas de los diferentes países en el mundo.
 
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El sector porcino en Argentina es pequeño pero posee condiciones naturales y sanitarias óptimas para crecer, autosatisfacerse y exportar. El nivel sanitario porcino argentino se reconoce internacionalmente como muy bueno. Está libre de las principales enfermedades que afectan a la especie: PPC – Peste porcina clásica, PRRS síndrome de reproductivo y respiratorio porcino, enfermedad de Aujeszky  entre otras. Se cumplen disposiciones sanitarias y existen numerosos controles: triquinosis, influencia, aftosa y tuberculosis.  
 
Aun así, la coyuntura arroja resultados todavía no positivos si se observa el comercio exterior porcino de Argentina. La balanza comercial porcina argentina resultó fuertemente deficitaria en el 2017. Esto es así porque las exportaciones de carne de cerdo y sus derivados se aproximaron a los 15 millones de USD (M USD) mientras que las importaciones sobrepasaron los 118 M USD, según datos del INDEC. 
 
Comparándonos con el resto del mundo, el país se ubicó en el año 2016 en el puesto N° 54 del ranking mundial de exportadores de productos porcinos, con una muy baja participación del 0.002% del comercio global mientras que, por ejemplo, Brasil y Chile representaron cerca del 5 y 2% respectivamente. Si se observan las importaciones de cerdo de Argentina, un 85 % proviene del vecino país del Brasil. Gran parte de estos envíos es carne congelada de cerdo sin deshuesar. 
 
La producción argentina en toneladas equivalentes res, fue 566.276 en el 2017, mostrando un incremento interanual mayor al 8%. La actividad cuenta con numerosas ventajas intrínsecas, como son la disponibilidad de maíz y soja, que conforman la base de la alimentación y el principal costo de producción, el clima favorable, la falta de amenazas sanitarias y la escala productiva necesaria que favorece su desarrollo a nivel regional. 
 
El Ministerio de Agroindustria en un documento de diciembre de 2016 estima en promedio un factor de conversión de 3,1 de alimentos a carne de porcino, mientras que el coeficiente ajustado alcanza 3,7. Asumiendo que un 60 % de la dieta de los cerdos en Argentina contiene maíz, en el año 2017 el consumo de maíz por parte del sector porcino habría alcanzado 1,25 millones de toneladas. 
 
El volumen de faena ha venido creciendo en los últimos años a razón del 8 %. Nuestro país cuenta con 249 establecimientos procesadores de porcinos habilitados en el país, los mismos se distribuyen entre mataderos frigoríficos, mataderos municipales y mataderos rurales. Los establecimientos faenadores e industrias de chacinados se encuentran vinculados con la configuración territorial de la actividad primaria y los centros de consumo. La producción de carne de cerdo se destina, en su gran mayoría, al mercado interno. Aproximadamente el 40% de la producción total es elaborada por cinco establecimientos, los cuales poseen el mayor desarrollo industrial y tecnológico del sector. Cuatro de éstos, emplazados en la Provincia de Buenos Aires.
 
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La distribución territorial de los establecimientos de producción primaria porcina (cría de animales) marca su mayor concentración en el norte de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe y centro de Córdoba, donde también se concentran mayormente las existencias, más allá de su distribución dispersa en todo el territorio nacional. La localización se corresponde con la superficie implantada de maíz y la distribución de las plantas elaboradoras de alimentos balanceados, uno de los principales insumos de la producción primaria. 
 
La producción de cerdos se encuentra fuertemente concentrada. Los establecimientos más grandes que operan más de 2000 animales (los cuales representan el 11 % del total de los establecimientos de cría) participan con el 79 % del total de la faena (unos 5 millones de cabezas). Estas plantas poseen 54 % del stock de madres a nivel nacional (unas 192.000 madres) (Ver cuadro adjunto). A pesar de esto existe una alta heterogeneidad de actores, si consideramos al volumen total de establecimientos que asciende a 5.178 unidades productivas. Así se observa que existe una importante presencia de pequeños productores en la etapa primaria e industriales. Coexisten con establecimientos intensivos de mayor tamaño, con tecnología moderna y mejores condiciones sanitarias, los cuales han integrado las etapas primarias e industriales.
 
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La mayoría de los productores porcinos argentinos (73 % del total, unos 3.800) presentan sistemas productivos de muy baja escala: menos de 500 cabezas anuales enviadas a faena, lo que equivale a en promedio a 1,5 cabezas diarias. Estos sistemas de pequeña escala no permiten incorporar tecnología de punta y sistemas más eficientes en la faena, dificultan la estandarización de la calidad (la carne), tienen un mayor costo de negociación y elevada informalidad impositiva. El problema es que el mercado internacional de carnes exige grandes volúmenes (muchas veces concentrados en pocos cortes), con suministro constante, para poder cerrar acuerdos con distribuidores y canales comerciales. Esta atomización impide el desarrollo de una estrategia de exportación más agresiva. 
 
El destino principal de la carne porcina obtenida en faena es la elaboración de chacinados, fiambres y embutidos, y en el caso de los porcinos de categoría, lechones, su destino principal es el consumo fresco.
 
 
El problema del Impuesto al Valor Agregado como desaliento a las nuevas inversiones en el sector
 
Uno de los problemas que desalienta actualmente las nuevas inversiones en el sector tiene que ver con el Impuesto al Valor Agregado sobre las compras de activos fijos. Hasta la reforma tributaria (Ley 27430 BO: 29/12/2017), la venta de cerdos estaba gravada en IVA con una alícuota del 21%. Es decir que una granja vendía cerdos y cobraba el 21% de IVA mientras que sus compras estaban gravadas parte al 10,5% y otra parte al 21% (expeller, núcleos proteicos, vacunas, etc.). Los sueldos del personal, lógicamente, no están alcanzados por el impuesto. En definitiva, dependiendo del resultado, la posición fiscal en IVA todos los meses era a favor del Fisco en cifras relativamente considerables​. 
 
Pero luego de la reforma tributaria, la alícuota de impuesto al valor agregado por la venta de cerdos bajó del 21% al 10,5% sobre las ventas netas, por lo que las granjas pasaron a tener posiciones fiscales en IVA sumamente equilibradas. El objetivo de esta medida apuntaba a bajar los precios de la carne en góndola y eliminar la informalidad. 
 
El problema para los productores aparece cuando se desea crecer, invertir y tener más madres en producción. La inversión estimada por madre se ubica entre U$S 8.000 y U$S 10.000 más la necesidad de disponer del inmueble rural en donde desarrollar las actividades. En términos prácticos, el IVA que se acumula al invertir es equivalente –aproximadamente- al 17%/ 18% sobre el monto invertido debido a la combinación entre compras nacionales (gravadas al 21%) y algunas importaciones de bienes de capital gravadas en IVA al 10,5%. Es decir, los productores deben aportar en concepto de Impuesto al Valor Agregado entre U$S 1.360 y U$S 1800 de IVA por cada madre que incorporen a sus planteles. 
 
Al no haber mensualmente una posición fiscal que permita recuperar el IVA pagado por las inversiones, los productores terminan tomado a este valor como costo, con su impacto negativo a nivel financiero. 
 
Con la reforma tributaria (Ley 27430 BO: 29/12/2017) se puso en vigencia un régimen para devolver ese IVA que surge de las inversiones. Pero la condición que establece la normativa es que para que quede efectiva dicha devolución de IVA, la empresa deberá pagar – en los 60 meses subsiguientes a la devolución- un monto igual o mayor al del IVA restituido. Como se indicara anteriormente, luego de baja en la alícuota de IVA al 10,5% en la venta final de cerdos, la actividad no genera hoy pagos de IVA mensuales (posición a favor del fisco) para cumplir esta condición. 
 
En consecuencia, la empresa podría verse obligada a restituir al fisco lo recibido en concepto de devolución de IVA sobre las inversiones más una tasa de interés del 3% mensual. Un perjuicio por cierto muy importante. 
 
Existen grupos empresarios que por esta problemática han paralizado sus proyectos de ampliación e incorporación de nuevas madres. Es un tema que demanda una urgente solución. 
 
 
Conclusiones: 
 
La cadena porcina ha experimentado un crecimiento importante en los últimos años, y tiene grandes posibilidades de aumentar el consumo interno y sustituir importaciones. La necesidad de disminuir el consumo de carne vacuna y el apoyo de políticas de sustitución de carnes se presentan como una oportunidad para el desarrollo y la consolidación de la producción porcina haciendo hincapié en el contenido bajo en grasa, la inocuidad y la versatilidad de la carne de cerdo. 
 
En el mediano plazo las ventajas comparativas que tiene Argentina le dan una posición estratégica para el desarrollo de mercados cárnicos. Será clave la inversión en tecnologías verdes que den sustentabilidad a los sistemas de producción cuya huella hídrica es preocupante. La configuración internacional presenta escenarios donde sólo podrán competir aquellos productores de proteína animal que sean capaces de autoabastecerse de granos y con reservas de agua potable suficiente. Argentina está en condiciones de encontrarse dentro de las naciones que cumplen estos requisitos.

 

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Provimi y Elizalde & Riffel estarán presentes en el V Congreso Ganadero de Rosario con soluciones innovadoras en nutrición animal

 
 
La empresa líder en nutrición animal con sede en Venado Tuerto presenta sus programas nutricionales para feedlot y encierre de la mano de los reconocidos especialistas Juan Elizalde & Sebastián Riffel en el V Congreso Ganadero que organiza la Sociedad Rural de Rosario en el auditorio de la Bolsa de Comercio de esa ciudad durante los días 14 y 15 de junio próximos.
 
 
 
Provimi – Cargill Animal Nutrition acompaña a sus clientes con programas innovadores y soluciones integrales que respondan a las necesidades específicas de cada tipo de explotación. En esta oportunidad, participará junto a Elizalde & Riffel en la quinta edición del congreso ganadero, que lleva por lema “El motor de la ganadería”.
 
Como cada año, diferentes disertantes han asumido el desafío de informar, capacitar y brindar al sector pecuario información valiosa para la toma de decisiones, dentro de un marco que pretende ofrecer una visión integral de la producción bovina argentina, contemplando tanto lo que sucede en los mercados externos como en el interno, y teniendo en cuenta cómo el hombre de negocios responde a dichos sucesos. El programa incluye las siguientes charlas:
 
·         14 de junio
 
Hacia dónde debería ir la ganadería (Rodrigo Troncoso)
 
Panel internacional con Austrade (Desarrollo de la cadena cárnica australiana), Santa Fe Global (Políticas al desarrollo internacional de carne santafesina), IPCVA (Abordaje del mercado chino) y Agroindustria (Negociaciones argentinas en materia carnes).
 
El mercado es uno solo, el desafío de integrarnos (IPCVA)
 
Caso práctico: Creando valor en la cadena de carnes (Uziel Losa)
 
Análisis multiobjetivo de actividades agrícolas y ganaderas en la región núcleo (Carlos Ghidadaza)
 
La ganadería frente al desafío tecnológico (Juan Elizalde)
 
Cría, recría y engorde: La empresa y el empresario por dentro, nuestra única realidad para exportar (Sebastián Riffel)
 
 
 
·         15 de junio
 
El equipo de trabajo para manejar las pasturas. Una estrategia para agregar valor. La captación del personal como precio y como recurso (Juan Ibarlucea)
 
Manejo nutricional de pasturas de alfalfa (Fernando Salvagiotti)
 
La sanidad que demandan los mercados mundiales (Ricardo Negri)
 
Dónde está parado el campo y hacia dónde está enfocado (Matías Longoni)
 
 
 
Informes y contacto:
 
Sociedad Rural de Rosario Córdoba 1826 (2000) Rosario (Sta. Fe)
 
Teléfono 0341- 4257159- 4213453.
 
contacto@ruralrosario.org  
 
Primicias Rurales 

Los nuevos requisitos incorporados al protocolo sanitario firmado con China generarán costos adicionales en la comercialización de vacas

 

Se publicó finalmente el texto del acuerdo.
"Los

Finalmente, dieciséis días después de haberse firmado, las autoridades del Senasa publicaron el nuevo protocolo sanitario a partir del cual se regirá la exportación de carne bovina enfriada con y sin hueso y congelada con hueso destinada a China.

El nuevo protocolo determina que “el ganado vacuno del cual derive la carne para ser exportada a China deberá provenir de establecimientos en los que no se hayan detectado casos de Lengua Azul, enfermedad de Aujeszky, Tuberculosis, Paratuberculosis, Rabia, Carbunco bacteriano y Brucelosis (Brucella abortus) durante los últimos doce meses”.

También indica que los animales deberán “permanecer en la explotación de origen un mínimo de 90 días previos a la faena. Durante ese período, se deberá realizar un muestreo para la detección serológica de ausencia de circulación del virus de fiebre aftosa en bovinos centinela de entre seis y doce meses de edad no vacunados, conforme a las recomendaciones de la OIE. La detección serológica de fiebre aftosa deberá ser realizada en el laboratorio oficial del Senasa mediante ensayo de inmumo absorción ligado a enzimas (Elisa) con resultado negativo”.

La mayor parte de la carne vacuna destina a China proviene actualmente de vacas, dado que, por su menor valor, esa categoría se adapta a la capacidad de pago de la demanda china (que solicita fundamentalmente cortes congelados de valor bajo y medio).

Los nuevos requisitos incorporados al protocolo generarán costos adicionales en la comercialización de vacas destinadas a China, los cuales, en caso de no poder trasladarse a los valores de exportación, deberán ser asumidos por los productores pecuarios, los frigoríficos o ambos.

Un aspecto importante que deberá ser aclarado por las autoridades del Senasa –por medio de una resolución aclaratoria– es el relativo a la obligación de que la hacienda permanezca “en la explotación de origen un mínimo de 90 días previos a la faena”. Tal como está redactado, indicaría que los animales destinados a China no pueden ser enviados a mercados concentradores o remates feria, sino que deben trasladarse directamente al frigorífico habilitado por las autoridades sanitarias chinas.

Si eso es efectivamente así, la disponibilidad en tiempo y forma de hacienda apta para ser faenada en el marco del nuevo protocolo sanitario podría ser inferior a la vigente en la actualidad.

El mercado argentino actualmente cuenta con una corporación china operando en el sector cárnico. Se trata de Black Bamboo Enterprises, filial argentina del grupo Heilongjiang Foresun Agriculture Group, que en 2016 adquirió a la brasileña Marfrig las plantas frigoríficas de Hughes (Santa Fe), Vivoratá, (Buenos Aires) y Estancias del Sur (Córdoba).

Uruguay, que ya cuenta con habilitación para exportar cortes tanto congelados como enfriados a China, en el primer trimestre de 2018 –según datos de Inac– pudo colocar solamente cortes congelados a un valor FOB promedio de 3782 u$s/tonelada, mientras que, para tener una referecia, los cortes congelados kosher destinados a Israel registraron un valor medio de 5635 u$s/tonelada y los cortes premium, en su mayor parte enfriados, destinados a Alemania se colocaron a un promedio de 9832 u$s/tonelada en el período.

Ver aquí el texto completo del protocolo sanitario. 

Primcias Rurales

Fuente: Valorsoja.com