Buenos Aires, 15 de noviembre (PR/24).- En octubre de 2024 la faena de hacienda vacuna alcanzó el nivel más alto en quince meses. La industria faenó un total de 1,27 millones de cabezas, es decir 0,7% más que en septiembre. Asimismo, cabe destacar que continuó el proceso de reducción (gradual) de la importancia de las hembras en la faena total, que se ubicó en 47,5% en el décimo mes del año.
La faena de machos sumó 667,7 mil cabezas en el décimo mes del año, lo que representó un repunte de 15,8% interanual.
En tanto, la faena de hembras sólo subió 2,1% entre octubre de 2023 y octubre de 2024. Por un lado, la faena de vaquillonas se incrementó 3,6% anual. Por el otro lado, la faena de vacas disminuyó 0,7% anual. De esta forma, la participación de las hembras en la faena total descendió 3,1 puntos porcentuales interanuales, resultando equivalente a 47,5% del total.
En enero-octubre de 2024 un total de 366 establecimientos faenó 11,52 millones de cabezas de hacienda vacuna, es decir 5,5% menos que en el mismo período de 2023. Todo esto es consistente con el impacto que tuvo la gran seca durante 2023, que
forzó la venta anticipada de hacienda y la reducción del stock de vientres, y que afectó negativamente la preñez y parición de terneros cuyo impacto se observó en la primera parte
de 2024.
En el caso de los establecimientos que cuentan con habilitación del Senasa, concentraron 78,9% de la faena total. Por su parte, los restantes 229 establecimientos faenaron 21,1% del total.
La faena de machos cayó 4,8% en los primeros diez meses del año. Del total, 83% fueron novillitos y 14,0% fueron novillos.
En el caso de la faena de hembras, la contracción fue de 6,3% interanual y el total fue de 5,5 millones de cabezas. De este total, 58,3% se integró con vaquillonas y 41,7% con vacas.
La industria frigorífica produjo 290 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna en el décimo mes del año. Con relación a septiembre, la producción cayó 0,4% al corregir los datos por el número de días laborables. Si bien se faenaron más animales en octubre (+0,7%), hay que tener en cuenta que la faena se integró con animales más jóvenes, lo que se tradujo en un menor peso promedio en gancho. El peso en gancho cayó 1,1% en el mes, ubicándose en 228 kilos.
En enero-octubre del corriente año la industria frigorífica produjo 2,631 millones de tn r/c/h de carne vacuna. Se observó una caída de 4,5% interanual, que en términos absolutos se tradujo en una reducción de la cantidad ofrecida de 124,9 mil tn r/c/h.
En el período analizado se habrían exportado alrededor de 784 mil tn r/c/h de carne vacuna, es decir 12,0% más que en los primeros diez meses del año pasado.
En consecuencia, el consumo interno aparente de carne vacuna habría resultado
equivalente a 1,848 millones de tn r/c/h en enero-octubre de 2024. En términos interanuales, la absorción doméstica habría disminuido 10,2% (tn r/c/h), constituyéndose en la más baja de los últimos veintidós años.
Con estos guarismos, el consumo aparente de carne vacuna per cápita habría resultado equivalente a 47,2 kilos/año en el promedio de enero-octubre de 2024 y habría quedado 11,2% por debajo del promedio correspondiente al mismo período de 2023.
En lo que respecta al promedio móvil de doce meses, en octubre se habría mantenido en 47,5 kg/hab/año, registrando una baja de 11,3% interanual (-6,0 kg/hab/año).
Conforme avanza el año se consolida la recuperación de las ventas al exterior de carne vacuna. En el noveno mes se registraron exportaciones de carne vacuna por 60,2 mil toneladas peso producto la cantidad más elevada desde finales de 2020. Las
ventas a China retrocedieron levemente con respecto a agosto, pero se observó una importante suba de los envíos a Israel, junto a incrementos ‘menores’ en las ventas a Alemania, Brasil y resto de los destinos. Y con estos registros, en los primeros nueve
meses del año las exportaciones alcanzaron un nuevo máximo de 471,9 mil tn pp.
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Entre agosto y septiembre de 2024 el total exportado fue equivalente a 60.194 tn pp y resultó 3,3% superior (+1.921 tn pp). Fueron los envíos a Israel los que más crecieron en el mes (+58,8%), alcanzando un máximo de 7.443 tn pp (+2.756 tn pp), y explicaron la expansión del total exportado.
En la comparación interanual las cantidades exportadas de carne vacuna fueron 49,2% superiores. Los principales ocho países compradores de carne argentina aumentaron sus compras en el último año, destacándose por la suba en términos absolutos los casos de China, Israel, Chile y México, en orden decreciente.
Por su parte, en septiembre el precio promedio por tonelada peso producto exportada se recuperó 8,4% con relación a agosto y logró ubicarse 0,6% por encima del registro correspondiente a septiembre de 2023, siendo la primera suba interanual
en veinticinco meses.
La facturación total ascendió a 283,4 millones de dólares en el noveno mes del año.
Con relación a agosto, más volumen y más precio promedio se tradujeron en un incremento de 11,9% de los ingresos totales. En tanto, con respecto a septiembre de 2023, la suba llegó
a 50,2%, explicada por los mismos motivos.
En los primeros nueve meses del año las exportaciones de carne vacuna ascendieron a 471,9 mil tn pp y alcanzaron un nuevo máximo histórico. En términos interanuales la suba fue de 12,1%. Del total exportado, 82,8% se integró con cortes congelados, 16,5% con cortes frescos y 0,71% con carnes procesadas.
El precio promedio por tonelada peso producto llegó a 4.398 dólares, recortando la caída con respecto al mismo período del año pasado a 7,6% (-361 dólares por tn pp). Tal como lo venimos destacando en los sucesivos Informes, la disminución del precio promedio pagado por los compradores chinos es la que más contribuyó a la caída, dado el elevado peso relativo que las ventas a este país tiene sobre las exportaciones totales.
La recuperación de las cantidades exportadas más que compensó la contracción del precio promedio, generando 3,6% más de ingresos en los primeros nueve meses de 2024.
La facturación total fue equivalente a 2.075,3 millones de dólares.
Los cortes
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congelados explicaron 67,9% de los ingresos totales, los cortes enfriados aportaron 31,7% y las carnes procesadas hicieron lo propio con el restante 0,4%.
Las exportaciones a China fueron equivalentes a 322.645 tn pp de carne vacuna en enero-septiembre de 2024 (68,4% del total; -4,6 puntos porcentuales).
Israel está consolidado como el segundo mercado de exportación para la carne vacuna argentina. En el período analizado se le vendieron 35.257 tn pp, es decir 7,5% del total.
A EE.UU. se exportaron 25.898 tn pp de carne vacuna en nueve meses (5,5% del total), es decir 40,9% más que en enero-septiembre de 2023 (+7.520 tn pp). Por su parte, el precio promedio se mantuvo en 5.467 dólares por tn pp. En consecuencia, la facturación creció 41,1% anual, hasta totalizar 141,6 millones de dólares.
Durante octubre del corriente año el precio promedio de la hacienda
comercializada en el mercado de Cañuelas se mantuvo en $ 1.741 por kilo vivo. La recuperación del valor promedio de los novillos negociados en el mercado compensó las bajas que exhibieron todas las demás categorías.
Entre septiembre y octubre el valor del novillo en pie registró una mejora de 1,6%, hasta alcanzar un promedio de $ 1.900,9 por kilo vivo. A la inversa, en las restantes categorías se observaron caídas, que ordenadas de mayor a menor correspondieron a:
novillitos (-2,0%), toros y vaquillonas (-1,6%), y MEJ y vacas (-0,2%). Cabe destacar que la apertura de la categoría vacas permitió observar caídas muy importantes en los valores
promedios de las conserva inferior y buena (-4,9% y -1,1%). Asimismo, cabe señalar que las vacas especiales jóvenes de hasta 430 kilos tuvieron una suba de su precio promedio de 0,8% mensual.
En el caso del precio del kilo vivo medido en dólares ‘libres’, por cuarto mes consecutivo se verificó una mejora, producto de la caída que exhibió la cotización de la divisa en los últimos meses. El precio promedio en dólares ‘libres’ se ubicó en 1,462 dólares por kilo vivo (ver cuadro Nº 3 de la sección Nº 3), subiendo 4,8% en el mes y 34,8% en el último cuatrimestre. Con estos guarismos, en octubre de 2024 se alcanzó la menor brecha con el precio en dólares oficiales en cinco años.
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El ritmo de crecimiento del nivel general del Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA INDEC) continuó desacelerando en octubre. La suba mensual fue de 2,8%. En tanto, la variación interanual descendió a 197,3%.
Una vez más, el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas contribuyó a la desaceleración de la suba del nivel general de precios. Porque entre septiembre y octubre últimos este capítulo exhibió un alza de 1,2%, explicada por un aumento de 0,9% promedio en alimentos que se combinó con el alza de 3,8% de las bebidas no alcohólicas. Cabe destacar que entre los alimentos, carnes y derivados fueron los que registraron la menor suba en el mes, igualando al promedio de los alimentos (0,9%).
Es importante señalar que en promedio los precios de los principales cortes vacunos relevados subieron 0,4% en el mes, producto de un alza de 2,9% en el kilo de asado que se combinó con bajas en cuadril (-0,2%), paleta (-0,2%), nalga (-0,3%) y carne picada común (- 0,3%). Por otra parte, el valor del pollo entero también bajó (-0,7% mensual) y a la inversa el precio de la caja de hamburguesas congeladas subió 1,8%.
Buenos Aires, 14 de noviembre (PR/24) .- Una herramienta de IA permite al personal cargar cambios de lote, pariciones, manejo de pasturas, lluvias y demás con mensajes de textos o audios. “Utilizamos chips, pero aun así llevar los datos del día a día era engorroso. Ahora sé qué ocurre en cada rodeo y cada campo en tiempo real”, afirma un encargado.
Marcus Stromeyer
El Ing. Agr. Julián Saavedra, asesor CREA en San Luis y el Lic. Marcus Stromeyer, de familia agropecuaria, desarrollaron una herramienta que permite transmitir datos de campo por WhatsApp, los procesa mediante IA y brinda la posibilidad de consultar la información a través de un chatbot. Hoy, explican cómo surgió la App FieldData y un encargado, Gastón Antelme, detalla cómo gestiona la ganadería a partir de los mensajes que le envían a diario una decena de recorredores.
“Julián es el asesor del campo de mi abuela, así nos conocimos. Yo trabajo en EEUU en tecnología y los dos pensamos que era interesante aplicar la IA para resolver el problema de la captura de la información. Hace un año empezamos a trabajar en la plataforma FieldData y juntos nos potenciamos”, recordó Stromeyer desde Boston, donde acaba de finalizar un MBA en Harvard.
¿Por qué se enfocaron en ganadería? “Trabajo con empresas mixtas y veía que es el sector más desprovisto de soluciones digitales. No había nada tan sencillo como para que lo puedan utilizar las personas que andan todo el día atrás de las vacas, recorriendo los lotes”, afirmó Saavedra.
Muchos establecimientos tienen un grupo de WhatsApp donde los empleados mandan un mensajito describiendo qué trabajo hicieron y qué vieron. “Pero los encargados nos decían: ‘en algún momento entro y me lleva 5 a 10 horas sacar esos datos y volcarlos en la planilla de Excel”, agregó.
“Cómo podemos agilizar esto, nos preguntamos. Cómo lograr que no haya errores en la carga y la transcripción, y que tengamos la información en el momento que la necesitamos y no un mes después. Entonces, poder solucionarlo a través de WhatsApp, nos pareció fabuloso”, planteó.
Julián Saavedra
¿Cómo funciona la App? “El personal agenda un número de teléfono y manda un mensajito de texto o un audio, de a caballo, desde la camioneta o de a pie. Y si no hay señal ese mensaje queda ahí y se carga automáticamente cuando la toma. “Después la IA hace todo el resto, o sea, procesa la información, la ordena y la guarda en la nube, en una plataforma web que creamos como soporte. Y, finalmente, el productor la descarga en una planilla de Excel, para hacer los análisis habituales”, explicó.
Una premisa de este desarrollo fue implementar mecanismos para que la carga de datos sea correcta. “Si el mensaje dice que moviste 200 animales de un lote a otro y ahí según el plan del campo tenías solo 80, salta un cartel que avisa que te quedaron menos 120 animales. Entonces, se puede corregir rápidamente”, ejemplificó.
Otro punto es la agilidad en la información, tenerla en el momento. “En primer lugar se reducen los tiempos de tipeo, transcribir de un WhatsApp a una planilla y un software de gestión es una tarea lenta. Además, si un operario manda un mensaje en un campo de Corrientes, automáticamente le llega al productor, que está en Córdoba, y lo puede ver en la plataforma web para tomar decisiones”, sostuvo Saavedra, presentando un “demo” con el paso a paso.
FieldData ya llegó al mercado. “Somos una startup, un equipo chico, alineado y muy productivo, con foco en la transformación digital de los sistemas ganaderos. Hace tres meses lanzamos nuestra aplicación y, por lo pronto, unos 100 establecimientos se dieron de alta y la están probando”, aseguró Stromeyer.
En primera persona
Gastón Antelme.
Gastón Antelme administra la ganadería de Lange Agropecuaria, una firma con tres campos, dos al sur de San Luis y uno al norte de La Pampa. Trabaja 14 mil ha y 7.000 cabezas, con diez colaboradores. Hacen ciclo completo Angus y capitalizan animales de distintas razas, la mayor parte sobre pasturas base alfalfa y algo con terminación a corral.
¿Por qué adoptó este desarrollo de IA? “Siempre me gustó tomar datos, hacer mediciones, saber por ejemplo cuántas raciones me rinde un lote determinado. Entonces le dábamos una libretita a la gente donde nos anotaban la entrada y salida de animales, para poder calcular la carga que soportan”, contó. Y agregó: “Pero ellos recorren el campo todo el día, con el frío, el calor, la lluvia, y que lleven una libreta y vayan escribiendo se nos hacía difícil”.
Desde hace dos años y medio, Antelme maneja todo el rodeo con caravanas electrónicas. “Eso facilita muchísimo recolectar datos, pero no todos. Tenemos 1.200 madres en un campo alejado de todo y las fechas de nacimiento y la identificación del ternerito, entre otros, se seguían llevando en esa libretita. Y aunque los muchachos son responsables muchas veces nos decían ‘se me rompió la hoja, se me mojó’. Entonces, no podíamos aprovechar la información. Unificarla y tenerla a la vista era engorroso”, subrayó.
¿Qué cambió con la App? “Antes, si quería revisar el rodeo 3 del campo de La Pampa, porque había casos de diarrea, por ahí no lo encontraba; tiene 7.000 hectáreas y 48 lotes, muchos sin señal. Ahora me mandan un mensaje que dice: ‘curé un ternero, hijo de tal la vaca, en tal lote. Yo me meto en la web, busco el lote en el mapa y puedo ver el problema al toque. Tener un mapa actualizado, saber dónde está cada categoría, es espectacular. Me cambió la vida”, resaltó.
Otros servicios que presta la App ayudan a planificar tareas. “Si quiero saber cuántos vacas habrá que inseminar en diciembre, le mando un audio al Bot y le pregunto: ¿cuántas parieron entre agosto y octubre? y de inmediato me responde tantas, me da el corte de parición preciso. Así, con un audio, sé cuántas recibirán ese manejo reproductivo”, reveló.
¿Beneficios en plata? “Lo voy a resumir en pocas palabras. Si en un mismo campo un lote me da 300 kilos de carne por año y en otro, un poquito más allá, con el mismo suelo, me da 100 kilos, al primero le estamos sacando la comida que realmente rinde. Y al otro, como nos queda a trasmano, incómodo, no lo estamos aprovechando bien. Hay que hacer ajustes en el manejo del pastoreo”, destacó, aludiendo a las oportunidades para mejorar la eficiencia y los números del negocio.
Para finalizar, Antelme reflexionó sobre el valor del equipo humano en la IA. “Aposté desde el principio a esta novedad. Sabía que iba a funcionar porque no lo estaban desarrollando solo programadores, son profesionales que conocen muy bien el día a día del manejo de la ganadería. Y en lo que hace al personal, que en general es poco comunicativo, se expresan en forma espectacular a través de la aplicación. Es el periódico del campo. Entonces, les mando un mensaje y les digo, muy bueno lo que cargaste ayer, los incentivo”, concluyó.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
Diseñados para entender la dinámica de los sistemas de cultivos a lo largo del tiempo, los ensayos de larga duración permiten visualizar las tendencias que pueden generar las diversas prácticas de manejo en un mismo lote.
El INTA cuenta con 70 investigaciones de larga duración en todo el país que trascienden el paso del tiempo.
Trascender el tiempo implica la posibilidad de dejar un legado cultural que perdure a lo largo de las generaciones. Con esta meta, el INTA cuenta con 70 investigaciones de larga duración en todo el país que generan conocimiento a partir del paso del tiempo. Algunas, con más de 50 años de investigación ininterrumpida, serán eje de la segunda jornada de ensayos de larga duración que se realiza en el INTA Pergamino —Buenos Aires— el 12 de noviembre.
“Los ensayos a largo plazo generan conocimiento con base científica con visión prospectiva, mucho más allá de una campaña agrícola y de generaciones de profesionales”, subrayó Silvina Bacigaluppo —coordinadora de la Red Ensayos Larga Duración del INTA—. En este sentido, reconoció que “el INTA tiene 70 investigaciones de larga duración en todo el país” y que, si bien son muy diversas entre sí, “todas generan información muy valiosa para la producción”.
Es que, según explicó Bacigaluppo, “los proyectos a largo plazo permiten comprender interacciones complejas que ocurren en los sistemas de producción, responder preguntas con desfasaje entre causas y efectos, determinar umbrales críticos y evaluar tendencias e identificar eventos raros y extremos”.
A su vez, la coordinadora reconoció que “representan una fuente de información muy valiosa para calibrar y validar modelos de simulación, útiles para la realización de prospectiva”. Puntualmente en Pergamino, hay 9 ensayos de larga duración y, según Bacigaluppo, el más antiguo tiene 53 años: “Diseñado e implantado por profesionales que hoy ya no están en el INTA, pero su visión trascendió su tiempo de trabajo”.
Por su parte, Alicia Irizar —investigadora del INTA Pergamino, Buenos Aires— explicó que la segunda Jornada de Ensayos de Larga Duración del INTA es “una oportunidad” para los productores, asesores privados, estudiantes e investigadores para visitar siete ensayos a largo plazo que se encuentran en la experimental de Pergamino que, además, podrán conocer resultados de dos trabajos que se encuentran en campos de productores.
“El objetivo de esta jornada es poner en valor la contribución que realizan estos ensayos al conocimiento científico y técnico a largo plazo”, subrayó Irizar, al tiempo que reconoció que estos trabajos “constituyen herramientas muy valiosas para entender cómo los cambios de uso y manejo de la tierra influyen sobre diferentes variables ambientales y productivas”. En esta misma línea, Irizar aseguró que “los ensayos de larga duración otorgan la posibilidad de comprender las complejas interacciones que ocurren entre el suelo, las comunidades vegetales y el clima de nuestra región y permiten responder preguntas relacionadas con el desfasaje entre la causa y su efecto”.
Una jornada que trasciende
La segunda Jornada de Ensayos de Larga Duración del INTA se realiza hoy 12 de noviembre en Pergamino y reúne 9 experiencias que trascienden el paso del tiempo y a su vez generan mayor conocimiento. Productores, profesionales y público en general podrán recorrer las experiencias y realizar las consultas necesarias a los investigadores involucrados.
Entre las experiencias se destacan ensayos con diferente duración: lisímetros de relleno (1971); secuencias de cultivos, sistemas de labranza y niveles de fertilización nitrogenada (1979), sistemas de cultivo en siembra directa en suelos degradados por intenso uso agrícola (1997), estrategias de fertilización con fósforo, nitrógeno y azufre en una rotación agrícola en siembra directa (2001).
Además, están los ensayos de cultivos de cobertura (2005), comparación de sistemas de producción agrícola (2006), respuesta a potasio en el largo plazo en Zona Núcleo Pampeana (2019), diferentes estrategias de fertilización sobre los rendimientos, el balance de nutrientes, la fertilidad química de los suelos y la rentabilidad (2006 en campo de un productor) e intensificación sostenible de sistemas de producción agrícola y de producción ganadera de carne, con o sin alternancia de actividades (2020).
Todas estas investigaciones tienen en común que responden o abordan problemáticas de los sistemas de producción agropecuarios, generan información continua y evalúan procesos que se producen como respuesta a la implementación de las prácticas agrícolas y de los desarrollos tecnológicos.
Senasa advierte que las altas temperaturas pueden ser un factor que afecte a la salud y bienestar de los animales.
Buenos Aires, 11 de noviembre (PR/24) . – Ante la época de altas temperaturas, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recomienda a todos los productores pecuarios del país adoptar medidas preventivas para minimizar los efectos del estrés calórico en los animales.
El estrés es una respuesta adaptativa, que permite a los animales hacer frente a los desafíos ambientales, entre ellos los cambios de temperatura. Cuando se superan las condiciones óptimas, el cuerpo intenta adaptarse a la nueva situación ambiental. Sin embargo, a temperaturas ambientales más altas, los mecanismos de adaptación no logran eliminar el exceso de calor generado.
Se denomina estrés calórico al conjunto de cambios fisiológicos y comportamentales que se desencadenan en los animales cuando son sometidos a condiciones ambientales que superan su temperatura de confort o zona termoneutral y son incapaces de regular su temperatura interna.
Ante esta situación los animales tienden a: Reducir la actividad física. Aumentar la frecuencia respiratoria. Reducir el consumo de alimento. Aumentar el consumo de agua. Buscar sombra. Aumentar el jadeo y la salivación.
Además de su impacto negativo para el bienestar animal, el estrés por calor puede producir: Disminución en el consumo de alimento y la eficiencia alimenticia. Pérdida de peso y de condición corporal. Deterioro del desempeño y los índices reproductivos. Aumento del riesgo de enfermedades. En los animales lecheros, disminución en la producción de leche en litros, así como en el porcentaje de grasa y proteína, junto a un aumento en el recuento de células somáticas. Incremento de la tasa de mortalidad.
Factores propios del animal –tales como edad, color y largo del pelo– influyen en la susceptibilidad al estrés calórico. El Senasa recuerda que los animales más perjudicados son los que acumulan más nivel de grasa corporal y que los animales de pelaje negro y en etapas de terminación son los más propensos.
El tipo de alimentación también se relaciona con el riesgo de golpe de calor. El pastoreo de pasturas tóxicas como festucas u otras infectadas por hongos productores de ergoalcaloides, así como la administración de raciones hipercalóricas, incrementan el riesgo.
En bovinos de carne
Proveer espacios de sombra suficientes para todos los bovinos.
La sombra de árboles es una de las más efectivas, ya que no solo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas. Cuando la provisión de sombra sea artificial, debe permitir el movimiento de aire por debajo (a una altura de entre 3 y 4 m). Cada animal debe disponer de espacio suficiente (de 2 a 4 m²) para evitar el hacinamiento.
Proporcionar agua fresca, limpia y abundante.
Considerar que un bovino adulto consume diariamente el 7% de su peso vivo en agua. Realizar un análisis del agua para determinar las concentraciones de sales y prevenir el rechazo de su consumo.
Los bebederos deben estar accesibles y cerca de los animales.
Controlar el caudal y la presión en períodos de extremo calor y asegurar espacio suficiente en los bebederos. El consumo abrupto de agua, luego de períodos de privación, puede desencadenar un cuadro de intoxicación con signos nerviosos.
Evitar manejos estresantes.
Cuando no sea posible, arrear de manera tranquila, respetando el paso de los animales. Realizar los encierres y trabajos en manga a primera hora de la mañana o última hora de la tarde-noche. Brindar agua y alguna fuente de alimento en los corrales donde permanezcan los animales. Consultar el pronóstico del tiempo antes de programar los manejos de la hacienda. Planificar todas las tareas y preparar los materiales necesarios para minimizar su permanencia en mangas y corrales.
Adecuar la alimentación.
Es conveniente conocer el nivel de infección con hongos productores de ergoalcaloides presente en las pasturas. En el engorde a corral, administrar entre el 30 y 40% de la ración por la mañana y el resto por la tarde; e incrementar el porcentaje de fibra en la dieta.
Cuando se prevean temperaturas elevadas refrescar la hacienda. Bien temprano a la mañana o durante la noche, utilizando un caudal suficiente para penetrar el pelo. Si se los moja en horas de mucho calor y de manera insuficiente, puede ser contraproducente. También se puede mojar el suelo de los corrales, sin embarrarlos, para minimizar la radiación indirecta.
Contemplar estas medidas contribuirá a mejorar el bienestar animal y redundará en beneficios para los diferentes actores de las cadenas pecuarias. Ante cualquier duda consultar al veterinario del establecimiento. Cumplir con el bienestar animal es una ventaja para todas las especies.
Por primera vez en el país, el INTA evaluó los efectos de dietas con niveles crecientes de granos de destilería sobre la ganancia de peso, el rinde al gancho y la calidad de la carne. “Vimos una tendencia a lograr más kilos con menos alimento y el consumidor percibió que el bife es más sabroso”, reveló la Dra. Laura Pouzo.
La industria del bioetanol genera granos de destilería húmedos que son aprovechados para la alimentación bovina, lo que permite reducir sus desperdicios disminuyendo un 64% las emisiones de gases de efecto invernadero (1,3 millones de t CO2 eq).
En este contexto, el INTA, con el patrocinio del IPCVA, llevó adelante un estudio pionero sobre el impacto de distintos porcentajes de burlanda sobre el engorde animal, el rendimiento en el frigorífico, la calidad de la carne, la vida útil del producto almacenado y la respuesta el consumidor. ¿Es beneficioso aumentar hasta un 45% el nivel de inclusión en la dieta?
Dra. Laura Pouzo.
“Durante la obtención de bioetanol se elimina el almidón del grano de maíz, que significa el 70% de su peso, y el resto de los nutrientes se concentran llegando a duplicar y hasta triplicar su participación. Por eso, la burlanda brinda un alto contenido en proteínas, lípidos y fibras a precios competitivos para el ganadero con relación a otras fuentes”, dijo a Valor Carne la Dra. Laura Pouzo, del INTA Balcarce. Además, este ‘coproducto’ es particularmente rico en ácidos grasos poliinsaturados. “Y esto es beneficioso no solo para la salud animal, sino para los consumidores que acceden a carnes enriquecidas”, planteó.
Si bien ya existían estudios previos en el país, no había información acerca del efecto de incrementar su inclusión en la dieta animal sobre la cadena cárnica. “La burlanda se viene utilizando desde hace décadas en Estados Unidos y Canadá, aunque aquí los sistemas productivos son diferentes, necesitamos datos locales para la toma de decisiones”, comentó. En tal sentido, “dada la importancia de la temática, el trabajo fue publicado en Meat Science, una revista de alto impacto internacional, a fin de contribuir a diferenciar las carnes argentinas”, subrayó.
El respaldo de la ciencia
El ensayo de campo, realizado en el INTA Gral. Villegas, incluyó 144 novillos en terminación alimentados con niveles crecientes de burlanda (0, 15, 30 o 45%, base seca) en reemplazo de cierto porcentaje de granos de maíz (que bajó de 77 a 38%) y de concentrados nitrogenados (soja y urea). El engorde se prolongó durante 84 días hasta alcanzar un peso vivo de 502 kilos promedio. Los resultados se presentan en el siguiente cuadro.
Se observó un aumento del consumo de materia seca (entre 0 y 15% de inclusión) que luego tendió a disminuir (entre 30 y 45%). Esto explicaría en parte el crecimiento lineal de la ganancia diaria de peso promedio (pasó de 1,32 a 1,45 kg/d) a medida que se incrementó el nivel de burlanda en la dieta. A su vez esto determinó una tendencia a la mejora de la relación ganancia de peso-consumo de alimento, o sea, del índice de conversión (de 0,134 a 0,141)”, pormenorizó Pouzo. También se registró una suba del peso vivo final (de 495 a 508 kg) y del peso de la res caliente al gancho (de 285 a 296 kg).
Sin embargo, “el área de ojo del bife, la grasa dorsal y el nivel de marmoreo no fueron modificados significativamente por los tratamientos”, apuntó.
Seguidamente se analizó el producto en el laboratorio de calidad de carne del INTA Balcarce. “No se alteraron parámetros tales como el pH, el color de la carne ni la terneza, que se evaluó mediante la fuerza de corte”, aseveró la investigadora, aclarando que cuanto mayor es esa fuerza, menor es la terneza del bife.
Lo que sí se modificó es el perfil de ácidos grasos que está asociado a la calidad nutricional de la carne. “A mayor inclusión de burlanda fue aumentando el contenido total de ácidos grasos poliinsaturados respecto de los saturados, también totales, de la mano del incremento de los omega 6”, señaló Pouzo, aludiendo al ácido linoleico que es el principal ácido graso del grano de maíz.
¿Por qué es importante este dato? “Cuanto mayor es este índice, más saludable es la carne para el consumo humano”, respondió. Además, “hay que considerar que previo al ensayo los animales estuvieron durante ocho meses en pastoreo, lo que aumenta el consumo de omega 3, otro ácido graso poliinsaturado que puede influir positivamente en los atributos nutricionales de la carne”, indicó.
“Esto permite inferir que estos sistemas productivos locales generan carnes con un buen perfil de ácidos grasos”, subrayó Pouzo.
El veredicto del consumidor
En cuanto a la calidad, en primer lugar, se determinó la vida útil de la carne mediante una simulación comercial. “Los ácidos grasos poliinsaturados de la burlanda pueden derivar en una mayor oxidación lipídica y, con ello, en olores y sabores indeseables e inestabilidad del color, atributos clave en la decisión de compra. Esto conlleva además un perjuicio para los minoristas”, alertó. Sin embargo, “en este estudio el color de la carne durante un almacenamiento de tres días, no se vio modificado en función de los tratamientos dietarios del animal”, diagnosticó.
Un paso más adelante se testeó la calidad ante un panel de consumidores no entrenados. “Se probó la aceptabilidad de las carnes ante 96 panelistas a los que se les otorgó una planilla y se les pidió que puntuaran atributos como sabor, terneza y jugosidad, según los distintos tratamientos”, relató, detallando que el producto también contaba con tres días de almacenamiento.
Los resultados mostraron que a pesar de registrarse un aumento en los niveles de oxidación lipídica, estos no fueron muy importantes. “De hecho no hubo rechazo del consumidor. Es más, el incremento de la burlanda en la dieta aumentó la aceptabilidad general de la carne, principalmente por la mejora del sabor, mientras la terneza y jugosidad no variaron”, explicó Pouzo, mostrando gráficos alusivos.
En síntesis, un incremento en los granos de destilería de hasta el 45% en dietas de terminación mejora la performance animal y la aprobación de la gente, resguardando el interés del comercio minorista. “Como reflexión final, si los beneficios productivos y ambientales pueden combinarse con buenas características organolépticas y nutricionales, estamos desarrollando un producto superior para la cadena cárnica y el conjunto de la sociedad”, concluyó.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
«Con una abundante oferta y un consumo que permanece tibio, los precios de la hacienda no logran despegar», se titula un reciente artículo publicado por Rosgan, el mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario
Rosario, martes 5 noviembre (PR/24) — En el reciente artículo de Rosgan, el mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario, se analiza el estancamiento que vienen mostrando los precios de la hacienda. A lo largo de los últimos meses, tanto la categoría de animales destinados a faena como la de invernada han experimentado una pérdida real en sus valores al ajustarse por inflación.
Hasta octubre, categorías como novillos, novillitos y vaquillonas muestran una disminución significativa, con una pérdida acumulada en términos reales de hasta el 19% en comparación con diciembre de 2023. Esta caída es aún más pronunciada en las categorías más jóvenes, como novillitos y vaquillonas, donde la disminución se aproxima al 15%.
La abundancia de oferta en el mercado se combina con una demanda interna que continúa siendo cautelosa, limitando el crecimiento de los precios. Si bien las exportaciones han mostrado cierto impulso en 2024, los valores pagados por los compradores externos no resultan suficientemente altos como para respaldar un incremento en los precios de la hacienda.
Por otro lado, la carne destinada al consumo doméstico se enfrenta a un mercado restringido por el debilitado poder de compra local. A pesar de la desaceleración en la inflación, los salarios no han logrado recuperar terreno de manera acorde, lo que afecta directamente la capacidad de consumo interno.
Además, los feedlots siguen desempeñando un rol relevante en la oferta abundante de hacienda. Aunque se ha observado una leve reducción en los stocks de estos establecimientos, la cantidad de animales encerrados continúa siendo elevada.
De acuerdo con Senasa, a inicios de noviembre de 2024, el stock en feedlots ascendía a 1.870.348 cabezas, un 4% más que en el mismo período del año anterior. Este volumen sugiere que, al menos en el corto plazo, el mercado continuará enfrentando una oferta abundante, lo que dificulta una recuperación significativa en los precios de la hacienda.