Expoagro 2022: Un “invento” para fertilizadoras

Expoagro 2022: Un “invento” para fertilizadoras

Buenos Aires, 16 febrero (PR/22) — Entre la multitud de novedades que enmarcarán la edición 2022 de Expoagro (8 al 11 de marzo en San Nicolás, Buenos Aires), promete sobresalir un “invento” para fertilizadoras.

La creación apunta a resolver y agilizar la manera en que se mide la distribución de urea que aplican las fertilizadoras.

Consiste en un drone comercial dotado de softwares y de cámaras para la captación de imágenes.

El dispositivo permite diferenciar urea de lo que no lo es y así genera un gráfico que permite establecer el coeficiente de variación.

De tal modo, se elimina el método de bandejas para recolectar las partículas del fertilizante y determinar la distribución.

El desarrollo ha sido patentado por Fertec y en su creación participó el especialista Santiago Tourn.

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Fuente: Maquinac

Argentina sufrió más de 3.200 millones de intentos de ciberataques en 2021

Argentina sufrió más de 3.200 millones de intentos de ciberataques en 2021

Buenos Aires, Argentina, 16 de febrero de 2022 – Argentina sufrió más de 3.200 millones de intentos de ciberataques en 2021, según datos de Fortinet® (NASDAQ: FTNT), líder mundial en soluciones de ciberseguridad amplias, integradas y automatizadas; y la compañía con la mayor cantidad de dispositivos de ciberseguridad instalados en América Latina*.

Según datos recabados por FortiGuard Labs, el laboratorio de inteligencia de amenazas de Fortinet, México fue el país latinoamericano que más intentos de ataques recibió (156 mil millones), seguido de Brasil (88,5 mil millones), Perú (11,5 mil millones) y Colombia (11,2 mil millones).

“El incremento en volumen, sofisticación y efectividad de las ciberamenzas durante el 2021 ha sido notable, por lo que las organizaciones en la región deben estar mejor preparadas con un enfoque de seguridad integral y automatizado para prevenir, detectar y mitigar estos riesgos que están poniendo en juego la integridad de sus operaciones”, explica Arturo Torres, estratega de ciberseguridad de FortiGuard Labs de Fortinet para América Latina y el Caribe.

América Latina y el Caribe en la mira de los ciberdelincuentes

 

El reporte de 2021 revela que los países de América Latina y el Caribe se encuentran a la par de otras regiones y han sido objetivo de cerca del 10% del total de intentos de ciberataques que se han dado el último año en el mundo.

Un ejemplo de esto fue la vulnerabilidad Log4J, una de las más utilizadas por los atacantes en el período, lo que permitió la ejecución remota completa de código malicioso en sistemas vulnerables de la región. Los países latinoamericanos que más intentos registraron por esta exploración fueron Perú, Colombia, Argentina, Brasil y México.

Durante el tercer trimestre de 2021 tuvo lugar el mayor ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) de la historia, la amenaza surgió de una variante de la botnet Mirai, dirigida a dispositivos IoT, que lanzó más de una docena de ataques DDoS que superaron varias veces los 1 Tbps y rondaron los 1,2 Tbps. Fortinet detectó que Brasil fue objetivo de cerca del 10% de estos ataques, lo que representó unos 500 mil millones de intentos de DDoS disparados hacia ese país.

Además, también se detectaron intentos de instalar herramientas de minería de criptomonedas en Argentina, República Dominicana y Colombia.

El trabajo remoto como puerta de entrada

Muchas de las amenazas a la ciberseguridad corporativa reportadas durante el 2021 están estrechamente relacionadas con la mayor cantidad de personas conectadas a sus trabajos de forma remota. En la segunda mitad del año se detectó un aumento considerable en el uso de técnicas de escaneo masivo en América Latina y el Caribe, lo que permite a un ciberatacante identificar vulnerabilidades, recopilar información de brechas en los sistemas vulnerables y realizar así la selección de sus objetivos en función de sus hallazgos.

FortiGuard Labs también ha detectado una gran cantidad de ataques relacionados con ejecución remota de código (RCE) en dispositivos IoT, como cámaras, micrófonos y enrutadores domésticos, lo que permite al atacante tomar el control de sistemas empresariales vulnerables. En este sentido, Mirai sigue siendo la campaña de Botnet que registra mayor actividad en todos los países de América Latina y el Caribe. Mirai es una ciberamenaza enfocada en dispositivos IoT que hace que los dispositivos infectados se unan a una red de botnets, que se utilizan para ataques de DDoS. FortiGuard Labs ha reportado una nueva variante de Mirai que se ha propagado mediante la vulnerabilidad Log4j, que salió a la luz en el cuarto trimestre de 2021.

Por su parte, Argentina, Chile, México, Perú y Panamá han sido objeto de distribuciones de malware y troyanos centradas en aplicaciones de Microsoft Office, usualmente utilizadas para trabajo y educación a distancia.

Ingeniería social y el uso de la pandemia como engaño

La distribución de malware a través de publicidad engañosa, sitios web maliciosos y campañas de correo electrónico de phishing sigue siendo la técnica de engaño más utilizada por los ciberdelincuentes. Una vez infectados los dispositivos de las víctimas, los atacantes pueden apoderarse de ellos y usarlos para cometer delitos cibernéticos como el robo de credenciales y ataques de denegación de servicio distribuido. Asimismo, el uso de información sobre COVID-19 y la reciente variante Ómicron permitió en el cuarto trimestre de 2021 el despliegue de la campaña de botnet RedLine Stealer, donde los atacantes roban información de los usuarios y la utilizan para acciones maliciosas o la venden para actividades delictivas futuras.

“Seguimos viendo que la concientización y capacitación de los usuarios es fundamental para prevenir ataques, especialmente aquellos que utilizan la ingeniería social para engañar a las personas”, agrega Torres. “En un modelo de trabajo desde cualquier lugar como el actual, donde muchas personas utilizan dispositivos personales y conexiones domiciliarias o públicas con escasa protección, los delincuentes continuarán explotando estos entornos y buscando recursos vulnerables para acceder a las redes corporativas. Aquí es donde el enfoque de confianza cero para controlar el acceso y supervisar la actividad dentro de la red cobra mayor sentido”.

¿Cómo se obtienen estos datos?

A través de FortiGuard Labs, Fortinet monitorea continuamente la superficie de ataque en América Latina y el Caribe y, con más del 50% de la cantidad de dispositivos de seguridad empresarial implementados en la región*, obtiene una visibilidad única en el mercado. A esto se suman los cientos de alianzas con entidades de la industria y agencias de seguridad para compartir información, lo que aumenta aún más el acceso a inteligencia de amenazas y, en consecuencia, la precisión de los datos entregados.

Esta característica de visibilidad única permite el análisis de millones de intentos de ciberataques por día. Los cazadores de amenazas, investigadores, analistas, ingenieros y científicos de datos de FortiGuard Labs analizan y procesan esta información utilizando inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías innovadoras para extraer datos en busca de nuevas amenazas.

A partir de estas capacidades, FortiGuard Labs proporciona en forma permanente las firmas IPS necesarias para que las organizaciones puedan detectar y mitigar estas amenazas. Los esfuerzos dan como resultado una inteligencia de amenazas procesable y oportuna en forma de actualizaciones de productos de seguridad e investigación proactiva de amenazas para ayudar a las organizaciones a comprender mejor las amenazas y defenderse de ellas.

El reporte de FortiGuard Labs para América Latina y el Caribe se elabora trimestralmente, a partir de la información que se obtiene diariamente en tiempo real.

* H12021 IDC Latin America Security Appliances Tracker

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Fuente: Fortinet

Balance de la campaña que garantizó la exportación de cítricos argentinos en 2021

Balance de la campaña que garantizó la exportación de cítricos argentinos en 2021

Buenos Aires, 15 febrero (PR/22) — El balance de la última campaña de exportación de cítricos y la reciente comunicación de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG-SANTE) de la Comisión Europea que destaca el trabajo llevado adelante por la Argentina, fueron los principales ejes del encuentro virtual que mantuvieron las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y los representantes de los comités regionales del Noroeste Argentino (Corenoa) y del Noreste (Corenea).

En el encuentro, encabezado por el vicepresidente del Senasa, Carlos Milicevic, y el director nacional de Protección Vegetal, Diego Quiroga, se destacó la importancia del trabajo público-privado que posibilitó el éxito de la campaña de exportación de cítricos y la reanudación de los envíos a la Unión Europea (UE).

En su desarrollo, el director de Comercio Exterior Vegetal del Senasa, Martín Delucis, realizó un balance de la temporada de exportación de cítricos donde informó que en el 2021 se superaron las 400.000 toneladas de cítricos exportados a distintos destinos, una cifra que no se registraba desde hace 8 años. Con respecto a la temporada anterior, en la actual se registró un incremento en la exportación del 11%.

Asimismo, las autoridades del Senasa junto a los representantes del NEA y del NOA trataron también lo ejecutado presupuestariamente durante el 2021, presentaron el presupuesto estimado para la campaña que está por iniciar y analizaron un borrador de norma de la UE en el cual se detallan las medidas que se implementarán para mancha negra.

De cara a la nueva campaña y luego del encuentro Quiroga remarcó que “fue de gran importancia mantener los niveles de exigencia y control interno que se trabajaron en la última temporada tanto desde el Senasa como desde el sector productivo y las provincias para dar las garantías sanitarias adecuadas a las exportaciones citrícolas argentinas.”

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Fuente: Senasa

¿Puede un producto derivado de la soja ser la clave para terminar con la contaminación generada por los plásticos? La respuesta sorprenderá

¿Puede un producto derivado de la soja ser la clave para terminar con la contaminación generada por los plásticos? La respuesta sorprenderá

Buenos Aires, 14 febrero (PR/22) — La legislación vigente en la Argentina establece que enterrar un envase vacío de fitosanitario es un delito ambiental. Sin embargo, Gustavo Schujman está trabajando para que algún día enterrar uno de tales envases sea algo no sólo posible, sino también deseable. ¿Cómo sería eso factible?

Gustavo es investigador del Conicet, cofundador y gerente de Inmet, una empresa del Grupo Bioceres dedicada a diseñar organismos genéticamente optimizados para la producción de compuestos de alto valor agregado.

Una de las tecnologías desarrolladas por la firma son bacterias modificadas genéticamente que se alimentan de glicerina cruda para producir un biopolímero (polihidroxibutirato o PHB) que puede reemplazar al plástico derivado del petróleo en muchas aplicaciones. La ventaja es que la glicerina cruda, un derivado del proceso de fabricación de biodiésel con aceite de soja, es un insumo muy barato con un valor del orden de los 80 u$s/tonelada.

“Hemos modificamos genéticamente bacterias para que sean muy ávidas de la glicerina cruda y también para que el PHB que generan pueda ser purificado de manera sencilla y económica”, explica Gustavo a Bichos de Campo.

“Cada vez tenemos mejores rendimientos, es decir, nuestros microorganismos (recombinantes) producen más en menos tiempo y a un costo menor. Confiamos en escalar muy pronto esta tecnología”, añade.

Próximamente estarán terminando de montar una planta piloto propia a partir de la cual podrán desarrollar aplicaciones específicas con bioplásticos en función de los requerimientos de los clientes.

Los pellets de bioplásticos pueden ser procesados por las mismas empresas fabricantes de productos plásticos que actualmente trabajan con petroinsumos. Es decir: no se requiere cambiar toda una matriz industrial; sólo cambiar de un insumo renovable por otro no-renovable. Mientras que los petroplásticos son un problema ambiental grave, los bioplásticos se descomponen en tierra o agua en un plazo de tres a seis a meses.

El costo directo del PHB es muy superior al de los petroplásticos, pero el costo medido de manera integral, es decir, considerando la logística de acopio y reciclaje, es tremendamente inferior, dado que, una vez usado, es descompuesto (se lo “morfan”, en criollo) por microorganismos presentes en la tierra o el agua.

Adicionalmente, existen crecientes regulaciones que impiden el uso de petroplásticos para determinados productos, como puede ser el caso, por ejemplo, de los sorbetes descartables, los cuales podrían ser elaborados con bioplásticos.

“El material que desarrollamos tiene muy buena calidad y también sería factible emplearlo para bidones de fitosanitarios, para lo cual, por supuesto, sería necesario tener en cuenta las propiedades del producto contenido en el envase para que sea compatible con el biopolímero”, comenta el biotecnólogo.

Si bien la tecnología fue desarrollada originalmente con glicerina cruda, también diseñaron microorganismos capaces de producir PHB a partir de la vinaza proveniente del proceso de fabricación de bioetanol tanto cañero como maicero, lo que representa un auténtico “golazo” en términos de “economía circular”, porque se trata de un subproducto muy contaminante.

Una de las principales limitaciones para el desarrollo de la industria del bioplástico es que, por una cuestión de escala, los petroplásticos tienen un costo directo mucho más competitivo, pero con un costo integral muy elevado en términos ambientales, dado que es muy baja la proporción de los mismos que se recicla y, lo que se recicla, consume muchos recursos energéticos que podrían destinarse a otros fines.

“Nuestros microorganismos producen un material (PBH) que ya existe en la naturaleza y, cuando eso sucede, siempre hay algo dispuesto a comérselo”, resume Gustavo. Así, la tecnología desarrollada por Inmet logra que algo surgido en el campo regrese al campo para ser reciclado de manera natural en un ciclo biológico.

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Fuente: Bichos de Campo

 

La agroindustria pierde participación en la generación de energía

La agroindustria pierde participación en la generación de energía

Por Desiré SigaudoJulio Calzada, economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Tres indicadores revelan la importancia que tiene la agroindustria argentina como generadora de energía. Se analizan en el presente artículo la contribución del sector a la producción primaria y secundaria de energía en la Argentina, y el peso que tienen los biocombustibles -biodiesel y biotenanol en la producción secundaria.

Producción primaria de energia: la agroindustria aporta el 4,8% del total

La producción primaria de energía consiste en la extracción o captación del recurso. En 2020, la producción primaria en Argentina totalizó 72.103.000 TEP (Tonelada de Petróleo Equivalente) según los últimos datos publicados por la Secretaría de Energía de la Nación. La agroindustria originó el 4,8% a esta producción a partir de cuatro fuentes: aceites vegetales (del crush de poroto de soja y semilla de girasol), leña, bagazo de caña de azúcar y alcoholes vegetales (de la industrialización de maíz y caña de azúcar). Así, la producción agroindustrial de energía primaria totalizó 3.460.000 TEP.

El año 2020 estuvo marcado por el fuerte desplome en el consumo energético que provocó la expansión del COVID-19. La generación primaria de energía a nivel mundial se redujo en un 4,5% según datos de BP (British Petroleum), mostrando la caída interanual más pronunciada desde el año 1945. El recorte en la producción petrolera mundial explica tres cuartas partes de este desplome, aunque los sectores de gas y carbón también sufrieron mermas. La producción de petróleo -utilizado mayormente para transporte- cayó un 9,3%, la de gas -empleado principalmente para generar energía eléctrica- un 2,4% y la de carbón un 4,2%. En contraste con estas reducciones, la energía de fuentes renovables (biocombustibles, excluyendo hidráulica) creció un 9,7% en 2020. Si bien este incremento se ubicó por debajo de la media de 10 años (13,4%), estuvo en línea con los rendimientos obtenidos en 2019, 2018 y 2017.

En Argentina, la generación primaria de energía cayó 7,8% en 2020, relativamente más que a nivel global (-4,5%). La producción de petróleo se recortó en un 5,3% (vs. -9,3% mundial) y la de gas cayó 8,6% (vs. -2,4%). La producción de energía renovable (biodiesel, bioetanol, eólica, solar) se desplomó en un 20% en Argentina, contrastando fuertemente con el incremento mencionado a nivel global del 9,7%.

Producción secundaria de energía: el 4,3% se origina en la agroindustria

La producción secundaria de energía implica la conversión de la energía obtenida para ser transportada, almacenada y transformada hasta que pueda ser consumida por industrias, empresas, hogares, etc. En 2020, en Argentina esta producción secundaria alcanzó 70.561.000 TEP, reduciéndose en un 7,4% respecto del 2019.

Por su parte, la producción secundaria de energía atribuida a la agroindustria argentina totalizó 3.003.000 TEP en 2020, representando 4,3% del total. La generación por parte de la agroindustria, que incluye la producción de coque, biodiesel, bioetanol y carbón de leña, se contrajo un 27% en 2020, cayendo más que la producción total. 

Vale la pena destacar que el 90% de la fuerte caída que tuvo la producción agroindustrial de energía secundaria se debe a la menor originación de biodiesel y bioetanol. En 2020, estos biocombustibles representaron el 2% de la energía secundaria argentina, exhibiendo una caída en su participación por tercer año consecutivo. En 2017, su producción llegó a representar el 3,8% de la energía secundaria generada en el país.

Naturalmente, la caída en la producción de biocombustibles durante 2020 estuvo motivada por la inédita reducción en la demanda de combustibles para movilidad y transporte que se dio en el contexto de la pandemia COVID-19. Sin embargo, la desaceleración del consumo interno de biocombustibles en Argentina estuvo acompañada por un duro retraso en los precios de los biocombustibles, lo que fue perjudicial para el sector. Durante el año 2020 la Secretaría de Energía sólo aumentó los precios del biodiesel y el bioetanol en una oportunidad, incrementándolos en apenas un 10% en octubre (Resolución 4/2020), frente a una inflación anual que alcanzó el 36,1% según INDEC y precios de soja y maíz que aumentaron 108% y 92% en pesos, y 48% y 36% en dólares, respectivamente.

La producción de biodiesel en 2020 alcanzó 1.030 TEP, el volumen más bajo desde 2009, cuando la producción del biocombustible a partir de la soja era aún incipiente (las primeras inversiones de escala en el sector se hicieron en 2007). En el caso del bioetanol, su producción cayó a 410 TEP en 2020, el peor resultado desde 2014, también en la etapa inicial de esta industria que comienza a operar a escala en 2012.

Biocombustibles: recuperaron producción en 2021, pero la demanda interna sigue sin despegar 

A la fecha, la Secretaría de Energía no ha publicado aún el Balance Energético consolidado para el año 2021. Sin embargo, sí ha publicado mensualmente la producción (en toneladas) de biodiesel en base a soja y bioetanol de maíz y caña de azúcar. Estos datos referentes a las dos mayores fuentes energéticas que surgen de la agroindustria resultan muy útiles ya que son representativos del sector.

En 2021, la producción de biodiesel fue de 1,7 millones de toneladas (Mt) exhibiendo un aumento del 49% respecto del 2020 pero ubicándose un 24% por debajo de la producción promedio de los últimos 5 años. La industria del biodiesel ha experimentado considerables fluctuaciones a lo largo de su historia, gran parte de ellas motivadas por políticas económicas restrictivas al comercio o consumo, tanto en la esfera internacional como doméstica.

El último año, por ejemplo, la recuperación en la producción estuvo motivada fundamentalmente por la demanda externa. En 2021, las exportaciones de biodiesel duplicaron a las del 2020 alcanzando 1,2 Mt, lo que equivale al 71% de la producción. Aun así, los despachos del biocombustible se ubicaron por debajo del promedio exportado de los últimos cinco años. El consumo interno de biodiesel, lejos de mostrar una recuperación interanual como las exportaciones, volvió a caer y acumula una caída del 61% desde 2019. Solo en 2021, su consumo se recortó un 11% contrastando con el mayor consumo de gasoil (se consumen conjuntamente) que aumentó un 15% interanual.

En el albor de su desarrollo, la producción nacional de biodiesel alcanzaba 711.864 toneladas en 2008, con una capacidad instalada de menos de 1 Mt/año. Trece años después, con una capacidad industrial casi cuatro veces mayor, Argentina anotó una producción de 1,5 Mt, que solo duplica la producción de 2008. La baja participación del biodiesel en el consumo interno de combustibles, el régimen estatal de control de precios, la nueva ley de biocombustibles y las barreras paraarancelarias de potenciales mercados de exportación ponen un límite al crecimiento del sector, que actualmente opera con amplia capacidad ociosa.

Por otra parte, la producción de bioetanol -considerando conjuntamente maíz y caña de azúcar- el último año fue de 1 Mt. Así, la industria originó un 26% más de volumen que en 2020 y superó en un 2% la producción promedio de los últimos 5 años. Dado que el bioetanol se comercializa exclusivamente en el mercado interno para corte de naftas, se observa que la variación positiva del consumo de las naftas en 2021 (+30%) se encontró en línea con la del biocombustible.

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Fuente: BCR

Tecnología aplicada a la vitivinicultura: desarrollan una web que permite localizar la ubicación de los varietales de uva disponibles en el país

Tecnología aplicada a la vitivinicultura: desarrollan una web que permite localizar la ubicación de los varietales de uva disponibles en el país

El Instituto Nacional del Vino (INV), puso a disposición del sector vitivinícola argentino el Sistema de Localización Varietal – SLV, una plataforma que permite a los productores y elaboradores de vinos, mosto, uva para consumo en fresco y pasas, conocer la ubicación de las variedades disponibles en todo el país. También les ofrece la posibilidad de conocer qué bodegas necesitan o elaboran las uvas que ellos poseen. Estará disponible a través del portal web www.argentina.gob.ar/inv.

Al respecto, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, sostuvo que se trata de «un desarrollo realizado íntegramente por el INV» y remarcó que «brinda la posibilidad de contar con información veraz y actualizada para tomar mejores decisiones desde el punto de vista técnico y comercial».

Además, Domínguez explicó que «el SLV facilita información tanto al bodeguero como al productor». «Al primero le permite localizar las variedades que demandan según las distintas regiones de todo el país y al viñatero saber qué bodegas necesitan o elaboran las uvas que ellos poseen. De esta manera, generamos una relación en que se acerca la oferta a la demanda y la demanda a la oferta», agregó.

A su vez, el titular del INV, Martín Hinojosa señaló que «ayuda a los productores a contar con una mayor cantidad de interesados en sus uvas y mejorar el valor de su producción y a los elaboradores saber rápidamente dónde encontrar una determinada variedad».

Cómo funciona

El SLV está disponible para los siguientes inscriptos: viñedos, bodegas, fábricas de mosto, elaboradores de vino artesanal, secaderos y distribuidores de uva en fresco.

En el portal web del INV, se encontrará un «botón» con el logo del Sistema de Localización Varietal que le permite el acceso. También está publicado un instructivo para su utilización.

En lo referido a viñedos se puede consultar, número de inscripto del viñedo, razón social, dirección, provincia, departamento, localidad, variedad, año de plantación, superficie plantada de la variedad y la georreferenciación del viñedo.

En cuanto a las bodegas se informa, razón social de la bodega elaboradora, variedades de uva elaboradas en el último año, domicilio de la bodega, provincia, departamento, localidad y datos de georreferenciación.

El SLV es una herramienta disponible para aquellos usuarios, personas físicas que posean un CUIT asociado al INV accediendo con clave fiscal en el portal del organismo: argentina.gob.ar/inv

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