Riesgo precio: sólo una octava parte del trigo nuevo está cubierto

Riesgo precio: sólo una octava parte del trigo nuevo está cubierto

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, miércoles 22 octubre (PR/25) —  Ya lanzada la trilla sobre el norte del país hay 2 millones de toneladas (Mt) de trigo con precio hecho en el mercado local, proporcionalmente, la mitad de lo habitual para esta altura del año. Mientras tanto, en el mercado de soja, Brasil estaría gestando un récord productivo.

 

1 – Alta exposición al riesgo precio para el trigo 2025/26

A solo 45 días del inicio oficial de la campaña 2025/26 y cuando ya las cosechadoras se paran sobre la línea de largada en el norte del país, las expectativas de producción de trigo para el nuevo ciclo están por las nubes, con una cosecha que se espera iguale el récord histórico de 23 Mt de la campaña 2021/22 (ver).

Sin embargo, la cobertura de precios se ha rezagado respecto a las campañas anteriores. A la semana del 15/10 se comprometieron 4,7 Mt de trigo, de las cuales solo 2,6 Mt tienen precio firme. Si tenemos en cuenta el interés abierto en el mercado de futuros, la cobertura de precio para la 2025/26 está en un 15% de la cosecha esperada, la mitad de la proporción promedio para esta altura del año. 

Explicando parcialmente esta tendencia, el precio a cosecha no hizo más que bajar desde julio de este 2025, pasando de los USD 204/t a USD 184/t en el mercado de futuros de A3. La caída del precio doméstico refleja el derrumbe de los precios FOB de exportación, que cayeron un 8% desde julio al rango de USD 211 a 213 por tonelada. En esta línea, en el mercado físico, las ofertas de compra por parte de las casas exportadores se han posicionado entre USD 180/t y USD 187/t las últimas dos semanas.

Bajo este escenario, el precio de venta a cosecha se ha vuelto poco atractivo desde que se completó la siembra, limitando el grado de compromisos anticipados. A medida que nos alejamos de julio, cuando ya estaba el 100% del área sembrada, las cotizaciones solo dieron revancha durante el breve tiempo que rigió la suspensión temporal de retenciones, luego, la tendencia fue indeclinablemente a la baja.

Por supuesto, esta tendencia no es exclusiva del mercado argentino, sino que a nivel global hemos estado asistiendo a una baja generalizada en las cotizaciones por el trigo.

1.1 – ¿Por qué cayó tanto el precio del trigo? 

La combinación de un aumento sustancial de oferta exportable y un desplazamiento del mercado comprador por uno de los importadores más importantes del mundo como lo es China, vienen a explicar en gran parte la tendencia actual del mercado. A esto, hay que sumarle los aún más bajos precios en maíz, que compite en parte con el uso forrajero del trigo. En Chicago, el precio por el cereal llegó a tocar mínimos en más de cinco años y los fondos especulativos mantienen una profunda posición vendida en más de 100.000 contratos, la posición corta más importante en por lo menos nueve años a esta altura.

Esta campaña 2025/26 se presta a romper el récord global de producción de trigo, estimando una cosecha total entre 816 y 818 millones de toneladas (según USDA e IGC). Además de la enorme gesta productiva global, la clave está en la recuperación de exportadores puntuales, como Francia y Alemania. La Unión Europea como conjunto cosechó un 18% más que el año pasado, llegando a 140 Mt de trigo en la 2025/26. Rusia, principal exportador de trigo, levantó 87,8 Mt según la agencia privada SovEcon. En términos generales, casi todos los principales exportadores de trigo han tenido excelentes condiciones productivas. Siguiendo las últimas estimaciones disponibles del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en el hemisferio norte los orígenes claves ya llevan cosechado 352 Mt de trigo, 20 Mt más que el año pasado. Resta por definirse la cosecha en el hemisferio sur, que se perfila con excelentes perspectivas, sobre todo en nuestro país.

En Australia, las estimaciones oficiales para la 2025/26 rondan las 34 Mt y ya está entrando en cosecha. En Argentina, las proyecciones récord estarían dejando una oferta total por encima de las 26 Mt que permitirían un horizonte exportador de 15 millones de toneladas, y con posibilidades aún de igualar o superar el récord de 15,4 Mt de la campaña 2021/22.

Mientras tanto, China, quien durante las campañas 2022/23 y 2023/24 supo ser el principal importador global de trigo, y desde la 2020/21 hasta la 2023/24 promedió 12 Mt importadas por ciclo, ha estado comprando sistemáticamente menos toneladas, dado el aumento en su producción local. Australia, Canadá, Francia y Estados Unidos fueron los principales vendedores de trigo a China. Mientras este ciclo 2025/26 los asiáticos importarían un 50% menos que entre 2020 y 2024, estos países incrementaron su producción un 7%. En consecuencia, esos granos tienen que buscar otros destinos y competir con el resto de los orígenes por nuevos mercados compradores.

2 – En Brasil se estaría gestando un nuevo récord

Entrados en la etapa de siembra de Brasil, la CONAB publicó las primeras estimaciones de producción de soja para la campaña 2025/26. Las proyecciones muestran un escenario optimista, indicando que el país vecino alcanzaría una nueva cosecha récord de la oleaginosa. Este dato acompaña una tendencia que ya era creciente, a tal punto de que se superaría a la cosecha actual, que ya marcaba un récord histórico. De acuerdo con esta primera previsión, la producción podría alcanzar 177,6 millones de toneladas. Este guarismo representa un crecimiento de 3,6% respecto a la campaña actual y se ubica un 18% por encima del promedio de los últimos 5 años. 

El informe de la entidad revela que el récord no sólo lo marca la producción de la soja, sino también el área destinada a su cultivo. Con rindes sin variaciones significativas, el factor que explica la expansión de la producción de soja es un aumento en la siembra. Esta se proyecta un 3,6% superior a la campaña actual, y un 11,8% superior al promedio de los últimos 5 años, marcando una fuerte tendencia positiva que se sostiene de hace más de diez años.

En adición a lo anterior, la siembra de soja en el Brasil ya alcanza el 11,1% de la superficie objetivo al 11 de octubre. Este registro se ubica 2 puntos porcentuales por encima del avance del año pasado a esta fecha. No obstante, el avance se encuentra con 5 puntos de rezago respecto al promedio registrado en las últimas cinco campañas.

2.1 – Idas y vueltas en el mercado de soja por las publicaciones de Trump

Entre fines de la semana pasada y esta semana hemos asistido a un nuevo episodio de la novela entre Estados Unidos y China. El viernes 10 de octubre, el presidente Donald Trump posteó en su red social “Truth Social” una publicación con tono hostil hacia los asiáticos, amenazando con la imposición de aranceles adicionales del 100% a la importación de cualquier producto chino hacia Norteamérica, a partir del 1 de noviembre, en respuesta al significativo aumento del control a las exportaciones de “tierras raras” por parte del gigante asiático. Tan solo dos días después, Trump volvió a publicar con relación al tema, esta vez tratando de traer tranquilidad: “no hay nada de qué preocuparse, todo estará bien con respecto a China! Respeto profundamente al presidente Xi”. Sin embargo, el 14 de octubre, mediante una nueva publicación y esta vez tocando directamente el tema de la soja y la ausencia de compras chinas, acusó a los asiáticos de evitar comprar los porotos norteamericanos como parte de su estrategia para las negociaciones bilaterales actuales.

Es importante recordar que, hacia fines de este mes, ambos mandatarios habían pactado un encuentro en Corea del Sur, y Trump prometió de antemano poner sobre la mesa el mercado de soja como uno de los tópicos importantes a discutir. No queda claro si la reunión corre peligro o no, pero sí ha traído más dudas que certezas al mercado.

La reacción en precios, como cabe esperar, fue negativa, pero no de forma exagerada. La rueda del 10 de octubre la soja cayó en Chicago tan solo un 2% hasta los USD 369,9/t, ni siquiera llegó a quebrar el piso de los USD 368/t de diez días atrás. Desde mediados de septiembre, las cotizaciones por la oleaginosa vienen oscilando dentro de un rango estrecho, que va desde los USD 368/t a los USD 380/t. En general, durante todo este año el precio de la soja ha estado lateralizando, algunos intervalos, lo hizo con altísima volatilidad, otros dentro de valores muy cercanos. Es más, actualmente el precio de la soja en Chicago es el mismo que durante enero.

Los vaivenes con los que el discurso oficial vira de conflictivo a conciliador y viceversa respecto a China no permite que se establezca una tendencia definida sobre los precios, y los fondos especuladores en Chicago mantienen una posición prácticamente neutral, con una cartera vendida en 3.000 contratos futuros de soja.

Sin embargo, el paso del tiempo no es indiferente para el nivel final de las cotizaciones. Brasil y Argentina han estado abasteciendo a China a un ritmo récord durante los últimos meses, dejando cada vez menos espacio para los granos estadounidenses. Además, la celeridad del avance de la soja en Brasil acorta el tiempo de espera para contar con los porotos hacia el nuevo año, achicando aún más la ventana de “competitividad” norteamericana.

2.3 – Operatoria local de soja

Esta semana el nivel de comercialización se resintió fuertemente. Según el Monitor de Comercio Granario de SAGyP, entre el 13 y 16 de octubre el promedio diario fue de tan solo 110.000 toneladas operadas, una tercera parte del promedio diario posterior a la suspensión temporaria de derechos de exportación. En la misma sintonía, el pricing de granos fue prácticamente inexistente. Desde el 24 de septiembre, en promedio se fijaban 100.000 toneladas de soja cada día hábil, esta semana, con suerte se superaron las 20.000 toneladas. A demás, los contratos con precio hecho pasaron de promediar por encima de las 300.000 toneladas, a solo una vez alcanzar las 100.000. El aumento en la volatilidad cambiaria y la expectativa en torno a la cumbre Trump – Milei marcó el ritmo de la operatoria interna.

Desde la semana anterior a la suspensión temporal de derechos de exportación, hasta ahora, se comprometieron 5,7 Mt de soja en el mercado local entre compras del sector industrial y exportador. Actualmente, el acumulado estimado con esta semana alcanzaría compras totales por 38 Mt de soja, esto es el 76% de la producción, máximos en ocho años. 

El vertiginoso avance de la operatoria durante el último mes llevó a un importante crecimiento de la cobertura de mercadería por parte del sector exportador respecto a las necesidades de originación y embarques. Teniendo en cuenta lo exportado durante octubre y el line-up hacia fines de mes, el acumulado de toneladas de soja embarcadas (entre grano y exportaciones agroindustriales) alcanzaría las 32,4 Mt. Es decir, restan para comercializar hasta marzo inclusive unas 5,9 Mt de soja.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Cómo viene el balance de oferta y demanda regional de trigo 2025/26

Cómo viene el balance de oferta y demanda regional de trigo 2025/26

Por Tomás Rodriguez Zurro – Emilce Terré – M. Belén Maldonado de la Bolsa de COmercio de Rosario (BCR) 
Rosario, miércoles 22 octubre (PR/25) — La Región Centro se prepara para cosechar 15,2 Mt de trigo, 5 Mt más que el promedio de los últimos cinco años. Además, desde los puertos del Gran Rosario se embarcarían 9,9 Mt, un máximo histórico.

Según la primera estimación de la Guía Estratégica para el Agro (GEA-BCR), la producción nacional de trigo ascendería a 23 Mt en la campaña 2025/26. Este volumen de cosecha no sólo marcaría un incremento interanual del 14%, sino que igualaría el récord productivo registrado en el ciclo 2021/22.

Esta mejora viene impulsada fundamentalmente por una fuerte mejora en el rinde promedio nacional (+16%), en tanto se estima que la superficie sembrada se habría mantenido prácticamente estable en relación con la campaña previa.

Si dividimos la producción de trigo de Argentina en diferentes regiones, se evidencia que este incremento responde casi en su totalidad a un crecimiento en la cosecha de la Región Centro. Esta zona, que abarca el norte de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, sur de Santiago del Estero y San Luis, marcaría un aumento del 22% respecto del año previo, llegando a producir 15,2 Mt, esto es, 2,7 Mt más que la campaña previa. De esta manera, la Región Centro sería responsable del 66% de la producción nacional.

Por su parte, la Región Norte, que abarca el norte de Santiago del Estero, Chaco, Tucumán y Salta, también vería crecer su volumen productivo en un 34%. Si bien en términos porcentuales el incremento resulta superior, esto representa un aumento de 0,3 Mt en volumen, pasando de 0,7 Mt a 1 Mt entre campañas y dando cuenta del 4% de la producción total.

Por el contrario, la Región Sur exhibiría una leve caída del 1% en la producción, dejando como resultado una cosecha de 6,8 Mt, 0,1 Mt por debajo de la campaña previa. Así, esta región explicaría el 30% de la producción nacional.

Para arribar a la oferta total de grano se le suma el arrastre de stock de grano de la campaña 2024/25 a esta estimación de producción. En este sentido, se estima que las existencias finales del cereal serían de 3,6 Mt, de las cuales la mayor parte (2,2 Mt) se encontraría en la Región Centro. Como resultado, la oferta total de grano 2025/26 en el país alcanzaría 26,5 Mt, siendo la más elevada de la que se tiene registro. De este total, 18,4 Mt de oferta serían de la Región Centro, 7 Mt de la Región Sur y 1,1 Mt de la Región Norte.

En lo que respecta al mercado de trigo, los principales usos serán la molinería para la comercialización de harina, tanto en el mercado interno como su exportación, y la exportación del grano sin procesar. Se espera que en la campaña 2025/26 la molienda de trigo alcance 6,7 Mt. Realizando un análisis por región en base a la ubicación de los molinos de trigo en Argentina, se estima que en la Región Norte el crushing ascienda a 0,4 M.

La Región Centro es la que mayor concentración de molinos harineros posee y la de centros urbanos de mayor población, por lo que es la región de mayor molienda estimada para la campaña 2025/26 con un total de 5,0 Mt (75 % del total). Finalmente, la Región Sur alcanzaría una molienda de 1,3 Mt en base a la distribución de molinos harineros ubicados en la zona.

En cuanto a las exportaciones, la estimación inicial de cereal a despachar al exterior a nivel nacional se ubica en 15 Mt, lo que dejaría a la próxima campaña como la de segunda mayor volumen.

De la Región Norte se estiman 500.000 toneladas para exportar, lo que arroja el mayor volumen para la región desde la campaña 2019/20. Desde la Región Centro, el saldo a despachar se calcula en 10,2 Mt, apenas por debajo del récord del ciclo 2021/22 de 10,5 Mt. La Región sur, por su parte, tiene un saldo exportable de 4,3 Mt, prácticamente estable entre campañas y cerca del máximo alcanzado de 4,6 Mt.

Por su cercanía geográfica a los puertos, las exportaciones de la Región Centro y Norte son las que se despacharían desde las terminales fluviales del Paraná, totalizando 10,7 Mt.  Suponiendo que los embarques de los puertos del norte de la provincia de Buenos Aires (Zárate/Ramallo/San Nicolás) se mantengan en el rango de 800.000 t como en los últimos años, se estima que los puertos del Gran Rosario despacharán en la campaña 9,9 Mt, lo que podría significar un máximo histórico para el cereal desde la región.

Invernada con precios en alza: ¿Estacionalidad, cobertura o posicionamiento estratégico?

Invernada con precios en alza: ¿Estacionalidad, cobertura o posicionamiento estratégico?

Rosario, martes 21 octubre (PR/25) — La incertidumbre que generan los procesos eleccionarios, en el contexto de una economía aún percibida como altamente vulnerable, podría explicar parte de la revalorización que está mostrando la hacienda.

Se trata, en definitiva, de una práctica recurrente dentro del sector. En efecto, fue a partir de 2019 cuando la hacienda —especialmente el ternero de invernada— comenzó a ser demandada con mayor intensidad como un activo de refugio de valor ante contextos de alta incertidumbre política y, en consecuencia, cambiaria.

Actualmente, si bien los fundamentos propios del mercado ganadero resultan sumamente atractivos para ingresar al negocio, en las últimas semanas ha comenzado a percibirse el accionar de otros factores que también estarían impulsando el dinamismo del mercado.

En efecto, la semana pasada ROSGAN celebró desde Rafaela su remate habitual del mes, donde se observó una convalidación de valores excepcionales para prácticamente todas las categorías dentro de este segmento de hacienda. En el caso de los terneros -tanto machos como hembras- los valores promedio registraron subas de entre un 5% y un 8% respecto del mes anterior.

El índice de referencia para el Ternero ROSGAN alcanzó los $4.537 por kilo, lo que representa un incremento del 8,1 % frente a los valores observados en septiembre y del 47,9 % en lo que va del año. Asimismo, al analizar la serie histórica desde enero de 2010, medida en pesos constantes ajustados por inflación (IPIM), el valor actual del ternero se ubica un 40% por encima del promedio de los últimos 15 años, siendo el tercer valor más alto, solo por detrás de los máximos registrados en diciembre de 2015 y diciembre de 2021, dos períodos marcados por una fuerte inestabilidad política y cambiaria.

Sin dudas, detrás de las subas registradas durante septiembre y octubre existe un componente estacional que explica gran parte de esta tendencia alcista en los precios. La propia dinámica de salida de los terneros de los campos genera momentos de mayor concentración de oferta —con efecto bajista sobre los precios— y otros en los que la oferta comienza a escasear, lo que tiende a impulsar los valores al alza. Tal es el caso de los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre, cuando los precios de la invernada suelen ubicarse entre 2 y hasta 7 puntos porcentuales por encima del promedio general anual.

No obstante, esta curva de comportamiento estacional de precios no solo resulta interesante para comprender la dinámica habitual que suelen tener los valores de determinados bienes —en este caso, el ternero de invernada—, sino que también permite proyectar, en base a dicha estacionalidad, el nivel de precios que debería registrar este activo según lo que ha marcado históricamente en cada uno de estos períodos. Si bien no se trata de una proyección estricta, ofrece una referencia útil para evaluar cuán alineados se encuentran los valores actuales con su propio patrón estacional.

En este caso, dado que el primer trimestre del año presenta un índice de estacionalidad promedio muy cercano a 1, se toma dicho período como base de proyección. En 2025, los valores registrados en ese trimestre —medidos en pesos constantes— promediaron $3.680 por kilo. Por lo tanto, ajustando según su estacionalidad esperada, los precios de referencia para octubre deberían situarse aproximadamente un 4% por encima de ese promedio, es decir, en torno a $3.838 por kilo.

Sin embargo, como se ha mencionado, el mercado está convalidando valores que promedian los $4.537 por kilo. Esto representa una prima del 18% respecto de lo que correspondería en base al comportamiento estacional histórico.

Claro está que quien convalida esta prima en los valores para la reposición sostiene, por un lado, una expectativa de suba en el tipo de cambio, lo que lo lleva a refugiarse en este tipo de activos. Si bien no se espera un desenlace tan disruptivo como el registrado en 2023, lo cierto es que el mercado está incorporando, en mayor o menor medida, cierto nivel de previsión al respecto.

Por otro lado, y a diferencia de otros momentos en los cuales el ternero fue fuertemente demandado como refugio de valor —atrayendo incluso inversiones provenientes de sectores ajenos a la ganadería-, el contexto actual presenta fundamentos mucho más sólidos, no solo para resguardar valor, sino fundamentalmente para posicionarse estratégicamente en hacienda.

En definitiva, quien convalida los valores actuales del ternero lo hace plenamente consciente del valor que está generando cada kilo de carne que este animal aportará, en un escenario donde esta mercadería resultará escasa frente a una demanda creciente y dispuesta a sostener precios firmes durante, al menos, los próximos dos a tres ciclos.

Primicias Rurales

Fuente: ROSGAN

¿Qué tan competitiva es Argentina para producir granos?

¿Qué tan competitiva es Argentina para producir granos?

Buenos Aires, martes 21 octubre (PR/25) — Luego de un primer relevamiento comparativo de precios de insumos agropecuarios en distintos países, esta actualización del trabajo analiza cómo evoluciona la competitividad asociada al costo de producir granos. Se vuelven a comparar precios de insumos y equipos agropecuarios en Argentina frente a los de otros países relevantes de la región y del hemisferio norte.

Se trata de una dimensión poco explorada en los análisis habituales sobre competitividad agropecuaria. Mientras que es frecuente medir la competitividad del sector desde el lado de los ingresos (comparar precios internos de los granos, tipos de cambio efectivos), son pocos los estudios que exploran los costos de producción (insumos, servicios, bienes de capital). Se sabe que el sector agropecuario argentino presenta serias desventajas en la comparación internacional por el lado de los ingresos, puesto que ninguno de sus competidores castiga la exportación de granos y derivados con impuestos a la exportación (“retenciones”), pero poco se conoce acerca de cómo se posiciona en materia de costos.

La información sobre este frente es escasa, en parte por los desafíos que implica su relevamiento:

En primer lugar, porque no existen bases de datos secundarias estandarizadas que permitan acceder de forma directa y sistemática a los precios de similares productos en distintos países, lo que obliga a recurrir a fuentes de información primarias y estrategias de relevamiento específicas, de tipo caso por caso.

En segundo lugar, porque a diferencia de los bienes de consumo masivo —para los cuales es relativamente más sencillo identificar productos similares en distintos países— los insumos agrícolas dependen de una cantidad diversa de factores (calidad y composición de los suelos, clima y tipos de cultivos predominantes, tecnología aplicada en los establecimientos, presencia de plagas específicas, regulaciones sobre el uso de determinados productos -ej. agroquímicos-, infraestructura y logística disponible para la distribución, etc.), que pueden ser significativamente distintos en cada país, lo que dificulta la elección de productos homogéneos para incluir en la comparación.

En tercer lugar, por ciertas limitaciones en las conclusiones a las que se puede arribar a partir de los resultados obtenidos. En efecto, aun cuando se logren salvar los dos puntos anteriormente mencionados, es decir, se pueda recolectar información confiable sobre precios de insumos comparables en distintos países, a menos que se conozcan las tecnologías específicas de cada país (dosis de cada insumo por unidad de medida, eficiencia con que se utilizan, etc.), la información obtenida puede ser insuficiente como para inferir linealmente el nivel de los costos a los que producen cada uno de ellos.

Para que se entienda este punto, un fertilizante puede ser utilizado y costar lo mismo en dos mercados (Brasil y Argentina), pero ello no implica necesariamente que costará lo mismo fertilizar los cultivos en estos dos países, dado que factores como la composición de los suelos y el clima de cada país influirán en las dosis efectivas de fertilizante (cantidad de litros o de kilos por hectárea) que son necesarias para lograr rendimientos similares en un determinado cultivo (toneladas de grano por hectárea).

Estas diferencias y distintos parámetros de eficiencia determinarán en definitiva el costo final de fertilizar en cada país, aun cuando el insumo cueste lo mismo.

A pesar de estas complejidades, IERAL logró relevar precios en setiembre para cinco países: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos. El estudio abarca un total de trece bienes y servicios, clasificados en seis grupos: fertilizantes, herbicidas, fungicidas, transporte de carga, combustible y maquinaria (ver Tabla 1, precios expresados en dólares).

En términos generales, los resultados muestran que Argentina es más cara en dólares que los otros países en la mayoría de los 13 productos relevados, en concreto: es más cara en el 69% de los casos con respecto a Brasil, Uruguay y Paraguay (en los tres casos es más cara en 11 de los 13 productos); y en el 54% de los casos con respecto a Estados Unidos (7 productos).

Sin embargo, salvo excepciones, no se observan grandes brechas entre los precios que se pagan en Argentina con relación al promedio de los otros cuatro países: los fertilizantes resultan 5,8% promedio más caros en Argentina; herbicidas un 8,2%; y los combustibles (gasoil grado 2) un 3% más caros. Las excepciones que se encontraron fueron: 1) Maquinaria agrícola, con el caso de los tractores los cuales se ubican un 31% por encima del valor promedio de los demás países, pero ubicándose las cosechadoras un 7% por debajo del precio promedio de la región; y 2) fungicidas, donde Argentina se ubica un 7,8% más barato que los restantes países, solo por encima del valor de EE. UU. (23,0 usd / lt vs 22,3 usd / lt).

Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea en base a Revista Márgenes Agropecuarios, CONAB, Agricultural Marketing Service (AMS – USDA), CATAC, Farmers Business Network, IF ingeniería en fertilizantes, Acerto Limited, Diesel Lange, AgChemical Solutions, Fomento Colonia Suiza, CREA, Sembrando Noticias y otras fuentes.

En suma, Argentina exhibe precios un poco más altos en dólares para la mayoría de los insumos relevados, incluso tratándose de bienes comercializables internacionalmente. Esto revela la existencia de distorsiones que encarecen la producción agropecuaria.

Entre los factores explicativos pueden encontrarse: los resabios de las restricciones cambiarias, cargas impositivas acumulativas, regulaciones laborales muy rígidas, elevados costos logísticos internos, menor escala operativa y un contexto de mayor incertidumbre y volatilidad. Estos elementos, en conjunto, limitan el funcionamiento pleno de los mecanismos de arbitraje de precios y restan competitividad.

Teniendo en cuenta que el gobierno ha logrado avances importantes en materia de estabilización macroeconómica y cambiaria (afectado por el entorno de incertidumbre en el marco de las elecciones de medio termino), los desafíos de mediano plazo en términos de competitividad se trasladan al terreno microeconómico.

Allí, el foco debe estar en mejorar el funcionamiento de los mercados de bienes y factores, reduciendo las distorsiones generadas por una trama de regulaciones, impuestos y regímenes laborales centralizados, diseñada en su momento para un tipo de organización económica —burocrática e intervencionista— que no arrojó buenos resultados en términos de crecimiento y desarrollo.

Ese esquema debe dar paso a otro, que otorgue mayor libertad a los agentes privados para adaptar sus decisiones y organizar sus actividades productivas, de cualquier tamaño, en cualquier sector y región del país, en función de los recursos disponibles y las demandas locales e internacionales.

Por caso, no hay dudas que los costos de insumos y equipos agropecuarios locales están exacerbados por impuestos sobre ventas como Ingresos Brutos o tasas municipales sobre facturación de empresas, que otros países no aplican, y que al no reconocer como crédito el impuesto que las empresas pagan en sus compras, van generando el pago de impuesto sobre impuesto, y un sobrecosto que se traslada a los precios de los bienes a medida que estos recorren la cadena de valor. Avanzar en la sustitución de este tipo de tributación por impuestos más neutrales (caso del IVA) y en reformas en las otras áreas antes mencionadas, puede ser muy importante para acortar brechas de precios con los países con los que compite la producción local.

Dicho esto, no debe perderse de vista que el principal problema de la competitividad del sector agropecuario se encuentra por el lado de los ingresos y no de los costos, debido a que en Argentina los productores enfrentan derechos de exportación que reducen de forma directa el precio efectivo que reciben por sus productos, lo que tampoco ocurre en los demás países analizados.

Así, el agro argentino compite en el mercado internacional con una ecuación que sigue desequilibrada: insumos en general más caros y precios de venta más bajos. Superar este “doble castigo” resulta fundamental para recuperar competitividad y aprovechar plenamente el potencial productivo del sector.

Franco Artusso y Tobías Lucero

Responsables de la sección Agroindustrial.

Primicias Rurales

Fuente: Fundación Mediterránea – Ieral

Luego de la eliminación temporaria de retenciones, se proyecta menor ingreso de dólares para lo que resta del año

Luego de la eliminación temporaria de retenciones, se proyecta menor ingreso de dólares para lo que resta del año

Por Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Se estima que el agro aportará US$ 3.900 millones en el último trimestre de 2025. La eliminación temporaria de DEX impulsó una concentración de la liquidación en septiembre, que limita el flujo hasta la nueva cosecha.

Rosario, lunes 20 octubre (PR/25) — La eliminación temporaria de retenciones que tuvo lugar a finales de septiembre impulsó una liquidación de divisas del sector en el Mercado Libre de Cambios (MLC) que superó los US$ 7.100 millones, duplicando el promedio de los últimos 5 años de US$ 3.500 para ese mes.

No obstante, este flujo elevado para el mes se da a costa de una menor liquidación proyectada para los meses subsiguientes: US$ 3.900 millones entre octubre y diciembre, quedando por debajo del promedio de los últimos 5 años para esos meses e incluso cerca de los mínimos del último lustro.

En lo que va de 2025, el sector aportó un estimado de US$ 30.600 millones en el MLC, a los que se le suman otros US$ 1.550 millones de liquidación vía dólares financieros mientras estuvo vigente el llamado “dólar blend”. De esta manera el total acumulado de aporte del agro en materia de divisas suma arriba de US$ 32.150 millones, superando todo lo aportado durante 2024 (US$ 30.570 millones) entre ambos mercados, MLC y dólar CCL.

Contemplando los US$ 3.900 millones estimados para el último trimestre del 2025, el sector cerraría el año con un total de US$ 36.000 millones aportados, quedando como el tercer mejor registro sólo por detrás de los años 2021 y 2022 en los que los precios internacionales se encontraban en niveles sustancialmente más elevados que los actuales.

Las proyecciones para el año 2026 ubican la oferta de divisas del agro en el MLC en US$ 31.400 millones, quedando por debajo de la estimación de 2025. Uno de los factores explicativos de esto es precisamente el esquema de eliminación temporaria de DEX, que se espera reduzca la oferta de dólares del sector hasta el empalme con la nueva cosecha 2025/26 producto del adelantamiento ocurrido con la liquidación en septiembre.

Cambio en las políticas

Uno de los aspectos que se destacan al analizar la liquidación de divisas del agro en el largo plazo es cómo, en los últimos años, los vaivenes de las políticas cambiarias y comerciales han introducido mayor volatilidad en los datos, generando picos y caídas abruptas en la liquidación y alterando el esquema de incentivos.

En el gráfico siguiente se muestra la serie original de liquidación de divisas mensual del agro, el componente estacional —patrón repetitivo que ocurre en intervalos fijos, como ciclos anuales por factores estacionales—, la serie tendencia-ciclo —movimiento sostenido a largo plazo con fluctuaciones a mediano plazo— y el componente irregular —variaciones aleatorias o residuales no explicadas por otros componentes, que representan ruido impredecible o shocks inesperados—.

Se puede observar cómo el componente irregular, que venía siendo poco volátil hasta los últimos años (el rango de valores observados del irregular entre 2005 y agosto 2022 es de -962 a 909, mientras que el desvío estándar del componente irregular en el período es de US$ 223 millones), comienza a mostrar mucha mayor variabilidad a partir de la entrada en vigencia del 1er “dólar soja” en septiembre de 2022 (el rango de valores que arroja el irregular en el período septiembre 2022 a la fecha pasa a ser de -1.162 a 5.263, en tanto que el desvío estándar del componente irregular en ese período es de US$ 1.190 millones).

De hecho, observando la serie del componente irregular, de los 10 registros más elevados que arroja la serie desde 2005 a la fecha en términos absolutos, 8 ocurrieron desde el 1er dólar soja a actualidad y se explican por políticas cambiarias o tributarias que cambiaron los incentivos a liquidar dólares: “dólares soja” 1, 2 y 3; reducción temporaria de DEX del primer semestre de 2025; eliminación temporaria de DEX de septiembre 2025.

Primicias Rurales
Fuente: BCR
Las ventas por el Día de la Madre 2025 bajaron 3,5% anual

Las ventas por el Día de la Madre 2025 bajaron 3,5% anual

Buenos Aires, lunes 20 octubre (PR/25) — Las ventas en los comercios minoristas pymes durante el Día de la Madre mostraron una retracción del 3,5% frente al mismo período del año anterior, medidas a precios constantes.

Se trata del cuarto descenso interanual consecutivo, asociado al deterioro del poder de compra de los hogares y a una fecha que, en la actualidad, no logra impulsar de manera significativa el consumo minorista.

El ticket promedio alcanzó los $ 37.124, lo que representa un incremento nominal del 9,8% frente a los $ 33.819 registrados en 2024. Sin embargo, al ajustar por inflación, la variación real es negativa en 16,7%, lo que indica que las familias destinaron menos dinero que el año pasado para celebrar el Día de la Madre. A pesar de que el 83,5% de los comercios aplicó descuentos, promociones y cuotas sin interés, las ventas no lograron repuntar en términos reales. La amplia adopción de estrategias comerciales como reintegros bancarios, ofertas cruzadas y financiación extendida permitió sostener el movimiento en algunos rubros, pero sin traducirse en un aumento del consumo efectivo.

El resultado refleja una pérdida general de poder adquisitivo y un contexto en el que el gasto de los hogares continúa condicionado por la restricción del ingreso real. Los comercios buscaron atraer demanda a través de precios promocionales, pero el público priorizó productos de menor valor y compras más planificadas.

 

Por otra parte, el 41,7% de los comercios señaló que las ventas se ubicaron en niveles similares a los esperados, mientras que un 35% registró resultados inferiores y cerca del 23% logró superar sus previsiones. En conjunto, los datos reflejan un desempeño moderado, sin grandes sorpresas, donde las expectativas del sector ya anticipaban un movimiento acotado. La fecha mantuvo su relevancia comercial, aunque sin un impulso significativo que lograra revertir la tendencia general de consumo contenido.

 

 

A precios constantes, la comparación entre el Día de la Madre 2024 y 2025 muestra que, aunque los valores nominales subieron, en términos reales la mayoría de los rubros registró caídas. Los electrodomésticos y artículos para el hogar retrocedieron un 8,4% real, reflejando que el consumo de bienes durables sigue siendo uno de los más afectados por la pérdida de poder adquisitivo. Calzado y marroquinería se mantuvo prácticamente estable, con una leve mejora del 1,8%, mientras que indumentaria cayó 5,3%, evidenciando que, pese a las promociones, el público optó por regalos de menor valor o directamente redujo el gasto.

 

 

El rubro tecnológico fue el único que logró crecer en términos reales, con un aumento del 15,7%, impulsado por el recambio de dispositivos y las facilidades de financiación. En cambio, cosmética y perfumería mostró la baja más marcada, con una contracción del 24,2% real, mientras que librería retrocedió 1,7%.

Análisis sectorial

De los seis rubros relevados, cinco registraron caídas interanuales en sus ventas. La mayor retracción ocurrió en Librería que se retrajeron 6,3% frente al año pasado. El único que creció fue Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video (+0,6% anual).

 

 

Calzado y marroquinería

 

El rubro Calzado y marroquinería presentó una caída interanual de facturación del 1,9%, una de las menores bajas del conjunto, mostrando cierta estabilidad dentro de un contexto general de retracción del consumo. Aunque la fecha logró generar algo de movimiento, el impacto fue mayormente moderado, sin alterar el desempeño general del mes. En términos reales, el gasto se mantuvo levemente por debajo del año pasado, en línea con lo esperado por los comerciantes, que describen un escenario de demanda contenida y un consumidor muy enfocado en precios.

 

Desde el plano cualitativo, predominó el uso de descuentos en efectivo y financiación con tarjetas, mecanismos que permitieron sostener el nivel de ventas a costa de la rentabilidad. Varios locales señalaron que las promociones bancarias atrajeron clientes, pero redujeron los márgenes al punto de operar “casi a costo”. También se observaron estrategias puntuales como descuentos por cantidad u obsequios menores, aunque la mayoría de los comerciantes coincidió en que “no hay plata” y que el público busca ofertas antes que novedades. En síntesis, el sector logró evitar una caída más profunda, pero el leve descenso real confirma que el Día de la Madre funcionó como un alivio temporal más que como un impulso sostenido.

 

Cosméticos y perfumería.

 

El rubro Cosméticos y perfumería registró una caída interanual real del 5,6%, consolidando una tendencia descendente que ya se había observado el año pasado. En 2024, las ventas se vieron afectadas por condiciones climáticas adversas –lluvias y tormentas en el AMBA durante el fin de semana del Día de la Madre–, mientras que en 2025 el panorama fue más favorable: el clima acompañó y permitió una mejor afluencia a los centros comerciales a cielo abierto, especialmente durante el sábado 18, que compensó parcialmente la baja actividad previa. Aun así, el desempeño general del sector se mantuvo por debajo del nivel de 2024 en términos reales.

 

Los comercios del rubro desplegaron una amplia variedad de promociones, tanto con descuentos directos como a través de planes de financiación bancaria a plazos más largos que lo habitual. Sin embargo, estas estrategias implicaron un alto costo financiero, que impactó sobre la rentabilidad de las perfumerías. Se destacó también que el público tuvo acceso a una amplia gama de precios y productos, lo que permitió sostener cierta rotación, aunque con márgenes ajustados. En síntesis, pese a un mejor contexto climático y a la fuerte presencia de ofertas, el sector no logró traducir ese escenario en un crecimiento sostenido de ventas reales.

 

Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video.

 

El rubro Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video registró en 2025 una suba interanual real del 0,6%, convirtiéndose en el único sector con desempeño positivo frente al año anterior. La mejora estuvo impulsada por una buena disponibilidad de productos, estrategias de precios más competitivas y, en algunos casos, por el adelanto del pago del bono provincial, que fortaleció las expectativas de compra en varios puntos del país. Aun así, los comerciantes coincidieron en que, si bien la fecha fue “fuerte” y aportó volumen, los niveles de rentabilidad continuaron siendo bajos. La incidencia del Día de la Madre en las ventas mensuales fue en general moderada, con menciones aisladas a repuntes más marcados en locales que lograron capitalizar la demanda con ofertas atractivas.

 

El sector mostró una alta dependencia de la financiación con tarjetas, con plazos más extensos que en años previos. Las promociones bancarias resultaron clave para sostener el movimiento, aunque muchos comercios señalaron que los costos financieros de estas operaciones reducen significativamente los márgenes de ganancia. Algunos locales destacaron haber preferido ofrecer descuentos en efectivo o promociones puntuales en productos seleccionados antes que asumir los intereses de la financiación. Se reiteró la desventaja de los comercios chicos frente a grandes cadenas, que acceden a acuerdos más amplios con entidades bancarias.

 

Equipos periféricos, accesorios y celulares.

 

El rubro Equipos periféricos, accesorios y celulares registró en 2025 una caída interanual del 3,2%, lo que representa una desaceleración respecto del descenso de 2024, cuando las ventas habían retrocedido 15,6%. En ese sentido, el desempeño de este año fue más equilibrado: si bien continuó en terreno negativo, logró moderar la baja y mostró cierta estabilidad en la demanda. La fecha tuvo un impacto moderado sobre el total del mes, con ventas que se concentraron en los días previos y sin cambios estructurales en la tendencia general del rubro.

 

Los comercios reportaron mayor movimiento en artículos de bajo valor, como auriculares, cargadores y fundas, en detrimento de equipos de mayor precio. Predominaron las promociones con tarjetas y descuentos al contado, aunque varios locales limitaron los plazos de financiación por los altos costos financieros. Si bien algunos lograron “romper la inercia negativa” del mes previo, la mayoría coincidió en que el volumen no compensó la pérdida de rentabilidad. En síntesis, el rubro mostró una mejora relativa frente al año anterior, pero sin alcanzar un crecimiento real sostenido.

 

Indumentaria.

 

El rubro Indumentaria registró una caída interanual real del 3,3%, ubicándose levemente por debajo del promedio general del comercio minorista. La fecha logró aportar algo de movimiento, pero sin modificar la tendencia contractiva que atraviesa el sector. La mayoría de los comercios calificó el impacto del Día de la Madre como moderado, destacando que las ventas fueron “aceptables” en volumen, aunque insuficientes para revertir la debilidad acumulada en los meses previos. En términos reales, la facturación se mantuvo por debajo de 2024, confirmando que la recuperación del consumo sigue siendo leve incluso en fechas tradicionales de alta rotación.

Desde el plano cualitativo, predominaron las promociones con tarjetas y descuentos en efectivo, junto con estrategias adicionales como ruletas de descuentos, sorteos y reintegros bancarios. Sin embargo, los comerciantes enfatizaron que el dinamismo de la fecha se sostuvo a costa de los márgenes. Es decir que las ventas sirven para mover stock, pero no dejan rentabilidad. Varias respuestas coinciden en que la demanda estuvo impulsada por compras atrasadas y búsqueda de precios, con consumidores que priorizaron cuotas sin interés y ofertas puntuales. El sector logró romper la inercia negativa de septiembre, pero las operaciones se concentraron en productos de menor valor, limitando el resultado final.

Librería.

El desempeño del rubro Librería fue el más débil entre los seis sectores relevados, con una caída real del 6,3% interanual. La fecha tuvo un impacto acotado, ya que el público optó por regalos de bajo valor y postergó consumos más altos. En buena parte del país las ventas se movieron recién sobre el fin de semana y estuvieron sostenidas por la combinación de reintegros bancarios, ferias locales y promociones puntuales, aunque sin capacidad de revertir la tendencia.

Los comerciantes coinciden en que el adelanto de bonos provinciales y otros beneficios similares ayudaron a darle algo de aire al movimiento, pero no alcanzó para compensar la merma general. Las operaciones se concentraron en agendas y productos de papelería económica, con escasa salida de artículos de mayor valor.

En la mayoría de los casos, las promociones absorbieron el margen de rentabilidad, lo que deja un balance de ventas discretas y ganancias reducidas, en un contexto donde el consumidor busca precios accesibles y limita su gasto incluso en fechas tradicionales.

Primicias Rurales

Fuente: CAME