Embarques de soja: el segundo mejor agosto de la historia

Embarques de soja: el segundo mejor agosto de la historia

Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario
Rosario, sábado 16 agosto (PR/25) — El Reporte del Mercado de Granos BCR (Bolsa de Comercio de Rosario muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina e indica que los embarques de soja de agosto representan el segundo mejor de la historia.

1-    Las exportaciones de poroto se cuadruplicaron en julio respecto al año pasado y agosto se encamina a un resultado similar.

Las exportaciones de poroto de soja vienen picando en punta. Durante julio los embarques superaron los 1,3 millones de toneladas (Mt), cuatro veces más que durante julio del 2024 y en un volumen que no veíamos para el séptimo mes en seis años. Esta tendencia se está intensificando en agosto, que ya promediando el mes embarcó 568.000 toneladas y hay programado 1,3 Mt más para cargar. De cumplirse el line-up, podríamos llegar a tener el segundo mejor agosto de la historia en cuanto a exportaciones de soja.

China viene siendo el principal impulsor de la demanda de poroto argentino, con embarques, que, de cumplirse la programación, llegarían a 4,9 Mt en lo que va de la campaña, esto es el mayor volumen de toneladas que zarpan hacia china desde el 2020.

A contramano de las expectativas del presidente Trump, China viene importando soja a un ritmo récord y acrecentando sus stocks. Con 70 Mt en los primeros siete meses del año, China batió cualquier marca y Brasil se posiciona como el principal origen. Sin embargo, hay cada vez más porotos argentinos que marcan el pasaporte para llegar al continente asiático, predominando cada vez más la soja sudamericana.

Esta dinámica general, de renovada demanda por el poroto de soja, hizo que los precios de exportación subieran a lo largo de la campaña. Para el embarque más cercano el FOB soja desde el Up-River supera los USD 430/t, cuándo hacia abril y principios de mayo, se negociaba entre USD 380/t y USD 397/t, 10% menos que el nivel actual. Al mismo tiempo, el precio de la harina de soja estuvo marcando un franco descenso hasta llegar inclusive a mínimos en 15 años, rompiendo el piso de USD 300/t. El aceite, la otra gran vertiente de la exportación industrial de soja, está teniendo un buen año en términos de exportación y una leve mejora en precios, gracias a la fuerte demanda, pero aun así la fortaleza de este producto no llegó a compensar el derrotero de la harina.

Debido a su naturaleza de producción complementaria, entre aceite, harina y cáscara de soja, podemos promediar un precio FOB Compuesto para la industria, ponderando las cotizaciones de cada uno por su rendimiento en el proceso de extracción del poroto. Desde que arrancó la campaña ha habido una convergencia desde abajo hacia arriba en favor de la exportación directa de soja, impulsada por la alta demanda del grano, en detrimento del bajo precio de la harina. En términos relativos, el precio de exportación de la soja llegó a prácticamente igualar el promedio de la industria, marcando máximos desde septiembre del 2023.

Este escenario está dinamizando el mercado local, levantando el ritmo de comercialización interna que volvió a sobrepasar las 200.000 toneladas diarias promediando la semana. Hasta ahora, el sector exportador compró 6,9 Mt de soja en el mercado interno y hasta agosto se exportarían 5,5 Mt. Teniendo en cuenta que las registraciones en DJVE anotadas para la campaña ascienden a 8,35 Mt, sin tener en consideración stocks, aún restarían por originar 1,45 Mt de soja para cumplir con las ventas estipuladas.

2-    El trigo argentino ganó competitividad en el mercado internacional y el mercado local muestra señales de reactivación.

Entrado el último tercio de la campaña de trigo, se comienza a observar una recuperación de la actividad en el mercado. En un ciclo que ha mostrado una dinámica comercial considerablemente inferior, tanto a lo esperado en su comienzo como a los registros de años previos y en los frentes local e internacional, la amplia disponibilidad de cereal en el mercado local ha derivado en precios competitivos para el trigo argentino en el mercado internacional. El FOB del cereal local se ubica actualmente por debajo de los del trigo de origen europeo e incluso de Rusia, principal exportador que acostumbra a dominar el mercado internacional durante esta parte del año, cuando la cosecha en el hemisferio norte comienza a sumarse a la oferta disponible.

Esta mencionada recuperación de la actividad se percibe al comparar los datos de las últimas semanas con los del mismo período en años anteriores. En primer lugar, se puede destacar el mayor volumen de negocios que se ha realizado en el mercado local. Si bien el nivel de comercialización respecto de la producción refleja un rezago en relación con el promedio de los años previos, este rezago se ha ralentizado.

Según los datos de oficiales de compras, en las últimas seis semanas se han incrementado los volúmenes comercializados del cereal de la campaña actual. Tras promediar alrededor de 185.000 toneladas por semana en mayo y junio, desde el comienzo de julio la operatoria se ubica en un promedio de 230.000 toneladas. Las casi 1,4 Mt de toneladas negociadas en ese período son un 60% más que lo operado en el mismo período de las últimas cinco campañas. 

De la mano con esto, se dio el mayor ingreso de camiones con trigo en las industrias y terminales portuarias desde que comenzaron los registros del sistema STOP en 2020. Fueron más de 830.000 toneladas que se descargaron en las mencionadas seis semanas, un 38% más que en 2022, el ahora segundo en el ranking.

Para finalizar el ciclo, los line-ups de las últimas semanas también han estado muy por encima de lo observado en años anteriores para esta altura de la campaña. A mediados de la semana pasada, el informe de NABSA indicaba que había 500.000 toneladas de trigo programadas para embarcar, cinco veces más que en el promedio de los últimos años y 166% más que en la misma semana de 2017, año con la segunda mejor marca de exportaciones en agosto, por detrás de 2006.

Con más de 370.000 toneladas ya embarcadas en agosto, cerca de 280.000 programadas para los próximos 15 días y posibilidades de sumar algunas más sobre final de mes, este mes de agosto peleará para quedar en el podio exportador para el mes.

3-    Con la normalización de la demanda exportadora local y la presión de oferta internacional, caen los precios del maíz.

Se terminó la vorágine en el mercado local del cereal tras un final de julio con complicaciones logísticas. La necesidad del sector exportador de obtener mercadería para cumplir con el programa de buques había generado una importante suba en los precios, con negocios puntuales por entregas cortas que llegaron a hacerse por hasta USD 185/t.

Esta semana, la situación comenzó a normalizarse y los precios cayeron. Debido a las dificultades para cumplir con el programa de carga de buques de la exportación durante el mes pasado y teniendo que convalidar márgenes negativos para originar mercadería, la programación de embarques de este mes ha sido más conservadora, generando calma en el mercado. Probablemente el mes de agosto no sea de los mejores en el rubro exportación; con cerca de 970.000 toneladas ya embarcadas y algo menos de 1,3 Mt por embarcar, difícilmente el volumen total se acerque a las 4 Mt que es el promedio de los últimos 5 años.

Con esta situación, sumada a la fuerte caída en Chicago del comienzo de esta semana, la pizarra cayó a USD 174/t en la referencia a la operatoria del día de ayer, 5 dólares menos respecto de los valores observados durante los últimos días de julio y los primeros del corriente.

En Estados Unidos, las condiciones climáticas favorables a lo largo del año, prácticamente sin maíces sembrados sobre superficie con escasez de reservas en los perfiles, llevaron las condiciones de los cultivos hacia niveles máximos en nueve años. Bajo tan auspiciantes condiciones, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en su reporte mensual de Oferta y Demanda (WASDE) elevó las estimaciones de área sembrada en 800.000 hectáreas más y revisó al alza los rindes esperados en un 4%, llevándolos hasta 119 qq/ha.

Esta combinación explosiva, entre superficie en máximos de más de una década y rindes récords, lleva a la producción a romper un nuevo techo, alcanzado las 425 Mt esperadas para la 2025/26.

Los fundamentos para esta campaña a quince días de comenzar ya eran bajistas. Con las nuevas estimaciones del USDA la tendencia se profundizó. Lo que más impactó sobre el mercado fue el enorme salto en previsiones productivas, sumando 26 Mt de informe a informe. Como no cabía de otra manera, los contratos de futuros en Chicago se desplomaron y el continuado llegó a perforar un nuevo piso hasta los USD 154,8/t mínimos desde agosto del 2024.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Mercado interno: un consumo de carne vacuna que empieza a reencontrarse con su zona de confort

Mercado interno: un consumo de carne vacuna que empieza a reencontrarse con su zona de confort

En lo que va del año el consumo interno ha logrado absorber todo aquello que la exportación no llegó a embarcar. Pero más allá de ese dato, el precio de la carne vacuna se ha sostenido durante estos meses ligeramente por encima de las tasas de inflación.

Rosario, jueves 14 agosto (PR/25) — En lo que va del año, el consumo interno ha logrado absorber todo aquello que la exportación no llegó a embarcar. Pero más allá de ese dato, tal vez lo más sorprendente es que no lo hizo vía precios. Por el contrario, el precio de la carne vacuna se ha sostenido durante estos meses ligeramente por encima de las tasas de inflación, lo que denota la aparente firmeza que presenta hoy el consumidor local.

Puesto esto en cifras: en los primeros seis meses del año, de las 1.516 mil toneladas de carne vacuna producidas en el período, la exportación solo se llevó el 24%, es decir, unas 370,5 mil toneladas, un 19% menos que lo embarcado un año atrás. Por lo tanto, en manos del consumo interno quedó un saldo equivalente a 1.153 mil toneladas, lo que implica un 11,4% más que lo absorbido en igual período del año previo.

Expresado en términos per cápita —utilizando siempre la media móvil de los últimos 12 meses—, el consumidor argentino pasó de comer 47,6 kilos de carne el año pasado a 50,2 kilos este año, tomando los datos a junio. Es decir que, en promedio, incorporó a su dieta más de 5,5 kilos de carne vacuna.

Pero además, sumó 1 kilo en el consumo de carne aviar —pasando de 44,9 a 45,9 kilos per cápita— y 1,3 kilos de carne porcina, acercándose a los 18 kilos per cápita anuales. Por lo tanto, considerando las tres principales carnes, localmente se alcanzó un consumo superior a los 114 kilos por habitante, según los datos que surgen de la estadística oficial.

Todo ello con precios que, hasta la primera mitad del año, lejos de reflejar una presión bajista, terminaron registrando incrementos interanuales superiores a la inflación. En el caso de la carne vacuna, la suba fue del 59% en los últimos doce meses; del 62% para la carne porcina; y del 48% para la carne aviar, frente a una inflación minorista que finalmente logró mantenerse por debajo del 40% interanual.

Al analizar este comportamiento, indefectiblemente debemos remitirnos a los salarios. En definitiva, se trata de entender cómo ha evolucionado en este tiempo el poder de compra del consumidor para convalidar estas subas en un contexto de mayor oferta disponible.

Concretamente, mientras que el salario promedio -según datos de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) a mayo- se incrementó un 62,5% en el último año, la inflación se contuvo en un 39% interanual, lo que evidencia una importante recuperación del poder adquisitivo. En paralelo, el gasto estimado en carne vacuna —es decir, el producto del precio por la cantidad consumida, en base al consumo aparente del mismo mes— se expandió un 61% interanual, en línea con la evolución de los ingresos.

Del mismo modo, si tomamos solo este primer tramo del año —con datos del RIPTE a mayo— los ingresos mejoraron un 19%, frente a una inflación que marcó un 13% en ese período. Nuevamente, una inflación que, al ceder, descomprime el presupuesto del consumidor local, el cual preferentemente vuelve a optar por la carne vacuna, destinando un 36% más de su gasto en compras a este producto.

Esto nos permite inferir que, a medida que la inflación comienza a ceder y permite, aunque lentamente, descomprimir el bolsillo del consumidor —hasta entonces tan tensionado por los distintos gastos básicos de mantenimiento—, el consumo de carne vacuna tiende a recuperar el lugar de preferencia que históricamente ha ocupado dentro de la canasta de compras del consumidor local.

El interrogante hacia adelante es hasta cuándo estará dispuesto a convalidar esta mayor oferta de carne sin un ajuste por precios.

Estacionalmente, sabemos que ingresamos en un período en el que la oferta de hacienda terminada tiende a crecer y, por ende, a ejercer cierta presión sobre los precios. De acuerdo con los datos informados por el propio SENASA, los feedlots siguen bien abastecidos, con más de 2 millones de cabezas encerradas a la fecha y una oferta de animales gordos que ya supera las 450 mil cabezas mensuales. Pero además, a diferencia de los últimos años, hay una mayor cantidad de hacienda en recría en los campos, que también se volcará al mercado en los próximos meses. Todo esto debería confluir en una oferta significativa durante los próximos cuatro meses.

Por el lado de la exportación, también es esperable un mayor dinamismo en el ritmo de embarques de aquí a noviembre. El horizonte que se abre tras la baja de las retenciones recientemente oficializada, sumado a una leve mejora en el tipo de cambio oficial, comienza a configurar un marco más favorable para el sector exportador. No obstante, aún resta transitar un período en el que —en un contexto electoral— la incertidumbre respecto del entorno cambiario podría volver a ser un factor temporalmente determinante en la actividad exportadora.

Si esta incertidumbre se toma más fuerza y se traduce en una suerte de impasse exportador, el mercado interno volverá a tener que absorber un abultado volumen de producción, lo que pondrá a prueba su ya exigido poder de compra.

Primicias Rurales

Fuente: ROSGAN

Sigue creciendo el consumo mundial de harina de soja y también la competencia entre los tres principales exportadores

Sigue creciendo el consumo mundial de harina de soja y también la competencia entre los tres principales exportadores

Buenos Aires, 14 de agosto (PR/25) .- La política de promoción del uso interno de biodiésel emprendida por EE.UU. y Brasil está incentivando el procesamiento de soja en ambos países, lo que genera un excedente de harina de soja que debe volcarse al mercado internacional.

Ese fenómeno, que contribuye a reducir el precio de la harina de soja, viene impulsando el consumo de ese insumo tanto en Europa como en Medio Oriente y Asia.

“Si bien se espera que el crecimiento se desacelere en comparación con las tasas de dos dígitos de 2023/24 y 2024/25, el ciclo 2025/26 marcaría el tercer año consecutivo de exportaciones récord de harina de soja”, señala un informe del USDA.

El USDA pronostica exportaciones mundiales de harina de soja en 2025/26 de 82 millones de toneladas, una cifra 1,0% mayor con respecto a 2024/25.

Se espera que las importaciones mundiales de harina de soja sean casi 10 millones de toneladas más altas en 2025/16 impulsadas por el crecimiento de las compras realizadas por Irán, la Unión Europea, Vietnam y México, entre otros mercados.

“El aumento de la oferta mundial de harina de soja a partir de la temporada 2023/24 ha ejercido presión a la baja sobre los precios. El precio FOB promedio ha disminuido de aproximadamente de 550 u$s/tonelada para los principales exportadores en noviembre de 2023 a unos 300 u$s/tonelada en julio de 2025.

Con el crecimiento de la oferta exportable se intensificó la competencia entre Brasil, la Argentina y EE.UU. Este último país, por ejemplo, está empleando “bullying comercial” para incrementar a la fuerza de amenazas arancelarias las exportaciones de harina de soja estadounidense en la UE-27 y Vietnam.

Brasil, por su parte, aprovechó el bache de oferta registrado en la Argentina en 2022/23 –producto de una sequía severa– para posicionarse como principal proveedor de harina de soja de Indonesia.

La alternativa exportadora es sólo una parte de la estrategia comercial, ya que el excedente de harina de soja también pueden emplearse internamente para promover la producción de proteínas cárnicas con destino a mercados externos, para lo cual se requiere economía de escala y una política comercial profesional.

Primicias Rurales

Fuente: Valor Soja

Biodiésel argentino, a contramano del mundo

Biodiésel argentino, a contramano del mundo

Por Bruno Ferrari – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario
La producción de biodiésel en el primer semestre de 2025 fue de 445.983 toneladas, el total más bajo desde 2009. Las ventas al corte aumentaron levemente frente al año anterior, pero las exportaciones cayeron a niveles mínimos.

Rosario, miércoles 13 agosto (PR/25) — La producción de biodiésel atraviesa un 2025 muy complejo, a la luz de los números de producción hasta la primera mitad del año. Según datos de la Secretaría de Energía, la producción de biodiesel en el primer semestre de 2025 alcanzó 445.983 toneladas, el total más bajo desde 2009 cuando recién se comenzaba a desarrollar la industria en Argentina.

En el mes de junio se logró un repunte ya que la producción alcanzó las 105.253 toneladas siendo un máximo en 10 meses, pero se viene de meses de una actividad muy limitada a pesar del ingreso de la nueva cosecha de soja al mercado.

La baja producción alcanzada hasta el momento se concentró fundamentalmente para el mercado interno. Las ventas domésticas – dominadas por las ventas al corte – fueron de 384.326 toneladas, el mayor total desde 2020 a igual momento del año, aunque un volumen por debajo de los vistos entre 2012-2020. Es decir, la producción destinada a la exportación registró una merma muy importante y limitó fuertemente el desempeño del sector en la primera mitad de 2025.

En lo que refiere al año calendario 2025, Oil World proyectó en abril que el país podría alcanzar una producción de 950.000 toneladas, volumen que podría estar solo por encima de 2008 y 2023. Igualmente, considerando que Argentina tiene una capacidad productiva de biodiesel teórica anual de 4,6 Mt, de alcanzar dicho volumen anual proyectado se tendría una ociosidad de casi el 80% del potencial productivo.

En este marco, al analizar las exportaciones del primer semestre de 2025, según la Secretaría de Energía habrían sido de tan solo 30.000 toneladas, un mínimo histórico desde el comienzo de la serie en 2008. En este sentido, se continúa vislumbrando una situación crítica en materia de acceso a mercados externos, lo cual afecta fundamentalmente a las plantas industriales ubicadas en el Gran Rosario. De cara al resto del año, es muy factible que se vean más envíos al exterior, aunque se dependerá de los precios y factibilidad de enviar mayores volúmenes a la Unión Europea ya que el mercado estadounidense continúa cerrado para Argentina. Se agrega que hubo una gran demanda importadora del aceite de soja argentino, lo cual dificultó la posibilidad de hacer negocios de exportación.

Por el lado de la producción de biodiesel por provincias, Santa Fe continúa siendo la principal jurisdicción productora, pero en esta primera mitad de 2025 tuvo el peor desempeño desde al menos 2010. Al mismo tiempo, el share de participación de Santa Fe a igual fecha de años anteriores viene cayendo y en 2025 fue de tan solo 49%, cuando hace pocos años atrás el piso rondaba el 70% y hubo períodos en los que se superaba cómodamente el 80% de participación en el total incluso con volúmenes de producción más importantes.

Puntualizando sobre la situación de las empresas de Santa Fe, es muy grande la caída en la producción de aquellas plantas que no tienen cupo asignado para ventas al corte en el mercado doméstico y que se dedican a la exportación. Por el lado de las empresas santafesinas que tienen volumen asignado para el mercado doméstico, el cupo total fue de 172.838 toneladas, levemente por encima de las 156.721 toneladas del año anterior para igual período. En general, volúmenes que se han cumplimentado al comparar con las ventas al corte del conjunto de empresas de dicha provincia que participan de ese segmento. Igualmente, ante un corte obligatorio de biodiesel en gasoil que no logra crecer en el tiempo, los cupos han tendido a caer en perspectiva histórica.

Por último, en perspectiva internacional, Oil World proyecta una producción total de biodiesel y HVO por 61,9 Mt en 2025, una leve caída de 1,79 Mt respecto al año previo por una esperada contracción productiva en Estados Unidos, Argentina, UE-27 y Canadá principalmente. Esto estaría compensado parcialmente por una mayor producción proyectada en Brasil e Indonesia que se mantienen muy firmes en materia productiva ante los mayores cortes para biocombustibles. Se destaca que, Estados Unidos no tuvo gran comienzo de año en materia productiva pero las expectativas siguen siendo positivas hacia adelante. Al mismo tiempo, tal como se puede ver en el gráfico tanto EE. UU., Brasil e indonesia lideran el crecimiento en la producción, mientras que Argentina no logra dar en la tecla para subirse a dicha tendencia de un mayor agregado de valor en la cadena de la soja.

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
Por la “aspiradora” china los exportadores de poroto de soja tienen una capacidad de pago superior a la de la industria aceitera

Por la “aspiradora” china los exportadores de poroto de soja tienen una capacidad de pago superior a la de la industria aceitera

Valor Soja por Valor Soja

En agosto de 2024 las Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de poroto de soja argentino eran 478.451 toneladas versus embarques de harina de soja por 2,11 millones de toneladas. Es decir: por cada tonelada de poroto se declararon 4,4 de harina. En septiembre de 2024 las DJVE de poroto sumaban 203.972 toneladas, mientras que las de harina eran de 2,40 millones. Una relación entre ambas de 11,7.

En lo que va del presente mes de agosto, las DJVE de poroto suman 675.074 toneladas y las de harina 1,68 millones, lo que implica una relación de 2,5. Pero en septiembre se da vuela la “tortilla” con DJVE registradas hasta el momento de 2,00 millones de poroto y apenas 1,47 millones de harina.

En otras palabras: la demanda de los importadores chinos está actuando con tanta agresividad que le está “sacando” mercadería a la industria aceitera argentina.

Estimaciones del equipo económico de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), correspondientes al día de ayer 11 de agosto, indican para la soja un FAS teórico de la exportación de 299,1 u$s/tonelada para embarque en el próximo mes de septiembre, mientras que para esa misma posición el FAS teórico de la industria es de 292,1 u$s/tonelada.

Ayer el precio promedio negociado por el contrato de Soja Rosario Septiembre 2025 en el mercado A3 fue de 296,5 u$s/tonelada, lo que muestra que se ubicó entre las capacidades teóricas de pago de la exportación y de las fábricas oleaginosas. Este martes el valor de la Soja Septiembre 2025 subió para terminar en una media de 300,5 u$s/tonelada.

La compra de soja estadounidense del ciclo 2025/26 por parte de China sigue siendo un interrogante ante la falta de definiciones relativa a las negociaciones comerciales entre ambas potencias.

Las negociaciones entre EE.UU. y China se extendieron hasta el próximo mes de noviembre, pero la nueva cosecha estadounidense de soja comienza a ingresar al mercado a partir de septiembre, lo que implica que el presidente Donald Trump debería lograr un acuerdo comercial en las próximas semanas para evitar que el diferencial de valores FOB entre la soja Golfo de México (EE.UU.) versus Paranaguá (Brasil) y Rosario siga ensanchándose.

Primicias Rurales

Fuente: Valor Soja

Los exportadores no registraron una sola tonelada de trigo 2025/26 y las razones de ese hecho inédito deberían preocupar a los productores

Los exportadores no registraron una sola tonelada de trigo 2025/26 y las razones de ese hecho inédito deberían preocupar a los productores

Valor Soja por Valor Soja

Buenos Aires, martes 12 agosto (PR/25) — Una situación insólita se está registrando en el mercado argentino de trigo: los exportadores no registraron a la fecha una sola tonelada del cereal correspondiente al ciclo 2025/26 que comenzará a recolectarse en diciembre próximo.

Las registraciones de Declaraciones Juradas de Ventas Externas (DJVE) de trigo 2025/26 –procedimiento administrativo indispensable para poder realizar embarques– es nula, al tiempo que los exportadores ya compraron por anticipado trigo de esa campaña por más de 2,10 millones de toneladas, de las cuales 1,64 millones tienen precio abierto (operaciones “a fijar”).

La regularización del régimen de liquidación de agrodivisas –instrumentada desde el pasado 31 de julio junto con la reducción de las retenciones– no generó incentivos para declarar exportaciones de trigo 2025/26.

Durante el mes de julio las compañías agroexportadoras, luego de registrar embarques de trigo –también de cebada, malta o harina de trigo– tenían un plazo de hasta 30 días hábiles para ingresar el 90% del monto de la operación registrada. Pero desde el presente mes de agosto el plazo máximo para liquidar divisas regresó al nivel habitual: 30 días desde el momento de cumplido el embarque.

El sistema normativo presente en la Argentina permite registrar exportaciones –con hasta un año de plazo de embarque– fijando con anticipación el monto por liquidar y la alícuota del derecho de exportación en función del día de registro de la operación a partir de los valores FOB oficiales publicados por la Secretaría de Agricultura.

Por lo tanto, si los exportadores prevén que el precio de un producto agroindustrial subirá al momento de la cosecha, lo lógico es que adelanten registraciones, mientras que la situación inversa se presenta cuando prevén que los valores caerán.

El precio FOB oficial publicado hoy por la Secretaría de Agricultura para los embarques de trigo 2025/26 (noviembre 2025/enero 2026) es de 231 u$s/tonelada, una cifra no muy lejana de los 235 u$s/tonelada correspondientes al presente mes de agosto.

Es decir: si en cosecha –por poner un ejemplo– se produce una avalancha de trigo y el valor FOB del cereal argentino cae a 200 u$s/tonelada, entonces, en tal escenario, no tendría sentido alguno fijar operaciones por anticipado con un valor de 231 u$s/tonelada.

La siembra de trigo argentina 2025/26 ya finalizó para cubrir un área de 6,70 millones de hectáreas (contra 6,30 M/ha en el ciclo anterior, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires) y por el momento las condiciones del cultivo en la mayor parte de las regiones evolucionan favorablemente.

Primicias Rurales

Fuente>: Valor Soja