¿Qué tan competitiva es Argentina para producir granos?

¿Qué tan competitiva es Argentina para producir granos?

Buenos Aires, martes 21 octubre (PR/25) — Luego de un primer relevamiento comparativo de precios de insumos agropecuarios en distintos países, esta actualización del trabajo analiza cómo evoluciona la competitividad asociada al costo de producir granos. Se vuelven a comparar precios de insumos y equipos agropecuarios en Argentina frente a los de otros países relevantes de la región y del hemisferio norte.

Se trata de una dimensión poco explorada en los análisis habituales sobre competitividad agropecuaria. Mientras que es frecuente medir la competitividad del sector desde el lado de los ingresos (comparar precios internos de los granos, tipos de cambio efectivos), son pocos los estudios que exploran los costos de producción (insumos, servicios, bienes de capital). Se sabe que el sector agropecuario argentino presenta serias desventajas en la comparación internacional por el lado de los ingresos, puesto que ninguno de sus competidores castiga la exportación de granos y derivados con impuestos a la exportación (“retenciones”), pero poco se conoce acerca de cómo se posiciona en materia de costos.

La información sobre este frente es escasa, en parte por los desafíos que implica su relevamiento:

En primer lugar, porque no existen bases de datos secundarias estandarizadas que permitan acceder de forma directa y sistemática a los precios de similares productos en distintos países, lo que obliga a recurrir a fuentes de información primarias y estrategias de relevamiento específicas, de tipo caso por caso.

En segundo lugar, porque a diferencia de los bienes de consumo masivo —para los cuales es relativamente más sencillo identificar productos similares en distintos países— los insumos agrícolas dependen de una cantidad diversa de factores (calidad y composición de los suelos, clima y tipos de cultivos predominantes, tecnología aplicada en los establecimientos, presencia de plagas específicas, regulaciones sobre el uso de determinados productos -ej. agroquímicos-, infraestructura y logística disponible para la distribución, etc.), que pueden ser significativamente distintos en cada país, lo que dificulta la elección de productos homogéneos para incluir en la comparación.

En tercer lugar, por ciertas limitaciones en las conclusiones a las que se puede arribar a partir de los resultados obtenidos. En efecto, aun cuando se logren salvar los dos puntos anteriormente mencionados, es decir, se pueda recolectar información confiable sobre precios de insumos comparables en distintos países, a menos que se conozcan las tecnologías específicas de cada país (dosis de cada insumo por unidad de medida, eficiencia con que se utilizan, etc.), la información obtenida puede ser insuficiente como para inferir linealmente el nivel de los costos a los que producen cada uno de ellos.

Para que se entienda este punto, un fertilizante puede ser utilizado y costar lo mismo en dos mercados (Brasil y Argentina), pero ello no implica necesariamente que costará lo mismo fertilizar los cultivos en estos dos países, dado que factores como la composición de los suelos y el clima de cada país influirán en las dosis efectivas de fertilizante (cantidad de litros o de kilos por hectárea) que son necesarias para lograr rendimientos similares en un determinado cultivo (toneladas de grano por hectárea).

Estas diferencias y distintos parámetros de eficiencia determinarán en definitiva el costo final de fertilizar en cada país, aun cuando el insumo cueste lo mismo.

A pesar de estas complejidades, IERAL logró relevar precios en setiembre para cinco países: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Estados Unidos. El estudio abarca un total de trece bienes y servicios, clasificados en seis grupos: fertilizantes, herbicidas, fungicidas, transporte de carga, combustible y maquinaria (ver Tabla 1, precios expresados en dólares).

En términos generales, los resultados muestran que Argentina es más cara en dólares que los otros países en la mayoría de los 13 productos relevados, en concreto: es más cara en el 69% de los casos con respecto a Brasil, Uruguay y Paraguay (en los tres casos es más cara en 11 de los 13 productos); y en el 54% de los casos con respecto a Estados Unidos (7 productos).

Sin embargo, salvo excepciones, no se observan grandes brechas entre los precios que se pagan en Argentina con relación al promedio de los otros cuatro países: los fertilizantes resultan 5,8% promedio más caros en Argentina; herbicidas un 8,2%; y los combustibles (gasoil grado 2) un 3% más caros. Las excepciones que se encontraron fueron: 1) Maquinaria agrícola, con el caso de los tractores los cuales se ubican un 31% por encima del valor promedio de los demás países, pero ubicándose las cosechadoras un 7% por debajo del precio promedio de la región; y 2) fungicidas, donde Argentina se ubica un 7,8% más barato que los restantes países, solo por encima del valor de EE. UU. (23,0 usd / lt vs 22,3 usd / lt).

Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea en base a Revista Márgenes Agropecuarios, CONAB, Agricultural Marketing Service (AMS – USDA), CATAC, Farmers Business Network, IF ingeniería en fertilizantes, Acerto Limited, Diesel Lange, AgChemical Solutions, Fomento Colonia Suiza, CREA, Sembrando Noticias y otras fuentes.

En suma, Argentina exhibe precios un poco más altos en dólares para la mayoría de los insumos relevados, incluso tratándose de bienes comercializables internacionalmente. Esto revela la existencia de distorsiones que encarecen la producción agropecuaria.

Entre los factores explicativos pueden encontrarse: los resabios de las restricciones cambiarias, cargas impositivas acumulativas, regulaciones laborales muy rígidas, elevados costos logísticos internos, menor escala operativa y un contexto de mayor incertidumbre y volatilidad. Estos elementos, en conjunto, limitan el funcionamiento pleno de los mecanismos de arbitraje de precios y restan competitividad.

Teniendo en cuenta que el gobierno ha logrado avances importantes en materia de estabilización macroeconómica y cambiaria (afectado por el entorno de incertidumbre en el marco de las elecciones de medio termino), los desafíos de mediano plazo en términos de competitividad se trasladan al terreno microeconómico.

Allí, el foco debe estar en mejorar el funcionamiento de los mercados de bienes y factores, reduciendo las distorsiones generadas por una trama de regulaciones, impuestos y regímenes laborales centralizados, diseñada en su momento para un tipo de organización económica —burocrática e intervencionista— que no arrojó buenos resultados en términos de crecimiento y desarrollo.

Ese esquema debe dar paso a otro, que otorgue mayor libertad a los agentes privados para adaptar sus decisiones y organizar sus actividades productivas, de cualquier tamaño, en cualquier sector y región del país, en función de los recursos disponibles y las demandas locales e internacionales.

Por caso, no hay dudas que los costos de insumos y equipos agropecuarios locales están exacerbados por impuestos sobre ventas como Ingresos Brutos o tasas municipales sobre facturación de empresas, que otros países no aplican, y que al no reconocer como crédito el impuesto que las empresas pagan en sus compras, van generando el pago de impuesto sobre impuesto, y un sobrecosto que se traslada a los precios de los bienes a medida que estos recorren la cadena de valor. Avanzar en la sustitución de este tipo de tributación por impuestos más neutrales (caso del IVA) y en reformas en las otras áreas antes mencionadas, puede ser muy importante para acortar brechas de precios con los países con los que compite la producción local.

Dicho esto, no debe perderse de vista que el principal problema de la competitividad del sector agropecuario se encuentra por el lado de los ingresos y no de los costos, debido a que en Argentina los productores enfrentan derechos de exportación que reducen de forma directa el precio efectivo que reciben por sus productos, lo que tampoco ocurre en los demás países analizados.

Así, el agro argentino compite en el mercado internacional con una ecuación que sigue desequilibrada: insumos en general más caros y precios de venta más bajos. Superar este “doble castigo” resulta fundamental para recuperar competitividad y aprovechar plenamente el potencial productivo del sector.

Franco Artusso y Tobías Lucero

Responsables de la sección Agroindustrial.

Primicias Rurales

Fuente: Fundación Mediterránea – Ieral

Luego de la eliminación temporaria de retenciones, se proyecta menor ingreso de dólares para lo que resta del año

Luego de la eliminación temporaria de retenciones, se proyecta menor ingreso de dólares para lo que resta del año

Por Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Se estima que el agro aportará US$ 3.900 millones en el último trimestre de 2025. La eliminación temporaria de DEX impulsó una concentración de la liquidación en septiembre, que limita el flujo hasta la nueva cosecha.

Rosario, lunes 20 octubre (PR/25) — La eliminación temporaria de retenciones que tuvo lugar a finales de septiembre impulsó una liquidación de divisas del sector en el Mercado Libre de Cambios (MLC) que superó los US$ 7.100 millones, duplicando el promedio de los últimos 5 años de US$ 3.500 para ese mes.

No obstante, este flujo elevado para el mes se da a costa de una menor liquidación proyectada para los meses subsiguientes: US$ 3.900 millones entre octubre y diciembre, quedando por debajo del promedio de los últimos 5 años para esos meses e incluso cerca de los mínimos del último lustro.

En lo que va de 2025, el sector aportó un estimado de US$ 30.600 millones en el MLC, a los que se le suman otros US$ 1.550 millones de liquidación vía dólares financieros mientras estuvo vigente el llamado “dólar blend”. De esta manera el total acumulado de aporte del agro en materia de divisas suma arriba de US$ 32.150 millones, superando todo lo aportado durante 2024 (US$ 30.570 millones) entre ambos mercados, MLC y dólar CCL.

Contemplando los US$ 3.900 millones estimados para el último trimestre del 2025, el sector cerraría el año con un total de US$ 36.000 millones aportados, quedando como el tercer mejor registro sólo por detrás de los años 2021 y 2022 en los que los precios internacionales se encontraban en niveles sustancialmente más elevados que los actuales.

Las proyecciones para el año 2026 ubican la oferta de divisas del agro en el MLC en US$ 31.400 millones, quedando por debajo de la estimación de 2025. Uno de los factores explicativos de esto es precisamente el esquema de eliminación temporaria de DEX, que se espera reduzca la oferta de dólares del sector hasta el empalme con la nueva cosecha 2025/26 producto del adelantamiento ocurrido con la liquidación en septiembre.

Cambio en las políticas

Uno de los aspectos que se destacan al analizar la liquidación de divisas del agro en el largo plazo es cómo, en los últimos años, los vaivenes de las políticas cambiarias y comerciales han introducido mayor volatilidad en los datos, generando picos y caídas abruptas en la liquidación y alterando el esquema de incentivos.

En el gráfico siguiente se muestra la serie original de liquidación de divisas mensual del agro, el componente estacional —patrón repetitivo que ocurre en intervalos fijos, como ciclos anuales por factores estacionales—, la serie tendencia-ciclo —movimiento sostenido a largo plazo con fluctuaciones a mediano plazo— y el componente irregular —variaciones aleatorias o residuales no explicadas por otros componentes, que representan ruido impredecible o shocks inesperados—.

Se puede observar cómo el componente irregular, que venía siendo poco volátil hasta los últimos años (el rango de valores observados del irregular entre 2005 y agosto 2022 es de -962 a 909, mientras que el desvío estándar del componente irregular en el período es de US$ 223 millones), comienza a mostrar mucha mayor variabilidad a partir de la entrada en vigencia del 1er “dólar soja” en septiembre de 2022 (el rango de valores que arroja el irregular en el período septiembre 2022 a la fecha pasa a ser de -1.162 a 5.263, en tanto que el desvío estándar del componente irregular en ese período es de US$ 1.190 millones).

De hecho, observando la serie del componente irregular, de los 10 registros más elevados que arroja la serie desde 2005 a la fecha en términos absolutos, 8 ocurrieron desde el 1er dólar soja a actualidad y se explican por políticas cambiarias o tributarias que cambiaron los incentivos a liquidar dólares: “dólares soja” 1, 2 y 3; reducción temporaria de DEX del primer semestre de 2025; eliminación temporaria de DEX de septiembre 2025.

Primicias Rurales
Fuente: BCR
Las ventas por el Día de la Madre 2025 bajaron 3,5% anual

Las ventas por el Día de la Madre 2025 bajaron 3,5% anual

Buenos Aires, lunes 20 octubre (PR/25) — Las ventas en los comercios minoristas pymes durante el Día de la Madre mostraron una retracción del 3,5% frente al mismo período del año anterior, medidas a precios constantes.

Se trata del cuarto descenso interanual consecutivo, asociado al deterioro del poder de compra de los hogares y a una fecha que, en la actualidad, no logra impulsar de manera significativa el consumo minorista.

El ticket promedio alcanzó los $ 37.124, lo que representa un incremento nominal del 9,8% frente a los $ 33.819 registrados en 2024. Sin embargo, al ajustar por inflación, la variación real es negativa en 16,7%, lo que indica que las familias destinaron menos dinero que el año pasado para celebrar el Día de la Madre. A pesar de que el 83,5% de los comercios aplicó descuentos, promociones y cuotas sin interés, las ventas no lograron repuntar en términos reales. La amplia adopción de estrategias comerciales como reintegros bancarios, ofertas cruzadas y financiación extendida permitió sostener el movimiento en algunos rubros, pero sin traducirse en un aumento del consumo efectivo.

El resultado refleja una pérdida general de poder adquisitivo y un contexto en el que el gasto de los hogares continúa condicionado por la restricción del ingreso real. Los comercios buscaron atraer demanda a través de precios promocionales, pero el público priorizó productos de menor valor y compras más planificadas.

 

Por otra parte, el 41,7% de los comercios señaló que las ventas se ubicaron en niveles similares a los esperados, mientras que un 35% registró resultados inferiores y cerca del 23% logró superar sus previsiones. En conjunto, los datos reflejan un desempeño moderado, sin grandes sorpresas, donde las expectativas del sector ya anticipaban un movimiento acotado. La fecha mantuvo su relevancia comercial, aunque sin un impulso significativo que lograra revertir la tendencia general de consumo contenido.

 

 

A precios constantes, la comparación entre el Día de la Madre 2024 y 2025 muestra que, aunque los valores nominales subieron, en términos reales la mayoría de los rubros registró caídas. Los electrodomésticos y artículos para el hogar retrocedieron un 8,4% real, reflejando que el consumo de bienes durables sigue siendo uno de los más afectados por la pérdida de poder adquisitivo. Calzado y marroquinería se mantuvo prácticamente estable, con una leve mejora del 1,8%, mientras que indumentaria cayó 5,3%, evidenciando que, pese a las promociones, el público optó por regalos de menor valor o directamente redujo el gasto.

 

 

El rubro tecnológico fue el único que logró crecer en términos reales, con un aumento del 15,7%, impulsado por el recambio de dispositivos y las facilidades de financiación. En cambio, cosmética y perfumería mostró la baja más marcada, con una contracción del 24,2% real, mientras que librería retrocedió 1,7%.

Análisis sectorial

De los seis rubros relevados, cinco registraron caídas interanuales en sus ventas. La mayor retracción ocurrió en Librería que se retrajeron 6,3% frente al año pasado. El único que creció fue Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video (+0,6% anual).

 

 

Calzado y marroquinería

 

El rubro Calzado y marroquinería presentó una caída interanual de facturación del 1,9%, una de las menores bajas del conjunto, mostrando cierta estabilidad dentro de un contexto general de retracción del consumo. Aunque la fecha logró generar algo de movimiento, el impacto fue mayormente moderado, sin alterar el desempeño general del mes. En términos reales, el gasto se mantuvo levemente por debajo del año pasado, en línea con lo esperado por los comerciantes, que describen un escenario de demanda contenida y un consumidor muy enfocado en precios.

 

Desde el plano cualitativo, predominó el uso de descuentos en efectivo y financiación con tarjetas, mecanismos que permitieron sostener el nivel de ventas a costa de la rentabilidad. Varios locales señalaron que las promociones bancarias atrajeron clientes, pero redujeron los márgenes al punto de operar “casi a costo”. También se observaron estrategias puntuales como descuentos por cantidad u obsequios menores, aunque la mayoría de los comerciantes coincidió en que “no hay plata” y que el público busca ofertas antes que novedades. En síntesis, el sector logró evitar una caída más profunda, pero el leve descenso real confirma que el Día de la Madre funcionó como un alivio temporal más que como un impulso sostenido.

 

Cosméticos y perfumería.

 

El rubro Cosméticos y perfumería registró una caída interanual real del 5,6%, consolidando una tendencia descendente que ya se había observado el año pasado. En 2024, las ventas se vieron afectadas por condiciones climáticas adversas –lluvias y tormentas en el AMBA durante el fin de semana del Día de la Madre–, mientras que en 2025 el panorama fue más favorable: el clima acompañó y permitió una mejor afluencia a los centros comerciales a cielo abierto, especialmente durante el sábado 18, que compensó parcialmente la baja actividad previa. Aun así, el desempeño general del sector se mantuvo por debajo del nivel de 2024 en términos reales.

 

Los comercios del rubro desplegaron una amplia variedad de promociones, tanto con descuentos directos como a través de planes de financiación bancaria a plazos más largos que lo habitual. Sin embargo, estas estrategias implicaron un alto costo financiero, que impactó sobre la rentabilidad de las perfumerías. Se destacó también que el público tuvo acceso a una amplia gama de precios y productos, lo que permitió sostener cierta rotación, aunque con márgenes ajustados. En síntesis, pese a un mejor contexto climático y a la fuerte presencia de ofertas, el sector no logró traducir ese escenario en un crecimiento sostenido de ventas reales.

 

Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video.

 

El rubro Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video registró en 2025 una suba interanual real del 0,6%, convirtiéndose en el único sector con desempeño positivo frente al año anterior. La mejora estuvo impulsada por una buena disponibilidad de productos, estrategias de precios más competitivas y, en algunos casos, por el adelanto del pago del bono provincial, que fortaleció las expectativas de compra en varios puntos del país. Aun así, los comerciantes coincidieron en que, si bien la fecha fue “fuerte” y aportó volumen, los niveles de rentabilidad continuaron siendo bajos. La incidencia del Día de la Madre en las ventas mensuales fue en general moderada, con menciones aisladas a repuntes más marcados en locales que lograron capitalizar la demanda con ofertas atractivas.

 

El sector mostró una alta dependencia de la financiación con tarjetas, con plazos más extensos que en años previos. Las promociones bancarias resultaron clave para sostener el movimiento, aunque muchos comercios señalaron que los costos financieros de estas operaciones reducen significativamente los márgenes de ganancia. Algunos locales destacaron haber preferido ofrecer descuentos en efectivo o promociones puntuales en productos seleccionados antes que asumir los intereses de la financiación. Se reiteró la desventaja de los comercios chicos frente a grandes cadenas, que acceden a acuerdos más amplios con entidades bancarias.

 

Equipos periféricos, accesorios y celulares.

 

El rubro Equipos periféricos, accesorios y celulares registró en 2025 una caída interanual del 3,2%, lo que representa una desaceleración respecto del descenso de 2024, cuando las ventas habían retrocedido 15,6%. En ese sentido, el desempeño de este año fue más equilibrado: si bien continuó en terreno negativo, logró moderar la baja y mostró cierta estabilidad en la demanda. La fecha tuvo un impacto moderado sobre el total del mes, con ventas que se concentraron en los días previos y sin cambios estructurales en la tendencia general del rubro.

 

Los comercios reportaron mayor movimiento en artículos de bajo valor, como auriculares, cargadores y fundas, en detrimento de equipos de mayor precio. Predominaron las promociones con tarjetas y descuentos al contado, aunque varios locales limitaron los plazos de financiación por los altos costos financieros. Si bien algunos lograron “romper la inercia negativa” del mes previo, la mayoría coincidió en que el volumen no compensó la pérdida de rentabilidad. En síntesis, el rubro mostró una mejora relativa frente al año anterior, pero sin alcanzar un crecimiento real sostenido.

 

Indumentaria.

 

El rubro Indumentaria registró una caída interanual real del 3,3%, ubicándose levemente por debajo del promedio general del comercio minorista. La fecha logró aportar algo de movimiento, pero sin modificar la tendencia contractiva que atraviesa el sector. La mayoría de los comercios calificó el impacto del Día de la Madre como moderado, destacando que las ventas fueron “aceptables” en volumen, aunque insuficientes para revertir la debilidad acumulada en los meses previos. En términos reales, la facturación se mantuvo por debajo de 2024, confirmando que la recuperación del consumo sigue siendo leve incluso en fechas tradicionales de alta rotación.

Desde el plano cualitativo, predominaron las promociones con tarjetas y descuentos en efectivo, junto con estrategias adicionales como ruletas de descuentos, sorteos y reintegros bancarios. Sin embargo, los comerciantes enfatizaron que el dinamismo de la fecha se sostuvo a costa de los márgenes. Es decir que las ventas sirven para mover stock, pero no dejan rentabilidad. Varias respuestas coinciden en que la demanda estuvo impulsada por compras atrasadas y búsqueda de precios, con consumidores que priorizaron cuotas sin interés y ofertas puntuales. El sector logró romper la inercia negativa de septiembre, pero las operaciones se concentraron en productos de menor valor, limitando el resultado final.

Librería.

El desempeño del rubro Librería fue el más débil entre los seis sectores relevados, con una caída real del 6,3% interanual. La fecha tuvo un impacto acotado, ya que el público optó por regalos de bajo valor y postergó consumos más altos. En buena parte del país las ventas se movieron recién sobre el fin de semana y estuvieron sostenidas por la combinación de reintegros bancarios, ferias locales y promociones puntuales, aunque sin capacidad de revertir la tendencia.

Los comerciantes coinciden en que el adelanto de bonos provinciales y otros beneficios similares ayudaron a darle algo de aire al movimiento, pero no alcanzó para compensar la merma general. Las operaciones se concentraron en agendas y productos de papelería económica, con escasa salida de artículos de mayor valor.

En la mayoría de los casos, las promociones absorbieron el margen de rentabilidad, lo que deja un balance de ventas discretas y ganancias reducidas, en un contexto donde el consumidor busca precios accesibles y limita su gasto incluso en fechas tradicionales.

Primicias Rurales

Fuente: CAME

Medio Oriente: una relevante región para el comercio exterior argentino

Medio Oriente: una relevante región para el comercio exterior argentino

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Soja, maíz, girasol, cebada, yerba mate, acero, aves y garbanzos destacan a la región como un destino de importancia para las exportaciones argentinas. El superávit comercial con Medio Oriente es el segundo más importante del comercio exterior argentino.

Rosario, jueves 16 octubre (PR/25) — Exportando con protagonismo de la agroindustria, Argentina anota superávits comerciales con todos y cada uno de los países de Medio Oriente. INDEC detalla a esta región considerando a Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Iraq, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Palestina, Qatar, Siria y Yemen como sus integrantes.

Responsable cada año de cerca del 5% de las exportaciones y de alrededor del 1% de las importaciones argentinas, Medio Oriente se muestra como un mercado diverso entre sus países integrantes. Con avances hacia un acuerdo de libre comercio entre Mercosur y Emiratos Árabes Unidos, y siguiendo con atención a lo sucesivo al conflicto Israel – Irán recrudecido a mediados de este año, las dinámicas de la región tienen su impacto sobre los mercados agroindustriales y energéticos del mundo. Como región orientada históricamente al desarrollo de las industrias del petróleo y gas, la mayoría de sus países integrantes importan porciones considerables de los alimentos que consumen.

En este sentido, la región de Medio Oriente fue el tercer comprador más relevante de la harina de soja argentina en la primera mitad del 2025, detrás de ASEAN, el bloque del sudeste asiático, y la Unión Europea. No conforme con ello, es también el tercer mayor cliente del maíz argentino. Profundizando sobre sus integrantes, Arabia Saudita fue en 2024 el cuarto socio comercial del complejo soja, detrás de India, China y Vietnam. En ese mismo año Israel fue el segundo socio comercial del complejo carne y cueros bovinos, detrás de China.

Asimismo, en el primer semestre del año Arabia Saudita fue el principal comprador de cebada argentina, concentrando más del 30% de las exportaciones totales. Más aún, en lo que va del año Iraq fue el segundo socio comercial del complejo girasol, sólo detrás de la India en sus compras de aceite.

Medio Oriente es el principal destino hacia donde se dirigen las exportaciones de yerba mate argentina, con especial preponderancia de Siria como socio comercial. Además, esta región fue el principal destino del complejo avícola en 2024 y el segundo más preponderante para el complejo garbanzos. 

Por la relevancia de la agroindustria en las exportaciones a Medio Oriente, Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba emergen como las principales provincias exportadoras hacia esta región, concentrando más del 80% del total en el promedio de los últimos cinco años. Fuera de los complejos agro, Medio Oriente es la vez el segundo socio comercial de la siderurgia argentina. Se ubica por detrás de Estados Unidos en lo que va del 2025 y ocupó el primer lugar en exportaciones en 2024.

En lo que hace a los mayores destinos de exportación, Arabia Saudita es el principal comprador de productos argentinos en Medio Oriente, concentrando más del 27% de las exportaciones a la región en los últimos cinco años. Le siguen Emiratos Árabes Unidos (EAU) con cerca del 16%, Israel con el 10% e Iraq con el 9%.

Por la importancia histórica de la región en la producción y exportación de hidrocarburos, las principales importaciones argentinas desde Medio Oriente consisten en productos del complejo petrolero-petroquímico y fertilizantes. Emiratos Árabes Unidos, Israel, Arabia Saudita y Qatar se observan como los principales orígenes de importaciones. El gasoil es el principal renglón dentro de los productos traídos de esta región, responsable del 54% de las importaciones en 2024 y del 51% en el promedio de los últimos cinco años, con EAU como principal abastecedor. En segundo lugar se ubica la urea, con un amplio espectro de fertilizantes nitrogenados importados desde la región.

Considerado como un todo, el superávit comercial de la Argentina con Medio Oriente fue el segundo más importante del comercio exterior en 2024, sólo detrás del de Chile. El nivel exportado por Argentina se ha mantenido por encima de las importaciones por décadas, lo que permite consolidar un comercio internacional sistemáticamente superavitario con esta región. Además, el superávit comercial con Medio Oriente en 2024 fue el más alto del que se tenga registro.

Luego del hito de 2024, en lo que va del 2025 las exportaciones a Medio Oriente acumulan una suba del 16% interanual en los primeros ocho meses del año. Al mismo tiempo, las importaciones registran una baja del 3% en el mismo período. De esta manera, este año podría finalizar con el mayor superávit comercial del que se tenga registro entre Argentina y Medio Oriente, con potencial de llegar a un récord exportador en dólares.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

La comercialización de biodiesel a bajos niveles en lo que va del año

La comercialización de biodiesel a bajos niveles en lo que va del año

Por Guido D’Angelo – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El acumulado hasta agosto muestra el volumen más acotado desde el 2008, con una pronunciada caída en las exportaciones y recortes en el mercado interno. En los últimos 8 años Argentina marca la mayor merma de producción de biodiesel a nivel mundial.

Rosario, miércoles 15 octubre (PR/25) — La comercialización de biodiesel en Argentina hasta agosto suma apenas 0,64 millones de toneladas (Mt), volumen más acotado desde el año 2008, año que se ubica en los albores del desarrollo de la industria en el país.

Este desplome se explica en mayor medida por una marcada contracción de las exportaciones, que hasta ahora muestran una baja del 52% interanual. Totalizando 0,14 Mt en los primeros ocho meses del año, el comercio exterior de biodiesel da cuenta del mínimo nivel de exportaciones desde la existencia de la industria. Estos volúmenes se ubican muy lejos de los picos exportadores superiores a 1,5 Mt anuales entre 2011-2012 y 2016-2017.

No conforme con ello, se verifican caídas también en la comercialización en el mercado interno. Con 0,5 Mt hasta agosto, las ventas al corte de biodiesel registran un recorte de casi el 4% interanual. Para el acumulado del primer semestre del año las ventas al corte se ubicaban levemente por encima del 2024,  diferencia que cambio de signo entrado el segundo semestre del año.

Con este contexto, el peso relativo del mercado argentino del biodiesel cambió sustancialmente. Mientras que a principios de la década pasada más del 70% de la comercialización se destinaba al exterior, en lo que va del 2025 la ecuación se invierte: el 78% corresponde al consumo doméstico y apenas el 22% a exportaciones. De esta manera, se registra para este año la participación más baja de las exportaciones en la producción de biodiesel de la que se tenga registro.

El cierre del mercado estadounidense desde 2017 y las múltiples medidas aplicadas en la Unión Europea afectaron el acceso del biodiesel argentino a sus principales destinos de exportación, lo que explica gran parte del recorte exportador. Asimismo, la competencia del biodiesel FAME con el HVO o renewable diesel agrega desafíos inclusive en los principales países productores de biocombustibles.

En lo que hace al mercado interno, la ley 27.640 del 2021 redujo la tasa de corte del 10% al 5%, ubicándose actualmente en el 7,5% pero con autorización a reducirse hasta el 3%. Este conjunto de factores explica que la ociosidad en la industria del biodiesel argentino pueda terminar el 2025 superando el 75%.

Argentina marca la mayor baja de producción de biodiesel a nivel mundial desde 2017

Luego de sostenidos años de tendencias al alza, el 2025 espera marcar el primer año con caídas en la producción global de biodiesel desde la pandemia, de acuerdo con las últimas previsiones de Oil World. Sin embargo, no debe dejarse de lado que, aun así, nos encontramos con el segundo mayor volumen de biodiesel producido a nivel global del que se tenga registro. 

La producción de biodiesel (considerando conjuntamente la producción de FAME y HVO) se proyecta con recortes interanuales en la Unión Europea, Estados Unidos, China, Argentina, Singapur y Tailandia, destacándose entre los principales productores globales. Cambios en mandatos, cuellos de botella por insumos e incertidumbre por aranceles explican parte de las bajas productivas esperadas en 2025.

De acuerdo con las previsiones de Oil World, la producción argentina podría caer un 18% en 2025 respecto a los niveles del 2024. Consecuentemente, se proyecta como la tercera más baja de la que se tenga registro, sólo por detrás de los años 2008 y 2023. Sólo China supera a la Argentina en su caída interanual, con el gigante asiático también muy afectado por los recortes en las importaciones de biodiesel de la Unión Europea.

En 2017, año de su récord productivo, Argentina representaba el 7,8% de la producción mundial de biodiesel. Para 2019 dicha proporción se había reducido al 4,7%. Bajando aún más, para el 2020 ya totalizaba el 2,6%. Con las previsiones de producción global y Argentina de Oil World, la participación argentina en la producción global de biodiesel espera ubicarse en el 1,5% en 2025, un número similar a la participación de 2023, en medio de la histórica sequía.

Si comparamos la producción Argentina proyectada en 2025 con su récord de 2017, esta cayó un 67%, a contramano de la tendencia global. En el mismo período, la producción de biodiesel en la Unión Europea subió un 7%, en Estados Unidos un 144%, en Indonesia un 344% y en Brasil un 119%.

Primicias Rurales
Fuente: Informativo Semanal BCR
La producción de girasol 2025/26 podría ser la más alta en 26 años, con una calidad que le brinda competitividad al sector

La producción de girasol 2025/26 podría ser la más alta en 26 años, con una calidad que le brinda competitividad al sector

Por Bruno Ferrari – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, lunes 13 octubre (PR/25) — Se estima un área sembrada 2025/26 de 2,5 millones de hectáreas (M ha) y una producción de 5,11 millones de toneladas (Mt). De consolidarse un buen volumen productivo el crush podría alcanzar 4,8 Mt y las exportaciones de aceite de girasol 1,5 Mt.

El cultivo de girasol se está expandiendo nuevamente en Argentina de la mano de buenas oportunidades comerciales, con un área sembrada que alcanzó 2,2 millones de hectáreas en la campaña 2024/25 y con perspectivas de que siga creciendo en el nuevo ciclo comercial 2025/26.

En general, los precios se mantienen favorables y las zonas del cultivo enfrentan buen nivel de reservas de agua en el suelo al momento de implantación del cultivo. Igualmente, la excepción es el sur bonaerense y La Pampa en donde los excesos hídricos podrían demorar el ingreso de las sembradoras para las labores que suelen darse entre octubre y noviembre, si bien en el largo plazo la buena reserva de humedad es una ventaja para la producción.

Actualmente, se proyecta un área 2025/26 de 2,5 millones de hectáreas y ya se sembró casi un tercio de la superficie estimada, sin descartar que el número final pueda ser inclusive más alto. De alcanzar dicho nivel de superficie sembrada se marcaría un récord en 18 años para Argentina, teniendo como contrapartida de que – clima mediante – la producción podría tocar 5,11 Mt y un máximo en 26 años.

Al mismo tiempo, con ese nivel productivo se estima que la oferta total del nuevo ciclo alcance 6,13 Mt, 0,6 Mt más que la campaña 2024/25 y 30% por encima del promedio de los últimos 5 años.

Siguiendo a de la Vega, et al. (2025), el cultivo de girasol se comenzó a expandir en Argentina a fines del siglo XIX, cuando inmigrantes europeos y compañías de semillas locales introdujeron semillas de variedades de polinización abierta provenientes de Rusia y las multiplicaron a pequeña escala.

No obstante, en perspectiva de las últimas décadas, es desde el lanzamiento de los primeros híbridos en la década de 1970 que el progreso genético en rendimiento de grano y concentración de aceite se ha mantenido constante y logrado importantes mejoras.

Siguiendo datos de SAGyP, el rinde promedio nacional en la década de 1970 se ubicó en 775 kg/ha y en la última década dicho promedio se ubica en torno a 2.066 kg/ha, lo cual marca un incremento de 166%. Al mismo tiempo, se destaca por ser un cultivo que muestra una gran estabilidad de rinde en Argentina, lo cual es un factor que colabora a construir una cadena de valor sostenible en el tiempo.

Por su parte, cuando se observa la evolución del contenido de materia grasa en el grano se evidencia una mejora importante en los últimos 16 años. En el siguiente gráfico, se presenta el porcentaje promedio de materia grasa de las muestras recibidas por la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario según las provincias de origen.

Es decir, no sólo la productividad en kilos registra mejoras en el girasol argentino, sino que también el contenido de aceite en términos generales. Esto último, es un elemento de gran importancia para la productividad y competitividad de la industria en lo que respecta a la extracción de aceite por tonelada procesada.

Por el lado de la coyuntura comercial, lo más destacable es que el ritmo de comercialización de la actual campaña muestra un desempeño favorable, con un total pactado en el mercado por 3,6 Mt y un máximo desde la campaña 2007/08 a igual momento del año de campañas anteriores. Es claro que un incremento en la producción tiende a generar un mayor volumen comercializado, pero al analizar lo negociado en términos relativos del total producido, los indicadores también muestran un buen desempeño.

Hasta el momento se comercializó el 77% de la producción estimada para el ciclo 2024/25, 14,4 puntos porcentuales (p.p) por encima del año pasado y 7,6 p.p arriba del promedio de los últimos 5 años.

En general, el período más álgido de comercialización se registra hasta principios de mayo, ya que la presión de cosecha dinamiza el volumen de negocios. No obstante, este año el ritmo comercial no perdió pulso y se mantuvo firme inclusive hasta finales de agosto, momento a partir del cual se comenzó a ralentizar el avance comercial.

Esto es lo que permitió ir sobrepasando cómodamente el avance de las ventas promedio con relación a la producción estimada. Además, buena parte de lo comercializado tiene precio firme lo cual muestra la predisposición del mercado a pactar negocios a los valores actuales.

Por el lado de la próxima campaña comercial 2025/26 – que actualmente se está sembrando – ya se negociaron 567.900 toneladas, de las cuales 460.100 toneladas tienen precio firme. Este volumen de comercialización adelantado es un máximo desde el año 2006 cuando se tenían negociadas a esta altura unas 857.000 toneladas.

Acompañando el buen volumen productivo de este año y el dinamismo comercial que se logró alcanzar con una demanda muy activa por parte de las industrias, éstas han estado bien abastecidas con una molienda de girasol que se mantiene muy sólida y por encima de los últimos años.

Entre enero y agosto el crush de la oleaginosa alcanzó 3,18 millones de toneladas, un máximo desde el año 2000 para igual período. Si se analiza el último dato de agosto que se industrializaron 461.991 toneladas, es un volumen procesado para el mes no visto desde 1997.

De cara a los próximos meses, se espera una disminución estacional en la molienda de girasol en Argentina, pero se estima que se mantendrá un buen nivel relativo de procesamiento dado que el nivel de stocks comerciales se mantiene holgado frente a los últimos años.

Por otro lado, si se hace foco en las proyecciones de la próxima campaña comercial 2025/26, el mercado espera que se utilice más capacidad instalada para procesar girasol entrado el año 2026. Si esto se acompaña de un buen nivel productivo y stocks iniciales crecientes, las expectativas nos marcan que el ritmo de procesamiento podría inclusive superar el gran año de 2025, con posibilidades de presionar con un buen nivel de oferta de aceite y harina en los mercados globales entre marzo y agosto de 2026.

En lo que respecta al ritmo exportador de aceite de girasol en 2025, la industria no ha tenido grandes dificultades para colocar los subproductos del complejo en los principales países importadores.

En general, Argentina se ha mantenido muy competitiva a nivel internacional debido a un panorama de stocks ajustado en la región del Mar Negro durante todo este año. Se agrega que, la nueva oferta de dichos países está ingresando algo más tarde de lo habitual al mercado por un cierto atraso en la cosecha, sumado que los productores están más reticentes a vender el girasol en el marco de una producción más ajustada de lo que se esperaba hace algunos meses atrás.

En términos numéricos, entre enero y agosto se exportaron 1 millón de toneladas de aceite de girasol, lo cual es 54% por encima del promedio de los últimos 5 años. Para el último cuatrimestre de 2025 se estiman exportaciones por 0,3 Mt, volumen que permitiría finalizar la campaña 2024/25 con exportaciones por 1,3 Mt. Por último, en lo que respecta al año 2026, si se consolida un buen volumen productivo, proyectamos exportaciones por 1,5 Mt de aceite de girasol, lo cual superaría el volumen exportado este año y sería un récord en lo que va del siglo.

No obstante, aún faltan definiciones en materia de siembra, clima y nivel de competitividad externa de argentina en dicho mercado exportador.