Impacto de la eliminación temporal de retenciones al agro ¿Cómo queda el panorama comercial luego del cierre?

Impacto de la eliminación temporal de retenciones al agro ¿Cómo queda el panorama comercial luego del cierre?

Departamento de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El Decreto 682/2025 fijó en 0% las retenciones a los principales granos y subproductos hasta que se completó el tope de US$ 7.000 M de ventas al exterior. ¿Cómo queda el panorama comercial al cierre del mismo?

Rosario, sábado 27 septiembre (PR/25) — El Decreto 682/2025 del 23 de septiembre estableció en 0% las retenciones a los principales granos y subproductos por un período provisorio: hasta el 31 de octubre de 2025, o hasta que se anotaran ventas al exterior por US$ 7.000 millones, lo que ocurriera primero. Finalmente, el tope se alcanzó en dos jornadas hábiles.

Si bien el anexo al decreto incluyó productos de los complejos soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo, no sólo en granos sino también en gran parte de sus productos agroindustriales, incluyendo harina y pellets de soja y girasol, aceites de soja y girasol, biodiesel, harina de trigo y malta, entre otros, se destaca el caso del complejo soja, dado que es la primera vez que los subproductos de soja, principal producto de exportación de la economía argentina, quedan exentos del pago de retenciones desde marzo del 2002.

En el caso de los cereales y del complejo girasol, hubo un período sin derechos de exportación entre diciembre de 2015 y agosto de 2018.

Este viernes volvió a las subas. En A3, la soja continua operó en US$ 340, con una suba de US$ 14 la tonelada. La soja disponible avanzó $15.000 a $460.000.

El presente artículo centra el análisis en los complejos soja, trigo y maíz, ya que considerando los tres granos y sus principales subproductos se tiene el 87% del total de las exportaciones de los complejos oleaginoso y cerealero y haciendo foco en los indicadores de la campaña en curso.

Vale aclarar, sin embargo, que en la semana se registraron también operaciones para la próxima campaña 2025/26 que se detallan en el Reporte del Mercado de Granos de este mismo Informativo Semanal.

En primer lugar, partiendo de la estimación de exportaciones para la campaña 2024/25 de los principales productos de los tres complejos (trigo, maíz, soja y sus derivados), se tiene que el volumen total proyectado a despachar al exterior suma 93,4 millones de toneladas (Mt).

De éstos, 76,8 Mt ya se han vendido, y registrada su respectiva Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE) al 25 de septiembre. Si se valúa la mercadería que resta vender al exterior de la campaña 2024/25 al precio FOB de exportación vigente el miércoles 24/9, se estima que el valor total del trigo, el maíz, y el poroto, la harina y el aceite de soja que resta vender al exterior para cumplir con la proyección exportadora estimada para la campaña alcanza a US$ 4.933 millones.

En particular, los productos del complejo soja contribuirían con US$ 3.150 millones, o un 65% del total, seguido por el maíz que resta anotar ventas al exterior por 1.790 millones, un 26% del total. En trigo ya se han declarado ventas por el total del volumen estimado a exportar en el ciclo pronto a finalizar.

Respecto de la comercialización doméstica de granos, vale tener en cuenta que la producción total de trigo, maíz y soja en campaña 2024/25 ascendió a 119,6 millones de toneladas, de las cuales cerca de 12 Mt se destinan a consumo interno (como forraje en el caso del maíz, para balanceado o semilla en el de soja, etc.).

Así, el volumen potencial de ventas internas de trigo, soja y maíz que recoge en sus estadísticas de compras semanales la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) queda en 107,6 Mt.

Del total estimado a absorber en la campaña 2024/25, al 25 de septiembre ya se comercializaron 83,7 Mt, de las cuales 75,1 millones de toneladas ya tienen precio en firme.

Si al volumen de granos que resta comprar a la industria y a la exportación le sumamos el volumen de mercadería comprada que a la fecha no se le ha puesto un precio en firme, promediando septiembre el stock de trigo, soja y maíz que o bien no había sido vendido o bien aún permanecía con precio pendiente de fijación ascendía a 35,1 millones de toneladas.

Valuando este tonelaje al precio de la Cámara Arbitral de Cereales de Rosario del jueves 25/09 el monto pendiente de pagarle al vendedor doméstico del grano asciende –teóricamente- a US$ 8.927 millones de dólares.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

El transporte de cargas espera cerrar la campaña 2024/25 con crecimiento del 6% en volumen

El transporte de cargas espera cerrar la campaña 2024/25 con crecimiento del 6% en volumen

Pablo Ybañez – Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
De esta manera, se consolidaría el tercer mayor volumen logístico de granos de la historia. Con expectativas de movilizar más de 2,5 millones de camiones y 320.000 vagones de tren, la logística agroindustrial crece 3,6% en los primeros siete meses del año

El decreto 682/25, que estableció una baja temporaria de retenciones, trajo consigo un marcado incremento del volumen comercializado, con un nuevo impulso para la logística y el registro de embarques en nuestro país. Cada vez más cerca de la cosecha fina 2025/26, la actual campaña comercial deja algunos hitos para destacar.

Considerando las últimas estimaciones de GEA – Guía Estratégica para el Agro en lo relativo a la producción de granos y descontando los usos de semilla y los consumos dentro de las explotaciones agropecuarias, el volumen transportado en la campaña 2024/25 espera totalizar 94,6 millones de toneladas. Esto representa un crecimiento del 6% respecto al volumen transportado en la cosecha anterior. No conforme con ello, a la vez se espera que este sea el tercer mayor volumen transportado de granos en la República Argentina.

Como todos los años, el protagonista logístico de esta cosecha es el camión, responsable de cerca del 80% del transporte de la producción nacional de granos. Se espera que la campaña concluya con más de 72,5 Mt de granos transportadas por camión, marcando una suba superior al 8%. Este volumen equivale a más de dos millones y medio de camiones movilizados por año para transportar esta porción considerable de la cosecha argentina, de los cuales cerca de dos millones esperan tener por destino final los puertos del Gran Rosario o Up River.

Por otro lado, se espera un transporte de granos por ferrocarril cercano a 15,4 Mt. Tomando un promedio de carga de 47 toneladas por vagón, podemos estimar que la cosecha 2024/25 acumulará más de 328.000 vagones trasladando cargas agro. Esto representa un ascenso próximo al 7% respecto a la campaña pasada.

Finalmente, se espera un volumen de transporte de granos por la hidrovía en barcazas superando los 6,5 millones de toneladas. De este total, cerca de 6 Mt corresponden fundamentalmente a la importación temporaria de soja para su reexportación luego que sea procesada en las industrias del Up River. Dicho volumen mostraría una caída del 16% respecto a la campaña anterior.

Cerca de medio millón de toneladas completan el total de logística agroindustrial por barcazas y constituyen, en conjunto con la importación temporaria, el total del cabotaje de granos que se realiza a través de la vía navegable troncal. Este volumen doméstico implica una suba del 4% respecto a la campaña anterior. Con un volumen promedio cercano a las 1.500 toneladas por barcaza, y considerando en conjunto el transporte de cabotaje y la importación temporaria, se esperan más de 4.300 viajes en barcazas a lo largo de la campaña 2024/25.

La logística agroindustrial crece 3,6% en los primeros siete meses del año

De enero a julio del 2025 los embarques de productos agroindustriales al exterior superaron los 56 millones de toneladas, una suba del 3,6% respecto al mismo período del año anterior. En línea con los promedios históricos, el 75% de las cargas exportadas en lo que va del año partieron de los puertos del Up River. Además de encadenar un tercer año consecutivo de crecimiento, se registró una suba del 8% del transporte por camión en lo que va del año.

Por su parte, el transporte por ferrocarril y barcaza marcó bajas del 7% y 14%, respectivamente. En el caso del uso de trenes, la merma debe explicarse por la caída de movimientos de carga en el norte argentino y el sur de la Provincia de Buenos Aires. Asimismo, el recorte de transporte por barcazas en 2025 se explica en la baja interanual en la importación temporaria de soja.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Eliminación temporaria de retenciones: impacto inmediato positivo, dudas sobre el futuro

Eliminación temporaria de retenciones: impacto inmediato positivo, dudas sobre el futuro

Para acceder a esta alícuota diferencial, los exportadores tienen que liquidar al menos el 90% de lo declarado dentro de los tres días hábiles. Si no cumplen, deberán pagar los derechos de exportación según las alícuotas vigentes al 19 de setiembre.

Por Franco Artusso y Tobías Lucero

Buenos Aires, 25 de septiembre (PR/25) .-La medida busca acelerar la venta de granos por parte de los productores agropecuarios (y otros actores de la cadena), cambiando los incentivos económicos al elevar, mientras esté vigente, los precios internos. Una mayor comercialización primaria permite la exportación directa los granos o su transformación industrial en otros productos que tendrán como destino la exportación. De lograrse el objetivo, es de esperar una mayor afluencia de dólares al MULC, con un costo fiscal asociado, el de los impuestos no recaudados. 

Se calcula que todavía quedan por comercializar 20 millones de toneladas de soja del ciclo 2024/25 y unos 16 millones de toneladas de maíz (destinadas a exportación). A valores de mercado, esto representa entre USD 10.000 y 11.000 millones —según cotizaciones internacionales y si la soja se exporta como grano o sus productos derivados—, una cifra que supera ampliamente el límite fijado en la norma.

Un dato llamativo es que será la primera vez en varias décadas que todas las materias primas agrícolas y sus principales derivados podrán exportarse sin pagar retenciones (a diferencia de otros momentos en los que sólo algunas de ellas se encontraron completamente liberadas del tributo).

Acerca de la suba esperada de los precios

La efectividad del esquema para acelerar la comercialización de granos depende mucho de la suba de precios internos que pueda ofrecer, tanto en pesos como en moneda dura. 

Respecto a este movimiento, un primer comentario es que la suba de precios no será simétrica entre granos. En efecto, como los DEX difieren según el producto, el impacto en precios internos debería ser mayor en soja (26%) que en maíz o trigo (9,5%). Como nota al pie, no está asegurado que la eliminación de retenciones se traslade en la misma proporción, es decir, completamente, a los precios locales, al tratarse de una medida temporaria que concentra mucha oferta en menos de 40 días, ya sea por sobrecostos, vinculados a cuestiones logísticas y financieras que probablemente enfrenten los exportadores, particularmente los vinculados a la industria de procesamiento, como por la posible oportunidad que enfrenta el sector exportador de negociar mejores condiciones, en un escenario de mucho entusiasmo de los productores por entrar al esquema. 

Otro factor que puede limitar el alza plena de precios, al menos en los primeros días del nuevo régimen, es la posición comercial de cada exportador entre volúmenes registrados (DJVE) y volúmenes efectivamente comprados a precio cerrado. En los casos donde las DJVE emitidas superan la mercadería adquirida (un resabio del adelanto de DJVE que se observó al cierre del programa previo de baja temporaria de DEX), los operadores deberán absorber primero el costo de haber registrado ventas externas y pagado DEX sin contar todavía con el grano comprado a precio firme.

Finalmente, en paralelo al nuevo régimen de DEX, el Tesoro de Estados Unidos anunció un apoyo económico y financiero a la Argentina, un hecho con pocos antecedentes. Tras el comunicado —y también por el efecto inmediato de una mayor liquidación de exportadores—, el tipo de cambio oficial cayó 9% en los últimos días. Esto impacta en los precios internos de los granos medidos en pesos, que ahora enfrentan dos fuerzas opuestas: el impulso alcista de la eliminación temporaria de DEX y la baja del tipo de cambio oficial. Según cuál de estos factores pese más, los precios en moneda nacional pueden quedar por encima o por debajo del nivel previo al cambio de régimen, haciendo más o menos atractiva la nueva situación a los ojos de los productores. Por caso, en el maíz, una caída del 10% en el tipo de cambio oficial compensaría por completo los efectos de la eliminación temporaria de los DEX sobre los precios internos en pesos.

La decisión de vender ahora versus esperar

En cuanto a la decisión de venta, las expectativas de corrección cambiaria post elecciones de octubre podrían hacer pensar que existe un dilema entre aprovechar la eliminación transitoria de los derechos de exportación y los mayores precios resultantes — una situación equivalente a la de un tipo de cambio más alto— versus esperar a una eventual suba del tipo de cambio que compense la restitución de esas alícuotas. Esta disyuntiva aparece si la cuenta se hace en pesos, pero no si la decisión se evalúa en moneda dura.

En soja, por ejemplo, con un DEX del 26% y un dólar oficial cercano a $1.400, y haciendo números en pesos, recién convendría postergar la venta si se esperase que, tras los comicios, el tipo de cambio oficial superará los $1.900, dado que neto de retenciones, el valor resultante sería (en pesos de poder de compra constante) mayor al actual (ceteris paribus precios internacionales). En el caso del maíz, con una alícuota de 9,5%, el tipo de cambio de indiferencia se ubica por encima de los $1.600.

Ahora bien, cuando la cuenta se hace en dólares, la conclusión anterior no se mantiene. Sucede que vender en el presente a “precio internacional pleno” (sin descuento de DEX) siempre será más conveniente (a cualquier tipo de cambio, en un mercado libre), que vender en el futuro a “precio internacional con descuento”, suponiendo similares precios internacionales. 

A los precios externos actuales, y suponiendo un traslado pleno de la baja de DEX a los precios internos, la soja pasa de USD 285 / ton a USD 385, es decir mejora en unos 100 dólares por tonelada aproximadamente. Como ya se mencionó anteriormente, habrá que esperar a ver si el mercado convalida una suba de esta magnitud, o se queda a medio camino.

Por otra parte, más allá del precio, en la decisión de comercialización influyen también factores como la urgencia de obtener fondos para cubrir gastos, ya sea personales o vinculados al negocio. En este sentido, una fracción importante de los productores ya había anticipado ventas de soja al 30 de junio, aprovechando la rebaja transitoria de retenciones previa, por lo que no se verían obligados a regresar al mercado de inmediato para financiar la cosecha fina o la siembra de granos gruesos de la próxima campaña. Pero al mismo tiempo, los precios relativos entre granos e insumos mejoran sensiblemente en estos 40 días de vigencia del esquema, gracias al aumento en dólares de los granos, lo que ofrece al sector una oportunidad favorable para la compra y el acopio de insumos.

Magnitud del costo fiscal directo

La magnitud del costo fiscal directo que asume el gobierno depende tanto del nivel total de DJVE que se alcance con el nuevo esquema (de si se llega o no al límite de USD 7.000 millones) como de la composición de la canasta de operaciones. Respecto a esta última, debe advertirse que 1 dólar declarado en operaciones de exportación de soja grano o de sus derivados tiene implícito un costo fiscal mayor que 1 dólar declarado de operaciones de exportación de cereales (de 0,24 o 0,26 centavos versus 0,095 centavos).

A continuación, se estima el costo fiscal asumiendo por simplicidad, momentum del año y relevancia, que entran al programa operaciones de exportación de solo tres productos: harina de soja, aceite de soja y maíz. Se toman precios FOB de exportación de referencia de estos productos antes mencionados, que se mantienen fijos para todas las operaciones y se consideran las alícuotas de derechos de exportación (DEX) vigentes antes de la baja. 

Con esta información se calculan, para distintas combinaciones posibles de total de DJVE registradas y canastas posibles de participación soja – maíz, los montos de retenciones que el Estado dejaría de percibir. 

Una aclaración importante es que los granos disponibles para comercializar son suficientes como para abastecer todas las canastas que se simulan; en los casos de canastas de exportación muy concentradas en operaciones con soja, se llega a consumir hasta el 80% de la soja disponible para comercializar, mientras que, en las canastas más concentradas en maíz, se llega al 95% de la mercadería disponible.

Los resultados muestran que el costo fiscal es sensible al nivel de DJVE alcanzado y la composición de la canasta. Si se alcanza el tope máximo de USD 7.000 millones de DJVE, el sacrificio fiscal oscilaría entre los 0,25% del PIB (si en la canasta predominan completamente los subproductos de soja) y 0,18% (si aumenta hasta el 44% la participación de las operaciones de exportación de maíz en las DJVE totales). En escenarios de menor volumen, el impacto se reduce en forma proporcional: con USD 6.000 millones de DJVE, el rango es 0,22%–0,16% del PIB; con USD 5.000 millones, 0,18%–0,13%; y con USD 4.000 millones, 0,14%–0,10% del PIB.

Las simulaciones presentadas reflejan únicamente el costo fiscal directo y de corto plazo de la medida. No obstante, corresponde señalar que una fracción de dicho costo se traduce en un incremento de los márgenes de las explotaciones agropecuarias, lo cual amplía la base imponible del Impuesto a las Ganancias y otros impuestos. En consecuencia, una parte importante del costo inicial será compensada mediante una mayor recaudación por este tributo.

¿Cómo quedará la oferta neta de dólares?

El objetivo central de la reducción temporaria de derechos de exportación es incrementar la oferta de divisas en el mercado cambiario y, de ese modo, contener la presión alcista observada recientemente, en un contexto de restricción de liquidez externa y de un esquema cambiario que exige intervención del BCRA para sostener la banda superior. 

No obstante, el efecto neto dependerá del destino que los productores y exportadores asignen a los pesos obtenidos por la comercialización de granos. En la medida en que dichos fondos se orienten a la dolarización inmediata —posibilidad vigente para personas físicas—, la mayor oferta de divisas podría verse parcialmente compensada por un incremento de la demanda en el MULC. También podría suceder que la dolarización se realice vía los mercados financieros, observándose entonces una posible ampliación de la brecha cambiaria hasta tanto dure el programa. Alternativamente, si los recursos se destinasen a activos financieros en pesos, la adquisición de insumos o bienes de capital, la realización de inversiones productivas o consumo en el mercado interno, el impacto será diferente y la medida tendrá resultados más acordes a los deseados, contribuyendo a incrementar la oferta neta de dólares. 

Por otra parte, la novedad del inédito apoyo económico financiero que ofrece el gobierno de Estados Unidos al país disminuye las expectativas de corrección cambiaria a corto plazo y con ello reduce los incentivos a convertir, al menos rápidamente, los pesos recibidos en la comercialización de los granos en divisa extranjera.

Impacto sobre los consumos internos

El aumento en la cotización interna de los granos eleva los costos de producción en actividades que dependen de ellos como insumo principal —entre ellas, la producción animal en sistemas intensivos, los tambos, la molienda y la elaboración de biocombustibles—, generando presiones adicionales sobre los precios de dichos bienes, varios de los cuales tienen un peso significativo en la canasta del consumidor. No obstante, el impacto final sobre los precios internos dependerá de la magnitud efectiva del traslado, condicionado por la reciente baja del tipo de cambio oficial y por otros factores que inciden en la formación de precios en el mercado.

Ahora bien, debe señalarse que la reducción y eliminación definitiva de los derechos de exportación resulta inevitable, en la medida en que se desee liberar de esta carga tributaria al principal sector generador de divisas del país; es decir, no es sostenible una política que grava al sector primario para transferir recursos a las actividades de engorde animal o a los consumos industriales de granos. En los países con los que Argentina compite en exportaciones agroindustriales este tipo de mecanismos no se utilizan; cuando existen políticas de apoyo, suelen instrumentarse mediante herramientas específicas y no a través de la alteración de los precios de mercado. Por tanto, avanzar hacia un esquema en el que los consumos internos enfrenten el precio internacional de las materias primas constituye un objetivo deseable, tanto por razones de asignación eficiente de recursos como por la necesidad de evitar subsidios cruzados dentro de una misma cadena productiva.

Apreciaciones finales

La reducción de retenciones constituye, en sí misma, una buena noticia. La baja de impuestos mejora el resultado económico de las empresas agropecuarias (al menos de aquellas que contaban con granos en stock, probablemente la mayoría de ellas) y genera mayor confianza respecto del futuro de la actividad y el tratamiento que puede recibir por parte del gobierno en materia tributaria. 

Dado que el programa implica una significativa mejora de los precios internos de los granos, medidos en moneda dura, es probable que sea muy efectivo en su objetivo y que se llegue al límite de presentaciones establecidas (DJVE de USD 7.000 millones). Nótese que será la primera vez, en al menos los últimos 40 años, que los precios internos convergerán con los precios internacionales, al no haber restricciones cuantitativas sobre volúmenes ni impuestos específicos en el mercado de exportación.

Sin embargo, las ventajas de este tipo de medidas se ven limitadas en sus efectos positivos cuando son transitorias y poco previsibles. 

En este sentido, como ya se ha mencionado en otras oportunidades, lo deseable sería avanzar hacia un esquema de reducción y eliminación del impuesto definitivo, previsible y consistente, que facilite la planificación, maximice los efectos positivos sobre otras producciones (proveedores de insumos, equipos) y otorgue también a las actividades que se encuentran aguas abajo en la cadena de valor, el tiempo necesario para adaptar modelos de negocio y estrategias al nuevo escenario de precios relativos (ver PAL 101: Propuesta para la eliminación de las retenciones).

Primicias Rurales

Fuente: Fundación Mediterranea

Mercado de invernada: La doble cara de los buenos precios, frente al actual contexto interno

Mercado de invernada: La doble cara de los buenos precios, frente al actual contexto interno

Rosario, miércoles 24 septiembre (PR/25) — Históricamente, el mes de septiembre es uno de los momentos en que comienza a percibirse en el mercado la escasez de terneros y, por ende, su precio tiende a subir.

Se trata de un comportamiento estacional por el cual, una vez transcurridos los meses de mayor salida de terneros —es decir, entre abril y julio—, la caída en el nivel de oferta suele generar una mayor presión sobre los valores de esta categoría.

En efecto, si graficamos la curva de estacionalidad del precio del ternero —expresando cada uno de los valores individuales como un índice respecto del promedio mensual de cada año—, se observa claramente cuán determinante es el efecto que los distintos momentos de oferta tienen sobre el precio de esta categoría de hacienda.

Este comportamiento se confirma con los valores registrados por el ternero en el último remate de ROSGAN, donde el índice de referencia correspondiente a septiembre mostró una suba mensual del 10,5%, situándose en niveles de $4.186 el kilo vivo.

Sin embargo, no es la suba mensual lo que más se destaca, sino la trayectoria que vienen mostrando los precios a lo largo del año. Medido en pesos constantes, el valor actual del ternero es el más elevado para ese mes en los últimos 15 años ($3.057). A su vez, resulta un 38% superior al valor registrado en septiembre del año pasado.

Sin dudas, si nos enfocamos exclusivamente en el precio de los bienes, podemos afirmar que la cría atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años, no solo por los muy buenos valores que ofrece su principal producto sino también por los buenos valores que puede obtener con el refugo de vacas. Recordemos que el precio de la vaca también es una de las categorías que mayor incremento relativo ha acumulado en los últimos meses.

Sin embargo, no podemos dejar de reconocer otras variables que también intervienen en el negocio y que, coyunturalmente, en los últimos dos meses han adquirido una ponderación creciente en las de-cisiones de estratégicas que habitualmente toma el productor.

Nos referimos a un tema que ya hemos abordado en ediciones anteriores y que recurrentemente vuelve a emerger al analizar distintos aspectos del negocio ganadero: la falta de crédito o, dicho de otro modo, el elevado costo del capital, que encarece considerablemente cualquier tipo de inversión, especialmente aquella que no proviene de fondos propios.

Concretamente, el costo financiero es el que nos obliga a mirar la otra cara de este escenario de precios.

Sucede que, en este contexto, y con los muy buenos valores que ofrece la hacienda, reponer esa invernada —o, más aún, ingresar al negocio desde cero sin contar con capital ya invertido en producción— resulta costoso.

Esto puede corroborarse con los números que actualmente arroja el feedlot. Según el último informe de la CAF, un circuito de engorde convencional de 131 días, en el que se ingresa con un ternero de 180 kg netos y se egresa con un novillito terminado de 320 kg, arroja un margen bruto negativo superior a los $20.000 por cabeza. Ahora bien, si a este resultado se le suma el costo financiero —con tasas cercanas al 50% anual—, la pérdida puede multiplicarse por seis generando un déficit de más de $130.000 por cabeza.

Bajo el mismo razonamiento, desde la óptica del criador, incluso con muy buenos valores de venta de la invernada, la retención de hacienda también se torna costosa.  Aun asumiendo una situación financiera sin pasivos significativos, el mismo costo de oportunidad de ese capital retenido, resulta elevado.

Fuente: ROSGAN
Primicias Rurales

Las perspectivas preliminares para la nueva campaña agrícola hablan de casi 165 millones de toneladas

Las perspectivas preliminares para la nueva campaña agrícola hablan de casi 165 millones de toneladas

Por Tomás Rodriguez Zurro –Emilce Terré – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Un invierno lluvioso por sobre la media histórica favorece, en general, las siembras de gruesa. En base a superficies estimadas y rindes tendenciales, la producción podría alcanzar 146,4 millones de toneladas (Mt), impulsando exportaciones agro por US$ 34.800 M en la 2025/26.

Rosario, lunes 22 septiembre (PR/25) — El productor agrícola argentino se dispone a sembrar la cosecha gruesa, que cosechará en 2026, mientras los cultivos de invierno se encuentran en pleno desarrollo. ¿Cuáles son las proyecciones preliminares en términos de producción, exportaciones y aporte de derechos de exportación del agro el próximo año?

1-    Producción: la proyección preliminar alcanza 146,4 Mt

Tal como publica GEA-BCR en su último informe mensual, luego una sucesión de años en los que las condiciones a la siembra no resultaban las ideales producto de primaveras secas y frías y varias “Niñas” en el medio, se lanza la siembra de la 2025/26 con un escenario más auspicioso: hay agua en los perfiles, lo cual resultaría de alguna manera beneficioso para los cultivos de invierno. También es un buen inicio para la cosecha gruesa; habrá que ver si aquellos lotes con excesos pueden escurrir el agua en las próximas semanas para dar lugar a que se concreten las intenciones de implantación.

Partiendo en orden cronológico, los cultivos de invierno se vieron afectados por factores climáticos en el comienzo de su ciclo. El exceso de humedad en los suelos a la hora de la siembra limitó el avance de las coberturas, particularmente para el trigo. Inicialmente se estimaba un área récord en 4 décadas, de 7,2 M ha; no obstante, la superficie finalmente implantada se estima en 6,9 M ha, con una potencial producción de 20,5 Mt, levemente por encima del ciclo anterior.

Fuera de este inicio en la largada, el trigo se viene desarrollando en un buen ambiente. Reporta GEA-BCR que “los lotes exhiben condiciones buenas a excelentes, predominando la calificación muy buena. El potencial de rindes que hay en Argentina en este inicio de setiembre es inédito.” En cuanto a la cebada, se estima que la producción pueda alcanzar 4,9 Mt, un volumen idéntico al obtenido en la campaña anterior.

En lo que respecta a los cultivos de verano, con abundante agua en los perfiles al inicio de las siembras las decisiones de los productores para este año apuntan a un incremento en la superficie de maíz que alcanzaría 9,7 Mhas totales y 8 Mhas destinadas a grano comercial (vs. 8,3 Mhas y 7 Mhas en la 2024/25, respectivamente). Esto deja un horizonte de producción que se vislumbra en 61 Mt del cereal (+22% i.a.), un récord histórico. Este incremento responde a un rebote luego de la caída observada en el año anterior por el efecto chicharrita.

A diferencia de la tendencia de los últimos años, la decisión es decantarse particularmente por variedades tempranas. Aunque respecto de este tema, el inconveniente está en que si las lluvias de primavera continúan altas se agregan a un suelo que ya viene cargado de agua de un invierno inusual; “el temor incluso es que no se llegue a cumplir con la fuerte intención de siembra de maíz temprano que hay este año”, reporta GEA-BCR, y se opte por maíces tardíos.

La contracara del aumento en la superficie de maíz es una caída en el área destinada a soja. Se estima que la superficie destinada a la oleaginosa esta campaña se reduzca en 1,4 M ha hasta los 16,4 M ha, lo que deja al cultivo con un horizonte productivo proyectado en 47 Mt para el nuevo ciclo, un 5% menos que en la campaña actual.

La otra oleaginosa fuerte, el girasol, marca una tendencia opuesta a la de la soja. El área sembrada se estima creciendo 14% hasta los 2,5 M ha, el nivel más alto desde la 2007/08. La intención puede ser incluso superior, pero fuentes de mercado alertan sobre la disponibilidad de semillas para abarcar un área mayor. Este número de superficie deja al girasol con una estimación de producción que supere los 5,1 Mt.

Otro de los cultivos que cede área ante el avance del maíz y el girasol es el sorgo, que se estima en 0,9 M ha para la nueva campaña, un retroceso del 13% o 100.000 ha, llevando el guarismo de producción proyectada para la gramínea a 2,1 Mt. Finalmente, entre el resto de los cultivos se destaca un retroceso en el área de maní hasta las 400.000 ha y una producción esperada de 1,6 Mt.

De esta manera, en base a rindes tendenciales y asumiendo condiciones climáticas normales, la producción total de granos en la 2025/26 podría alcanzar 146,4 Mt, un 6% más que el volumen total obtenido en la campaña previa.

De todas maneras, no debe soslayarse que, respecto de la cosecha gruesa, los números de producción son tentativos, y no sólo deberán efectivizarse los planes de siembra, sino que la determinación de los rindes reales del cultivo dependerá de cómo evolucionen las condiciones ambientales en lo sucesivo.

2-    Exportaciones: más de 105 Mt en el ciclo, ¿potencial de alcanzar un récord?

Los números de producción proyectados para la nueva campaña permiten apuntalar el rol del agro como aportante de divisas genuinas, fundamental para la economía del país. En base a las estimaciones preliminares para la nueva cosecha, se proyecta un volumen exportable potencial de más de 105 Mt en la 2025/26, algo más de 3,5 Mt más que el total estimado a exportar en el ciclo que corre. 

Para el ciclo comercial 2025/26 se proyectan envíos al exterior de granos cereales y oleaginosos por un total de 64,7 Mt, con el maíz posicionándose como el principal grano de exportación (40 Mt). Además, preliminarmente se supone que las exportaciones de soja caen a 5,5 Mt de las 9,5 Mt estimadas para esta campaña. Aquí cabe realizar la salvedad de que lo que ocurra en el conflicto comercial entre EE. UU. y China tendrá mucha influencia, ya que si no se acercan a un acuerdo que vuelva a posicionar a EE. UU. como un proveedor importante de poroto para el país asiático, este número puede verse incrementado.

En cuanto al envío al exterior de subproductos y aceites, para la 2025/26 se espera un incremento marginal en ambos casos (+ 150.000 tn de subproductos y +340.000 tn de aceites), fundamentalmente apuntalados por un mayor crush proyectado de girasol, que alcanzaría 4,8 Mt y significaría un máximo histórico.

De esta manera, de acuerdo a los precios de exportación proyectados para el próximo ciclo, el aporte del sector en términos de divisas por exportaciones ascendería a US$ 34.800 millones, un valor idéntico al estimado para el ciclo actual. En efecto, el mayor volumen proyectado es compensado por menores precios para los principales granos. La excepción es el valor de los aceites vegetales, para los cuales se estiman precios FOB similares a los niveles actuales para el próximo ciclo.

Entre los principales complejos, el sojero se erigiría nuevamente como el exportador líder, con más de US$ 18.600 millones generados por los despachos de granos y derivados, pero también se destaca la fuerte recuperación del maíz, con un aporte de US$ 8.000 millones. El complejo triguero, en tanto, generaría envíos por US$ 2.900 millones. Una mención especial merece el complejo girasol, ya que apunta a generar exportaciones por US$ 2.000 millones y lo dejaría por encima de la marca de la 2021/22, año del boom de precios internacionales

3-    El aporte del agro por DEX en 2025 y 2026

Finalmente, en base a los números preliminares de producción, exportaciones y precios vigentes a la fecha, presentamos la estimación preliminar de recaudación por Derechos de Exportación de los principales complejos de granos (soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada) para el año 2026. Finalmente, en base a estos números de producción, exportaciones y precios vigentes a la fecha, presentamos la estimación preliminar de recaudación por Derechos de Exportación de los principales complejos de granos (soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada) para el año 2026. Es decir, el cálculo está realizado en base a año calendario, a diferencia del análisis precedente de exportaciones que contempla campaña comercial para cada producto.

Se proyecta que el aporte por Derechos de Exportación de las 6 cadenas alcance a US$ 5.300 millones en 2026; ello es, apenas un 1% debajo de lo estimado para 2025. No obstante, tomando lo estimado en dólares al tipo de cambio actual hasta agosto y valuando los meses restantes al tipo de cambio que se explicita en los proyectos de presupuesto recientemente presentado por el gobierno, el incremento en la recaudación alcanza 19%, similar al incremento total en pesos corrientes publicado en dicho proyecto de ley (23%).

Cabe realizar la salvedad aquí que la diferencia entre el monto total estimado por DIYEE y el monto presentado en el presupuesto puede ser explicada por otros complejos que tienen gravámenes a la exportación, como el minero y el petrolero-petroquímico.

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
La comercialización de soja viene muy adelantada en términos históricos

La comercialización de soja viene muy adelantada en términos históricos

Por Matías Contardi – Emilce Terré – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La comercialización de soja viene muy adelantada en términos históricos, impulsada por el vigor de la demanda externa. A la gran performance de la exportación industrial, hay que sumarle el redireccionamiento de compras chinas hacia Sudamérica.

Rosario, domingo 21 septiembre (PR/25) — El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más importantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina.

La soja lidera la semana, ya que el poder de compra local tocó máximos de un año (+27% desde la baja permanente de DEX), con pizarra al nivel del FAS teórico y fuerte tracción externa. China redirigió compras hacia Sudamérica y septiembre podría cerrar con casi 1,8 millones de toneladas (Mt) embarcadas (récord mensual), llevando el acumulado de la campaña a 7,1 Mt, el mayor en nueve años.

Aun así, exportación e industria deben originar 11,5 Mt más para cumplir las proyecciones. En trigo, la alta competitividad del FOB argentino permitió encarrilar el programa. Mientras que, en maíz, el ritmo de compras es el más bajo en una década y el programa exportador alcanza 21 Mt, 11% por debajo de 2024 a esta fecha. Con 22 Mt de DJVE y 24,5 Mt compradas, la exportación debería originar 8,9 Mt en lo que queda de campaña para arribar a 33,5 Mt, que es la cifra proyectada a exportar; un desafío que revaloriza la ventana del último trimestre.

1- Perfilándose para embarques récord en septiembre, se recupera el precio disponible de la soja.

El poder de compra de una tonelada de soja en el mercado local llegó a máximos en más de un año y es un 27% más alto desde que se redujeron permanentemente los derechos de exportación.

Durante la semana, la pizarra llegó hasta los USD 300/t, a la par del FAS teórico de la exportación de poroto y derivados. Realmente la alta demanda externa por productos del complejo soja argentino está traccionando fuertemente el mercado interno, haciendo que la soja sea el grano con más volumen de comercialización diaria, contexto que lleva a mantener los precios cerca del máximo en la puja constante por originar mercadería, ajustando el margen teórico.

Teniendo en cuenta las exportaciones hasta la fecha y el programa de embarques para todo septiembre, el avance de exportaciones industriales respecto a lo proyectado viene corriendo apenas 2 p.p. por debajo del promedio para esta altura. Si contemplamos el equivalente de toneladas de soja, sería igual a 20 Mt que, transformadas entre aceite y harina, zarparon hacia el resto del mundo. Esto es solo 1 Mt menos que el año pasado, pero con la salvedad de que las importaciones de poroto vienen siendo un 16% más bajas.

El otro gran driver de demanda para el mercado interno es la exportación directa de poroto, que es justamente lo que explica la dinámica de esta campaña. El aluvión de compras chinas está rompiendo con la estacionalidad típica de la demanda por poroto que vimos durante los últimos cuatro años.

Septiembre podría terminar cerca de los 1,8 Mt embarcados de soja, lo que lo convertiría en la mejor performance histórica para el mes, y el acumulado de la campaña llegaría hasta los 7,1 Mt, el máximo en nueve años. Este volumen más que duplica lo que se exportó en promedio desde la 2020/21.

Esta combinación es lo que mantiene la búsqueda incesante en el mercado interno y, en consecuencia, mantiene los precios competitivos.

El ritmo de comercialización local es, en términos proporcionales a la oferta, el más alto en seis años y aun así, entre exportación e industria, tendrían que originar 11,5 Mt más (neto de importaciones) hasta que termine la campaña para que se materialicen las proyecciones de exportación. Tanto en términos de volumen como proporcionales, es una cantidad tan abultada como no veíamos en nueve años.

2- Toma ritmo el programa exportador de trigo

La alta competitividad del trigo argentino le valió para ponerse al día con el programa exportador. Teniendo en cuenta el line-up hasta septiembre, el acumulado de la campaña llegaría a 10,4 Mt exportado del cereal.

Si bien aún restarían 1 Mt por embarcar entre octubre y noviembre para cumplir con las proyecciones, el sector exportador ya se hizo con más de 12,5 Mt y queda más que cubierto teniendo en cuenta lo esperado y lo declarado en DJVE.

Esta es una gran noticia para el mercado del cereal, sobre todo pensando de cara a la nueva cosecha. Como ya lo anticipábamos en el reporte anterior (ver), la estacionalidad de la exportación se vio afectada por el buen momento del maíz a inicios de la campaña, lo que trasladó más toneladas de trigo hacia adelante y que han estado encontrando destino gracias al FOB argentino que está a la par de los principales orígenes europeos y del Mar Negro.

Así, teniendo en cuenta el promedio de las estimaciones de oferta para esta campaña, restarían por vender en torno a 5,5 Mt, muy cerca de los 5,2 Mt que se espera pasen para la próxima campaña. De esta forma, se ha venido ajustando hacia la baja la oferta total esperada para la 2025/26 lo que puede ayudar a quitarle presión bajista en las cotizaciones futuras. En parte esto se refleja en la mejora marginal del FOB negociado a cosecha, que, de llegar a USD 214/t hace unas semanas, ya se recupera y tiende a acercarse hacia los USD 220/t y deja un FAS teórico de USD 185/t para la exportación. El contrato de futuros en A3 también refleja una leve mejora, ajustando cerca de los USD 188/t.

3- Maíz argentino exhibe una lenta salida externa

El ritmo de compras por maíz es el más bajo en diez años. La dinámica de la exportación explica el porqué del retardo en el volumen de ventas. Hasta septiembre solo se exportarían 21 Mt de maíz, 11% menos que el año pasado a esta altura y el avance del programa exportador más lento de la década.

Las registraciones en ventas al exterior están manteniendo la misma dinámica, con solo 22 Mt anotados y compras en el mercado local por 24,5 Mt. El volumen de compras internas suele estar cerca del registrado en DJVE a esta altura, tal como está ocurriendo actualmente, con la salvedad de que para este año solo se ha registrado el 67% de lo esperado a exportar, cuando suele ser el 90%.

Teniendo en cuenta estos números, para cumplir con las proyecciones de embarques por un total de 33,5 Mt de maíz, el sector exportador tendría que originar en lo que queda de la campaña 8,9 Mt, un volumen inédito para esta altura, ya que duplica el promedio y es 2,3 Mt más abultado que el año pasado, cuando el mercado atravesó una situación similar.

En este sentido, repetir la excelente performance del último trimestre del ciclo pasado se vuelve cada vez más importante. Sobre todo, si tenemos en cuenta el auspiciante escenario productivo para el nuevo ciclo.

Con una superficie sembrada de 9,7 M ha, los productores argentinos podrían llegar a levantar más de 60 Mt de maíz comercial. Por ahora las expectativas de stocks iniciales son de 5,3 Mt. Sin embargo, quedará supeditado a la mejora en la exportación hacia fines de año. En materia de precios locales, los primeros precios de exportación negociados hacia el año entrante, para embarcar desde abril, rondan los USD 200/t, USD 15/t por encima de lo que se negociaba el año pasado a esta altura. Sin embargo, mientras el FAS teórico de exportación a estos precios alcanza los USD 170/t, en el mercado de futuros se negocia en torno a los USD 177 – 178/t.

Mientras tanto, en Chicago el precio por el cereal se mantiene en torno a los USD 167/t, luego de haber llegado a los USD 169/t el viernes 12 después de la publicación del WASDE.

A pesar de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) volvió a elevar las estimaciones de producción para el nuevo ciclo (ahora en 427 Mt), el recorte de posiciones vendidas por parte de los fondos (aprovechando la caída inicial de los contratos de futuros inmediatamente publicado el reporte) de cara a la reducción de tasas de la FED durante esta semana le dio aire al precio por el cereal.

Finalmente, la competitividad del FOB norteamericano está llevando a adelantar significativamente el programa exportador de Estados Unidos. Aquellos precios del maíz que hace unas semanas estaban en mínimos de un año despertaron negocios dándole fundamentos a la subida en las cotizaciones. Teniendo en cuenta el último reporte de inspecciones de exportaciones, se habrían realizado negocios de exportación por maíz de más de 23,8 Mt.

Éste es el segundo mejor arranque para una campaña norteamericana en su historia y un 86% más que los últimos tres años a esta altura. En base a las expectativas de exportaciones totales de Estados Unidos para la 2025/26 (75,6 Mt), en tan solo dos semanas de campaña, ya se avanzó con el 32% del programa, muy por encima del 20% de los últimos dos años a esta altura.