¿Atilra cambia los números?

¿Atilra cambia los números?

Tomando sesgadamente un estudio del OCLA, el gremio se baja el precio frente a los costos de la industria lechera. 

Por Elida Thiery –

Buenos Aires, 29 de marzo (PR/21) .– Casi como la apertura informal de las paritarias, la semana anterior la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina hizo público un video en el que se intenta trasladar el mensaje de tener el sector un bajo costo laboral en la conformación del precio de los lácteos.
Todo esto también se puede mezclar con el apuntamiento que el Gobierno Nacional está haciendo sobre las alimenticias en cuanto a la suba de los precios. Entender que la inflación no nace en el costo de producción de los productos es un desafío fuerte para el Gobierno, que aún debe madurar cuestiones operativas de la economía que son las que realmente empujan el alza constante de los precios, que en un balance interanual da al mes de febrero del 40,7 por ciento. Sólo como ejemplo, los combustibles tuvieron ya 15 aumentos en 15 meses.
La comunicación de Atilra comienza explicando que “la incidencia del costo laboral en la industria láctea es realmente muy baja”. “Al momento de fijar salarios, acordar el precio de la materia prima con los productores tamberos, o pretender justificar el incremento de precios de productos lácteos, los sectores interesados argumentan de manera recurrente que la culpa es del costo laboral, utilizando al trabajador como un chivo expiatorio”.
El sesgo planteado no queda en un recorte de una publicación reciente del Observatorio de la Cadena Láctea donde simplemente se exhiben cifras. Se nombran algunos medios afines en los que se trasladó alguna interpretación poco concreta de lo que se explicó en un cuadro.
Con 11.113 millones de litros producidos en 2020 y un total de 26.846 empleados de la industria lechera, sin contar heladerías, se estima en 1.131 litros procesados por empleado por día.
De un costo laboral estimado bruto estimado en 180 mil pesos por empleado, se puede hacer un promedio en la categoría B, con 10 años de antigüedad, esposa y dos hijos de 147.742 pesos de salario. Esto se traslada en 5,22 pesos por litro de materia prima, mientras que en la salida de fábrica, para el mercado interno y la exportación, se calcula en 41,94 pesos el costo, mientras que en el litro de leche equivalente en ambos mercados se llega a los 63,40 pesos.
El OCLA muestra que el costo de mano de obra sobre el valor de salida de fábrica es del 12,4 por ciento y que la incidencia del costo de mano de obra sobre el valor final al consumidor se sitúa en el 8,2 por ciento. La mayor incidencia está en las empresas de menor productividad y las de generación intermedia de producto, mientras que claramente el gremio sólo toma cifras de las empresas con altísima productividad, que son las menos y que incluso se podría decir que abarcan a no más del diez por ciento de la materia prima en el país.
Lo que intenta explicar el locutor es que “por cada cien pesos que paga el consumidor final 36 van para el productor tambero y 32 para la industria. Ahora bien, tomando como ejemplo la producción de un litro de leche deduciendo el lógico margen de rentabilidad denominado mark up, el costo de inversiones, maquinarias, amortizaciones, mantenimiento de activos fijos, costos financieros, pagos de personal de dirección y fuera de convenio, energía, transporte, insumos, envases, ingredientes, componentes, seguros civiles, sistemas informáticos, de investigación, publicidad y asesoramientos, la incidencia de la mano de obra sobre el costo-producto a la salida de fábrica se ubica en un 4,5 por ciento en promedio, lo cual implica solo $1,60”.
Seguidamente, Atilra intenta explicar que sobre un litro de leche al consumo, que a finales de noviembre de 2020 costaba 60,35 pesos, la incidencia de la mano de obra representaba sólo 2,65 por ciento. “Esto desmitifica el argumento que los salarios generan inflación, impiden una mejora en el precio de la materia prima, o perjudican a doña Rosa cuando adquiere productos lácteos. Cuentas claras, juego limpio. Atilra, más de 75 años de trayectoria y conocimiento en el desarrollo productivo de la industria láctea”.
Concluido el video corresponde aclarar el cálculo, sin dejar de tener en el horizonte de una paritaria que cada año suma una exigencia más y no para los trabajadores, necesariamente, ya que en la última negociación en medio de bloqueos se consiguió una mejora superior a la inflación, al movimiento del dólar e incluso al pago a los tamberos, que venía con ímpetu en el inicio de 2020 y allí se pedía igualarlo, pero con el freno de la pandemia se olvidó ese pedido sindical.
La cuenta se puede hacer rápidamente para empresas promedio, no para las pocas superproductiva. De un litro de leche de 60 pesos, son 5,20 los que corresponden al costo laboral realmente, no menos de dos pesos y en porcentaje se puede oscilar el cálculo entre ocho y nueve puntos, no algo más de dos unidades porcentuales.
Cuando alguna empresa invierte en tecnología, se exige el ingreso de personal, por más que la maquinaria así no lo requiera. Esto lo logran muy pocas empresas a fuerza de condiciones especiales o por contar con otros convenios sindicales. Así se aleja Argentina no de las mejores condiciones para sus trabajadores, sino de la falta de competitividad en la comparación internacional.
En las seis empresas más grandes de Australia, que participan con el 87 por ciento de la recepción de leche, la productividad anual por empleado es de unos 771 mil dólares y 756 mil litros de leche, según datos de Productivity Commission de 2014.
Quiere decir esto que además de estar estancada la producción argentina de materia prima, la relación de los trabajadores por litros supera ampliamente el doble de lo que los líderes del sector consiguen, con salarios buenos, posibilidades de evolucionar en el sector y adaptación a nuevos mercados y condiciones, tales como la de la reciente crisis del coronavirus.
A pesar de haber tenido que tirar leche cruda hace poco menos de un año, en Estados Unidos hay actualmente 149.955 trabajadores, habiéndose expandido la cifra al 0,6 por ciento en el rango anual de 2016 a 2021. En el mismo rango se pasó de más de 96 mil millones de litros de leche cruda a 101.409 mil millones de litros. Esto da un promedio de 676 mil litros procesados.
En Argentina, en ese mismo período se siguió pendulando, cambiando año a año, de 9.711 millones de litros a 11.113 millones, sin superar este tope desde hace unos 20 años. Con la falta de rentabilidad y el alza de los costos de alimentación, no se descarta que para 2021 la producción vuelva a caer.

Primicias Rurales

Fuente: ElidaThiery por El Campo

El paradigma de las materias primas está siendo molido

El paradigma de las materias primas está siendo molido

Por Diego Hoter, cofundador y CEO de ucrop.it

Cuando buscas el término commodity en Google, se obtiene esta definición: “una materia prima o producto agrícola primario que se puede comprar y vender”. Y esto es cierto para todos los commodities durante los últimos siglos. Sin embargo, esto es lo gracioso de los paradigmas, pueden durar miles de años para luego desaparecer en unos pocos años mientras uno no se da cuenta y esto es exactamente lo que está sucediendo con los productos agrícolas en este momento.

Actualmente existe una necesidad de los mercados de comprender como se producen los cultivos para cumplir con los estándares sustentables y de seguridad alimentaria. Esta tendencia solo se fortalecerá en los siguientes años y a medida que los incentivos de los créditos de carbono (GEI) se generalicen y la Unión Europea y Estados Unidos alineen sus fuerzas para exigir más de los productores agrícolas a nivel mundial para reducir los GEI en la atmósfera.

Para hacerlo, los productores tendrán que hacer algo que no hicieron durante los últimos cien años o más en forma masiva, que es mostrar cómo producen sus ciclos de cultivo a un nivel de información muy granular: lote de cultivo, prácticas agrícolas y administradores de cultivos responsables de qué se está sembrando, qué se rocía sobre ellos y qué tan compatible y amigable es el manejo de cultivos para contribuir con una huella agrícola más sustentable.

Cualquier cambio cultural lleva tiempo, generalmente años; un lujo que el mundo no tiene cuando se trata del desafío de la sustentabilidad. Se requieren acciones a escala global para que tengamos alguna probabilidad de vivir y alimentar a decenas de miles de millones de personas sin agotar todos los recursos naturales de la tierra en el proceso. Aquí es donde la tecnología puede agregar un valor impresionante.

Como es obvio ahora, la información es el factor clave detrás de la descommoditizacion de las materias primas. La pregunta es: ¿cómo puede la tecnología ayudar a los agricultores a documentar en forma segura o incluso, informar a quienes ellos deseen sus ciclos de cultivo de forma sencilla, ordenada y eficiente para que cumplan con las nuevas expectativas y tendencias del mercado? O mejor aún, ¿hay alguna manera en que el mercado y los agricultores acuerden los objetivos de los ciclos de cultivo en forma segura, privada para asegurar que el cultivo sea sustentable desde el inicio de la semilla o incluso antes de plantar? Bueno, creemos que blockchain junto con otras tecnologías combinadas juegan un papel importante en lograr trazabilidad del ciclo del cultivo simple, ordenada, segura, criptica y en control del productor para compartir con quien desee la misma.

Por ejemplo, contar con un registro de cultivos seguro basado en una aplicación móvil con soporte en blockchain para documentar información del campo sobre los momentos del cultivo posibilita al productor y sus colaboradores registrar las prácticas sustentables de cultivo junto con sus firmas digitales respaldando la evidencia agrícola sobre cómo, cuándo y dónde se producen sus cultivos. ¿El resultado? Una bitácora del cultivo en poder del productor, registrada en blockchain, gratuita, simple, intuitiva y escalable que explica la historia del cultivo de cada agricultor desde la semilla hasta la cosecha e incluso más allá. Luego, los productores pueden optar por compartir su bitácora del cultivo con empresas dentro de la cadena de valor agrícola o del mercado para recibir un valor adicional en términos de premios, mejores condiciones comerciales o recompensas de precios por producir sus cultivos con prácticas de sustentabilidad.

Esto es bueno para los productores y los negocios de las empresas, ya que el mercado se está preparando para reconocer un valor adicional para quienes puedan acreditar prácticas sustentables dentro de sus procesos de producción agrícola. Lo vemos todos los días.

Recientemente el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido publicó un nuevo marco de política agrícola denominado «El camino hacia la agricultura sustentable: un plan de transición agrícola 2021 a 2024». En esencia, el plan tiene la intención de eliminar los subsidios agrícolas en favor de las recompensas por prácticas de sustentabilidad para los productores que puedan acreditarlas.

Los productores agrícolas siempre han demostrado ser resilientes y grandes adoptadores de tecnología. Tenemos pruebas suficientes de ello desde la revolución verde durante los años 70 y las innovaciones genéticas de los 90 y principios de los 2000.

Es de esperar entonces que los productores agrícolas también adoptaran a un ritmo rápido las prácticas de cultivos sustentables para fomentar oportunidades que redunden en un mundo mejor en el corto y mediano plazo.  La posibilidad de tener éxito en los objetivos de sustentabilidad dependerá, como en el pasado y en gran medida, en que la tecnología ayude a los agricultores a pasar de un mundo de cultivos commodities a un mundo de cultivos basado en la información.

Primicias  Rurales

Fuente: Carolina Parossian

Los robots y la inteligencia artificial en la agricultura moderna

Los robots y la inteligencia artificial en la agricultura moderna

Por Hernán Ferrari*.
Buenos Aires, 17 marzo (PR/21) — La agricultura enfrenta un futuro próximo muy exigente.
La ONU estima que en 2050 la población mundial pasará de 9.800 millones a 11.200 millones, por lo cual, alimentar al mundo con cada vez menos recursos, menos tierras y con un clima con continuos cambios exigirá al productor aumentar la eficiencia y sustentabilidad, posible de alcanzar con la inteligencia tecnológica artificial.
En la actualidad, a nivel mundial, un agricultor produce en promedio 2.500 kilos de trigo por hectárea, según estudios de la FAO, por lo que la superficie cultivable debería aumentar un 3 % anual para cubrir la demanda del crecimiento poblacional.
Lo revelador radica en que, si al sistema actual se le suma robótica e inteligencia artificial, se podría triplicar la producción de alimentos, sin incrementar la superficie productiva y garantizando el suministro.
Por lo que el futuro con inteligencia tecnológica es alentador… El concepto de agricultura, anteriormente asociado con la imagen de un hombre conduciendo un tractor, ahora refiere a una actividad con alta tecnológica, digitalizada y moderna.
Aun así, es el segmento menos digitalizado de la economía mundial, lo cual es una gran oportunidad para que las empresas crezcan exponencialmente en el desarrollo de nuevas tecnologías.
Por lo que se registra en materia de innovación en el sector agrícola mundial, en los próximos años será abrupto el cambio tecnológico, con un impacto revolucionario.
Argentina acompaña ese camino ubicándose en el 13º lugar en desarrollos para el agro, entre 194 países que componen la ONU, posición subestimada por el bajo nivel de patentamiento que impide visualizar su nivel.
Siempre se destacó por su agricultura muy innovadora: es el 3º país del mundo en adopción de tecnologías de precisión, detrás de dos gigantes en el tema (Alemania y Estados Unidos).
La agricultura de hoy enfrenta desafíos como la migración del campo a la ciudad, la escasez de los recursos, los mayores costos laborales, el cambio climático, entre otros; e innovar es la única forma de mantenerse en pie y así alimentar al mundo.
Por eso, especialistas en robótica de todo el planeta trabajan en mejorar el futuro de la actividad. .
Actualmente cerca de 30.000 robots están efectuando tareas agrícolas en todo el mundo con más de mil en Argentina.
Según datos de la consultora IDTechEx, el mercado de drones y robots en la agricultura mueve alrededor de 3.000 millones de dólares al año y tan solo para el próximo año prevén que la cifra ascienda a 10 mil millones.
La robótica irrumpió fuerte en el territorio nacional. Los agricultores siempre requirieron varios datos e información para hacer crecer sus campos. Por esa razón, son clave la tecnología, el Big Data y la robótica para ayudar a la agricultura a innovar y convertirse en un negocio sofisticado, pero que además permita mejorar la calidad de vida de los agricultores.
Los robots están transformando los métodos de cultivo en procesos menos conservadores y más predictivos, con la inteligencia artificial al servicio de la agricultura para construir un sistema alimentario más sostenible, resiliente y productivo que atienda a la ansiada y necesaria seguridad alimentaria mundial.
El uso de los robots no está acotado solo a la actividad agrícola in situ, sino que su capacidad predictiva da enormes resultados en el campo de la ciencia genética.
Con ellos los científicos pueden recopilar la influencia de cientos de factores en el futuro de la planta: para identificar y clasificar los fenotipos o detectar aquellas con mejor rendimiento o mayor resistencia a enfermedades antes de iniciar su periodo de floración.
Esta tecnología podrá reducir a menos de la mitad el desarrollo de un nuevo cultivar con las características deseadas: de los nueve años que requiere obtener una variedad o híbrido nuevo por presión selectiva, a solo cuatro años usando inteligencia artificial.
Aunque pueden ser de diversos tamaños, la tendencia mundial es el uso de múltiples pequeñas unidades interconectadas que conforman equipos inteligentes que trabajan en simultáneo en monitoreo, control y cosecha, comandados por motores eléctricos auto recargables con energías renovables y, gracias a su bajo peso, no afectan el suelo por compactación.
En nuestro país, algunos robots cumplen funciones de monitoreo (relevan el desarrollo de plagas, enfermedades y estado nutricional de la planta), control (aplicaciones ultra selectivas de fitosanitarios, shock eléctrico, vapor y acción mecánica contra malezas) y cosecha (detectan el fruto y su madurez para la cosecha individual con brazos de alta precisión).
Los objetivos prometedores de los robots en el campo son el monitoreo individual de la planta, de los nutrientes que necesita exactamente y de cada reacción ante el entorno.
En consecuencia, actuar autónomamente para que cada planta se encuentre en una situación óptima que permita expresar su potencial productivo sin afectar el ambiente natural.
(*) – Ingeniero agrónomo, especialista del Grupo Mecanización Agrícola del INTA Concepción del Uruguay.

Primicias Rurales

NA

«Yo vengo del campo»: Facundo Manes aclaró su postura sobre el sector agropecuario

«Yo vengo del campo»: Facundo Manes aclaró su postura sobre el sector agropecuario

Buenos Aires, 11 de marzo (PR/21). — «La pampa húmeda tendría que tener 3 pisos para solucionar los problemas de déficit fiscal y pobreza estructural que tenemos», destacó durante un webinar de Expoagro Digital.

El reconocido neurocientífico Facundo Manes participó de un webinar que se presentó en Expoagro Digital y aclaró los conceptos que recolectaron numerosas críticas. Esto tiene que ver con un fragmento de una entrevista que realizó Manes en donde hablaba de la economía argentina como «primaria» por la dependencia del sector agropecuario, responsable, entre otras cosas, de US$ 7 de cada US$ 10 que ingresan al país por exportaciones.

«Reconozco siempre el esfuerzo del trabajador del campo», remarcó el neurocientífico que transitó su infancia en Arroyo Dulce, Salto (ciudad de la provincia de Buenos Aires). «Yo vengo del campo», agregó.

En este sentido, destacó: «El campo argentino ha hecho mucho y es un ejemplo, porque instrodujo innovación y tecnología. aumentó la producción. Pero somos 45 millones y vamos a ser 50 millones y hoy no generamos riqueza para generar bienestar a todos».

De esta forma, comentó que «hoy la matriz económica (de Argentina) es el campo», e inmediatamente deslizó: «No le podemos pedir todo al campo. Estoy hablando a favor del campo. Ya hizo un gran trabajo y va a seguir haciendolo. Podemos hablar de países que se basan en exportaciones de alimentos, como Holanda. Pero tenemos que hacer un plan de país integral con otros sectores».

Manes ejeplificó: «La pampa húmeda tendría que tener 3 pisos para solucionar los problemas de déficit fiscal y pobreza estructural que tenemos. Es imperativo invertir en otras áreas de conocimiento, hay que seguir la experiencia del campo. No es campo vs industria. Es campo e industria y servicios y más cosas».

Bajo este marco, agregó que se necesita «un proyecto de país que apueste a la innovación y la ciencia junto a la producción». «Tenemos que educar a todos los argentinos de que el sector agroindustrial es el gran pilar para exportar alimentos de calidad, con foco en la biotecnologia y bioeconomia», explicó.

De hecho, de la presentación participó Fernando Vilella, director del programa de Bioeconomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que en reiteradas oportunidades destacó el rol de los nuevos consumidores y de las oportunidades que hay detrás del sector agropecuario.

Primicia Rurales

Fuente: Agrofy News

 

 

Inversiones:¿En pesos o dólares? ¿Ladrillos o Criptomonedas? ¿Acciones o Bonos?

Inversiones:¿En pesos o dólares? ¿Ladrillos o Criptomonedas? ¿Acciones o Bonos?

Buenos Aires, 7 marzo (PR/21) — Qué hacer con las inversiones en dólares o pesos en este 2021, otro año que estará sujeto a la evolución de la pandemia y la recuperación económica, mientras la incertidumbre y los interrogantes vuelven a condicionar las decisiones de grandes inversores y de pequeños ahorristas.
La opinión de los expertos está dividida entre apuestas más sofisticadas y refugios más seguros, pero hay en un punto en el que coinciden y es el altísimo riesgo que se corre al hacer colocaciones en pesos.
Entre las opciones: la construcción e inversiones inmobiliarias; compra de acciones aunque de determinadas empresas -sobre todo energéticas-; bonos ajustados por inflación; títulos corporativos de compañías extranjeras o, directamente, lo más sencillo, adquirir dólares a través de cualquiera de sus canales.
Walter Morales, presidente de la consultora Wise, especializada en economía, finanzas y estrategia, explicó a NA que «la inversión en ladrillos es rentable porque a pesar del aumento en los precios de los materiales de la construcción, estamos frente a bajos valores en dólares».
«Por su parte, las criptomonedas vinieron para quedarse, pero no todo es Bitcoin o Ethereum. Pero la inversión tiene que ser a largo plazo por la volatilidad que tienen estos activos.
Es clave armar un portfolio, en el cual no pueden faltar Cardano, Chainlink, AAVE, UNI, SNX, YFI, MKR, GRT, HEGIC y Morpheus», especificó Morales.
Con relación a las acciones evaluó que van a ser una buena alternativa y están cerca de su piso: «Pero si no vamos a comprar cantidad, lo recomendable es esperar el rebote para comprar».
«Las mejores alternativas las vemos en Grupo Financiero Galicia, BBVA Francés, Loma Negra, Cresud, San Miguel, Agrometal y Mirgor», puntualizó.
En otro aspecto, precisó que «los bonos son una excelente alternativa pero para aquéllos nominados en pesos. Las demoras en cerrar un acuerdo con el FMI van a afectar a los bonos en dólares.
Es difícil que sigan cayendo pero pueden estar bastantes meses sin mostrar variaciones».
«Pensando en el costo de oportunidad, no demoraríamos en incorporar dos títulos en pesos: TO26 y PR15. El primero es un bono a tasa fija, rinde casi 49% anual y tiene una duración de 2 años; mientras que el segundo se ajusta por tasa Badlar, tiene una TIR de 50% anual y una extensión de apenas 6 meses», especificó.
El director de la Consultora Focus Market Argentina, Damián Di Pace consideró en diálogo con NA que hay «un camino de buscar dólar preciado por lo menos durante el primer y segundo trimestre del año. Los que buscan refugio en el dólar lo hacen ante una posible devaluación que parece que no va a darse».
«En el caso del ladrillo que comienza a estar barato, digamos bajo en dólares y va a estar más bajo aún porque la ley de alquileres va a hacer que salga la oferta de los alquileres ni más ni menos y crezca la oferta en propiedades en venta».
El economista pronosticó que «eso va a bajar el valor de los departamentos en dólares» y estimó «que quizá pueda ser una oportunidad de inversión futura no presente porque para el mercado inmobiliario vuelva a recuperar valor, esa ley va a tener que modificarse o ser derogada».
«Y así el mercado de la construcción privada en fideicomiso al pozo de inversión inmobiliaria pueda volver a tener una recuperación en el tiempo. Ahora estamos en el camino totalmente adverso».
Al analizar la inversión en las criptomonedas, Di Pace afirmó: «Son refugio de valor. No sirven hoy como medio de cambio, todos los marzo de los últimos diez años cayeron, sólo en 2013 y 2018 creció el Bitcoin. Sin embargo son refugio de valor futuro no sirven hoy como moneda de cambio».
«¿Estaremos ante un cisne negro y en este marzo el bitcoin crecerá?. En mi visión, diversificaría y apostaría algo a la criptomoneda», agregó.
En el caso de las acciones se vincularía a las energéticas y a las tecnológicas.
Mientras que «en cuanto a los bonos que ajusten por inflación son una buena opción».
Respecto de las «acciones locales todavía hay paridad a la baja», evaluó finalmente.
Por su parte, Gonzalo Pereyra Saez, analista técnico de mercados financieros y creador de la «Academia Sé diferente» sintetizó a NA que «estamos en un momento de extrema complejidad en Argentina».
«Y, si bien dejamos atrás los máximos históricos del dólar blue, todos sabemos muy bien que el tipo de cambio en nuestro país nunca encuentra techo, si sumamos la inflación y otras yerbas, se hace evidente que cuidar los ahorros en Argentina puede ser una tarea titánica», manifestó.
Explicó que personalmente no le gustan las inversiones defensivas, pero dependiendo del perfil de cada inversor hay varias alternativas, lo que si es seguro es que los ahorros o las inversiones no deben estar en pesos, es por ello que los perfiles más conservadores pueden, como primera opción, dolarizar su cartera.
«Podrían hacerlo por medio del dólar MEP o, lo que es mucho mejor, por medio del dólar cripto, es decir, comprando Stablecoins en un Exchange», recomendó.
También consideró que podrían comprar instrumentos vinculados al dólar, como por ejemplo obligaciones negociables de empresas o, simplemente, suscribir Fondos comunes de inversión.
Otra alternativa para un perfil conservador es incorporar fondos cotizados que inviertan en oro, «como puede ser el SPDR Gold o, también, fondos que inviertan en inmuebles en Estados Unidos y repartan ganancias por dividendos, como el Vanguard Real Estate (VNQ)».
Otra opción que sugirió «podrían ser bonos corporativos de empresas norteamericanas por medio de fondos cotizados, logrando así una mayor y mejor diversificación, de esta forma combinaríamos renta fija y renta variable».
«Pienso que ésta es una muy buena forma de invertir para los inversores más conservadores», sostuvo.
Además evaluó que en el caso de buscar mejores rentabilidades, la variable es una muy buena opción.
«Desde Argentina podemos operar empresas como Alibaba (BABA) o Coca Cola (KO) por medio de los Cedears (Certificados de depósito Argentinos), esta opción es interesante ya que son acciones extranjeras que cotizan en nuestra bolsa y pueden comprarse en moneda local», expresó.
Dijo que «naturalmente están vinculadas al tipo de cambio, es decir, si el dólar sube, nuestros Cedears también.
Personalmente pienso que es un muy buen momento, ya que estamos en la recta final de la pandemia y nos encontramos con sectores que tienen mucho por recuperar, como por ejemplo las aerolíneas o los hoteles, empresas como American Airlines o Hilton pueden ser una buena opción».
«Por otro lado, el sector tecnológico esta siendo muy golpeado en estos últimos días, dando lugar al inversor para tomar posición en empresas como Mercado Libre o Nvidia que, como ya pudimos observar en los últimos años, parecen ser la punta de la lanza», añadió.
En definitiva, recomendó «evitar mantener los ahorros en pesos y, de ser posible, huir del riesgo argentino, la tecnología nos permite acceder a innumerables opciones, incluso abrir una cuenta en un broker extranjero, lo que finalmente parecería ser la decisión mas acertada para cualquier inversor». .

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“Lo de Federación Agraria es inentendible”: Buzzi criticó el paro y pidió intervenir el comercio de granos «

“Lo de Federación Agraria es inentendible”: Buzzi criticó el paro y pidió intervenir el comercio de granos «

 se refirió este miércoles al cese de comercialización que llevarán adelante tres entidades de la Mesa de Enlace y aseguró que se debe a un “posicionamiento político ideológico opositor al gobierno actual”. Además, criticó la postura de Federación Agraria Argentina (FAA), la entidad de la que fue presidente.

Una parte de la Mesa de Enlace decidió ir a una protesta haciendo caso a algunas presiones que tienen que ver con el posicionamiento político ideológico opositor al gobierno actual. Los productores pueden seguir vendiendo en el mercado interno. El paro es porque son oposición política”, dijo Buzzi en declaraciones a El Destape Radio.

Por fin un gobierno cumple con segmentar las retenciones para pequeños y medianos y la FAA se sube a la ola de ir a protestar. No lo entiendo ni lo comparto”, consideró.

Y disparó: “En una época la Junta Nacional de  se ocupaba de comprar para el mercado interno y habilitaba las  para el sector privado. Hoy no hay  por el tristemente célebre Cavallo. Hay que crear una agencia participativa que intervenga en el comercio de granos”, concluyó.

Primicias Rurales

Fuente: infocampo.com