Dic 7, 2019 | Opiniones
Por Gabriel Andrés Amura*.
Buenos Aires, 7 diciembre (Especial para NA) — Casi la mitad de la harina de soja que se exporta en el mundo es argentina. Este subproducto oleaginoso constituye, por ende, la principal venta argentina al exterior.
El acuerdo con China para la exportación al gigante asiático se logró tras dos décadas de negociaciones y las empresas del sector estiman que se podrían exportar alrededor de 5 millones de toneladas anuales por unos 1600 millones de dólares.
En tanto, el sistema de control dispuesto habitualmente por el SENASA para exportar este producto fue puesto bajo la lupa en agosto, cuando llegó a la Argentina una auditoría del Departamento de Cuarentena Animal y Vegetal de la Administración General de Aduanas de la República Popular China (GACC).
Su tarea fue visitar establecimientos elaboradores de harina de soja para su reconocimiento y habilitación, a los efectos de acordar la apertura de su mercado a nuestros productos.
Si bien la Argentina exporta harina de soja a más de 60 mercados, la importancia de ingresar con este producto a China radica en que este país, además de no importar harina de soja hasta el presente, es el mayor consumidor mundial de proteína vegetal con destino a la alimentación animal.
China cuenta con un stock que alimentar de más de 500 millones de cabezas de ganado entre porcinas y bovinas.
Durante la visita, los auditores chinos evaluaron el circuito de recibo, descarga y acondicionamiento de granos de soja, así como el proceso de producción de harina, el almacenaje del producto final, las condiciones de las cintas de embarque y los muestreos que se llevan adelante durante la elaboración.
Si algo dejaron en claro es la importancia que tienen los controles de laboratorio que se realizan para monitorear la inocuidad en la elaboración de las harinas.
Fue trascendental para llevar la negociación adelante la confianza que les generó el sistema de control y fiscalización que el Senasa tiene implementado sobre los establecimientos, así como de los procesos involucrados para asegurar las condiciones de inocuidad y calidad de este producto.
Los auditores de la GACC condicionaron el acuerdo a que el protocolo convenido establezca que sólo se exportará a China harina de soja producida en la Argentina, lo cual hace aún más importante el reconocimiento a la producción nacional y demandará al Estado la implementación de mayores controles para minimizar el riesgo de una posible contaminación cruzada con material que proceda de otros orígenes.
Para la industria nacional implica que los establecimientos que exporten y que alternativamente reciban y procesan porotos de terceros países, deberán adecuar la estructura y la logística a dichos efectos.
La adecuación es fundamental para aquellos establecimientos que alternativamente procesan harina con poroto de soja importada de terceros países, lo que obliga a la separación de los granos en el almacenaje para asegurar la segregación de los orígenes e impedir la pérdida de identidad.
Mientras que la importancia de este nuevo mercado para la Argentina justifica una reestructuración de todos aquellos establecimientos que importan soja así como de la logística para su manejo.
En lo que resta de 2019 y durante 2020 se completarán las presentaciones formales de documentos y mejoras para que la GACC apruebe el listado de establecimientos registrados para exportar harina de soja a la República Popular China, todas plantas que deberán cumplir con los criterios y alcances establecidos por el Senasa.
De este modo, que la República Argentina se convierta en el primer país en el mundo en exportar harina de soja a China es solo cuestión de tiempo.
(*) Ingeniero agrónomo. Coordinación General de Piensos y Granarios de la Dirección Nacional de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del SENASA.
NA
Primicias Rurales
Dic 6, 2019 | Opiniones
Por Pablo Cavigliasso*.
Buenos Aires, 6 diciembre (Especial para NA) — Frente al crecimiento exponencial de la población humana, la inquietud es cómo sortear la escasez de alimentos.
En la actualidad, el 70 por ciento de las especies cultivadas de mayor importancia económica en el mundo dependen, para alcanzar un buen porcentaje de frutos formados y de calidad, de la polinización por insectos.
Además de ser crucial para el mantenimiento de poblaciones de plantas diversas y saludables, reporta un gran beneficio económico para el hombre: se estima que la polinización por parte de las abejas tiene un valor superior a los 150 billones de euros en la agricultura mundial.
En el transcurso de esta década, numerosos estudios alertaron sobre una creciente crisis debido a la pérdida de especies que brindan la polinización en sistemas agrícolas.
Así en ese contexto, la biodiversidad es reconocida como apoyo clave para la vida estable en la Tierra y desempeña un papel esencial y especialmente complejo en todos los niveles de producción de servicios ecosistémicos.
Es fundamental contar con una definición y caracterización precisa de éstos y las condiciones que los propician para gestionar, valorar y conservar adecuadamente.
Aumentar la comprensión del vínculo entre la biodiversidad y la producción de servicios por los ecosistemas requiere identificar y caracterizar las relaciones funcionales de las especies u organismos que los componen.
Un desequilibrio en su abundancia poblacional puede provocar la aparición de nuevas plagas en cultivos por falta de su controlador, la propagación de enfermedades zoonóticas o disminuir la formación de frutos y semillas.
La evidencia sugiere que la causa de tales desequilibrios puede deberse al cambio del uso de la tierra y su cobertura, principalmente por la intensificación agrícola en lo que fueron ecosistemas naturales.
El INTA, a través de su Programa de Apicultura (INTA PROAPI) y la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Concordia (Entre Ríos), abordó la temática de ecología de polinización en uno de los cultivos en crecimiento en la Argentina: el arándano.
Conociendo la alta dependencia de esta especie de dicho servicio, se planteó definir los procesos a diferentes escalas de paisaje que modelan su polinización y los efectos sobre su fructificación.
Durante este estudio, se consideraron componentes de la complejidad ambiental y el contexto espacial a diferentes escalas de observación para demostrar el efecto de cambios en el paisaje sobre el servicio ecosistémico de polinización en 13 fincas distribuidas en el área de influencia de la EEA y comprobar la eficiencia de polinizadores manejados a escala puntual sobre la formación y calidad de los frutos.
En general, los procesos ocurridos a grandes escalas se reflejaron a través de la formación y calidad de frutos. La conservación de los recursos florales y una heterogeneidad espacial amplia, principalmente en sistemas de producción extensiva (agrícola y forestal), parecería ser fundamental para sostener en el tiempo las comunidades de polinizadores y aumentar la calidad del servicio de polinización en los agroecosistemas.
Puntualmente, en este cultivo aumentó la formación de arándanos producidos mediante polinización entomófila en un 65,75 % (equivalente a US$ 45.500 por hectárea, a valores de exportación del 2015), con frutos más grandes, pesados y siete veces más semillas.
Teniendo en cuenta todo esto, estas interacciones resaltan la necesidad de preservar la heterogeneidad en la composición y complejidad del paisaje, particularmente en aquellas zonas altamente gestionadas con cultivos dependientes de la polinización.
Esta es esencial para todos los servicios de los ecosistemas porque el 87 por ciento de las plantas con flores dependen de los polinizadores.
Si este porcentaje no lograra producir una cantidad suficiente de semillas fértiles, podría extinguirse rápidamente en períodos de temperatura extrema, de cambios en los patrones de precipitación o de anormalidades estacionales y afectaría a todos los demás servicios ecosistémicos.
La pérdida de polinizadores podría causar una degradación simultánea de los servicios del ecosistema y los beneficios que estos brindan a las personas.
(*) – Técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Concordia, Entre Ríos.
NA
Primicias Rurales
Dic 6, 2019 | Opiniones
Las causas sobre corrupción en las que está siendo investigada Cristina Kirchner desataron una guerra verbal acerca de si el Poder Judicial, sobre todo los tribunales de Comodoro Py, está en condiciones de determinar la culpabilidad o la inocencia de los ciudadanos. Una incógnita demasiado relevante. Allí se tratan los casos de corrupción, terrorismo y narcotráfico.
Autor: Carlos Pagni LA NACION – 05/12/2019
La discusión, que lleva décadas, fue reanimada por la expresidenta en la defensa que desarrolló frente al tribunal que la juzga por la administración de la obra pública en Santa Cruz. Ella denunció que los jueces y fiscales están al servicio, en su mayoría, de un aparato de persecución política. El problema de esa afirmación no es que sea falsa. Es que está viciada de una escandalosa parcialidad. Es decir: solo se detiene en las irregularidades que la tienen a ella, ni siquiera a su grupo, como víctima. E ignora, u oculta, lo que esos jueces y fiscales han hecho para garantizar la impunidad. A este vicio en el tratamiento del problema se agrega una sorprendente frivolidad en la argumentación. Si se toman en serio muchas aseveraciones, en especial de Alberto Fernández y de su futura vicepresidenta, se llegaría a corolarios en los que ellos, sin duda, no han pensado. La impresión que queda es preocupante. No solo la sociedad no cuenta con una Justicia confiable para garantizar una convivencia civilizada. Tampoco cuenta con una clase política capaz de corregir ese problema.
El presidente electo ofreció un ejemplo de la miseria conceptual de esta polémica cuando dijo que Macri será perseguido por los mismos magistrados con los que él persiguió a la señora de Kirchner. Fernández comparte, por lo visto, la presunción de su compañera de fórmula: los tribunales obedecen al poder político. Por lo tanto, si en adelante el blanco será Macri, quiere decir que él mismo, como nuevo presidente, les hará olfatear el suéter.
Es imposible que Fernández y su vice ignoren cómo funciona el juego. Existen infinidad de indicios de que la Casa Rosada, con Macri, influyó muchísimo sobre los tribunales federales. Basta observar cómo los fiscales Federico Delgado y Sergio Rodríguez fueron imputados por abuso de autoridad por el juez Claudio Bonadio por atreverse a investigar los presuntos vínculos del jefe de la AFI, Gustavo Arribas, con un cambista procesado en el Lava Jato brasileño. O recordar el modo en que sobreseyó a la esposa y al hijo de Manuel Vázquez, el presunto testaferro de Ricardo Jaime, para que no ratifique una declaración sobre coimas que habría pagado Ángelo Calcaterra, el primo hermano de Mauricio Macri, para el soterramiento del Sarmiento. También se sabe que la AFI montó, a través de Eduardo Miragaya, una maniobra para enchastrar al juez Sebastián Casanello.
A pesar de estas evidencias, Fernández y Cristina Kirchner no ignoran que muchos jueces federales apuntaron contra el kirchnerismo motivados por otros dirigentes del PJ, mucho más cercanos a ellos que los funcionarios de Cambiemos. Otros magistrados lo hicieron siguiendo su propia agenda de resentimientos, frente a una expresidenta que los enfrentó con reformas como la de la malhadada democratización de la Justicia.
Sería infantil querer ocultar que los procedimientos sobre la inédita corrupción del ciclo kirchnerista estuvieron plagados de manipulaciones. En el expediente de los cuadernos de las coimas, el exresponsable de Obras Públicas José López detalló que cuando trasladó nueve millones de dólares y una ametralladora hasta un convento suburbano lo hizo por órdenes que recibió de la señora de Kirchner a través de su secretario privado. Un relato que difiere por completo de la reconstrucción realizada con medios electrónicos de esos mismos movimientos en la pesquisa sobre ese delito. Algo parecido se puede decir de los relatos de Claudio Uberti. El kirchnerismo sospecha, con razón, que esos imputados podrían haber sido presionados por los magistrados para que declararan en una determinada dirección.
La señora de Kirchner puso el dedo en esta llaga. Pero se encargó de ocultar otro aspecto del problema. Por ejemplo: Bonadio, implacable con la viuda de Daniel Muñoz, el secretario de Néstor Kirchner que «ahorró», por lo menos, 70 millones de dólares, es el mismo juez que el 25 de octubre de 2011 sobreseyó a Muñoz como un regalo a la entonces presidenta que, dos días antes, había sido reelegida con el 54% de los votos. Se pueden citar antecedentes de este tipo hasta el infinito. Pero hay uno relevante. La futura vicepresidenta se queja por el procedimiento que la tiene ahora en el banquillo por el manejo de Vialidad Nacional. Y señala al juez Julián Ercolini. Muchas de esas recriminaciones deberían ser investigadas. En especial, si es verdad que las auditorías más serias determinaron la inexistencia de sobreprecios. Pero Ercolini estuvo frente a este tema en dos oportunidades. La primera de ellas, derivó las actuaciones a la más comprensiva Justicia de Santa Cruz con el argumento, cierto, de que la ejecución de los contratos era responsabilidad del gobierno provincial.
¿Ercolini es implacable ahora? ¿O fue complaciente entonces? Cristina Kirchner denuncia la parcialidad de los magistrados en su contra. Pero simula desconocer que esa misma parcialidad les jugó a favor a ella y a sus funcionarios cuando estaban en el poder. La rueda está girando, ahora, de nuevo. Los mismos jueces de Casación que fijaron una regla para determinar cuándo un juez subrogante debe estar al frente de una causa cambiaron anteayer ese criterio. Esta variación hará que en la causa por Hotesur y Los Sauces, en la que está imputada Florencia Kirchner, el juez José Martínez Sobrino sea reemplazado por el juez Adrián Grünberg. Es bastante verosímil que Florencia Kirchner estuvo a años luz de lo que sucedía en esas empresas. De Martínez Sobrino, acusado por organismos de derechos humanos de regularizar la apropiación de bebés durante la dictadura, se presupone una condena. De Grünberg, que hasta comienzos de este año perteneció a Justicia Legítima, una absolución. En ambos casos se prejuzga. Lo importante es que las mutaciones procesales de los jueces federales, adaptativas a los cambios del poder, hacen que cualquier fallo resulte sospechoso. El propio Alberto Fernández tuvo oportunidad de indignarse, en las últimas horas, con un fiscal que lo consultó sobre un procedimiento que podría beneficiarlo.
La democracia sufre un agravio de primera magnitud. La restauración de la credibilidad del Poder Judicial requeriría de una operación que la dirigencia política quizá no esté dispuesta a hacer: alcanzar un consenso respecto de las reglas. No se trata de lograr la «unidad de los argentinos», como prometió Macri, ni «el fin de la grieta», como promete Fernández. Se trata de que los argentinos puedan convivir, con grieta o sin ella, porque existen procedimientos administrados con neutralidad.
Alberto Fernández ha dado un ejemplo de lo dificultoso que es emprender este camino. Un poco antes de que lo designaran candidato a presidente, denostó a cinco jueces (Gemignani, Irurzun, Hornos, Ercolini y Bonadio) por sus fallos contra la que, días más tarde, lo postularía. Anteayer dijo que no lo hizo para intimidarlos, sino porque no le gusta generalizar. El argumento merece varias objeciones. La más obvia: ¿los únicos jueces que merecen ser señalados por su inconducta son los que mortificaron a la expresidenta? Más aún: ¿por qué no está en esa lista negra, por ejemplo, el juez Lijo, que fue incapaz de mantener en secreto las conversaciones telefónicas entre Cristina Kirchner y Oscar Parrilli? ¿Por qué el juez Federico Villena, exsimpatizante de Peronismo Militante y después preferido de Silvia Majdalani, que escuchaba, y entregaba a la AFI, las conversaciones de presos kirchneristas con sus abogados o amigos, con la excusa de investigar a un narco, está excluido de la nómina del futuro presidente?
Fernández, que se precia de su conocimiento del Derecho, sabe que para evitar la arbitrariedad y, sobre todo, la intimidación existe el Consejo de la Magistratura. Es curioso: pero ni Ercolini ni Hornos ni Gemignani fueron denunciados por el kirchnerismo en esa institución. ¿Será por una distracción? ¿O porque lo que se les reprocha no es una inconducta irregular, sino el contenido de una sentencia? En tal caso, la denuncia sería rechazada, como le sucedió a Macri en el caso de los camaristas laborales. Fernández lo sabe.
Entre las irregularidades que Cristina Kirchner señaló en su defensa ante el tribunal oral está haber omitido a los jefes de Gabinete en la investigación sobre el manejo del presupuesto de Obras Públicas. Se refirió, en particular, a Alberto Fernández. El reproche está lleno de curiosidades. Ella aclaró que solo pretendía demostrar que se la estaba persiguiendo. No que Fernández era culpable. Pero la observación podría tener derivaciones complicadas. Por ejemplo, que se cite a Fernández en casos de corrupción en los que están imputados Julio De Vido, Jaime o Roberto Baratta, donde la inocencia es menos defendible. Tampoco se cita a Massa. Un detalle que hace tiempo hizo notar un tuit de la esposa de De Vido.
La omisión indicaría solo que se quiere hacer blanco nada más que en la expresidenta. Pero ella construye una explicación más inquietante. Ella habría sido sometida a una patraña, el lawfare, por la cual los sectores dominantes utilizan a la Justicia y a los medios para castigar a un líder que afectó sus intereses con una gestión igualitaria. Esta interpretación resignifica la omisión sobre Fernández. Y sobre Massa. ¿No se los complicó por un olvido? ¿O fueron resguardados porque también eran instrumentos del lawfare? La exclusión de Fernández y de Massa se produjo cuando estaban enfrentados a la expresidenta. Aparecían por TV suministrando argumentos a sus adversarios. Y la enfrentaron en el campo electoral. Massa, en particular, gritó: «Los quiero presos». Y se asoció a Margarita Stolbizer, autora de dos libros que personalizan la corrupción en la futura vicepresidenta.
Si se sigue el razonamiento de Cristina Kirchner, queda la sensación de que Fernández y Massa pueden ufanarse de no tener denuncias judiciales porque formaban parte de la supuesta conspiración que la tiene a ella en el banquillo. Seguro no fue así. Pero las afirmaciones de este debate judicial son tan acaloradas que reabren heridas que el nuevo oficialismo quiere, a toda costa, suturar.
Fuente: LA NACION – Crédito: Alfredo Sabat
Primicias Rurales
Dic 4, 2019 | Opiniones
Buenos Aires, 4 diciembre (PR/19) — Al día de la fecha, 103 organizaciones de la sociedad civil y Academia se aliaron por el lanzamiento del “Compromiso por el Gran Chaco argentino 2030”, una iniciativa que tiene como objetivo hacer un llamado a la acción a todos los sectores de la sociedad para proteger los bosques nativos de la región chaqueña.
El Gran Chaco es la ecorregión boscosa más extensa de Sudamérica después del Amazonas, ocupa 11 de las 23 provincias de nuestro país y es el soporte vivo de un entramado biológico, social y productivo que genera arraigo en el territorio e identidad propia.
A pesar de su gran valor, el Gran Chaco es una de las regiones boscosas más amenazadas del planeta: se encuentra entre los 11 sitios con mayor deforestación del mundo y niveles más altos de degradación.
Esta región enfrenta la pérdida sostenida de su patrimonio natural y cultural principalmente por el cambio de uso del suelo para producción agropecuaria y forestal y negocios inmobiliarios, causando deforestación, degradación de sus ambientes naturales, desplazamiento y empobrecimiento de las comunidades indígenas, extinción de especies y pérdida del patrimonio cultural. En Argentina ya se ha perdido más del 30% de los bosques chaqueños.
Entre 2007 y 2017, a pesar de contar con la Ley de Bosques Nativos, se perdieron cerca de 3 millones de hectáreas en la ecorregión, equivalente a la superficie de Misiones o 34 canchas de fútbol por hora.
Para hacer frente a esta situación, 103 organizaciones de la sociedad civil y Academia lanzaron el “Compromiso por el Gran Chaco argentino 2030”: una iniciativa que busca sumar voluntades para trabajar por la conservación y protección de nuestros bosques nativos y salvar a la región chaqueña. A través del documento firmado por dichas organizaciones, se pretende interpelar al Estado, al sector privado y a la sociedad civil a accionar urgentemente para evitar la deforestación y conversión de los ecosistemas naturales y sus graves consecuencias.
«Desde Vida Silvestre consideramos al Gran Chaco como una región prioritaria ya que concentra la mayor superficie de los bosques de nuestro país. En sus pastizales, humedales y bosques posee una diversidad de especies que la convierten en un área clave para la conservación”, afirma Manuel Jaramillo, director General de Fundación Vida Silvestre.
Y agrega: “Necesitamos compromisos de alto nivel político y empresarial, con metas ambiciosas, que involucren a todos los sectores de la sociedad para detener la actual pérdida y degradación de nuestros ecosistemas. Esta iniciativa, que nuclea a más de 100 organizaciones, demuestra la preocupación y el interés de la sociedad civil y la academia respecto de esta problemática y llama al resto de los sectores a que asuman responsabilidades y accionen en consecuencia”.
Esta iniciativa se suma a los movimientos que se vienen impulsando, tanto a nivel local como mundial, por científicos, jóvenes y demás sectores de la sociedad civil con la necesidad de accionar de manera urgente para revertir la crisis ambiental que estamos atravesando.
La ecorregión chaqueña es de gran importancia para los habitantes del territorio y del país ya que ofrece oportunidades para un desarrollo sostenible e inclusivo. Sin embargo, los bienes comunes y los servicios ecosistémicos que provee son finitos y requieren de un uso responsable y planificado que permita garantizar la subsistencia a lo largo del tiempo. Este proceso de conversión de tierras, por el cual los bosques y áreas naturales se transforman para el uso agropecuario, está ocurriendo a una tasa alarmante, ocasionando graves consecuencias ambientales, sociales y económicas.
El Gran Chaco se encuentra en situación de emergencia y necesita hoy del aporte de todos los sectores de la sociedad. ¡Ya sumaron su apoyo más de 10.000 personas! Vos también podes sumarte y colaborar dejando tu firma en el siguiente link: https://www.compromisogranchaco.org/sumate/
Organizaciones adheridas (en orden alfabético): Aclimatando, Activa el Congreso, Agencia de Cooperación para el Desarrollo (ACERCA), AIDIS Argentina, Alquimistas sin fronteras, Amartya, Amnistía Internacional, Arte y Esperanza, Asociación Amigos de la Patagonia (AAP), Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN), Asociación Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), Asociación Civil El Cuenco, Asociación Civil Naqom, Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), Asociación Cultural para el Desarrollo Integral (ACDI), Asociación de Prestadores de Turismo Receptivo del Chaco, Asociación para la Conservación y el Estudio de la Naturaleza (ACEN), Aves Argentinas, Banco de Bosques, Brigada Cimarrona Sebastián Lemba Causas Comunes, Centro de Ecología y Recursos Naturales Renovables (CERNAR, UNC), Centro de Estudios de la Argentina Rural (CEAR, UNQui), Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (CERDET), Centro de Zoología Aplicada, Círculo de Políticas Ambientales, Climate Save Movement, Club de Roma, Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo Técnicos (CoDeBoNa), Consejo Profesional de Ciencias Forestales del Chaco, Coordinadora Ambiental y de Derechos Humanos de las Sierras Chicas, Departamento de Geografía de la Facultad de Filosofía y Humanidades (UNC), Ecohouse, Ecosistemas Argentinos, Equipo de Investigación en Artes y Educación Popular (UNC), Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Flora y Fauna, Foro Ambiental Córdoba, Fridays for Future, Fundación Ambiente y Desarrollo, Fundación Ambiente & Medio, Fundación Avina, Fundación Biodiversidad, Fundación Caburé-í, Fundación Cambio Democrático (FCD), Fundación Directorio Legislativo, Fundación Ecoandina, Fundación Ecosustentable, Fundación de Historia Natural Félix de Azara, Fundación de la Tierra, Fundación Escolares, Fundación Gran Chaco, Fundación Hábitat y Desarrollo, Fundación Mempo Giardinelli, Fundación Mil Aves, Fundación Naturaleza para el Futuro, Fundación para la Conservación y Estudio de la Biodiversidad (CEBio), Fundación Temaikén, Fundación TierraVida, Fundación Trabajo, Educación, Ambiente (TEA), Fundación Vida Silvestre Argentina, Fundapaz, Gestión ARG, Green Drinks, Grupo Ambiental para el Desarrollo (GADE), Grupo de Estudios Ambientales (GEA), Grupo de Estudios de Mamíferos (GEM, estación biológica Corrientes), Grupo de Estudios sobre Biodiversidad sobre Agroecosistemas (IEGEBA, UBA – CONICET), INCUPO, Ingenieros sin Fronteras, Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET), Instituto de Diversidad y Ecología Animal IDEA (UNC, CONICET), Instituto Jane Goodall Argentina, Instituto Mutidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV, CONICET-UNC), Interacción Urbana, Inter Bio Estrategia (IBE), Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIBYT, CONICET y UNC), La vuelta al mundo, Land Matrix, Maestría en Gestión Ambiental del Territorio Urbano (Facultad de Arquitectura y Urbanismo- UNNE), Monte adentro, Natura Internacional, Núcleo DiverSus (CONICET-UNC), Periodistas x el Planeta (PxP), Plataforma Semiáridos América Latina, Plurales, Poder Ciudadano, Polis XXI, Programa de Conservación de los Murciélagos en Argentina, Proyecto Quimilero, Proyecto Yaguareté, Red Argentina de Reservas Privadas (RARNAP), Red Comunidades Rurales, Red Yaguareté, Redes Chaco, Revolución 21, Río 3 Verde, Salvemos las Ranas Buenos Aires, Techo, Tica Hen, Un Árbol para mi Vereda, Vecinos por la Ecología, Wildlife Conservation Society Argentina (WCS Argentina).
Para más información: www.compromisogranchaco.org
Acerca de Vida Silvestre
La Fundación Vida Silvestre Argentina es una organización no gubernamental, de bien público y sin fines de lucro, creada en 1977. Su misión es proponer e implementar soluciones para conservar la naturaleza, promover el uso sustentable de los recursos naturales y una conducta responsable en un contexto de cambio climático. Desde 1988 está asociada y representa en la Argentina a WWF, una de las organizaciones independientes de conservación más grande del mundo, presente en 100 países. Para más información: www.vidasilvestre.org.ar
Fuente: Vida Silvestre
Primicias Rurales
Dic 2, 2019 | Opiniones
El desafío es crecer
Por Dardo Chiesa*
Argentina se enfrenta a un nuevo proceso político – socio – económico.
Variadas son las tensiones en las que debe darse el debate para encontrar la solución definitiva al crecimiento y desarrollo, que ponga fin a la marginación y la pobreza.
Argentina debe generar exportaciones crecientes de alto valor agregado para proveer las divisas que el país necesita.
El sector agroindustrial es por excelencia el motor que debe empujar este proceso aportándole a la mesa de los argentinos.
Teniendo conciencia del impacto del precio como disparador de los procesos proactivos para el crecimiento, la inversión y la creación de empleos de calidad, como así también, el impacto del precio de los alimentos, sobre todo en los segmentos más bajos o carenciados, es imprescindible armar una política agroindustrial exportadora que a su vez contemple el acceso a una dieta de calidad de todos los argentinos.
El mundo recibe de la Argentina: carne vacuna, carne de cerdo, ovina, pollos, maíz, soja, harinas, aceites, vinos, jugos, limones, arándanos, ajo, cebollas, peras y manzanas, cerezas, lana y otros tantos alimentos y productos de alto valor agregado.
A fin de evitar distorsiones de mercados, intervenciones y/o manipulaciones que solo llevarán a la destrucción de valor del sector productivo, desde CRA ponemos todo nuestro compromiso para encontrar la estrategia adecuada, que encamine a la Argentina a ser un país próspero para todos.
(*) Presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)
Nov 28, 2019 | Opiniones
Buenos Aires, 28 noviembre (PR/19) — El ex embajador de Argentina ante la ONU Emilio Cárdenas brindó definiciones clave sobre el contexto internacional y la posición del país en miras a la asunción del gobierno entrante y dijo que “ningún país de la región está exento de los conflictos sociales que aquejan a Chile, Bolivia y Colombia”.
La Fundación Libertad y Progreso organizó el último desayuno mensual para socios del año en el Hotel Feris Park, con auspicio de la Fundación Naumann y ante más de 80 asistentes. En este contexto invitó al ex embajador de Argentina ante la Organización de Naciones Unidas a disertar sobre el contexto internacional que encontrará el Presidente Electo.
«Veo un ambiente de desánimo en Argentina y una cuota de desconfianza por falta de anuncios concretos a partir del 10 de diciembre» y agregó, “hay pocas definiciones pero es llamativo que el Canciller en principio no sea un especialista en relaciones internacionales sino ingeniero agrónomo”, explicó el especialista. A su vez señaló que Brasil debiera ser el protagonista a observar y destacó que “ningún país de la región está exento de los conflictos sociales que aquejan a Chile, Bolivia y Colombia”.
Durante su exposición resaltó una profunda preocupación por los cuestionamientos actitudinales y filosóficos a la democracia y el surgimiento de espacios políticos que buscan menoscabar los ideales republicanos dando como consecuencia el surgimiento de espacios nacionalistas y autoritarios.
Sobre el contexto internacional planteó “Que el mundo se encuentra en una pulseada por su hegemonía que tiene a dos bandos. Por un lado Estados Unidos y por el otro China y Rusia que plantean pulseadas, una comercial y la otra política respectivamente”. En este sentido destacó que el mundo tiene tres urgencias: El empleo; el cambio climático y el impacto de la globalización en los escenarios domésticos.
Además alertó sobre “la resurrección del mercantilismo y el crecimiento del proteccionismo hasta en los Estados Unidos, aunque destacó el 3,7% de desempleo y el 1,9% de crecimiento” y señaló que “el 50% de la inversión total del mundo va a China, lo que de alguna manera anticipa que la pulseada comercial por la hegemonía entre China y Estados Unidos va a incrementar”.
Seguidamente, Cárdenas señaló que hay que considerar que los conflictos suscitados en la región no fueron absolutamente espontáneos y no descarta la intervención de Rusia por medio de Cuba en América Latina.
Sobre Argentina se mostró “prudentemente optimista” y concluyó: “Tengo la sensación de que no vamos a caer en revanchismos, de otro modo estaremos condenados”.
Fuente: Fundación Libertad y Progreso
Primicias Rurales