Cosecha gruesa en peligro

 

   Buenos Aires, 3 marzo (Especial para NA, por Gustavo López*)– Las expectativas de una buena cosecha de granos gruesos en Argentina se diluyen día a día por la falta de precipitaciones adecuadas en la región pampeana.
   En los últimos meses, la situación climática de la zona productora de granos se fue complicando por el errático comportamiento de las lluvias. Mientras que en la región del Nea y Noa se registraba una intensa sequia, en la pampeana, se salía de un proceso de exceso hídrico e inundaciones que atrasó la siembra particularmente de maíz y soja.
   Ese escenario se invirtió y mientras que en el norte del país se registraron intensas lluvias, algunas algo tarde para el aprovechamiento de los cultivos, en la zona central estamos padeciendo una de las sequías más severas de los últimos años, que ya tiene un fuerte impacto negativo en el desarrollo de los mismos.
   De estimaciones originales de producción de 54 y 42 millones de toneladas para soja y maíz respectivamente, la evaluación actual, a partir del estado de los cultivos se reduce a 44 y 37 millones de toneladas lo cual implica una merma en conjunto, producto de la escasez de precipitaciones de 15 millones de toneladas.
   Si bien estamos esperando las proyecciones oficiales, se estimaba que más de la mitad de los lotes con ambos granos se encontraban con un desarrollo muy dispar en condiciones entre regulares y malas.
   Ello implica que de no registrarse lluvias a la brevedad de cierta intensidad, en especial en el sur cordobés, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa, las producciones finales pueden seguir reduciéndose.
   Esta situación se refleja en los precios de la mayoría de los commodities que subieron en forma muy significativa en los últimos días en el mercado interno, reflejo de los externos que muestran gran preocupación por el desarrollo de los cultivos.
   A modo de ejemplo, la soja para entrega a cosecha (mayo) que a inicio de enero se negociaba a 260 dólares la tonelada, se ubica ahora, para igual mes de entrega, por encima de 300 dólares la tonelada.
   Algo similar se dio en maíz que para igual período evolucionó de 150 a 168 dólares la tonelada.
   Esta situación, además de generar fuertes pérdidas para los productores afectados por los menores rendimientos y por ende del volumen cosechado, se traduce en una reducción de ingresos comerciales y fiscales de relevancia.
   La caída en la producción y la menor disponibilidad del saldo a exportar tanto de los granos como de los derivados de su elaboración, a pesar de los mejores precios de venta esperados, podría significar una merma de más 3.700 millones de dólares en concepto de exportaciones.
   Desde el punto de vista de la recaudación por derechos de exportación, hoy sólo limitado al complejo sojero, la pérdida respecto a lo esperado oportunamente, producto del menor saldo a embarcar y a la reducción pautada de los aranceles (0.5% por mes) rondaría los 700 millones de dólares.
(*) Agritrend SA .
 
NA
 
PRIMICIAS RURALES

Un discurso de corto plazo y sin autocrítica, aunque libre de excusas y de miopías ideológicas

 

   Buenos Aires, 1 marzo (Especial de NA, por Emiliano Rodríguez*) — Ni siquiera cuando confirmó que su Gobierno habilitará en el Congreso el debate sobre aborto legal en el país los legisladores de la oposición se animaron a aplaudir al presidente Mauricio Macri, durante la apertura de un nuevo período de sesiones ordinarias en el Parlamento nacional.
   Se trata de una discusión que se ha venido postergando por 35 años en la Argentina, recordó Macri, en uno de los tramos más destacados de su discurso de 40 minutos de duración ante la Asamblea Legislativa, rodeado de la plana mayor de su Gabinete, con invitados especiales en el recinto y una inexplicable ausencia de Cristina Kirchner, ex presidenta de la Nación y actual senadora por la provincia de Buenos Aires.
   Macri ofreció pinceladas de la agenda parlamentaria que el oficialismo buscará impulsar, o bien aceptará debatir, en el año legislativo que se inicia; habló de un inédito proyecto para transformar en un Parque Nacional a Campo de Mayo -donde funcionó un terrorífico centro de detención/desaparición de personas durante la última dictadura militar, "El Campito"- y trazó un voluntarioso diagnóstico, para decirlo en forma elegante, sobre los vaivenes de la economía doméstica.
   En su discurso, de corto plazo, sin anuncios rutilantes ni menciones concretas del plan estratégico que debería desarrollar su Gobierno para que la Argentina crezca durante dos décadas consecutivas, como aspira en teoría Macri a los fines de acabar con la pobreza, se abstuvo también el Presidente de ensayar una autocrítica, al menos en lo que se refiere al combate de la inflación: una misión en la que está fallando su gestión.
   De todas maneras, al cabo de poco más de dos años de labor al frente del Poder Ejecutivo nacional, Macri evitó recurrir a excusas de ocasión, como la tan mentada "pesada herencia", para matizar las dificultades por las que transita el país, sobre todo en material económica: "Los argentinos estamos madurando. Nos dimos cuenta de que no sirve seguir culpando a otros de lo que nos pasa (…) crecer depende de nosotros", sostuvo.
   En este contexto, jamás aplaudió la oposición a lo largo del discurso. Incluso se abstuvieron de brindar gestos de aprobación aquellos que portaban en el recinto pañuelos verdes, símbolo de quienes reclaman que en la Argentina se despenalice el aborto, dejándose así maniatar mansamente por su propia miopía ideológica.
   En esa misma miopía ideológica, quizá, se puedan encontrar las respuestas a la decisión de Cristina Kirchner de darle deliberadamente la espala al acontecimiento republicano celebrado este jueves en el Congreso de la Nación. 
Aunque los motivos de su ausencia, tal vez, reposen en convicciones personales o doctrinarias, habida cuenta de que durante sus años en el Poder jamás de atrevió a impulsar un debate certero sobre el aborto en el Parlamento.
   Es cierto, faltaron menciones de problemas reales, como los que atraviesa la industria en general, y la oposición -incluyendo a los kirchneristas- aprovecharon para hablar de "relato" y de un "mundo ficticio" el que describió supuestamente Macri. Pero sí se trató de un discurso libre de chicanas partidarias e incluso menos "electoralista" de lo que algunos suponían, tomando en cuenta los comicios generales del año próximo.
   (*) – Secretario general de redacción de la agencia Noticias Argentinas (NA); erodriguez@noticiasargentinas.com; 
 
@efrodriguez012.
 
Primicias Rurales
NA

Momento de decisiones e incertidumbre ante la peor sequía en 50 años

 

   Buenos Aires, 24 febrero (Especial para NA, por Pablo Adreani*) — ¿Qué debe hacer hoy el productor, vender su trigo disponible que ya cosechó? ¿Vender maíz futuro para entrega en cosecha o vender soja también futura? .
   Para la toma de decisiones el productor no se basa en el análisis de los fundamentos del mercado, ni en el análisis técnico, ni en la posición de los fondos en Chicago.
   El productor toma decisiones a partir de su lógica, o a partir del sentido común, de sus necesidades de cubrir compromisos y algunos, también, lo hacen por intuición.
   Pero hay un factor común y está relacionado con el impacto que tienen las redes sociales para comunicar lo que está sucediendo en otras zonas del país, sean estas noticias o situaciones buenas o malas.
   Todos saben que en estos momentos gran parte de las zonas productoras están sufriendo una prolongada y grave sequía, que muy pocos se animan a pronosticar qué impacto tendrá finalmente en la producción de los cultivos de verano, soja, maíz y girasol.
   Y de esto depende nada más ni nada menos que la tendencia que tendrá el mercado. Hay una regla que dice, cuando ingresa la cosecha nueva, los mercados siempre, o casi siempre, bajan.
   ¿Será esto lo que suceda con los precios del maíz y de la soja en esta nueva cosecha 2018? ¿O por el contrario los mercados van consolidar la firmeza que vienen mostrando en estas últimas 8 semanas? Hoy por hoy los mercados se están comportando en forma totalmente distinta a la lógica del ingreso de nueva cosecha, los precios no están girando en baja, por el momento la tendencia es la opuesta, muy firme para todos los productos, principalmente soja y maíz.
   En estos momentos la situación es muy dispar y heterogénea, en cada zona del país, el productor sabe muy bien lo que pasa en su campo, lote por lote.
   Ya sabe cuánto va a rendir su maíz sembrado temprano, cómo está evolucionando el desarrollo de la soja de primera y cómo le impacta la seca en momentos claves de la floración y formación de chauchas.
   ¿Ha podido sembrar su soja de segunda? Y si lo hizo ¿Ha podido germinar? Cada productor forma parte de un micro universo que conforma la gran galaxia o la cosecha total.
   Millones de metros cuadrados de soja y de maíz están sufriendo la seca, o han tenido excelentes lluvias durante los días posteriores a la siembra y el potencial de rendimiento tendrá muchas variaciones, no sólo a nivel de regiones, sino también entre lote y lote, e incluso dentro del mismo lote entre el bajo y la loma.
   Los rindes serán muy variables de acuerdo con la fecha de siembra, densidad, tipo de híbrido, tipo de suelo, lluvias previas y posteriores a la siembra. Y todo esto el productor lo sabe, sea por la información que tiene de su propio campo, sea porque conoce lo que sucede con sus vecinos, o por el análisis que surge en las reuniones regionales que comparte con otros productores.
   Lo que queremos ejemplificar es que nunca como en esta campaña, resulta tan difícil poder predecir el final productivo que pueda tener la misma. Sí sabemos que las cosechas no serán lo que pensamos que podrían ser a comienzos de la época de siembra, y también sabemos que estamos ante la peor sequía de los últimos 75 años, de acuerdo con un informe de la Sociedad Rural de Rosario.
   Y cualquier lluvia que ocurra durante las próximas dos semanas será suficiente sólo para frenar más pérdidas, pero no para revertir las pérdidas ya ocurridas que no tienen chances de recuperación.
   En este escenario de incertidumbre, el productor no puede paralizarse y no hacer nada, debe seguir tomando decisiones pues tiene que hacerlo, tiene que definir su plan de ventas, tiene que cumplir con sus compromisos a cosecha, y todo lo que sabemos.
   Son miles de productores tomando decisiones de venta muy distintas, variando región por región, y cultivo por cultivo, que terminan por conformar el gran mercado, el universo del trading global que llega hasta las mesas de todos los compradores del mundo entero.
   Las decisiones de los productores terminan por influir en los precios del disponible y en la tendencia futura del mercado, sin tomar conciencia que ello está ocurriendo en cierta forma como consecuencia de sus acciones y decisiones diarias.
   Los datos semanales de ventas del productor de los volúmenes de trigo, soja y maíz, nos muestran hoy cuál es la radiografía de las ventas de cada uno de los cultivos.
   En la última semana de enero el productor vendió 670.000 toneladas de maíz, 355.000 toneladas de soja, 300.000 toneladas de trigo, y apenas 40.000 toneladas de girasol.
   El productor ha vendido aquel producto que considera tiene asegurado su rendimiento y su cosecha, en este caso el maíz, y ha tomado un poco de distancia de la soja pues considera tiene mayor nivel de incertidumbre y en su imaginario con mayor posibilidades de que suba su precio.
   En la primera semana de febrero el productor vendió 405.000 toneladas de maíz de la nueva cosecha, para entrega en el mes de abril y 160.000 toneladas de maíz disponible.
   Mientras que en el caso de la soja, la estrategia se vuelve a revertir, el productor vendió 350.000 toneladas de soja disponible y sólo 100.000 toneladas de soja para entrega durante la nueva cosecha, en el próximo mes de mayo.
   Se trata de una campaña signada por el destino, luego de pasar un otoño llovedor que provocó inundaciones en las principales zonas agropecuarias, asistimos ahora a una de las peores sequías de las últimas décadas.
   No hay mucho que el productor o el Gobierno puedan hacer ante fenómenos climáticos extraordinarios como el que estamos viviendo.
   Si podemos, hay que tratar de dar al productor todas las herramientas posibles para poder enfrentar contratiempos climáticos como el actual, y una de esas herramientas es el seguro multirriesgo obligatorio, que debe contar con el apoyo y subsidio del Gobierno, como lo hacen el resto de los países del mundo.
 (*) Analista de Mercados.
 
Primicias Rurales
NA 

Y si la cosecha cae más?

 No es ninguna novedad que el sector agroindustrial aporta más del 60% de las divisas que genera la exportación, ni que el complejo sojero es el rubro individualmente más importante del comercio exterior argentino. Por esta misma razón, el aporte fiscal es muy fuerte y, aunque el grueso de las retenciones (impuestos a la exportación) fueron recortados a cero (0%) en diciembre de 2015, la soja se mantuvo en 30% hasta este año cuando comenzó a rebajar a razón de 0,5% mensual  y, dado que su producción se destina mayoritariamente al exterior, con el resultado de la cosecha se mide también parte del impacto fiscal que habrá en el país en ese ciclo.

 
Así las cosas, y a pesar de las expectativas de crecimiento que tuvo la Administracion Macri en su arranque, el sector agrícola se mantuvo prácticamente estancado durante la última década, situación solo alterada -en apariencia- por los números artificialmente aumentados en ciclo 13/14, durante la etapa kirchnerista, y que luego nunca fueron corregidos  por los sucesivos funcionarios de Agroindustria que siguieron arrastrando el error.
 
Ahora, sumada la sequía y las temperaturas extremadamente altas, que llevan a que algunos consideren que es la peor seca en 70 años, las expectativas de cosecha ya registran daños irreversibles y, para colmo, no se prevén cambios climáticos que den lluvias copiosas como para revertir la situación.
 
Mientras el área de maíz sigue siendo la gran incógnita (ya que los funcionarios de turno la siguen usando como “fuelle” para justificar sus propios números), queda claro que el fisco va a registrar un duro golpe dado que a hoy, ya está acumulando una pérdida de alrededor de U$S 1.000 millones solo por retenciones de la soja, y a pesar de los aumentos del precio internacional del poroto que se deben, justamente, a los recortes de volumen por el mal clima, que ya se estiman en la Argentina.
 
Con este escenario, y aún si el clima se normalizara a partir de ahora, la cosecha total de este ciclo 17/18 estaría cayendo, otra vez,  por debajo de los 120 millones de toneladas con las mayores pérdidas centradas en maíz, con retrocesos de al menos 10 millones de toneladas, y otro tanto en la soja.
 
A su vez esta situación estaría determinando que hasta el momento, las pérdidas de divisas por exportaciones (ya que la soja se exporta casi toda, y el maíz se recortaría primero lo que se vende al exterior), ya estarían superando los U$S 5.000 millones, además de la mencionada reducción de los aportes fiscales.
 
Como en todos los procesos “Niña”, cuando hay seca en la zona núcleo de la Pampa Húmeda, las lluvias suelen ser mucho más abundantes (y a veces hasta excesivas) en el NEA y en el NOA, por lo que cultivos de esas regiones, como el arroz, se encuentran comparativamente en mucha mejor situación. Pero la agricultura no es lo único que sufre con la falta de lluvias y las temperaturas extremas.
 
También la ganadería, tanto de carne como de leche está acusando recibo de los rigores del clima y los precios de los terneros esta semana lo están demostrando. Hay temor por la mayor mortandad de los animales chicos, y por la pérdida de alimento ya que las pasturas están sufriendo en forma exagerada un verano al que aún le falta un mes.
 
Lo mismo está ocurriendo con la producción lechera, mucho más sensible todavía a las temperaturas extremas.
 
En cualquier caso lo que ya se está viendo es que 2018 será otro año complicado para el campo, con mucho menor producción, o sea, circulante dentro del sector, y aumentos de insumos (gas oil, semillas, etc.), salarios, impuestos, y servicios lo que sigue restringiendo los márgenes.
 
A partir de ahora, cada día que se prolongue la sequía, se seguirán agudizando las pérdidas que, especialmente en los casos de maíz y soja,  “no tienen piso”…
 
Así, el balance actual hace muy difícil que en el próximo ciclo se produzca el esperado despegue del sector agropecuario, por lo que la campaña 18/19 que comenzará en 3-4 meses, es probable que repita la perfomance acotada de siembra (entre 35 y 38 millones de hectáreas) de los ciclos anteriores, y con clima otra vez como el gran factor que pueda alterar los resultados, tanto a favor, como en contra…. 
 
Primicias Rurales
Fuente: Campo 2.0

Lo que enseña la historia: sobre la situación que vive el SENASA

 Estamos frente a la enorme oportunidad de rehacer todas las cosas que se saben están mal. Para lograrlo, se debe convocar a todos los integrantes del sector a realizar aportes, cada uno desde su área de incumbencia, y terminar con medidas unidireccionales que históricamente son tomadas por unos pocos. Es de público conocimiento que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) se encuentra en el foco de un preocupante conflicto producto de las medidas implementadas por el Ejecutivo Nacional para adaptar al organismo a los tiempos venideros y para lograr la agilización de sus importantes acciones sanitarias. El Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires ha sido critico del rol y del accionar del SENASA, pero sobre todo del proceso de degradación institucional que se viene desarrollando desde hace años. Su capacidad de auditoria, control y fiscalización se encuentra colapsada y paralizada debido a la implementación, en las últimas décadas, de políticas erróneas; que lo despojaron de su capacidad de acción directa y produjeron un enorme vacío y abandono de las tareas que le son propias e inderogables. Hoy se observa, más que nunca, que la ausencia del Servicio en el terreno es casi total. La mayoría de su personal de campo está a un paso de la jubilación y su reemplazo se ha cubierto con profesionales y/o técnicos contratados, mal pagos y con una inestabilidad técnica y política (producto de la falta de estructura física y de respaldo político institucional) que los limita en sus acciones de policía sanitaria. Dado este diagnóstico, que no es nuevo ni desconocido, se pretendió cubrir la falta de personal con computadoras y burocracia, con agentes poco motivados y capacitados para sus tareas de campo. Para completar el cuadro, se han generado nuevas leyes y normativas que directamente le quitan la responsabilidad ejecutiva al Estado y la desplazan a terceras personas o instituciones intermedias, reteniendo solo las funciones de auditoria, sin tener aún ajustada la estructura básica necesaria y, lo que es mas importante, el presupuesto indispensable adjudicado a tal efecto. Reducir las acciones con una planta de personal sobre-dimensionada es insostenible y el conflicto inevitable. Hasta el momento no ha trascendido cuál es el plan o el camino para lograr la eficacia en el organismo. Tampoco se han aclarado cuáles son las funciones que se reservan, la mecánica y los tiempos de implementación; y los más grave para los veterinarios: cuál es el papel que se le reserva al sector profesional en el nuevo esquema. La implementación de la nueva resolución 592-2015 (SENASA), que obliga a nombrar Directores o Asesores Técnicos en la cadena agroalimentaria, es interesante siempre y cuando sea parte de una acción conjunta Público-Privada y no la mera acción de desentenderse y abandonar las tareas indelegables de la autoridad sanitaria. El SENASA es responsable de la articulación de los Directores Técnicos y las empresas para el fortalecimiento de los autocontroles. En esta línea, desde el Colegio, se promueve la capacitación permanente de los veterinarios que se desempeñan en el Organismo fiscalizador, como así también la de todos aquellos que cumplan su función en el área privada y específicamente de los que trabajen en el autocontrol, quienes además, deben poder comunicarse e interactuar estrechamente con los diferentes sectores, con el fin de lograr un accionar coordinado. El mismo criterio es aplicable para los planes sanitarios que impactan en forma directa en la salud animal y en las luchas contra las enfermedades que afectan a la producción. Se acepta como premisa básica que la responsabilidad primaria en la prevención y control de la sanidad de los animales es del productor (con constante capacitación), pero esto es válido solamente con respecto a las explotaciones individuales. Cuando se trata de planes abarcativos, es imperioso que sea el Estado, como órgano esencialmente ordenador, quien planifique y dictamine las acciones a llevar a cabo. Y esas tareas no se pueden hacer sin contar con una importante acción técnicoprofesional para la correcta aplicación de las políticas sanitarias. Es indispensable afianzar los trabajos en el terreno, en todos los sectores, para lograr avances perdurables. Debemos tomar las enseñanzas de los planes sanitarios exitosos como mecanismo de trabajo co-participativo (aún con las enormes deficiencias existentes). Desde sus inicios, El SENASA tiene la misión de erradicar y prevenir las enfermedades y plagas que afectan a animales y vegetales, así como también garantizar la seguridad alimentaria y trazabilidad e inocuidad de los alimentos que se consumen en el país y de los alimentos que se exportan. Es, entonces, un actor fundamental en lo que respecta a la Salud Pública, desde la concepción de “Una Sola Salud”, apoyada por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) y a la que se suma el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires: “la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten” (OIE). Las relaciones entre sanidad animal, salud pública y medio ambiente son fundamentales para el desarrollo de estrategias sanitarias de prevención y concientización para la vida del hombre. No es un dato menor que, según informa este organismo, el 60% de las enfermedades humanas infecciosas son zoonóticas. Es evidente que, como se observa en la totalidad del país, estamos frente a una enorme oportunidad de rehacer estructuras y adaptarlas al desafío de ser proveedores de alimentos al mundo. Para esto deben ser convocados a aportar TODOS los integrantes del sector, cada uno desde su área de incumbencia, y no seguir con medidas unidireccionales, tomadas siempre por unos pocos. Es imperdonable que frente a los enormes desafíos del presente no se aprenda de la historia de los últimos años.

Primicias Rurales

Fuente: Prensa CVPBA – Palacios Malena

Nuevamente el clima juega en contra de la producción

 

   Buenos Aires, 17 febrero (Especial para NA, de Alejandro Ramírez*)– Lamentablemente una vez más, el clima atenta contra la buena evolución de los cultivos y posible producción de granos de Argentina.
   Con temperaturas muy altas, días largos y falta de precipitaciones, los cultivos de la Pampa Húmeda (término que hoy sonaría irónico) están sufriendo esta falta de agua en momentos de definiciones de rindes y futura producción.
   Y a pesar de que los productores argentinos confirmaron su intención de aumentar las áreas dedicadas a los diferentes cultivos, nos encontramos que las cifras de producción estimadas luego de las actuales inclemencias, puedan no llegar a demostrar el aumento porcentual de la siembra.
   Los cultivos de primera, especialmente la soja y el maíz, están sintiendo frontalmente el impacto de la falta de lluvias y humedad ambiente.
   Uno de los períodos más importantes de los plantíos es la floración, que necesita buen caudal de lluvias para definir la futura conformación de los granos, se estuvo desarrollando con falta de precipitaciones y stress hídrico.
   De continuar las altas temperaturas y las pocas precipitaciones, las estimaciones de rindes y producción continuarán siendo ajustadas a la baja.
   En tanto, los cultivos de segunda, se encuentran peor que los de primera. Porque los sembrados más tarde, fueron implantados ya en pleno desarrollo de la sequía. Así es como los nacimientos fueron muy desparejos, con evolución de las plantas sin homogeneidad ninguna.
   "Un desastre la seca. Los lotes están desparejos y las plantas tienen una altura demasiado baja" comentaba con desazón un productor bonaerense en los pasillos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
   De continuar las pocas precipitaciones, muchos chacareros tomarían la decisión de abandonar dichos lotes, para no continuar gastando dinero en productos y posible cosecha, viendo que la mala evolución de dichos plantíos los lleve a obtener rindes demasiado bajos como para hacer rentable el negocio.
   Muchas veces es preferible "echar" el ganado al campo que esperar a cosechar el lote en cuestión.
   Este tipo de decisiones pasa por los números finales buscando que las pérdidas sean las menores posibles.
   Y lo peor de todo, es que los pronósticos extendidos para los próximos dos meses, indican que el tiempo continuará seco, con pocas precipitaciones y las que ocurran serán con poco caudal de agua, con temperaturas más altas a lo habitual en esta época del año.
   De confirmarse estos vaticinios, deberemos observar bien de cerca que pasará no tan sólo con los cultivos de evolución corta, sino también con los llamados "de primera", que son los que generan el gran número de producción para cada cultivo.
   Desde el aspecto de las cotizaciones de los comodities agropecuarios, fuera de los vaivenes que se vinieron produciendo en las últimas jornadas, un poco por la volatilidad ocurrida en los mercados financieros y otro tanto por las posibles correcciones de las tasas de interés de referencia que podría modificar en un futuro cercano la FED norteamericana, se estima que los precios de los granos van a mantener su valor, teniendo posibilidades de sostenimiento y firmeza.
   Estas conclusiones se llegan viendo lo que puede ocurrir con la oferta y demanda mundial, destacándose las activas compras que viene desarrollando el sudeste asiático. En especial China, que estuvo muy activo en los primeros días de este mes, en víspera de los festejos del Año Lunar Chino.
   (*) Analista Agropecuario. 
 
Primicias Rurales
NA