Jun 5, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 4 junio (Especial para NA por Carlos
Iannizzotto*) — En su afán de representar más cabalmente a las
economías regionales y a fin de mejorar la situación de los
productores, Coninagro se ha abocado de lleno, con sus dirigentes,
gerencia y equipos a trabajar para ellos.
"No nos sobra ningún productor", afirma una dirigente, Hilda
Vairetti, productora mendocina.
La realidad es que éste es nuestro desvelo: Que se produzca más
pero también con más productores no con menos.
Mientras que como cooperativistas estamos convencidos acerca
de las formas de realizar nuestra gestión gremial, y en cuanto al
país, creemos con convicción que el asociativismo es la más clara
alternativa para que la ruralidad sea una solución para el
crecimiento y desarrollo económico de la Argentina.
Tenemos un gran desafío para los días por venir. Los
productores agropecuarios cooperativos somos, junto con las
cooperativas, una alternativa a la concentración.
Con sinergia, con una fuerte acción sobre el desarrollo local,
somos opción para miles y miles de hombres de campo, de
empresarios pequeños y medianos que buscan proyectarse,
asociándose, buscando escala sin descuidar los valores de un
movimiento que tiene larga historia en el país.
En tanto que, como dirigentes, nos exigimos un planeamiento
estratégico para dar a conocer opinión y acciones sobre cada una
de ellas.
Entre todos llevamos a cabo esta tarea.
Efectuamos giras por las provincias donde hay asociados,
visitamos cooperativas, nos encontramos con productores,
participamos de las reuniones de las Comisiones Asesoras
Regionales (CARes) y nos sumamos a encuentros donde
intervienen productores ya sean exposiciones o ferias regionales.
Estamos convencidos que el campo es el motor del país.
El Gobierno, afortunadamente, también da señales de compartir
nuestra visión y nos brinda un espacio de diálogo que sabemos
aprovechar para acercar los temas que preocupan a nuestros
representados.
En ellos esta nuestra fortaleza y por ellos recorremos el país
registrando sus inquietudes y sus demandas.
Allí donde está un productor cooperativo, está Coninagro y
queremos ir haciendo realidad esta premisa.
Apostamos al crecimiento, con ideas y propuestas claras, con
gestión y acción en el cada lugar.
Nos preparamos como ciudadanos, con este escenario, para
transitar un año electoral que no puede mantenernos ajenos.
Debemos ser protagonistas para exigir que los candidatos y
luego los legisladores elegidos, acerquen a los ámbitos de debate
y discusión los proyectos y propuestas que nuestras actividades
ameritan para seguir creciendo y para seguir proyectando al país
productivo hacia el destino de grandeza, tan ansiado como
inevitable.
(*) Presidente de Coninagro
PRIMICIAS RURALES
May 29, 2017 | Opiniones
Fuertes repercusiones políticas y periodísticas han generado las denuncias de los directivos de la empresa brasileña JBS acerca de hechos de corrupción que involucran hasta al mismo presidente de la república Federativa del Brasil.
La figura del arrepentido permite a los empresarios brasileños hacer este tipo de denuncias, salvando la responsabilidad penal, cuando es tan culpable el que soborna como el sobornado. Esta figura no está presente en la República Argentina.
La empresa JBS desembarca en la Argentina los primeros años del 2000, con el respaldo financiero del Banade, fondos públicos brasileños, en un impulso por convertir a la empresa en el primer operador mundial de carnes. De la misma manera desembarca en Paraguay, Uruguay, Australia y EE.UU., dónde compran Swift, una empresa emblemática y centenaria.
En Argentina compran Swift Rosario, Venado Tuerto, Frigorífico Pontevedra, Colcar y Frigorífico San José. Todas operaciones millonarias, pagando 15 lo que valía 3, o 27 lo que valía 6. Compraron empresas, canales de distribución, marcas y, sobre todo, mercados. Avanzaron alquilando plantas de termoprocesado y conserva para cerrarlas.
La carne termoprocesada y enlatada es un mercado histórico argentino que permitió el ingreso de carne a EE.UU., y es importante su presencia en los mercados de bajo poder adquisitivo, donde no hay cadena de frío. Este cierre dejó a Argentina prácticamente fuera del mercado y ayudó a consolidar a Brasil como primer exportador mundial. Las categorías de hacienda que abastecen a este mercado es la vaca de refugo o de descarte y vaca conserva, que es una mercadería muy estacional; al concentrar la demanda hicieron abuso de posición dominante restringiendo los precios con un alto perjuicio a los productores. En la sequía del 2008-2009 hicieron un estrago en el mercado de la vaca de conserva.
En las plantas adquiridas faenaban operadores como matarifes y grupos de productores exportadores. La política de los nuevos dueños fue expulsar a dichos operadores concentrando y dificultando el negocio.
Posteriormente compraron en forma agresiva, tratando de competir en el mercado, colocando a la competencia en posiciones desfavorables, aprovechando la política oficial "K", absolutamente desfavorable hacia el sector.
Finalmente viene el cierre de las plantas y luego la venta de alguna de éstas a valores mucho más bajos que los de compra. Atrás de estos cierres quedan miles de operarios en la calle y el daño social que impacta sobre las localidades donde se encuentran.
El movimiento rural confederado de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se constituye históricamente en defensa de actitudes monopólicas de la industria frigorífica y de la transparencia en los mercados. Hoy las denuncias y los hechos de público conocimiento en el Brasil ponen en carne viva las heridas de la historia reciente donde los productores argentinos perdimos más de 12 millones de cabezas.
Alguien en nuestro bendito país, donde no existe la figura del arrepentido, debería estudiar el accionar de esta empresa con matriz de corrupción. Ver si dicha matriz se replicó en Argentina, si hubo luz verde o connivencia con las autoridades nacionales, y buscar los mecanismos para que esto no se repita.
Primicias Rurales
Fuente: CRA
May 25, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 25 mayo (PR/17) — El economista Pablo Gerchunoff
consideró que la discusión que gira en torno a si el Gobienro
logrará la meta de inflación de este año "es una ridiculez", y
aseguró además que la recesión "ha terminado".
"Si dentro de diez años se discute la política económica y se
recuerda la discusión de 17% o 22%, creo que es una ridiculez. No
tiene sentido obsesionarse y apretar a la economía adicionalmente
con una política monetaria. Habría más chances de ganar la
elección y más cómodamente", sostuvo Gerchunoff.
A su criterio, "el error se debe a que (Mauricio) Macri
encontró que el único logro tangible era que estaba bajando al
inflación y dijo sigamos adelante".
Gerchunoff consideró que "el momento de recesión ha terminado
pero la economía se mueve en un tono muy anémico".
Por otra parte, el economista dijo a un matutino porteño que
"la cuestión económica en este Gobierno está subordinada, porque
estamos en una época de primacía de la política. El Gobierno sabe
que ganó una elección por el error no forzado del kirchnerismo".
A su criterio, "la idea de gradualismo dice: caminemos con
cautela en un campo minado y apuntemos al objetivo que importa:
ganar las elecciones intermedias ".
"Si el Gobierno hace una revolución neoliberal al día
siguiente de la elección, se habrá equivocado enormemente. Hay
quienes quieren mantener este ritmo cauteloso, de hacer
sostenible los avances sociales del populismo", añadió.
Primicias Rurales
NA
May 22, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 21 mayo (Especial para NA, por Arturo Navarro*)
— Una evolución general desde que asumió el presidente Mauricio
Macri determinó que las pérdidas serían de 10.000 millones de
dólares por inundaciones y lucro cesante, ante la falta de
políticas de Estado para cubrir la afectación de los productores.
Lo cierto es que la carencia de dichas políticas y de recursos
suficientes para atender como corresponde las necesidades será una
constante si no hay disposición del gobierno nacional a
consensuar con los directos protagonistas las políticas de Estado
que necesitamos.
Es una tarea pendiente del Ministerio de Agroindustria en
conjunto con las entidades agropecuarias y las cámaras de seguros:
Por ese motivo me pareció oportuno insistir con mis propuestas
para atender en tiempo y forma eventos de esta envergadura -que
van a continuar- y mitigar los efectos del cambio climático.
Ordenar y hacer las nuevas obras para el escurrimiento ordenado
y racional de las aguas para cuando ocurran las grandes
inundaciones es fundamental.
Pero esta acción no debe reemplazar la necesidad de contar con
políticas de Estado para atender los riesgos climáticos directos
de las inversiones anuales de los productores, que es una de la
grandes deudas con el productor agropecuario.
La información internacional difundida por expertos y
comunicadores especializados confirma que los cambios climáticos
serán más reiterados y de mayor envergadura, motivo más que
suficiente para generar nuevas políticas de Estado.
El primer paso es constituir una mesa pública-privada
institucional tripartita -Estado, aseguradoras y productores- como
ámbito para hacer todas las propuestas, discutirlas, consensuar
los proyectos y hacer el seguimiento de las políticas en el largo
plazo, como lo hacen todos los países que tuvieron éxito con
políticas para mitigar los riesgos climáticos, económicos y
sociales de toda la comunidad.
Me consta que el país tiene grandes capacidades humanas y
ejemplos a mostrar para desarrollar esta política.
Al Banco Mundial tenemos que ir a pedirle financiamiento cuando
tengamos un proyecto público-privado.
La gran acumulación de agua en parte de los caminos de
comunicación de la red terciaria de 285.000 Km en todo el país,
están impidiendo el desarrollo de todas las actividades
agropecuarias y sociales, poniendo en serio riesgo los ingresos
del sector y del Estado.
En tanto, la obsoleta infraestructura general actual, la falta
de mantenimiento de canales y rutas en las provincias, sin haberse
concretado las obras, debería ser un llamado de atención y una
apelación para que el Gobierno del presidente Mauricio Macri
avance en forma urgente con esas obras.
Muchas de las consecuencias graves de las grandes lluvias, son
porque han desaparecido o se han achicado los reservorios
naturales que existían y las aguas corren por cauces que no son
los normales por obras de infraestructura mal hechas y canales
clandestinos realizados en defensa de intereses particulares o
localidades, sin tener en cuenta los intereses generales de la
cuenca.
Por eso es fundamental para poder ordenar la actual situación
con nuevas obras, que estén dispuestas con el funcionamiento a
pleno de la autoridad de cuenca de cada región.
La política de Estado para proteger al productor y la
agroindustria, la más importante y eficiente del país que
promuevo, debería diseñarse a través de dos instrumentos que ya se
usan en todo el mundo:
– Políticas para incentivar el mayor uso de los seguros
agropecuarios por medio de compensaciones a la prima, rebaja de
impuestos u otros incentivos nacional y provinciales, para poder
aumentar la cobertura del área sembrada al bajar el costo de la
prima del seguro.
De esa manera aumentan los usos del seguro por los productores
y proveedores de insumos, que son los directos damnificados.
– Políticas para crear un Fondo Nacional Permanente Autárquico
para atender todos los bienes no asegurables, fondo que atendería
exclusivamente a los productores que tengan asegurados los bienes
asegurables.
La idea es optimizar los recursos públicos y premiar a quienes
tienen vocación aseguradora, para generalizar un sistema público-
privado que debe ser solidario, pero no obligatorio, para permitir
la competencia entre las empresas aseguradoras, que estén
dispuestas a aceptar las condiciones especiales del sistema a
desarrollarse.
En el país, si queremos desarrollar los seguros multirriesgo
para cubrir los daños sistémicos -caída de rendimientos- que sean
técnicamente viables y competitivos para todas las partes, nos
debemos equipar con tecnología satelital moderna y específica.
Después de muchos años de un trabajo a prueba y error, en
Estados Unidos ya tienen coberturas que aseguran los ingresos
proyectados del productor con diferentes propuestas.
(*) Consultor. Ex presidente de CRA y CARBAP.
Primicias Rurales
NA
May 21, 2017 | Opiniones
Buenos Aires, 21 mayo (Especial de NA, por Nicolás Tereschuk) –
– Un trillón de dólares invertidos en 60 países donde viven dos
de cada tres habitantes del planeta Tierra: la apuesta china
comenzó a rodar esta semana pero ya divide las opiniones de
observadores y protagonistas.
Los datos de la iniciativa "Un cinturón, una ruta" (OBOR, por
sus siglas en inglés), para cuyo lanzamiento estuvo presente el
presidente Mauricio Macri, son impresionantes.
Los proyectos de infraestructura en los que invertirá China
corresponden a áreas del mundo que generan 40 por ciento del
producto global, lo que incluye a la mayoría del continente
asiático y parte de África.
Como lo destacó el economista Branko Milanovic en una nota
publicada por el diario The Guardian, no se ha visto nada
parecido en el mundo desde la implementación del Plan Marshall,
con el que Estados Unidos inyectó fondos para la reconstrucción
europea de la posguerra.
El especialista destacó que algunos analistas consideraron
que será apenas un gran derroche de dinero, pero otros vaticinan
un verdadero empuje al desarrollo en los países periféricos,
junto con un nuevo impulso a la globalización.
La situación de por sí preocupó al conjunto de editores del
diario The New York Times, sobre todo por la posición que ocupa
Estados Unidos en ese contexto.
A través de una nota publicada esta semana advirtieron que la
decisión de China de invertir más de un trillón de dólares en
"rutas, puertos, energía y otros grandes proyectos en sesenta
países" recuerda "cómo la visión e influencia de Estados Unidos
se ha encogido bajo la Presidencia de (Donald) Trump".
Los editorialistas acusaron a Trump de avanzar con una agenda
de "aislacionismo y proteccionismo" y de sembrar dudas sobre su
"competencia" para el cargo.
Y advirtieron que en ese contexto, el presiente chino, Xi
Jinping, "transmite decisión y confianza mientras trata de
rehacer el orden político y económico" atrayendo a países "a la
órbita de Beijing".
Milanovic, por su parte, se ocupó de resaltar otro aspecto de
la iniciativa china: su "filosofía", más parecida a la que tenía
lugar entre los expertos en desarrollo hace 40 años, cuando aún
no había irrumpido con fuerza el neoliberalismo condenado en el
"Consenso de Washington".
El especialista destacó que desde entonces, los países
desarrollados se han "desenganchado" del mundo en desarrollo y
han dejado de lado los proyectos de infraestructura a gran
escala.
Obras como el canal de Suez o el de Panamá, el ferrocarril
que une Berlín y Bagdad son obras del Siglo XX que en la
actualidad parecen grandes proezas, a pesar de que los países
desarrollados son aún más ricos que entonces y -teóricamente-
podrían encarar nuevas acciones de ese tipo.
El proyecto OBOR "representa un gran cambio en la filosofía
del desarrollo" ya que "desde 1980, primero con los préstamos
para ajustes estructurales y mucho más a partir de la caída del
comunismo en la década del 90, las organizaciones para el
desarrollo occidentales adoptaron una filosofía en la que ya no
se trata de construir fábricas o puentes, sino instituciones".
"Aquella era una actitud correspondiente con el clima
intelectual de la era Reagan-Thatcher. Se afirmaba que la razón
por la cual los países no se desarrollaban era porque aplicaban
las políticas incorrectas: si uno privatizaba, desregulaba,
liberalizaba precios y su tipo de cambio, los inversores
vendrían y el desarrollo ocurriría de por sí", advirtió.
Para el columnista del diario The Guardian, se trataba de una
agenda "unilateral e incompleta" y ahora el proyecto chino "nos
trae de vuelta una filosofía que primó anteriormente".
Se trata de una visión según la cual el desarrollo no ocurre
con "los precios correctos, bajando impuestos y desregulando",
sino construyendo rutas, ferrocarriles, puentes y túneles.
"OBOR propone una mirada activista del desarrollo elevada a
una escala que incluye a tres continentes", puntualizó el
comentarista.
El proyecto puede no ser tal como lo pintan, pero aún así los
editorialista del New York Times se mostraron preocupados:
"China claramente busca dominar el sistema internacional. Si
tiene éxito podría ponerle fin al sistema establecido por
Washington y sus aliados al terminar la Segunda Guerra Mundial".
La nota termina con una advertencia sombría para los
norteamericanos y Europa: "no es una exageración afirmar que si
Estados Unidos y sus aliados occidentales se vuelven hacia
adentro, Xi podría prevalecer por default".
Primicias Rurales
NA
May 20, 2017 | Opiniones
Shangai, China, 19 mayo (PR/17) — En los pasillos de la Sial de China -las tierras del taoísmo-, todo el tiempo parecían escucharse los términos “yin” y “yang”, aunque al agudizar el oído se comprendía que se trataba de las palabras “Shin” y “Shank”, denominaciones chinas del garrón y del brazuelo, los cortes más buscados por los importadores.
El garrón, de hecho, es –al menos hasta ahora- el “corte estrella” del negocio, tanto para los importadores orientales como para los frigoríficos argentinos ya que, como sostiene un reconocido exportador, “así como detrás de cada picaña hay un brasileño, detrás de cada garrón que se compra en el mundo hay un chino”.
En la Sial 2017, la tonelada de garrón argentino cotizó arriba de los 4.000 dólares (llegó a alcanzar los 5.300 en 2015) un valor no muy inferior a los cortes de alto valor de la rueda. En definitiva, valores más que aceptables para un mercado internacional deprimido en el que la Cuota Hilton apenas supera los 11.000 dólares.
Además, en el caso del mercado chino, lo que se exporta es carne congelada y sin hueso de animales de categorías de inferior valor, como la vaca conserva.
La predilección de los chinos por el garrón, que es cortado en pequeños cubitos desgrasados, hace que la mayoría de los frigoríficos argentinos destinen casi la totalidad de esos cortes para su exportación a este mercado.
“Exportamos casi todos los garrones y brazuelos que producimos al mercado chino”, aseguraron los exportadores en la Sial China 2017.
Actualmente, Vietnam y Rusia pagan en promedio, por el mismo producto, unos 1000 dólares menos que los chinos.
IPCVA
PRIMICIAS RURALES