En el caso del trigo, las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE’s) acumularon casi 9 millones de toneladas en el período diciembre-enero-febreroMarcelo Manera – LA NACION
Buenos Aires, domingo 8 febrero (PR/26) — El ingreso de divisas en enero, de US$1850 millones, sorprendió por la magnitud del importe y más sorprendió cuáles fueron los productos que influyeron.
Enero se caracterizó por el incremento de los embarques de trigo y cebada, así como por la continuidad de las exportaciones de maíz y productos industrializados de la soja exportación.
En el caso del trigo, las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE’s) acumularon casi 9 millones de toneladas en el período diciembre-enero-febrero.
En diciembre las DJVE’s fueron de 4,56 millones de toneladas, en enero 3,98 millones de toneladas y para febrero solamente 420.000 toneladas. El total de DJVE’s equivalen al 50% del saldo exportable estimado en 18 millones de toneladas.
Uno de los factores que sorprendió al mercado han sido las exportaciones de trigo a China. Nuestro país concretó a fines de 2025 hitos históricos al reanudar exportaciones directas de trigo a China tras 30 años, con embarques iniciales de más de 160.000 toneladas, incluyendo un buque de 65.000 toneladas desde Santa Fe.
Esta apertura busca diversificar mercados ante la alta demanda china y aprovecha una campaña argentina récord estimada de casi 28 millones de toneladas. Incluso las últimas proyecciones consideran que China podrá importar un total de 200,000 toneladas de trigo.
Esta mayor demanda surge porque el trigo argentino es hoy el más barato del mundo: en diciembre de 2025 se consolidaron los primeros embarques, marcando un cambio estratégico en la comercialización. Inicialmente se registraron envíos de 65.000 toneladas desde Timbúes, seguidos por otros de 48.100 y 45.000 toneladas, superando las 160.000 toneladas en total.
China es un importador clave, con proyecciones de compra de alrededor de 6 millones de toneladas para la campaña 2025/26. El trigo argentino compite por precio y competitividad logística, y por este motivo es posible que China pueda incrementar las compras de nuestro país.
Esta apertura se considera vital para diversificar los destinos del trigo argentino, históricamente enfocado en Brasil y el sudeste asiático. Este nuevo flujo comercial posiciona a la Argentina en un mercado de alta demanda, desafiando a proveedores tradicionales de China como Australia y Canadá.
Esta apertura busca diversificar mercados ante la alta demanda china y aprovecha una
campaña argentina récord estimada de casi 28 millones de toneladas
El otro producto que tuvo impacto en el ingreso de divisas del mes de enero ha sido la cebada forrajera, con DJVE’s por un total de 1,74 millones de toneladas. En diciembre se registraron 575.000 toneladas, en enero 892.000 toneladas y para febrero 273.000 toneladas.
La exportación de girasol como semilla fue otro factor que sorprendió al mercado, las DJVE’s continúan en aumento y ya se lleva registrada la cifra récord de 528.000 toneladas, de las cuales 382.000 se registraron para embarque enero. Este es el principal motivo de la firmeza que tiene hoy el girasol disponible, en plena cosecha.
La exportación de girasol como semilla fue otro factor que sorprendió al mercado, las DJVE’s continúan en aumento y ya se lleva registrada la cifra récord de 528.000 toneladas, de las cuales 382.000 se registraron para embarque enero
El aceite de girasol hizo también su aporte con DJVE’s en enero de 109.000 toneladas, al igual que los subproductos de girasol con 174.000 toneladas. De la misma forma la harina de trigo llega a 104.000 toneladas.
Vemos que los principales factores que impactaron en el ingreso de divisas han sido los volúmenes de producción récord de trigo, girasol y cebada forrajera. En un contexto de firme demanda internacional y precios muy competitivos de la Argentina como origen. La gran duda es cómo se comportará el mercado durante el mes de febrero y si se podrán repetir los volúmenes registrados y exportados durante enero.
El autor es presidente de Pablo Adreani & Asociados
El presidente del mercado ganadero Rosgan, Raúl Milano, vaticina el inicio de una «nueva era» para la ganadería argentina en 2026. Con el fin del esquema de precios políticos y una demanda internacional sólida, el sector se encamina hacia un periodo de mayor productividad, integración de la cadena y el uso de herramientas financieras para consolidar la inversión en los campos.
Rosario, jueves 5 febrero (PR/26) — Raúl Milano, Presidente del mercado ganadero Rosgan, sostiene que el nuevo escenario de precios, la demanda internacional y el cambio de paradigma sobre el valor de la carne abren una etapa de mayor inversión, productividad e integración para la cadena de ganados y carnes
La cadena de ganados y carnes argentina atraviesa un momento de inflexión. Un contexto de demanda internacional firme, condiciones favorables en los mercados globales y una revalorización de los sistemas de producción natural se combinan con un consumo interno que sigue eligiendo a la carne como fuente central de proteínas, configurando un escenario de oportunidades para el sector.
El Presidente de ROSGAN, Raúl Milano, afirmó que 2026 se perfila como “el año de la consolidación de una nueva era” para la ganadería argentina. Según su análisis, el cambio más profundo es cultural: quedó definitivamente atrás la idea de que la carne debía tener un “precio político”.
En este marco, sostuvo que los valores actuales de la hacienda no son una mala noticia, sino la condición necesaria para estimular mayor producción, mejorar la calidad de los rodeos y garantizar un abastecimiento más estable y sostenible en el tiempo.
Milano destacó que el productor es el principal beneficiario de esta etapa, con una recuperación real en los precios de la hacienda en pie que supera a la inflación.
A su vez, remarcó la importancia de que esta renta sea reinvertida en mejoras estructurales como alambrados, aguadas, infraestructura de manejo y una mayor implantación de pasturas, con el objetivo de aumentar la capacidad productiva de los campos y ganar eficiencia.
En relación con los sistemas de engorde, el titular de ROSGAN señaló que el feedlot se ha consolidado como un actor central de la cadena, producto de las transformaciones productivas de las últimas décadas.
En este sentido, consideró que la tendencia hacia animales más pesados al momento de faena responde tanto a razones económicas como a la creciente orientación exportadora del sector, que hoy opera sin restricciones significativas y marca el rumbo de los precios.
Respecto de la industria frigorífica, Milano planteó la necesidad de avanzar hacia mayores niveles de integración y coordinación entre productores, feedlots y frigoríficos, con esquemas de aprovisionamiento más previsibles y una distribución más equilibrada del valor agregado a lo largo de la cadena.
Finalmente, el Presidente de ROSGAN destacó el rol de los instrumentos financieros para acompañar este proceso —como el forward ganadero, el warrant ganadero y los mercados de futuros— herramientas desarrolladas junto con la Bolsa de Comercio de Rosario y que serán presentadas en próximos eventos del sector.
Entre la mirada crítica de Juan Filloy y la ironía lúcida de Hebe Uhart, viajar aparece como una experiencia que va mucho más allá de etiquetas: turista o viajero, lo esencial es la forma de mirar, porque incluso a la vuelta de la esquina puede empezar la aventura.
Por Nancy Giampaolo
Periodista, guionista y docente
Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — Al momento de hablar de Periplo, en una entrevista de Ricardo Zelarayán publicada en Clarín en 1975, Juan Filloy dice: “Es un viaje por el patio líquido que es el Mediterráneo, por todas las naciones que bordean el Mediterráneo. Conozco Egipto hasta la presa de Asuán; conozco Tierra Santa como la palma de la mano, Grecia, etcétera. Y vea, he andado a pie. Hay que dejarse de macanas. ¡Esas giras turísticas que lo llevan de la nariz! (…) ¿Usted ha visto la gente que anda en automóvil? Son culones, tienen la cintura pesada. Por ejemplo, en Norteamérica, donde la proliferación del automóvil llega a proporciones catastróficas, la gente no sabe caminar”.
En cualquiera de sus expresiones, habrá exotismo hasta dando la vuelta a la manzana
Años más tarde, a propósito de Turistas, Hebe Uhart, en cambio, reniega de la pretensión de distinguirlos de los viajeros, diciendo que “es algo que suelen hacer los organizadores de viajes o los periodistas diciendo que un turista es una persona a la que llevan a todos lados, mientras que un viajero es alguien que viaja con criterio, pero si bien no se puede negar que hay distintas formas de viajar, no es una diferencia tan tajante, porque a la larga el viajero termina como el turista, dando vueltas por la calle principal de la ciudad que visitó, y esa calle termina siendo como su casa”.
Cada uno tiene su parte de razón o, al menos, el derecho ganado a categorizar a piacere por haber escrito espléndidamente sobre el tema, lo mismo que otros, como Ezequiel Martínez Estrada, quien, con sus textos sobre ciudades de Europa, América Central o Estados Unidos, hace honor anticipado a algo dicho por Filloy en la misma entrevista, “El escritor debe ser una especie de notario público, dar fe del momento en que vive”.
En cualquiera de sus expresiones, de las vacaciones a la búsqueda de aventuras más riesgosas, y casi con cualquier presupuesto dado que incluso caminando podemos cambiar de ambiente y, si somos como Filloy, habrá exotismo hasta dando la vuelta manzana, “camino con tensión helénica”, el viaje desafía a la imaginación.
Su riesgo principal no es tanto perderse o sufrir imprevistos, como volver y sentir, como en Viaje al fin de la noche, que “el resto de las cosas no son sino decepciones y fatigas”.
Cada verano la escena se repite en la Patagonia: bosques en llamas, poblaciones evacuadas, brigadistas exhaustos y funcionarios sorprendidos. El relato oficial suele apelar al cambio climático, a la “imprevisibilidad” del fuego o a causas difusas. Pero la realidad es más incómoda: los incendios que arrasan Chubut, Neuquén y otras provincias del sur no son inevitables; son consecuencia directa de decisiones políticas.
Por el director Ejecutivo de Primicias Rurales.
Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos
Buenos Aires, domingo 1 febrero (PR/26) La evidencia es clara. Más del 90 % de los incendios forestales tienen origen humano. No se trata de rayos ni de fenómenos espontáneos. Se trata de negligencia, falta de control, infraestructura mal mantenida y, en algunos casos, acciones intencionales que prosperan en un territorio abandonado por el Estado.
El cambio climático existe y agrava el problema, nadie lo niega. Sequías prolongadas, temperaturas extremas y vientos intensos convierten cualquier chispa en un incendio descontrolado. Pero el clima no prende el fuego. Lo que hace es exponer brutalmente la falta de prevención y planificación.
Prevención: la política que nunca llega
Argentina tiene leyes, organismos y técnicos capacitados para prevenir incendios. Lo que no tiene es voluntad política sostenida. Los presupuestos destinados al manejo del fuego y al ambiente han sufrido recortes reales significativos y, lo que es aún más grave, una subejecución crónica. El dinero que debería usarse para prevenir simplemente no se usa.
La prevención no da fotos espectaculares ni titulares urgentes. No genera rédito electoral inmediato. Por eso se posterga. Se desfinancia el manejo del combustible vegetal, se abandonan cortafuegos, se debilita la vigilancia temprana y se deja a los territorios librados a la suerte. Luego, cuando el fuego avanza, se declara la emergencia y se improvisa.
Infraestructura eléctrica y riesgo ignorado
Un aspecto casi ausente del debate público es el mantenimiento del tendido eléctrico que atraviesa bosques y zonas rurales. Las normas obligan a despejar vegetación, revisar líneas y transformadores, y evitar fallas que puedan generar chispas. Sin embargo, el control es débil, fragmentado y poco transparente.
En un contexto de sequía extrema, una línea mal mantenida puede ser el disparador de un incendio devastador. No es una hipótesis: es un riesgo conocido. Pero fiscalizar cuesta, y prevenir no vende.
Brigadistas y guardaparques: héroes precarizados
Mientras tanto, quienes sostienen el territorio —brigadistas y guardaparques— trabajan en condiciones inaceptables. Contratos temporarios, salarios bajos, falta de equipamiento y escaso reconocimiento institucional. Se los convoca como héroes cuando el fuego avanza, pero se los abandona el resto del año.
No hay política ambiental seria sin trabajadores ambientales protegidos y jerarquizados. Todo lo demás es discurso.
Minería vs. preservación: el conflicto de fondo
El desinterés por la protección ambiental no es casual. En muchas provincias, la preservación de bosques, reservas y parques nacionales choca con intereses extractivos, especialmente mineros. Para los gobiernos de turno, el ambiente suele ser visto como un obstáculo al “desarrollo”, nunca como una condición básica para la vida y la economía futura.
Mientras se discute flexibilizar controles ambientales y habilitar proyectos extractivos, los organismos de protección pierden presupuesto, personal y poder de control. El mensaje es inequívoco: la naturaleza es negociable.
El fuego como síntoma
Los incendios no son la causa del problema, son el síntoma. El síntoma de un Estado que llega tarde, que no ejecuta lo que promete y que considera al ambiente una variable secundaria. Pero los bosques no esperan, el fuego no negocia y las pérdidas son irreversibles.
¿Se podrían minimizar los incendios? Sí, de manera contundente. Con prevención real, ejecución total del presupuesto, control efectivo de la infraestructura, fortalecimiento de brigadistas y guardaparques, y una política ambiental que no se subordine a intereses de corto plazo.
El fuego no es inevitable. Lo inevitable, hasta ahora, ha sido la falta de decisión política para evitarlo.
Primicias Rurales – Director de PR Ing. Agr. Pedro A. Lobos
Es difícil enmarcar la reciente visita de Javier Milei a Mar del Plata, la capital del verano argentino, fuera de la dimensión electoral, aún cuando restan casi dos años para que ponga en juego su deseo reeleccionista.
Por Javier Calvo
Foto: El presidente Javier Milei participó de la Derecha Fest en Mar del Plata | Presidencia
Buenos Aires, domingo 1 febrero (PR/26) — Es difícil enmarcar la reciente visita de Javier Milei a Mar del Plata, la capital del verano argentino, fuera de la dimensión electoral, aun cuando restan casi dos años para que ponga en juego su deseo reeleccionista.
Es cierto que el mileísmo escenifica estos viajes presidenciales inhabituales por la geografía de nuestro país como parte de un “tour de la gratitud”, en referencia al apoyo recibido en las legislativas de octubre.
Esa idea resulta en la excusa perfecta para sostener la clásica estrategia de la campaña permanente, según la cual los gobiernos mantienen durante la gestión tácticas electoralistas para nutrir su capital político. Máxime si se exponen ante la opinión pública con medidas polémicas. En el fondo, hay que decirlo, Milei y su asesor en la materia, el cabizbajo Santiago Caputo, no inventaron demasiado al respecto.
Acaso lo más curioso, tampoco novedoso, sea que estos primeros pasos de proselitismo inocultable se desarrollen en territorios amigables, por llamarlos de alguna manera. Antes Córdoba, ahora Mar del Plata y próximamente Mendoza, son destinos nacionales donde LLA arrasó en los comicios de hace tres meses.
Más allá de que esa decisión intenta evitar en esta etapa conflictos callejeros con el amplio sector social crítico del Presidente (las pocas encuestas serias que hay divide por mitades la imagen de Milei), lo llamativo es que el oficialismo avanza sobre jurisdicciones gobernadas por aliados.
En Mar del Plata, como en el resto de Buenos Aires y otras provincias, consiguió que el PRO gobernante se sometiera a LLA. Lucen desagradecidos con Guillermo Montenegro, el intendente con licencia por asumir como senador bonaerense, a quien funcionarios nacionales sindican como “desesperado” por llegar al Gabinete libertario.
La cooptación del PRO es un ensayo de clínica política interesante. Sobre todo por la tensión en la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri buscará ser reelecto y la hermanísima presidencial tiene definido plantarle batalla.
En esa partida de ajedrez también se exhibirá la elasticidad de la aparente “pureza” violeta, que tanto promociona la gente de Karina Milei. ¿Eso inhabilitaría a Patricia Bullrich para que enfrente a Macri en CABA? ¿O a Diego Santilli en la carrera hacia la gobernación bonaerense? Ya está presente ese debate en el oficialismo.
La UCR gobierna Mendoza, el próximo destino de Milei, desde hace mucho tiempo. Pero Alfredo Cornejo debió calzarse la peluca para mantenerse como interlocutor privilegiado de la Casa Rosada. Eso de poco sirvió para que, contra su voluntad, el ex ministro Luis Petri haya encabezado la boleta conjunta -violeta- y se encarame para sucederlo.
Otros radicales con peluca también se sienten mal pagos, como los cordobeses. Tanto cuando hace unas semanas giró por Córdoba capital o recientemente por el Festival de Jesús María, Milei los ignoró.
Idéntica actitud tuvo con Martín Llaryora, el mandatario del peronismo cordobesista. Otro de los que le brinda respaldo en el Congreso y hasta lo asistió con los dólares que la provincia consiguió con la emisión de deuda en el exterior.
En esta suerte de Plan Caníbal, en el que Milei se alimenta de los que más lo ayudan, habrá que ver cómo el Gobierno administra los platos del menú. No sea cosa que algunos ingredientes lo indigesten a la hora de las leyes que quiere aprobar en el Congreso. Acá, nunca se sabe.
La falta de lluvias en las principales zonas productivas de Argentina empieza a introducir una prima climática en los precios de los granos, en un contexto global todavía dominado por altos stocks y fuertes movimientos comerciales. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analiza cómo la incertidumbre climática local y la dinámica internacional están redefiniendo las oportunidades de comercialización.
Rosario, Santa Fe; 27 de enero (PR/26) .-– El mercado agrícola argentino volvió a mirar al cielo. Tras dos semanas de clima cálido y seco, la preocupación por la evolución de los cultivos comenzó a ganar protagonismo y a darle mayor firmeza a los precios, especialmente en soja.
El impacto del déficit hídrico se hace sentir, sobre todo, en la soja de segunda y en zonas como el sur de Córdoba y el oeste bonaerense. Aunque los maíces tempranos están bastante avanzados y los tardíos aún tienen margen de recuperación, la soja enfrenta un escenario más ajustado, con los modelos climáticos mostrando señales contradictorias sobre el regreso de las lluvias en febrero.
“El mercado empezó a incorporar una prima climática porque la falta de agua ya dejó de ser un riesgo teórico y pasó a ser un factor concreto en algunas regiones clave”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En este contexto, quienes vienen retrasados en su estrategia de ventas encuentran una ventana de oportunidad. Sin embargo, la incertidumbre productiva también puede ralentizar las decisiones comerciales.
“Los precios actuales ya fueron recorridos varias veces. Por eso, aun con algo más de firmeza, el productor duda en vender porque el clima seco deja un signo de pregunta sobre cuánto va a terminar cosechando”, agrega Romano.
En maíz, la condición de los cultivos también se deterioró por la falta de lluvias en el centro y sur del país, aunque el norte recibió precipitaciones justo a tiempo para la cosecha. A esto se suma la amenaza de la chicharrita en Santa Fe, que está forzando a pasar lotes a soja y podría encender alertas en el mercado.
En trigo, la dinámica es distinta: los embarques están muy activos, con casi 1,9 millones de toneladas nominadas, el doble del promedio histórico. Sin embargo, la producción récord y los problemas de calidad, con bajos niveles de proteína, presionan los precios a la baja, aun cuando la demanda externa se mantiene firme.
El escenario internacional: abundancia, comercio y energía
A nivel global, los precios siguen condicionados por una oferta abundante y por el reacomodamiento de los flujos comerciales, en especial en soja.
China ya cumplió su compromiso de comprar 12 millones de toneladas de soja estadounidense y ahora se espera que vuelva a volcarse a Sudamérica, donde Brasil concentra casi el 74% de sus importaciones. Sin embargo, la logística brasileña y el volumen de soja ya comprometido desde Estados Unidos podrían presionar los precios del poroto sudamericano en los próximos meses.
“Estados Unidos ya colocó mucho volumen con destino a China para los próximos meses, y eso puede quitarle espacio a Brasil justo en plena cosecha, generando presión bajista sobre los precios”, señala Romano.
Brasil, por su parte, comenzó la trilla de soja con buenos rindes, mientras que el maíz de segunda apenas inicia su siembra. Aunque todavía no se habla de retrasos significativos, el mercado sigue de cerca la evolución de la safrinha.
En maíz, las exportaciones estadounidenses sorprendieron al duplicar lo esperado, con más de 4 millones de toneladas vendidas en una sola semana, impulsadas también por una mayor demanda de forraje en China. Este dinamismo refuerza la competencia global para los exportadores sudamericanos.
El trigo, en tanto, encontró sostén en los riesgos climáticos del hemisferio norte. Las olas de frío extremo en Estados Unidos y Rusia ponen en duda parte de la cosecha de invierno, mientras que grandes compras de países como Arabia Saudita y Argelia sostienen la demanda. En este último caso, Argentina aparece bien posicionada por sus precios competitivos.
A esto se suma un factor macro relevante: el petróleo subió cerca de 3% por sanciones a Irán y problemas de oferta, lo que da respaldo a los aceites vegetales y los biocombustibles, y el fortalecimiento del real brasileño encarece la mercadería de ese país, mejorando la competitividad estadounidense.
Con precios internacionales todavía presionados por la abundancia de oferta, el clima volvió a convertirse en el principal sostén del mercado argentino. “Hoy el clima es el factor que puede torcer la historia de una campaña que, en lo productivo, venía muy bien. Esa incertidumbre es la que está poniendo un piso a los precios y reabriendo oportunidades de venta”, concluye Dante Romano.