La economía política, las memorias, la agricultura y la educación en la visión de Manuel Belgrano por Eduardo Vadell

La economía política, las memorias, la agricultura y la educación en la visión de Manuel Belgrano por Eduardo Vadell

Para Manuel Belgrano, la agricultura era la base indiscutible de la riqueza nacional, concibiendo al campo como el motor productivo y moral de la patria. El prócer consideraba que la tierra cultivada y el trabajo de sus labradores constituían el verdadero tesoro de los Estados, una fuente de prosperidad que solo alcanzaría su máximo potencial mediante el impulso definitivo de la educación pública y la enseñanza técnica.

 

Por Eduardo Vadell   

Especial para Primicias Rurales

Doctor en Biología e historiador, Eduardo Vadell es un destacado investigador, escritor y conferencista argentino, reconocido especialista en la vida y obra del prócer Manuel Belgrano. Se desempeña como vicepresidente y miembro fundador de la Asociación de Estudios Históricos Manuel Belgrano, con sede en Buenos Aires.

 
 

La influencia de la fisiocracia

 
 

Buenos Aires, 20 junio (PR/26)  — En 1797, quien creará la bandera que nos distingue, Manuel Belgrano, escribe una Memoria y traduce del francés, del médico François Quesnay, “Máximas Generales del Gobierno Económico de un Reyno Agricultor”.

Del mismo año es la traducción de “Principios de la Ciencia Económico Política”.

Quesnay era el fundador de un pensamiento novedoso en su tiempo: la fisiocracia, a la que Belgrano, y muchos adscribían.

Esta novedosa formulación de la producción concebía la tierra como base de la riqueza, la agricultura y su industria.

Pertenecía Belgrano a este pensamiento y seguirá a su maestro Campomanes, quien asevera, adelantándose más: “La auténtica riqueza de los pueblos se halla en la inteligencia” y, “el fomento de la industria se encuentra en la educación.”

Belgrano será fiel de igual modo a Gaspar Melchor de Jovellanos, estudioso de las costumbres, la política y el arte, así como de la naturaleza, y como funcionario de Carlos III.

Nuestro prócer fue un estudioso de Adam Smith, autor de “Las Causas y Origen de la Riqueza de las Naciones”.

Al fin, nuestro héroe dará un ejemplo sencillo sobre de qué trata la libertad de comercio, que en términos simples es: “El comerciante debe tener libertad para comprar donde más le acomode (…) Extracto de la pluma del joven prócer.”

Y él contaba con la experiencia de haber actuado como Secretario Perpetuo del Real Consulado; y había redactado las Memorias del Consulado (…), que se leían en el Cabildo con regularidad desde 1794; a la par, era periodista…

El estudioso economista e historiador Horacio Gregoratti deposita sobre la superficie del cosmos del primer economista del país, que también Belgrano traduce y adopta los conceptos de Adam Smith, Genovesi y Galiani, los cuales, entre otros, influyeron en aquel pensamiento fisiócrata del Patriota.

 
 

Visiones de cambio y oposición monopolista

 

La traducción de los “Principios (…)” del médico francés Quesnay, de 1797, está dedicada a don Pedro de Melo de Portugal y Villena, virrey del Río de la Plata, y primer iniciador de una confrontación contra los comerciantes monopolistas.

Para esta obra de trascendencia colaboró Dupond de Nemours, a quien Belgrano conocía por lecturas. Entre las fuentes también están Turgot y Gourmay.

Al nombrar el virrey al futuro triunfador de Tucumán, Capitán de las Milicias Urbanas de Buenos Aires el 7 de marzo de 1797, surge una esperanza de cambio…

Pero lamentablemente don Pedro de Melo falleció en abril del mismo año, y los Jefes sucesores del Virreinato no admitirían una apertura semejante, ante las nuevas ideas europeas.

Belgrano pregonó la trilogía “propiedad, libertad y seguridad”.

Es la misma idea que nos recuerda Gregoratti cuando refiere que Belgrano había leído en Europa a muchos autores, entre ellos a John Locke que enuncia el concepto.

Argumenta que para el maestro de los fisiócratas, Quesnay, “el orden gobierna la propiedad y la propiedad gobierna la libertad”. Un análisis de esto llevaría varias páginas y no arribaríamos más que a un asentimiento de la misma idea.

 
 

La verdadera riqueza de la nación

 

 

 

Al lo traducido de Quesnay en “Principios (…)”, el Vocal de Mayo añade al redactar la Memoria de 1797 lo siguiente: “El valor de los Estados no consiste en el del Tesoro Público, sino en la cantidad de fanegas de tierra bien cultivadas (…) este principio (está) aplicado a los agricultores y todo el mundo sabe que este (país) es uno de ellos.

Si alguno hubiese que lo dudase, eche la vista a los innumerables cueros que han salido de su campo (…). Decidamos que tenemos tierra a propósito para el cultivo propuesto y que las más convenientes son las que tienen humedad habitual” escribe Belgrano en líneas bien conocidas por casi todos.

Con esta argumentación, resumida, Belgrano acusa sobre dónde está la verdadera riqueza de las naciones, y en particular la nuestra.

Esa riqueza estuvo a la vista siempre y no nos dábamos cuenta de ello.

Solo era necesario enseñar e instruir al hombre para tomar beneficio y cuidar esas fuentes: las tierras (y lo que ellas implicaban) y a la mano de obra física e intelectual, los hombres y mujeres de quienes se quería (él quería) limpiar de toda holgazanería e ignorancia…

Concedía a Belgrano la herramienta adecuada para un mensaje trascendente, habida cuenta que lo que aportaba al vencedor de Salta y Tucumán, pesaba para el mejoramiento personal y comunitario de sus conciudadanos.

 
 

El combate a la ociosidad y el amor al trabajo

 

Manuel Belgrano lo explica años antes, en la Memoria sobre el establecimiento de Curtiembres, de 1802: “(..) uno de los mayores males que padece el comercio (…)”; sigue a renglón aparte: “(..) son la ociosidad, y la polilla (…)”.

Contra esto último ha recomendado a las autoridades contratar seis especialistas de Irlanda, o enviar a seis a aprender en Europa, así como él ha intercambiado opinión con los Consulados de la Habana sobre esto.

Más adelante en esta Memoria de 1802 pone el acento en el “amor al trabajo”, hábito bueno que reportaría utilidad en las operaciones de las curtiembres.

“Con lo cual -dice- se desterraba la cruel peste de la holganza, y al mismo tiempo se les proporcionaban medios para subsistir, y vivir con comodidades de donde resultaría el fomento de la población (…)”.

“El Curtido pues (…) desterrará la ociosidad, y veremos volverse manos laboriosas, las que hoy yacen (en) la mayor languidez (…) ayudémoslas, no nos contentemos con llorar su miseria, con vituperar su desidia, enseñémosles a trabajar (…)”. Este ejemplo que pone Belgrano, de un tema que conocía perfectamente, es para todo trabajo y empleo.

Pese a que Belgrano no dejaba de acertar, siempre tuvo él quien se riera de sus sueños. ¡Soberana injusticia impaga! Nuestro héroe tuvo que hacer frente, como nos cuenta su descendiente Mario Belgrano, a un espíritu estrecho aún entre sus conocidos y amigos en el Consulado.

Mario Belgrano transcribe una nota que redactó su ancestro en 1802: “Siempre las grandes obras presentan grandes dificultades para ejecutarse, y la mayor de todas es que aquellos que las deben emprender o cooperan a ellas (o) son movidos por el espíritu de partido o interés, y no quieren otro resultado más que su particular utilidad, dejando a un lado el beneficio general (…)”. La nota es más larga y se refiere a la construcción de un muelle, que era imprescindible…

 
 

La escuela de dibujo y proyectos educativos

 

Vadell y Belgrano juntos. Recreación de IA

 

El dibujo era esencial para el aprendizaje desde temprano en la vida, y seguramente tuvo Belgrano suficientes rudimentos.

De regreso a Buenos Aires, y ya como Secretario del Real Consulado de Buenos Aires (recién creado en 1794), concibe la Escuela de Dibujo, inaugurada el 26 de marzo de 1799.

Nos cuenta Roberto Elissalde: “vivía en Buenos Aires un tallista y escultor español quien pudo reclutar algunos niños y jóvenes interesados en esta escuela, José Antonio Gaspar Hernández, a quien se le debe en parte el Retablo de la Catedral de la Ciudad, así como diferentes imágenes “de bulto”.»

La escuela tuvo efímera vida: en abril de 1800 llega la Real Orden que impedirá proseguir.

El texto resultaba elogioso, pero (…) en vistas “de las graves urgencias del Estado”, no se podía: Imposible emplear 300 pesos: los cálculos de Belgrano apenas superaban escasos 280 pesos…

Belgrano ejemplar, alquiló un espacio en una casa por 12 pesos, pero lo primitiva idea era la de hacerla funcionar en el edificio del Consulado, en una habitación donde nuestro prócer quería ver funcionar la primera Escuela de Náutica.

Él mismo visitaría ambos trabajos y emprendimientos en desarrollo.

El dibujo era esencial como materia práctica de aplicación en náutica, en arquitectura (se preveía una Escuela), diseño, en los estudios naturales, en estrategia de guerra; mapas; planos, además… un joven no podía desconocer cómo retratar o pintar una composición, paisaje, paradero u objeto.

 
 

Semillas del pensamiento ilustrado

 

Belgrano había fundado la Escuela de Náutica; la de Geometría y la de Dibujo -todas cerradas para 1803- y había propuesto la creación de la Academia de Comercio, la de Arquitectura y Perspectiva, y el proyecto de una escuela de Agricultura y otra de Hilandería, según el modelo de Ilustración de Campomanes.

Halperín Donghi en “El Enigma Belgrano” lista en su Cronología un recordatorio: 1795. En las Memorias anuales, “Fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio”, y crear escuelas que fomenten profesionales.

“1799. A instancias de Belgrano, el Consulado integra las escuelas de Náutica, Matemática y “Geometría, arquitectura, perspectiva y todas las demás especies de dibujo”.

Pero la semilla fue sembrada a tiempo y en 1815 -nos recuerda Roberto Elissalde en “Primer Funeral de Belgrano, La Nación 11-7- 2020”, una nueva Academia de Dibujo fue fundada por el fraile periodista Francisco de Paula Castañeda, al frente del Despertador Teofilantrópico (…).

Desde donde es hoy La Recoleta, dispuso de alumnos, y éstos ganaron un premio, al cual el Padre Castañeda puso coto de no ser embolsado en razón seguramente de la virtud debida y al desprendimiento.

Desde ese medio periodístico, que no ahorraba crítica a nadie (El Despertador …), surgió la infausta noticia de la muerte de Belgrano, fue el primero a los tres días del óbito.

Gracias al Padre Castañeda la sociedad, cuya atención estaba puesta en la anarquía del Año 20, y sobre quién de tres era Gobernador de Buenos Aires, supo sobre esta infausta muerte.

Manuel Belgrano murió pobre, en el ostracismo… pero con ideales, éste hizo donación total de sí (transcrito a modo de elegía de Castañeda en un poema publicado en El Despertador (…).

 
 

La escuela, y la educación sobre todo, después de Dios

 

Escuela y las escuelas quizá debían ser los nombres más frecuentes en este artículo.

Es quizá el término e institución más comúnmente hallable en los pueblos, y una de las palabras más amadas por Belgrano, quien escribió: “He creído de mi honor y de los deseos que me inflaman por la prosperidad de mi patria, destinar los expresados cuarenta mil pesos en que se enseñe a leer, la aritmética, la doctrina cristiana, los primeros rudimentos de los derechos y obligaciones del hombre en sociedad de ésta y haga el gobierno que la rige; en cuatro ciudades (…)”.

Escuela deriva del griego skholé, es decir “recreación”, “holganza”, pero el término evolucionó a signar un sitio en dónde aprender ya que el estudio fue en la antigüedad clásica considerado una noble actividad del pensamiento solo disfrutable en tiempo de paz y libre, diferente a la labor por obligación y/o de fuerza.

Belgrano fundó varios centros de enseñanza en cada pueblo o villa que visitaba, además de en Buenos Aires, pero cuando recibió el premio por la Batalla de Tucumán, llegó a lo que él quería.

El premio concedido por el Gobierno a Belgrano por las victorias fue tema para muchas historias, y se materializó en el sueño del héroe: las escuelas -aunque con lapsos de fundación bastante extensos, -hasta cerca de 190 años entre la primera y la última-.

La sola mención de su memoria hace referencia al amor y apasionamiento que Belgrano tenía por la educación de las mujeres y los hombres de su patria.

Le fue además obsequiado un sable de lujo y dos pistolones de una factura de compañía inglesa muy afamada.

Ese amor y dedicación a la enseñanza y a la creación de escuelas, en un territorio tan extenso como el argentino, fue emulado por muchos grandes maestros a través de la historia, y de todas las Américas.

Lográndose con este ejemplo la construcción de una nación que en este campo fue exportadora de la educación pública de todos los niveles, libre y gratuita.

 
 

El destino de las cuatro escuelas

 

Se trata al fin del premio por las victorias de Tucumán y Salta con que la Asamblea del Año XIII otorgó a Belgrano: Cuatro escuelas de Primeras Letras.

Estas fueron, la de Jujuy, 1815-1817 –finalizó en su función en ese año 17); la de Tucumán: s/terminar; la de Tarija: ca. 1967; y la de Santiago del Estero: ca.1998) (son años de comienzo, hay otras fuentes que difieren en cuanto a las fechas).

Señala Eduardo Trigo O´Connor d´Arlach que la Escuela de Tarija, en 1967, cumple en parte con la donación hecha por Belgrano.

En enero de 1974 se resolvió la donación del edificio de esta escuela al gobierno de Bolivia para que sea sede de la “Escuela Argentina Manuel Belgrano” en la ciudad de Tarija.”

Un hombre que regala así su trabajo y tiempo a un país, en formación, tiene explicación por el fenómeno de la deriva de los valores espirituales, no solo por causas puramente humanas.

El Reglamento conocido con que el Prócer dotó a las escuelas está fechado en Jujuy el 25 de mayo de 1813, y consta de 22 artículos.

Por la profundidad y modernidad para la época, vale ahondar en el tema, y en el reglamento en sí, más de lo que aquí se puede.

 
 

La educación de la mujer y la agroindustria

 

No es posible trazar algo sobre la educación, sin mencionar a la mujer. Es algo que admirarán y tomarán Sarmiento y otros en el futuro, que ven por maestro a Belgrano.

A la mujer asignaba nuestro héroe la educación de los niños. De cada una de ellas se espera la forma en que sus hijos asumen el espíritu del futuro ciudadano.

Existe una mención de Belgrano sobre esto en su “Autobiografía”.

Sentencia enfático que se impone una puesta en funcionamiento de escuelas gratuitas para niñas donde se enseñaría doctrina cristiana, a leer, escribir, coser, bordar, e inspirar amor al trabajo, contra la tan perjudicial ociosidad.

Existía en Buenos Aires hacia 1810 la Escuela pública para niñas, llamada de San Miguel, casi enteramente dedicada a huérfanas, en que era también huérfana la maestra.

Las demás escuelas para niñas estaban sufragadas por las familias más acomodadas.

Los niños eran educados en sus casas y en escuelas hasta que pudieran, los menos, ingresar en el Colegio de San Carlos.

Consciente de esta situación, nuestro prócer quería agilizar el sistema y en cuanto supo de la escuela lancasteriana, se entusiasmó en aplicarla como medio rápido de alfabetización.

No logró implementar el sistema de Joseph Lancaster, en que algunos alumnos avanzados enseñaban y monitoreaban a subsiguientes educandos (sistema mutuo de enseñanza), aunque lo promovió.

Propone, a poco de llegar al Consulado de Buenos Aires, la puesta en práctica de estas escuelas de hilandería y demás artes manuales, y hasta en sus Memorias del Consulado, cuando refiere sobre el cultivo y uso del lino.

Vislumbra en esta agroindustria ocupaciones para hombres y también mujeres (era esto novedoso en la época).

En general, las ideas de Belgrano causaban hilaridad entre sus pares, porque no comprendían la importancia de su pensamiento…

Todo esto con el fin de barrer y quitar de cuajo la “holgazanería del Virreinato” -expresión aquí resumida que toma de Campomanes-, y con potestad de conducir a la mujer a la miseria o a los vicios, sin beneficio de matrimonios, ni de hijos-.

Para estos fines, y el cuidado de Belgrano por la educación de la mujer, escribió artículos gracias a las facilidades que ofrecía la prensa.

Fue más allá de la obtención útil al Estado de estos beneficios: dirigió sus esfuerzos al mejoramiento social, comunitario y de la familia bien constituida.

 
 

El periodismo como arma de ilustración

 

Antes y después de 1810 los hombres de Mayo insistieron en la educación mediante artículos periodísticos: Belgrano, mayormente desde el “Correo de Comercio”; Juan Hipólito Vieytes (primer periodista patrio) en el “Semanario de Agricultura y Comercio”; Mariano Moreno en la “Gazeta de Buenos Aires”. Otros, como Bernardino Rivadavia, desde documentos oficiales.

Empero, a quien más se le debe en educación y en número de artículos con la palabra “Educación (…)”, “Agricultura”, y aquello del laboreo de la tierra por título, es ciertamente a Belgrano, antes y durante el período independentista.

No bien partió al frente de la Expedición al Paraguay (1810) ya había realizado una fuerte donación de libros de la biblioteca personal, para la Biblioteca Pública fundada por Mariano Moreno, la que se alojó en el Cabildo en la segunda mitad de 1810.

Se convirtió esto de las donaciones a la Biblioteca localizada en el Cabildo como una suerte de clásico para los bienvenidos personajes.

Asimismo, para los que partían de este mundo, como el caso del legado de libros que hace don Martín Joseph de Altolaguirre en 1813, antes de ser sepultado en la Cripta de las Reliquias en la Iglesia del Pilar, de los recoletos, ocurrió otro tanto.

El libro, en aquella época, era un artículo suntuoso, un elemento de la cultura superior, muro y camino de civilización.

Mientras que hoy el contenido se almacena en un chip, pen-drive… aunque no deja de ser una ventaja, al fin se almacena en un algoritmo puntual no siempre accesible para todos…

 
 

La extensa obra escrita de un líder

 

 

En vísperas de la Revolución de Mayo de 1810, Belgrano publicó “Origen de la Grandeza y Decadencia de los Imperios”.

Y valga aquí la mención de la autoría de las varias Memorias hasta 1809.

Además, fue autor del Reglamento para el Régimen Político y Administrativo y Reforma de las Treinta Misiones, escritas durante la Campaña al Paraguay (1810); autor también de Oficios, Proclamas, de la mencionada Autobiografía, de cientos de cartas, de las traducciones; de los Reglamentos de Escuelas; del quehacer periodístico en El Telégrafo Mercantil, el Correo de Comercio. Solo en el Correo de Comercio (…) escribe varios artículos bajo el título, parcial o entero, de Educación.

Es desde el Telégrafo (…) que Belgrano da noticia sobre actualidades de las Islas Malvinas; sobre los barcos y buscadores de lobos marinos, en 1801 y 1802.

Desde sus páginas -señala Alonso Piñeira- colaboraron figuras como Juan José Castelli, Julián de Leiva, Luis José Chorrarín, Domingo de Azcuénaga y Juan M. de Labardén.

El Semanario de Agricultura brilló por sus actualizaciones y fue elogiado desde España.

El Correo de Comercio se puede resumir de los datos de A. Piñeiro: en sus números tocó diversidad de temas: educación, estadística, economía, asuntos rurales, medicina, movimiento naviero, geografía, etnografía, arboricultura, y política.

“Era, como todos los periódicos de la época, un órgano de opinión y difusión antes que de noticias.”

Con la circulación de la prensa escrita Belgrano buscaba dos objetivos –y de allí la importancia y énfasis en ella- sustraer a Buenos Aires de la influencia perniciosa de publicaciones ajenas a la Capital y a la unión con las provincias.

Como segunda instancia, a la necesidad de adelantar en las ciencias, así, la agricultura, la industria y el comercio, gracias a los artículos de fondo que difundían nuevas tendencias y técnicas. Estaban (y están aún) estos rubros estrechamente vinculados a la prosperidad del pueblo.

 
 

La denuncia de la ignorancia en las escuelas

 

Son substanciales para todas las instituciones de entonces los artículos que publica, uno el 17 de marzo de 1810 y el otro del 24 del mismo mes y año.

Desnuda el estado penoso de las escuelas inmersas y dadas “a la ignorancia misma, y quien sabe, a los vicios”, y si no había escuela en los campos, así se vivía sin ley, sin rey ni religión.

Que mejor vivían los Pampas ya que ellos gozaban de: “(…) con qué gobernarse, conocen una autoridad que los ha de premiar o castigar si faltan a ella (…)”.

Agrega Belgrano, rematando contundentes conceptos: “Hubo un tiempo de desgracia para la humanidad en que se creía que debía mantenerse al pueblo en la ignorancia, y por consiguiente en la pobreza para conservarlo en el mayor grado de sujeción…

…pero esa máxima injuriosa al género humano se proscribió como una producción de la barbarie más cruel y nuestra sabia legislación jamás, jamás la conoció”.

Fue al principio de 1810, y Belgrano apenas si conocía el país y la gente que lo habitaba, pese a sus arrojos.

Blandía convencido la espada del entendimiento entre las distintas autoridades de las instituciones del antiguo virreinato (la Justicia, la Iglesia y los Cabildos).

Contribuirían a instalar el concepto sobre “(…) la enseñanza es una de sus primeras obligaciones para prevenir la miseria y la ociosidad y que de no cumplir con un deber tan santo faltan a todos los derechos y se hacen reos ante Dios y ante la sociedad”.

 
 

La sagrada obligación de los padres y magistrados

 

Aún siendo él una voz principal en el Consulado y el Cabildo, pecaba de ingenuo: “Obliguen los jueces a los padres a que manden sus hijos a la escuela, (…)…

…y si hubiere algunos que desconociendo tan sagrada obligación se resistieren a su cumplimiento, como verdaderos padres que son de la patria, tomen a su cargo los hijos de ella…

…y pónganlos al cuidado de personas que los atiendan y ejecuten lo que debían practicar aquellos padres (…)”

Presuponía el líder del Éxodo Jujeño, que ya estaba instituido y firme el ser moral de todos los hombres que jerárquicamente conducirían al pueblo, que tenían la educación de sus cargos…

Que tanto los participantes de los Cabildos, los Jueces y sacerdotes a una responderían al llamado, y que sí las escuelas serían sufragadas y mantenidas por las villas o pueblos.

No sucedió de forma tan literal…

 
 

Educar sin descanso con artículos de la prensa

 

Ese año fundacional de 1810 Belgrano trabajó sin descanso y a destajo e hizo del Correo de Comercio su mejor arma, confiriendo las implicancias e importancias sociales que la nación en formación requeriría inevitablemente.

Mucho ya lo había adelantado en esquema en la Autobiografía y en las Memorias consulares.

Al fin, en el Correo es concreto, y abroga por la educación de la mujer con reciedumbre, y sobre la igualdad de los géneros.

Llega Belgrano a un pináculo entre la importancia que da a la escuela y la que concede a la prensa, que escribe un artículo para el Correo de Comercio sobre la educación, titulado Metafísica.

Y aunque no aborda los temas religiosos a un nivel teológico avanzado, bastante fue tema delicado en ese tiempo, y también de hoy en día.

Seguimos a Alonso Piñeiro en la transcripción (partes) de dos artículos aparecidos en el Correo de Comercio números 22 y 23, del 28 de julio y 4 de agosto de 1810, respectivamente:

“ (…) después de haber demostrado a los discípulos que Dios existe, que el Universo es obra suya; que Él gobierna por su poder y sabiduría; que de Él proviene el bien, y el mal de nosotros; que en nosotros hay un alma,(…) ¿no sería utilísimo, lo repetiremos, que se les enseñasen los fundamentos de nuestra Santa y Sagrada Religión? (…) Ciertamente diríamos entonces que nuestra juventud habría empleado un año con el mayor provecho para sí y para lo general del Estado” .

Luego termina Belgrano el texto citado: “Así se habrán llenado los objetos sublimes de la metafísica, y desviándose de nuestras escuelas tantas cuestiones ridículas e impertinentes, que son el oprobio de la razón

…y que sólo sirven para confundir los talentos privilegiados, o acaso arredrarlos del estudio con perjuicio de la causa pública”.

 
 

El carácter fisiócrata y el futuro de la tierra

 

 

La importancia que concede Belgrano a la agricultura y a quienes a ella se dedican es ciclópea.

De lo que depende el desarrollo económico del país, por lo cual, prioridad le da al Agro, el cultivo de vegetales y demás productos de la tierra.

Devela así una vez más, el carácter fisiócrata, el concepto economista y naturalista de la tierra, como se insiste cada vez que se habla de Belgrano, del labrador, del cultivador…

Al fin, de los temas y valores que nos vinculan con los valores en cuanto a lo productivo y moralmente elevado.

No deja de ser interesante cómo el movimiento Romántico ha influido también en la profusión de las “simples” (plantas), del Nuevo y Viejo mundo y cómo se volvían a estudiar.

Se insertaban “las plantas útiles y las exóticas”, “los vegetales curiosos” en la economía política, la agricultura e industria del momento.

Estos argumentos no sólo se advierten en los artículos, producción posterior de Belgrano, sino en las Memorias.

Esta importancia, como notamos en las Memorias, incluye todo para Belgrano: los frutos del país y el destino, sea la ciudad o el campo, producción, y al labrador y su familia; a la exportación, los depósitos, el estado de los caminos, construcciones y pueblos; las naves, el detalle…

Por Eduardo Vadell, especial para Primicias Rurales
Granos: tras la fuerte caída previa, la soja encuentra piso y el trigo diciembre ronda los USD 210, mientras el maíz sigue bajo presión

Granos: tras la fuerte caída previa, la soja encuentra piso y el trigo diciembre ronda los USD 210, mientras el maíz sigue bajo presión

El mercado agrícola se estabiliza y se independiza de la volatilidad del petróleo, devolviendo la atención al clima y a las proyecciones globales.

 

 

Buenos Aires, miércoles 16 mayo (PR/26)  — El mercado de granos entra en una etapa de consolidación y comienza a desacoplarse de la volatilidad energética provocada por los conflictos geopolíticos en Medio Oriente.

Según Dante Romano, investigador de la Universidad Austral, los precios encontraron un escalón inferior pero los operadores vuelven a concentrarse firmemente en los fundamentos agrícolas tradicionales.

En Estados Unidos, las lluvias llegaron a las principales zonas productivas y disiparon el riesgo climático que sostenía los valores de los commodities en las semanas previas. Por su parte, el último informe del USDA no aportó grandes cambios para la oleaginosa norteamericana, pero sí reflejó un incremento en las existencias mundiales de maíz.

Este aumento del cereal responde a una mayor producción proyectada en Brasil, aunque Romano advierte que su consumo interno dinámico limitará el saldo exportable de ese país.

Mientras tanto, a nivel local, las persistentes precipitaciones y el exceso de humedad generaron importantes demoras en las tareas de campo y en la cosecha de maíz tardío.

En el caso de la soja, la recolección local ya alcanza el 95,2% del área total estimada, lo que da por prácticamente finalizada la campaña en el territorio argentino.

A pesar de la reciente caída de las cotizaciones, se comercializó 1 millón de toneladas con precio fijado, demostrando que el ritmo de ventas de los productores se mantuvo activo.

Para el analista, los valores actuales en torno a los USD 330 por tonelada para las posiciones nuevas siguen siendo atractivos respecto a las expectativas iniciales de siembra.

En la vereda opuesta, el maíz sufre la presión de los fondos especulativos, que liquidaron cerca de 24 millones de toneladas en posiciones en solo dos semanas.

La cosecha de maíz en Argentina avanza apenas sobre el 43,6% del área debido al freno climático, con un progreso semanal inferior a los cuatro puntos porcentuales.

Sin embargo, los puertos mantienen un volumen de carga programada cercano a 1,9 millones de toneladas, lo que obligará a la exportación a mantener activas sus compras.

Respecto al trigo, el USDA recortó la producción estadounidense a su nivel más bajo desde 1957, pero la situación se compensa con mejoras en el Mar Negro y Europa.

En el plano local, la Bolsa de Comercio de Rosario elevó su estimación de cosecha nacional a un volumen histórico de 20 millones de toneladas.

Este fuerte impulso productivo está directamente relacionado con una marcada baja en los costos de fertilizantes, donde la urea cayó de USD 1.000 a USD 620-630 la tonelada.

Ante este escenario de márgenes, Romano considera razonable esperar antes de cerrar apuradamente negocios en torno a los USD 210 por tonelada para el trigo diciembre.

Finalmente, la confirmación climática del fenómeno de El Niño plantea un panorama dispar que beneficiará a la zona núcleo argentina pero encendió alarmas en otros continentes. El mercado seguirá de cerca las amenazas de déficits hídricos en Australia, el centro y norte de Brasil y diversas regiones productoras clave de Asia.

Primicias Rurales
Universidad Austral
La reflexión vital de ‘El arte de la guerra’: «El agua forma su curso según la naturaleza del suelo sobre el que fluye; el soldado resuelve su victoria en relación con el enemigo al que se enfrenta»

La reflexión vital de ‘El arte de la guerra’: «El agua forma su curso según la naturaleza del suelo sobre el que fluye; el soldado resuelve su victoria en relación con el enemigo al que se enfrenta»

 

 

Frente a un mundo rígido que exige resistencia, las enseñanzas milenarias de Sun Tzu nos revelan que la verdadera inteligencia radica en fluir ante los cambios del entorno para conquistar el éxito.

 

 

 

 

 

 

 

Por Janire Manzanas, Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital.

Redactora en OK Diario.

 

Buenos Aires, miércoles 17 junio (PR/26) — El arte de la guerra no es sólo un manual sobre tácticas militares del siglo V a. C.; es un compendio brillante de psicología humana. En sus páginas, Sun Tzu plasmó una verdad incómoda pero vital: la vida es una constante batalla de estrategias, donde la falta de reflexión seria sobre nuestro entorno puede llevarnos a una inminente pérdida de lo que más valoramos.

 

La lección del agua: Flexibilidad contra rigidez

 

Existe una analogía hermosa en este tratado que compara la estrategia con la naturaleza misma. El agua nunca lucha contra el suelo, simplemente toma su forma. De la misma manera, un estratega inteligente construye su victoria adaptándose perfectamente al adversario que tiene enfrente, moldeando sus acciones según la realidad del momento.

 

 

 

A menudo, los seres humanos cometemos el error de actuar como rocas. Nos aferramos con terquedad a una sola forma de hacer las cosas y nos frustramos cuando el mundo no encaja en nuestras expectativas.

Sun Tzu nos invita a derribar esa rigidez, recordándonos que la verdadera inteligencia se encuentra en la observación y en la sutil capacidad de fluir ante las circunstancias.

 

El arte del engaño y la máscara social

 

Toda estrategia exitosa se sostiene sobre un pilar fundamental: el engaño. Mostrar debilidad cuando somos fuertes o simular inactividad cuando nos estamos moviendo no es un acto de maldad, sino de preservación.

En el día a día, aprender a manejar las percepciones del entorno nos permite defendernos de temperamentos coléricos, desarmar la arrogancia ajena y golpear con eficacia solo cuando el desorden del oponente sea evidente.

 

 

 

 

Esta milenaria visión militar resuena con fuerza en nuestra sociedad actual, una realidad hiperconectada donde las apariencias abundan. Grandes pensadores y filósofos nos han advertido a lo largo de la historia sobre los peligros de las falsedades cotidianas.

Cuidarse de las aguas silenciosas y de los lobos con piel humana es una regla de oro para no perder nuestra propia autenticidad.

Al final, la mayor victoria no radica en someter a otros a la fuerza, sino en conquistarnos a nosotros mismos. En un mundo lleno de máscaras y distracciones digitales, nuestra única obligación real es mantenernos fieles a nuestra propia esencia, actuando con la firmeza del estratega y la asombrosa fluidez del agua.

 

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: OKdiario
El futuro del agro son las personas

El futuro del agro son las personas

Por Gustavo Picolla – Consultor | Director Agromanagement Agroeducación

 

Tras una masiva convocatoria en Agroactiva, reflexiono sobre el verdadero motor del sector: la urgencia de poner el desarrollo humano y el liderazgo en el centro de la escena productiva.

Buenos Aires, lunes 15 junio (PR/26) — Hace unos días participé de Agroactiva. Como ocurre cada año, miles de personas recorrieron los stands, observaron maquinaria, analizaron tecnologías, conversaron sobre financiamiento y buscaron oportunidades de negocios.

Nada fuera de lo habitual. Después de todo, estamos hablando de una de las exposiciones agropecuarias más importantes del país. Sin embargo, hubo algo que me llamó profundamente la atención. Y no tuvo que ver con una máquina, ni con una tecnología, tampoco un nuevo producto.

Me tocó brindar una conferencia titulada El futuro del agro son las personas. Confieso que no sabía qué esperar. El agro suele asociarse con producción, tecnología, eficiencia, innovación, genética, rindes y mercados. Son temas centrales y absolutamente necesarios. Por eso me preguntaba cuánto interés podría despertar una charla centrada en las personas.

El despertar de un interés postergado

 

La respuesta llegó rápidamente. De entrada, la sala estaba bastante vacía, pero se fue colmando a medida que avanzaba la conferencia. Y lo más interesante ocurrió después, las preguntas parecían no terminar. Pregunta tras pregunta, comentario tras comentario, reflexión tras reflexión. De hecho me pidieron cortar por una cuestión de tiempo.

Mientras escuchaba a quienes participaban, comencé a percibir algo que me dejó pensando. Tal vez estamos empezando a hablar de un tema que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano. Porque cuando observamos el desarrollo del agro durante las últimas décadas encontramos avances extraordinarios.

Las máquinas son más eficientes, la genética evolucionó, la tecnología transformó la manera de producir, la información está disponible en tiempo real, los procesos mejoraron enormemente.

Sin embargo, detrás de todos esos avances sigue existiendo una pregunta fundamental. ¿Quién hará posible el futuro? La respuesta parece obvia, las personas. Y, sin embargo, durante mucho tiempo actuamos como si el futuro dependiera exclusivamente de la tecnología.

No me malinterpreten, la tecnología seguirá siendo clave. La innovación seguirá siendo indispensable, la inteligencia artificial seguirá transformando industrias completas. Pero ninguna de esas herramientas toma decisiones, ninguna construye confianza, ninguna desarrolla equipos, ninguna inspira a otros, ninguna reemplaza el liderazgo. Todo eso sigue siendo profundamente humano.

Los nuevos desafíos humanos del sector

 

Quizás por eso la charla generó tanto interés. Porque muchos de los desafíos que hoy enfrentan las organizaciones del agro ya no son solamente técnicos, son humanos.

  • ¿Cómo atraer a las nuevas generaciones?

  • ¿Cómo desarrollar líderes?

  • ¿Cómo generar compromiso?

  • ¿Cómo trabajar entre distintas generaciones?

  • ¿Cómo construir culturas que permitan crecer?

  • ¿Cómo prepararnos para un mundo que cambia cada vez más rápido?

 

Son preguntas que no se resuelven comprando una máquina nueva, son preguntas que exigen desarrollar personas. Y mientras escuchaba las intervenciones del público apareció otro pensamiento: durante décadas los países compitieron por recursos naturales, petróleo, minerales, grandes extensiones de tierra fértil.

Pero cuando observamos a las naciones que lograron transformaciones extraordinarias encontramos algo interesante. Su principal inversión estuvo en las personas. La educación, la formación, la cultura, el desarrollo del talento, la capacidad de aprender, de innovar, de trabajar juntos. Y eso también vale para las empresas.

El valor incalculable de una cultura sólida

 

Muchas organizaciones siguen preguntándose qué tecnología necesitan incorporar para ser competitivas. Tal vez la pregunta complementaria debería ser otra: ¿Qué tipo de personas necesitamos desarrollar para aprovechar esa tecnología?

Porque una organización puede comprar las mismas máquinas que su competencia, puede acceder a los mismos sistemas, puede contratar los mismos servicios. Lo que resulta mucho más difícil de copiar es una cultura sólida. Un equipo comprometido, un liderazgo consistente, una organización donde las personas crecen.

Quizás por eso me fui de Agroactiva con una sensación muy positiva. No por la cantidad de asistentes, no por la cantidad de preguntas, sino porque percibí que existe una inquietud genuina, un interés creciente por poner a las personas en el centro de la conversación. Y eso me parece una excelente noticia.

Porque el agro seguirá necesitando tecnología, de innovación, de inversión. Pero el verdadero diferencial seguirá estando donde siempre estuvo, en las personas capaces de transformar todo eso en resultados.

Por eso, después de Agroactiva, estoy más convencido que antes. El futuro del agro no será tecnológico o humano, será tecnológico y humano. Pero entre ambos, hay uno que seguirá siendo irremplazable: Las personas.

Por Gustavo Picolla – Consultor | Director Agromanagement Agroeducación

Granos: tras la fuerte caída previa, la soja encuentra piso y el trigo diciembre ronda los USD 210, mientras el maíz sigue bajo presión

Desplome en los mercados: fuerte liquidación de fondos hunde los precios de los granos

Un análisis de Dante Romano de la Universidad Austral advierte que la mejora climática en EE. UU. y el retiro de la prima bélica provocaron ventas masivas de los especuladores, llevando al maíz a mínimos de ocho meses y golpeando las cotizaciones del trigo y la soja.

Factores políticos y financieros arrastran al mercado

Rosario, martes 9 junio (PR/26) — Los mercados agrícolas atravesaron una de las semanas más negativas de los últimos meses, caracterizada por una fuerte corrección de precios en soja, maíz y trigo.

La ruptura de niveles técnicos clave desencadenó una ola de ventas masivas por parte de los fondos especuladores, profundizando las bajas generales.

Dante Romano, especialista de la Universidad Austral, señaló que se alinearon factores políticos y fundamentales bajistas que quebraron los soportes del mercado.

Se reduce la prima bélica y caen los insumos

 

Entre los factores bajistas se destaca la reducción de la denominada «prima bélica» en los mercados energéticos globales.

Aunque el conflicto en Medio Oriente continúa y el estrecho de Ormuz sigue cerrado, las expectativas de acuerdos hicieron retroceder al petróleo Brent al rango de 90 a 100 dólares.

En paralelo, se registró una fuerte caída en la urea, que cotiza en torno a 728 dólares por tonelada, mejorando la relación insumo-producto para los productores.

Decepción comercial con China y el clima en EE. UU.

 

Los operadores recibieron con decepción la falta de negocios concretos tras los anuncios de la cumbre entre Estados Unidos y China.

A esto se sumaron temores por potenciales aumentos de aranceles estadounidenses y cuestionamientos de la industria petrolera a las normas de biodiésel.

Sin embargo, el factor de mayor peso fue el cambio en la evolución climática dentro de las principales regiones productoras norteamericanas.

Las lluvias llegaron a tiempo para la campaña norteamericana

 

La sequía de abril y mayo facilitó la siembra pero dejó casi un 30% del área productiva estadounidense con humedad insuficiente.

El panorama cambió por completo con la llegada de lluvias oportunas y pronósticos que anticipan nuevas precipitaciones para las próximas semanas.

En soja, Estados Unidos ya implantó el 87% del área, con una condición inicial del 66% bueno a excelente que relajó las tensiones del mercado.

Competitividad sudamericana en el bloque de la soja

 

La presión sobre la oleaginosa también proviene de Brasil, que mantiene un fuerte ritmo exportador hacia China con 55,1 millones de toneladas embarcadas.

En Argentina, la cosecha de soja alcanza el 91,7% del área, reportando rendimientos un 2% superiores al promedio histórico.

Hasta el momento, los productores locales fijaron precio sobre el 19% de la producción, manteniéndose levemente retrasados respecto al promedio del 20,5%.

Maíz: cotizaciones en mínimos de ocho meses

 

El maíz se posicionó como uno de los cultivos más afectados, tocando los valores más bajos de los últimos ocho meses en Chicago.

EE. UU. avanzó con el 93% de la siembra, y las expectativas de una excelente cosecha pesaron más que la condición inicial del cultivo (67% bueno/excelente).

La oferta internacional se incrementará con el inicio de la recolección del maíz safrinha en la región de Mato Grosso, Brasil.

Lenta comercialización del maíz en el plano local

 

En Argentina, la trilla de maíz avanza sobre el 40,6% del área, mostrando retrasos debido a la prioridad otorgada a la soja.

Los productores locales ya comercializaron 21 millones de toneladas, lo que representa el 32,9% de la producción total estimada.

El ritmo de ventas internas comenzó a desacelerarse de manera notable como respuesta directa a la caída reciente de los precios internacionales.

El trigo retrocede a pesar del avance de la siembra

 

En trigo, los valores en el mercado disponible retrocedieron con fuerza, cayendo de 235 a 210 dólares por tonelada de forma repentina.

La presión bajista responde al ingreso de la cosecha del hemisferio norte, donde Rusia elevó su estimación de producción a 91,5 millones de toneladas.

En contraposición, Australia proyecta apenas 26,7 millones de toneladas debido al impacto negativo del evento climático de El Niño.

Advertencia por el comportamiento comercial del trigo

 

A nivel local, la siembra avanza a ritmo récord y cubre el 32,4% del área, impulsada por la óptima humedad en los perfiles.

Se han comercializado 1,4 millones de toneladas (6,4% de la producción esperada), un nivel que se ubica por debajo del promedio histórico del 8%.

Romano advirtió que el escenario repite el patrón de la campaña pasada, arriesgando que el productor llegue a la cosecha con poca mercadería comprometida.

Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral
El grito de la libertad de prensa: de la Gaceta de Moreno al ataque digital del presidente  Milei

El grito de la libertad de prensa: de la Gaceta de Moreno al ataque digital del presidente Milei

Hoy Día del Periodista argentino, a 216 años de la fundación del primer periódico patrio, el oficio se debate entre el mandato histórico de informar y el asedio oficial que busca disciplinar las voces críticas.

 

 

La chispa de Mayo

Por Matilde Fierro, editora de Primicias Rurales

 

Buenos Aires, domingo 7 junio (PR/26) —  El Día del Periodista que se celebra los 7 de junio en la Argentina no nace de una celebración azarosa, sino de una profunda necesidad política y emancipadora, clave en los albores de la patria.

El 7 de junio de 1810, Mariano Moreno fundó la «Gaceta de Buenos Ayres», el primer bando que rompió el monopolio informativo de la corona española.

Moreno entendió, con una lucidez adelantada a su tiempo, que un pueblo sin acceso a la verdad es un pueblo fácilmente gobernable por el despotismo.

Para el prócer, la libre expresión era el pilar invisible sobre el cual debía edificarse una sociedad democrática, soberana, genuinamente republicana.

El periodismo como trinchera

 

Aquel legado transformó al oficio en un contrapoder indispensable, una herramienta diseñada para incomodar a los poderosos, para fiscalizar el ejercicio de la gestión pública.

A lo largo de la historia local, la prensa argentina pagó costos altísimos, sufriendo censura, persecuciones, desapariciones durante los procesos más oscuros del país. A Mariano Moreno lo fueron envenenando lentamente en un viaje en barco a Europa, pero no lograron acallar su voz ni destruir su legado.

Sin embargo, la premisa fundamental de buscar la verdad y contrastar los datos frente al discurso oficial, se mantuvo como un faro ético innegociable.

El rol del editor y del cronista no es agradar al funcionario de turno, sino garantizar el derecho a la información que asiste a toda la ciudadanía.

La era del hostigamiento

 

En la actualidad, ese histórico mandato morenista choca de frente con la retórica de Javier Milei, quien implementó una estrategia sistemática de descalificación hacia la prensa.

Desde la cúspide del Estado, se fustiga diariamente a los profesionales de los medios, tildándolos de «ensobrados», «mentirosos», «corruptos», sin aportar pruebas ni matices.

Este asedio digital, potenciado en redes sociales, busca anular la intermediación periodística, para imponer un relato único, directo, libre de preguntas incómodas.

La asfixia económica, el cierre de agencias estatales y el ataque personalizado a cronistas, configuran un escenario de altísima vulnerabilidad para la libertad de expresión.

El valor del oficio

 

Frente al insulto y la descalificación que bajan desde los atriles oficiales, la respuesta del periodismo sigue siendo la misma: rigor profesional, investigación, memoria.

La confrontación actual demuestra que la palabra independiente sigue teniendo peso, y que el poder económico o político aún teme a la verdad documentada.

Celebrar este día exige hoy, más que nunca, defender el espacio de la crítica, resistir la agresión burda, y honrar el compromiso de informar con libertad.

Por Matilde Fierro, editora de Primicias Rurales