Rosario, Santa Fe, 30 enero (PR/23) – Con pronósticos que en adelante siguen alentadores, el mercado viene en baja presionado en maíz y soja por las mejores lluvias que, por segunda semana consecutiva, se dieron en Argentina. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, sostiene que esto generó una salida de especuladores en Chicago y, a su vez, bajas locales más fuertes “por achicarse la prima que los mercados asignan a la posibilidad de no tener producción suficiente”.
El especialista de la Universidad Austral considera, por otro lado, que el temor pasó al retraso en la cosecha de soja en Brasil por exceso de lluvias: “Esto repercute en forma alcista para maíz, ya que tras la soja se siembra maíz y ambos se vieron bajo presión».
El otro problema sobre el mercado es una demanda más débil en soja, pero especialmente en maíz. “China compra mucho más tranquila. Aunque, en la última semana el gigante asiático se mostró comprador a diferentes orígenes alternativos”, agrega Romano.
En el mes de febrero se conocerá el primer dato de la cosecha 23/24 de EEUU en el Outlook Fórum. Luego, a fines de marzo, se lanzará el reporte de intención de siembra y los avances de EEUU, y finalmente en mayo 2023 el USDA publicará datos completos de la oferta y demanda mundial.
Con este panorama por delante, la recomendación de Romano, a valores de soja de 380 USD/tt, es generar más ventas y comprar CALL sobre julio en forma de Spreads. “Para los que tengan maíz viejo o de cosecha temprana, con mayor interés exportador y poca oferta, recomendamos esperar. Finalmente, en trigo el negocio pasa hoy por tratar de colocar los excedentes con los molinos locales. La exportación sigue ausente del mercado”, concluye.
Por Ruben J. Ullúa – Analísta de Mercados Financieros – Docente de Agroeducación
Buenos Aires, 30 enero (PR/23) — En las últimas semanas hemos visto un comportamiento estable en los precios de soja y maíz Chicago, con cierta inclinación alcista, que busca atacar importantes resistencias técnicas.
Si bien es factible que podamos aun tener escaladas adicionales para estos commodities en las próxima semanas, también consideramos que desde lo técnico los precios podrían estar muy próximos de alcanzar un techo, desde donde revertirían a la baja y ante esta posibilidad, se sugiere ser cauto desde lo operativo.
En efecto, tras la baja que habían sufrido estos commodities hacia mediados del pasado año, con el pase de contra estación de Sudamérica a Norte América, hemos visto un intento de recuperación en las cotizaciones de soja y maíz durante el último semestre, incluso en un contexto de mercados globales complicado, principalmente por la fuerte subida del dólar a nivel internacional y la subida de las tasas de interés. Sin embargo, notamos que en las últimas semanas la recuperación de precios comienza a mostrar cierto cansancio y dado que esta condición se observa en cercanía a importantes resistencias de mediano plazo, es que nos vemos obligados a elevar la señal de alerta ante la posibilidad que nos encontremos próximos de techos importantes para estos mercados.
Por su parte, en el plano local, dada la importante merma que se espera en la producción para el presente ciclo, mucho se especula con que los precios podrían apuntar a una recuperación en la medida que nos vayamos acercando al período de cosecha, sin embargo desde lo técnico tenemos dudas respecto de ello, porque los mercado locales ya vienen mostrando cierta vulnerabilidad.
En relación con lo comentado, repasemos los análisis de soja y maíz, tanto para correspondiente a precio Chicago, como así al plano local, para de esa forma reconocer los parámetros técnicos de mayor referencia.
SOJA CHICAGO (Marzo/23)
La soja en chicago ha venido recuperando posiciones en las últimas jornadas, hacia resistencia de 1510-1540 pesos. El quiebre de esa zona validará recuperaciones mayores adicionales, con destino de 1600 centavos, sin embargo, creemos que en esas instancias un techo del avance podría ser alcanzada y los precios podrían revertir a la baja. La zona de 1480-1475 centavos queda definida como contención ante eventuales recortes. Sólo con caídas debajo de la zona de soporte mencionada, estaremos desechando las expectativas de recuperación adicional y en tal caso pasaremos a favorecer bajas directas, al menos con destino de 1420-1390 centavos.
SOJA LOCAL (Mayo/23)
La soja ha mostrado una fuerte caída en las últimas semanas, tras alcanzar máximo de recuperación en los 315 dólares. Este accionar nos pone en alerta, ya que aún bajo la posibilidad que podamos tener recuperaciones parciales desde la zona actual en 380-370 usd, hacia resistencia de 392-400 dólares, consideramos que el commodity ha quedado vulnerable y con posibilidades de continuar el proceso de baja iniciada en los máximos de 415 usd, para buscar un regreso hacia mínimos de octubre en la zona de 360-357 usd e incluso instancias inferiores en los 345 usd. Sólo subidas inmediatas por encima de los 400 usd, estaremos rehabilitando escenarios alcistas para el commodity, al menos buscando el regreso hacia instancias de 415-430 usd
MAIZ CHICAGO (Marzo/23)
El cereal recupera posiciones y los precios enfrentan resistencia en 685-688 centavos. Subidas por encima de esta zona, resultan necesarias para validar un camino de alza mayor, con proyección en la zona de 720-730 centavos, para recién desde allí revertir a la baja. Mientras tanto, la zona de 660-650 centavos es soporte ante recortes eventuales. Sólo con caídas debajo de esta zona, estaremos cancelando las expectativas de recuperación mayor y en tal caso el cereal quedará vulnerable a bajas mayores, al menos con destino de 620-595 centavos.
MAIZ LOCAL (Julio/23)
Mientras los mínimos conseguidos en 228-227 no sean quebrados, podremos tener recuperaciones en el cereal, buscando superar la zona de 233-237 usd, para escalar hacia escollos más altos en la zona de 244-250 usd. Creemos sin embargo, que tras el acceso de los precios hacia esa zona, los precios podrían retomar desde allí la baja. Actualmente con caídas debajo de 228-227 usd, estaremos desechando las expectativas de recuperación mayor, para pasar a favorecer un escenario de baja mayor, al menos con destino de 220-213 usd, donde se concentran mínimos del pasado año.
CONCLUSIÓN
Si bien entendemos que tanto en el plano externo, como en el plano local, podríamos tener recuperaciones en los precios hacia las próximas semanas, también creemos que tanto la soja como el maíz, podrían estar muy próximos de un techo, desde donde los precios podrían revertir a la baja, ya buscando un segundo semestre del año 2023 con mayor vulnerabilidad.
Bajo esta posibilidad, se sugiere estar atentos de aprovechar estas nuevas recuperaciones esperadas en los precios, para buscar cobertura de mercadería, al menos en términos de precio del commodity. Veremos…
Las exportaciones de soja de enero desde Brasil se esperan que alcancen 1,35 mill de t frente a 2 millones estimadas previamente y muy debajo de los 2.5 que salieron el año pasado. Los valores FOBs cotizando unos 40 cent sobre el precio de Chicago, mientras que a misma fecha del año pasado las bases promediaban los 60 cents over para el mes spot. Los descuentos progresivos de las bases se manifestaron hasta el mes de junio de 2022 en unos 50 cents en descuento sobre Chicago. La percepción para este año con unos 20 millones de toneladas más aparenta con un descuento importante y tal vez mayor al del año pasado.
Claramente el cuento repetido para soja se describe en un rango reiterado donde el piso se levanta con demanda que aún no puede virar a Sudamérica por atrasos en cosecha en Brasil y estimación de producción decadente en Argentina. Y los techos los tapamos con lluvias en Argentina y con China de vacaciones. Simplemente de este modo reducimos el análisis de soja. Sin embargo, no es todo tan lineal ni tan sencillo, y en este lapso lo único real es la erosión que han sufrido las volatilidades.
Si sumamos la posición de fondos largos en soja y de harina de soja nos encontramos en los máximos récord para esta altura del año. El mercado de la harina de soja es algo especial y delicado de tocar, en pocas sesiones experimentamos una caída de más de 30 dolares y luego un repunte de unos 20 dolares. Las lluvias que estabilizan las estimaciones de producción de los cultivos en Argentina y, por otro lado, la caída en la molienda argentina pondera una parte importante en la responsabilidad de los movimientos. Pero también lo es la logística complicada con el ferrocarril en USA. La demanda interna de USA sujeta gran parte de las tendencias en los precios y lo hará cada vez mas en lo que expande la capacidad de molienda y abre espacio a la competencia en el mercado mundial por harina con Argentina.
El spread julio-noviembre de soja, conocido como “el hacedor de viudas, o viudos según la pareja del trader” en 141 centavos/bushel por si no lo habías visto en el inverso. Claramente las 25 mill de toneladas más de soja de todo Sudamérica de una campaña a otra, hacen muy poquito para aliviar las apretadas existencias de soja en USA de la campaña actual.
Maiz misma cuestión, a pesar de la debilidad encontrada en los precios flat a principios de la semana, el spread entre cosecha vieja y nueva CN julio-CZ diciembre caminó a récord en unos 73 centavos de inverso. Es raro no poder expresar porque semejante diferencial cuando la demanda interna de maiz no es tan potente y las exportaciones mucho menos lo son. O hay algo que no estamos encontrando o simplemente el recorte de 5 mill de t de producción dejó al maiz de USA muy desestabilizado.
Todo cambiará pronto con la promesa de una primavera lluviosa y una expansión de área generalizada en USA, sin embargo, bien sabemos que este transito fácil no es real. Volatilidades que piden ser compradas, no dejes de usar opciones.
Buenos Aires, 24 enero (PR/23) — La ganadería es muy criticada en las últimas décadas. Se la culpa de ser una de las causantes del cambio climático y calentamiento global. Y esto se repitió en el último Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), realizado entre el 17 y 20 de enero 2023. Allí se recomendó no comer más de dos hamburguesas (finitas) por semana para “salvar” al planeta del cambio climático. Pero lo que no dijeron es que esta crítica hacia la ganadería y el consumo de carne se da en un contexto de crecimiento y desarrollo de la producción industrial mundial derivada de la quema de combustibles fósiles de las últimas décadas.
Vayamos por partes: La mayoría de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) provienen de la actividad industrial, como la electricidad, la manufactura, la construcción y el transporte. Este tipo de producción, al basarse en la quema de combustibles fósiles, genera cambios en el medio ambiente. Esto se da, a grandes rasgos, porque el dióxido de carbono producido por la industria permanece en la atmósfera por varios años y se acumula a lo largo de los siglos. Es el principal impulsor del calentamiento global y cambio climático.
¿Pero una producción ganadera como la de nuestro país qué tiene que ver con el crecimiento de la producción industrial derivada de la quema de combustibles fósiles? ¡Nada! La ganadería argentina se basa en una producción extensiva. ¿Qué quiere decir eso? Que nuestra producción de carne consiste principalmente en alimentar a las “vacas” con pasturas y pastos naturales, diferenciándose de muchos de los productores de carne vacuna del mundo.
Las vacas en la Argentina son parte del ecosistema natural. Participan del ciclo natural del carbono a través de la fotosíntesis.
Y la historia comienza así: Las vacas se alimentan a través del consumo de pasturas y pastos naturales. Estos pastos y pasturas naturales han tomado del aire el carbono como parte del ecosistema natural a través de la fotosíntesis. Las vacas digieren el carbono y el pasto eliminando metano a la atmósfera. El metano que emiten los animales esta “hecho” en base al carbono del pasto que las vacas consumieron y tiene una duración de entre 10 a 12 años en la atmósfera. Luego de ese tiempo, el metano se transforma en agua y dióxido de carbono, que es absorbido naturalmente a través de la fotosíntesis por las pasturas. Y es así como el ciclo se repite una y otra vez. Es el ciclo natural de la naturaleza. La ganadería argentina es parte de un proceso de secuestro de dióxido de carbono hacia la tierra.
Lo más importante es que las vacas no están generando más carbono a la atmósfera, sino que a través de la fotosíntesis y su alimentación contribuyen al ciclo natural del carbono, transformando proteína vegetal no apta para el consumo humano en proteína animal de alto valor biológico, apta para el consumo humano. Por lo tanto, no hay nada nuevo generado por la ganadería más que proteína animal de primera calidad para la población del mundo.
Por eso, la recomendación del Foro de Davos, no comer más de dos hamburguesas (finitas) por semana para “salvar” al planeta del cambio climático es una “fake news” en nuestro país.
¿Se puede seguir culpando a la ganadería argentina como una de las causantes del calentamiento global? No.
Es muy importante apoyar y apostar como país a la producción ganadera porque tiene un papel preponderante y fundamental en el ciclo natural de la naturaleza y su regeneración. Por todos: el planeta, los animales y los humanos.
¡Sigamos consumiendo hamburguesas que la carne producida con sustentabilidad no es la culpable sino una gran herramienta para la regeneración de este planeta en que habitamos!
Primicias Rurales
*Departamento de Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA)
“La tolerancia es un crimen cuando lo que se tolera es la maldad”. Thomas Mann
Buenos Aires, 23 de enero (PR/23) .-Esa pregunta, estoy seguro, nos la harán nietos cuando nuestro país haya dejado de existir como tal y sólo sea una más entre aquéllas naciones que cayeron en ese monumental plan criminal denominado “socialismo del siglo XXI”, y creo que ha llegado el momento en que todos, todos nos comprometamos para evitar ese futuro, ya casi inexorable. Tal vez, resulte oportuno repetirnos la despedida de Leónidas en las Termópilas: “Guerrero, ve a Esparta y dile que aquí hemos muerto por defender sus leyes”.
De una semana a otra, la situación institucional de la Argentina continúa deteriorándose por obra y gracia de la trifecta que nos gobierna. Cristina Fernández, más allá de los stands up a los que nos somete con cierta regularidad, se mantiene callada, pero Alberto Fernández y Sergio Massa compiten para lograr el favor de la condenada emperatriz hotelera e, intentando llevar a su altar la ofrenda más preciado -la impunidad de su corrupción-, están demoliendo la República, la Constitución y las instituciones. Un inexorable destino carcelario alcanzará, tarde o temprano, al Caracol, a Jorge Capitanich y a otros gobernadores y diputados que se alzaron contra la Corte Suprema, ejecutando un claro golpe de Estado.
Es preciso leer cuanto aquí sucede insertándolo en un marco regional en el que el Foro de São Paulo ha tomado nuevo vuelo y, generando conflictos violentos en todos los países, ha puesto bajo fuego graneado a sus frágiles democracias, empujándolas hacia regímenes autoritarios de izquierda, comprobadamente corruptos, asesinos y violadores seriales de derechos humanos. Las naciones donde ya lo han logrado son aliadas de las dictaduras de Rusia, China e Irán, recreando una guerra fría focalizada fuera de los territorios de las grandes potencias, similar a la que llevó a América Latina a un baño de sangre en la segunda mitad del siglo XX.
Hoy el castro-chavismo exporta la misma subversión, financiada, armada y entrenada por aquellas agresivas dictaduras terroristas y lo hace en una mesa donde hay un comensal que no estaba invitado en los 70’s: los grandes carteles de las drogas, que actúan tanto en los países productores cuanto en los distribuidores y consumidores, con verdaderos ejércitos criminales que disponen de una enorme cantidad de dinero y equipamiento militar de última generación. Utiliza, además, a movimientos indigenistas cooptados con promesas de acceso a la propiedad de tierras ricas en recursos naturales, que nunca serán cumplidas.
Colombia y Chile sufrieron ese embate en sus calles y la violencia desplegada llevó al triunfo, respectivamente, a Gustavo Petro y Gabriel Boric, candidatos de izquierda. El primero se adecuó a los mandatos del Foro y reanudó el vínculo con Venezuela; el otro, en cambio, fue fiel a sus principios, condenó al dictador Nicolás Maduro y lo está pagando con la violenta guerrilla mapuche instalada en el sur. Se intentó algo parecido en Ecuador cuando Lenín Moreno sucedió al prófugo Rafael Correa y todavía se insiste contra el actual mandatario, Guillermo Lasso, y la agitación continúa. Sobre los recientes hechos en Brasil, ya me expresé la semana pasada cuando dije que no constituyó un golpe de Estado y que el único beneficiado de lo sucedido fue Lula da Silva, fundador de la cataléptica UNASUR, del Foro de São Paulo, del Grupo de Puebla y también de la CELAC.
El MAS volvió al poder con el Presidente Luis Arce Catacora mediante un monumental fraude electoral que cambió los determinantes resultados de la opulenta región oriental del país, encarceló a la anterior Presidente, Jeanine Añez, y al líder de la oposición, Luis Camacho Vaca, Gobernador de Santa Cruz de la Sierra, y permitió que Evo Morales, su verdadero jefe y gran narcotraficante, convirtiera a Bolivia en la base del terrorismo continental que está detrás de las protestas que asuelan al vecino Perú.
Es allí donde veremos las próximas acciones del Foro y del Grupo de Puebla, entidades que, más de cincuenta muertos después, están llevando a cabo una multitudinaria “toma de Lima”. Cuando fue destituido Pedro Castillo Terrones –otro notorio peón de la izquierda regional- por organizar un golpe de Estado e intentar disolver el Congreso, fue sucedido por su Vicepresidente, Dina Boluarte; ésta ya dispuso adelantar las elecciones y acortar su mandato constitucional, pero no ha bastado, toda vez que el terrorismo continúa haciendo estragos.
Ahora llegarán a Buenos Aires los compinches de este monumental y peligroso desaguisado para reunirse en la CELAC. Nuestra ciudad recibirá a Lula da Silva y a los criminales Nicolás Maduro, Miguel Díaz-Canel y Evo Morales (no Daniel Ortega, que tiene una orden de captura internacional), a los cuales acompañarán delegados de China y otras dictaduras extra-continentales, interesadas también en participar del festín con nuevas bases militares y negocios de apropiación de materias primas, en un hecho que no puede menos que percibirse como apoyo a las maniobras kirchneristas para terminar con el estado de derecho en la Argentina.
Por eso, reitero la pregunta que nos harán en un futuro cercano: ¿qué estabas haciendo mientras la Argentina moría?; en la respuesta que entonces podamos dar está cifrado nuestro destino.
Desde la Universidad Austral, el profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos, Dante Romano considera que si bien llegaron las lluvias que van a estabilizar el maíz tardío y la soja de segunda, los daños al maíz temprano y la soja de primera no se podrán revertir. Sobre el dólar soja asegura que “rompió el mercado”, ya que se espera retracción de ventas hasta que aparezca una nueva edición, y que el maíz será el cultivo para hacer caja mientras tanto.
Rosario, Santa Fe, 23 enero (PR/23) – – El foco del mercado venía puesto en las últimas semanas en la falta de lluvias en Argentina, el sur de Brasil, Uruguay y Paraguay, pero fundamentalmente sobre nuestro país. La calidad de cultivos de maíz y soja cayeron a niveles mínimos, y los principales analistas ya han realizado recortes productivos. El viernes 20, finalmente, llegaron las lluvias, y los pronósticos marcan otro frente para fines de enero.
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral explica que este cambio en el régimen de lluvias estabilizaría la producción en nuestro país, y si bien llegaron tarde para la soja de primera y el maíz temprano, lo hicieron a tiempo para soja de segunda y maíz tardío. «Habrá que ver bien la recuperación de los cultivos, pero esto nos dejaría con una soja alrededor de 37 mill.tt. y una producción de maíz en los 45 mill.tt., con mermas frente a los 45 y 50 mill.tt. de las que se hablaba inicialmente, y no tan fuertes como se temía», considera.
Al mismo tiempo, Romano agrega: «De la mano de esto podemos esperar que el mercado internacional pierda la prima climática que ha acumulado, tanto en harina como en poroto de soja en las últimas semanas, con una toma de ganancias importante, pero localmente los precios deberían permanecer en niveles elevados para impedir la salida de soja a exportación, mientras que -dólar soja mediante- anticipamos fuerte venta de poroto cuando esto ocurra, y retención de maíz».
En tanto la demanda internacional sigue dando muestras de debilidad. Más allá del menor crecimiento que se espera por el enfriamiento de la economía, en estos precios el consumo se resiente. En China, los precios de los cerdos bajan fuertemente con una demanda todavía lenta por el impacto del COVID y una producción elevada.
«Seguramente veremos inicialmente una reacción bajista importante, para ubicarse luego los precios en niveles más razonables. ¿La recomendación? Dejar pasar el movimiento inicial. Aprovecharlo aquellos que vendieron antes para comprar CALL para apuntalar ventas hechas. Veníamos marcando precios muy elevados del maíz julio e incluso de la soja, aunque la situación climática nos hacía frenar ventas. Este cambio climático nos permitiría avanzar en ventas en ambos casos», analiza el especialista de la Universidad Austral.
Además, Romano contesta una serie de preguntas claves sobre el estado de los cultivos, precios y el dólar soja .
¿Qué tan mal estaban los cultivos antes de las lluvias?
El estado de cultivos de soja, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, era de sólo 3% en condición buena a muy buena, en maíz estaba en sólo 5 a nivel general, pero el maíz tardío, que venía en torno a 80%, había bajado 20 puntos en la última semana.
De la mano de esto, y estando ya a fines de enero, lamentablemente la soja de primera ya tenía daños notorios, y la de segunda venía perdiendo plantas, y muy sufrida, con todavía un 5% por sembrar. Además, se redujo la intención de siembra y se fue recortando la estimación de producción. Aquí hay que tener presente que los organismos oficiales y las instituciones como las Bolsas tienden a ser prudentes en los recortes de producción. Estos habían pasado de 45 mill.tt. a la zona de las 40 mill.tt. Pero el número que se manejaba en ámbitos privados hablaba de 35 a 37 mill.tt. si llegaban las lluvias, y más cerca de 30 si no lo hacían.
En cuanto al maíz, el problema más grave son los cultivos tempranos, especialmente en la zona núcleo productiva, que fue la que, hasta la semana pasada, menos lluvias recibía. Aunque resulte increíble, los campos más caros y estables de Argentina eran los que peor situación presentaron. Por eso estimamos que la siembra de maíz temprano estuvo en el orden del 20 a 25% del área, cuando en un año normal están más cerca de 40%. Normalmente se producen 14 mill.tt. de maíz temprano. Este año la discusión es si llegamos a 8 y el daño sobre estos cultivos ya es irreversible.
En lo que hace al maíz tardío o de segunda, la siembra fue más lenta, y le faltó humedad en el desarrollo inicial. Pero el cultivo se encontraba en etapas iniciales de desarrollo.
En cuanto a números la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, estima que la calidad de cultivos buena a excelente en general era de 7%, pero la de maíces tardíos que venía baja respecto a otros años, en niveles de 60%, había bajado 20 puntos en la última semana. Teniendo en cuenta lotes abandonados y la calidad de cultivos para la etapa de desarrollo de cada uno, la Bolsa bajó a 44,5 de 50 mill.tt. la producción esperada, y esto está en línea con lo que esperan los privados.
¿Las lluvias solucionan la situación de Argentina?
La soja de primera, y el maíz temprano ya tienen daños irreversibles. A pesar de las lluvias de la semana pasada, y las esperadas en adelante, la productividad se verá afectada. En tanto la soja de segunda y el maíz tardío recibieron justo a tiempo los aportes, y esto frenará su declive, inclusive pudiendo compensar algo de las pérdidas.
En las próximas semanas se irá observando la reacción de los campos para detectar si realmente mejoran. En principio, podemos decir que los 35 mill.tt. de soja podrían mejorar algo, y ese número se convertiría en un piso de producción. Mientras que para maíz también consideramos que los 45 mill.tt. es el piso productivo, sin ver de allí tanta mejora posible. Nuevamente, iremos monitoreando esto, viendo la reacción de los cultivos a las lluvias.
¿Qué implica esto para los precios?
Venimos de semanas de compras especulativas de poroto y harina en Chicago especulando con la falta de producción de Argentina. Esto se comenzó a revertir con los pronósticos, y es muy probable que continúe esta semana.
Pero yendo más a la oferta y demanda, hay que tener en cuenta que partimos de una situación de stocks internacionales y en EEUU ajustada. Por esto el nivel de precios, aun previo a la seca local, estaba relativamente alto. Dado que Brasil tendrá una muy buena producción, ya que los excelentes rindes en el norte podrán compensar en gran parte las pérdidas en el sur, y la merma argentina es importante, pero no llega a ser tan significativa; el nivel total de oferta sería menor a lo proyectado, pero similar al de los últimos años, quitando el 2021/22 donde si vimos una caída fuerte. Con una producción sudamericana en torno a los 200 mill.tt. el suministro tendrá un aprobado, pero con lo justo.
Pero por otro lado la demanda está débil. China viene comprando menos de lo que se esperaba. Los casos de COVID en ese país no aflojan, y el consumo sigue resentido. A nivel global las subas de tasas pasaron factura en lo financiero, pero ahora estamos comenzando a ver el impacto en la economía real, lo que debería reducir en general el consumo. Y la menor demanda de combustibles asociada a todo esto, impacta también en el consumo de etanol y biodiesel, que van de la mano con la producción de nafta y gasoil respectivamente.
Dicho esto, la conclusión es que el mercado de Chicago tendría mucho espacio para la baja, que incluso Brasil podría acompañar ese movimiento, pero en Argentina los precios deberían permanecer con una prima de exportación elevada, para evitar que la pobre cosecha se destine a la exportación de poroto, y así las fábricas poder tener un nivel de actividad razonable.
Haciendo números locales, luego de los 410 recientes, y más allá de una reacción inicial a la baja, no deberíamos ver un mercado mucho más bajo que los 370/380.
¿Y qué efecto tiene el dólar soja y las políticas internas en todo esto?
El dólar soja rompió el mercado de granos.
Cuando se produjo en septiembre la primera versión que tuvo repercusión, se tomó como una excepción. Pero con la versión de diciembre, llegamos a la conclusión de que se ha convertido en una nueva arma del gobierno para generar recaudación y mayor cantidad de divisas.
Desde el lado del productor, quedó demostrado que los precios en pesos por tonelada se disparan cuando se implementa el dólar soja, y que si eso es acompañado de ventas como sucedió en septiembre, el valor en dólares baja teniendo en cuenta el tipo de cambio especial del dólar soja, pero medido en “dólares oficiales” de todas formas es bueno.
Del lado de los compradores, si bien pagan un precio en pesos mucho más alto, eso se neutraliza porque el Banco Central le liquida los dólares también a un tipo de cambio mayor. Por lo que terminan comprando soja muy barata en dólares, recomponiendo sus márgenes y, lo que es más importante, capturando volúmenes importantes de grano con precio cerrado.
En definitiva, el productor dispone de soja que puede tener un tipo de cambio diferencial en el momento en donde el gobierno necesite recaudación e ingreso de divisas. El exportador sabe que de la mano del dólar soja comprará más poroto y más barato. Y dado que el gobierno viene con problemas tanto de caja como de reservas, es de esperar que ni bien entre la cosecha nueva, se implemente una nueva versión de dólar soja.
Dado que los otros productos van a tipo de cambio oficial, el productor sólo venderá si se queda sin financiamiento antes de que le dólar soja se haga presente. Uniendo esto con la baja producción de maíz temprano y soja de primera, pero con un pase de cosecha de maíz mucho más grande que lo normal, esperamos ver en febrero y marzo ventas de maíz, si es que el mercado internacional convalida los altos precios que Argentina está teniendo. Luego, cuando en abril entre la cosecha de soja, podríamos ver un dólar soja que incentive la venta de productores, que de otra forma no se dará, de la mano de la necesidad de las fábricas de generar oferta y margen, y del gobierno de hacerse de fondos para financiar el gasto, y de dólares para autorizar importaciones, previo a las primarias, en un año de elecciones presidenciales.