Lechones: claves de la nutrición en Sitio 2

Lechones: claves de la nutrición en Sitio 2

Por Leandro Hackenhaar,

Líder Global de Tecnología de Cargill

Buenos Aires, 12 enero (PR/23) — A nivel global, mi función es ayudar a nuestros clientes en la nutrición de lechones. En esta área, miramos y atendemos cada cambio que tiene que ver con la porcicultura y buscamos soluciones. En tal sentido, teniendo siempre como objetivo colaborar con los productores, si nos referimos al sitio 2 en lechones, notamos importantes cambios en la genética. La genética moderna con la que hoy se trabaja, es mucho mejor, ya que al final tenemos muchos más lechones, con más significativos márgenes de ganancia, más peso y una conversión alimenticia mucho más notoria.

Pero, entre los cambios que tuvo el sitio 2, hubo algunos que no fueron del todo positivos. En general percibimos que los lechones al final del sitio 2 son más livianos, datos de algunas compañías de genética hablan de hasta dos kilos menos. Esto es parte del mejoramiento genético, porque al final vamos a tener más carne a un costo más bajo.

En tal sentido, desde la nutrición, buscamos cómo podemos ayudar al productor, a lograr un peso más alto porque, claramente, esto representa más ganancias y porque al final del ciclo 2, el peso de multiplica. Si hablamos de un kilo más al final del sitio 2, podemos también hablar de 2 o 3 kilos más al final del proceso de faena. Es muy valiosa esta inversión y por eso es que permanentemente traemos y pensamos en nuevas tecnologías de nutrición.

Siempre con nuevas formas de trabajo, cambios, opciones, pero lo que tenemos a la vista principalmente es una mejora inicial con modificaciones de nutrientes e ingredientes para que el lechón tenga un consumo más alto, una ganancia de peso notoria desde el inicio y con resultados evidentes que se detectan a simple vista al animal: mejor aspecto general, armonía de forma, cuero, estado saludable y mejor formación general.

Pero, como acreditamos siempre, la fase más importante de inversión es la 4, en donde el alimento es mucho más barato, pero con un animal que tiene una capacidad increíble de respuesta. Es decir, que al modificar también la fase 4, cambiamos aún más el desempeño.

Nuestra misión siempre está en resolver problemas reales y que existen en el día a día del productor, en la porcicultura de Argentina y de todo el mundo.

 

Primicias Rurales

Fuente: Provimi – Cargill

Argentina y el potencial del mercado porcino interno

Argentina y el potencial del mercado porcino interno

Por Leandro Hackenhaar, Líder Global de Tecnología de Cargill

Buenos Aires, 10 enero (PR/23) — Gracias a mi trabajo, tengo la oportunidad de hablar con gente de todo el mundo. Desde China y Vietnam hasta Europa y África, Estados Unidos y América Latina. Con esto, se percibe como la porcicultura viene teniendo fuertes cambios. La principal fuente de estos cambios fue la peste porcina africana, que destruyó un cuarto de todos los cerdos del mundo. El epicentro fue en China, claramente, y los cálculos indican que ese país perdió en cuestión de meses, cerca de 20 millones de vientres.

Esto generó un gran faltante de carne, por lo cual China aumentó sus importaciones de todo el mundo, lo que también hizo que el precio del cerdo mejore globalmente. Pero, los precios en China estaban increíblemente altos, en donde la ganancia x cerdo estaba alta también. Esto generó grandes inversiones. Y así China volvió de una manera muy rápida a ser autosuficiente y recuperó su capacidad de producción.

Pero hoy la producción no es como antes. Son granjas grandes, modernas e incluso gigantes, en donde se habla de más de 40 y 50 mil hembras. Así también hubo productores que eran medianos y pasaron a ser grandes, en donde tenían 300 madres y hoy tienen más de 4000. Todo esto se hizo de forma profesionalizada, con altos niveles de productividad que llevaron a producir, incluso, más carne de la necesaria, lo que ocasionó luego, que bajen los precios. Hoy se están estabilizando nuevamente.

Es decir que, sufrieron la peste porcina, tuvieron dos años de precios muy altos, con rentabilidad alta que llevó a un exceso de produccion y un año de pérdidas razonables que ahora están acomodándose. Es por eso que ahora la importación de China de carne se ha reducido considerablemente y creemos que va a seguir en baja.

En Europa, por ejemplo, hubo una gran reducción del número de madres en los países del norte, especialmente en Alemania. Un incremento leve en España y una situación general sobre cuestiones de medio ambiente que va a hacer que Europa no sea más un productor mundial de carne porcina, lo que claramente va a abrir oportunidades para otros países y regiones.

Del otro lado, tenemos la cuestión de los precios de los granos. Nunca estuvieron tan altos y llegamos a esto por múltiples factores. Siendo la guerra y la sequía los problemas más visibles, incluso en países como Argentina en donde por segundo año se viven grandes secas.

Así y todo, hoy los márgenes de la industria porcina son positivos en todos los países. Es una ganancia no muy alta, pero sí estable. Se podría decir que es un momento de equilibrio. La pregunta, entonces, es ¿hasta cuándo? Lo que es muy difícil responder, porque si volvemos a tener, por ejemplo, un brote de peste porcina africana que pueda afectar a alguno de los países exportadores, el riesgo que se corre es enorme y se corta la exportación. Si nos enfocamos en los granos, hay muchas dudas sobre lo que pueda venir, pero esperamos un escenario estable.

Un dato que es muy notorio y que vemos con gran gusto, es cómo el argentino cambió su mirada y su aceptación hacia la carne de cerdo. Hasta hace unos años el consumo era muy bajo y últimamente hemos visto un incremento en kilo por persona y una aceptación generalizada hacia la carne porcina, incluso por encima de la carne vacuna, compitiendo incluso por precios similares. Es decir, ahora, a pesar de precios similares entre ambas carnes, el argentino sigue eligiendo comprar carne de cerdo, sencillamente, porque le gusta. El mercado interno es un valor increíble, porque la exportación de carne de cerdo suele ser un tema de índole política. NO se trata sólo de tener un buen precio y calidad – que claramente Argentina ya tiene – sino que entran en juego otros factores, por lo que las exporta ciones no son la salida inmediata más eficiente, sino que la clave está en el mercado interno. Ya sabemos que la Argentina tiene como principal foco la exportación de carne vacuna, sobre todo por la altísima demanda de Asia. Todo lo que se produce, se va a vender y a precios muy buenos.

Es decir que hoy, las condiciones del mercado porcino en Argentina a mediano y largo plazo son muy buenas. Es un país con granos, campo, estándares y una imagen de excelencia en el mundo, tanto de la carne vacuna, como así también la plataforma que representa para la porcina.

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En lugar de lluvias, llegan tormentas institucionales al mercado de granos

En lugar de lluvias, llegan tormentas institucionales al mercado de granos

Rosario, Santa Fe, 9 enero (PR/23) – – Si bien se dieron algunas lluvias durante la semana, no resultaron suficientes para cambiar la situación del maíz y la soja, bajando cada día más las expectativas de producción.

Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral brinda un detalle de cómo están los cultivos en Argentina y en el mundo, poniendo especial atención a la situación nacional del precio de pizarra.

Al igual que adelantaba el especialista en la entrega anterior de “Agroperspectivas”, el clima sudamericano sigue estando en el centro de la escena local. Los pronósticos son poco halagüeños a pesar de las lluvias y el debilitamiento de La Niña. “Ya se perdió el trigo en Argentina, pero ahora peligran el maíz de primera y la soja, tanto en nuestro país como en el sur de Brasil y los mercados acusan el golpe con subas, que son mayores localmente” explica Romano.

La situación de la pizzarra:

Romano se toma el tiempo para explicar la situación de la pizarra, un problema que complejiza la comercialización de granos. Según comenta, a lo largo de la semana “algunos exportadores comunicaron que dejarán de tomar el precio de pizarra como forma de fijación”. Si bien esto aún no se afirma, lo que argumentan los agroexportadores es que los precios fijados por la Cámara Arbitral de Cereales no son representativos y que trabajarán con negocios a fijar por mercado comprador, generando fuertes tensiones en el comercio de granos que aún se rige de acuerdo a las normas y a los usos y costumbres.

Romano concluye su análisis diciendo que, si bien esta situación constituye un revés para la institucionalidad del mercado de granos, la misma no es culpa ni de los compradores ni de los vendedores, sino más bien del propio Gobierno, que distorsiona el mercado con programas como el del dólar soja y las postergaciones en las fechas de las declaraciones de exportación.

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Fuente: Universidad Austral

En lugar de lluvias, llegan tormentas institucionales al mercado de granos

El clima sigue en el centro de la escena, mientras localmente asoman rumores de la intervención en el maíz

Rosario, Santa Fe, 2 enero (PR/23) — Si bien durante la semana tuvimos comentarios de que el patrón climático podría cambiar, lo que se planteó incluso con buenas precipitaciones en los pronósticos, luego las mismas se disiparon. En este contexto, Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral brinda un detalle de cómo están los cultivos en Argentina y en el mundo, adelantando posibles medidas que los gobiernos podrían llegar a tomar para prevenir consecuencias negativas.

Como anticipaba el especialista en anteriores entregas de «Agroperspectivas», la Argentina no está recibiendo las lluvias necesarias para que los cultivos se estabilicen, a todo esto, ahora se le suman problemas similares en el sur de Brasil, una zona muy productiva tanto de soja como de maíz temprano. “Chicago ya está copiando esto, con fondos especulativos que están incrementando su posición neta comprada” explica Romano

Frente a esta situación, algunos analistas comenzaron a comentar la posibilidad de que el Gobierno Argentino tome con el maíz una postura similar a la del trigo, es decir, que permita a exportadores cumplir las exportaciones declaradas de maíz el próximo año, pero con el compromiso de no desabastecer el consumo interno.

No todo es malo, según plantea el experto de la Austral, los climatólogos dieron cuenta esta semana que “La Niña” comienza a disiparse, lo que favorecería un lento cambio en el clima, pudiendo generar mejores lluvias en el corto/mediano plazo. Otra de las cuestiones que Romano destaca tiene que ver con el hecho de que en el norte de nuestro país ya se están dando las recargas necesarias para la implantación de maíz tardío y soja.

Las condiciones climáticas, un factor que también interviene en el mercado internacional:

Romano explica que el mercado de trigo internacional está tironeado por dos factores: una oferta abundante y barata desde Rusia (a la que se le suma otra de menor volumen, pero incluso a menor precio proveniente de Ucrania) y clima frío en EEUU, hecho que podría afectar los cultivos de invierno.

Por su parte, la nieve, los fuertes vientos y las temperaturas muy por debajo del punto de congelación amenazan los cultivos de trigo de invierno en Estados Unidos.

Como se anticipaba más arriba, el clima seco en el sur de Brasil podría mantener el mercado interno brasileño tirante, ya que esa producción se destina normalmente al consumo interno, hasta que en junio con la llegada del maíz safrinha aparezcan los saldos exportables. En virtud de esto, se espera que las exportaciones de Brasil sean más bajas.

 

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Fuente: Universidad Austral

Perspectivas de la campaña 2022/23 en la región Sudamericana según el USDA

Perspectivas de la campaña 2022/23 en la región Sudamericana según el USDA

Por Agustina Peña – Bruno Ferrari – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, 30 diciembre (PR/22) — El siguiente artículo tiene por objetivo mostrar las proyecciones 2022/23 de producción, consumo y exportaciones de los principales granos para la región sudamericana según información del USDA. En este sentido, los países que agrupa son: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela y la Guayana Francesa.

Sudamérica es la principal región productora de soja del mundo y la tercera más importante productora de maíz. Debido a que los motores agrícolas de la región son, principalmente, los países pertenecientes al Mercosur, se tendrá especial atención a los volúmenes proyectados para estos orígenes según el USDA, Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

La siguiente infografía presenta la producción y el consumo estimado para poroto de soja, maíz, trigo, sorgo y girasol. La nueva campaña 2022/23 presenta importantes cambios respecto a lo acontecido en el ciclo 2021/22, por lo que se dividirá el análisis por tipo de indicador y por tipo de grano.

Soja

En el siguiente gráfico se observa la producción de soja en Sudamérica a lo largo del último lustro. Para el ciclo 2022/23 la misma ascendería a 217,3 Mt según información actual del USDA, con un consumo estimado que totalizaría 110,6 Mt. El dato más relevante para la nueva campaña de soja radica en el aumento esperado de la producción en Brasil, Paraguay y Argentina, los principales exportadores de la región. No obstante, luego comentaremos los reparos que existen con el caso argentino. En primer lugar, se encuentra una proyección récord de la cosecha de Brasil, que crece un 20% respecto al ciclo anterior y totaliza según estimaciones preliminares en 152 Mt. Por otro lado, Paraguay se recuperaría notablemente de una gran sequía, pasando de 4 Mt en la campaña 2021/22 a 10 Mt en el ciclo 2022/23. Mientras que, en Argentina el USDA por el momento prevé que por primera vez en 3 años que el área sembrada de soja crecería y la producción podría ubicarse en 49,5 Mt, un 13% por encima del volumen arrojado el ciclo anterior. Cabe destacar que, este volumen de producción emerge como muy difícil de alcanzar. En cuanto a nuestras propias estimaciones, aún es muy promisorio brindar proyecciones puntuales de producción, pero el desarrollo de la siembra avanza con importantes dificultades y con grandes posibilidades de bajos rindes que podría hacer caer la producción respecto al ciclo previo.  En el informe del jueves 29 de diciembre último, el área de GEA-BCR analiza la zona núcleo y evalúa que los rindes potenciales de la oleaginosa de primera podrían caer entre un 20% y un 50% en relación al horizonte productivo potencial que se traza normalmente para la región y que se ubican en torno a los 40-50 qq/ha. Asimismo, los asesores advierten que esta caída podría agudizarse en función de cómo se desenvuelvan las lluvias de aquí en adelante: “Hay mucha expectativa puesta en lo que ocurra con las lluvias de este fin de semana. Estos milímetros serán clave para frenar el deterioro del cultivo, pero ya no sirven para recuperar la potencialidad”.

A nivel de perspectivas para Argentina, en el ciclo 2022/23 es probable que pueda recuperarse las importaciones de soja desde Paraguay, luego de la gran sequía que tuvo dicho país y nos dificultó el abastecimiento de materia primas para industrializar y coadyuvar a mejorar el nivel de proteína de nuestros subproductos elaborados. Es más, en el ciclo 2021/22 pronto a finalizar se tuvo que recurrir a Uruguay para sobrellevar la falta de grano, con importaciones que se estiman en 2,4 Mt para todo el ciclo 2021/22 desde dicho origen.

En el caso de Brasil, se perfila a ser la estrella del mercado de soja 2022/23 debido al posible importante aumento de su producción y su rol que presenta en el comercio internacional. Desde el ciclo 2017/18 dicho país sudamericano comenzó a consolidarse como el principal país productor a nivel mundial y hoy es el principal exportador de soja. Tal como se observa en el siguiente gráfico, Brasil proyecta enviar al exterior un 13% más de lo exportado en el ciclo pasado según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Por su parte, para Argentina el USDA también prevé -por el momento- mayores envíos de poroto pasando de 2,86 Mt a 7,7 Mt. Considerando las estimaciones propias, dicho guarismo a nivel Argentina se encuentra por encima de las 5,2 Mt que estimamos exportar para el nuevo ciclo comercial. Todo por el momento teniendo en cuenta los problemas que presenta la dura sequía en nuestro territorio. En el caso de Paraguay, crecerían sus exportaciones de la mano de su recuperación productiva, pasando de 2,25 Mt exportadas en el ciclo 2021/22 a 5,65 Mt en la nueva campaña. Por último, Uruguay estima exportar 0,6 Mt menos que lo anotado el ciclo anterior, aunque continuará en los valores promedio de los últimos años.

En cuanto a las importaciones de poroto de soja de la región, se ha reflejado un crecimiento de este indicador año tras año, pasando de 1,6 Mt importadas en la 2013/14, a 6,6 Mt proyectadas para la 2022/23. Este valor está compuesto principalmente por las compras de poroto por parte de Argentina, que según el USDA totalizarán 4,8 Mt de importaciones argentinas en la nueva campaña 2022/23. El resto estará compuesto por Brasil que comprará 0,75 Mt, Colombia 0,5 Mt, Paraguay 0,10 Mt y Perú 0,35 Mt.

Si a las 105,4 Mt estimadas a exportar por Sudamérica le restamos las 6,6 Mt de importaciones, obtenemos un saldo superavitario en la balanza comercial de la oleaginosa en la región por un total de 98,7 Mt. Este valor esta un 20% por encima del superávit comercial de la 2021/22 (que fue de 87,8 Mt), y un 16% respecto de las últimas cinco campañas según el USDA a la fecha.

Maíz

Para el caso del maíz, la tendencia productiva también es creciente a nivel regional y en la campaña 2022/23 se proyecta una producción de 193,6 Mt, en contraposición a las 114,4 Mt de consumo que se perfilan para la región. Con similitudes respecto a la situación de la soja, Brasil dominaría la escena de este mercado con la máxima producción de la que se tenga registro, con una perspectiva productiva de 126 Mt. En cuanto a Paraguay, se prevé una caída en la producción de maíz de 0,5 Mt hasta las 4,5 Mt, aunque se mantendría en valores estables respecto al promedio de los últimos años.

Mientras que, por el lado de Argentina no hay buenas previsiones con una caída del área sembrada ante el problema de la sequía y una alta proporción de maíz tardío en comparación a años previos. Por el momento, el USDA se mantiene optimista y estima una producción de 55 Mt para el ciclo 2022/23, registrando un aumento del 7% respecto a la 2021/22. No obstante, es probable que se presenten recortes de producción si se mantienen las dificultades climáticas en las principales regiones productivas del país.

En cuanto a las exportaciones del grano amarillo en la región, los jugadores clave son Brasil, Argentina y Paraguay, en ese orden de importancia. Para el primero se espera que las mismas lleguen a totalizar 47 Mt, un 4,4% por encima de las exhibidas el año anterior. Para el segundo, por el momento y según el USDA, crecen las ventas externas en un 12%, pasando de 36,5 Mt en la 2021/22 a 41 Mt estimadas para el ciclo 2022/23. Si tomamos en cuenta nuestras propias estimaciones, las exportaciones de maíz se proyectan en 32 Mt, un 10% menos que lo enviado en la campaña anterior. En tanto que Paraguay, proyecta exportar 2,5 Mt de maíz, un 23% menos que en el ciclo anterior, como muestra la siguiente imagen.

Las importaciones de maíz de la región para la campaña 2022/23 disminuirían un 8% respecto al ciclo previo, pasando de 16,1 Mt a 14,9 Mt. Debido a que las exportaciones se proyectan en 90,6 Mt para la 2022/23, esto dará como resultado un saldo comercial superavitario de 75,7 Mt, un 10% por encima del superávit del ciclo anterior. Esto pone de manifiesto la inserción latinoamericana en el mercado del maíz, que viene siendo comercializado con destinos de oriente y, particularmente, con China.

Trigo

La escena triguera presenta un panorama más complejo respecto a soja y maíz, ya que en este mercado Argentina es el principal exportador y productor de la región. Para el ciclo 2022/23, se estimada una caída del 50% en la producción argentina de trigo, mientras que Brasil sopesaría parcialmente con una cosecha récord de 9,5 Mt. De todas formas, el país vecino es un importador neto de trigo por su creciente población, por lo que continuará importando trigo en términos generales.

A su vez, vemos que las exportaciones de trigo y derivados del cereal a nivel regional pasan de 20,2 Mt en la 2021/22 a 12 Mt en el ciclo actual, de la mano de la limitación productiva en nuestro país. Con Argentina y Brasil prácticamente totalizando el mercado de exportaciones de la región, le siguen Paraguay y Uruguay aportando 0,4 Mt y 0,5 Mt, respectivamente. Brasil verá incrementadas sus ventas externas en un 23%, gracias a la producción récord.

Las importaciones de trigo para la región se estiman en 14,6 Mt, y Brasil representa un tercio del total. Le sigue Colombia, Perú, Chile y Ecuador, con 2,3 Mt, 2,1 Mt, 1,5 Mt y 1,4 Mt, respectivamente. Esto producirá un déficit en la balanza comercial regional por un total de 2,6 Mt, que tendrán que ser cubiertas por otros importantes exportadores de trigo a nivel mundial, como podría ser el caso de Estados Unidos o Rusia.

Aunque se podría pensar que la región de Norteamérica tendrá mayores posibilidades de abastecer con el trigo faltante a la región debido a la cercanía respecto a los costos de flete, no necesariamente esta campaña se perfilará de esta manera. En primer lugar, el trigo ruso es abundante y maneja precios FOB de mercado aún más competitivos que sus rivales. Por otra parte, el trigo estadounidense también está siendo azotado por las heladas fuertes en las llanuras del país lo que podría dañar fuertemente los cultivos e inclinar la balanza comercial hacia La Federación Rusa, a medida que la comercialización avance en todo el globo y los resultados de la sequía determinen el castigo definitivo en los niveles de producción.

Girasol y sorgo

Argentina representa el 92% de la producción de girasol de toda la región. Nuestro consumo de girasol para aceite se lleva la mayor parte de la oferta y las exportaciones sin industrializar mantienen una tendencia decreciente en los últimos años. No obstante, se destaca que Argentina es uno de los principales exportadores de harina y aceite derivados de dicha oleaginosa.

En cuanto al sorgo, nuestro país representa el 75% del volumen producido en la región, en tanto que Brasil el 23%. A nivel de exportaciones, Argentina es el principal y prácticamente único exportador de este grano en la región. Un dato para remarcar es el incremento de 44% en la proyección de ventas externas de sorgo argentinas para el ciclo 2022/23. Con 2,6 Mt se alcanzaría un récord de exportaciones en la última década, siendo China el principal demandante de dicho cereal.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR

Qué se espera en el mercado de granos en el 2023

Qué se espera en el mercado de granos en el 2023

Por Francisco Rubies – Tomás Rodriguez Zurro –Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Producción: reina la incertidumbre por La Niña que no se va

Rsario, 30 diciembre (PR/22) — En relación con los cereales de invierno, la campaña 2022/23 tuvo que lidiar con perspectivas desfavorables desde el comienzo: en primera instancia, los costos de los fertilizantes se dispararon por el conflicto ruso-ucraniano y, a pesar de que los precios de los granos en general y de los cereales en particular también reaccionaron al alza, los márgenes para los productores resultaron más ajustados que años anteriores al plantearse las siembras. En segunda instancia, las lluvias de otoño fueron menores a lo usual, afectando los perfiles de humedad para avanzar con las labores.

A medida que fue avanzando el año, el pulso seco se fue extendiendo y la gran mayoría de los cereales de invierno no recibió suficiente agua en los momentos críticos de llenado de grano, afectando seriamente a la producción. Sobre ello se sumaron heladas tardías promediando la primavera en buena parte del territorio nacional, que terminaron de dar el golpe de gracia a la producción de cultivos invernales.

En lo que respecta a los cultivos de verano, la incertidumbre reinante es elevada. A diferencia de lo ocurrido en la campaña previa, la primavera de este año dejó lluvias por debajo de lo normal, lo cual en vistas a un tercer año de La Niña consecutivo presenta graves dificultades para los productores. Por esta razón se registraron siembras mínimas históricas de maíz temprano, eligiendo los productores volcarse al maíz tardío que ya desde el vamos tiene un rinde potencial menor. Además, la combinación de malos pronósticos climáticos para potenciar los rindes, mayores costos de los insumos e incertidumbre sobre las condiciones de comercialización que estarán vigente en el mediano plazo, acabó por romper la tendencia que se venía registrando en los últimos 6 años y el área de intención de siembra de soja para la campaña 2022/23 ha aumentado, mientras que la del maíz disminuido.

En efecto, sobre el panorama ya complicado a las siembras de los cultivos de verano, se suman perspectivas poco auspiciosas para los próximos meses en lo climático. Según el informe semanal del GEA del 15/12, existen altas probabilidades de que el fenómeno La Niña se mantenga hasta el trimestre enero-marzo de 2023, por lo que el patrón seco podría continuar hasta febrero.

En este complejo escenario, la incertidumbre acerca de lo que pueda ocurrir en cuanto al área efectivamente sembrada y la producción se mantiene elevada, incluso a pesar de estar cerrándose la ventana de siembras. No obstante, nuestras proyecciones a la fecha apuntan para la campaña 2022/23 a una cobertura de siembras total de 39,3 M ha entre cereales y oleaginosas, un 2% por detrás del año anterior. Combinado con rindes más ajustados ante la falta de agua, ello resultaría en una producción total de 117,7 millones de toneladas, la más baja desde la campaña 2017/18, ceñida también por una fuerte sequía. 

Con relación a las oleaginosas (incluyendo algodón, cártamo, colza, girasol, lino, maní y soja) la superficie sembrada total registra una suba del 6%, aunque por las limitaciones a la productividad la producción total aumentaría apenas un 2% a 49,3 Mt.

Respecto de los cereales (alpiste, arroz, avena, cebada, centeno, maíz, mijo, sorgo y trigo), para la 2022/23 se prevé una caída del área sembrada del 9% pero del 20% en producción total. En efecto, las coberturas con cereales cederían 1,8 millones de hectáreas, en tanto que la combinación de menos superficie y rindes ajustados dejaría a producción en 68,4 Mt para el nuevo ciclo.

De todas maneras, no debe soslayarse que, respecto de la cosecha gruesa, los números de producción son tentativos, y lo que ocurra efectivamente con el clima será fundamental para ver finalmente cuál es la producción obtenida en el nuevo año. El panorama actual para el verano en cuanto a la cuestión climática se mantiene complicado. Tal como se comentó más arriba, las probabilidades de que el evento Niña se mantenga hasta el trimestre enero-marzo siguen siendo elevadas. Si bien depende de qué región, la realidad es que se está atravesando la época crítica sin reserva de agua.

Usos: las exportaciones constituyen la principal variable de ajuste, con una caída interanual del 27%

En lo que respecta a la demanda de los principales granos para el nuevo año, se prevé que el uso como semilla y consumo en chacra, incluyendo el uso de granos como alimento forrajero en casos de producción mixta, disminuya respecto del ciclo anterior a 19,9 Mt, un 4% por debajo de la campaña 2021/22.

En cuanto al uso industrial, considerando tanto la producción de aceite a partir de las semillas oleaginosas como la molinería de cereales, más otras industrias, la absorción se mantendría mayormente estable, cediendo apenas un 1%. Se diferencia aquí la previsión de un aumento del 0,7% en el crush de oleaginosas, en tanto el procesamiento de cereales caería un 4%. En el caso de la soja en particular, la reinstauración del diferencial arancelario que beneficia la exportación de derivados de soja en lugar de la exportación de grano sin procesar hace prever que, a pesar de las perspectivas de una menor producción, la industria aceitera se sostenga relativamente mejor que los despachos de granos sin agregado de valor. Del lado de los cereales, las industrias que más sufren la caída de la producción serían particularmente trigo, y algo maíz.

De esta manera, frente a la relativa estabilidad del uso industrial, la disminución en la producción hace prever una caída del 27% en la exportación de granos. Para el ciclo comercial 2022/23 se proyectan envíos al exterior de granos cereales y oleaginosas por un total de 45,9 millones de toneladas, el volumen más bajo desde la campaña 2017/18 cuando se exportaron 43 millones de toneladas, en medio de otra brutal sequía.

En cuanto a la exportación de subproductos y aceites, para la 2022/23 se podría observar una relativa estabilidad en términos de toneladas, ubicándose levemente por debajo del promedio de los últimos 10 años y manteniéndose prácticamente igual con relación a lo observado en la campaña previa. De esta forma, las exportaciones totales su ubicarían en 36 Mt, siendo la relación entre subproductos y aceites de 4 a 1 aproximadamente.

Así las cosas, se espera que el complejo agroindustrial en su conjunto finalice la campaña 2022/23 con un total de exportaciones entorno a las 82 Mt que, si bien constituye una importante disminución respecto al ciclo anterior, se ubica en torno al promedio de los últimos 10 años.

Para finalizar, el siguiente cuadro resume la matriz de oferta y uso proyectada para la campaña 2022/23 en Argentina.

Primicias Rurales
Fuente: BCR