La ciudad autónoma ya tutela a 862 chicos y chicas que llegaron solos desde Marruecos, en centros pensados para apenas 29. El Gobierno central anunció que empezará a trasladarlos a otras regiones en un plazo máximo de 15 días.
Buenos Aires, Miércoles 5 agosto (PR/26)–Ceuta no da abasto. La ciudad autónoma española, pegada a la costa marroquí, enfrenta desde hace días una de las situaciones más críticas de su historia reciente: más de 860 menores migrantes no acompañados quedaron bajo su tutela tras la llegada masiva de personas desde Marruecos.
El número exacto, según confirmaron las autoridades locales, es de 862 chicos y chicas, una cifra que se traduce en un dato difícil de digerir: los centros de acogida están funcionando con una sobreocupación del 2.872%.
Un sistema pensado para 29, desbordado por casi mil
El consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Gaitán, lo explicó sin vueltas en una entrevista con Cadena SER: la capacidad ordinaria que le asigna el Ministerio a la ciudad es de apenas 29 plazas.
«Estamos hablando de una sobreocupación de casi el 3.000 por ciento. 2.872 por ciento«, resumió el funcionario, que aseguró que por ahora tienen la situación «controlada».

Sin embargo, Gaitán no descartó que la cifra siga creciendo en los próximos días, tal como ocurrió durante la crisis migratoria de 2021, cuando fueron apareciendo más menores que habían sido recogidos en distintas casas de la ciudad.
De hecho, las propias autoridades ceutíes ya trabajan con un escenario más duro: calculan que el total final podría ubicarse entre 1.000 y 1.100 menores, como sucedió hace cinco años.
Todavía puede haber chicos y chicas en la calle
Uno de los datos más preocupantes es que el número oficial todavía podría no reflejar la realidad completa. Las autoridades admiten que aún puede haber jóvenes sin contabilizar, viviendo en la calle mientras se termina de organizar el operativo.
Mientras se habilitan nuevos espacios para alojarlos, los menores permanecen en las instalaciones disponibles, que ya trabajan al límite de su capacidad.

Para hacerse cargo de todos ellos, Ceuta desplegó una estructura de unos 250 trabajadores, que hoy tienen en la atención a los menores una de sus principales prioridades.
El Gobierno central responde: reubicación en 15 días
Ante la magnitud del colapso, el Ministerio de Juventud e Infancia, que conduce Sira Rego, activó el mecanismo de emergencia: la reubicación de los menores hacia otras comunidades autónomas comenzará en un plazo máximo de 15 días.
La medida se apoya en el artículo 35 de la Ley de Extranjería, reformado el año pasado, que obliga a todas las comunidades a sumarse a una acogida «vinculante y solidaria».

Desde el Ministerio remarcaron que el objetivo es garantizar los derechos de todos los chicos y chicas que hoy están bajo tutela del sistema de protección ceutí, y confirmaron que se destinarán partidas económicas extraordinarias para financiar los traslados y la acogida temporal.
Una crisis migratoria de fondo
La situación de los menores es apenas una parte de un cuadro mucho más amplio. La crisis estalló el jueves 30 de julio, cuando más de 50.000 personas ingresaron de forma masiva a la ciudad desde Marruecos.
Desde entonces, las fuerzas de seguridad españolas contabilizaron unas 73.500 devoluciones hacia Marruecos, aunque las autoridades locales estiman que todavía permanecen entre 2.500 y 5.000 personas en el enclave.

El saldo de víctimas fatales, mientras tanto, ya asciende a 88 personas, según el recuento oficial que llevan adelante las autoridades de la ciudad.
Con estos números sobre la mesa, Ceuta atraviesa uno de los capítulos más duros de su historia migratoria reciente, mientras el Estado empieza a mover fichas para descomprimir una ciudad que, por sí sola, ya no puede sostener la situación.
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Fuente: NA

















