En apenas 2,25 millones de hectáreas, Tucumán despliega un motor agroindustrial de potencia extraordinaria. Entre la imponente hegemonía cañera y el despliegue del limón, el mapa productivo vive un sacudón histórico impulsado por el maíz.
Buenos Aires, Sabado 15 agosto (PR/26)–Tucumán representa tan solo el 0,8% de la superficie nacional, abarcando aproximadamente 2,25 millones de hectáreas.
Sin embargo, dentro de su geografía convive uno de los sistemas agroindustriales más intensivos y dinámicos de toda la Argentina.

Desde los valles montañosos hasta la llanura oriental, la provincia demuestra una diversidad agrícola asombrosa. Los datos más recientes revelan transformaciones profundas en la distribución de la tierra.
La caña de azúcar: el rey indiscutido de la llanura
La caña de azúcar lidera el ranking provincial con una distancia abrumadora sobre cualquier otro cultivo. Para la zafra 2026, las estimaciones técnicas ubican la superficie cañera por encima de las 300.000 hectáreas.

El registro más reciente sitúa el área en 302.320 hectáreas, consolidándola como la columna vertebral de la economía regional.Este número implica que casi 13 de cada 100 hectáreas de todo el territorio tucumano están cubiertas por verdes cañaverales.
El gran salto del maíz y el mapa de los granos
Muy por detrás aparece la soja, que ocupa el segundo lugar con 174.020 hectáreas sembradas en el ciclo 2025/26.
A pesar de su magnitud, registró un retroceso del 6,5%, liberando cerca de 12.000 hectáreas respecto a la campaña previa.Por su parte, el trigo se mantiene firme con 104.830 hectáreas durante la temporada invernal.

Su rotación estratégica permite reaprovechar el mismo suelo que durante el verano cobijó a otros granos extensivos. La gran sorpresa del año la dio el maíz, protagonizando una recuperación espectacular del 82,4%. El cultivo saltó de 50.420 a 91.950 hectáreas, sumando más de 41.000 hectáreas en solo doce meses.
Cítricos del pedemonte y economías regionals
El limón reafirma la identidad tucumana en el mundo al cubrir alrededor de 40.900 hectáreas.Concentrado en la franja del pedemonte, se complementa con 1.750 hectáreas de cítricos dulces como naranja y mandarina.
En el segundo grupo productivo, el garbanzo sumó 10.920 hectáreas, mientras la papa alcanzó las 9.120 hectáreas.La actividad papelera destaca por su elevada producción por hectárea en los departamentos del sur provincial.La otra cara de la moneda fue el poroto, que sufrió un desplome del 47,6% en su superficie sembrada.Cayó de 18.510 a 9.700 hectáreas, cediendo gran parte de su territorio a la fuerte expansión maicera.

El tabaco completa el esquema principal con unas 3.850 hectáreas concentradas en el sur tucumano.A esto se suma un mosaico de frutillas, arándanos, paltas y hortalizas que aportan diversidad y un alto valor económico.

















