Unas 100.000 hectáreas estaban en duda por el exceso de humedad en el norte bonaerense. El frío intenso y el viento seco de esta semana permitieron completar la implantación justo a tiempo. Ahora la atención pasa a los costos, que siguen presionando la rentabilidad de la campaña.
La siembra se completó justo a tiempo
Buenos Aires, lunes 13 julio (PR/26)–Hace apenas una semana, la principal preocupación en la región núcleo sobre el trigo estaba puesta en el norte de Buenos Aires. Allí, las lluvias habían dejado los lotes sin piso, con demasiada humedad y barro como para avanzar con la siembra.
Pero el frío intenso y el viento seco de principios de esta semana cambiaron el panorama: los lotes se orearon y las labores pudieron retomarse sin más demoras.
En el noreste bonaerense se completaron tanto los materiales de ciclo intermedio como los de ciclo corto, que habían quedado postergados por el agua.
La Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCR) a través de la Guía Estratégica del Agro (GEA) analizó la evolución del cultivo en la región.

En Piedritas pasó algo similar: la siembra de los ciclos intermedios se atrasó unos diez días y terminó realizándose casi sobre el cierre de la ventana habitual de los ciclos cortos.
Con estos ajustes de último momento, la región núcleo cerró su siembra con 1,6 millones de hectáreas, un 12% menos que en la campaña pasada.
El frío ayuda al cultivo, aunque frena la emergencia
A principios de mes, el ingreso de una masa de aire polar provocó un descenso marcado de las temperaturas y heladas de amplia cobertura en toda la región.
Las mínimas más extremas se dieron el fin de semana pasado, con valores de entre -2 y -8 °C. El registro más bajo fue de -8,2 °C en Idiazábal, seguido por Junín y Rosario.

En general, el frío le hace bien al trigo. En el centro-sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba, la buena humedad de los perfiles combinada con las bajas temperaturas favorece un desarrollo inicial muy bueno.
En María Susana esperan una nueva lluvia que consolide el potencial de la campaña y permita repetir los excelentes resultados del año pasado.
En Bigand, las heladas resultaron beneficiosas en general, aunque provocaron amarillamiento en las hojas de las variedades más sensibles.
En Baradero y Piedritas, las bajas temperaturas del suelo retrasan la emergencia más de lo habitual, aunque por ahora no genera preocupación entre los técnicos.
Buen clima, pero los costos siguen apretando

El trigo arranca con muy buen pie y las condiciones climáticas permiten proyectar tanto la campaña fina como la gruesa con alto potencial.
Sin embargo, los técnicos coinciden en que el aumento de los costos de producción sigue elevando el rinde de indiferencia. La urea retrocedió en las últimas semanas, pero los alquileres, el combustible y los servicios mantienen la presión sobre la rentabilidad.
En Piedritas señalan que la fuerte competencia por los campos mantiene los alquileres en niveles históricamente altos: de 14 o 15 quintales de soja por hectárea hace tres o cuatro campañas, hoy se pasó a 16 o 17 quintales, o incluso más.
En María Susana, los alquileres subieron cerca de un 10%, mientras que servicios como siembra, fletes y cosecha aumentaron más de un 30%, impulsados por el combustible.
En Bigand y Carlos Pellegrini no hubo grandes cambios en los arrendamientos, pero los fertilizantes y la semilla siguen siendo los insumos que más pesan en el bolsillo del productor.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCR) a través de la Guía Estratégica del Agro (GEA)
















