En la previa de la 23ª edición de la Fiesta del Vino de la Costa, tres productores berissenses cuentan cómo trabajan la tierra, la vid y la memoria familiar para sostener una tradición que llegó a la ribera hace más de un siglo y medio.

 

 

Buenos Aires, lunes 6 julio (PR/26) – Falta poco para que Berisso vuelva a llenarse de aroma a uva y madera. Del viernes 10 al domingo 12 de julio, el Gimnasio Municipal será otra vez el escenario de la Fiesta del Vino de la Costa, un encuentro que ya lleva 23 ediciones y que sigue siendo, para muchas familias de la zona, mucho más que una celebración: es la forma en que la comunidad le pone nombre a su propio trabajo.

 

 

 

BerissoCiudad recorrió los días previos a la fiesta y habló con quienes hacen posible que esa tradición siga en pie: Carlos Ruscitti, Andrea Ruscitti y Argentino Verón, productores que combinan trabajo artesanal, historia familiar y un vínculo muy fuerte con la tierra de la ribera.

 

Un mes entero preparando la fiesta a pura mano

 

Carlos Ruscitti fue el primero en contar cómo se vive la previa. Según explicó, llevan un mes de trabajo intenso para llegar con todo listo: envasando, embotellando y pegando etiquetas, uno por uno, sin apuro pero sin descanso.

 

 

Lo que más marcó, sin embargo, fue el modo en que se produce. “Casi todo se hace a mano”, contó, y detalló dos tareas clave en el viñedo: el zanjeo, fundamental para que las vides no se encharquen y sus raíces no mueran, y la poda de postes vivos, que le da estructura y sostén a cada planta.

 

La quinta que nunca deja de dar frutos

 

Andrea Ruscitti, al frente de La Quinta de Miguel, en Isla Paulino, sumó otra mirada: la de la variedad.

Se trata, según remarcó, de la única quinta histórica productiva que sigue en pie en la isla desde la década del 50, donde el trabajo se sostiene bajo una lógica agroecológica y completamente artesanal.

 

 

 

Allí se elaboran dulces, licores, vino y escabeches, además de conservas hechas con la fruta y la verdura que da la propia tierra. La producción frutal, de hecho, es enorme: hay 52 plantas de higos y también ciruelas, manzanas, peras, membrillos, duraznos, damascos y pelones.

 

Una cepa que llegó hace más de 150 años y todavía sigue viva

 

Argentino Verón, por su parte, puso el foco en el trabajo colectivo que sostiene toda la actividad. Contó que son 16 productores, la mayoría ubicados en la costa del Río de la Plata, y recordó el origen de la cepa que hoy se sigue cultivando: llegó con los primeros migrantes, que la trajeron para poder producir y consumir su propio vino.

 

 

 

Esa continuidad colectiva, señaló, es la que mantiene viva la actividad hoy en día, gracias a un rescate productivo que le devolvió impulso al vino de la costa en Berisso.

Con el correr de los años, la fiesta dejó de ser solo una muestra de productos para convertirse en algo más: una expresión concreta del trabajo local, de la memoria productiva de Berisso y del vínculo profundo entre el territorio y quienes lo habitan.

Y en esa construcción de años, los productores siguen sosteniendo una tradición que combina trabajo manual, transmisión familiar y pertenencia a Berisso.

Ubicación

Berisso queda en la provincia de Buenos Aires, Argentina, y es la ciudad cabecera del partido homónimo. Se ubica en la zona sur del Gran La Plata (área metropolitana de la capital provincial), asentada sobre la costa del Río de la Plata.

Límites geográficos
    • Al Noreste: Costea el Río de la Plata.
    • Al Noroeste: Limita con el partido de Ensenada, separados por el Dock Central del Puerto La Plata.
    • Al Sudoeste: Limita directamente con el partido de La Plata.
    • Al Sudeste: Linda con el partido de Magdalena. [1]

Distancias de referencia
  • Se encuentra a solo 6 kilómetros del centro de la ciudad de La Plata.
  • Está ubicada a unos 70 kilómetros hacia el sureste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA

 

Primicias Rurales
Fuente: Berisso Ciudad