Jonathan Blanco, de 23 años, era intensamente buscado desde mayo. La tecnología de vanguardia y un rastrillaje terrestre exhaustivo permitieron localizarlo con vida en una densa zona boscosa.
Una Búsqueda Desesperada. Foto: Momento del rescate
Chaco, sábado 20 junio (PR/26) — La pesadilla para la familia de Jonathan Blanco comenzó formalmente el pasado 30 de mayo. Ese día se radicó la denuncia policial tras perderse por completo todo contacto con el joven.
De inmediato, las fuerzas de seguridad activaron alertas en Resistencia, Fontana y Puerto Tirol.
Los operativos terrestres se tornaron complejos debido a las características geográficas de la región chaqueña. Durante tres semanas, la incertidumbre fue absoluta para los investigadores y sus allegados. Sin embargo, las tareas de rastrillaje no cesaron en ningún momento en el área metropolitana.
El despliegue policial sumó brigadas de canes, personal de investigaciones y baqueanos que recorrieron campos abiertos. Las hipótesis eran múltiples debido a que el joven padece problemas de salud mental. Su vulnerabilidad aumentaba el dramatismo con el correr de las horas.
El Hallazgo Tecnológico
El quiebre de la investigación ocurrió este jueves al mediodía gracias a las herramientas tecnológicas actuales. Un dron de última generación de la Policía de Chaco sobrevoló un sector de monte cerrado. El dispositivo aéreo divisó movimientos extraños entre la espesa vegetación.

La cámara térmica y de alta resolución captó la señal exacta del joven matorrales adentro. El punto crítico del hallazgo se ubicó en una zona boscosa lindera al basural de Puerto Tirol. Con las coordenadas precisas, las patrullas de infantería iniciaron la incursión.
El jefe de la Policía provincial, Fernando Romero, fue el encargado de transmitir la ansiada noticia. El funcionario de seguridad confirmó públicamente que el joven se encontraba con vida en el lugar. La novedad trajo un enorme alivio tras veinte días de misterio.
Supervivencia en el Monte
Blanco logró sobrevivir a la intemperie en condiciones ambientales extremas dentro del monte chaqueño. Al momento del rescate, el joven vestía un buzo negro y bordó junto a un pantalón oscuro. Llevaba la misma ropa con la que se ausentó.
Un dato clave para su supervivencia fue que conservó colocados sus anteojos recetados tradicionales. Este elemento vital le permitió mantener la visión mínima para desplazarse en la vegetación cerrada. Logró resguardarse del frío nocturno y encontrar agua para hidratarse.
Los médicos confirmaron que Jonathan estaba lúcido, consciente y orientado al momento de ser asistido. Presentaba un cuadro previsible de deshidratación severa y marcados signos de debilidad corporal general. Además, evidenciaba múltiples escoriaciones y raspajes debido a las ramas.

Atención Médica
Personal de salud y bomberos montaron un operativo de evacuación inmediata desde el intrincado terreno. El joven fue trasladado de urgencia en una ambulancia de alta complejidad hacia la capital. Quedó internado bajo observación en el Hospital Perrando de Resistencia.
En el centro asistencial público le realizan estudios clínicos exhaustivos y soporte nutricional guiado. Médicos del establecimiento informaron que su evolución es favorable y se encuentra estable y fuera de peligro. Su familia ya lo acompaña en la habitación.
Los diarios locales destacaron el profesionalismo de la Sección Drones de la Policía. La combinación de herramientas tecnológicas y el esfuerzo humano permitieron un desenlace feliz que conmueve a Chaco. La causa judicial por desaparición quedó formalmente cerrada tras el hallazgo.
¿Cómo funcionó el dron?
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- La pista clave: Días atrás, un pescador había encontrado el teléfono celular de Jonathan en un pastizal cerca de la estación Cacuí, en Puerto Tirol.
- El perímetro: Con esa coordenada, la Policía del Chaco focalizó los rastrillajes en un sector suburbano de monte cerrado de muy difícil acceso, ubicado cerca del basural local y separado por un curso de agua.
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- Cámara térmica (Infrarroja): El equipo de la División Drones voló sobre la densa vegetación utilizando sensores infrarrojos. Esta tecnología no depende de la luz visible, sino que capta la radiación infrarroja (el calor) que emiten los cuerpos.
- El contraste térmico: En un monte espeso, las hojas y los árboles bloquean la vista regular. Sin embargo, el calor corporal de Jonathan generó un fuerte contraste con la temperatura más fría del entorno vegetal y del suelo.
- Avistamiento del movimiento: El operador del dron identificó una silueta térmica moviéndose de manera errática entre la maleza. Al hacer zum y verificar la anomalía de calor, confirmaron que se trataba de una presencia humana.
- Coordenadas en tiempo real: Una vez detectado el objetivo, el dispositivo permitió a los operadores fijar la ubicación geográfica exacta en el mapa.
- Guiado de las patrullas: Desde el aire, el dron sirvió como «ojo de guía» para coordinar el ingreso de la comisión policial y de los bomberos. Los agentes caminaron cortando maleza en la dirección exacta que les transmitía el equipo de control.
- Extracción: Al llegar al punto exacto, los efectivos corroboraron la identidad de Jonathan. Debido a que el joven, de quien trascendió sufre problemas mentales, ya no tenía fuerzas para caminar, lo colocaron en una camilla de rescate y lo evacuaron a pie a lo largo de las vías del ferrocarril hasta la ambulancia más cercana.

















