Las Bolsas de Cereales y de Comercio celebraron la ratificación del acuerdo Mercosur–Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral con el RIMI, al considerar que ambas medidas fortalecen la competitividad, promueven la inversión y el empleo formal, y consolidan una inserción internacional más dinámica para la Argentina.
Buenos Aires, domingo 1 marzo (PR/26) — Las Bolsas de Cereales y de Comercio que firman al pie expresan su beneplácito ante la ratificación del Acuerdo de Asociación Mercosur-Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral, que incorpora el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI). Y expresan:
La convergencia de estas medidas marca un punto de inflexión para la competitividad de la Argentina, al consolidar reglas claras, previsibilidad e incentivos concretos para la inversión y el empleo formal, tales como la disminución de las cargas sociales.
La modernización laboral fortalece la seguridad jurídica y promueve la formalización, reduciendo distorsiones que afectan la productividad.
El RIMI por su parte, impulsa la inversión en bienes de capital y actualización tecnológica, dinamizando las cadenas de valor.
En paralelo, el acuerdo con la Unión Europea amplía el acceso a mercados exigentes y mejora la inserción internacional, potenciando las exportaciones con mayor valor agregado.
Estas decisiones son fundamentales para definir el modelo económico y productivo de nuestro país y permiten avanzar de una manera competitiva, federal y orientada al crecimiento sostenible, eliminando sesgos anti-productivos y promoviendo la generación de empleo genuino.
Argentina se proyecta al mundo con mayor previsibilidad, inversión y trabajo formal
Buenos Aires, miércoles 21 enero (PR/26) — El Parlamento Europeo frenó el acuerdo de libre comercio con el Mercosur al dar paso a una consulta al Tribunal de Justicia.
Con 334 votos a favor y 324 en contra, los legisladores europeos decidieron que sea la Justicia la que decida si el convenio firmado en Paraguay respeta los tratados del bloque de los 27 miembros.
Debido a las diferencias de criterio que existían dentro de Europa sobre el acuerdo, el Consejo decidió buscar un atajo, que fue dividir el capítulo arancelario del institucional, según supo Agencia Noticias Argentinas.
Francia fue uno de los países que más trabas puso para que esto sucediera y ahora el Parlamento habilitó a la Justicia para que decida sobre esta cuestión.
El fin de semana se firmó en Asunción el acuerdo en lo que respecta a los aspectos formales, pero aún quedaban pendientes una serie de pasos institucionales a completar para que tenga plena vigencia.
Ahora, uno de esos pasos se trabó y puede demandar varios meses de negociaciones hasta tanto la justicia europea se expida.
El presidente, Javier Milei, incluyó la aprobación del acuerdo en el llamado a sesiones extraordinarias del Congreso.
El convenio debe ser aprobado por los parlamentos de los miembros plenos del Mercosur.
Advirtieron que las naciones europeas podría aplicar salvaguardas para proteger a sectores claves del campo.
El acuerdo Mercosur-UE sigue despertando polémica.
Buenos Aires, miércoles 21 enero (PR/26) – La posibilidad de que los países europeos apliquen salvaguardas para proteger a su sector agropecuario, en el marco dle acuerdo entre el Mercosur y la UE, despertó alertas entre los productores locales.
La Comisión Europea decidió impulsar estas salvaguardas ante la presión del agro y gobiernos europeos, como el italiano, que pidieron por su inclusión como condición para la firma del acuerdo.
Estos mecanismos proteccionistas, una mala palabra para líderes liberales como Javier Milei, deberían ser discutidos en el Consejo y Parlamento Europeo con anterioridad a la ratificación del acuerdo con el Mercosur.
Serían 24 los productos agropecuarios y agroindustriales que podrían ser beneficiados con estos mecanismos, entre los cuales hay algunos claves para la Argentina.
Se incluyen carne fresca; carne bovina enfriada y congelada de alta calidad; carne congelada para procesamiento; carne fresca, enfriada y congelada de cerdo; carne de ave sin hueso y preparaciones; carne de ave con hueso; leche en polvo; quesos; fórmulas infantiles; maíz y sorgo; arroz; azúcar para refinar; otros azúcares; huevos; albúminas de huevos; miel; ron y otras bebidas espirituosas obtenidas de la fermentación de la caña de azúcar; maíz dulce; almidón de maíz y de mandioca; derivados del almidón; etanol; ajo; biodiésel; y cítricos como el limón, naranjas y mandarinas.
Los datos constan en un informe divulgado este martes por las entidades que engloban a los mercados locales.
Las salvaguardias se pueden disparar una vez que se constate y demuestre que un aumento en las importaciones de estos productos dañaron o están afectando a los sectores productivos locales.
Los parámetros, si bien tienen que definirse en su mayoría, serían un aumento considerable en volumen de las importaciones: en un corto lapso de tiempo superior al 5% en la comparación del promedio de los últimos tres años, o que el aumento de las exportaciones del Mercosur haga que el precio interno caiga un 5%.
A los exportadores argentinos les preocupa la discrecionalidad que pueden aplicar los países europeos con tal de mantener a raya los reclamos de sus productores.
“Es una situación bastante preocupante, porque esto lo establece la UE unilateralmente”, dijo el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras.
“La razón de ser de un acuerdo es la creación de comercio, pero lo podés matar con las salvaguardias, porque si se aplican de manera irrestricta e imprudente, se convierten en un riesgo enorme en el flujo de comercio”, agregó.
Para Idígoras, las exportaciones del Mercosur hacia el bloque europeo una vez entrado en vigencia el acuerdo “no significan ningún riesgo para Europa, sino que es política pura. Estos productos representan el 1% del consumo aparente en ese continente”.
Un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y el INAI analiza el impacto del acuerdo Mercosur–Unión Europea sobre los derechos de exportación y proyecta un fuerte aumento de la producción y las exportaciones agrícolas argentinas hacia 2035, impulsado por mayor previsibilidad y mejores incentivos para el sector.
Buenos Aires, miércoles 21 enero (PR/26) — La reciente firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, tras más de 25 años de negociaciones, abre un nuevo escenario para la agroindustria argentina, con impactos significativos sobre la producción y las exportaciones de cereales y oleaginosas.
Así lo señala un informe conjunto de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y el Instituto Nacional de Asuntos Internacionales (INAI), que analiza en particular los efectos del acuerdo sobre los derechos de exportación (DEX).
El entendimiento introduce un marco comercial más previsible y estable, uno de los principales reclamos históricos del sector agroindustrial.
Entre sus compromisos centrales, se establece que, a partir del tercer año desde su entrada en vigor, la Argentina no aplicará derechos de exportación a los productos destinados a la Unión Europea, con excepciones puntuales para algunas cadenas estratégicas, entre ellas la soja.
En el caso del complejo sojero —que incluye porotos, aceite, harinas, pellets y biodiesel— el acuerdo fija topes máximos a los DEX.
Según detalla el INAI, a partir del quinto año se consolida un límite del 18%, que comenzará a reducirse de manera gradual desde el séptimo año hasta alcanzar un máximo del 14% en el décimo año de vigencia del acuerdo.
El estudio advierte que, en la práctica, resulta poco viable aplicar derechos de exportación diferenciados según el destino de la mercadería, debido a la estructura operativa de las cadenas agroindustriales, donde el impuesto se traslada al precio interno y el destino final del producto no suele conocerse en las primeras etapas de comercialización.
Por ese motivo, el análisis asume que los límites acordados tenderían a influir sobre el esquema general de incentivos del sector.
Para medir los posibles impactos, el informe evalúa tres escenarios prospectivos mediante un modelo de equilibrio parcial del sector agrícola: un escenario base sin acuerdo, uno con reducción de DEX y un tercero que incorpora, además, un cierre gradual de brechas tecnológicas y mejoras de productividad.
Los resultados muestran que hacia la campaña 2034/35 la producción total de cereales y oleaginosas podría pasar de 155 millones de toneladas en el escenario base a 160 millones con la reducción de derechos de exportación, y hasta 173 millones de toneladas en un escenario más dinámico con mejoras tecnológicas.
Los mayores incrementos se observarían en trigo, maíz y soja.
Este mayor nivel de producción se traduciría en un fuerte aumento de las exportaciones. Medidas a precios constantes, las ventas externas del complejo agrícola podrían crecer desde los USD 33.230 millones actuales hasta valores cercanos a los USD 42.000 millones en el escenario de mayor dinamismo productivo.
El informe destaca además que los beneficios del acuerdo no se limitan a la cuestión arancelaria. El compromiso de limitar el uso de mecanismos discrecionales, como los registros o autorizaciones previas para exportar, contribuiría a reforzar la previsibilidad normativa y mejorar la competitividad sistémica del sector.
Si bien los autores aclaran que se trata de ejercicios de simulación sujetos a supuestos técnicos, coinciden en que el acuerdo Mercosur–Unión Europea podría constituir un paso relevante para consolidar a la Argentina como un proveedor confiable de alimentos en los mercados internacionales, en un contexto de creciente demanda global y mayores exigencias regulatorias.
Carlos Castagnani sobre el acuerdo entre el Mercosur y la UE: “Abre un panorama muy positivo”
Buenos Aires, 10 de enero (PR/26) .- “Hay que tomar esto como buena noticia, por supuesto esperar que esto se firme y leer la letra chica”, indicó el presidente de CRA.
El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, pasó por Canal E y realizó un análisis del inminente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que definió como una oportunidad estratégica para el país.
En relación con el acuerdo comercial, Carlos Castagnani sostuvo que, “abre un panorama muy positivo para nuestro sector y para toda la industria y el comercio de nuestro país”, y remarcó que Argentina es “un país que es generador, que somos netamente exportadores”. En ese sentido, afirmó que, “hay que tomar esto como buena noticia, por supuesto esperar que esto se firme, leer la letra chica, pero por supuesto que es una ventana muy importante que se le haga al país”.
Todavía resta saberse los detalles de la firma
Sobre posibles riesgos del tratado, aclaró que, “la letra chica no es que pueda haber algún punto que perjudique beneficios, sí que tengamos claro cómo va a ser”, y enfatizó la necesidad de reglas claras: “Nosotros siempre decimos que tiene que haber igualdad de condiciones, porque también no olvidemos que este acuerdo indica importación”.
Respecto al impacto productivo hacia 2026, Castagnani consideró que, “sin dudas que se van a abrir muchas más posibilidades y por supuesto que vamos a tener que adecuarnos porque vamos a tener que abastecer un mercado mucho más grande de lo que veníamos teniendo”.
Sobre las objeciones de Francia y la posibilidad de judicializar el acuerdo, expresó que, “Francia tiene todo el derecho de poder objetar y hacer una presentación”, aunque aclaró que, “hay un número importante de países, 27, que han dado el visto bueno después de muchos años de ida y vuelta” y afirmó que, “no sería justo que opaque este tratado”.
Preocupación por los incendios en el sur de Argentina
Por otro lado, el entrevistado se refirió a la dramática situación generada por los incendios rurales, especialmente en la Patagonia. Al respecto, describió: “Es terrible, destruye lo material y destruye la familia”. Sobre la misma línea, agregó que, “este fuego arrasa no solamente con lo productivo, sino con las casas, los recuerdos, la familia”.
También alertó que, “hay sospechas, serias sospechas, de que este fuego en el sur fue intencional”, lo que, según explicó, “agrava más esta situación”. En paralelo, mencionó que otras zonas del país enfrentan inundaciones severas: “Por el otro lado estamos en contacto con la gente de Salta, donde las inundaciones y las precipitaciones están haciendo otra clase de desastre”.