El SENASA certificó el envío de 9 toneladas a Brasil que marca un hito para esta producción y fortalece el acceso a nuevos mercados internacionales.
Buenos Aires, martes 30 de diciembre (PR/25) .- El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó la primera exportación de 9 toneladas carne de pescado – dorado y surubí – de piscicultura desde la provincia de Misiones con destino a la República Federativa del Brasil.
Se trata de un hecho inédito para el país, ya que por primera vez se exportan productos elaborados a partir del cultivo de dorado y surubí, sumándose además al pacú, especies producidas bajo un sistema integral de piscicultura.
La producción de los peces, abarcó las etapas de cría, engorde y faena, lo que permitió que el SENASA garantizara las condiciones sanitarias necesarias para cumplir con los requisitos exigidos por el país de destino.
Este primer envío consolida el potencial de la piscicultura como una alternativa productiva con valor agregado y proyección exportadora, y refuerza el compromiso del SENASA con el desarrollo de las economías regionales.
Primicias Rurales
Fuente. Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca
Tras más de cinco años de incertidumbre, el juez Fabián Lorenzini dio por terminada la intervención judicial. Grassi SA toma las riendas de la agroexportadora con el desafío de reactivar un gigante herido.
Por Redacción Primicias Rurales
Reconquista, Santa Fe, lunes 29 diciembre (PR/25) – El calendario de 2025 cierra con un hito definitivo para el complejo agroindustrial argentino. El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Reconquista dispuso que mañana martes 30 de diciembre cese la intervención judicial sobre Vicentin SAIC, devolviendo la administración plena a sus órganos naturales.
La decisión marca el inicio de la gestión de Grassi SA, la firma que lideró el proceso de salvataje (cramdown) y que ahora deberá transformar las promesas de pago en una realidad operativa.
El fin de la tutela judicial
La resolución del juez Fabián Lorenzini establece que los interventores, el contador Andrés Shocron y el abogado Guillermo Nudemberg, dejen sus funciones ejecutivas tras ocho meses de gestión crítica.
Habían sido designados en abril de este año para evitar el colapso total de la firma, en un momento donde las plantas estaban paralizadas y las deudas corrientes asfixiaban la continuidad mínima.
Si bien el directorio designado en octubre —encabezado por Mario Pietropaolo— figura formalmente en los papeles, el liderazgo real recae en Mariano Grassi, quien se proyecta como el presidente de la «Nueva Vicentin».
El traspaso no será un salto al vacío: los exinterventores permanecerán como veedores y consultores técnicos hasta marzo de 2026 para garantizar que la transición no afecte los derechos de los acreedores.
Background: El largo camino desde el «estrés financiero»
Para entender la magnitud de este anuncio, es necesario retroceder a diciembre de 2019, cuando Vicentin sorprendió al mercado al anunciar un estado de «estrés financiero» por una deuda superior a los 1.500 millones de dólares. Lo que comenzó como un problema de liquidez derivó en el concurso preventivo más grande de la historia santafesina.
1. El intento de expropiación
En junio de 2020, el gobierno nacional —entonces bajo la presidencia de Alberto Fernández— intentó intervenir y expropiar la empresa alegando soberanía alimentaria. La fuerte resistencia social (recordada por las marchas del «Banderazo») y la negativa del juez Lorenzini frenaron el proyecto, dejando el destino de la firma exclusivamente en manos de la Justicia comercial.
2. El proceso de «Cramdown»
Tras el rechazo de varias propuestas de pago por parte de los acreedores y un extenso bloqueo judicial debido a impugnaciones (especialmente del Banco Nación y el Grupo Commodities), el proceso entró en la etapa de salvataje o cramdown.
Fue allí donde Grassi SA, una histórica corredora de granos, logró desplazar a los antiguos dueños —la familia Vicentin— al presentar una propuesta que obtuvo las mayorías necesarias.
3. Los desafíos de la «Nueva Vicentin»
El pasivo de la empresa es astronómico. La propuesta homologada el pasado 18 de diciembre contempla una quita importante y un esquema de pagos a largo plazo. Los nuevos dueños reciben una empresa con:
Capacidad industrial ociosa: Plantas de molienda que necesitan volver a procesar millones de toneladas para ser rentables.
Deuda comercial: Miles de productores y cooperativas que perdieron la confianza en la marca.
Activos estratégicos: El puerto de San Lorenzo y la planta de Renova siguen siendo «la joya de la corona» del sistema agroexportador.
Lo que viene: El 30 de diciembre como punto de quiebre
A partir de mañana martes, el directorio de Grassi tendrá «competencia exclusiva» sobre el manejo de fondos y las decisiones comerciales.
El objetivo inmediato será normalizar el flujo de granos hacia las terminales del Gran Rosario y asegurar el mantenimiento de los puestos de trabajo en el norte santafesino (Avellaneda y Reconquista), donde el impacto social de la crisis fue más profundo.
El fallo de Lorenzini no sólo devuelve las llaves de la empresa; intenta devolverle a la región una «normalidad empresaria largamente postergada».
Sin embargo, la sombra de las causas penales contra el directorio anterior por presunta estafa y lavado de dinero sigue corriendo por carril separado en los tribunales de Rosario, recordándole al mercado que, aunque la empresa cambie de manos, las heridas del mayor default del agro siguen abiertas.
Para ser precisos, cuando hablamos de la estructura industrial que retoma Vicentin bajo la gestión de Grassi SA, estamos hablando de un núcleo de 5 plantas principales (entre molienda, refinado y algodón), además de su participación clave en la planta más grande del mundo.
1. Complejo Industrial San Lorenzo (1 Planta de Molienda + Puerto)
Es la unidad más importante. No es solo una fábrica, sino un complejo integrado que incluye:
Planta de molienda de soja y girasol: Con capacidad para procesar unas 20.000 toneladas diarias.
Puerto propio: Una terminal de embarque que permite la salida directa al mundo.
2. Planta Ricardone (1 Planta de Molienda y Refinado)
Ubicada cerca de Rosario, es la especialista en girasol.
Tiene capacidad para procesar 4.000 toneladas diarias.
Cuenta con una línea de refinado de aceites, lo que le permite llegar a productos con mayor valor agregado (aceite embotellado).
3. Participación en Renova – Timbúes (1 Mega-Planta)
Aunque Vicentin es socio minoritario (dueño del 33,33%), esta es la joya tecnológica.
Es la planta de crushing de soja más grande del mundo.
Tiene una capacidad de procesamiento de 30.000 toneladas por día.
4. Nodo Norte – Avellaneda (2 Plantas Regionales)
En el corazón del norte santafesino, la empresa mantiene:
Planta de Algodón: Una desmotadora de gran escala para la producción de fibra.
Planta de Alimentos Balanceados: Destinada a la nutrición animal (muy vinculada a la ganadería local).
En resumen:
La infraestructura que vuelve a operar a pleno bajo el nuevo mando suma 3 grandes unidades de molienda de oleaginosas (San Lorenzo, Ricardone y la parte proporcional de Renova) y 2 unidades de procesamiento regional en el norte de Santa Fe.
A esto hay que sumarle una red de más de 10 centros de acopio distribuidos en provincias como Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero, que funcionan como los «pulmones» que recolectan el grano para enviarlo a estas plantas.
Mariano Grassi. (Foto: Linked In).
Para completar el panorama de esta nueva etapa de Vicentin, es fundamental entender la ingeniería financiera que permitió a Grassi SA destrabar el conflicto. La propuesta de pago, técnicamente denominada «Propuesta de Salvataje» o Cramdown, fue diseñada para ser más atractiva que la liquidación total de la empresa, aunque implica una reestructuración profunda de la deuda.
Los 3 Ejes de la Propuesta Técnica de Grassi SA
La oferta se divide principalmente según el tipo de acreedor (comercial, bancario o financiero) y busca, ante todo, sanear el balance de la empresa para que vuelva a ser sujeto de crédito.
1. Pago Inicial de «Alivio» (Cure Payment)
Para los pequeños y medianos productores granarios, la propuesta establece un pago inicial en efectivo (generalmente en dólares o su equivalente pesificado a un tipo de cambio específico).
Objetivo: Inyectar liquidez inmediata a los productores que quedaron «calzados» con granos entregados y no cobrados.
Monto: Se estableció un pago plano inicial para todos los acreedores de hasta un tope determinado (por ejemplo, U$S 30.000), lo que permite que miles de pequeños acreedores salgan del concurso cobrando la totalidad o gran parte de su deuda de forma rápida.
2. Fideicomiso de Administración y Pago
El resto de la deuda (el «saldo remanente») no se paga de forma directa por la empresa, sino que se transfiere a un Fideicomiso.
Mecánica: Grassi SA y sus socios estratégicos aportan capital y el flujo de caja de las operaciones futuras de la «Nueva Vicentin» para alimentar este fondo.
Plazos: Se estipularon cuotas anuales durante un período extendido (que suele rondar los 10 a 12 años).
Quita: Existe una quita implícita debido al valor tiempo del dinero, aunque la propuesta de Grassi mejoró los plazos respecto a la oferta original de la familia Vicentin.
3. El Rol de los «Nuevos Inversores» (Socios Estratégicos)
Un detalle técnico crucial es que Grassi SA no actúa sola. La propuesta técnica se apoya en acuerdos de molienda (fason) con grandes jugadores del mercado (como Bunge y Viterra).
Garantía operativa: Estos socios garantizan el envío de granos a las plantas de San Lorenzo y Ricardone.
Flujo de caja: El pago del servicio de molienda que hacen estas empresas es lo que garantiza que Vicentin tenga ingresos para mantener su estructura y, a la vez, pagar las cuotas del fideicomiso a los acreedores.
El «Cramdown» como Herramienta Legal
Técnicamente, el éxito de Grassi se basó en el Artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras. A diferencia de una propuesta de acuerdo común, en el salvataje:
Se valúan las acciones: Se determina cuánto vale la empresa (en este caso, un valor negativo por las deudas).
Negociación directa: El interesado (Grassi) negocia con los acreedores la compra de sus derechos.
Transferencia forzosa: Al obtener las mayorías, el juez ordena que el 100% de las acciones de los antiguos dueños pasen a los nuevos administradores, previa conformidad de los acreedores.
Nota importante: Para los productores, el beneficio técnico de esta propuesta frente a la quiebra es la continuidad.
En una quiebra, el remate de bienes (campos, plantas viejas) suele cubrir apenas el 10% o 15% de la deuda tras años de litigio. Con este plan, apuestan a cobrar un porcentaje mayor mediante la actividad productiva de la empresa.
El adelanto de divisas realizado por el sector agroindustrial resultó clave para recomponer reservas internacionales del Banco Central (BCRA) en un momento de turbulencia electoral. Pero ahora dejó en evidencia la importancia relativa del campo en la dinámica de la economía argentina.
Buenos Aires, lunes 29 diciembre (PR/25) — El régimen de suspensión temporaria de derechos de exportación (decreto 682/2025) promovió un adelantamiento descomunal del ingreso de agrodivisas, ya que las compañías agroexportadoras aportaron en septiembre pasado 7000 millones de dólares a cambio de la posibilidad de registrar embarques libres de retenciones hasta mediados de 2026.
Debido a esa medida, en octubre y noviembre pasado el ingreso neto de divisas generado por el sector agroindustrial (oleaginosos y cereales) fue de apenas 315 y 540 millones de dólares respectivamente y ningún otro sector pudo compensar ese “bache”, ya que el aporte de otros sectores no resultó suficiente para atender las diferentes demandas de divisas.
En lo que respecta a la industria alimentaria y tabaco –que generó un ingreso neto de divisas por 846 y 746 millones de dólares en octubre y noviembre–, el mismo es una extensión del sector agroindustrial y, por lo tanto, podría crecer aún más en caso de liberarse el potencial productivo presente en el agro.
Como el tipo de cambio tiene un precio artificial a causa de la intervención del gobierno nacional, los argentinos con capacidad de ahorro aprovecharon el “ofertón” para comprar más de 7000 y 5000 millones de dólares en septiembre y octubre.
Si bien la cifra de compras realizadas por personas cayó a poco más de 1700 millones en noviembre, sigue siendo una cifra insostenible, especialmente considerando que el gobierno nacional fue un claro vencedor en las elecciones legislativas nacionales de fines de octubre.
Esa “sangría” de divisas, que en su mayor parte se emplea para atesoramiento o viajes al exterior, impide que el balance cambiario termine con signo positivo a pesar del enorme potencial agroexportador presente en el país.
El aporte neto de divisas realizado por las corporaciones petroleras y mineras viene creciendo de manera progresiva en el último año, pero, al tratarse de sectores que son grandes consumidores de equipamiento y tecnología importada, no puede ni siquiera acercarse al potencial agroindustrial, que gestiona activos biológicos de carácter renovable.
La actividad de la cadena agropecuaria argentina alcanzó en noviembre su máximo nivel histórico, impulsada principalmente por una cosecha récord de trigo y un fuerte dinamismo de las exportaciones, según el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario.
Buenos Aires, 24 de diciembre (PR/25) .- El índice general se ubicó 3,5% por encima de octubre y casi 10% por encima de noviembre del año pasado, reflejando un desempeño excepcional del sector. El avance de las labores agrícolas, en especial la recolección de trigo y cebada, junto con una mayor superficie sembrada, fueron factores clave. La cosecha de trigo se perfila como la más alta de la historia, estimada en 27,7 millones de toneladas.
En el plano agroindustrial, la actividad se mantuvo estable en niveles históricamente elevados, pese a una leve caída mensual. Se destacaron los aumentos en la producción de biocombustibles, especialmente biodiesel y bioetanol, aunque este segmento aún opera por debajo de su capacidad potencial. En contraste, la molienda de soja retrocedió debido a una mayor exportación del grano sin procesar, favorecida por la fuerte demanda internacional, especialmente desde China.
Las exportaciones agroindustriales volvieron a crecer y encadenaron seis meses consecutivos al alza. Los complejos soja y trigo lideraron las ventas externas, alcanzando volúmenes récord para un mes de noviembre, impulsados por precios competitivos y una mayor disponibilidad de mercadería.
Conclusiones y tendencias
📈 Máximo histórico de actividad agropecuaria, con fuerte tracción del sector exportador.
🌾 Trigo como principal motor, gracias a una cosecha récord y alta competitividad externa.
🚢 Creciente orientación exportadora, especialmente en soja sin procesar.
⚙️ Agroindustria estable, con margen para crecer, en particular en biocombustibles.
🔮 Perspectiva positiva a corto plazo, sostenida por la demanda externa y buenos niveles de producción.
Desde una bodega abandonada en General Roca hasta liderar el mercado nacional, Bodegas Cuvillier construyó, a lo largo de casi 70 años, una de las historias más emblemáticas de la sidra argentina, marcada por la visión empresarial, la innovación y la obsesión por la calidad.
Buenos Aires, 24 de diciembre (PR/25) .- El Alto Valle de Río Negro no solo es el principal polo frutícola de la Argentina, sino también el núcleo de una industria que forma parte de la identidad de las fiestas de fin de año: la sidra. En ese escenario, una antigua bodega vitivinícola en desuso se transformó, a partir de 1957, en el punto de partida de una de las marcas más reconocidas del mercado nacional: Sidra Del Valle.
El impulso inicial llegó de la mano de Virginio Luis Saccani, un comerciante de Pergamino que desembarcó en la región a fines de los años 50 y supo ver oportunidad donde otros veían abandono. La compra de la bodega y de una marca de sidra prácticamente sin desarrollo marcó el comienzo de un proyecto que cambiaría el mapa sidrero argentino.
Una visión que sentó las bases de la calidad
Desde sus inicios, Saccani —conocido en el sector como Don Luis— apostó por elevar el estándar del producto. Una de las decisiones más trascendentes fue tomada en 1976, incluso antes de finalizar la planta de envasado en San Fernando: la sidra Del Valle sería pasteurizada. Esa elección, pensada como una garantía de estabilidad y calidad, convirtió a la marca en la única sidra pasteurizada del país, una característica que mantiene hasta la actualidad.
Del Alto Valle a Buenos Aires: producción a gran escala
El proceso productivo comienza en Río Negro y Neuquén, con manzanas como Red Delicious, Granny Smith y Pink Lady. Cada año se muelen entre 20 y 25 millones de kilos de fruta, que se fermentan en la planta de General Roca, donde se produce el caldo base de sidra.
La capacidad de almacenamiento local alcanza los cinco millones de litros, pero debido al ritmo de cosecha, gran parte del volumen se traslada a una segunda bodega en Ingeniero Huergo, con capacidad para 15 millones de litros. Tras un período de reposo de hasta un año, el caldo viaja a la planta de San Fernando, en Buenos Aires, donde se completa el proceso de ultrafiltrado, edulcorado, gasificado, envasado y pasteurización.
La planta bonaerense puede envasar más de 270.000 botellas diarias en los picos de fin de año, operando las 24 horas. En total, Bodegas Cuvillier produce entre 15 y 17 millones de litros de sidra por año, emplea a más de 160 personas y exporta unas 700.000 cajas anuales, principalmente a Bolivia y Paraguay.
Innovar para romper la estacionalidad
Con el consumo de sidra fuertemente concentrado en las fiestas y en retroceso durante 2024, la empresa decidió profundizar su estrategia de diversificación. Fue pionera en lanzar sidra en lata durante la pandemia y amplió su portafolio con líneas premium y artesanales.
Hoy ofrece la línea 1930, en homenaje al año de nacimiento del fundador, con variedades Demi-Sec, Dolce, Pera y Rosé; la línea artesanal Pyrus; y la tradicional Sidra Del Valle, relanzada con propuestas como Del Valle Gold. También incorporó formatos más pequeños, como el porrón de 500 ml, pensados para un consumo más cotidiano.
Además, la firma intensificó su presencia en ferias, festivales y eventos para promover la desestacionalización del consumo. Aunque Argentina se ubica entre los diez países con mayor consumo per cápita de sidra, el promedio sigue siendo bajo —menos de un litro por persona al año—, lo que deja margen para crecer.
Un clásico que nació del abandono
A casi siete décadas de aquella primera decisión, la bodega abandonada de General Roca es hoy una de las principales productoras de sidra del país. Bodegas Cuvillier no solo consolidó a Sidra Del Valle como la marca líder del mercado argentino, sino que también convirtió una oportunidad olvidada en un símbolo que sigue presente en las mesas de millones de argentinos cada fin de año.