En el mercado de harinas vegetales de Argentina, el girasol se lleva todas las miradas

En el mercado de harinas vegetales de Argentina, el girasol se lleva todas las miradas

Por Franco Pennino – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, martes 23 diciembre (PR/25) — La harina de girasol vio un récord de exportaciones en 2025, mientras la de soja experimenta precios de exportación mínimos desde 2007/08, en tanto que las políticas de biocombustible vigorizan indirectamente su oferta a nivel global.

La dinámica de la harina de soja argentina en la campaña actual

Teniendo en cuenta que la harina se obtiene de forma simultánea al aceite, los cambios en la producción de uno necesariamente afectan a las disponibilidades del otro. Con el segundo volumen de exportación del aceite más alto del siglo entre enero y noviembre del 2025, el análisis del mercado de harina resulta de especial interés.

Argentina consiguió colocar en los mercados externos 18,3 Mt de harina de soja entre abril y octubre de este año, de acuerdo con datos de la INDEC. La comparativa respecto al año anterior evidencia un descenso de un 10,3% entre campañas para este periodo. A pesar de esto, el número de embarques está un 10,5% por encima del promedio de los últimos cinco años en lo que va de la campaña.

Los valores exportados no siguieron un ritmo similar a los volúmenes. Cuando incorporamos la variable precio al análisis encontramos que, entre abril y octubre, el valor exportado de harina de soja en la campaña 2024/25 acumula US$ 5.404 millones, 23% menos que la campaña anterior. Asimismo, la campaña que corre acumula el tercer valor más bajo de la década. 

Si aislamos el precio promedio, se aprecia que el valor FOB percibido por tonelada exportada de harina de soja es de US$ 296/t en este periodo, coincidente con 2018/19 y el más bajo desde 2006/7. Centrando nuestra atención en el último año, la variable se mantuvo en un continuo descenso. En abril el valor era de US$ 312/t, para llegar a US$ 281/t en octubreEste tema fue abordado en profundidad por la BCR. 

Harina y pellets de girasol: récord de exportación del siglo

Se trata de uno los productos para los que Argentina disputa el podio dentro de los líderes exportadores a nivel mundial. De acuerdo con cifras de INDEC, entre enero y octubre de la campaña que corre nuestro país logró un récord en tonelaje exportado de harina de girasol de 1,26 Mt, siendo la cifra más alta del siglo. Esta cifra es un 28,6% mayor a lo conseguido la campaña anterior a esta altura, donde se habían totalizado 981.290 tn. El récord valdría también si realizamos nuestra comparación interanual con estimaciones propias de la BCR para noviembre y diciembre. De esta forma, la marca acompaña al dato de exportaciones de aceite de girasol, que fue el segundo más alto del siglo, conformando un gran año para el complejo girasol.

Por su parte, los valores exportados de harina de girasol totalizan US$ 220,2 M, un 4,2% por encima del año pasado y 17,7% más que el promedio de los últimos cinco años para este periodo. Se observa que en 2020/21 se alcanzó un máximo en el siglo para los valores embarcados por un empuje en los precios en el mercado exportador. En efecto, el precio FOB promedio por tonelada fue el más alto de la década, alcanzando los US$ 258/t. Desde esa campaña, las cotizaciones han ido decreciendo hasta alcanzar los US$ 170/t este año. Por lo tanto, se entiende que el valor exportado de este año esté en línea con el promedio del último lustro debido al viento en cola que aportaron los volúmenes, más que por precios.

¿Qué factores explican los bajos precios de exportación de las harinas vegetales?

En los últimos años se viene dando que varios países avanzaron en la dirección de políticas de promoción a biocombustibles más estrictas. Esta práctica suele darse en orígenes con grandes excedentes de producción de soja (como Brasil y Estados Unidos) que, en lugar de colocarse en los mercados de exportación, encuentra un destino en la industria.

Los mayores requerimientos de producción de biodiesel para cumplimentar estas normativas generan una demanda derivada de la oleaginosa para procesar y obtener aceite, llegando a convertirse en combustible vía ulteriores procesos. Sin embargo, recordemos que producto del crushing obtenemos mayormente y de forma necesaria harina por sobre aceites. Por lo tanto, producto de las políticas gubernamentales, y en específico por la mayor producción de biodiesel, se generan grandes volúmenes de harina para vender en los mercados globales, ejerciendo una gran presión de oferta que empujó hacia abajo los precios FOB. 

Como correlato de lo anterior, la dinámica de los volúmenes de harina de soja vendidos en los mercados internacionales sigue un vertiginoso ascenso. Siguiendo datos de USDA, las exportaciones mundiales de harina hasta 2023/24 veían un crecimiento interanual promedio de 1,5% para los cinco mayores proveedores. Sin embargo, se vio un agudo salto en las cifras de exportación en el último año. En la campaña 2024/25 el saldo de toneladas vendidas fue de 73,4 Mt, un 12,3% más que en el registro anterior y 18,4% por encima del promedio de los cinco años anteriores.

Se verifica nítidamente la existencia de una relación negativa entre el precio del aceite y el de la harina de soja en el caso de Argentina. En el gráfico siguiente vemos como las variaciones del FOB se mueven en direcciones opuestas, correlacionados entre sí. Se observa que los precios relativos de exportación de entre harina respecto al aceite llegaron a mínimos históricos para Argentina en julio y agosto. 

Primicias Rurales 
Fuente: Informativo Semanal de la BCR
¿Qué aporta el agro a la economía argentina?

¿Qué aporta el agro a la economía argentina?

Por Bruno Ferrari – Tomás Rodríguez Zurro – Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario
Las cadenas agroindustriales explican en torno al 20% de la economía del país, uno de cada cinco puestos de trabajo, cerca del 20% de la recaudación del estado nacional y tres de cada cinco dólares exportados en la República Argentina.

Rosario, sábado 20 diciembre (PR/25) — Las cadenas agroindustriales se conforman como un conjunto de sectores claves para la economía argentina.

En el siguiente informe, se presenta un análisis exhaustivo que vislumbra el aporte que realizan las cadenas agro desde diferentes aristas para el año 2024: generación de valor agregado, exportaciones, empleo e impuestos.

 

Las cadenas agroindustriales explican en torno al 20% del valor agregado bruto nacional

En el año 2024, las cadenas agroindustriales representaron 1,8 pesos de cada 10 pesos del Valor Agregado Bruto (VAB) nacional, es decir, una participación del 18%. Esto marca un repunte tras el fallido año 2023, que producto de la histórica sequía dejó la participación del agro en un mínimo de la serie desde 2004, con un share del 16%.

En perspectiva histórica, las cadenas agroindustriales muestran un desarrollo importante en la generación de VAB anual entre 2004 a 2011, con un crecimiento para dichos años del 33,15% entre puntas. Más allá de este buen desempeño, la economía en su conjunto crece 46,7% en dicho período, lo cual lleva a una disminución en la participación de las cadenas agro en el VAB total.

En términos específicos, el share disminuye del 20,4% al 19,1% entre dichos años, teniendo en cuenta que el pico de participación se alcanza en 2005 con el 21,4%. Tras esta tendencia a la baja en el indicador, desde 2012 hacia adelante se mantiene una cierta estabilidad más allá de desviaciones al alza o a la baja dependiendo de períodos específicos.

Un punto importante para recalcar es que, tras dicho período de crecimiento general de la economía y de las cadenas agroindustriales en particular, el país deja de crecer de forma sostenida y el agro no queda exento de dicha tendencia. El pico de VAB se alcanza en 2015, y 2024 cierra 8,91% por debajo de dicho nivel.

Por otro lado, es de interés conocer cuáles son las principales ramas de actividad en la generación de valor agregado dentro de lo que consideramos las cadenas agroindustriales. Dada la desagregación del VAB por ramas de actividad a dos dígitos, se destaca que algunas de ellas son propiamente agroindustriales, mientras otras pueden incluir a otros sectores. Por lo tanto, se determinaron diferentes ponderadores en base a datos de empleo – que se presentan con un mayor nivel de desagregación – para asignar el aporte agroindustrial al valor agregado bruto de algunas actividades.

En este marco, la clasificación de actividades de las cadenas agroindustriales se divide en: “Agricultura, ganadería, caza y silvicultura”, “Pesca”, “industria manufacturera”, Comercio”, “Actividades inmobiliarias y empresariales” y “Transporte, almacenamiento y comunicaciones”.

En el siguiente gráfico se puede observar el rol preponderante que tiene la “industria manufacturera” dentro del total, con una participación promedio del 40,7% para todo el período bajo análisis. Continúa en nivel de importancia la actividad primaria de “agricultura, ganadería, caza y silvicultura” con una participación promedio del 35%. De esta forma, estas dos grandes ramas de actividad representan en torno al 75,7% del VAB que generan anualmente las cadenas agroindustriales.

En nivel de importancia, le siguen “comercio” con una participación promedio del 17,6%, “actividades inmobiliarias y empresariales” con 3,3% y, por último, “transporte, almacenamiento y comunicaciones” con 1,8%.

En general, las participaciones dentro del total se mantienen estables, aunque hay algunas particularidades. Por ejemplo, en los años de sequías severas como 2009, 2018 y 2023, la actividad de “agricultura, ganadería, caza y silvicultura” muestra una caída importante en el share respecto al total. Por otro lado, el “comercio” muestra un leve incremento estructural en su nivel de preponderancia tanto en términos relativos como en valores absolutos.

El indiscutido protagonista del comercio exterior argentino

Promediando los 20 años del período 2004-2024, la agroindustria representó el 56% de las exportaciones nacionales. Con sus respectivas cosechas y picos de precios internacionales, ha llegado a explicar más del 67% de las exportaciones en años como el 2020 y 2021. Tanto en 2024 como en el primer semestre del 2025 los complejos de la agroindustria representaron el 58% de la canasta exportable argentina. 

Dentro de las exportaciones agroindustriales, se destacan las cadenas de los principales cultivos cosechados e industrializados en el país. En este sentido, los complejos soja, girasol, maíz, trigo y cebada representaron cerca del 70% de las exportaciones agroindustriales y el 41% del total exportado en 2024. No conforme con ello, de los principales diez complejos exportadores del país, siete son agroindustriales.

Además, las exportaciones de la agroindustria argentina son de las más federales del país. El agro encuentra arraigo en todas las regiones del país y en 11 de las 24 jurisdicciones del país representa más del 70% de las exportaciones provinciales.

Asimismo, la agroindustria tiene un rol esencial en el aporte neto de divisas al país por sus exportaciones. El agro y la minería fueron los dos únicos aportantes netos de divisas al país en las últimas dos décadas. En el período 2004-2024 la agroindustria hizo un aporte neto al balance cambiario por más de US$ 644.400 millones. Esto representó a su vez el 92,5% de las divisas netas de la economía argentina. 

Es decir, no conforme con ser el principal aportante de divisas al país en generación de exportaciones de altísima competitividad, el agro es también un sector con recortada necesidad de importaciones comparado con otros sectores económicos. Excluyendo al agro y la minería, el resto de los sectores económicos generó el período 2004-2024 cerca de US$ 400.000 millones en aporte negativo al balance cambiario, es decir, importaciones por encima de exportaciones.

Las cadenas agroindustriales explican 1 de cada 5 pesos recaudados por el Estado Nacional

De acuerdo con estimaciones propias, en el año 2024 el campo y las cadenas agroalimentarias y agroindustriales en nuestro país habrían generado una recaudación tributaria para el Estado Nacional de $ 26.281.595 millones. Considerando que la recaudación anual reportada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) totalizó $ 142.031.453 millones durante el año pasado, el campo y las cadenas agroindustriales habrían representado un 19% del total, es decir, cerca de 1 de cada 5 pesos ingresados a las arcas del Tesoro.

Asimismo, tomando la recaudación en pesos constantes de 2004, el aporte del agro a las arcas estatales durante el año 2024 se mantuvo prácticamente estable respecto de 2023, creciendo 1% entre años.

De esta manera, el sector permanece en su rol clave para el sostenimiento de las finanzas públicas, manteniendo prácticamente la misma proporción sobre el total recaudado estimado para el año 2023. Cabe aclarar que este cálculo no incluye a los impuestos recaudados por las jurisdicciones provinciales ni municipales, sino que sólo abarca la recaudación del Estado Nacional.

Para el cómputo se contempló a las cadenas de oleaginosas y cereales, harinas, aceites y demás derivados de su industrialización; el sector bovino, porcino, avícola, lácteo, algodonero, pesquero, forestal, la industria del tabaco, el sector frutícola, hortícola, y las producciones agroindustriales correspondientes a las economías regionales.

Se analizaron seis eslabones que forman las Cadenas Agroindustriales: el sector primario, el sector secundario (manufacturas de origen agropecuario), el sector comercial, el sector transporte, el sector de maquinaria agrícola y los servicios conexos a la actividad. A su vez, los impuestos considerados fueron el Impuesto al Valor Agregado, Derechos de Exportación, Impuestos a las Ganancias de Sociedades y Personas Físicas e Impuestos a los Débitos y Créditos bancarios, Bienes Personales, Aportes de la Seguridad Social y Contribuciones de la Seguridad Social.

El impuesto de mayor incidencia dentro de la tributación del sector es nuevamente el IVA, que representa el 46% del total aportado por el sector, pero se observa una recuperación en la proporción que representa el aporte de los Derechos de Exportación (19% en 2024 vs. 15% en 2023). No obstante, se encuentra lejos de la participación que llegó a alcanzar en 2021 y 2022 (32% y 31%, respectivamente), años de elevados precios internacionales.

El 21% del empleo privado en Argentina está relacionado directa o indirectamente con las cadenas agroindustriales.

Para finalizar, se estima que el total de empleo estimado generado por las cadenas agroindustriales y agroalimentarias en el 2022 fue de 3.969.000 puestos de trabajo, lo que representa el 21,2% del empleo privado del país. De este total, 1.427.000 (el 36%) personas estuvieron empleadas en el sector de Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura, 24.000 en el sector Pesca, 1.282.000 en el sector de Industria Manufacturera, 1.142.000 en el sector de Comercio Mayorista, Minorista y Reparaciones; 75.000 en el sector Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones; y 18.000 en el sector de Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de Alquiler.

En conjunto, la evidencia presentada confirma que la cadena agroindustrial es un pilar estructural de la economía argentina. Su aporte simultáneo al valor agregado, al empleo privado, a la recaudación fiscal y, especialmente, al ingreso neto de divisas, las convierte en un componente insustituible para la estabilidad macroeconómica, el desarrollo federal y la capacidad de crecimiento del país.

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal de la BCR

Profertil presentó su nueva composición accionaria

Profertil presentó su nueva composición accionaria

El 90% de las acciones quedará en manos de Adecoagro, mientras que el 10% restante pertenecerá a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

Bahía Blanca, sábado 20 diciembre (PR/25) — Profertil, la principal productora de fertilizantes nitrogenados del país y una de las más relevantes de América Latina, presentó oficialmente su nueva composición accionaria, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia de la compañía con sede en Ingeniero White, partido de Bahía Blanca.

Según se informó, el 90% del paquete accionario pasará a estar controlado por Adecoagro, una de las empresas agroindustriales más importantes de la región, mientras que el 10% restante quedará en manos de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), actor clave del entramado productivo y comercial del agro nacional.

La reconfiguración accionaria se produce luego de la salida de los dos socios históricos de Profertil: la canadiense Nutrien y la argentina YPF, que hasta ahora poseían el 50% de las acciones cada una. Ambas compañías decidieron desprenderse de sus participaciones en línea con cambios estratégicos en sus respectivos negocios.

En el caso de Nutrien, la decisión se enmarca en un proceso global de reorganización de activos, con foco prioritario en Canadá y Estados Unidos, mercados considerados estratégicos para su negocio principal. YPF, por su parte, avanzó en la venta de su participación como parte de su estrategia de concentrar inversiones y esfuerzos en el desarrollo de Vaca Muerta, el principal proyecto energético del país.

Un actor clave para el abastecimiento del agro argentino

Profertil es una pieza central en la cadena agroindustrial argentina. Desde su planta en el polo petroquímico de Bahía Blanca produce urea granulada, uno de los fertilizantes más utilizados en los cultivos extensivos, en particular trigo, maíz y girasol.

Su capacidad instalada ronda las 1,3 millones de toneladas anuales, lo que la convierte en un proveedor estratégico para el mercado interno y también para la exportación.

La compañía abastece una porción significativa de la demanda local de fertilizantes nitrogenados, contribuyendo a reducir la dependencia de importaciones en un insumo clave para la productividad agrícola. En un contexto de crecimiento sostenido del uso de fertilizantes en la Argentina, su rol resulta central para mejorar los rindes y la competitividad del sector.

Adecoagro y ACA: perfiles complementarios

Adecoagro es una empresa líder en producción sostenible de alimentos y energías renovables en Latinoamérica. Opera más de 210 mil hectáreas de tierras agrícolas y cuenta con plantas industriales estratégicamente ubicadas en Argentina, Brasil y Uruguay.

Su portfolio productivo incluye granos, arroz, lácteos, azúcar, etanol y generación de energía renovable, con una producción anual superior a los 3,1 millones de toneladas agrícolas y más de 1 millón de MWh de electricidad verde.

La Asociación de Cooperativas Argentinas, por su parte, nuclea a más de 130 cooperativas y a decenas de miles de productores agropecuarios en todo el país. Su participación accionaria busca fortalecer la integración entre la producción primaria, la provisión de insumos y la comercialización, consolidando un modelo de agregado de valor con fuerte anclaje territorial.

Desde el sector destacan que la combinación de ambos accionistas aporta solidez financiera, conocimiento productivo y una visión de largo plazo alineada con el desarrollo del agro argentino.

Proyección y continuidad operativa

“Estamos muy entusiasmados con esta nueva etapa y agradecidos por la confianza de los nuevos accionistas en Profertil. Esto reafirma el trabajo de un gran equipo que, desde hace más de dos décadas y media, viene liderando la producción de fertilizantes en la región”, señaló Marcos Sabelli, CEO de la compañía.

Desde la empresa remarcaron que el cambio accionario no implicará alteraciones en la operatoria diaria ni en los compromisos asumidos con clientes, proveedores y comunidades locales. Por el contrario, la expectativa es que esta nueva estructura permita consolidar inversiones, mejorar la eficiencia productiva y acompañar el crecimiento del uso de tecnologías nutricionales en el agro.

Consideran que en un escenario de mayores exigencias productivas y ambientales, la nueva etapa de Profertil se proyecta como un eslabón clave para impulsar una agricultura más eficiente, competitiva y sostenible en la Argentina.

Primicias Rurales

Fuente: Profertil

Baja de retenciones: alivio fiscal limitado y mercados que no reaccionan

Baja de retenciones: alivio fiscal limitado y mercados que no reaccionan

El Gobierno redujo los derechos de exportación para soja, maíz y trigo, pero el impacto en precios fue prácticamente nulo. Según Dante Romano, del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, la medida llega en un contexto de mercados internacionales saturados de oferta, presión de cosecha local y márgenes que siguen ajustados, especialmente en trigo y maíz.

Rosario, Santa Fe, martes 16 diciembre (PR/25) – La reciente baja en los derechos de exportación anunciada por el Gobierno argentino generó expectativas en el sector agroindustrial, pero hasta el momento no se tradujo en mejoras visibles en los precios del mercado disponible ni de la cosecha nueva.

La reducción fue de 2 puntos porcentuales para soja y trigo, y de 1 punto para maíz, una magnitud que, según los analistas, resulta insuficiente para modificar el escenario comercial actual.

La baja de retenciones fue esperada por el mercado, pero su impacto quedó diluido frente a otros factores mucho más pesados, como la presión de cosecha, la abundancia de oferta global y los márgenes ajustados de la industria”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Las nuevas alícuotas quedaron fijadas en 24% para soja, 22,5% para subproductos, 7,5% para trigo y cebada y 8,5% para maíz y sorgo. En términos comparativos, la reducción resulta menor a la aplicada en enero de 2025, cuando el recorte había alcanzado el 20% de la alícuota vigente. En este marco, persiste la incógnita sobre si se trata del último ajuste de la campaña o si podrían verse nuevas rebajas en caso de consolidarse el frente fiscal.

Soja: mejora teórica, pero sin traslado pleno a precios

En el caso de la soja, la baja de retenciones implicó una reducción impositiva teórica de entre 8 y 9 dólares por tonelada, aunque el traslado a precios fue limitado.

Hoy vemos valores locales elevados respecto de la capacidad teórica de pago, incluso considerando la baja de retenciones y las tasas más bajas. Parte de esa mejora se está usando para recomponer márgenes industriales, no para pagar más por la mercadería”, señaló Romano.

A nivel internacional, el mercado ya mostró una fuerte reacción previa ante las compras chinas a Estados Unidos. Los fondos especulativos pasaron de estar netamente vendidos a posiciones compradas récord, lo que explica la suba previa de Chicago. Sin embargo, ahora predomina una toma de ganancias, mientras el foco comienza a correrse hacia Sudamérica.

En Argentina, la siembra avanza sobre el 58,6% del área proyectada, con muy buenas condiciones hídricas, mientras que la comercialización de la campaña vieja ya alcanza el 75% de la producción, muy por encima del promedio histórico. Este adelanto en ventas y el fuerte ritmo de molienda mantienen el mercado firme, aun sin un estímulo claro de precios.

Maíz: un recorte que apenas mueve la aguja

Para el maíz, la reducción de un punto en los derechos de exportación se traduce en apenas 2 dólares por tonelada de mejora en la capacidad de pago, un ajuste mínimo frente a la volatilidad del mercado.

En maíz estamos hablando de sintonía fina. Dos dólares por tonelada no cambian decisiones comerciales, sobre todo en un mercado con oferta global abundante y una producción argentina que podría acercarse a las 60 millones de toneladas”, explicó Romano.

La siembra local ya cubre cerca del 60% del área, con cultivos en muy buen estado. Sin embargo, las ventas de la campaña nueva siguen retrasadas, lo que podría generar presión vendedora en cosecha por cuestiones financieras y logísticas.

Trigo: mucha oferta y problemas de calidad

El panorama más complejo es el del trigo. A nivel global, el USDA sigue sumando oferta y stocks, mientras que Argentina y Australia enfrentan cosechas muy grandes, lo que mantiene los precios bajo presión.

El trigo es claramente el mercado más pesado. Argentina tiene que colocar una cosecha históricamente grande, en un contexto de exceso de oferta mundial y con un porcentaje importante de trigo de baja proteína”, advirtió Romano.

La cosecha local ya supera el 60% del área, con rindes elevados, pero con serios desafíos de calidad. Esto se traduce en precios FOB muy bajos y fuertes descuentos comerciales, aun cuando el alto rendimiento amortigua parte del impacto para el productor.

“La baja de retenciones va en la dirección correcta, pero el mercado está pidiendo señales más profundas y sostenidas. Hoy los precios los siguen definiendo la oferta global, la calidad de la mercadería y la presión de cosecha, más que los cambios impositivos marginales”, concluyó Romano.

Acceda al informe AGROPERSPECTIVAS de Dante Romano click aquí.

 

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Productores de yerba mate exigen la emergencia del sector y alivio impositivo ante la crisis

Productores de yerba mate exigen la emergencia del sector y alivio impositivo ante la crisis

Productores de Misiones redoblan la presión política y exigen medidas urgentes para evitar el colapso de la actividad yerbatera.

Buenos Aires, 16 de diciembre (PR/25) .- Cansados de la falta de respuestas oficiales y golpeados por la desregulación impulsada por el Gobierno Nacional, los productores de yerba mate de Misiones retomaron la presión política y presentarán este miércoles una nota formal ante los legisladores provinciales.

El documento, elaborado y firmado por la Mesa Asesora Yerbatera, reúne propuestas que buscan frenar el deterioro económico del sector, que se encuentra en su momento más delicado de los últimos años.

El núcleo del planteo es claro: los productores necesitan que la Legislatura declare la “emergencia de la actividad yerbatera” y reactive su funcionamiento para atender la crisis.

“La provincia necesita trabajo legislativo urgente para los temas productivos”, señalaron.

La proyección internacional de la yerba mate se potencia de la mano de Javier Zanetti. (Foto: INYM).
La proyección internacional de la yerba mate se potencia de la mano de Javier Zanetti. (Foto: INYM).

Un pedido “urgente” en medio de precios por el piso

Entre los pedidos puntuales aparece la eximición del Impuesto Inmobiliario Básico durante 2025 y 2026, segmentado por cantidad de hectáreas, junto con la exención de Ingresos Brutos en la compra de gasoil y fertilizantes para productores inscriptos. Para la Mesa Asesora, este alivio fiscal es imprescindible en un contexto donde la industria paga entre $250 y $280 por kilo de hoja verde, pese a que, según el cálculo oficial del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), producirlo cuesta $423,99.

Otra de las propuestas clave es la “convocatoria urgente” de las comisiones legislativas para tratar los proyectos vinculados a la actividad, incluyendo iniciativas sobre tributación y prohibición de herbicidas.

Los dirigentes también expresaron un fuerte malestar con el rol de los legisladores: instaron a un “cambio en el desempeño”, denunciaron que “muchos son desconocidos para la gente” y reclamaron que no se conviertan en meros “levantamanos” limitados a homenajes y declaraciones simbólicas. “Necesitamos representantes que trabajen en los temas que importan a los misioneros”, reclamaron.

La situación productiva contribuye a la tensión. Este año se procesaron 101 millones de kilos menos de hoja verde respecto de 2024 debido a que miles de pequeños productores decidieron no cosechar ante la falta de rentabilidad.

Al mismo tiempo, el Convenio de Corresponsabilidad Gremial genera preocupación: cada productor tiene un descuento obligatorio de $40 por kilo destinado a aportes laborales, un esquema que muchos consideran insostenible. La Mesa solicitará reuniones con el INYM para revisar ese mecanismo y evaluar alternativas de pago.

Europa aparece como un mercado clave mientras el sector primario enfrenta su peor escenario en años. (Foto: INYM).
Europa aparece como un mercado clave mientras el sector primario enfrenta su peor escenario en años. (Foto: INYM).

Desregulación nacional y oportunidades en Europa: una cadena en dos direcciones

La crisis que atraviesa la actividad yerbatera está íntimamente ligada al proceso de desregulación iniciado por el Gobierno Nacional en 2023 a través del DNU 70/2023, que le quitó al INYM la facultad de fijar precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada. Esa medida derivó en una abrupta caída de los valores percibidos por los productores, situación que no se trasladó a las góndolas.

En noviembre pasado, el decreto 812/2025 profundizó el rumbo al limitar las funciones del Instituto al control de calidad y la promoción del consumo, reduciendo aún más sus herramientas de intervención.

Paradójicamente, mientras la producción primaria enfrenta su peor escenario, los indicadores comerciales muestran un sector con dinamismo exportador. El consumo interno alcanzó 229 millones de kilos en los primeros diez meses del año, un 6,09% más que en 2024. Las exportaciones, por su parte, crecieron 31,6%, totalizando 48,6 millones de kilos, una cifra récord para el período.

En paralelo, un reciente informe presentado durante la capacitación “Exportación de yerba mate: oportunidades en el mercado europeo”, organizada por el INYM y la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, dejó en evidencia el enorme potencial que existe en la Unión Europea. Entre 2005 y 2024, las importaciones europeas de yerba mate —principalmente de Argentina y Brasil— pasaron de 2500 toneladas (US$ 3,5 millones) a cerca de 9000 toneladas (US$ 31 millones).

España aparece como el principal destino europeo, concentrando alrededor del 50% de las ventas del formato tradicional, impulsado por la presencia de colectividades sudamericanas y por el avance del producto en tiendas bio, saludables y plataformas como Amazon. Alemania, con una cultura innovadora que ya adoptó la bebida “Club-Mate” desde 1924, es otro mercado emergente para segmentos de valor agregado. Francia, Italia y Polonia completan un mapa en expansión.

Alemania, Francia, España y Países Bajos encabezan la demanda europea de yerba mate y se posicionan como destinos clave para el crecimiento exportador. (Foto: INYM).
Alemania, Francia, España y Países Bajos encabezan la demanda europea de yerba mate y se posicionan como destinos clave para el crecimiento exportador. (Foto: INYM).

Los especialistas señalaron que los mayores desafíos para conquistar Europa están ligados al packaging, la adaptación del mensaje y el cumplimiento de normativas. La tendencia privilegia envases naturales, colores tierra, materiales reciclados y una estética conectada a lo orgánico y sustentable, dejando de lado diseños tradicionales “latinoamericanos” saturados.

A nivel global, la industria de bebidas y no bebidas alcanzará este año los US$712 millones, con una proyección de US$ 1200 millones para 2035, lo que abre oportunidades para productos como yerba mate RTD, energéticas, blends funcionales, mate tea e incluso aplicaciones en cosmética, suplementos y cápsulas nutricionales.

Primicias Rurales

Fuente: TN campo