UPL lanzó Batalium® Pro, una solución postemergente con tres modos de acción que permite combatir simultáneamente el rye grass, la avena negra y las crucíferas en el cultivo de trigo.
Su formulación permite controlar con alta eficiencia las tres principales malezas del cultivo de trigo en una etapa en la que ninguna otra herramienta puede actuar.
Mar del Plata, viernes 15 mayo (PR/26) — UPL Corp Argentina eligió el congreso A Todo Trigo 2026 para presentar oficialmente Batalium® Pro, el primer herbicida postemergente diseñado para el control de rye grass, avena negra y crucíferas, las principales malezas problemáticas en el cultivo de trigo.
Su formulación combina tres modos de acción distintos, lo que le otorga alta eficacia sobre malezas ya nacidas, persistencia frente a nuevas emergencias y capacidad para mitigar el desarrollo de resistencias.
Con una dosis de aplicación de tan solo 500 gramos por hectárea, Batalium® Pro se posiciona como una herramienta estratégica para el manejo de malezas de difícil control en un momento en que ningún otro herbicida puede hacerlo de manera eficaz.
Es una solución que actúa sobre las tres malezas objetivo en simultáneo, incluyendo las emergencias secundarias que compiten con el cultivo en otoño e invierno por luz, agua y nutrientes.
La combinación de tres ingredientes activos con modos de acción diferenciados no solo potencia la sinergia entre componentes y maximiza el control, sino que también retarda la aparición de nuevas resistencias en las poblaciones de malezas, un factor crítico dado el escenario actual de resistencias múltiples en lotes de trigo.
“En los últimos diez años, el manejo de malezas en el cultivo de trigo se volvió progresivamente más complejo. En el sudeste y sudoeste de la provincia de Buenos Aires, zona triguera por excelencia, el proceso comenzó con la expansión del rye grass, al que se sumaron luego la avena negra y distintas especies de crucíferas entre ellas nabo (Brassica rapa), en zonas serranas como Tandil, Azul y Balcarce; y mostaza ( Hirschfeldiaincana)en el norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y parte de Entre Ríos.
La presión de selección ejercida por el uso reiterado de los mismos herbicidas derivó en mayor resistencia a inhibidores de ALS y ACCasa, reduciendo progresivamente la eficacia de las herramientas disponibles”, relató Pablo Angeletti, gerente de herbicidas de UPL Corp Latam durante la presentación, de la que también participaron los especialistas Ramón Gigón y Marcos Yanniccari.
“El escenario es más desafiante en el contexto actual -amplió Angeletti-, dado que estas malezas conviven en un mismo lote. Frente a esa realidad, los herbicidas individuales y las mezclas de dos activos resultan insuficientes para lograr un control adecuado”. Sobre estos fundamentos, UPL, líder mundial en protección de cultivos, decidió desarrollar Batalium® Pro.
Como es habitual para todas las herramientas herbicidas, la aplicación de Batalium® Pro también se recomienda en malezas en estadios tempranos: no más de uno o dos macollos en rye grass y avena negra, y no más de dos a cuatro hojas en latifoliadas como crucíferas.
En cuanto al cultivo, la ventana de aplicación es durante el macollaje del trigo, para garantizar una buena cobertura del herbicida sobre las malezas.
Vale aclarar que la incorporación de herbicidas preemergentes en el esquema de manejo resulta clave ya que reduce la densidad de individuos por metro cuadrado y potencia la efectividad de los tratamientos postemergentes como Batalium® Pro.
“La problemática de malezas en trigo va creciendo y complejizándose y necesita de soluciones integrales. De ahí surge Batalium® Pro, que no es un herbicida más, sino un problema menos”, destacó Angeletti.
Acerca de UPL Corp
Nacida en 1969 bajo la visión de Rajnikant Shroff, la compañía india UPL Limited (originalmente United Phosphorus Limited) inició su camino en la ciudad de Vapi con la producción de fósforo rojo.
En poco más de cinco décadas, la firma protagonizó una expansión notable, transformándose de un fabricante de químicos básicos en un referente global de insumos para el agro.
Con base de operaciones en Mumbai, el gigante indio consolida hoy su presencia internacional con un equipo de más de 14.000 colaboradores, una red de 43 plantas industriales distribuidas en 14 países y alcance comercial en más de 140 mercados de todo el mundo.
UPL Corporation Ltd. (UPL Corp) es una empresa líder mundial en protección de cultivos y soluciones biológicas que define el futuro a través de la agricultura sostenible y una mentalidad de dar prioridad al productor.
Como la plataforma principal del grupo UPL, UPL Corp contribuye con más de 3.200 millones de dólares en ingresos anuales y es líder en fomentar la colaboración a través de OpenAg® para desarrollar tecnologías avanzadas para la salud y la productividad de los cultivos.
La firma de agroquímicos Helm cesará sus operaciones este año debido a la presión fiscal y una drástica caída en la rentabilidad del negocio.
Con una facturación de hasta US$ 40 millones, la compañía decidió retirarse ante la imposibilidad de recuperar créditos fiscales retenidos.
Buenos Aires, domingo 10 mayo (PR/26) – Después de 23 años de operar en la Argentina con una filial propia, la empresa alemana Helm, dedicada a productos de protección de cultivos, comenzó a armar las valijas para irse del país.
La decisión, tomada en la cúspide global de la compañía, obedece a dos motivos principales: el “riesgo financiero” por la prolongada demora en el cobro de la devolución de diversos impuestos retenidos y una brutal caída del margen del negocio en el país.
La salida de la firma se hará efectiva este mismo año. Si bien desde la empresa declinaron hacer declaraciones, se pudo reconstruir que las actividades comerciales cesan este año y que actualmente se está liquidando el stock de productos, pero no formulando ni importando.
Helm desarrolló un plantel de 30 empleados en el país y la mitad de ellos ya fueron desafectados. En la Argentina rondaba una facturación de entre 30 y 40 millones de dólares, pero el margen “se destruyó” a la mitad en los últimos años.
El cese de la operatoria local incluye el despido de la mitad de su personal y la liquidación del stock remanente.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el factor clave que precipitó la salida vino por el lado de lo que identificaron como un “riesgo financiero”, vinculado a una cifra cercana a los US$ 5 millones en impuestos que la compañía no ha podido todavía recuperar.
“Tienen retenidos el Impuesto PAIS, ingresos brutos de las provincias, IVA, anticipos de ganancias”, detallaron en el canal comercial, especificando que un 65% del Impuesto PAIS se encuentra “clavado” como un crédito que no es de libre disponibilidad.
La firma de agroquímicos cesará sus actividades este año.
Además del conflicto fiscal, la salida estuvo determinada por la caída del margen del negocio, fenómeno que también afectó a la firma en Brasil y Estados Unidos, aunque en el país vecino la empresa conservará su cuota de mercado.
En la actividad advirtieron que la industria en general sufre hoy menores márgenes y pérdida de rentabilidad pese a las proyecciones de cosecha.
“A nivel interno en la cadena nadie está contento”, deslizaron fuentes del sector, quienes sumaron a la problemática la avanzada de operadores chinos que compiten de manera directa, favorecidos por la flexibilización de las barreras a la importación impulsada por el Gobierno nacional.
Desde su fundación, la Cámara ha trabajado para consolidar la nutrición de cultivos y promover el desarrollo y uso responsable de los fitosanitarios como una práctica esencial para los productores agropecuarios.
Buenos Aires, jueves 11 de diciembre (PR/25) .- La Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA) celebra sus 35 años de trayectoria, un hito que destaca el trabajo continuo de la Institución para fortalecer la producción agrícola del país y consolidar una industria innovadora, competitiva y comprometida con la sostenibilidad agropecuaria.
Desde su fundación, CIAFA ha acompañado la evolución de los mercados de fertilizantes y fitosanitarios, contribuyendo de manera decisiva a la transformación tecnológica que hoy caracteriza a la agricultura argentina. Su labor permanente junto a los productores, las empresas y los organismos públicos ha permitido construir un sector profesional, moderno y alineado con las mejores prácticas internacionales.
En el mercado de fitosanitarios, la transformación también ha sido notable. De comercializar alrededor de 50 millones de kilogramos en los años 90, la Argentina pasó a estabilizarse en volúmenes que oscilan entre 300 y 400 millones. Este avance ha sido posible gracias a una industria que logró ofrecer productos competitivos y accesibles, permitiendo mejorar la rentabilidad y la productividad de los cultivos en todo el territorio.
A lo largo de estos 35 años, CIAFA ha trabajado estrechamente con Senasa y otros organismos para construir marcos regulatorios modernos y accesibles que acompañen la competitividad del sector. El trabajo con este organismo también permitió modernizar normativas de registro e incorporar nuevas tecnologías, como los bioinsumos, que amplían las herramientas disponibles para los productores. “Contar con regulaciones claras y actualizadas es fundamental para el crecimiento de la industria y para promover las buenas prácticas agrícolas”, afirmó Luis Beconi, presidente de la entidad.
El crecimiento del uso de fertilizantes es un reflejo claro de esta evolución. En la década de 1990, el país utilizaba menos de 500.000 toneladas; hoy supera los 5 millones, mostrando un proceso sostenido de incorporación de tecnología, manejo profesional del suelo y nuevas herramientas para optimizar la producción.
“Entre estas innovaciones se encuentran las mezclas químicas y los biofertilizantes que complementan el uso de fertilizantes puros en la nutrición de los cultivos, que sumado al manejo por ambientes y a la agricultura de precisión contribuyen al cuidado del ambiente y a una agricultura más eficiente”, señaló Manuel Santiago, vicepresidente primero de la Cámara.
Entre los hitos del desarrollo industrial se destaca la instalación de plantas de producción de fertilizantes, como la planta de urea granulada inaugurada en 2001, y dos plantas de superfosfato simple que se construyeron en la década posterior, así como la de producción local de glifosato, 2,4d entre otros, que son avances que diversificaron el abastecimiento y modernizaron la oferta nacional.
En materia de sostenibilidad, CIAFA ha acompañado iniciativas claves. Desde 2005 trabaja junto a Fertilizar AC promoviendo la aplicación eficiente y responsable de los fertilizantes. Mancomunadamente con otras entidades promovió la creación de la Red BPA (Buenas Prácticas Agropecuarias), que hoy cuenta con más de 80 miembros.
Asimismo, la Ley 27.279 sobre envases vacíos de fitosanitarios marcó un antes y un después en el manejo responsable de residuos en el agro, estableciendo un marco obligatorio para su gestión.
En un contexto global desafiante, la Cámara también ha intervenido para asegurar el abastecimiento de insumos esenciales, promoviendo la consideración de los fertilizantes y fitosanitarios como productos prioritarios para el desarrollo del país.
Estos 35 años ponen en valor la labor desarrollada por CIAFA y el compromiso de toda la cadena industrial para fortalecer la producción agrícola del país.
“La celebración de este aniversario no solo reconoce los logros alcanzados, sino que también reafirma nuestra misión de seguir creciendo y adaptándonos a los desafíos que se presenten, asegurando así un futuro próspero para la agricultura argentina”, concluyó Beconi.