Ubicadas en distintos puntos del país, estos lugares son perfectos para desconectar de la rutina y hacer diferentes actividades con tu mascota.
Tres playas argentinas para ir con mascotas en Argentina este verano 2026 | Pixabay
Buenos Aires, martes 13 enero (PR/26) — Enero es el mes ideal para cortar con la rutina, escapar del cemento y encontrar algo de alivio frente a las altas temperaturas. En este contexto, muchas personas eligen las playas argentinas o mismo, zonas de montaña no solo para descansar, sino también para viajar con sus mascotas.
Cada vez son más los destinos pet friendly en Argentina, con playas habilitadas para perros que permiten disfrutar del verano en familia, incluyendo a los animales de compañía.
Playas argentinas que permiten el acceso a perros
Playa Canina en Mar del Plata
Ubicada en Mar del Plata, esta playa fue aprobada por la Municipalidad de General Pueyrredón y está especialmente acondicionada para el ingreso de mascotas. Las personas pueden acceder con sus perros entre las 8 y las 20 horas, siempre respetando los protocolos obligatorios establecidos para garantizar la convivencia y evitar accidentes.
Chascomús
La ciudad de Chascomús es otro de los destinos pet friendly más elegidos. Cuenta con bebederos de agua distribuidos en distintos puntos y ofrece la posibilidad de realizar largas caminatas alrededor de la laguna, en un entorno natural ideal para disfrutar con las mascotas.
Península Valdés
Ubicada en el sur de la Argentina, Península Valdés es otro de los sitios que permiten el ingreso de perros a la playa. El municipio autoriza el acceso durante todo el día, siempre que los animales estén acompañados y bajo la supervisión de sus responsables. Además, los perros pueden recorrer y disfrutar de las playas de planchada, ya que se trata de espacios seguros y aptos para ellos.
Otras provincias que también ofrecen opciones pet friendly son Córdoba, con sus sierras y ríos, Mendoza, donde muchas bodegas aceptan mascotas, y Chubut, con diversos espacios naturales habilitados.
Además de las opciones más conocidas, existen otras playas argentinas que permiten disfrutar del mar junto a las mascotas. En la provincia de Buenos Aires, Las Toninas y San Clemente del Tuyú cuentan con sectores menos concurridos donde se permite el acceso de perros, especialmente fuera del horario pico.
En la costa rionegrina, Las Grutas habilita paseos con mascotas en determinadas franjas horarias y zonas específicas.
También se destacan algunas playas del partido de Villa Gesell, especialmente en áreas alejadas del centro urbano, donde los perros pueden acompañar a sus dueños respetando las normas locales. Estas alternativas amplían el abanico de destinos para quienes buscan vacaciones inclusivas y al aire libre junto a sus animales de compañía.
Qué tener en cuenta si llevás a tu mascota a la playa
Antes de viajar, infórmate sobre los alojamientos que aceptan perros y gatos. Podés identificar las opciones pet friendly a través del logo identificatorio disponible según la localidad que elijas.
Consultá previamente con tu médico veterinario, quien podrá brindarte recomendaciones clave para cuidar la salud de tu mascota durante el viaje. No olvides llevar la cartilla de vacunación, ya que en algunos destinos puede ser un requisito obligatorio.
Es importante mantener sus rutinas habituales, especialmente los horarios de alimentación y paseos. Evitá cambios bruscos en su dieta para prevenir trastornos gastrointestinales.
Tené en cuenta que los viajes y los cambios de entorno pueden generar estrés en los animales. Para que se sientan más cómodos, se recomienda llevar una bolsa con sus objetos habituales, como juguetes, su cama y los platos de comida y agua.
“¿Qué? ¿Mendoza? ¿Y qué van a hacer con los chicos?” Sí, la tierra del sol y del vino no sólo es una excelente escapada para los adultos, sino que también es un gran lugar para ir a pasear con los niños.
Buenos Aires, sábado 6 diciembre (PR/25) — Cuando pensamos a dónde nos podíamos ir en semana santa, apareció este destino como una posibilidad y nos dijimos… ¿Por qué no? Vamos a reivindicar esta provincia y demostrar que todos podemos pasarlo increíble!
Te cuento qué hicimos en Mendoza con niños y los planes que armamos para que en cuatro días disfrutemos grandes y chicos…. Y ya que estamos, te tiro opciones para que vos puedas armar un viaje a tu gusto y conveniencia!
LA PREVIA – Traslados y alojamiento
Al momento de armar el viaje, lo primero que evaluamos es el presupuesto con el que contamos: esto nos brinda un panorama de qué podemos hacer, cuántos días podemos estar en destino, y qué prioridades tenemos.
En nuestro caso, elegimos: viajar en avión, alquilar auto durante toda nuestra estadía, y alojarnos en un departamento.
¿Por qué un departamento? No sólo que la tarifa es más económica, sino que nos brindó más espacio y privacidad al momento de estar en “casa”, y nos permitió hacer algunas comidas ahí sin tener la necesidad de ir a un restaurante.
(Si se preguntan si cocinamos, la respuesta es NO! Pero pedimos comida para la cena, desayunamos genial, y además pudimos armar viandas elaboradas para los picnic que organizamos!).
Alquiler de auto: Hay muchas compañías, nosotros alquilamos un auto con todas las comodidades y las dos butacas para los chicos en CORDOBA RENT A CAR.
Tiene su oficina afuera del aeropuerto, pero nos vinieron a buscar en el lugar señalado y toda la atención recibida fue muy buena, recomiendo!
Alojamiento: Si vas a departamento, hay muchísima oferta en Airbnb. Aunque nosotros conseguimos el nuestro – con una ubicación inmejorable –, por Booking.
Mendoza con niños: Itinerario
DÍA 1: Parque General San Martín y Monumento al Ejército de los Andes – Cerro de la Gloria
Elegimos arrancar por lo seguro: un parque. Y no cualquiera: más bien diría que el Parque General San Martín es un abanico de actividades recreativas, deportivas, educativas, culturales y turísticas para poder pasar ahí el día completo.
Entre sus variadas opciones, encontrás un lago artificial; plazas con juegos infantiles, calesita y camas elásticas; ferias artesanales; carritos de comidas rápidas, helados y cafecitos; un estadio de fútbol; museos; una universidad; un zoológico (!) y el famosísimo Cerro de la Gloria, donde se erige el Monumento al Ejército de los Andes.
Como comer nunca falla, empezamos haciendo un picnic frente al lago, mientras miramos patos, kayaks y el barquito “Nueva Cuyanita” ir y venir (Residentes: $7.000; No residentes: $10.000 –adultos– y $5.000 niños de 4 a 12 años. Menores de 4, gratis. Precios en Abril de 2025).
Recorrimos el Rosedal, tomamos un helado en uno de los food trucks del camino, y caminamos un ratito antes de volver al auto y encarar el Cerro de la Gloria.
El monumento tiene dos playas de estacionamiento, y un espacio abierto alrededor para poder pasear y admirar la ciudad desde la altura. Aquí también hay unos pequeños puestos de recuerdos, y un restaurant con terraza para disfrutar las vistas.
Cumplido el momento turista, decidimos terminar la tarde con mate y plaza, y elegimos la que incluía calesita y colchonetas elásticas (DATO: Aparece como “CARRUZEL” en Google Maps, a metros del Monumento a Mafalda).
Una vuelta más en auto, y de regreso al departamento, al que llegamos en el horario perfecto para bañarnos, pensar la cena y descansar.
IMPORTANTE: El Parque es para recorrer en auto, sin excepción. Si bien se puede ingresar caminando, lo cierto es que es muuy grande hacerlo a pie.
DÍA 2: Potrerillos y Plaza Independencia
Desayuno, selección de juguetes y snacks para la ruta, abrigo y mate: a la ruta!
Desde la zona céntrica de la Ciudad, hay dos caminos posibles hasta Potrerillos (ambos en buen estado, que demandan 1 hora aprox.):
1) RN 40 + RN 7;
2) RP 82 (este camino pasa por Luján de Cuyo, Chacras de Coria y las conocidas Termas de Cacheuta).
Potrerillos es una localidad de Luján de Cuyo, y es famosa por el Dique y el Embalse: el Lago aporta una vista insuperable, y tiene grandes playas para poder acceder y pasar un buen rato (además de paradores para comer, alquiler de kayaks y demás actividades náuticas). Además, la ruta tiene túneles que atraviesan las montañas, lo que fue el gran atractivo del viaje para los chicos.
Como el clima era de campera y bufanda, optamos por seguir hasta la zona urbana.
Apenas llegás, te encontrás con la Plaza del Centro Cívico, con juegos infantiles (parada prácticamente obligada), y luego la ruta se va alejando del lago por la avenida Los Cóndores (RP 89) donde existen múltiples opciones para comer y alojarse.
Llegamos directo a almorzar a “Entre Montañas”, que fue un 10/10 (TRIPLE B: bueno, bonito y barato), con menús fijos pero muy abundantes y que incluían todos los gustos –y menú infantil, por supuesto–. De yapa nos brindaron un show musical con música folklórica que nos encantó!
Antes de volver para la capital, hicimos una bajada técnica a las playitas, donde había mucha gente con música, fueguitos y bebida, disfrutando un clima festivo y relajado.
Sacamos unas fotos, preparamos el mate y nos fuimos directo a la Plaza Independencia, en el corazón de la Ciudad de Mendoza: un acierto total.
Tiene fuentes de aguas danzantes, una feria artesanal enorme, las famosas letras de colores para sacarse una foto, el Museo de Arte Moderno de Mendoza, baños públicos, espectáculos callejeros y muchos juegos para niños (además de otras actividades pagas para los chicos, como atriles para pintar, o maquillaje artístico).
Recorrimos la feria, y terminamos con un buen rato de hamacas, sube y bajas, toboganes y demás atracciones de plaza. Volvimos de noche, agotados y felices!
DÍA 3: Reserva Natural Villavicencio
¿Viste la etiqueta del agua Villavicencio, qué tiene el dibujo de un terrible Hotel? Bueno, fuimos hasta allá!
Tal como su nombre lo indica, la Reserva es un lugar inmenso, hábitat de muchísimas especies animales (aves, reptiles, mamíferos y anfibios), distintos escenarios ambientales, y flora muy variada. Se encuentra ubicada en la RP 52, KM 50, en la localidad de Las Heras (1h de viaje desde la zona céntrica de Mendoza), y su punto fuerte son las distintas labores de conservación y educación ambiental.
Lo atractivo para nosotros, esta vez, fue el Villavicencio Park: un predio ubicado en el antiguo Hotel Termal Villavicencio, que cerró sus puertas en 1979 (luego de alojar delegaciones de periodistas que cubrieron el Mundial ARG ´78), en donde se pueden hacer un motón de actividades: trekkings, zipline, tirolesa y arborismo para todas las edades (puentes colgantes y desafíos en altura, con arneses y protección, claro).
IMPORTANTE: Hay un Mini Park, para niños de 3 a 6 años, con un circuito de arborismo grande y dinámico. Diversión garantizada!
Pero además de la aventura, recorrimos las instalaciones (tiene fuentes de donde brota el agua pura de montaña para rellenar las botellas!), e hicimos un hermoso picnic entre las los árboles.
Hay un parador con servicio de comidas rápidas, bebidas, agua caliente y café, y baños en muy buen estado de higiene.
Antes de encarar la ruta para volver a casa, seguimos un trecho por la RP 52, que empieza a zigzaguear entre las montañas, y paramos en el Mirador de los Caracoles, uno de los tantos puntos panorámicos de esta ruta (que se dirige a Uspallata), desde el que se aprecia la inmensidad de los Andes.
DATO: Chequeá el clima y los horarios de la Reserva y sacá tus entradas con anticipación (son más económicas).
DIA 4: Visita a Finca La Anita (BODEGA, AL FIN!)
En nuestro último día, y luego de una investigación exhaustiva de mi parte de todas las bodegas con opciones para los chicos, elegimos Finca La Anita, en Luján de Cuyo… y la experiencia no podría haber sido mejor.
No podíamos volver de Mendoza sin ir a conocer el lugar donde ocurre la magia: a lo largo de nuestra estadía, fuimos contándole a los chicos sobre el proceso de producción de los vinos (y la sorpresa de saber que se hacía con la uva!), así que llegamos con entusiasmo para ver las plantas donde crecía la fruta, y conocer todo el circuito.
IMPORTANTE: Si vas con chicos, tiene que haber opciones para chicos, no hay fallas en mi lógica. Todos deben disfrutar el viaje y las actividades, ese es mi lema.
En FINCA LA ANITA lo lograron sobradamente, ya que esperaron a mis hijos (prácticamente los únicos ese día) con todo un sector armado bajo los árboles, con propuestas tales como metegol, atriles para pintar, pelotas, maderitas para construir, una lona para acostarse… un lujo!
Pero además de eso, el menú infantil –mientras los adultos disfrutamos unas delicias a las brasas– era perfecto: milanesa, papas fritas y helado de postre (se puede fallar? NO).
Después del almuerzo, y de un ratito de fiaca y aire libre, el sommelier de la Finca nos invitó a un pequeño tour guiado por las instalaciones y la plantación, ya que los viñedos se ubican allí mismo.
Degustamos las uvas directamente de la vid (preguntale a los chiquitos….), aprendimos como la fruta se transforma en vino, y disfrutamos de un día al que no le faltó nada.
Como es lógico, volvimos con el atardecer al departamento, listos para bañarnos, armar la valija nuevamente, despedirnos de este viaje increíble y descansar, para subirnos al avión al día siguiente.
INFO ADICIONAL
Otras opciones amigables con los chicos, eran las siguientes bodegas:
Si los adultos reservan para almorzar, los chicos tienen gratis una clase de cocina –sólo los fines de semana–, aunque también se puede reservar la actividad para ellos.
Si bien no tiene juegos para los chicos, la casona es muy linda y cuenta con el restó “El Apero” que tiene menú infantil, además de la posibilidad de realizar una visita autoguiada y gratuita.
BONUS TRACK: OTRAS 3 ACTIVIDADES APTAS PARA TODO PÚBLICO
1) TERMAS DE CACHEUTA
Si les gusta el agua, este es un gran lugar para visitar! Con más de 10 piscinas y piletones de piedra, con agua termal a distintas temperaturas (cubiertas y al aire libre), toboganes, burbujas, spa, restaurante, supermercado y quinchos con parrillas, este complejo termal es ideal para divertirse en familia y pasar el día completo (ver INFO Y TARIFAS)
2) BUS TURÍSTICO POR LA CIUDAD DE MENDOZA
Si el clima acompaña, y los chicos se prenden, esta es una gran opción para recorrer la ciudad y aprender un poco sobre historia mendocina (el bus pasa por la Casa de San Martín!), ya que el paseo incluye los lugares más emblemáticos, y cuenta con guía en varios idiomas.(ver INFO Y TARIFAS).
3) PARQUE PROVINCIAL ACONCAGUA
El parque donde se ubica nuestro pico más alto, es un lindo lugar para pasear y hacer un pequeño trekking con los chicos, recorriendo el Sendero interpretativo del Valle de Horcones, hasta la Laguna de Horcones. El paseo es muy lindo y de dificultad baja (una hora y media aproximadamente), por lo que se disfruta en familia y puede culminar con un picnic (ver INFO Y TARIFAS)
¡Gracias por leerme!
¿Te gustó? ¿Te imaginaste un viaje a Mendoza con niños qué incluye actividades para ellos y buena gastronomía y degustación para vos?
Ni Mar del Plata ni Cariló: el balneario con playas de 800 metros y caminos de ripio, ideal para el verano (Foto: Imagen ilustrativa hecha con IA).
Buenos Aires, viernes 5 diciembre (PR/25) — En la Costa Atlántica bonaerense existe un balneario que parece detenido en el tiempo. Marisol es ese lugar: una playa de arena blanca, casi desierta, donde la naturaleza manda y el ritmo es otro.
Lejos del ruido de Mar del Plata o Pinamar, este pequeño pueblo de menos de 200 habitantes se convirtió en unos de los refugios elegidos por Diego Maradona en los años ‘90.
Un paraíso escondido entre médanos y mar abierto
Marisol sorprende por su belleza natural y su ambiente relajado. Sus playas extensas, de hasta 800 metros de ancho, invitan a caminar sin apuro, pescar o simplemente contemplar el mar. El perfil bajo del pueblo y el acceso por caminos de ripio la mantienen alejada de las multitudes, convirtiéndola en el destino perfecto para quienes buscan descanso y tranquilidad.
Así es este lugar (Foto: NA).
El paisaje se completa con un cordón de médanos forestados que llega a los 3.000 metros de ancho y separa el pueblo del mar. Desde lo alto, la vista es única: se ve la inmensidad de la playa y la desembocadura del río Quequén Salado, que forma un ecosistema especial, ideal para la observación de aves y la pesca deportiva.
Qué hacer en Marisol: naturaleza, pesca y atardeceres inolvidables
En Marisol, el tiempo parece ir más lento. Las actividades favoritas de quienes la visitan son:
Caminar por los médanos y senderos entre pinos y eucaliptos.
Pescar en la desembocadura del Quequén Salado, donde el agua dulce y salada se mezclan y atraen distintas especies.
Disfrutar de los atardeceres sobre el mar, un espectáculo que no tiene comparación en la costa bonaerense.
Recorrer la pasarela de madera y el anfiteatro al aire libre, con vistas panorámicas del balneario.
Uno de los caminos de ripio (Foto: Municipalidad de Coronel Dorrego).
En verano, el pueblo suma una pequeña feria artesanal, dos restaurantes, una confitería y algunas casas de pesca. Todo a escala humana, sin estridencias.
Maradona en Marisol: el verano donde fue “uno más”
En los años ‘90, Diego Maradona eligió Marisol para escapar de los flashes y las multitudes. Llegaba con su familia y se quedaba días enteros disfrutando del mar y el silencio. Jugaba al paddle, caminaba por la playa o participaba en partidos benéficos, como el que organizó en 1992 para ayudar a la unidad sanitaria de Oriente.
“Acá era uno más”, contaron en el pueblo a Clarín. Las anécdotas de esos veranos siguen vivas y le dan a Marisol un aire entrañable, donde la leyenda del fútbol mundial se mezcló con la gente común.
Pesca en Marisol: especies y secretos de la costa
Marisol es uno de los últimos rincones de la provincia donde se puede pescar directamente desde la playa. El Quequén Salado ofrece aguas tranquilas y una gran variedad de especies durante todo el año.
Entre octubre y marzo abundan las corvinas, rayas y gatuzos. En invierno, los fanáticos buscan pejerreyes grandes y lenguados. La zona de la desembocadura es la favorita de los pescadores, por la mezcla de corrientes y la posibilidad de conseguir buenas piezas.
Tanto para expertos como para quienes prueban suerte por primera vez, Marisol es un escenario ideal para la pesca deportiva.
Cómo llegar a Marisol desde Buenos Aires
Desde la Ciudad de Buenos Aires, hay que tomar la Ruta Nacional 3 hacia el sur, desviarse por la Ruta Provincial 72 hasta la localidad de Oriente y, desde ahí, recorrer 22 kilómetros de camino de ripio hasta el balneario. El viaje suma 576 kilómetros y demanda unas siete horas en auto.