La Santa Sede habría impulsado un “camino de escape” para el líder venezolano, con asilo y garantías de seguridad, mientras Washington avanzaba con su plan de captura y juicio en Nueva York.
Buenos Aires, domingo 11 enero (PR/26) — Previo a la captura de Nicolás Maduro, el Vaticano habría realizado gestiones reservadas para negociar su salida del poder y evitar una escalada de violencia en Venezuela, según documentos diplomáticos y una investigación periodística difundida en los últimos días.
La gestión incluyó contactos directos con funcionarios estadounidenses, la propuesta de un salvoconducto y la posibilidad de un exilio con garantías de seguridad para el líder chavista y su entorno. Las negociaciones se desarrollaron en paralelo a los planes de Washington para capturarlo y juzgarlo en Nueva York.
A una semana de la operación militar de las fuerzas armadas de los Estados Unidos que capturó en Venezuela a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, para su traslado y enjuiciamiento, continúan apareciendo detalles sobre la trastienda diplomática previa.
Informes oficiales confirmaron que hubo conversaciones entre la Santa Sede y la administración de Donald Trump para eludir ese operativo, facilitar la salida del poder del mandatario venezolano y garantizarle asilo en Rusia.
El Papa León XIV anuncia su primer viaje internacional, con el foco en la paz y el diálogo en Oriente Medio. | AFP
Pese a esos intentos de mediación, el presidente estadounidense decidió avanzar con su estrategia. El plan contemplaba la captura de Maduro y la instalación de un gobierno de transición en Caracas, sin aceptar acuerdos que implicaran inmunidad o salvoconductos para quien Washington considera responsable de delitos graves.
En ese contexto, la investigación reveló que el Vaticano se convirtió en uno de los escenarios centrales de una frenética carrera diplomática internacional para encontrar una salida segura al líder venezolano antes de la activación del operativo definitivo.
La prioridad, según las fuentes, era evitar un “baño de sangre” y una mayor desestabilización institucional.
La reunión secreta de Nochebuena y la oferta de mediación
El 24 de diciembre se produjo una reunión clave entre Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y el embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch.
En las horas previas a la Nochebuena, Parolin buscó poner al Vaticano al tanto de los planes de acción en los que ya trabajaba el gobierno de Donald Trump y, al mismo tiempo, explorar alternativas diplomáticas.
Durante ese encuentro, Parolin planteó una pregunta directa que quedó registrada en documentos oficiales difundidos por The Washington Post: “¿Los Estados Unidos se centran únicamente en los narcotraficantes o la administración Trump realmente busca un cambio de régimen?”.
La inquietud reflejaba la falta de claridad, según el cardenal, sobre el objetivo final de Washington en Venezuela.
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.
El representante de la Santa Sede había sido durante cuatro años nuncio en Caracas, por lo que conocía en profundidad la situación del país y los antecedentes del chavismo. En público, había sostenido que Maduro debía dimitir y entregar el poder. Los documentos muestran que fue precisamente una salida negociada lo que le propuso a Burch en esa conversación.
Parolin extendió una oferta formal de mediación para frenar la intervención. Según consta en los documentos, explicó que la propuesta incluía garantías de asilo político. “Lo que se le propuso fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero; así como que el presidente ruso, Vladimir Putin, garantizara su seguridad”, detalló el secretario de Estado del Vaticano durante la reunión.
De acuerdo con The Washington Post, lo que buscaba la Santa Sede era evitar “el derramamiento de sangre y la desestabilización en Venezuela”. En ese sentido, Parolin pidió paciencia a los estadounidenses para convencer a Maduro de aceptar el salvoconducto, entregar el poder y trasladarse a Rusia.
El Papa León XIV habló de Venezuela en el Angelus: «El bienestar del pueblo debe prevalecer sobre todo»
Según la investigación periodística, la Santa Sede confirmó la existencia de esas gestiones, aunque calificó como “decepcionante” la difusión de información “confidencial” y sostuvo que no se reflejó “con precisión la sustancia de la conversación”.
El “camino de escape”, Rusia y la negativa de Washington
En la misma publicación, se deslizó que Parolin mencionó que Venezuela se había convertido en un “actor fijo” en la intermediación en la guerra entre Rusia y Ucrania, y que “Moscú estaría dispuesta a renunciar a Venezuela si viera solucionadas sus ambiciones en Ucrania”. El asilo formaría parte de un plan más amplio con el que Rusia buscaba acercarse a Estados Unidos y presionar para un “acuerdo favorable” en el conflicto europeo.
Los informes también indican que el secretario de Estado del Vaticano creía que Maduro había estado dispuesto a renunciar después de las elecciones de julio de 2024. “Los documentos muestran que Parolin dijo a Burch que creía que Maduro había estado dispuesto a dimitir después de las elecciones de julio de 2024 (…) y que Maduro habría dudado en irse sin el apoyo de su círculo íntimo”, cita The Washington Post.
Nicolás Maduro fue capturado el pasado sábado 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores.
Sin embargo, según esos registros, Diosdado Cabello, ministro del Interior y figura de línea dura, lo convenció de que hacerlo le costaría la vida. Parolin afirmó que Maduro se mostraba reticente a irse sin el respaldo de su entorno más cercano y que le preocupaba abandonar a sus principales lugartenientes, en particular a Delcy Rodríguezy a Cabello.
Una persona familiarizada con la oferta rusa sostuvo que Moscú también estaba dispuesto a conceder asilo a otros altos funcionarios venezolanos, pero que Maduro se negaba a actuar creyendo que Estados Unidos no avanzaría
“Creo que fue arrogancia”, dijo esa fuente. Otro factor que se evaluaba en Washington era que el líder chavista no tendría acceso al dinero del comercio de oro venezolano que se cree tenía almacenado en el extranjero, y que Rusia resultaría un destino demasiado restrictivo.
Parolin sugirió incluso que Estados Unidos fijara una fecha límite para la salida de Maduro y ofreciera garantías a su familia. En los documentos se lee que el cardenal estaba “muy, muy, muy desconcertado por la falta de claridad sobre el objetivo final de Estados Unidos en Venezuela” y que pidió “paciencia, cautela y moderación”. Sin embargo, la Casa Blanca decidió no demorar más las definiciones.
La “operación militar limitada” de Donald Vladimirovich Trump en Venezuela
La postura de Donald Trump fue inflexible. De acuerdo con la investigación, rechazó cualquier negociación que implicara permitir que Maduro eludiera los cargos por narcoterrorismo en la justicia estadounidense.
Desde Washington se bajó una línea clara de no aceptar acuerdos que incluyeran inmunidad, salvoconductos o salidas negociadas.
Aun frente a las advertencias del papa León XIV, quien en noviembre había señalado que “la violencia nunca trae la victoria” y que “la clave es buscar el diálogo”, el gobierno estadounidense avanzó con su plan.
El resultado fue la operación militar del 3 de enero, la captura de Maduro y de su esposa, y el cierre definitivo de cualquier alternativa diplomática.
El Vaticano intentó mediar una salida de Maduro hacia Rusia para evitar la incursión de EE. UU.
Documentos filtrados revelan que el cardenal Pietro Parolin convocó de urgencia al embajador estadounidense en Nochebuena.
Buenos Aires, 10enero (PR/26) .– En un esfuerzo desesperado por evitar el derramamiento de sangre, la diplomacia del Vaticano intentó hasta el último momento negociar un exilio para Nicolás Maduro.
Según reveló una investigación de The Washington Post, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, mantuvo una reunión secreta el pasado 24 de diciembre con el embajador de Estados Unidos ante el Vaticano, Brian Burch, para proponer a Rusia como destino de asilo para el mandatario venezolano, supo la Agencia NA
Parolin, quien conoce profundamente la política de Caracas por su pasado como nuncio en ese país, interpeló a la administración Trump para frenar el avance militar.
Según los documentos obtenidos, el Vaticano admitía que Maduro debía dejar el poder tras las cuestionadas elecciones de julio de 2024, pero instaba a ofrecerle una «salida dorada» para garantizar su seguridad y la estabilidad regional.
La mediación vaticana sugería que el presidente Vladimir Putin estaba dispuesto a otorgar asilo y protección a Maduro.
El pacto de seguridad: La propuesta implicaba que Maduro pudiera conservar su patrimonio y retirarse a Rusia, Qatar o Turquía bajo garantías internacionales de seguridad.
El «obstáculo» interno: Parolin confió al embajador estadounidense que Maduro habría estado dispuesto a dimitir voluntariamente tras los comicios, pero que Diosdado Cabello lo convenció de que hacerlo le costaría la vida.
Venezuela como pieza de canje: En la reunión se mencionó el «rumor» de que Moscú estaba dispuesto a abandonar su apoyo a Venezuela si lograba condiciones favorables en las negociaciones sobre el conflicto en Ucrania.
La postura del papa León XIV
El actual pontífice, León XIV, el primer papa estadounidense de la historia, ya había manifestado su preocupación durante su regreso de El Líbano el pasado 3 de diciembre. Ante la prensa, el Papa pidió evitar cualquier uso de la fuerza y abogó por el diálogo o la presión económica antes que una invasión territorial. «El que más sufre en estas situaciones es el pueblo», había advertido.__IP__
La oficina de prensa de la Santa Sede emitió un comunicado expresando su decepción por la revelación de conversaciones confidenciales que, según alegan, no reflejan con total precisión el contenido del encuentro.
No obstante, la revelación confirma que el Vaticano veía el cambio de régimen como algo inevitable, aunque discrepaba profundamente en los métodos utilizados por la Casa Blanca.
En un encuentro marcado por la cercanía pastoral, el pontífice escuchó la realidad de la arquidiócesis de Santiago del Estero y alentó el camino misionero, juvenil y sinodal de la Iglesia santiagueña.
Ciudad del Vaticano, sábado 10 enero (PR/25) — El cardenal Vicente Bokalic CM, arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, mantuvo el 7 de enero una audiencia privada con el papa León XIV, que -según un comunicado de la arquidiócesis- se desarrolló en un clima de cordialidad, escucha atenta y profunda cercanía pastoral.
El encuentro tuvo lugar en una sala contigua al Aula Pablo VI y se extendió durante aproximadamente 30 minutos.
Durante el diálogo, el arzobispo de Santiago del Estero pudo compartir con el pontífice la realidad pastoral de la arquidiócesis, la situación de sus parroquias y diversos aspectos de la historia de esta Iglesia particular, reconocida como primada de la Argentina.
El papa León XIV recibió en audiencia privada al cardenal Bokalic
En ese contexto, León XIV manifestó conocer con precisión el proceso que condujo a dicho reconocimiento, iniciado durante el pontificado del papa Francisco.
El Santo Padre se mostró particularmente atento a los desafíos actuales que enfrenta la arquidiócesis, entre ellos la disminución de las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa.
En este marco, alentó especialmente la continuidad del diaconado permanente y expresó su apoyo al plan pastoral diocesano, estructurado en torno a tres ejes fundamentales: misión, juventud y sinodalidad.
De modo particular, León XIV destacó la centralidad de la misión, en plena continuidad con la orientación pastoral impulsada por su predecesor. Asimismo, se dialogó sobre la realidad de los jóvenes, marcada por la falta de oportunidades, la crisis de sentido, las pobrezas estructurales y el drama de las adicciones.
El pontífice manifestó un especial interés por los proyectos pastorales que la arquidiócesis desarrolla para acompañar estas situaciones y alentó a perseverar en este compromiso.
Otro de los temas abordados fue la dimensión vocacional y la formación permanente del clero. El Santo Padre valoró las iniciativas orientadas al acompañamiento de los sacerdotes, reconociendo la importancia de este tiempo particularmente significativo para la vida de la Iglesia.
Visita a la Argentina, en la agenda Al finalizar la audiencia, el cardenal Bokalic invitó al papa León XIV a visitar la Argentina y, de manera especial, la arquidiócesis de Santiago del Estero. El Santo Padre expresó su agrado por la invitación y señaló que esta posibilidad está siendo considerada en su agenda.
Los cardenales argentinos Bokalic y Rossi
Finalmente, la curia arquidiocesana encomendó los frutos de este encuentro y los trabajos realizados durante el consistorio extraordinario de los cardenales a la acción del Espíritu Santo, para que continúe guiando a la Iglesia en el camino de la misión, la comunión y la esperanza.
El Papa reunirá cada año a los cardenales en el Vaticano: el próximo será en junio
Una experiencia de colegialidad, fraternidad, cercanía al pontífice y la oportunidad de intercambiar ideas. Así describieron los purpurados el consistorio extraordinario convocado por León XIV.
El papa León XIV durante el consistorio extraordinario de cardenales en el Vaticano (VaticanMedia)
Durante una conferencia de prensa, tres cardenales hablaron sobre el consistorio extraordinario de dos días convocado por el papa León XIV y que concluyó este jueves 8 de enero.
«Fue una experiencia de colegialidad, fraternidad y cercanía con el Santo Padre», declaró el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, Colombia.
«Es también una experiencia de esperanza: para la Iglesia, para la evangelización, para la misión», añadió, al referirse a uno de los dos temas del encuentro: la evangelización y el compromiso misionero.
Evangelización y sinodalidad
Como añadió el cardenal Stefen Brislin, arzobispo de Johannesburgo, el debate durante el consistorio sobre la exhortación apostólica del papa Francisco, Evangelii gaudium, era necesario, aunque sólo fuera para determinar si los fieles conocen su contenido y si se está introduciendo en la formación en el seminario.
El cardenal Pablo David, obispo de Kalookan, Filipinas, destacó el formato sinodal de la reunión. «Comenzamos con reflexiones espirituales del cardenal Timothy Radcliffe, y luego todos tuvieron la oportunidad de comentar», declaró el cardenal durante la conferencia en la Sala de Prensa de la Santa Sede.
Próximos consistorios
Los periodistas preguntaron a los cardenales, entre otras cosas, sobre el próximo consistorio. Está previsto que se celebre justo antes de la festividad de los santos Pedro y Pablo en junio, según Mateo Bruni, portavoz de la Santa Sede.
Añadió que este consistorio también durará dos días y se convocará de forma similar al recién concluido. A su vez, en años posteriores, el Papa ya anunció la convocatoria de consistorios -uno por año- de tres o cuatro días de duración cada uno.
El Papa León XIV envía un mensaje a las Conferencias SEEK26, que se celebran simultáneamente en Ohio, Texas y Colorado. Dirigiéndose a los jóvenes, les recuerda que el celo misionero nace de un encuentro auténtico con Cristo; una alegría que es imposible no compartir.
Por Benedetta Capelli
Ciudad del Vaticano, sábado 3 enero (PR/25) — «Queridos jóvenes, ¿qué buscan? ¿Por qué están aquí en esta conferencia?». Estas son las preguntas que el Papa León XIV dirigió en un videomensaje en inglés a los numerosos participantes de SEEK26, una iniciativa que comenzó el jueves 1 de enero y concluirá el lunes 5 de enero, y se celebra simultáneamente en Columbus, Ohio, Fort Worth, Texas, y Denver, Colorado, en los Estados Unidos.
El evento – organizado por FOCUS (Fellowship of Catholic University Students) – reúne a miles de católicos y está marcado por la oración, la adoración, las conferencias y las celebraciones.
Papa León XIV
Las preguntas del Papa llegan al corazón de quienes lo escuchan. Son las palabras que Jesús dirigió a sus discípulos y que aún hoy nos inquietan y nos interpelan. Preguntas que inquietan, que nos hacen reflexionar, que nos inspiran a seguir adelante.
“La respuesta se encuentra en una persona. Sólo el Señor Jesús nos trae verdadera paz y alegría, y colma cada uno de nuestros deseos más profundos”.
El celo misionero
León XIV invita a los jóvenes a estar «abiertos a lo que el Señor tiene reservado» para cada persona presente. Las conferencias, enfatiza, pueden ser una oportunidad para encontrarnos con Cristo por primera vez o para profundizar nuestra relación con él. Sin embargo, es evidente que después de encontrarlo, todo cambia, y como los discípulos, podemos decir: «¡Hemos encontrado a quien buscábamos!»; de ahí el espíritu misionero.
“El celo misionero nace del encuentro con Cristo. Deseamos compartir con los demás lo que hemos recibido, para que también ellos conozcan la plenitud del amor y la verdad que solo se encuentran en Él”.
Déjense guiar
Por lo tanto, el Papa León asegura sus oraciones por una alegría compartida en un auténtico encuentro con el Señor, e insta a los jóvenes, durante estos días de amistad y adoración Eucarística, a no tener miedo de preguntar qué espera Jesús de ellos, ya sea el sacerdocio, la vida religiosa, el matrimonio o la vida familiar.
“Si sienten la llamada del Señor, no tengan miedo. Una vez más, permítanme enfatizar que solo Él conoce los deseos más profundos, quizás ocultos, de su corazón y el camino que los llevará a la verdadera plenitud. ¡Dejen que Él los guíe!”.
Finalmente, el Pontífice encomienda a la Virgen María las conferencias, iniciadas en la Solemnidad de María, Madre de Dios, para que a través de ella podamos llegar a Jesús, a su amor, y encontrar la paz en Aquel que tanto hemos buscado.
El Papa León XIV insta a abandonar la violencia interna, promoviendo la reconciliación basada en la justicia y la fraternidad.
Martha Inés Romero M.*
Ciudad del Vaticano, viernes 2 enero (PR/26) — El Papa León XIV, en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2026La paz sea con todos vosotros: Hacia una paz «desarmada y desarmante», nos invita a rechazar la lógica de la violencia y la guerra, y a abrazar una paz auténtica basada en el amor y la justicia.
El Papa León XIV aboga por una paz que no dependa de las armas, sino que desarme la violencia interna y transforme las relaciones.
Esta paz —dice el Papa León— debe ser desarmada, por cuanto no se afirma en el miedo, las amenazas ni las armas. Y debe ser desarmante, capaz de transformar los conflictos desde el corazón y la creación de un ambiente de confianza mutua y esperanza. “No basta con pedir la paz; debemos encarnarla en un estilo de vida que rechace toda forma de violencia, ya sea visible o sistémica.”
¿Por qué una paz noviolenta y sin armas?
La noviolencia es un valor fundamental del Evangelio, en el que Jesús combinó un rechazo inequívoco a la violencia con el poder del amor en acción, por la justicia, la verdad y la paz. En esencia, la noviolencia evangélica está firmemente arraigada en valores como la compasión, la empatía y el respeto por la dignidad inherente a todos los seres humanos. Este principio exige estar desarmado, creando una paradoja: desde nuestra vulnerabilidad, construimos la fuerza de la noviolencia.
Esta paz desarmada se construye de varias maneras:
Mediante el diálogo y la diplomacia: El Papa León XIII se refiere al diálogo y la reciprocidad. Entendemos la mediación, la diplomacia y el derecho internacional como caminos hacia la paz. Necesitamos cuidar el multilateralismo basado en el estado de derecho, profundamente afectado por la pragmática y “confrontacional” forma de diplomacia que enfrentamos. Promover una diplomacia noviolenta significa alentar la búsqueda de soluciones a través del diálogo social y político.
A través de la incidencia por el desarme: Refiriéndose a San Juan XXIII, quien promovió por primera vez el desarme integral, el Papa llama a un cambio profundo que abarque la mente y la vida, promoviendo la humildad evangélica. Podemos actuar por el Desarme y la seguridad humana integral (prioridades ratificadas en el reciente 80 aniversario de Pax Christi Internacional en Florencia) ¿Cómo? Creando conciencia y abogando contra la proliferación de armas nucleares y ligeras, así como apoyando iniciativas comunitarias que aborden las causas profundas de la violencia. Observando contextos en los que jóvenes están involucrados en pandillas u otros entornos violentos (como en Haití), y abogando por la creación de condiciones seguras para los civiles y por una cultura de paz.
A través del cambio transformador y perseverante.
Como constructores de paz, identificamos cuatro dimensiones del cambio:
Cambio Personal: se refiere a la conversión de los corazones, relacionada con nuestra decisión personal e íntima de optar por el desarme, incluso de pensamientos y palabras frente a una violencia estructural, psicológica, cultural, ecológica. La Iniciativa Católica por la Noviolencia de Pax Christi promueve este «camino de Jesús» —la noviolencia— desde una espiritualidad encarnada, que se expresa en el respeto por la dignidad humana y la integridad de la Creación.
Cambio Relacional: El Papa León insta a abandonar la violencia interna, promoviendo la reconciliación basada en la justicia y la fraternidad. El enfoque de la construcción de una paz justa, se centra en la prevención de la violencia y la justicia restaurativa. En el corazón de la construcción de una paz justa se encuentra la construcción intencional de dar el paso por un ser social y colectivo, con relaciones en todos los niveles de la sociedad, dedicadas a la transformación noviolenta de los conflictos, la búsqueda de la justicia social y la creación de culturas de paz sostenible. Se trata de promover el diálogo social y ecuménico e interreligioso, como caminos de paz y como lenguajes de encuentro dentro de las tradiciones contextuales.
Cambio Cultural: mirar más allá de los lazos de sangre o la etnia, o de quienes solo aceptan a sus similares y rechazan a quienes son diferentes. Con conexión y respeto: el mensaje nos invita a ver al otro no como un adversario, sino como un hermano o hermana, superando el miedo; se trata de fomentar alternativas justas y pacíficas desde la cultura, el arte y la identidad contextual.
Cambio estructural: el Papa León nos insta a asumir esta “lucha noviolenta” en nuestros propios contextos. A promover el desarrollo mediante políticas y prácticas que mejoren las condiciones necesarias para una paz duradera y sin armas.
El mensaje nos recuerda que los discípulos de Jesús están «invitados a vivir de una manera única y privilegiada…». Estamos ante un Magisterio del Papa León coherente desde Mayo de 2025, llamándonos a todos, creyentes y no creyentes, responsables políticos y ciudadanos, a construir el Reino de Dios y a trabajar para construir un futuro colectivo humano en paz entre nosotros y con la Naturaleza, que sufre bajo un sistema destructivo y contaminante.
La “paz de Cristo desarmada y desarmante” es la noviolencia en esencia. No basta con desear la paz, ello implica una “transformación duradera” en la que quienes la reciben se transforman y, en consecuencia, el contexto en el que se desarrollan las relaciones es transformado. ¿Cómo se produce esta transformación?Construyendo la paz desde un enfoque noviolento, siguiendo a Jesús Noviolento. Es una forma prometedora de comprender la enseñanza de la Iglesia sobre la guerra y la paz. Se basa tanto en una lectura atenta de los signos de los tiempos, donde el Espíritu de Dios actúa en la historia, como en un discernimiento cuidadoso de lo que el Evangelio nos llama a hacer hoy, como Pueblo de Dios, porque “más que una meta, la paz es presencia y camino”.
Jesús promovió la aceptación del sufrimiento en lugar de responder a la violencia con violencia. Anima a un enfoque pacífico incluso ante la agresión. Los activistas noviolentos a menudo demuestran una inmensa valentía y resiliencia ante la adversidad. Están dispuestos a soportar dificultades y a hacer sacrificios personales para perseguir sus principios y convicciones.
Damos gracias al Dios de amor por el Papa León y su mensaje de una paz desarmada y desarmante.