Un cultivo sustentable, de bajo impacto ambiental y con creciente demanda que se posiciona como una alternativa productiva ideal para pequeños emprendedores y productores agroecológicos.
Buenos Aires, domingo 10 de mayo (PR/26) .- La producción de gírgolas, el hongo comestible conocido científicamente como Pleurotus ostreatus, atraviesa un momento de fuerte expansión gracias al interés de los consumidores por los alimentos saludables y a las ventajas económicas y ambientales que ofrece su cultivo.
Consideradas uno de los hongos más versátiles y fáciles de producir, las gírgolas pueden cultivarse sobre residuos agrícolas como paja, aserrín o restos de cultivos, convirtiendo materiales de descarte en alimentos de alto valor nutricional. Esta característica convierte a la actividad en una alternativa sustentable y de bajo impacto ambiental.
Especialistas destacan que el cultivo requiere una inversión inicial moderada y puede desarrollarse en pequeños espacios, lo que abre oportunidades tanto para emprendimientos familiares como para proyectos de producción agroecológica urbana y periurbana.
Además de su rentabilidad, las gírgolas poseen importantes propiedades nutricionales: son ricas en proteínas, vitaminas, minerales y fibra, y su consumo continúa creciendo en restaurantes, ferias y mercados especializados.
Con el objetivo de acercar conocimientos técnicos a nuevos productores, distintos espacios de capacitación impulsan microcursos que permiten conocer las características del cultivo, las técnicas de producción, las condiciones ambientales necesarias y recomendaciones para la conservación y comercialización del producto.
El interés creciente por las gírgolas refleja una tendencia global: producir alimentos de manera más sustentable, aprovechando recursos disponibles y generando nuevas oportunidades económicas a escala local.
Primicias Rurales
Fuente; PROCADIS – INTA


















