Buenos Aires, 28 enero (PR/17) — El economista Jorge Ingaramo
recomendó salir del "circulo vicioso" de no poder exportar porque
no hay novillo gordo y propone la creación de un fideicomiso.
Recordó que las regulaciones iniciadas en 2006 "produjeron
mucho daño" porque "la producción de carne vacuna se orientó
exclusivamente al mercado interno y fuimos perdiendo la
exportación".
"Ahora que las cosas cambiaron, entramos en un círculo
vicioso: no hay exportaciones, porque no hay novillo gordo y no
hay novillo gordo, porque no hay exportaciones".
Para Ingaramo, "la Argentina necesita aumentar sus
exportaciones de carne vacuna, en 500.000 toneladas, peso de res
en el canal, en tres años".
"Con el crecimiento de 38.000 toneladas de 2016, necesitaríamos
13 años. Pero se requiere hacerlo en tres, para lo cual hace falta
faenar 2,1 millones de cabezas de 450 kilogramos en promedio, peso
vivo, con un rendimiento de 57% de la res en el canal", dijo.
Explicó que "los destetes probables, con un índice de 63% en 23
millones de vacas entoradas, implican que pueden entran en etapa
de recría 14,5 millones de cabezas, por año".
"Es difícil que, en un solo año, un 15% de los destetes pase a
una recría que termine en animales tipo exportación", reconoció el
analista.
Consideró que "se requiere, por ende, un plan a tres años
vista, aunque en el primer año se debería encontrar un mecanismo
lo suficientemente eficiente, para recriar –a bajo costo- un
millón de terneros, sin enviarlos a faena de consumo".
"Se trata de pasar de un ternero destetado, por ejemplo, en
marzo de 2017, con 170 kilogramos, a un animal que ingrese a
terminación a corral con 180 kilos de recría, o sea que vaya al
corral con 350 kilogramos de peso para su terminación en 100 días,
con 460 kgs y engrasamiento de tipo exportación", añadió.
También sostuvo que "la devaluación, la supresión de ROEs, la
eliminación de Retenciones y los reintegros anunciados en estos
últimos días, son importantes".
"Pero espontáneamente el proceso de aumento del peso
de faena, llevará tiempo, dada la escasez de capital de trabajo
del ganadero y el costo del mismo, medidos en términos de
rendimiento financiero", precisó.
Propuso crear un fideicomiso público-privado, con fecha de
inicio en 2017 y culminación en 2020, "pudiendo ser prorrogable la
vigencia del mismo, previa liquidación anual de los resultados
para los cuotapartistas privados que hayan participado y para los
tenedores de cuotaspartes adquiridas al Estado Nacional, mediante
mecanismos transparentes de licitación".
El patrimonio del Fideicomiso estaría constituido por terneros
machos en recría, en diversos campos, tasados a valor producto.
Este valor se repartiría en cuotaspartes, cuyos tenedores
pueden ser el mismo ganadero, inversores privados, fideicomisos
como el del Banco Nación o el propio Estado.
"Las rentas serían puramente de capital y dependerán
crucialmente del valor de la hacienda que, se espera, crezca en la
medida que la Argentina se incorpore al circuito de exportación y
recupere la posición que tuvo como proveedor de los mercados
mundiales", expresó Ingaramo.
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