Buenos Aires, 14 febrero (PR/17) — El proceso de retención de
vientres, por falta de incentivos económicos y urgencias
financieras generadas por desastres climáticos ocurridos en
diversas zonas pecuarias, quedó interrumpido en la Argentina.
La retención de hembras es necesaria para recomponer la
mega liquidación del stock bovino registrada durante la mayor
parte del régimen kirchnerista.
En enero de 2017 se faenaron a nivel nacional 1,068 millones de
cabezas bovinas, una cifra 11% mayor a la registrada en el mismo
mes del año pasado.
El dato implica que el 71 por ciento de ese crecimiento se
sostuvo gracias a una mayor faena de hembras: en términos
absolutos se sacrificaron 75.122 vientres más que en enero de
2016, según un informe del sitio Valor Soja.
"En lo que respecta a la participación de hembras en la faena
total, en el primer mes del año fue de 43,0%, guarismo que estaría
señalando la interrupción del proceso de recomposición de
existencias (registrado en 2015 y 2016)", indicó el último informe
mensual publicado por la Cámara de la Industria y Comercio de
Carnes de la Republica Argentina (Ciccra).
Mientras que en la última subasta de Rosgan, el primer remate
televisado ganadero de la Argentina, realizado en este febrero, el
valor promedio negociado de la categoría vacas con garantía de
preñez fue de 10.230 pesos, una cifra prácticamente equivalente al
promedio de 10.104 pesos registrado en el mismo mes de 2016.
"El planchazo de precios de las categorías con destino a
invernada se encuentra en línea con la realidad de los valores del
novillo gordo", indicó Valor Soja.
Gracias al crecimiento de la faena, la producción de carne
vacuna a nivel nacional fue en enero pasado de 242.000 toneladas
de res con hueso (10% más que en el mismo mes de 2016).
"El mercado interno habría absorbido 9,5% más carne que un año
atrás. De esta forma, el consumo interno habría representado
91,95 por ciento de la producción total", sostuvo el informe de
Ciccra.
En tanto, "el consumo por habitante de carne vacuna habría sido
equivalente a 61,8 kilos anuales en el primer mes del año, lo que
habría arrojado una suba de 8,5% interanual", añadió.
El crecimiento de la oferta interna de carne –ante un sector
exportador que aún no termina de arrancar– se reflejó en el
primer mes del año en una caída del precio minorista de los cortes
bovinos más populares".
En enero pasado, de acuerdo con los últimos datos publicados
por el Indice Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), el precio
del asado, la paleta y el cuadril en la ciudad de Buenos Aires
descendieron 0,7%, 0,8% y 0,4% respectivamente.
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