Buenos Aires, 3 mayo (PR/17) — El Gobierno pidió este martes a la
industria láctea que abandone el millonario "aporte extra" que
facilita al sindicato Atilra para el mantenimiento de la obra
social, porque esa decisión "encarece los costos laborales y
amenaza la salud financiera del sector".
Un encuentro para tratar ese y otros temas no se pudo realizar
durante la jornada y se postergó sin fecha.
El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, dijo que se iba
a tratar en la reunión que finalmente no se concretó hoy y que
realizaría con representantes de la empresa cooperativa SanCor con
sede en Santa Fe y de la Asociación de Trabajadores de la
Industria Lechera de la Argentina (Atilra).
Buryaile abogó por que las dos partes solucionen las
diferencias para intentar salvar de una crisis terminal a la
cooperativa que emplea a unas 4.400 personas de manera directa en
sus plantas del país y da trabajo a cientos de pequeños tamberos
que ofician de proveedores.
Dijo que el Gobierno pretende que SanCor y el resto de la
industria lechera del país "sea sustentable" por sí misma y no
dependa de aportes extraordinarios que en este caso debe realizar
el Estado.
Fuentes sindicales dijeron a NA que "la cámara del sector CIL,
Centro de la Industria Láctea, parece querer que se caiga SanCor y
el Gobierno mira a uno y otro lado", por eso no hubo encuentro.
Ante esta situación, Atilra brindará una conferencia de prensa
este miércoles a las 16:00 en Hipólito Yrigoyen 4056 de esta capital,
encabezada por el presidente del gremio, Héctor Ponce para dar a
conocer su posición y los pasos a seguir.
"En la forma en la que está cayendo la industria láctea con
desavenencias internas parece difícil que eso (de la
sustentabilidad del sector) así sea", se había quejado Buryaile en
declaraciones radiales.
Sin embargo, y a pesar de que el ministro dijo que el Gobierno
está tratando de que las cámaras empresarias y el sindicato
"acuerden cómo van a seguir sus relaciones laborales", las
tratativas no pasaron este martes de conversaciones telefónicas
con el Ministerio de Trabajo como intermediario.
Buryaile, por su parte, afirmó que "hay un aporte compulsivo
que hacen los empleadores al sindicato en carácter de eso, de
aporte".
"Para que no se malinterprete: en realidad lo que aduce el
gremio es que esos aportes los hacen los empleadores para poder
solventar los gastos de la obra social porque en su momento el
Gobierno no los hacía", dijo el funcionario.
Y en ese sentido manifestó que "los gastos de la salud tienen
que cubrirse por la salud y no por otras vías porque esto sí es un
incremento de costos laborales que no tienen razón de ser en
función de la actividad".
Se trata de un aporte mensual de 3.300 pesos por empleado, lo
que significa 12.000.000 de pesos por mes o 144 millones de pesos
por año.
"Toda la industria láctea pasa por momentos complicados", dijo
el funcionario, al sostener que todas las empresas deberían dejar
de realizar ese aporte a Atilra para proteger a "los eslabones
extremos que son los más débiles, el productor y el consumidor".
El Gobierno refinanció una deuda que tenía Sancor de 250
millones de pesos y además le otorgó 250 millones, mientras que
ahora le giraría un crédito de 450 millones más, siempre y cuando
"la actividad sea sustentable en la cadena".
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