Buenos Aires, 4 mayo (PR/17) — Al menos 11 plantas de SanCor
permanecieron hoy paralizadas como consecuencia del paro nacional
lanzado por el gremio de trabajadores del rubro lácteo, mientras
se agrava el desabastecimiento de productos de la tradicional
marca argentina.
El Ministerio de Trabajo convocó a las partes luego de que el
Centro de la Industria Láctea (CIL) interpusiera un recurso de
conciliación obligatoria ante la posibilidad de que la medida de
fuerza se extienda a este viernes o se convierta en un paro por
tiempo indeterminado.
El sindicato Atilra -que enrola a 30 mil trabajadores- logró
frenar la operatoria en todas las plantas del país en solidaridad
con la cooperativa láctea, mientras las cámaras empresariales
Apymel y CIL cuestionaron la medida de fuerza.
En el Ministerio de Trabajo se pasó a un cuarto intermedio de
duración indefinida: habían concurrido representantes del gremio y
de las dos cámaras empresariales.
La huelga nacional fue decidida por los delegados zonales de
todo el país de Atilra que se congregaron en la sede del sindicato
en esta capital.
El vocero de la medida de fuerza, Héber Ríos -delegado de
General Rodríguez- dijo que "preocupa el futuro de las 4.400
familias" de los empleados de SanCor cuya continuidad laboral
peligra.
El paro alcanza a todas las empresas de la industria láctea de
la Argentina que cesaron su trabajo.
El secretario general de Atilra, Héctor Ponce, advirtió que el
sindicato está "dispuesto a reducir hasta un 70 por ciento el
"aporte personal mensual permanente patronal" que reciben "para la
obra social".
Aseguró que el CIL que representa a las empresas "también
debería dar respuestas" y cuestionó a esa entidad porque está
especulando con "sacar ventajas de la situación de SanCor".
"Las cámaras empresariales quieren una negociación del Convenio
Colectivo de Trabajo a la baja y que no se haga recomposición
salarial en todo el año", advirtió Ponce, en una conferencia de
prensa ofrecida en la sede de Atilra, en Hipólito Yrigoyen
4056, de esta capital.
Por su parte, las pymes lácteas enroladas en la Asociación de
Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel) aseguraron en un
comunicado que cerca de 200 empresas del sector lácteo están "al
borde de la quiebra".
"Desde 1988 se incluye un aporte solidario y un aporte
subsidiario por encima de las cuotas sindicales y los aportes para
las obras sociales, que sumados alcanzan a 6,5 por ciento de
sueldo de la categoría A, lo que en este momento representa 1.625
pesos por empleado", resaltó Apymel.
Además, recordó que en 2009 Atilra y el CIL convinieron otro
aporte extraordinario que inicialmente era de 100 pesos por sólo
tres meses, pero que luego de sucesivos ajustes se elevó a un
monto que en la actualidad representa 3.868 pesos.
Según explicó la asociación, los aportes suman un total de
5.123 pesos, los que consideraron "absolutamente irrazonables,
totalmente fuera de proporción", y denunciaron que "han puesto a
gran número de empresas lácteas al borde la cesación de pagos".
"Las empresas ya adeudan los 800 millones de pesos al gremio
Atilra y se cuestionó por vía judicial esta imposición, al
advertir que de cumplirla corre riesgo la continuidad de 200
fábricas pequeñas y medianas que atraviesan una dura situación
económica y muchas de ellas están al borde de la quiebra", agregó
Apymel.
Manifestó que "en el marco de la crisis con SanCor, se plantea
mantener el aporte solidario y subsidiario de 6,5 por ciento, si
bien se solicita una baja del aporte extraordinario a un monto
razonable entre 500 y 750 pesos por empleado/mes".
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