Buenos Aires, 31 octubre (PR/17) — Un estudio del Instituto de
Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), publicado en la
revista Carne Argentina de octubre, demuestra que ni los carniceros ni
los supermercadistas "tienen la vaca atada".
El consumo de carne está consolidado y en crecimiento pero
muchos compradores no dudan en pasarse del "súper" a la carnicería
o de la ésta a las ofertas de los supermercados.
Otros siguen comprando a través del mismo canal pero en puntos
de venta más baratos: En el último mes, la carne –que se mantiene
por debajo de la inflación- subió más en los supermercados y en los
barrios de nivel socioeconómico más alto.
El presidente del IPCVA, Ulises Forte explicó que "el promedio
histórico de compra de carne vacuna según punto de venta es
aproximadamente un 70% en carnicerías y un 30% en
supermercados",
"Pero así como sabemos que cuando hay un peso más en el bolsillo,
los argentinos compramos más carne, también estamos viendo con
nuestros nuevos estudios de mercado que más de la mitad de los
consumidores abandonan la fidelidad a los puntos de venta si el bolsillo
‘está flaco’ y buscan alternativas más económicas", agregó.
De acuerdo con el "Monitor de Estudio de Mercado" que realiza el
Instituto (un estudio de 1.000 casos mensuales on line), si bien un
36% de los encuestados asegura que ante el aumento de precios
sigue comprando de la misma manera, un 23% sostiene que ahora
compra más en carnicerías y menos en supermercados.
En tanto, un 10,3% asegura lo contrario (de la carnicería pasó a
buscar las ofertas de los "súper"), un 20,1% cambió su carnicería de
siempre por otra más barata, y un 9,6% elige otro supermercado más
económico al que compraba antes.
La evolución de precios del último año demuestra que en líneas
generales, en Capital Federal y Gran Buenos Aires, las carnicerías
presentaron precios más bajos, en promedio, que los supermercados,
con una diferencia de entre ocho pesos (agosto 2016) y cinco pesos
(septiembre 2017) por kilo promedio de carne.
Algo similar se registra en otras plazas medidas por el IPCVA, como
Córdoba, mientras que en Rosario se puede observar una paridad de
precios entre ambos canales de venta.
Según el informe de precios minoristas que elabora mensualmente
el Área de Estadística y Economía del IPCVA, en septiembre de 2017
los precios de la carne vacuna –que aumentaron en promedio un 2% –
tuvieron una significativa variación positiva, del +3,9%, en los puntos
de venta que atienden en barrios del nivel socioeconómico más alto.
En tanto, en los puntos de venta de nivel socioeconómico medio, los
precios mostraron alzas más moderadas, del +2,0%, y en los de nivel
socioeconómico bajo la suba fue mucho más leve, de un +1,6%.
"Esto quiere decir, hablando en criollo, que nadie tiene la ‘vaca
atada’", agregó Forte.
Según Forte, "en el último año la carne vacuna subió un 15%
mientras que la inflación general fue del 22 %".
Asimismo, si se toman las variaciones de precios de las distintas
carnes, la vacuna aumentó en el último mes un 2% mientras que el
precio del pollo fresco subió un +6,9% y el pechito de cerdo un +2,6%.
Si bajase la inflación, un 45,3% de los encuestados asegura que
Compraría mayor cantidad de carne y otro 41,1% que se mantendría
en un mismo nivel de compras: Es decir que el 86% de los
compradores habituales traccionarían más la demanda interna.
El 56,7% de los encuestados asegura que es "muy probable" o
"bastante probable" que crezca el consumo de carne vacuna en los
próximos meses.
"Este estudio nos demuestra varias cosas: por un lado que el
mercado interno está consolidado y en crecimiento. Por otro, que
podemos integrar cada vez mejor la media res entre el consumo
doméstico y las exportaciones", consignó Forte.
Agregó que "como siempre decimos, si crecemos en productividad y
en exportaciones vamos a poder ubicar los cortes más finos en la
Unión Europea, el cuarto delantero en Israel y Chile, los cogotes,
garrones y brazuelos en China, y nos van a quedar disponibles para el
mercado interno, a precios más que adecuados, el asado, la tapa, el
matambre y la cuadrada, que son los cortes más apreciados por los
argentinos".
Primicias Rurales
NA















