Un camino recorrido de trabajo sostenido y eficaz que posiciona a la Argentina como líder internacional en el manejo de las plagas.
Buenos Aires, martes 7 abril (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) celebra 135 años del Programa Nacional de Tucuras y Langostas, una iniciativa histórica que hoy posiciona a este organismo fitosanitario como líder internacional en el manejo de la plaga, una de las más desafiantes para la agricultura.
Desde su creación el Programa ha trabajado de manera sostenida para dar respuesta cada vez más eficaz a una problemática tan compleja como es la langosta para nuestro país y la región.
La problemática dio origen a las acciones estatales de sanidad vegetal en Argentina. La creación del Programa Nacional se remonta a 1891, año en el que se creó la Comisión Nacional de Lucha contra la Langosta, en un contexto en el que las invasiones de estos insectos generaban graves pérdidas económicas y afectaban la disponibilidad de alimentos.
Desde entonces, la gestión de esta plaga se convirtió en una prioridad estratégica, dando lugar a uno de los programas fitosanitarios más antiguos del país y de este organismo.
A lo largo del tiempo, este sistema fue transformándose y profesionalizándose, incorporando avances científicos, nuevas tecnologías y enfoques de manejo cada vez más integrales. Esto permitió fortalecer la vigilancia, el manejo de la plaga, mejorar la capacidad de respuesta y consolidar una red de trabajo público privada en todo el territorio nacional.
Hoy, el Programa Nacional de Tucuras y Langostas se basa en una gestión integral con foco en el manejo preventivo, que busca el trabajo en equipo y la estrategia regional para el manejo de la plaga.
Con la experiencia que cuenta el programa y el liderazgo de Argentina en la temática, el objetivo es potenciar la colaboración para obtener resultados más ambiciosos.
En este sentido la articulación con productores y la vinculación con los actores públicos, privados y organizaciones internacionales resulta fundamental. Este modelo permite anticipar escenarios, detectar focos tempranos y actuar de manera coordinada para reducir el impacto de la plaga.
Así, el Sistema de Alerta por Langostas se ha convertido en una herramienta central, integrando información de campo, reportes territoriales y tecnologías de seguimiento que fortalecen la toma de decisiones en tiempo real.
El conocimiento acumulado durante más de un siglo posiciona hoy a la Argentina como referente global en el manejo de langostas y tucuras.
En el ámbito del Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (Cosave), el país cumple un rol activo en la coordinación de estrategias conjuntas frente a una plaga de comportamiento transfronterizo y migratorio, promoviendo acciones articuladas entre los países de la región.
Se remarcan actualmente la cooperación a nivel continental a través del Grupo Interamericano de Coordinación en Sanidad Vegetal (GICSV), a nivel global a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), o con programas nacionales de langostas de otras partes del mundo como la Comisión Australiana contra la Langosta (APLC).
Este liderazgo también se proyecta en espacios como el International Congress of Orthopterology 2026, donde la Argentina es protagonista en el intercambio de conocimientos, la cooperación técnica y la innovación científica en el estudio y manejo de estas especies.
Detrás de este recorrido están los históricos “langosteros” que, con compromiso y vocación, han sostenido el trabajo en territorio a lo largo de décadas.
Su experiencia, muchas veces forjada en contextos adversos y en situaciones de emergencia, constituye el principal activo del Programa.
A 135 años de su creación, el Programa Nacional de Tucuras y Langostas representa la capacidad de adaptarse, innovar y construir conocimiento colectivo para proteger la producción agropecuaria.
Buenos Aires, martes 7 abril (PR/26) — El P. José de Jesús Aguilar, subdirector de Radio y Televisión de la Arquidiócesis Primada de México, respondió a la pregunta sobre si Judas Iscariote se salvó o no luego de traicionar a Jesús por 30 monedas de plata y suicidarse.
Para comenzar, el sacerdote mexicano hizo una distinción entre remordimiento y arrepentimiento.
Sobre el primero dijo que es el “sentimiento de culpabilidad que hace perder la paz interior”, algo que no basta para arrepentirse, porque “puede haber sentimiento de culpa sin deseo de cambio”.
En un video sobre el tema que publicó en 2021, el sacerdote recordó que, durante 7 años trabajó pastoralmente con reclusos y dijo que muchos tenían efectivamente el “sentimiento de culpa, pero no tenían el deseo de cambiar de vida”.
Para recibir el perdón de Dios se requiere no sólo la culpa, sino el “arrepentimiento, un propósito de cambio o propósito de enmienda”. “La culpa no es suficiente”, precisó.
En el arrepentimiento, resaltó, la persona no sólo admite la culpa, sino que tiene “el propósito de no volver a incurrir en lo mismo” porque existe “un pesar por el mal que se ha hecho y este pesar lleva a un cambio de vida”.
El P. Aguilar precisa que la Biblia sólo habla del remordimiento de Judas. “Si nos quedamos ahí, tendríamos que decir que Judas no se salvó”, indicó.
“Sin embargo, yo quiero abrir una reflexión que quiero compartir porque he tenido la oportunidad de platicar (conversar) con personas que intentaron quitarse la vida y no lo lograron”, prosiguió.
El sacerdote relató que estas personas tenían en común el remordimiento, algo que “los llevó a una situación de angustia, miedo, desesperación, que lamentablemente los hizo llegar” al intento de suicidio.
“Ellos me decían que, en el último momento, cuando ya estaban colgando de la soga o cuando estaban perdiendo el conocimiento porque se estaban desangrando, ahí vino un arrepentimiento. Le dije a Dios: ‘perdóname por lo que estoy haciendo, no quiero ofenderte, perdóname’”.
El sacerdote recordó entonces el episodio de los ladrones crucificados junto a Cristo, uno de los cuales, según la Biblia, no se arrepiente, pero el otro, en los últimos momentos de vida, sí, “y Cristo le dice ‘yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso’”.
“Eso significa –resaltó el P. Aguilar– que un arrepentimiento en los últimos instantes de la vida puede servir para nuestra salvación”, aunque luego toque “pagar un tiempo en el purgatorio”.
Entonces cuestionó volviendo al traidor: “¿Qué pasó por la mente de Judas cuando estaba colgando? ¿Habrá tenido simplemente remordimiento o habrá tenido arrepentimiento? No lo sabemos”.
“Si solamente tuvo remordimiento, pues no se abrió a la misericordia de Dios que perdona por muy grave que sea el pecado”.
“Si sólo hubo remordimiento, no fue Dios el que le negó la oportunidad de salvarse, sino Judas mismo”, aseguró.
El P. Aguilar explicó que “si Judas, en esos últimos instantes que no conocemos, hubiera elevado su oración a Dios, a Cristo, y le hubiera dicho ‘perdón’, entonces sí habría tenido la oportunidad de salvarse”.
El sacerdote mexicano indicó que “si quieres saber si Judas Iscariote se salvó o no, tendríamos que preguntarle a Dios, que es el único que conoce lo que él tuvo en su mente y en su corazón en sus últimos instantes”.
Para concluir, el P. Aguilar recordó que “por muy grande que sea nuestro pecado, el tuyo o el mío, no lo hagamos tan grande que obstaculice el amor y la misericordia de Dios”.
“Si tu pecado es inmenso, la misericordia de Dios es millones de veces más grande. Basta que pongas lo tuyo: arrepentimiento y conversión”, sentenció.
Por otra parte a causa de las revelaciones privadas de algún vidente corre la versión de que Judas Iscariote fue confinado en el Purgatorio y quizá en el bajo donde los tormentos son más fuertes, hasta el fin de los tiempos.
El Papa León XIV/ Imagen referencial | Crédito: Vatican Media.
Por Almudena Martínez-Bordiú
Ciudad del Vaticano, martes 7 abril (PR/26) — Este lunes de Pascua, conocido como el “Lunes del Ángel”, el Papa León XIV dirigió el rezo del Regina Coeli desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, donde recordó que “la desesperación de la muerte es removida para siempre en el nombre de Jesús”.
Ante los fieles que le escuchaban desde la Plaza de San Pedro, el Santo Padre indicó que el Evangelio de hoy (Mt 28, 8-15) “nos pide elegir entre dos relatos: el de las mujeres, que han encontrado al Resucitado”, o el de los guardias, “que han sido sobornados por los jefes del sanedrín”.
Fuente de vida nueva y eterna
Por un lado, destacó que las mujeres anuncian la victoria de Cristo sobre la muerte, mientras que los guardias anuncian que la muerte vence siempre. Según explicó el Pontífice, los segundos defendían que Jesús no había resucitado y que su cadáver había sido robado.
“De un mismo hecho, el sepulcro vacío, —continuó— brotan dos interpretaciones: una es fuente de vida nueva y eterna, la otra de muerte cierta y definitiva”.
Ante este contraste, el Papa invitó a los fieles a reflexionar sobre “el valor del testimonio cristiano y sobre la honestidad de la comunicación humana”.
Lamentó en este sentido que, a menudo, “el relato de la verdad es oscurecido por fake news”, es decir, “por mentiras, alusiones y acusaciones sin fundamento”.
Sin embargo, remarcó que frente a tales obstáculos “la verdad no permanece oculta”, sino que “viene a nuestro encuentro, viva y radiante, iluminando las tinieblas más densas”.
“Jesús mismo se convierte así en la buena noticia que hay que testimoniar en el mundo: la Pascua del Señor es nuestra Pascua —la Pascua de la humanidad— porque este hombre, que ha muerto por nosotros, es el Hijo de Dios, que por nosotros ha dado su vida”, señaló a continuación.
Asimismo, señaló que el Resucitado, siempre vivo y presente, “libera el pasado de un final destructivo, así el anuncio pascual exime del sepulcro nuestro futuro”.
En este contexto, resaltó la importancia de que este Evangelio llegue sobre todo a quienes “están oprimidos por la maldad, que corrompe la historia y confunde las conciencias”, en particular en los pueblos atormentados por la guerra, en los cristianos perseguidos por su fe, y en los niños privados de la educación.
Anunciar con palabras y obras la Pascua de Cristo significa, según indicó, “dar nueva voz a la esperanza, que de otro modo sería sofocada en manos de los violentos”. De este modo, afirmó que cuando es proclamada en el mundo, “la Buena Nueva disipa toda sombra, en cada época”.
Recuerdo del Papa Francisco
Por último, el Papa León XIV recordó al Papa Francisco, “que precisamente el Lunes de Pascua del año pasado entregó su vida al Señor”.
“Al recordar su gran testimonio de fe y de amor, recemos juntos a la Virgen María, Trono de la Sabiduría, para que podamos convertirnos en anunciadores cada vez más luminosos de la verdad”, concluyó.
Posteriormente, el Papa León XIV entonó el Regina Coeli, la oración mariana propia del tiempo pascual, y antes de retirarse dirigió un saludo a los fieles congregados en la plaza.
Buenos Aires impulsa un plan estratégico con apoyo del CFI para tecnificar el mantenimiento de caminos rurales y garantizar la salida de la producción.
Buenos Aires, lunes 6 abril (PR/26) — La problemática de los caminos rurales en la provincia de Buenos Aires ha escalado a un punto crítico tras las intensas precipitaciones de las últimas semanas.
Con una red vial que se extiende por más de 120.000 kilómetros, de los cuales el 90% son trazas de tierra, la vulnerabilidad del sistema productivo ante el clima es total.
En este contexto, el Gobierno provincial presentó un «Plan Director» que busca romper con el esquema de reparaciones temporales para avanzar hacia una gestión técnica y estructural.
Chascomús como punta de lanza
El programa fue lanzado oficialmente en Chascomús, pero no es casual. El distrito representa un ecosistema productivo complejo donde conviven la ganadería de cría, la agricultura y un fuerte polo turístico.
Según datos del municipio, se relevaron 715 kilómetros de caminos que requieren una intervención inmediata para no interrumpir el flujo de la cosecha gruesa, que hoy se ve amenazada por el estado de los suelos en la Cuenca del Salado.
El financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) es el motor económico de esta iniciativa. Este respaldo permite que municipios con presupuestos limitados puedan acceder a tecnología de georreferenciación y consultoría técnica de alto nivel, algo que hasta ahora quedaba relegado por la urgencia del bacheo tradicional.
Los tres pilares de la transformación vial
El ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, detalló que la estrategia no se basa en «pasar la motoniveladora», sino en una ingeniería adaptada a la realidad hídrica de cada zona:
Diagnóstico y Mapeo Digital: Se realizará un relevamiento metro a metro para entender la composición del suelo. No es lo mismo tratar un suelo arcilloso que uno con mayor drenaje, especialmente en la cuenca baja.
Ingeniería Hídrica: Se integrarán análisis del comportamiento del agua. Esto implica que las obras, como la construcción de vados de hormigón o puentes, se diseñarán para resistir los picos de crecida de los arroyos tributarios del Salado.
Mantenimiento Preventivo: El plan establece por primera vez criterios de periodicidad. Se busca que el mantenimiento sea una política de Estado local con fechas fijas, evitando que el camino llegue al estado de abandono antes de ser intervenido.
El reclamo del campo y la visión productiva
Desde diversas entidades rurales, como CARBAP, han señalado históricamente que la tasa vial que abonan los productores debe volver de manera efectiva a los caminos.
Este Plan Director intenta canalizar ese reclamo mediante la participación ciudadana. Equipos técnicos recorrerán los campos para recoger el conocimiento de quienes transitan las rutas diariamente, identificando los puntos críticos donde el barro se vuelve una trampa para los camiones cargados.
La mejora de la conectividad no solo beneficia al agro. Fuentes del sector destacan que la red vial rural es la que permite el acceso a las escuelas rurales, los centros de salud y asegura la permanencia de la familia en el campo, combatiendo el desarraigo en el interior bonaerense.
La divisa estadounidense culminó su primera jornada semanal en el Banco Nación por encima de $1.400 para la venta. Conoce todos los valores del día.
Buenos Aires, lunes 6 abril PR/26) – El dólar oficial cerró estable en su primer lunes del mes a $1.365 para la compra y $1.415 para la venta en el Banco Nación, y el mayorista se ubicaba casi un 20% debajo del techo de la banda de flotación.
A pesar de los vaivenes que se registran en las distintas variables financieras, como por ejemplo el precio del petróleo a raíz de la guerra en Medio Oriente, el dólar en la Argentina se está moviendo a contramano de esa tendencia y se sigue ubicando lejos de la zona de intervención que impuso el Banco Central.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el dólar mayorista, que se toma como referencia para monitorear la evolución de las bandas cambiarias, se ubicó este lunes en $1.394. Esto es un 19,4% por debajo del techo, que este 6 de abril estaba en $1.664,71.
Cómo quedan las categorías del monotributo en abril 2026
¿Cómo quedaron cada una de las cotizaciones este lunes 6 de abril?
La incertidumbre geopolítica, el salto en los costos energéticos y los nuevos datos del USDA reconfiguran las expectativas para soja, maíz y trigo, según un análisis de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. En Argentina, la dinámica comercial y la cosecha agregan presión e interrogantes sobre los precios en el corto plazo.
Rosario, Santa Fe; lunes 6 de abril (PR/26) – El mercado internacional de granos continúa atravesado por una alta volatilidad e incertidumbre, marcada principalmente por la evolución del conflicto en Medio Oriente. Mientras se especula con una posible retirada de Estados Unidos de la región, el endurecimiento del discurso de Donald Trump y las amenazas de nuevas incursiones elevan la tensión global.
En paralelo, los problemas logísticos se profundizan: algunos buques logran atravesar el estrecho de Ormuz tras pagar hasta USD 2 millones a Irán, pero la amenaza de los hutíes sobre el Mar Rojo podría bloquear otra vía clave del comercio mundial. En este contexto, el petróleo y el gas se mantienen en niveles elevados, impulsando los costos de fertilizantes y trasladando presión, en menor medida, a los precios de los granos.
“El mercado está completamente condicionado por la incertidumbre geopolítica y energética, que termina impactando de lleno en los costos de producción y en las decisiones de siembra”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En cuanto a los fundamentos agrícolas, el último informe de intención de siembra del USDA muestra un recorte en el área de maíz en Estados Unidos y un aumento en soja, aunque menor al esperado por el mercado: +1,4 millones de hectáreas para soja y -1,9 millones para maíz.
“Las variaciones de área son hoy el principal factor de discusión. Incluso puede haber más pasaje de maíz a soja por el encarecimiento de los fertilizantes”, explica Romano, al remarcar que el relevamiento se realiza cuando el conflicto recién comienza y los costos aún no reflejan plenamente las subas actuales.
En el caso del trigo, el panorama es aún más ajustado: la superficie en Estados Unidos cae a mínimos desde la década del 70, en un contexto de deterioro en la condición de los cultivos y persistencia de sequía en zonas clave.
Desde el lado de la demanda, el maíz muestra señales de firmeza, con exportaciones sostenidas tanto en Estados Unidos como en Argentina. En contraste, la soja enfrenta un escenario más complejo: China presenta márgenes de molienda negativos, elevados stocks y un crecimiento desacelerado, lo que limita el dinamismo del mercado.
“El maíz está mostrando una demanda más sólida, mientras que en soja vemos un freno más claro desde el lado chino, que además busca ganar eficiencia y ajustar su producción porcina”, señala Romano.
A nivel local, la dinámica comercial agrega nuevos condimentos. La cosecha de maíz podría entrar en pausa en la zona núcleo, ya que los productores priorizan la recolección de soja, más sensible a la humedad. Esto podría generar una desconexión en el corto plazo entre la demanda de exportación (con una cola de buques cercana a 3,4 millones de toneladas) y la oferta disponible.
En soja, la comercialización viene retrasada: los productores venden apenas el 7% frente a un promedio del 10%, lo que refleja cautela y menor disponibilidad de espacio.
“Si la presión de cosecha no se traduce en ventas, la industria -que hoy tiene márgenes positivos- puede verse obligada a sostener o incluso mejorar los precios para asegurarse mercadería”, afirma Romano. Sin embargo, también advierte que “la mayor concentración de tareas en soja y el atraso comercial pueden derivar en presión bajista en el corto plazo”.
En maíz, en cambio, los productores se muestran más activos comercialmente, lo que sugiere que la oferta sigue fluyendo. A esto se suma un avance de cosecha del 19% a nivel nacional, con rindes promedio de 85,3 qq/ha. que sostienen la proyección de 57 millones de toneladas.
Por el lado de la soja, la campaña avanza con demoras: en Brasil la cosecha cubre entre el 72% y el 75% del área, por debajo del ciclo anterior, mientras que en Argentina las lluvias recientes mejoran la condición de los cultivos de segunda. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantiene la estimación en 48,5 millones de toneladas.
En trigo, el escenario combina señales mixtas: por un lado, importantes existencias de la última campaña encuentran salida en el mercado internacional; por otro, persisten dudas sobre la próxima siembra, afectada por el aumento en el costo de fertilizantes. No obstante, precios que superan los 210 USD/tn y mejores condiciones climáticas podrían incentivar la intención de siembra.
“El trigo tiene hoy un equilibrio delicado: los costos altos generan dudas, pero los precios y la humedad disponible vuelven a ponerlo en carrera”, concluye Romano.