Durante el fin de semana XL del 20 de junio, Casa Mocha celebra dos fechas clave con eventos que fusionan cultura, gastronomía, vinos y música en el imponente paisaje natural de Huacalera, Quebrada de Humahuaca, Jujuy.
Casa Mocha es un encuentro de costumbres. Por eso, el fin de semana largo de junio, conmemoramos dos fechas muy especiales con dos eventos que fusionan cultura, gastronomía, vinos y música en el imponente paisaje natural de Huacalera, Quebrada de Humahuaca, Jujuy.
El viernes 20 de junio a partir de las 12hs, Casa Mocha invita a compartir un delicioso LOCRAZO para celebrar juntos el Día de la Bandera. En esta fecha especial, serviremos un menú bien patrio en el que el locro y los sabores locales serán protagonistas. Productos frescos y de estación de la Quebrada de Humahuaca, quesos de La Huerta Tambo y vinos selectos de la bodega El Bayeh. Todo en un entorno mágico rodeado de la belleza de Huacalera y con música andina en vivo. La experiencia incluye un menú completo para disfrutar sin apuros: entrada, plato principal, postre y una botella de vino cada dos personas. Con cupos limitados y un valor de $55.000 por adulto y $22.000 para niños, las reservas se realizan únicamente por WhatsApp o mail.
El sábado 21 de 17 a 00 h. Casa Mocha celebra una de las fechas más significativas del calendario andino: Inti Raymi, la Fiesta del Sol, con el apoyo del Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy. Se despide al primer sol del invierno, se rinde homenaje con una ceremonia ancestral, agradeciendo lo vivido e intencionando un nuevo ciclo próspero. La jornada comenzará con una recepción musical y fogones, seguida por la Ceremonia del Inti Raymi. La tarde incluirá una feria de sabores regionales y un sunset electro-andino a cargo de Chancha Vía Circuito. Dato no menor: La entrada es libre y gratuita. Todos los consumos de vinos y opciones gastronómicas se podrán adquirir en el predio.
¿Qué es la ceremonia del Inti Raymi?
El Inti Raymi es una antigua ceremonia incaica en honor al dios sol, Inti, que se celebra en el solsticio de invierno. En quechua, la palabra «Inti» significa sol y «Raymi» significa fiesta, por lo que Inti Raymi se traduce como «Fiesta del Sol».
Se trata de una celebración religiosa y cultural destinada a rendir homenaje al dios sol, quien era considerado la principal deidad de los incas y responsable de la prosperidad y la vida en la tierra. Durante esta festividad, se pedía al sol que regresara con fuerza para asegurar buenas cosechas y la fertilidad de la tierra.
Inti Raymi «Es una de las fiestas populares más importantes de nuestra provincia: tiene que ver con no perder las tradiciones ancestrales de los pueblos originarios. Representa todo lo que tiene que ver con las nuevas cosechas, con conectar con la naturaleza, con la tierra y con el sol, junto a esta comunidad hermosa de Huacalera. Queremos que Jujuy siga reflejando al país y al mundo que es una provincia con un arraigo cultural muy fuerte», destacó Federico Posadas, Ministro de Cultura y Turismo de la provincia.
“Cuando inauguramos Casa Mocha lo hicimos como una invitación a conocer nuestros orígenes en un espacio donde se encuentra la cocina, el vino y la cultura de la Quebrada de Humahuaca. Así, la cosmovisión andina, los valores familiares y las tradiciones quebradeñas son el marco de todo lo que hacemos.
Históricamente, desde tiempos del Imperio Inca, el Inti Raymi es una ceremonia de renovación, gratitud y esperanza por buenas cosechas y es una de las celebraciones que más nos gusta compartir y de la que aprendemos año a año”, menciona Rocío Manzur, directora de Casa Mocha.
“Como en cada una de las celebraciones que realizamos en Casa Mocha, nos ilusiona mucho compartir la cultura y las tradiciones con quienes se acerquen a la Quebrada de Humahuaca. Disfrutar y aprender juntos de nuestra cultura y el compartir”, agrega Rocío.
“Un espacio de encuentro: una convergencia del turismo gastronómico, vitivinícola y cultural de la Quebrada de Humahuaca”, es el leimotiv de Casa Mocha. Encuentro con la historia, con la tierra y con las costumbres de una familia y de un lugar. Cada persona encontrará aquí objetos que son parte de nuestra historia familiar y de la Quebrada; probará recetas que nos fueron legadas directamente por nuestra abuela Marta y de cocineras maimareñas.
“Nuestras puertas están siempre abiertas para todas las personas que, genuinamente, busquen sentirse en casa, queridos y bienvenidos”, concluye Rocío.
Roque Pérez, miércoles 18 junio (PR/25) — A poco más de 135 km. de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se erige este enclave, que hace del sosiego y la belleza campestre una auténtica obra de arte viviente. Además, Roque Pérez aguarda a los visitantes para celebrar su 112° aniversario con múltiples propuestas culturales y deportivas.
Imaginemos un lugar lejos del mundanal ruido, pero que a la vez queda a pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Una bucólica región plena de lagunas y paisajes campestres, con viejos almacenes de campo, gastronomía tradicional, naturaleza pura y mucha, pero mucha paz. Todas estas características las reúne un solo lugar: la localidad bonaerense de Roque Pérez, cuyos brazos siempre se encuentran abiertos para recibir a visitantes en busca de unos días de sosiego, disfrute y aires de campo.
Localizada en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, a poco más de 135 km. de la Capital Federal, y limitada por los partidos de Lobos, Monte, General Belgrano, Las Flores, Saladillo y 25 de Mayo, la localidad de Roque Pérez se vestirá de fiesta para celebrar sus 112 años, el próximo 24 de junio.
En ese sentido, ya está disponible una completa agenda de múltiples propuestas para disfrutar de este destino, ideal para desconectar y disfrutar del entorno natural, ya sea por un día, un fin de semana o unas vacaciones completas.
Un poco de historia
Desde el corazón de la provincia de Buenos Aires, Roque Pérez comenzó a escribir su historia el 21 de septiembre de 1884, cuando se habilitó la estación del Ferrocarril del Oeste, con el tramo Lobos-Saladillo. Sin embargo, fue el 24 de junio de 1913 cuando la ciudad nació oficialmente, tras aprobarse un proyecto de Ley impulsado por el senador Eulogio M. Berro en la Legislatura bonaerense.
Con el paso del tiempo, Roque Pérez fue tomando forma. El doctor Atilio Viale asumió como primer comisionado municipal, y años más tarde, el 21 de agosto de 1916, Domingo Larraburu se convirtió en el primer intendente de la ciudad. Antes de su autonomía, Roque Pérez formaba parte de Saladillo, con una superficie de 194.388 hectáreas, una población de 5.682 personas y 947 edificios distribuidos en cinco trazados realizados por los vecinos y propietarios de la mayor parte de los terrenos de la época.
La pujanza de la región era notable: más de 100 locales comerciales, seis escuelas con más de 500 alumnos, oficina telegráfica, banco, iglesia, oficina de correo, registro civil, asociaciones, policía y varios medios periodísticos. Fue entonces cuando los vecinos comprendieron que era hora de reclamar su autonomía respecto de Saladillo, y pasar a convertirse en cabecera de partido.
Entre esos vecinos de renombre resaltó la figura de don Juan Espelosín, propietario de tierras de la región, quien donó una parte de sus posesiones para posibilitar la llegada del ferrocarril. Finalmente, fue él quien propuso bautizar a la región con el nombre del doctor José Roque Pérez, entusiasta abogado especializado en Derecho Penal, profesor universitario y juez, que había dado su vida en pos del combate a la fiebre amarilla, allá por 1871.
Fue así como en aquellos tiempos se creó la Comisión Pro Autonomía de Roque Pérez, que se erigió como la principal impulsora de la autodeterminación de la localidad, que finalmente inspiró al legislador Berro a presentar y obtener la sanción de su proyecto de ley.
De este modo, la historia de Roque Pérez se fue escribiendo como un auténtico testimonio de la lucha por la identidad y el crecimiento de una comunidad que supo forjar su propio destino.
Tres imperdibles de Roque Pérez
• Complejo del Ferrocarril: un viaje en el tiempo: en el corazón de Roque Pérez, un antiguo depósito ferroviario reciclado alberga el Galpón de Exposiciones Jorge Caro, un auténtico cofre que atesora arte e historia por partes iguales. Aquí, una colección de obras artísticas, fotos históricas y objetos donados por los pobladores nos transportan al pasado. La estación del tren, aunque inactiva desde 2017, sigue siendo un emblema de la ciudad. El edificio original, ahora convertido en un pequeño museo, nos invita a descubrir la rica historia del ferrocarril en la región.
• La casa natal de Juan Domingo Perón: en un extremo de la ciudad nos espera la humilde casa donde nació el tres veces presidente constitucional Juan Domingo Perón. Esta sencilla construcción de adobe, rodeada de un parque con una legendaria araucaria, es un testimonio de la vida del expresidente. La casa se mantiene casi intacta, y alberga una colección de objetos, fotos y bibliografía que nos permiten conocer más sobre su vida.
• La Paz – Ramos Generales: un almacén con mucha historia: a pocos kilómetros de la ciudad, el paraje de La Paz nos sorprende con su emblemático almacén de ramos generales que data de 1859. Su legendario mostrador, así como sus antiquísimos estantes y cajoneras, continúan trasladando a los visitantes a épocas en que los caballos y las carretas constituían los únicos medios de transporte. La historia de este lugar se entrelaza con la de Juan Manuel de Rosas y Juan Moreira, figuras legendarias de la historia argentina.
Agenda de eventos conmemorativos
Domingo 22 de junio
Con horario de largada a las 9.30 desde el Palacio Municipal, tendrá lugar la realización del evento deportivo “Roque Pérez Corre”.
La competencia se desarrollará en las siguientes dos modalidades:
• 5 kms: para categorías femenina y masculina, en los siguientes rangos etarios: 15 a 19 años; 20 a 29 años; 30 a 39 años; 40 a 49 años; 50 a 59 años; y más de 60 años.
• 10 kms: para categorías femenina y masculina, en los siguientes rangos etarios: 14 a 19 años; 20 a 24 años; 25 a 29 años; 30 a 34 años; 35 a 39 años; 40 a 44 años; 45 a 49 años; 50 a 54 años; 55 a 59 años; 60 a 64 años; 65 a 69 años; y más de 70 años.
Martes 24 de junio
• 10 hs: oración ecuménica (organizada por las iglesias cristianas de la localidad).
• 11 hs: acto protocolar.
• 12 hs: realización de un gran guiso de mondongo en la plaza Mitre, conmemorando además el día del Santo Patrono.
• 13 hs: eventos artísticos y culturales, y despliegue del mercado de artesanos roqueperenses.
• 15.30 hs: procesión e inauguración de mural ligado a la temática del Jubileo. A continuación, celebración de una misa hasta las 17.45 hs.
• 18 hs: encendido de fogata y prosecución de distintos eventos culturales.
Sábado 28 y domingo 29 de junio
Festival Gastronómico D´Gustar
Lugar: Plaza Bartolomé Mitre (Belgrano y Alsina).
Horario: de 12 a 22 hs.
Propuesta:
• Gastronomía de todo el mundo.
• Actuación de Los Charros en vivo.
• Entretenimientos para toda la familia.
• Feria de artesanos.
• Juegos para niños y planetario móvil.
Organiza: Dirección de Turismo y Cultura.
Entrada: libre y gratuita.
Buenos Aires, martes 17 junio (PR/25) — Ubicado en el corazón de la provincia de Buenos Aires, a solo 180 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Saladillo se presenta como una excelente opción para quienes buscan una escapada tranquila que combine naturaleza, historia y gastronomía.
En un contexto donde las comunidades del interior cobran cada vez más protagonismo, la localidad ofrece propuestas auténticas y llenas de identidad local.
Este año se realizará por segunda vez una jornada especial que reúne a productores, viajeros y amantes de la vida al aire libre en un entorno natural. Tras el éxito de la edición anterior, un grupo de rodanteros ya confirmó su regreso, lo que anticipa otra convocatoria exitosa.
El próximo 20 de junio, el pueblo rural de Polvaredas, ubicado a 30 kilómetros de la ciudad cabecera, será sede de un evento muy especial. En la plantación de nueces pecán de Rubén Charlin, “Pecan Pol” -un emprendimiento local que impulsa la producción y valor agregado de este fruto- se realizará un encuentro de turismo productivo orgánico que estará abierto a todo el público desde las 14 horas con entrada libre y gratuita. Desde la Dirección de Turismo pondrán a disposición una combi para trasladar a quienes lo deseen hasta el lugar.
«Este tipo de proyectos son fundamentales no solo desde lo turístico, sino también desde lo productivo. Nos permiten mostrar el potencial que tiene Saladillo, revalorizando nuestras raíces, nuestras costumbres y sobre todo el trabajo de quienes día a día apuestan por lo local. Cuando hablamos de turismo, no hablamos solamente de visitantes, sino de circuitos productivos que se activan, de ferias, de mercados, de redes de productores que se fortalecen. Cada evento o propuesta que impulsamos también está generando oportunidades reales para los emprendedores, los artesanos, y los pequeños productores de nuestra ciudad. Incentivarlos es una de nuestras prioridades, porque creemos que el desarrollo económico sostenible se construye desde abajo, desde lo propio, desde lo que nos identifica. Y cada proyecto que apoya ese camino, es una inversión en el futuro de Saladillo”, afirmó la directora de Turismo Leticia Colás.
La actividad dará inicio a las 10 de la mañana con una charla informativa sobre las novedades productivas en el monte, destacando los avances en infraestructura, como la construcción de un galpón equipado con maquinaria para el pelado de frutos, un paso clave en el proceso productivo.
Los asistentes podrán disfrutar de un almuerzo bien campero acompañado de música en vivo que aportará un ambiente festivo a la jornada. Por la tarde, la empresa Tecno Drones Saladillo S.R.L., cuyo gerente es Fernando Cicaré, hijo del destacado inventor Don Augusto Cicaré, llevará a cabo presentaciones sobre el uso eficiente de fertilizantes foliares, con especial énfasis en la aplicación de zinc.
Además, se ofrecerá una charla sobre quemadores a biomasa y estufas diseñadas para zonas rurales sin acceso a energía eléctrica o gas, ideales para el secado de productos agropecuarios. También se hará un recorrido por el proceso completo de la nuez pecán —desde la cosecha hasta su baño en chocolate—, habrá degustaciones de productos regionales, una feria de emprendedores y música en vivo.
Polvaredas, lugar de nacimiento de Augusto Cicaré, pionero argentino en la creación de helicópteros, aporta un valor histórico único que enriquece aún más esta experiencia.
“Este es un emprendimiento familiar, lo trabajamos entre nosotros, y durante la cosecha a veces contamos con la ayuda de otras personas. Vendemos directamente al público porque nuestra intención es ofrecer un precio mayorista, evitando los intermediarios que encarecen los productos a lo largo del camino”, dijo Charlin propietario del proyecto.
Actualmente cuentan con 250 nogales, pero que esa cantidad no es suficiente para cubrir la demanda de los clientes.
“Por eso también cosechamos en otros campos y traemos esa producción. A lo largo de estos 12 años en el rubro fuimos creciendo y, por suerte, la gente siempre ha respondido muy bien”, expresó.
En cuanto a la oferta gastronómica, Saladillo cuenta con excelentes opciones para comer, como Aurelia Restaurante, Casa Fraterna y otros espacios que ofrecen cocina casera y platos regionales de calidad desde 25 mil pesos por persona en adelante.
Para quienes deseen pasar la noche, la ciudad ofrece hospedajes con valores promedio que van desde los $80.000 a $170.000 por noche, ideales para disfrutar del campo bonaerense con comodidad.
Una oportunidad perfecta para redescubrir el encanto de los pueblos rurales, saborear productos locales y conectar con la tradición en un entorno natural.
Esta jornada busca combinar tradición, innovación y comunidad en un espacio donde se comparte conocimiento, experiencias y el espíritu de campo.
Más información @turismosaladillo
Prensa y difusión
Sandra Kan & Cristela Cicaré
@prensack
2494514461
Buenos Aires, martes 17 junio (PR/25) — Este año avanza a pasos acelerados y, con el segundo trimestre a mitad de camino, las tendencias de viaje para las vacaciones de invierno se perfilan hacia destinos internacionales de cercanía: Río de Janeiro lidera el podio como uno de los más solicitados.
Mientras el termómetro baja en Buenos Aires, la «Cidade Maravilhosa” se convierte en el refugio ideal para quienes buscan calor, playa y lujo. Aunque para los argentinos julio y agosto evocan frazadas y bufandas, hay un rincón en el mundo donde todo cambia de color y cruzar la frontera hacia Brasil transforma completamente el guión: las temperaturas rondan los 25 grados, el cielo es celeste casi todos los días y hay un aire calmo.
A sólo tres horas de vuelo, Río de Janeiro se convierte en ese refugio posible donde el sol no se toma descanso, menos aglomeraciones, mejores tarifas y un clima ideal para disfrutar tanto del mar como de sus icónicas caminatas urbanas. Ideal para pasear por Ipanema, para perderse en el Jardim Botânico o para subir al Morro Dois Irmãos sin la excusa del calor extremo.
Invierno con sabor a verano
En este escenario y a la hora de elegir dónde quedarse, aparece una joya arquitectónica con vista al mar que combina lujo, historia y el toque justo de informalidad tropical: el Sheraton Grand Rio Hotel & Resort, que celebró sus 50 años en 2024. Ubicado en el exclusivo barrio de Leblon, ese barrio elegante y menos turístico que sus vecinos Copacabana e Ipanema, es el único hotel de Río con acceso directo a la playa, lo que le da una ventaja incomparable. Sí, leíste bien. En una ciudad que vive de cara al océano, este hotel es el único hotel con playa propia. Con vista al océano Atlántico y rodeado de vegetación tropical, combina el espíritu carioca con el confort internacional.
Lo primero que impacta es su arquitectura brutalista, emblema de los años 70, que se impone sobre una ladera verde y se abre completamente al mar. Pero lo mejor está adentro. Recientemente renovado y modernizado, sus habitaciones cuentan con una vista panorámica, balcones para desayunar con el sonido de las olas, una piscina infinita entre palmeras y un spa que parece flotar sobre el Atlántico.
Lujo sin rigidez: el arte de sentirse cómodo
Desde sus comienzos fue anfitrión de celebridades, eventos internacionales y viajeros que buscan un equilibrio entre naturaleza, ciudad y confort. Hoy, con medio siglo de historia, se reinventa como una propuesta de lujo descontracturado con alma carioca. Sus 50 años de historia dan la sensación que logró esa madurez que solo algunos hoteles alcanzan: combinar tradición con renovación, sin perder identidad. Acá no hay poses ni formalidades excesivas. Se puede estar descalzo todo el día, con un libro en la reposera y un agua de coco en mano, y a la noche subir al rooftop del restaurante L’Etoile, donde la cocina de autor y la vista a la Bahía de Guanabara te recuerdan que el lujo también puede ser liviano.
Para quienes buscan más que una simple estadía, el hotel ofrece un spa con vista al océano, clases de yoga al amanecer, piscina climatizada y una completa infraestructura fitness. La experiencia se completa con servicios como desayuno frente al mar, cócteles al atardecer y cenas con acento brasileño e internacional. Siempre con el mejor servicio: aquel que se nota sin hacerse notar.
Salir del piloto automático del invierno porteño y aterrizar en una ciudad vibrante, cálida y llena de verde y agua es un pequeño acto de amor propio. Río invita a moverse lento, a mirar el horizonte sin apuro y a recordar que también en julio el cuerpo puede volver al verano.
Y si esa experiencia se vive con elegancia, historia y atención cinco estrellas, Río de Janeiro –y el Sheraton Grand– pueden ser la mejor elección del año. Y si todo eso sucede desde una habitación con vista al mar, en un hotel que es parte de la historia de la ciudad, mejor aún.
¿Vas en familia? Hay actividades para chicos. ¿Viajás en pareja? Hay rincones románticos por donde se mire. ¿Te tomás un recreo en solitario? No se me ocurre un mejor lugar para encontrarse con una misma.
A través de un sendero boscoso se accede a los saltos del Yoho National Park, Canadá@gavito.travelling
Desde Vancouver, en la costa oeste de Canadá, un recorrido en motorhome que se interna en las Rocky Mountains y atraviesa las áreas protegidas de Banff, Jasper, Yoho y Kootenay, entre ríos, cascadas y animales salvajes.
Buenos Aires, martes 17 junio (PR/25) — Canadá es salvaje, extensa, rica en recursos naturales. Es el segundo país más grande del mundo y cuenta con más lagos que la suma del resto. Es diversa, productiva y atractiva en términos naturales. Con esta información subimos con dos chicos al avión en busca de una fascinante experiencia en familia: recorrer la costa oeste en motorhome y sumergirnos en la naturaleza de los parques nacionales.
Aterrizar en Vancouver es emocionante, por el viaje que implica y su localización. La ciudad descansa en la costa oeste, estado de Columbia Británica, entre el estrecho de Georgia y las montañas costeras. Es una de las puertas de entrada a la Canadá salvaje.
Recorrer una ciudad suele ser exigente, más con niños. Durante tres días a pie, en bici, ferry, tren y colectivo desbloqueamos los principales atractivos.
Es posible acampar en los parques nacionalesGonzalo Gaviña – Gavito Travelling
Uno de ellos es Capilano Suspension Bridge Park. A través de los senderos de madera se recorre el bosque templado húmedo. El parque posee una colección privada de tótems de los pueblos originarios y un puente colgante de 137 metros de largo y 70 de alto. A corta distancia, vía teleférico, se accede a Grouse Mountain. La montaña costera del Pacífico aloja una estación de esquí más un refugio de fauna silvestre. Junto a un chocolate caliente disfrutamos la vista panorámica a Vancouver.
Otro imperdible es el Jardín Botánico VanDusen y su exhibición de plantas de todo el mundo, más una extensa colección de nativas de la Columbia Británica. También se puede visitar el Conservatorio Floral Bloedel, un invernadero de plantas exóticas y aviario con aves de todo el mundo.
En las calles de Vancouver descubrimos algunas de sus curiosidades: posee una gran industria cinematográfica, fue la cuna de Greenpeace, es la dueña del roll californiano, posee más de 200 parques y el 40% de los habitantes no nacieron en la ciudad.
Vista aérea de la ciudad de Vancouver, CanadáShutterstock
Ahora sí, nos subimos a la motorhome para iniciar el roadtrip. La camioneta cuenta con baño, cocina, una cama matrimonial y una litera sobre el puesto del conductor. Manejarla en la ciudad es un gran desafío, sin embargo, salimos con éxito al supermercado para aprovisionarnos. Luego migramos a las afueras de Vancouver por la ruta 99. La noche discurre en un estacionamiento público junto al mar donde cenamos y analizamos el camino hacia el próximo destino. Las Montañas Rocosas están a 847 km de distancia.
A primera hora, tras recorrer a pie las costas de Horseshoe Bay, retomamos la 99 o más conocida como Sea to Sky Highway. La ruta escénica presenta unos impresionantes paisajes costeros que se inician en Vancouver, pasan por Squamish para terminar en las montañas de Whistler y Pemberton. En los 135 km descendemos en varias ocasiones. El primer punto de interés es Britannia Mine Museum. La mina rememora la importancia que tuvo la industria minera del siglo XX. Delante sobre el margen de la mar esta Porteau Cove Provincial Park, con su mulle que permite avistar el fiordo Howe Sound, el más al sur del continente.
Siguiendo la 99, un minitrekking por un sendero boscoso nos lleva a las Shannon Falls, un salto de agua de 335 m de altura. Coronamos el recorrido con el teleférico Sea to Sky Gondola, con una épica vista en altura del mar y las montañas. El día finaliza en el campground a las afueras de Squamish. La modalidad de alojamiento para vehículos incluye un espacio de tierra que puede contar o no con servicio de agua, electricidad, desagüe de aguas negras y grises. Algunos camps tienen los servicios en el puesto de acampe, otros en la entrada. Algunos son agrestes otros muy sofisticados. La tarde/noche es en familia, tirando piedritas, recorriendo senderos imaginarios junto a las brasas y unas frías cervezas.
Siguiendo la 99, un minitrekking por un sendero boscoso lleva a las Shannon FallsGonzalo Gaviña – Gavito Travelling
Al día siguiente visitamos la pintoresca ciudad de Whistler, sede de los Juegos de Invierno de 2010. Su centro de esquí posee varias pistas y un sistema de góndolas que viajan entre las montañas. Se destacan la Whistler Peak 2 Peak Góndola y Whistler Village Gondola. El final del día nos agarra en la ciudad de Kamploos, punto medio entre Vancouver y las Montañas Rocosas.
Oso a la vista
Los primeros haces de luz nos empujan a la N1 o más conocida Transcanandiense, la ruta que cruza el país de oeste a este. Tras varias horas de manejo y próximos a Glacier National Park, damos con el primer oso pardo.
Lo contemplamos dentro de la motorhome. Canadá es la casa del oso como también de alces, ciervos mulo, caribús de montaña, lobos grises, linces y glotones. Con algo de suerte se puede avistar borregos cimarrones, cabras montesas, pumas y coyotes. La hoja de ruta nos lleva al gran objetivo. Las Montañas Rocosas van del norte de Alberta y Columbia Británica, hacia el sur de Nuevo México, en Estados Unidos. En la sección canadiense conviven cuatro parques nacionales: Banff, Jasper, Yoho y Kootenay, todos patrimonios mundiales de la Unesco.
Aquí predomina la geografía de montañas, bosques, glaciares, cañones, lagos, ríos y cascadas. Habiendo planificado los acampes y con varios días en el haber salimos a recorrerlos.
Encuentro cercano con un oso pardoGonzalo Gaviña – Gavito Travelling
El tour se inicia en Yoho, en Natural Bridge, un puente de piedra que atraviesa un río turquesa. Muy cerca le sigue el lago Emerald, para navegar en kayak las verdes aguas. Visitamos las cascadas Wapta y Takakkaw de composición celestial. Por la tarde recorremos el pueblo de Field y el Spiral Tunnel Lookout. Las Rocosas albergan restos fósiles, incluyendo la famosa fauna de Burgess Shale, que contiene ejemplares de animales marinos de cuerpo blando del Cámbrico Medio.
También se han descubierto huellas de dinosaurios. El viaje sigue al este hacia el parque más famoso de la zona, Banff. Los días pasan entre trekkings, paseos en kayak, viajes en teleféricos, avistajes de fauna en la Bow Valley Parkway y más actividades outdoors. Entre los highlights se destacan los lagos Moraine y Louise, ambos de aguas turquesas. También la Gondola de Banff, de espectaculares vistas al valle y el Johnston Canyon, de cascadas pronunciadas y pozones de agua cristalina. Al sur del parque se encuentra el pueblo de Banff con su vida de montaña, arquitectura y una gastronomía de punta. Desde el pueblo accedemos a Cave and Basin National Historic Site, unas piscinas de aguas termales que durante miles de años resultaron ser un lugar especial para el pueblo indígena. A Banff le sigue el parque contiguo de Kootenay.
En kayak por el lago Emerald, en el parque Yoho, CanadáGonzalo Gaviña – Gavito Travelling
Piletones multicolores
Aquí recorremos a pie las Paint Pools, un paisaje en donde los minerales forman piletones de color naranja, rojo, verde, gris y amarillo sobre la superficie del bosque. A pie visitamos Marble Canyon y las praderas del valle Kootenay.
Las montañas Rocosas siguen al norte de Banff conectando con el parque nacional de Jasper. Para llegar se debe tomar una de las rutas más grandiosas del planeta, la Icefields Parkway o Highway 93. Durante 232 km avistamos un paisaje de ensueño gracias a lagos, glaciares, ríos, cascadas y mucha vida silvestre. Entre sus imperdibles se destaca el río Saskatchewan River Crossing, varios lagos como el Peyto, Bow, Waterfowl y dos cascadas: Athabasca y Sunwapta. Por la extensión de la ruta dormimos a mitad del camino en Rampart Creek Campground, pleno bosque canadiense. Al día siguiente retomamos el rumbo hacia a Jasper. La Icefield obliga a parar y realizar un par de trekkings en lo más profundo de su naturaleza, como el Parker Ridge Trail que nos lleva a través del relieve de montaña hasta el glaciar Saskatchewan. En una excursión que parte del Columbia Icefield center exploramos en un enorme camión el glaciar Athabasca, hito de la provincia de Alberta.
Muy cerca está Columbia Icefield Skywalk, una plataforma de vidrio sobre el aire que permite apreciar el valle de Sunwapta y sus ocho glaciares.
Las curiosas Paint Pools, en Kootenay, CanadáGonzalo Gaviña – Gavito Travelling
El último parque que visitamos es Jasper. Desde aquí acedemos al Jasper Skytram de privilegiadas vistas y a un minitrekking hasta la cima del Whistler Peak, de 2470 metros. Al segundo día navegamos el idílico lago Maligne apreciando el bosque nevado y las piedras de granito en Medicine Lake. Tras doce días de parques iniciamos la vuelta al mar.
En Horseshoe Bay iniciamos la última fase del roadtip. Para esto debemos tomar un ferry hasta la isla de Vancouver, una hora y media de navegación por el estrecho de Georgia.
Es conocida por su clima templado y la activa comunidad artística. Durante tres días recorremos las playas de Tofino, y el bosque lluvioso en una sección de la Wild Pacific Trail. La isla alberga cientos de árboles gigantes, incluyendo el abeto Douglas (Red Creek) y el cedro rojo más grande del mundo (Cheewhat Giant). Algunos superan los mil años de antigüedad. Al sur de la isla se encuentra Victoria, capital de British Columbia, con su glamour, calles colmadas de gente y el pintoresco Fisherman Wharf, ideal para almorzar frutos de mar. En la bahía de Brentwood se haya Butchart Gardens exhibiendo diversos jardines: japonés, mediterráneo, italiano, hundido y la rosaleda. La visita a la isla cierra embarcados para avistar orcas y ballenas sobre el estrecho.
Tras casi un mes de viaje y más de 4000 kilómetros de ruta llegamos al final del camino. En Vanocuver aceptamos, aunque cuesta, el cierre de esta aventura canadienese.
Canadá. El Fisherman Wharf, en la isla VancouverGonzalo Gaviña – Gavito Travelling
Datos útiles
Mejor época: Ente junio y septiembre el clima amigable del verano propicia estos viajes. Para los amantes de la fotografía, septiembre/octubre es una gran ventana gracias al otoño y al follaje de los árboles.
Visa: Los argentinos que tengan la visa norteamericana puede gestionar la ETA de manera electrónica. Un trámite simple, ágil y de corta duración. Quienes no cuenten con la visa americana debería gestionar el visado por la web.
Logística: El costo de alquilar una motorhome es de US$ 250 por día. El registro de conducir argentino es válido, sin embargo, se recomienda traducirlo al inglés en el ACA. La empresa Cruise America es una buena opción para alquilar una motorhome por su relación precio/calidad.
Alojamiento: La estructura de parques provinciales y nacionales es completa. Se debe reservar por la web de los parques con al menos 6 meses de antelación (https://parks.canada.ca).
Tiempo de Viaje: Para recorrer los estados de British Columbia y Alberta son recomendables al menos 25 días.
Moneda: La moneda oficial es el dólar canadiense. Un dólar norteamericano equivale a US$ 1,39 dólar canadiense.
Continúa la travesía de la familia hacia el Amazonas. Fondearon en una zona conocida, realizaron diversas actividades y también aprovecharon para pintar el casco del velero.
Foto Sigue la travesía del Kira-Kira por Brasil.
Brasil, lunes 16 junio (PR/25) — Apenas amanece y zarpamos de Santo Antonio de Lisboa con una brisa suave del sur. Adentro la familia descansa y navegamos por estas aguas protegidas sólo con una vela en proa, como suelen hacer los franceses. Nuestro rumbo nos lleva hacia el extremo norte de la isla de Florianópolis sin más novedad que un pez espada que vino a completar el almuerzo. Casi no hay olas y mientras derivamos vamos cruzando hacia el continente, hacia la ensenada de Ganchos.
Todavía no es el mediodía y adentro del Kira-Kira los chicos están trabajando con la escuela e Internet. Es inevitable no reflexionar acerca de eso, estando rodeados de naturaleza y bellos paisajes, navegando a vela y pescando. Todo sin saberlo e inmersos en sus quehaceres y pantallas, en fin. Son responsables de sus estudios y siempre traen buenos resultados en la escuela. También nosotros durante los días lindos y en estos paisajes debemos trabajar porque, por más que estemos rodeados de turistas veraneando y disfrutando de la playa, este es nuestro modo de vida permanente y por más que el paisaje invite al relax, la mayoría de las veces no podemos darnos el lujo.
El sol mantiene las baterías del barco a plena carga y es buen momento de aprovechar el rendimiento eléctrico para avanzar con la escuela.
Mientras, una familia de rayas no advierte el silencioso desplazamiento del barco y, sin saberlo, son observadas por Bruno desde la proa, hasta que la sombra de la vela las asusta y se sumergen para desaparecer.
Ya es la hora de almorzar y estamos fondeados en ganchos de afuera. Nos tiramos todos al agua y nadando vamos a la playa. También nos ponemos a explorar, buscar caracoles, cangrejos y conversar con algún turista que visita la zona.
Al comenzar a caer la tarde y como es costumbre del lugar, llega una familia de pescadores con un bote y una red que extienden desde la playa hasta casi donde se encuentra fondeado el Kira-Kira y vuelve con el otro extremo. Ya sabemos de qué se trata y nos ofrecemos a ayudar en la pesca comunitaria: nos dividimos y cada uno toma uno y otro extremo de la red y comenzamos a tirar hacia la playa. En la medida en que se acerca, los peces comienzan a saltar intentando escapar; cada vez saltan más y tratan de salir de la red hasta que la bolsa está afuera del agua y empezamos a devolver los que no serán alimento.
Así finalmente al atardecer, nos volvemos al barco con parte de la pesca, unas tainhas que van directo a formar parte de la cena para terminar un día de estudio, navegación, pesca y playa.
Nos vamos a dormir al reparo excelente que ofrece la ensenada de Ganchos de los vientos del sur. Al día siguiente pondremos rumbo a Porto Belo, a unas 20 millas más al norte.
Partida a Bombinhas
Salimos bien temprano, como siempre. Antes de levantar el ancla, subimos la vela mayor a tope con ayuda de los mellizos. Hay poco viento y va a ser un día tranquilo de febrero. Ya con la vela izada, levantamos el ancla qué está vez tiramos a mano, y con cabo en vez de cadena y malacate. Solemos fondear así para evitar el uso de baterías y también para que no haga ruido la cadena en la catalina durante la noche. Siempre es más silencioso fondear con cabo.
Pudimos maniobrar bien levantando el fondeo y con la mayor, por lo que no fue necesario encender el motor. Cuando estuvimos a rumbo, desenrollamos la yankee (la vela de proa). Es sábado y comenzamos a movernos a cuatro nudos con rumbo a Bombas y Bombinhas.
En el camino, la chicharra del reel anunció otro pique. Este no sabemos que es, tiene forma de atún, pero alargado, mucho problema no nos hacemos, entra perfecto en el horno y al llegar a puerto los pescadores nos cuentan que era una caballa. Otro poco y ya comenzamos a virar a la punta de Porto Belo para empezar a divisar la isla João da Cunha.
Llegamos de día y los chicos se dedicaron a ayudar a navegar y fondear. Solos dejaron sus obligaciones para otro momento y fue un día en el que timonearon, hicieron guardia y ayudaron en toda la maniobra, incluyendo la pesca. Otra vez reflexiono acerca de eso, y me doy cuenta de que administraron su tiempo solos y no se perdieron de nada. Fondeamos en las aguas conocidas de Porto Belo, una especie de segundo hogar para nosotros. Nos reciben amigos y vecinos que nos recuerdan y se asombran del tamaño de los chicos. Otra vez en casa, nos resulta increíble ver el lugar donde siempre tiramos el ancla desde hace años y entre las mismas cuatro escunas (esos barcos turísticos piratas, típicos de aquí) que permanece desocupado, como si fuera nuestro.
Nos organizamos rápido para ir a visitar el pueblo al día siguiente, el mercado y prepararnos para el carnaval que se avecina. Si bien es tranquilo este pueblo, va a desfilar la comparsa de Florianópolis y nos disponemos a recibirla con todo su brillo y alegría. Cambiamos de fondeadero según el día de la semana y nos movemos a Caixa D’Aço, pero sólo durante los días de semana o cuando hay mal clima. Con el paso de los años, esta ensenada que siempre fue muy abrigada, fue transformándose en un gran atractivo turístico donde las embarcaciones de alquiler son las protagonistas de fiestas y encuentros numerosos, mientras que las lanchas, cruceros y motos de agua concurren en grandes grupos, quedando muy poco espacio para fondear.
Pero uno de esos días, en Caixa D’Aço, en el muelle de un hotel en la costa, notamos que el barco al quedar varado puede ser pintado con antifouling (pintura qué protege de incrustaciones marinas) y decidimos esperar el momento justo para hacer la maniobra. Después de pedirles permiso a los dueños del hotel, nos quedamos unos días observando los movimientos, preparando los materiales y esperando a un amigo que se acercó con su barco a ayudar. Es así como en la pleamar nos amarramos al muelle a esperar a que baje la marea.
Tarea cumplida
Al anochecer, el Kira-Kira ya mostraba su obra viva (superficie del casco sumergida), y nosotros con pinceles y el agua a la altura de la cintura nos dedicamos a darle otra mano al fondo. Este trabajo resultó muy importante ya que extendimos la duración de la pintura y nos aseguramos de no tener que varar por bastante tiempo.
Esta forma de vida nos lleva siempre a estar buscando el equilibrio y las oportunidades, entre las obligaciones y el tiempo libre. Pero el ritmo lo definen los factores climáticos. En este caso fue la marea y muchas otras veces la luz solar, que carga las baterías que nos permiten estudiar y trabajar los días soleados y los lluviosos o nublados, cuando más nos gustaría estar adentro del barco cumpliendo obligaciones, debemos mantener los equipos apagados para ahorrar energía, así que generalmente son los que salimos a conocer, al contrario de lo habitual, como los que viven en destinos turísticos.
Volvemos a la ciudad, a sólo 20 minutos de navegación, y ahora sí, a disfrutar con el fondo del barco recién pintado, las tareas escolares y de trabajo al día; y un feriado de celebración por delante.
Pero, como dice Bruno, ¡se lo contaremos en la próxima singladura!