Declarada uno de los pueblos medievales mejor conservados de Italia, Erice se recorre a pie entre calles angostas y construcciones de piedra – Shutterstock
En un extremo de la isla italiana, Erize, este pueblo empedrado, prácticamente congelado en el pasado, sorprende con ruinas, mitología, tradición y exquisitos pasteles
Italia, jueves 24 abril (PR/25) — En la punta noroccidental de Sicilia el ambiente se llena con la humedad del Mediterráneo. Desde la cima del monte San Giuliano o Erice, a 751 metros sobre el nivel del mar, un frondoso bosque de acebos, robles, olmos de montaña y hayas envuelve el camino vehicular que trepa la colina para acogernos bajo su follaje frondoso y oscuro.
Estamos frente a Porta Trapani, el gran portal arqueado que se encuentra dentro de la muralla fenicia de la ciudad, construida entre los siglos VI y VII a.C., listos para conocer uno de los pueblos medievales mejor conservados de Italia. Ahora, solo nos queda encontrar un mapa de esta ciudad con forma de triángulo, conseguir el ticket que da acceso a los monumentos y empezar a caminar guiados por la intuición.
Al llegar, nos sorprendemos con la hierba que crece entre los viejos adoquines de esta ciudad. Todavía sin profundizar en sus castillos, iglesias y fortalezas, al entrar ya se ven sus construcciones bajas de tres pisos, alineadas hombro con hombro entre las calles angostísimas. Nos sumergimos lentamente en el pueblo de 28 mil habitantes, adornado con plantas en las ventanas y regulado por el ritmo lento típico de las ciudades congeladas en el tiempo.
En Erice, antiguamente llamada Eryx, se cuenta que los primeros en habitar el monte San Giuliano fueron los élimos, un pueblo que ocupó el occidente de Sicilia desde la Edad de Bronce. Pese a esta noción, los griegos y, en especial, el historiador clásico Tucídides sostenían que grupos de troyanos, que lograron huir de los aqueos tras la famosa guerra, llegaron a establecerse aquí.
Estos dos pueblos más adelante se habrían fusionado con grupos fenicios para dar vida al famoso primer templo de la ciudad dedicado a Astarté, diosa asociada con el amor, la belleza y la fertilidad. Esta devoción, una vez que los griegos conquistaron buena parte de Sicilia, cambió para dar vida al culto de Afrodita. Así se cuenta la génesis mitológica de Erice, que indica que el primer templo a la diosa fue construido por el héroe troyano Eneas, hijo de Afrodita y de Bute, descendiente de Zeus.
Siglos más tarde, cuando los romanos conquistan este territorio, el templo de Afrodita se convirtió en su equivalente lacia: Venus. Desde entonces, la ciudad se volvió un famoso hito de prostitución sagrada, al que peregrinos y marineros arribaban para coquetear con las sagradas sacerdotisas.
Toda esta historia cambió con la llegada del cristianismo y su expansión a lo largo del Imperio. Como resultado, el templo pagano se fue deteriorando. Hacia el siglo XIII, cuando los normandos expulsaron definitivamente a los musulmanes, se vivió un verdadero renacimiento religioso y artístico del lugar.
Se conservan azulejos antiguos en la calle Vico RoccoMarcela Saavedra, el Mercurio de Chile
Escalera a la torre
Hoy, de los famosos templos a la Afrodita ericina no queda nada, salvo un par de acantilados con preciosas postales hacia el mar. Lo demás hay que imaginarlo, pues paredes de piedra se construyeron sobre la vieja infraestructura. No obstante, esto no significa que no exista patrimonio: Erice está cubierta de monumentos de diferentes períodos históricos y aquí aún es posible visitar edificios de origen árabe, normando, aragonés y borbónico.
Una vez que llegamos a la entrada del pueblo, tras cruzar la Porta Trapani, lo primero que hacemos es doblar a la izquierda. Frente a nosotros se levanta el primer monumento de la ciudad, la inamovible y muy antigua torre de vigilancia Di Re Federico. Remontamos los 108 escalones que tiene hasta llegar a su punto más alto: el mirador de vigilancia.
Este sitio fue construido por cartagineses durante la Primera Guerra Púnica, entre 264 y 241 a. C. La vista desde la colina permite tener un acceso privilegiado al Mediterráneo, pero también apreciar el valle y la costa desde la parte más alta. Luego de algunos siglos de abandono, la torre fue reconstruida por aragoneses, con el propósito de albergar al rey Federico de Aragón y sus acompañantes mientras las tropas francesas acechaban la isla de Sicilia.
Junto a la Torre di Re Federico se encuentra el Real Duomo, también conocido como Real Chiesa Madrice Insigne Collegiata, el principal hito del culto católico en Erice, consagrado a la Asunción de la Virgen. Esta iglesia fue construida en el siglo XIII sobre los cimientos de un antiguo templo dedicado a Venus.
El pueblo se levanta a 751 metros sobre el nivel del marMarcela Saavedra, el Mercurio de Chile
Según historiadores, la seguidilla de reestructuraciones y modernizaciones que han vivido los edificios de la ciudad desde tiempos inmemoriales es un común denominador que forjó la arquitectura y vida ericina.
Al entrar en la iglesia, varios arcos de color blanco nos recibieron junto a un diseño gótico en las esquinas y los muchos adornos del lugar. Las paredes estaban decoradas con óleos de estilo neogótico y los retratos mostraban escenas de los textos evangelistas en sus motivos.
Aunque Erice no es una ciudad medieval, sino más bien una ciudad antigua que ha fascinado a reyes desde mucho antes, la mayoría de sus construcciones fueron levantadas por ocupantes normandos hacia el siglo XII.
Luigi Rabatá es el nombre de la calle que bordea el viejo muro noroccidental de Erice. Nosotros queremos rodear este hito y seguimos una ruta que alterna las escenas de antiguas casas de piedra con sus coloridos jardines interiores, todos ellos herencia de la presencia árabe en la colina.
Caminando por el rutero del muro, llegamos a curiosear un callejón chico que da a la calle Argientieri. Allí un hombre jubilado nos aborda de la nada para preguntar por nuestro destino y nos manda directo a la Torretta Pepoli y al Castello di Venere.
Tomamos el camino que nos indica y damos con un verdadero laberinto de calles aún más angostas. Algunas miden menos de un metro de ancho y de sus muros cuelgan cerámicas locales, imágenes de la Virgen, Jesucristo, y ramas de hiedra que crecen entre las rocas. Continuamos hacia Santa Orsola y al Quartiere Spagnolo, ambos situados en la punta del triángulo que forma el pueblo, justo sobre un acantilado.
Erice conserva edificios de origen árabe, normando, aragonés y borbónico, lo que la convierte en un museo a cielo abiertoMarcela Saavedra, el Mercurio de Chile
Aunque Santa Orsola, una iglesia del 1400, no tiene la infraestructura fastuosa de otras iglesias italianas, sí es interesante ver pintado sobre sus muros de piedra caliza un fresco medieval muy primitivo y que aún mantiene sus colores.
Quartiere Spagnolo fue construido por los españoles y su estructura final nunca fue terminada. Debemos recordar que por mucho tiempo Sicilia fue parte del imperio godo y que ellos construyeron este sitio en el siglo XVII sobre las ruinas de otro templo dedicado a Venus. La gracia del lugar está en las amplias vistas que entrega al valle rural.
El Castillo de Venus
Por la calle Nunzio Nasi se eleva un castillo de película. Las enredaderas tomaron gran parte de su fachada y, junto a ellas, las flores y hojas caen como un velo natural sobre la roca. Estamos frente a la cima más alta y escénica de todo Erice y dos caminos se abren justo en medio de la ruta. El primero, angosto y rodeado de flores y árboles, da hacia una estética torre llamada Torretta Pepoli, y el segundo sube una escalera larga.
Con un estilo árabe, Pepoli ha sido históricamente un centro de reunión de personalidades vinculadas a la cultura. Diseñada como una torre alta subdividida en cuatro pisos, tuvo su apogeo en el siglo XIX como lugar de residencias artísticas.
Actualmente, el edificio es un centro de exhibición fotográfica con preciosas vistas hacia la vertiente oriental del pueblo.
Al abandonar Torretta Pepoli, volvemos a la ruta para subir la larga escalera que lleva al extremo suroriental del pueblo. Peldaño a peldaño llegamos a un parque amplio, cubierto por árboles antiguos y frondosos que miran hacia la explanada del Castello de Venere (Castillo de Venus): probablemente el edificio más lindo de Erice.
La historia dice que fue construido por normandos sobre las ruinas del templo de Venus más importante del pueblo. Su base cilíndrica, explican los estudiosos, habla de la fama que tuvo en la antigüedad este lugar y, según la mitología griega, las columnas de esta infraestructura fueron levantadas por el mismísimo Dédalo, el legendario arquitecto y padre del desobediente Ícaro. Ahora, pese a las leyendas de su grandeza, las fuentes indican que para el comienzo de la era cristiana este lugar ya estaba abandonado. Con el paso del tiempo y tras la llegada de los normandos al monte San Giuliano, el castillo de Venus tuvo diversos destinos.
Luego caminamos hasta la Piazza San Domenico para conocer la Chiesa de San Pietro, una iglesia del siglo XIV que se erige junto al monasterio de monjas clarisas. Aquí, a pesar de los interesantes decorados sacros, lo que más sorprende son las reliquias que resguarda este lugar. En San Pietro, por ejemplo, hay una colección increíble de ceroplásticos, pequeñas esculturas hechas de cera. Un arte muy antiguo, que tuvo su apogeo en el siglo XIX. A través del tiempo, la práctica fue ampliamente desarrollada en el interior de conventos ericinos.
Tras abandonar San Pietro, volvimos a jugar al laberinto. Esta vez, buscando un lugar para almorzar, llegamos a la plaza Umberto I, donde el comercio se empieza a aglomerar entre casa y casa y abundan las opciones gastronómicas con trattorias, heladerías, pizzerías o street food a la italiana, ideal para probar los sabores típicos, que siempre valen la pena.
La historia de Erice abarca desde los élimos de la Edad de Bronce hasta las órdenes religiosas medievales que ocuparon sus iglesiasShutterstock
Datos útiles
Cómo llegar: Erice es el lugar perfecto para una escapada, ya sea desde Palermo (120 km), una de las grandes ciudades sicilianas, o Trapani, la más cercana, a media hora en auto, por la ruta SP31.
Traslados: Solo los residentes de la ciudad pueden andar en auto. Para los visitantes, lo mejor es caminar por sus calles laberínticas.
Gastronomía: Uno de los clásicos del sur de Italia es el panino relleno con burrata, rúcula, aceite de oliva, aceitunas, tomate y prosciutto. Para los golosos, los pastelitos de Erice, de larga tradición: son pequeños, como bocados, y en su mayoría están hechos de almendras confitadas, mermeladas cítricas, fruta confitada y licores. Un sitio recomendado para probarlos es Antica Pasticceria del Convento, una tienda de dulces ubicada en la calle Gian Filippo Guarnotti.
Spaniuvenires: Hay muchas tiendas de cerámica porque Erice resguarda un valioso patrimonio de este tipo de piezas pintadas con adornos y colores vistosos. Casi todo es hecho a mano, artesanalmente, y los precios son buenos.
Detalles de la Iglesia Católica Romana de San Martín en EriceShutterstock
Un sector de la población no trabajará por casi una semana. ¿cuál es y por qué gozarán el beneficio que les permitirá movilizarse por el país.
Un viaje por la estepa patagónica en el Tren La Trochita es una excelente actividad para compartir en familia el finde XXL para los chubutenses.Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / Archivo
Buenos Aires, jueves 24 abril (PR/25) — Después del fin de semana largo por Semana Santa donde hubo cuatro días descanso contabilizando el jueves y viernes Santo más el sábado y domingo, en ocho días una provincia de la región patagónica volverá contar con un feriado extra largo que beneficiará a miles de personas. ¿De qué provincia se trata y a quiénes podrán planificar actividades para disfrutar del ocio tras la medida tomada?
Se trata de Chubut que ya confirmó que el viernes dos de mayo será feriado para acompañar al jueves primero y así, junto al sábado y domingo tener nuevamente un fin de semana super largo, en este caso de cinco días.
Los empleados públicos de la provincia de Chubut en la Patagonia Argentina fueron favorecidos con la medida gubernamental y no trabajarán jueves (1° de mayo, feriado nacional) y viernes (dos de mayo, día no laborable que se convierte en feriado puente). Tampoco el miércoles 30 de abril. ¿Por qué?
Aprovechar a realizar una salida educativa con los niños también es un buen plan y, visitar el Museo Paleontológico de Trelew es una de las opciones. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Redes.
Chubut vuelve al finde largo de manera atípica en comparación con el resto de los Estados del país, ya que, en esta oportunidad serán cinco los días en que los estatales provinciales como municipales tendrán para el descanso. Se extenderá desde el miércoles 30 de abril hasta el domingo cuatro de mayo.
Las razones del descanso de cinco días son tres:
Feriado nacional.
Feriado provincial.
Día no laborable con fines turísticos.
Gran parte de la población de la provincia accederá al descanso de cinco días, ya que, el miércoles 30 de abril es feriado provincial para empleados estatales y municipales, en conmemoración del Plebiscito de 1902 en el Valle 16 de octubre, Río Corintos, donde los pobladores, inmigrantes galeses, ratificaron con voto la pertenencia argentina de tierras cordilleranas en la disputa con el país trasandino de Chile. Fue un hecho histórico clave para la soberanía nacional en la región.
De esta manera el jueves 1° de mayo, Día Internacional del Trabajador, el cual es feriado nacional con la particularidad de que es inamovible, el viernes dos de mayo se declaró día no laborable con fines turísticos por el Estado nacional y, por ello, Chubut tendrá un día más respecto del último fin de semana largo, pero, con el mismo objetivo de promover el turismo en el país.
¿Qué lugares pueden aprovechar a visitar los chubutenses el finde XXL?
España, miércoles 23 abril (PR/259 Hemos preparado una lista de los principales lugares que ver en Marruecos,Africa, que no pueden faltar en vuestra visita por el país. Viajar a Marruecos, es sumergirse en una cultura fascinante y retroceder en el tiempo. Ciudades llenas de encanto como Marrakech, Fez o Chefchaouen, pintorescas localidades costeras como Asilah o Essaouira, locaciones de película como Ait Ben Haddou, paisajes impresionantes como el desierto de Merzouga o las gargantas del Todra… son algunos de los imprescindibles que visitar en Marruecos.
?? Os recomendamos nuestra guía para viajar a Marruecos por libre donde os contamos toda la información para preparar el viaje. También podéis leer nuestro artículo de ruta por Marruecos donde os proponemos varios itinerarios.
En vuestra visita a Marruecos, os pedimos por favor NO montar dromedarios ni tomarse fotos con los animales. Acabemos con la industria del maltrato. Los animales padecen un sufrimiento innecesario, están bajo el sol todo el día sin casi agua ni comida, caminando varios km, con bozales de alambres que les hacen daño sin poder abrir la boca en todo el día y un largo etc. Tenéis un par de buenas piernas, usadlas. Sigamos fomentando y practicando un turismo responsable y el cuidado a los animales. Los tours al desierto podéis elegirlos hacerlos en quads.
Hay muchos lugares interesantes que ver en Marruecos. Son tantos que ese imposible enumerarlos todos, pero aquí os dejamos una lista con los que son, para nosotros, los sitios imprescindibles que visitar en el país.
1. Chefchaouen, la perla azul de Marruecos
Chefchaouen es una de las ciudades más únicas y pintorescas que ver en Marruecos, que llama la atención por el color azul intenso de todas y cada una de sus calles.
Es un lugar para recorrer con calma, perderse por sus callejuelas y sacar fotos de cada rincón. En Uta el Hammam, la plaza principal, encontraréis los muros rojos de la casba, una fortaleza y mazmorra del siglo XV con exposiciones etnográficas y obras de arte, un sitio lleno de inspiración que tenéis que visitar.
Conocer el pueblo azul es una de las mejores cosas que hacer en Marruecos que no puede faltar en vuestro itinerario por este fascinante país.
Aquí os dejamos un pequeño video de nuestra visita al pueblo azul de Marruecos, para que la conozcáis un poquito más a detalle esta fascinante localidad del país.
2. Marrakech, la ciudad más popular que ver en Marruecos
Una de las cuatro ciudades imperiales que ver en Marruecos y, una de las más turísticas es Marrakech y la verdad es que no nos extraña nada, pues es un lugar lleno de magia y exotismo.
La ciudad embauca desde el momento que uno pone el pie en ella. Recorrer su colorido y bullicioso zoco, tomar un café en algunas de las terrazas de Jamaa el Fna, pasear por los jardines Majorelle, ver el minarete de la Koutubia, conocer el jardín secreto o el palacio de la bahía son algunas de las cosas que podréis hacer en vuestra visita a la ciudad.
Qué ver en Marruecos: Marrakech
Marrakech es una ciudad muy adaptada (demasiado) al turismo, por lo que es un lugar ideal que visitar en Marruecos como primera toma de contacto con el país.
Al norte de Marruecos se encuentra la pequeña ciudad costera de Asilah, uno de nuestros lugares favoritos del país.
Sus calles de color blanco con puertas azules y verdes están decoradas con murales que adornan cada rincón, un lugar que ver en Marruecos que definitivamente enamorará a los amantes del arte. Además, en Asilah encontraréis un montón de tiendas de artesanía que aportan aún más color a la ciudad al exponer sus productos.
No en vano es conocida como la joya del Atlántico marroquí. Así que si viajáis a Marruecos en primavera o verano, no dudéis en incluirla en vuestro itinerario.
4. Tánger, el antiguo protectorado español de Marruecos
Entre las aguas del Atlántico y el Mediterráneo se encuentra Tánger una ciudad perfecta para los amantes de lo decadente. Sus calles con paredes desconchadas, en las que se intuye un pasado de colores, se desparraman sobre una colina y la brisa del océano se cuela por sus laberínticos callejones para impregnarla de un olor a mar.
Ir de compras por el zoco grande y el zoco chico, pasear por las calles de la Kasbah, tomar un té en el majestuoso Hotel Continental y disfrutar de la gastronomía de la ciudad son algunas de las cosas que harán que queráis volver allí una y otra vez.
Tánger es uno de los lugares que ver en Marruecos más modernos y con ambiente más «europeo».
Os dejamos este pequeño video de nuestra visita a Tánger para que conozcáis mejor uno de los sitios más auténticos que ver en Marruecos.
5. Tetuán
Conocida como la «paloma blanca«, esta ciudad del Norte de Marruecos posee una de las Medinas mejor conservadas del país.
Allí apenas encontraréis turistas, por lo que podréis conocer mejor su cultura y forma de vida de sus habitantes que acuden cada mañana al mercado de alimentos o la curtiduría a hacer sus compras.
Tetuán es uno de los sitios más auténticos que ver en Marruecos, por eso es una de las que se encuentra en nuestro top de este hermoso país.
6. Desierto de Merzouga, la visita más especial que hacer en Marruecos
Uno de los destinos más increíbles que visitar en Marruecos es, probablemente, el desierto de Merzouga.
Su mar infinito de dunas va cambiando de color y forma, según la luz del día y el viento. Os aseguramos que ver una puesta de sol o dormir bajo la noche estrellada es una de las mejores experiencias que podréis vivir en Marruecos.
Allí podréis hacer sandboard, recorrer las dunas en quad, visitar un poblado nómada, un oasis y escuchar música gwana en el pueblo de Khamlia.
Este impresionante pueblo de nombre impronunciable se encuentra en Ouarzazate. Sus casas de arcilla y adobe han sido escenarios de varias películas y series como Gladiator, Babel, Juego de tronos…
Allí parece que el tiempo se ha detenido y la calma reina entre sus calles, aunque se encuentre a tan solo 200 kilómetros de Marrakech.
El Ksar de Ait Ben Haddou no puede faltar si estáis haciendo la ruta de las mil kasbahs de Marruecos.?? Os recomendamos nuestra guía sobre cómo visitar Ait Ben Haddou para que aprovechéis vuestra visita al máximo.
8. Fez, la medina más grande que visitar en Marruecos
Fez es otro de las lugares imprescindibles que ver en Marruecos, que posee la medina más grande del mundo declarada Patrimonio de la Humanidad.
Pasear horas por sus calles, comprar en sus zocos, visitar su curtiduría y sus mezquitas son algunas de las cosas que podréis hacer en Fez. Una ciudad a la que el turismo de masas todavía no ha llegado y que se puede disfrutar con calma.
Las Gargantas del Todra son uno de los cañones más impresionantes de Marruecos. Se formaron como resultado de la erosión que produjo el agua del río y que dio lugar a un enorme cañón de paredes verticales de unos 100 metros de altura y una distancia de menos de 30 metros entre ellas.
Aquí os dejamos el video de nuestra visita a las Gargantas Todra el desfiladero más impresionante que visitar en Marruecos.
10. Disfrutar del palmeral de Skoura
El palmeral de Skoura es otro de los lugares imprescindibles que ver en Marruecos. Es el resultado del oasis que el sultán almohade Yaqub al-Mansur mandó construir en medio del desierto.
Allí encontraréis una gran cantidad de kasbahs, algunas de las cuales son lujosos hoteles en los que podréis alojaros y sentiros como auténticos sultanes por un día.
La mayoría de las kasbahs están en ruinas, pero la kasbah de Amridil ha sido totalmente restaurada y su visita es muy interesante. Además de conocer la forma de vida de sus habitantes, desde ella podréis disfrutar de una preciosas vistas de palmeral Skoura.
11. Gargantas del Dades
Las gargantas del Dades de Marruecos o gorges du Dades son una espectacular formación rocosa, que el río Dades ha moldeado tras miles de años de erosión, dando lugar a vertiginosos desfiladeros entre las montañas rojizas del Alto Atlas.
A lo largo de esta carretera que discurre por el valle encontraréis un buen puñado de kasbahs y un paisaje verde con muchos árboles frutales y campos de trigo y alfalfa.
Pero lo más llamativo de la visita es la famosa imagen con la carretera serpenteante en zigzag que discurre entre las montañas y se puede contemplar desde el mirador de Tisdrine. Sin duda, es un paisaje de infarto que ver en Marruecos.
12. Atlas Studios, un lugar de película que ver en Marruecos
Si os gusta el cine hay una visita «obligatoria» que hacer en Marruecos que no puede faltar en vuestro viaje. Se trata de los Atlas Studios, unos estudios de grabación ubicados a unos 15 minutos en coche de Ouarzazate, en los que se han rodado películas como Lawrence de Arabia, Babel, La momia, Asterix y Obelix, Kundun, Gladiator y la famosa serie Juego de Tronos.
Solo se pueden visitar mediante una visita guiada en inglés o francés, que dura una hora. El precio de la entrada es de 80 DH.
Otro de los lugares que ver en Marruecos es Essaouira. Esta ciudad costera está situada a 180 kilómetros de Marrakech, por lo que es una escapada perfecta si vais a pasar más de 3 días en Marrakech
Allí podréis pasear por su puerto pesquero, visitar la fortaleza skala du port, callejear por su tranquila medina repleta de casas blancas con puertas azules, conocer el barrio judío o tomar un té en alguna de sus bonitas plazas.
Si visitáis Essaouira en verano, no dudéis en ir a sus playas y daros un chapuzón en las aguas del Atlántico.
14. Kasbah Taourirt en Ouarzazate
La ciudad de Ouarzazate es conocida como la puerta de entrada al desierto de Marruecos. Es una ciudad con un rico patrimonio histórico y rodeada de un precioso paisaje natural.
Aunque hay varios atractivos turísticos que ver en Ouarzazate como su mezquita, su museo del cine, la plaza Al Mouahidine… su principal atractivo turístico es la kasbah Taourirt. Esta era una de las kasbahs mejor conservadas de Marruecos, hasta el terremoto de septiembre de 2023. Actualmente permanece cerrada por restauración, pero su ksar sí que se puede visitar y tiene mucho encanto.
Para terminar esta lista de lugares que ver en Marruecos os proponemos visitar las cascadas de Ouzoud. Se trata de las cascadas más espectaculares del país con 110 metros de altura.
El río Ouzoud, que fluye a través del cañón, crea una serie de cataratas (7 en total) que forman un espectáculo impresionante, especialmente durante la temporada de lluvias cuando el caudal es mayor.
El entorno de las Cascadas de Ouzoud es exuberante y verde, con palmeras, olivos y vegetación subtropical que rodea las cascadas. El área también alberga una variedad de fauna, como monos macacos de Berbería.
Están ubicadas en la provincia de Azilal, a unos 150 kilómetros al noreste de Marrakech por lo que es una escapada ideal si vais a pasar varios días en Marrakech.
Mapa de los lugares turísticos que ver en Marruecos
Os dejamos un mapa con la ubicación de los mejores lugares que visitar en Marruecos que hemos mencionado en este post.
Los mejores lugares que ver en Marruecos
1. Chefchaouen
2. Marrakech
3. Asilah
4. Tánger
5. Tetuán
6. Desierto de Merzouga
7. Ksar de Ait Ben Haddou
8. Fez
9. Gargantas del Todra
10. Disfrutar del palmeral de Skoura
11. Gargantas del Dades
12. Atlas Studios
13. Essaouira
14. Kasbah Taourirt en Ouarzazate
15. Cascadas de Ouzoud
Somos Oscar & Sonia, viajeros de corazón. Te queremos mostrar a través de nuestros viajes y experiencias cada rinconcito de este maravilloso mundo. Porque para nosotros un viaje se vive 3 veces: al planearlo, al vivirlo y al recordarlo.
Buenos Aires, miércoles 23 abril (PR/25) — Viajar a Japón por primera vez es sumergirse en un mundo donde la tradición y la modernidad coexisten de manera única. Si viajas a Japón por primera vez, aquí te dejamos una propuesta con los principales puntos de interés y consejos de viaje.
El circuito más recomendado es comenzar en Tokio, entre rascacielos, tiendas futuristas y templos ancestrales. Luego, continuar en Kioto, la antigua capital nipona, famosa por sus templos dorados y barrios de geishas. Finalmente, en Osaka, podremos disfrutar de su comida callejera y sus castillos samurais.
Si eres amante de la naturaleza, no te pierdas, además, un viaje a Hakone para relajarte en un onsen (baños termales naturales) con vistas al Monte Fuji.
Días 1-3: Tokio
Comienza tu aventura en Tokio, visitando el Templo Senso-ji, en Asakusa. El templo budista más antiguo de la ciudad, fue fundado en el año 628 y está rodeado de tiendas tradicionales en la calle Nakamise.
En el patio del Templo Sensoji, las personas se reúnen en torno al quemador de incienso, se cree que el humo trae buena fortuna.
Luego, explora el bullicio del cruce de Shibuya, el paso peatonal más transitado del mundo. Disfruta de las vistas panorámicas desde la Torre de Tokio, un emblema de la ciudad de más de 300 metros de altura, especialmente impresionante al atardecer.
En tu segundo día en Tokio, sumérgete en la cultura contemporánea en Harajuku, un barrio rodeado de arte callejero, tiendas de ropa vintage y locales de cosplay en la calle Takeshita. Además, puedes pasear por boutiques más tradicionales y lujosas en la elegante Avenida Omotesando.
Si te gusta el manga y la tecnología, no te pierdas una caminata por el distrito de Akihabara para sumergirte en el mundo de los videojuegos, gadgets electrónicos y la cultura otaku. Aquí encontrarás tiendas especializadas en anime, manga, figuras de colección y cafés temáticos como los maid cafés.
Se estima que diariamente más de 2 millones de personas cruzan el paso de Shibuya.
Días 4-5: Hakone y el Monte Fuji
Hakone se encuentra a dos horas en tren desde Tokio. Aquí podrás relajarte en sus onsen, complejos de aguas termales naturales de origen volcánico, mientras disfrutas de vistas panorámicas del Monte Fuji, un volcán sagrado de 3,776 metros de altura.
Realiza un paseo en barco por el Lago Ashi y toma el teleférico hasta la estación de Owakudani, para explorar el valle volcánico del mismo nombre, conocido por sus aguas termales y fumarolas sulfurosas.
Vista del monte Fuji desde el lago Kawaguchi.
Días 6-7: Kioto
En tu itinerario de viaje a Kioto, la antigua capital de Japón, debes incluir los templos de Kinkaku-ji (Pabellón Dorado) y Fushimi Inari, con sus miles de puertas rojas.
El Kinkaku-ji es un templo zen conocido por su estructura dorada, que refleja su belleza en el agua de un tranquilo estanque, siendo uno de los santuarios más icónicos de Japón. Por otro lado, Fushimi Inari es un templo sintoísta rodeado por miles de torii rojos de madera que recorren el monte Inari. Ambos lugares son Patrimonio de la Humanidad y representan lo mejor de la espiritualidad japonesa.
El Pabellón Dorado fue construido originalmente en 1397 como villa de descanso del sh?gun Ashikaga Yoshimitsu.
No dejes de pasear por el pintoresco barrio de Gion. Aquí puedes disfrutar de la cultura del té en sus casas de té tradicionales, donde las geishas y maikos (aprendices de geisha) ofrecen su arte, como la danza, la música y la conversación, manteniendo vivas las costumbres culturales japonesas.
Recuerda que se espera que te quites los zapatos al entrar a las casas y a ciertos lugares como templos y posadas tradicionales (ryokans).
Geishas pasean por las calles del barrio de Gion.
Día 8: Nara
Desde Kioto, haz una excursión a Nara, famosa por el Gran Buda del templo Todai-ji y los ciervos que deambulan libremente por el parque. Se cree que estos ciervos son mensajeros de los dioses. Son amigables con los visitantes y puedes comprar galletas especiales en el parque para alimentarlos.
Recuerda que la cortesía y el respeto son fundamentales en Japón. Aprende algunas palabras básicas en japonés, como «por favor»: onegai shimasu, y «gracias»: arigatou gozaimasu.
Los ciervos incluso han aprendido a hacer una reverencia a los turistas a cambio de comida.
Día 9: Osaka
Osaka es una ciudad conocida por su gastronomía y vida nocturna. Visita la zona de Dotonbori, para pasear entre carteles de neón y puestos de comida callejera. Prueba bocadillos típicos como el takoyaki, una bola de masa rellena de pulpo, y el okonomiyaki, una especie de «panqueque» salado japonés.
Recuerda que no es común dejar propina en Japón. El servicio está incluido en la mayoría de lugares, y dejar propina puede ser inapropiado.
Visita el Castillo de Osaka, una histórica fortaleza samurái construida durante el período Azuchi-Momoyama en el siglo XVI. Símbolo de poder y resistencia, su estructura de ocho pisos cuenta con un gran parque y una torre de observación.
Además, podrás disfrutar de vistas espectaculares de Osaka en el Umeda Sky Building, un rascacielos que cuenta con una plataforma de observación en el piso 39.
El Castillo de Osaka, construido en 1583, alberga un museo sobre su historia, rodeado de hermosos jardines de cerezos.
Día 10: Regreso a Tokio
De regreso a Tokio, no dejes de visitar el santuario Meiji, un templo sintoísta dedicado al emperador Meiji y su esposa, la emperatriz Shoken, situado en un extenso bosque en el corazón de Tokio. Es un lugar de gran espiritualidad y tranquilidad, ideal para escapar del bullicio urbano y disfrutar de la naturaleza.
Termina el día en Shinjuku, un vibrante distrito de rascacielos, centros comerciales y animada vida nocturna. Puedes cenar en Omoide Yokocho, un estrecho callejón tradicional lleno de pequeños izakayas (bares tradicionales japoneses), donde puedes disfrutar de comida auténtica como yakitori (brochetas de pollo), sake y otros platillos típicos.
La puerta torii principal del Santuario Meiji es una de las más grandes de Japón y está hecha de madera de ciprés.Primicias Rurales
Fuente: Blog Grand Voyage
La aerolínea low cost de Argentina se convierte en la primera de América Latina en incorporar herramientas diseñadas para reducir barreras comunicacionales.
Buenos Aires, miércoles 23 abril (PR/25) — Flybondi, la aerolínea argentina privada más grande del país, suma nuevas herramientas para mejorar la experiencia de viaje de todos sus pasajeros.
Como parte de su compromiso de dar la misma libertad de volar a todas las personas, la compañía incorpora Háblalo, la app creada por Asteroid Technologies diseñada para derribar barreras comunicacionales. Así, las personas con diversas discapacidades, van a poder expresarse de una forma más fluida y autónoma durante toda la experiencia de vuelo.
Con la incorporación de Háblalo, Flybondi, se convierte en la primera aerolínea de América Latina en sumar esta tecnología para que los pasajeros con alguna barrera comunicacional puedan disfrutar de un viaje adaptado a sus necesidades. Esta iniciativa, que combina seguridad y accesibilidad, sigue la línea del compromiso con la inclusión, junto con la reciente disponibilidad de información en lengua de señas argentina para todo el proceso de vuelo.
¿Cómo funciona?
Está diseñada para que los pasajeros con discapacidad puedan tener acceso a información en cada etapa de su vuelo a través de pictogramas, chat en tiempo real, traducción de voz a texto, frases prediseñadas, atajos rápidos y recorridos visuales.
Además, funciona sin conexión a internet, lo que permite utilizarlo durante el vuelo. Los pasajeros van a poder hacer uso de la app durante todas las etapas de su viaje: desde el check-in, a bordo y hasta la llegada a destino.
“Dentro de nuestra estrategia de sustentabilidad e impacto social, la misión en Flybondi es que volar sea accesible para todos. Sumar Háblalo al servicio es un paso más que damos para que todas las personas tengan la misma libertad de volar. Estamos felices por el trabajo que venimos haciendo y convencidos de seguir trabajando para que cada vez haya menos barreras y que viajar en avión sea una experiencia más inclusiva”, sostuvo Lucia Ginzo, Chief Corporate Affairs and Sustainability Officer.
Mateo Salvatto, CEO de Asteroid Technologies, agregó: “La accesibilidad no debería ser un diferencial, sino un estándar en todos los rubros. Incorporar tecnología que garantice una comunicación efectiva y autónoma para todos no solo mejora la experiencia de viaje de miles de personas, sino que también nos acerca a un mundo más equitativo. Por eso es un orgullo que Flybondi se una a nuestra #RevolucionDeInclusion y nos ayude a seguir comprobando que la inclusión es el camino”
Esta acción se enmarca dentro del eje de Inclusión como una iniciativa de Accesibilidad de la estrategia de Sustentabilidad e Impacto Social de la compañía.
Está ubicado en un paraje rural a la vera de la Ruta 3.
Ayres de Pardo está en en Paraje Pardo, kilómetro 223 de la Ruta Nacional 3, en el partido de Las Flores. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Redes.
Buenos Aires, miércoles 23 abril (PR/25) — La gastronomía Argentinaes kilométrica como sus rutasque recorren los más variados paisajesen cada una de las regiones donde sus pobladores enriquecen los platos con el toque distintivo con los condimentos de la región y, una de ellas, muy nutrida es la provincia de Buenos Aires.
A tan sólo 200 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, paraje de Pardo, en el Partido de Las Flores, guarda un secreto bien sabroso para descubrir en el próximo fin de semana largo del 1° de mayo. Se trata de Ayres de Pardo, un comedor de campoque se convirtió en parada obligada para quienes buscan sabores auténticos, tranquilidad y contacto con la naturaleza.
El pequeño pero amigable boliche rural qué abrió sus puertas en 2023 y, desde entonces se destaca en localidad ubicada en a tres kilómetros de la Ruta 3, distante 42 kilómetros de Las Flores, ciudad cabecera del partido al cual pertenece, es un oasis en medio de la llanura pampeana para degustar los mejores platos criollos.
Abre los sábados de 10 a 23 y domingos y feriados de 10 a 22 hs. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Redes.
Si bien lleva poco tiempo dando de comer a vecinos y turistasse ganó un lugar con sus platos y la buena atención de sus dueños, transformándose en un refugio para los amantes del turismo rural y la buena mesa.
Fría y caliente, la picada es la especialidad de la casa
El menútiene una protagonista indiscutida, la picada, que en su versión fría presenta embutidos y quesos de la zona, mientras que la caliente, trae una exquisita variedad de platos que rescatan recetas caseras y tradicionales como:
Buñuelos de acelga.
Tortilla de papas.
Provoleta.
Albóndigas.
Empanadas caseras.
Escabeches.
Salchichas envueltas en milanesitas.
Los platos se preparan en el momento, con ingredientes frescos y el toque de la cocina de autor dándose a conocer con la presencia en hecha cada bocado.
El entorno también suma puntos, ya que, es un amplio predio rodeado de verde, ideal para pasar el día, respirar aire puro, escuchar los pájaros y dejarse abrazar por los atardeceres de campo. Además, cada quince días se realizan ferias de artesanías, que aportan color y vida al proyecto que apuesta al crecimiento del turismo rural en la región.
Accesible desde la Ruta Nacional N.º 3(Km. 223), con camino asfaltado hasta el pueblo, Ayres de Pardo invita a redescubrir el placer de lo simple, en un lugar donde la belleza, la calidez y la buena comida hacen que el turista siempre quiera volver.
Cómo ir de la Ciudad de Buenos Aires a Las Flores
El derrotero comienza en el Obelisco porteño y termina en Las Acacias, calle donde se ubica Ayres de Pardo en la localidad de Pardo, partido de Las Flores, en la provincia de Buenos Aires, luego de viajar por poco más de dos horas en auto.
Para llegar, se debe tomar la Avenida 9 de Julio sur, subir a la Autopista 25 de Mayo, Dellepiane y cruzar la Avenida General Paz, para continuar, ya en provincia por la Autopista Richeri hasta el cruce de la Ruta provincial N°205 en el rulo de Cañuelas donde se cambia a la Ruta Nacional 3 hasta la bajada del paraje luego de recorrer ese último tramo por 163 Km.