La provincia se prepara para la temporada con el aporte de Vialidad Nacional en la mejora de las rutas.
Relleno, distribución y compactación de material caliente sobre el arroyo Comallo. Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / Vialidad Nacional.
Buenos Aires, domingo 20 abril (PR/25) — Uno de los frentes de obras que tiene abierto Vialidad Nacional es en la provincia de Río Negro, donde trabaja en varios puntos en diferentes rutas nacionales con el objetivo de mejorar la transitabilidad de los usuarios para resguardar su integridad física y evitar accidentes.
En este sentido, las tareas se llevan adelante en las rutas 243 y 140. Allí, las labores son de conservación y mejoramiento de la cinta asfáltica para dejar inmejorables condiciones de transitabilidad diaria y el movimiento turísticoque, seguramente como cada año, se dará en gran cantidad en las próximas vacaciones de invierno. Dichas actividades las están llevando adelante los agentes de los campamentos de Pilcaniyeu y Jacobacci.
Los trabajos van a perfeccionar el tránsito entre las localidades de Jacobacci y Dina Huapi sobre la Ruta Nacional 23, pero, no es la única, porque asimismo trabajan en el mismo sentido, en el mantenimiento de la RN 1s40 norte, entre Alicurá y la RN 23.
También se realizan trabajos de repaso, ensanche, relleno, señalización y nivelación del tramo sin pavimentar. Foto: Agencia Noticias Argentinas – Vialidad Nacional.
¿Cuáles son los trabajos que realiza Vialidad Nacional en las Rutas Nacionales de Río Negro?
Son varias las acciones que lleva adelante Vialidad Nacional en las rutas mencionadas y, lo hace con personal del campamento de Pilcaniyeu sobre la RN 23 con trabajos de:
Repaso.
Ensanche.
Relleno con material.
Señalización vertical.
Además, se está haciendo “nivelación del tramo sin pavimentar en el sector de La Fragua, a pocos kilómetros de Dina Huapi. Esta es una zona de obra que se encontraba abierta a la circulación y por donde, temporalmente, el tránsito será encauzado hacia la traza vieja para poder continuar con las tareas de cara a la temporada invernal”, informa el organismo gubernamental.
En este contexto, en el antiguo paso se colocó material y se niveló el camino para la circulación temporal a fin de que los usuarios los transiten de manera segura y, respetando las velocidades máximas y mínimas de circulación.
Tareas en el tramo a la altura de Jacobacci
El personal a cargo de las tareas de obras, allí realizaron el “relleno con material en caliente, distribución y compactación de la ondulación presente en el puente sobre el arroyo Comallo” a fin de mejorar las condiciones de circulación en los últimos 150 kilómetros de la RN 23, hacía la cordillera, teniendo presente la temporada invernal que tenderá a cargar las rutas de vehículos y el incremento del tráfico vehicular y, el presente fin de semana largo de semana santa.
Trabajos de Vialidad Nacional en la Ruta Nacional 40
La ruta más larga y turística del país también está siendo intervenida con mejoras para seguir brindando seguridad a los usuarios diarios y, los turistas que la utilizan en su llegada a la Argentina para conocer los imponentes lugares y paisajes. En este caso, los operarios trabajan en el “repaso de la calzada y la optimización de cunetas en la RN 1s40 norte, desde Alicurá hacia la RN 23. Si bien no es un tramo con mucho tráfico vehicular, las tareas buscan optimizar la calzada para que durante el período invernal presente mejores condiciones de circulación y pueda ser utilizada, principalmente, por los pobladores de la zona”, argumentan y subrayan que “es importante destacar que la circulación por los tramos no pavimentados de la RN 23 requieren una conducción segura y a velocidad precautoria. En ese sentido, se debe prestar atención a las transiciones de asfalto/ripio y, ante la presencia de viento y poca humedad, al polvo en suspensión que dificulta la visibilidad”.
Buenos Aires, domingo 20 abril (PR/25) –Los mejores viajes para cada mes del año dependen del clima, la cantidad de turistas y las actividades disponibles en cada destino, permitiéndonos disfrutar de experiencias únicas según la temporada. Desde las playas tropicales en invierno hasta las rutas de senderismo en verano, cada mes ofrece una experiencia diferente en el mundo.
ENERO – TAILANDIA
Viajar a Tailandia en enero es ideal debido al clima agradable, con temperaturas moderadas entre los 22°C y 33°C y una baja humedad. Es temporada alta, por lo que hay una gran oferta de actividades turísticas, y es el momento perfecto para disfrutar de las playas y templos sin el agobio del calor extremo.
En un viaje a Tailandia podremos saborear la comida callejera de Bangkok, compartir un día con elefantes en medio de la selva de Chiang Mai, asombrarnos con los pintorescos templos budistas de Chiang Rai o disfrutar del sol y del mar turquesa en las idílicas playas de Krabi o Phuket.
El Templo del Amanecer en Bangkok.
FEBRERO – VIETNAM
Durante el mes de febrero, el clima en la región norte de Vietnam es fresco y seco, con temperaturas promedio de alrededor de 18°C. En contraste, la región sur presenta un clima más cálido y húmedo, con temperaturas que pueden alcanzar hasta los 30°C. En general, se producen inviernos más fríos en el norte y veranos más calurosos en el sur.
En un viaje a Vietnam podremos explorar la impresionante bahía de Ha Long con sus formaciones rocosas y aguas verde esmeralda. En el sur, la ciudad de Ho Chi Minh (la antigua Saigón) nos espera para descubrir su historia, sus mercados y su deliciosa comida callejera, desde la famosa sopa pho y los banh mi hasta los exquisitos rollitos de primavera.
Al norte, podremos visitar Hanoi, la capital, para disfrutar de su arquitectura colonial afrancesada y sus templos tradicionales como el Templo de la Literatura y el Templo Ngoc Son, ubicado en el lago Hoan Kiem, dedicado a figuras históricas y espirituales vietnamitas.
Recorrido en balsas de madera tradicionales en Halong.
MARZO – CIUDAD DEL CABO
Ciudad del Cabo está ubicada en la punta suroeste de Sudáfrica. De espíritu aventurero, esta ciudad cuenta con una rica diversidad cultural, paisajes naturales impresionantes y un arte urbano cargado de mensaje social.
Marzo es un buen mes para viajar a Ciudad del Cabo, ya que el clima es suave y agradable, con temperaturas que van entre los 15-25°C. Es el final del verano, por lo que el clima es cálido y seco, ideal para explorar sus playas, viñedos y montañas.
Las atracciones más destacadas de Ciudad del Cabo incluyen el Cabo de Buena Esperanza, los jardines botánicos de Kirstenbosch, el museo de Robben Island, el muelle de V&A Waterfront y la Montaña de la Mesa, una icónica formación geológica a la que se asciende a través de un teleférico. Todas estas atracciones están abiertas durante todo el año.
Viajar a Marruecos en abril ofrece un clima agradable, con temperaturas suaves que oscilan entre los 15°C y 25°C, ideales para explorar el país. Es el momento perfecto para visitar las ciudades imperiales como Marrakech, Fez y Meknes, disfrutar del desierto de Sahara y recorrer los montes Atlas. Además, es temporada baja, por lo que hay menos turistas y se pueden disfrutar mejor los paisajes y la cultura local.
Esta época es ideal para conocer Marrakech, el lado más auténtico de Marruecos. Sus calles laberínticas nos invitan a sumergirnos de lleno en la cultura marroquí y perdernos entre zocos, mezquitas y tradicionales casas de té. No dejes de conocer el Jardín Majorelle y la gigantesca Plaza Jemma el Fna, situada en el corazón de la ciudad.
Plaza Jemaa el-Fna, epicentro de la cultura popular de Marrakech.
MAYO – PERÚ
Viajar a Perú en mayo es ideal, ya que marca el inicio de la temporada seca en los Andes, lo que garantiza un clima perfecto para explorar destinos como Machu Picchu y el Valle Sagrado. Las temperaturas máximas suelen estar alrededor de 20-22°C, mientras que las mínimas pueden descender hasta 5°C por la noche. Los días son soleados, pero las noches frías, por lo que se recomienda llevar ropa de abrigo.
En un viaje a Perú podremos descubrir los enigmas ocultos del antiguo Imperio Inca explorando ruinas arqueológicas como Sacsayhuamán y palacios de piedra como el Koricancha. Además, es posible hacer una excursión a la imponente montaña de los Siete Colores, cuyas franjas coloridas tiñen de forma natural sus cumbres creando un paisaje mágico.
Intihuatana, el reloj solar de Machu Picchu.
JUNIO – SANTORINI
Enclavada en la ladera de un acantilado con impresionantes vistas de la caldera volcánica y del mar Egeo, Santorini nos cautiva con sus estrechas callejuelas flanqueadas por casas blancas y cúpulas azules.
Viajar a Santorini en junio es ideal por su clima cálido y soleado. Las multitudes aún no han alcanzado su pico máximo, lo que permite pasear por la isla de manera tranquila. Las temperaturas tienen máximas de alrededor de 26-30°C y mínimas nocturnas de 18-22°C.
En un viaje a Santorini podremos disfrutar de playas de aguas cristalinas como Perissa y Kamari, o explorar el encantador pueblo de Oia, situado en la costa norte de la isla. Sus calles empedradas, buganvilias y casas blancas de techos azules nos enamoran.
Atardecer en Oia, Santorini.
JULIO – CANADÁ
Julio es un mes ideal para explorar Canadá. Las temperaturas varían entre 20°C y 30°C, aunque en algunas regiones del norte pueden ser más frías. Es el momento perfecto para disfrutar de actividades al aire libre como senderismo, ciclismo y paseos en bote.
En un viaje a Canadá en julio podremos visitar las imponentes Cataratas del Niágara, en la frontera con Estados Unidos, y ciudades vibrantes como Toronto, Vancouver y Montreal. Además, en esta época se celebran festivales como el Festival de Jazz de Montreal y el Canada Day.
No dejes de explorar algunos de sus parques nacionales. El Parque Nacional de Banff destaca por sus majestuosas montañas, lagos glaciares y vida salvaje como osos y alces. El Parque Nacional de Jasper, por su parte, es famoso por sus paisajes alpinos, senderos escarpados y cielos estrellados ideales para el avistamiento de auroras boreales.
Viajar a Bali en agosto ofrece un clima seco y soleado, perfecto para disfrutar de sus playas exóticas y de su naturaleza volcánica. Las temperaturas rondan entre los 24°C y 30°C, con baja humedad, lo que lo convierte en un mes ideal para actividades al aire libre. Además, todavía estamos lejos de la temporada de lluvias que inicia en noviembre y termina en marzo.
En un viaje a Bali debes visitar los templos de Uluwatu y Tanah Lot, un icónico santuario hindú enclavado sobre una roca en el mar, famoso por sus impresionantes atardeceres. Los campos de arroz de Tegalalang merecen una visita obligada y las aguas cristalinas de la isla Nusa Penida son ideales para practicar snorkel y buceo.
Ubud es la esencia de Bali y el centro del arte tradicional. Sus templos y santuarios nos conectan con la espiritualidad de la isla. Es un lugar de sanación, con centros de bienestar y retiros de yoga situados en medio de bosques tropicales y rodeados de vastos arrozales.
Playas de Nusa Penida, Bali.
SEPTIEMBRE – EGIPTO
Viajar a Egipto en septiembre ofrece un clima cálido, con temperaturas que oscilan entre los 25°C y 35°C, aunque en algunas zonas del desierto pueden superar los 40°C. Es un mes ideal para explorar las enigmáticas Pirámides de Guiza, la Gran Esfinge y el Museo Egipcio de El Cairo.
En un viaje a Egipto podremos disfrutar de un crucero por las aguas sagradas del río Nilo, donde exploraremos los templos de Karnak y Luxor, conectados por la misteriosa Avenida de las Esfinges. Además, podremos visitar Abu Simbel, un majestuoso complejo de templos tallados en roca, construidos por Ramsés II; y el Templo de Hatshepsut, un recinto funerario de terrazas escalonadas dedicado a la reina-faraón Hatshepsut, quien gobernó el Antiguo Egipto por más de 20 años.
El templo de Hatshepsut en el Valle de los Reyes.
OCTUBRE – ISLANDIA
Viajar a Islandia en octubre ofrece un clima frío, pero no extremo, con temperaturas que oscilan entre los 0°C y 8°C. Es común experimentar lluvias y vientos fuertes, y las noches se alargan, lo que aumenta las posibilidades de ver auroras boreales.
Octubre marca el inicio de la temporada baja, por lo que hay menos turistas, pero el clima puede ser impredecible. En un viaje a Islandia podremos explorar el Círculo Dorado, que incluye el Parque Nacional Thingvellir, la cascada Gullfoss y el géiser Geysir. También podremos descubrir la laguna glaciar Jokulsarlon y las famosas playas de arena negra de Vik.
Visitar Australia en noviembre es ideal porque marca el inicio de la primavera australiana, lo que significa un clima cálido y agradable, perfecto para explorar tanto las ciudades como la naturaleza.
Es una época menos concurrida en comparación con los meses de verano, lo que permite disfrutar de algunos lugares icónicos de Australia con mayor tranquilidad. La Gran Barrera de Coral, uno de los sistemas de arrecifes más grandes del mundo, es ideal para practicar snorkel y buceo. En Sydney, las playas como Bondi y Manly ofrecen sol, mar y arenas doradas, perfectas para relajarse o realizar caminatas.
Además, la Gran Carretera Oceánica (Great Ocean Road) es un recorrido panorámico impresionante que serpentea a lo largo de la costa sur de Australia, revelando acantilados infinitos y formaciones rocosas como los Doce Apóstoles, que emergen del mar creando un paisaje impresionante.
Los Doce Apóstoles, en la costa sur australiana.
DICIEMBRE – COLOMBIA
Viajar a Colombia en diciembre ofrece un clima cálido y seco, con temperaturas que varían entre los 24°C y 30°C en la mayoría de regiones del país. Es un mes perfecto para visitar Bogotá, donde el clima es más fresco, y explorar su rica oferta cultural, como el Museo Botero o el Cerro Monserrate.
Las festividades de navidad y Año Nuevo se celebran con gran entusiasmo, especialmente en Medellín, con su famosa Feria de las Luces. En Cartagena y Santa Marta, en la costa caribeña de Colombia, nos esperan islas soleadas, playas de arena blanca y áreas naturales protegidas, como el Parque Nacional Tayrona.
Además, podremos explorar el Eje Cafetero, una región montañosa conocida por sus plantaciones de café, paisajes verdes y pintorescos pueblos como Salento y Manizales. Es posible disfrutar de recorridos por fincas cafeteras, hacer senderismo de montaña y sumergirnos en la cultura del exquisito café colombiano.
Buenos Aires, domingo 20 abril (PR/25) — Desde las caóticas calles de El Cairo hasta la serenidad del río Nilo, Egipto vibra con siglos de historia, misterio, arte y sabiduría. Viajar a Egipto por primera vez es una experiencia que no se olvida.
Es uno de esos lugares que te cambia algo por dentro, como si una parte de ti se quedara allá, entre dioses tallados en piedra y aguas sagradas que fluyen desde hace miles de años.
A continuación proponemos un itinerario de 7 días a Egipto, para los que visitan el país por primera vez, comenzando en El Cairo y con un crucero por el río Nilo para explorar los templos de los antiguos faraones.
Cruceros y falucas sobre el río Nilo
Día 1: El Cairo
La llegada a El Cairo es un choque sensorial: bocinas, mercados bulliciosos, el Nilo dividiendo la ciudad, y esa constante sensación de que algo increíble está a punto de pasar.
Te recomendamos visitar el Museo Egipcio, en el corazón de la ciudad, que alberga los tesoros de Tutankamón, sarcófagos, estatuas colosales y momias ancestrales. Este museo fue inaugurado en 1902 y guarda la mayor colección de objetos de la época del Antiguo Egipto.
Por la tarde, piérdete en el bazar de Khan el-Khalili, el zoco más grande de Egipto, que nos envuelve en una atmósfera única, entre callejuelas laberínticas y tiendas repletas de especias, lámparas, tejidos y artesanías. Dentro del zoco encontrarás el café Fishawi, también llamado Café de los Espejos, un espacio pintoresco que fue un punto de encuentro de artistas, escritores e intelectuales.
En los 900 puestos del zoco Khan El-Khalili los vendedores negocian o subastan sus productos.
Día 2: Las Pirámides y la Gran Esfinge
Las imponentes Pirámides de Guiza desafían el paso del tiempo. Caminar entre ellas, acariciar la piedra antigua y ver cómo el desierto se funde con la ciudad moderna es una experiencia inolvidable.
Construidas hace más de 4.500 años, las pirámides son las tumbas monumentales de los faraones Keops, Kefrén y Micerinos, y representan su poder divino y su conexión con los dioses, especialmente con Ra, el dios del sol. Reflejan también la creencia en la vida después de la muerte y la eternidad del alma.
La Gran Esfinge, silenciosa y majestuosa, protege el complejo funerario. Se encuentra junto a las pirámides, frente a la de Kefrén. Con cuerpo de león y rostro humano, simboliza la fuerza y sabiduría del faraón.
Una de las siete maravillas del mundo, las Pirámides de Guiza en Egipto.
Visita la imponente Mezquita de Alabastro, ubicada en la Ciudadela de Saladino, desde donde se obtienen vistas panorámicas de El Cairo, con sus minaretes elevándose hacia el cielo. Saladino es uno de los sitios más importantes de la historia medieval islámica en Egipto.
Luego, sumérgete en el antiguo distrito cristiano de Copto, un remanso de paz en medio del bullicio de la ciudad, donde se encuentra la famosa Iglesia Colgante, una de las más antiguas del cristianismo, construida sobre las puertas de una fortaleza romana. Termina el día con una cena junto al majestuoso río Nilo, disfrutando de la brisa y la vista nocturna.
Mezquita de Alabastro
Día 4: Aswan y el Templo de Philae
Tras un vuelo desde El Cairo, el viaje continúa en Aswan, punto de partida del crucero por el Nilo. Esta ruta clásica —de sur a norte— permite descubrir algunos de los templos más importantes de Egipto, navegando entre paisajes serenos y milenarios.
La travesía comienza con la visita al Templo de Philae, ubicado en una isla en medio del lago Nasser. Este templo, dedicado a la diosa Isis, fue trasladado piedra a piedra para salvarlo del avance de las aguas tras la construcción de la presa.
El resto del día se puede dedicar a navegar por el Nilo o realizar una excursión opcional a los templos de Abu Simbel, situados más al sur.
La ciudad de Aswan, a orillas del rio Nilo.
Día 5: Kom Ombo y Edfu
Durante la navegación hacia el norte, la primera parada es Kom Ombo, un templo singular por su diseño doble, dedicado simultáneamente a Sobek, el dios cocodrilo, y a Haroeris (Horus el viejo). En el recinto se encuentra un pequeño museo con cocodrilos momificados, testigos del culto al dios del Nilo.
Más tarde, el crucero continúa hacia Edfu, donde se encuentra uno de los templos mejor conservados de todo Egipto: el Templo de Horus. El acceso se hace habitualmente en calesa desde el muelle. Imponentes relieves, estatuas del dios halcón y una estructura casi intacta permiten imaginar la grandeza de la época faraónica.
Día 6: Luxor, Valle de los Reyes, Templos de Karnak y Luxor
La última jornada del crucero está dedicada a Luxor, la antigua Tebas. El día comienza con la visita al legendario Valle de los Reyes, donde se encuentran las tumbas de faraones como Ramsés II o Tutankamón. Algunas tumbas conservan los colores originales en sus jeroglíficos, aún vivos tras más de 3.000 años.
De regreso a la orilla oriental, se continúa hacia el Templo de Karnak, el mayor complejo religioso del Antiguo Egipto. Sus columnas cubiertas con jeroglíficos, obeliscos y el lago sagrado muestran la magnitud del culto a Amón. Para terminar el día, nada mejor que un paseo por el Templo de Luxor, elegantemente alineado con Karnak por una Avenida de Esfinges que se extiende a lo largo de 3 km.
Amanecer en el Templo de Karnak
Día 7: El Cairo
De regreso a la capital egipcia, podremos pasar nuestro último día tomando un café con sabor local en el encantador barrio de Zamalek, ubicado en una isla sobre el Nilo. Este distrito, elegante y bohemio, está rodeado de árboles y alberga galerías de arte, librerías, tiendas de diseño y restaurantes con terrazas que miran al río. Es el lugar perfecto para relajarse tras días intensos de exploración.
Consejos para tu primer viaje a Egipto
Lleva ropa ligera pero respetuosa con la cultura local.
No olvides protector solar, gorra y mucha agua.
Un guía local puede hacer toda la diferencia para entender los templos y su simbolismo.
Regatea con una sonrisa y paciencia en los mercados.
Buenos Aires, domingo 20 abril (PR/25) — Después de atravesar el delta del Río de la Plata en una embarcación durante dos horas, avistar la isla Martín García –una reserva natural y sitio histórico provincial distante apenas 60 km de la ciudad de Buenos Aires– promete muchas aventuras en la naturaleza y un repaso de parte de la historia argentina.
Rodeada por islas aluvionales deshabitadas y cubiertas de vegetación, enseguida se nota la característica que la diferencia de las demás: es un afloramiento de rocas precámbricas, a 27 metros sobre el nivel del mar.
En ese paisaje de rocas se funden distintos ambientes naturales, que fascinarán a los amantes de la naturaleza, el senderismo y el avistaje de aves. El encargado de la reserva natural, Nazareno Asin, explica que en la isla hay bosques y matorrales ribereños, juncales y pajonales, espinales, pastizales y arenales.
En la casa que habitó el poeta nicaragüense Rubén Darío se armó el Centro de Interpretación Ambiental, donde están bien narrados los ambientes con su flora y su fauna, más la larga historia de la isla.
El teatro General Urquiza, el único edificio de estilo art nouveauRICARDO PRISTUPLUK
A pesar de que es muy pequeña, la isla Martín García conserva una parte importante de la historia de nuestro país en su casco urbano. Alrededor de la plaza principal se ubica el edificio colonial del Centro Cívico –donde funcionan la Dirección Provincial de Islas, el Servicio de Guardaparques, el Centro de Guías locales, el Registro Civil y el correo– y los paredones del Antiguo Presidio.
Como era un enclave militar por su ubicación estratégica en la confluencia del Río de la Plata y el Uruguay, los enormes cañones todavía se apoyan en las rocas y apuntan hacia el agua. Allí estuvieron presos desde el cacique pampa Juan José Catriel y el cacique mapuche-tehuelche Vicente Pincén, hasta los presidentes Hipólito Yrigoyen, Marcelo T. de Alvear, Juan D. Perón y Arturo Frondizi.
Las guías María Elena Reus, Gabriela Bertsos y Viviana Aranda organizan recorridos al Museo con sus hallazgos arqueológicos y recuerdos históricos, la casa almacén, la antigua capilla, el Teatro General Urquiza (el único edificio de estilo art nouveau en la isla, porque fue construido por inmigrantes italianos) y el Faro y la Casa de las Aguas (con un trabajo artesanal de mosaiquismo realizado por los artistas Julieta Frogley y Fernando Perfetti, que se enamoraron de la isla llegando en sus kayaks) en el Parque de las Luces.
También visitan el cementerio, con sus cruces misteriosamente torcidas (se cree que son símbolos masónicos), el Lazareto y el antiguo crematorio, la panadería famosa por su pan dulce y el Comedor Solís –que ofrece pesca del día, parrilla y pastas–. Todo se encuentra a pocos pasos de distancia.
Un poco de historia
Si bien las poblaciones originarias de charrúas y guaraníes ya habitaban de manera nómade la isla, la historia cuenta que fue “descubierta” por el conquistador español Juan Díaz de Solís en 1516. Recibió su nombre en homenaje al despensero de la expedición, Martín García, que murió durante el largo viaje en el océano Atlántico y fue enterrado apenas desembarcaron en ese lugar. Ya desde la época del primer virrey Pedro de Ceballos este enclave se convirtió en una guarnición militar fortificada.
El Tratado del Río de la Plata se firmó entre la Argentina y Uruguay con el objetivo de marcar los límites tanto del río como de las islas en 1973. Martín García, situada en aguas uruguayas pero habitada por argentinos desde más de un siglo atrás, quedó bajo jurisdicción de nuestro país “destinada exclusivamente a reserva natural, para la preservación de la flora y la fauna autóctonas”.
En la década del 80, la isla rocosa argentina se fusionó a causa de la sedimentación con la isla aluvional uruguaya Timoteo Domínguez, formando el único límite seco que existe entre los dos países. Desde entonces, es un gran territorio de 168 hectáreas dividido por la pista del aeródromo, detrás de la cual se encuentra la zona intangible de máxima protección de la vegetación y la fauna autóctona, de unas 70 hectáreas, por la cual no se permite el paso.
Los senderos para conocer la isla
Apenas se llega a la isla, se abren varios senderos para recorrerla a pie en el día, de acuerdo con los ritmos de cada visitante. Justamente en la primavera y durante todo el verano es más lindo transitarlos, no solo por la temperatura agradable, sino también porque es cuando se puede disfrutar de más variedad de flora y fauna.
Cerca del muelle empieza el Sendero de la Cantera, denominado así ya que de esta y otras más de cincuenta canteras de la zona se extrajeron las rocas graníticas para hacer los adoquines de San Isidro y parte de la ciudad de Buenos Aires durante el siglo pasado. En la cantera se formó una gran laguna, donde las garzas armaron sus nidos. Los guardaparques muchas veces deben cerrar este camino, ya que el guano de las aves puede ser perjudicial para la salud y provocar patinadas peligrosas. Un poco más atrás está el Sendero de la Costa, cortito pero muy hermoso, porque atraviesa la selva en galería y llega hasta la playa, con una vista magnífica de la vecina isla Oyarvide.
Construido en 1897, el faro fue declarado monumento histórico nacional
Hacia el otro lado, nace primero el Sendero del Arenal, que sube y baja varias lomas con cactus, espinillos, cardones, lapachitos y hierbas medicinales como la marcela y termina en un espejo de agua cubierto de juncos. Luego de atravesar las ruinas de las casas coloniales cubiertas de higuerones del Puerto Viejo, al que hoy llaman el “Barrio Chino”, inicia el Sendero Mirador de las Aves, desde el que se ve buena parte de la isla argentina y también la isla uruguaya que se fusionó.
Desde allí, la guardaparque Gloria Domínguez cuenta que ya se han divisado varios ciervos de los pantanos y cerca de 250 especies de aves (federal, hocó colorado, lechuza de campanario, espátula rosada, pava de monte, junquero y reinamora entre otras), un cuarto de todas las que hay en el país. También, 160 especies de mariposas –incluida la emblemática bandera argentina–, mulitas, zorros de monte, lagartos overos, lagartijas de la arena, carpinchos, coipos, lobitos de río, tortugas de río, comadrejas coloradas, falsas corales y yararás.
La isla Martín García fue descubierta en 1516 en la expedición de Juan Díaz de Solís Ricardo Pristupluk / LA NACION – Archivo
Más adelante este camino se junta con el Circuito de la Selva, que bordea la parte más baja y húmeda de la isla y permite disfrutar de las más de 800 especies de flora –algunas son canelón, ceibo, laurel criollo, anacahuita y murta– y los carpinteros y las garzas. Este recorrido pasa por el Parque de los Pueblos Hermanados con su monumento –cerca de donde estuvo la casa que alojó a Hipólito Yrigoyen, cuando estuvo preso–, el Solar de la Cartuchería de la antigua guarnición militar –que tuvo que retirarse tras la firma del tratado–, el Monumento de las Dos Banderas y la llamada Casa de los biólogos e investigadores.
Los senderos más amplios y largos, para disfrutar durante al menos unos 30 o 40 minutos, son la Circunvalación Sur y la Circunvalación Norte, que recorren el casco urbano y los ambientes de espinal y selva. En el último recorrido se puede ingresar al Cámping Grumetes, donde está el Mirador de la Frontera, que ofrece una vista panorámica de los pastizales, la zona intangible y la costa uruguaya, del otro lado del Canal del Infierno.
Las casas coloniales, coloridas y como nuevas
Otra característica distintiva de la isla es que todas las casas bajas y coloniales son propiedad de la provincia de Buenos Aires y no de quienes las habitan. Sin embargo, los vecinos las cuidan, las pintan de hermosos colores y les siguen brindando ese toque histórico que recuerda el pasado de nuestro país.
En la isla se abren numerosos senderos para caminar por sus diversos ambientes
Para llegar a Martín García se puede tomar un avión o una embarcación de las empresas Sturla o Rumbo Delta en el Puerto Fluvial de Tigre o Puerto Madero, durante los fines de semana y los feriados. Quienes lo desean pueden quedarse a dormir en alguno de los cámpings (Martín García o Grumetes, que también tiene habitaciones). Antes, la luz no duraba demasiado, pero desde que instalaron un parque de energía solar eso ya no ocurre. La isla también se puede recorrer en kayak o en bicicleta, aunque para eso es necesario contratar al prestador local Centro de Actividades Náuticas y Ecológicas (CANE).
La isla está hermosa y prolija gracias a sus poco más de cien habitantes, los guardaparques, los prefectos y el director Diego Simonetta, que también con mucha pasión controla el funcionamiento del lugar como si fuera propio, desde que se apaguen las luces del museo hasta que el pasto se mantenga cortito para que pueda verse alguna yarará que atraviese el camino (en ese caso, el personal capacitado la captura y transporta a la zona intangible, lejos de la población). Sin duda alguna, Martín García es un lugar con historia y naturaleza para descubrir, compartir y disfrutar.
Varias de las cruces del cementerio de la Isla Martín están ligeramente inclinadas
Primicias Rurales
Fuente: La Nación
Se ganó un nombre entre los amantes de la cocina ítalo-sarda. Está dirigido por una familia de segunda generación de inmigrantes italianos.
El proceso de preparación de las pastas es uno de los fuertes de Italpást. Foto: Instagram @italpastdelizie.
Buenos Aires, sábado 19 abril (PR/25) — Algunos platos internacionales fueron tan incorporados a la gastronomía argentina que hay quienes aseguran que ya superaron a sus versiones originales. Las milanesas, las pizzas y los helados son un claro ejemplo de comidas que en Argentina se preparan tan bien (o incluso mejor) que en Italia, su lugar de origen. Con las pastas sucede exactamente lo mismo y se puede comprobar fácilmente en Italpast, un restaurante de Campana con un menú de excelencia que lo transformó en referente absoluto de la cocina ítalo-sarda en el país.
Su fundador, Pedro Picciau, heredó el negocio de fábrica de pastas que sus padres, Gino y Cecilia, habían fundado tras llegar a suelo argentino provenientes de Cerdeña hace más de 50 años. Corría el año 1995 cuando, junto a su esposa Mona, decidió probar con unas mesitas en la vereda para que la gente pudiera consumir ahí mismo los fideos, ñoquis o ravioles que compraban. Fue así que incorporó definitivamente al restaurante y el nombre de Italpast se hizo famoso en Buenos Aires y alrededores.
Algunos asiduos comensales se atreven a asegurar que es por mucha diferencia el mejor restaurante de pastas del país. Los usuarios de TripAdvisor coinciden con ese diagnóstico, ya que lidera el ranking de locales de comida italiana con una calificación de 4,8 sobre 1284 reseñas registradas en el sitio.
Pedro Picciau, el dueño de Italpast, con el chef Donato de Santis. Foto: Instagram @italpastdelizie.
Fue tal el crecimiento de este emprendimiento familiar que en 2008 inauguró su primera sucursal, en el Club House de La Reserva Cardales, que funciona simultáneamente con el local principal que se ubica en Juan Dellepiane 1050, Campana. Tiempo después abrió otra dentro del Hotel Faena, en Puerto Madero.
Italpast, una historia de excelencia y tradición en pastas
El restaurante de Pedro Picciau ofrece un menú inmejorable, con platos elaborados a base de productos de excelencia, entre los que se destacan la burrata, el jamón de Parma, el parmesano estacionado y la conserva de tomates de elaboración propia. En TripAdvisor, la mayoría de los clientes recomiendan probar la pasta al formaggio y a la horma de queso, así como los tagliatelli para dos y los ravioles con salsa de langostinos.
Ñoquis de espinaca, uno de los platos que presenta Italpast en su menú. Foto: Instagram @italpastdelizie.
Se aconseja pedir algunas de las exquisitas entradas que hay en la carta, entre las que se destacan el prosciutto San Daniele, el queso Grana Padano trozado y macerado en oliva, y la porchetta alla sarda que tiene una cocción en horno de 12 horas. También sobresale la panera con focaccia que sirven los mozos al ocupar la mesa, los bocaditos de zapallo y espinaca, y las rabas.
Sin dudas, la gran estrella del menú son los gnocchi di lusso, hechos de papa con crema y un toque de queso mascarpone, acompañados por champiñones y crocante de queso, y perfumados con aceite de trufa. Según Pedro, el secreto detrás de este exquisito plato es que los ñoquis están elaborados con lo mínimo de harina y que la papa se hierve antes de pasar por el horno para que tenga menos humedad.
Los gnocchi di lusso son la gran estrella del menú. (Foto: La Nación)
Las pastas rellenas no se quedan atrás, con varios tipos de lasañas rellenas de jamón, muzzarella y salsa bechamel y otras hechas con masa de tinta de calamar y rellenas de langostinos, verdeo y zapallo. Los ravioli de Pietro ai fungí componen otro plato muy destacado, ya que están elaborados con masa de rúcula fresca y un interior de lomo, cerdo y hongos.
Mucho más que pastas
Más allá de sus sabrosas pastas secas, frescas o rellenas, y de sus entradas de calidad, Italpast se caracteriza por ofrecer una carta que satisface las necesidades de muchos tipos de clientes. Allí no sólo se puede ir a comer exquisitos platos ítalo-sardos, sino también carnes, pescados, mariscos, risottos y hasta excelentes pizzas horneadas a la leña. Los calamaretti a la sarda sobresalen entre las opciones por fuera de las pastas.
Italpast también cuenta con una excelente carta de pescados, carnes y mariscos. (Foto: Italpast)
Luego del plato principal es posible cerrar la cena con un delicioso postre. Los usuarios de TripAdvisor recomendaron el helado de pistacho, el tiramisú y la propuesta de degustación. Además, el restaurante cuenta con una interesante sección de almacén en la que se pueden adquirir varios productos elaborados allí mismo, como panes, salsas de tomate, amarettis y los tradicionales cantucci, uno de los dulces más apreciados de la gastronomía toscana.
Primicias Rurales, sábado 12 abril (PR/ 25) — Con sus impresionantes aguas turquesas y playas vírgenes, Islas Caimán se está convirtiendo rápidamente en un paraíso codiciado por los entusiastas del bienestar que buscan rejuvenecimiento y experiencias holísticas.
Este paraíso caribeño está redefiniendo el arte de la relajación al ofrecer retiros de bienestar transformadores y programas de atención diseñados para nutrir el cuerpo, la mente y el alma.
A la vanguardia de este movimiento se encuentra VIDA Cayman Islands, un refugio boutique de lujo ubicado en los paisajes del Parque Nacional Barkers en Grand Cayman.
Diseñado para quienes buscan la armonía entre la aventura y el bienestar, VIDA ofrece experiencias inmersivas que fomentan el rejuvenecimiento físico y mental. Los huéspedes pueden disfrutar de la emoción del kitesurf al amanecer o relajarse con sesiones privadas de gimnasia con playas doradas y hermosos jardines como telón de fondo.
Para mejorar aún más la estadía de los huéspedes, VIDA ofrece clases de cocina, donde los visitantes exploran sabores locales y globales a través de experiencias culinarias prácticas utilizando ingredientes frescos de origen local. Cada oferta en VIDA está diseñada para cultivar la atención plena, el movimiento y la nutrición, creando una combinación perfecta de naturaleza y bienestar.
Más allá de estas actividades exclusivas, VIDA Cayman Islands ofrece caminatas terapéuticas por la naturaleza y entrenamiento de bienestar personalizado. Con un compromiso con la sostenibilidad y el lujo, VIDA redefine la relajación, ofreciendo un escape transformador en uno de los lugares más impresionantes del Caribe.
Ampliando la oferta de bienestar en Islas Caimán, Kimpton Seafire Resort + Spa ha establecido una sólida reputación con eventos exclusivos que celebran la salud y el bienestar durante todo el año. El Kimpton Seafire Wellness Festival, reconocido como una experiencia obligada para los viajeros interesados por el bienestar, reúne a reconocidos instructores y expertos para sumergir a los asistentes en prácticas como paddleboard yoga, meditación guiada y sanación con cuencos de sonido, cada una diseñada para promover el equilibrio y la renovación a través del movimiento, el sonido y la atención plena.
Además de este festival anual, el complejo ofrece una variada programación de eventos de gran prestigio durante todo el año, que atienden diferentes intereses y enfoques de bienestar. Los viajeros pueden explorar el calendario actualizado y descubrir experiencias transformadoras en el siguiente enlace: https://www.seafireresortandspa.com/seasonal-events/ .
Para quienes buscan tranquilidad, Islas Caimán cuenta con una variedad de spas que redefinen la relajación. Desde el sereno Hibiscus Spa en The Westin Grand Cayman hasta los tratamientos holísticos del Da Vinci Wellness Centre, los visitantes pueden disfrutar de terapias rejuvenecedoras diseñadas para restaurar el equilibrio y la vitalidad.
Con su incomparable belleza natural, Islas Caimán invita a los viajeros a embarcarse en un viaje de cuidado personal y renovación. Ya sea a través de relajantes actividades al aire libre, lujosos tratamientos de spa o festivales de bienestar inmersivos, este paraíso caribeño está estableciendo un nuevo estándar para los viajes conscientes.