Madrid, jueves 17 abril (PR/25) — Hay un montón de actividades en Vietnam que podemos hacer para disfrutar de un viaje al Sudeste Asiático. Desde paseos en barca a talleres de cocina, pasando por mausoleos y túneles ocultos en la selva o templos ancestrales, he realizado una lista con mis actividades favoritas.
Si estamos ante uno de los mejores destinos de Indochina, no solo es por sus precios, sino también por la cantidad de cosas que se pueden hacer y ver en cada parte de su geografía.
Pero bueno, voy a dejarte ya mi lista de mis imprescindibles, para que veas qué puedes hacer en Vietnam para disfrutar un poco más de tu aventura.
Pasear en barca al anochecer entre los canales de Hoi An
Si vas a hacer una luna de miel en Vietnam y Camboya uno de los planes más románticos que tienes a tu disposición es recorrer en barca los canales de Hoi An. Por la noche, se encienden miles de linternas por la ciudad, creando una atmósfera completamente romántica que disfrutar en el paseo.
Por supuesto, este paseo también se puede hacer durante el día, aunque pierde ese toque romántico de las linternas iluminadas.
Hacer el paseo es muy interesante porque podremos ver los accesos a algunas de las casas de comerciantes chinos, japoneses y vietnamitas, entre otros, que vivían en la ciudad y que tenían sus entradas principales dando directamente al río.
Aunque recorrer las calles de Hoi An es una experiencia increíble, especialmente en bicicleta, no es hasta que hacemos el paseo en barca que entendemos la verdadera riqueza de esta ciudad y cómo se convirtió en el principal enclave comercial del imperio.
Recorrer al completo el complejo de Bai Dinh en Ninh Binh
Si estás buscando visitar los mejores templos de Vietnam, el complejo de Bai Dinh me parece imprescindible. En la zona de Ninh Binh, donde también te recomiendo hacer un crucero fluvial, visitar Tam Coc y la antigua capital imperial de Hoa Lu, se encuentra Bai Dinh que tiene el honor de ser el complejo religioso más grande de la historia de Vietnam.
Dentro, encontrarás diferentes templos que se han ido añadiendo a lo largo de la historia. Para que te hagas una idea, la construcción más antigua es del siglo X, mientras que el templo principal fue construido en 2013, hace algo más de diez años.
Es una zona tan amplia que abarca tanto que se requieren alrededor de seis horas para verlo todo. Sin embargo, merece mucho la pena porque podemos ver cómo ha ido evolucionando el budismo y sus construcciones en Vietnam a lo largo de los siglos hasta llegar a la actualidad.
Todo ello en un entorno natural realmente llamativo, que sirve de encuadre perfecto al complejo.
Pescar calamares en la Bahía de Halong
La Bahía de Halong, una de las maravillas naturales del mundo, es imprescindible en cualquier viaje al país. Si vamos a hacer un Vietnam con niños hay una actividad muy interesante y divertida que quiero recomendar.
Este lugar se visita siempre a través de un crucero. Vamos en barco recorriendo la bahía y descubriendo sus imponentes columnas de piedra que surgen del agua, así como parando en algunas de sus playas.
Una de las actividades opcionales que se suele ofertar, es acompañar a pescadores locales en la pesca del calamar, una actividad tradicional de la zona. Una vez capturados, se cocinan a la brasa en el barco.
La experiencia de pescar tu propio calamar y luego comerlo es inolvidable para los pequeños de la casa (y también para los mayores) y trae consigo un conocimiento más profundo de las tradiciones ancestrales de la zona.
Atravesar los túneles de Cu Chi en Ho Chi Minh
Si vamos al sur de Vietnam, seguramente pasemos por Ho Chi Minh, la antigua Saigón. En las afueras de esta ciudad, la más poblada de Vietnam, se encuentran los túneles de Cu Chi.
Recorrer estos túneles es una de las actividades en Vietnam más emocionantes que podemos realizar. Se trata de unos túneles muy estrechos, llenos de trampas, que se usaron por los vietnamitas contra los soldados norteamericanos en la Guerra de Vietnam.
Podrás ver las estrechísimas entradas, las trampas que crearon, los tanques que consiguieron destruir, etc. Es asomarse a la historia y descubrir por qué Vietnam pudo ganar la guerra, utilizando a su favor una menor complexión física media (los soldados norteamericanos no cabían por mucho de los accesos) y la humedad y el calor de la selva, apareciendo en la nada y destruyendo a las fuerzas de ocupación.
Las personas interesadas en lo bélico, lo van a encontrar increíblemente interesante.
Navegar hasta el mercado flotante de Cai Rang en el Delta del Mekong
Aunque es, fundamentalmente, un mercado de fruta y verdura, debido a que se está convirtiendo en un destino turístico, también podremos ver algo de artesanía o incluso podremos subirnos a algún barco a tomar un café o comer algo.
Para disfrutarlo bien hay que llegar a primera hora, alrededor de las 7 de la mañana, y tomar un barco, que podrá ir acercándose a otros barcos en el que se vende las frutas y las verduras. Hay que tener paciencia, porque es todo un espectáculo y hay regateo, pero te traslada completamente a otra época.
Descubrir las tumbas imperiales de Hue
Las siete tumbas imperiales de Hue son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y uno de los principales atractivos de esta ciudad. Sin embargo, por estar situadas a las afueras, muchos visitantes solo visitan la Ciudad Prohibida y la Pagoda Dama Celestial, en el centro de la misma.
Sin embargo, si estamos buscando las mejores actividades en Vietnam, tenemos que incluir el visitar varios de estos complejos. Porque, pese a su nombre, no son simples tumbas, sino unos complejos inmensos, con templos y edificios, construidos en diferentes estilos, que podemos ir visitando.
Quizá no sea necesario visitar las siete, porque hay algunas muy parecidas, pero sí que recomiendo visitar al menos la de Tu Duc, que sigue el estilo arquitectónico de la Ciudad Prohibida, la de Minh Mang, más colorida, y la de Khai Dinh, quizá la más impresionante.
Ten en cuenta que son lugares sagrados, por lo que es obligatorio visitarlas con pantalón largo y sin tirantes, con los hombros cubiertos.
Cocinar cocina vietnamita en Hoi An
Ya sabes que comer en Vietnam es una maravilla. La intensidad de sus sabores, lo saludable que son sus platos y las opciones tan diversas que tienen, convierte a su gastronomía en una de las más interesantes del mundo.
Dentro del país, Hoi An, se ha convertido en algo así como en su capital gastronómica. Es el lugar donde mejor se come.
Aprovechando esto, cada vez es más común la aparición de talleres gastronómicos, habitualmente en inglés, que podemos hacer con cocineros locales para aprender a cocinar algunos de sus platos.
Si realmente queremos imbuirnos de verdad de la cultura vietnamita, hacer una inmersión en su gastronomía con un chef local es una de las mejores opciones que tenemos a nuestra disposición.
Mausoleo de Ho Chi Minh de Hanoi
Hanoi es una parada imprescindible en un viaje de 7 días en Vietnam, o, también, en cualquier otro. Normalmente, los viajes empiezan aquí, disfrutando de lugares como el Templo de la Literatura, la Pagoda del Pilar Único o el Templo Ngoc Son, entre otros.
Sin embargo, si hay una parada que a mí me parece interesante para entender el Vietnam de hoy, ese es el mausoleo de Ho Chi Minh. Ho Chi Minh era el presidente de Vietnam del norte (donde nos encontramos), cuando la famosa Guerra de Vietnam contra Estados Unidos.
Además, fue el artífice de la reunificación con Vietnam del sur, cambiando a la capital de esta zona, Saigón, el nombre por el suyo propio.
Para los vietnamitas este mausoleo, donde se conserva embalsamado su cuerpo, es un lugar sagrado, y siempre hay colas de locales para visitarlo. Además, podemos visitar el Museo de la Guerra, el Palacio Presidencial y la casita donde vivía en el jardín.
Ir junto a los vietnamitas y ver este lugar histórico de su historia reciente es una de las mejores actividades en Vietnam que podemos hacer para conocerles mejor.
Hacer un trekking exigente en Sa Pa
Para los que vayan a llevarse más tiempo de viaje, por ejemplo, un Vietnam y Camboya en 20 días, Sa Pa es una opción muy interesante. Esta montañosa región del norte, lleno de arrozales y otros grupos étnicos diferentes a los del resto del país, destaca por su belleza, difícilmente accesible.
Una de las actividades en Vietnam más comunes a los que se acercan a esta zona es el trekking por las montañas. Generalmente, se trata de un recorrido realmente precioso pero que lleva todo el día. Atravesando los campos de arroz en terrazas, tendrás a la vista uno de los paisajes más icónicos de Vietnam.
Sin embargo, esta actividad viene también con una advertencia. Hace falta estar en forma. Cuando yo la hice, que tengo una buena forma física, me pareció bastante extenuante, aunque los paisajes hicieron que mereciera la pena. Pero eso sí, como se trata de un recorrido de todo el día, recomiendo incorporarlo al viaje solo si tenemos una buena forma física, porque si no, una vez allí, no hay manera de tomar atajos, hay que seguir andando en montaña durante todo el día.
Bucear y hacer esnórquel en la isla de Phu Quoc
Si queremos una extensión de playa, para mí la mejor opción dentro del mapa turístico de Vietnam es Phu Quoc. Se trata de una isla paradisíaca situada en el sur, muy cerca de las islas camboyanas de Koh Rong (que también recomiendo si lo que hacemos es un Vietnam y Camboya).
Dentro de Vietnam, es el mejor lugar para bucear y hacer esnórquel si buscamos un lugar con una mínima infraestructura turística (en crecimiento) a la que sea fácil llegar. Hay otras islas de Vietnam interesantes, pero al no tener aeropuerto requieren muchas horas de barco y no hay alojamientos de calidad en la mismas.
En Phu Quoc, por el contrario, podemos disfrutar de una isla tropical con la comodidad de tener un resort con playa a un paso de aldeas de pescadores, templos budistas o amplios mercados para comprar souvenirs.
Así, si el buceo o el esnórquel es lo nuestro, ésta será una actividad muy interesante que hacer antes de irnos a casa.
Buenos Aires, jueves 17 abril (PR/25) — El poeta Jules Supervielle consideraba que en Montevideo el aire era “tan ligero y fácil que los colores del horizonte se acercaban para ver las casas”. Sus padres habían migrado del Béarn francés a la capital uruguaya para trabajar en el banco familiar, pero él prefirió las letras a las cuentas y sus palabras sobre su ciudad natal siguen siendo una de las mejores invitaciones a pasar unos días del otro lado de las aguas del Río de la Plata.
En una ciudad donde el tiempo no pasa con la misma prisa que en Buenos Aires, es posible encontrar ahora, igual que al principio del siglo XX, ese aire del que hablaba.
Hasta la monumentalidad en Montevideo es más tranquila, o –se podría decir– razonable. Las plazas, las torres, los edificios públicos y las estatuas no terminan de convencerse de que están en una capital. Mientras tanto, los choferes de taxi detectan al instante si su pasajero viene desde la gran ciudad vecina, para comentar los últimos chismes de la farándula y del fútbol porteño. Hermanas por donde se las mire, comparten historia, idioma, acento, pasiones, músicas y hasta la misma cocina.
El Cabildo y la catedral rodean la plaza Matriz Fabiana Lando – Shutterstock
La cercanía geográfica y cultural no quita el interés. Todo lo contrario. Se quiere lo que se conoce, sobre todo cuando se aprecian las sutiles diferencias. Es una de las razones por las cuales Montevideo será siempre uno de los destinos preferidos para una escapada urbana. El circuito de los imperdibles incluye el Mausoleo de Artigas, la Torre Salvo, la Casa de Gobierno y su museo, el Teatro Solís, la Puerta de la Ciudadela, la peatonal Sarandí, la Plaza de la Constitución, el Mercado del Puerto y la Plaza de la Independencia. A estos atractivos hay que agregarles los restaurantes, los supermercados y las tiendas, ya que Uruguay es ahora conveniente para hacer compras.
En pocos días es imposible verlo y probarlo todo, pero son suficientes para disfrutar y tener ganas de volver, porque a pesar de no ser tan exuberante como Buenos Aires, Montevideo es igual de atractiva y seductora.
En la Ciudad Vieja
Nada mejor para empezar una escapada oriental que recorriendo el corazón más antiguo de Montevideo. La Ciudad Vieja estaba protegida en el siglo XVIII por una Ciudadela de la cual solo se conservó una puerta. En ese barrio histórico de calles empedradas y edificios antiguos y desvencijados, el tiempo frenó aún más su carrera que en el resto de Montevideo. Hay un aire tranquilo y un ritmo que se diría suspendido, que siempre brinda tiempo para un desayuno de bienvenida o un café en los lugares más emblemáticos: La Farmacia Café, una antigua botica reconvertida en espacio cultural y gastronómico; o el legendario Café Brasilero, fundado a fines del siglo XIX y frecuentado por escritores como Juan Carlos Onetti, quien allí comenzó su novela El pozo. Un imperdible: probar el café Galeano, homenaje al gran Eduardo, otro habitué de la casa.
Un viaje en el tiempo por la Ciudad Vieja Shutterstock
Al igual que Buenos Aires, Montevideo es una ciudad profundamente literaria. Poetas como Mario Benedetti, Idea Vilariño, Ida Vitale o Marosa di Giorgio marcan su espíritu. Para empaparse de esta esencia, vale la pena visitar librerías como Más Puro Verso, ubicada en un hermoso edificio restaurado en la Ciudad Vieja, o Escaramuza, un encantador café-librería en el barrio Cordón.
Para quienes disfrutan de la historia, los museos abundan. En pocas cuadras se concentran el Museo del Carnaval, el Museo de la Inmigración, el Museo de Arte Precolombino e Indígena, el de Artes Decorativas y el conmovedor Museo Andes 1972, dedicado al accidente aéreo que conmovió al mundo. Pero lo más valioso de esta zona es que es, en sí misma, un museo a cielo abierto: con la peatonal Sarandí, la Catedral Metropolitana, las plazas coloniales y las fachadas antiguas.
La peatonal Sarandí, siempre concurridaTodamo – Shutterstock
Al llegar el mediodía, nada mejor que almorzar en el clásico Mercado del Puerto, donde la tradición se sirve a la parrilla. Otra vez Montevideo y Buenos Aires desdibujan la frontera que las separa. Pero en el lado oriental del río, se saborean chivitos al plato y pamplonas. Junto con las parrilladas, el mercado reconvertido en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad es un ambiente que combina buena comida con arte callejero y música, con preferencia para el tango.
Desde el mercado, el paseo lleva los pasos del caminante a la Plaza Independencia, centro simbólico de Montevideo, donde la historia colonial se entrelaza con la identidad nacional. Se accede a través de la Puerta de la Ciudadela, y en el centro de la plaza se impone la estatua ecuestre del general José Artigas. Entre los edificios que la rodean se destacan el Palacio Estévez y la Torre Ejecutiva, dos caras del gobierno uruguayo. Pero el ícono por excelencia es el Palacio Salvo, diseñado por Mario Palanti e inaugurado en 1928. Con sus 105 metros de altura, sigue siendo uno de los edificios más altos de la ciudad y atesora una historia peculiar: en el mismo lugar estuvo la confitería La Giralda, donde se interpretó por primera vez el tango La cumparsita. Hoy, el museo del tango revive esa memoria, y las visitas guiadas permiten subir a la cúpula para ver Montevideo desde las alturas. A unos pasos, el Teatro Solís, inaugurado en 1856, es uno de los más antiguos de Sudamérica. Su arquitectura y acústica lo convierten en una joya cultural, con visitas guiadas todos los días para quienes no puedan asistir a una función.
Y si es sábado o domingo, la jornada puede cerrar con una merienda elegante en el restaurante Arcadia, en el piso 25 del hotel Radisson Montevideo. Desde allí, la vista panorámica del río y la ciudad al atardecer es inolvidable. Para una opción más popular, pizza y café en La Pasiva, muy cerca de la plaza, también cierran una jornada oriental.
Plaza Independencia, la más importante Pablo Sanchez278 – Shutterstock
Al borde de la Rambla
La Avenida 18 de Julio es la columna vertebral del Montevideo moderno. Desde la Plaza Independencia hasta el barrio de Tres Cruces, esta arteria concentra tiendas, cafés, edificios históricos, galerías y vida urbana. A mitad de camino, el Mirador Panorámico de la Intendencia, en el piso 22, ofrece una vista espectacular y es un excelente punto de orientación para planear el resto del día.
De allí, el viaje se vuelve costero. La Rambla de Montevideo es el alma abierta de la ciudad: más de 20 kilómetros de paseo junto al Río de la Plata, entre playas, parques, donde se cruzan por igual a pescadores y ciclistas. Desde la Playa Ramírez hasta la bahía del Buceo, pasando por la famosa Playa de los Pocitos, la Rambla ofrece postales inolvidables. Allí también están las letras gigantes que forman la palabra Montevideo, punto obligado para una buena foto con el río de fondo. Para almorzar, las opciones van desde la marisquería El Italiano, con vista al río, hasta el más internacional Hard Rock Café.
La rambla de Montevideo tiene una extensión total de 21 kilómetros y bordea la costa. Las playas más famosas son las de Pocitos y Carrasco, pero hay muchas otras. Cada una tiene un carácter distinto, pero todas comparten el hecho de ser urbanas, que se pueden disfrutar por un día o unas horas, incluso luego de salir de la oficina, del colegio o para hacer un corte en el día. A diferencia de Buenos Aires, la capital uruguaya integra su costanera y las aguas del Río de la Plata en la vida diaria de sus habitantes.
El Mercado del Puerto, una cita que no debe faltar eskystudio – Shutterstock
Pocitos es la postal más conocida de la costa montevideana. Con sus arenas claras bordeadas de edificios altos, tiene cierto parecido con los balnearios del Mediterráneo. Mientras que la vecina playa del Buceo es mucho menos conocida, sobre todo entre los visitantes. Dio su nombre al cementerio vecino, que se puede comparar con el de la Recoleta. Más lejos, las playas Malvin y Honda tienen un poco de oleaje para practicar deportes náuticos y hasta iniciarse al surf en un ámbito suave y bien preparado. Finalmente, las playas más alejadas son las de los Ingleses y de Carrasco, pero durante una escapada, es más fácil quedarse cerca de los barrios más céntricos.
Por esta razón, una excelente opción es la playa Ramírez, muy familiar (porque sus aguas no son profundas) y a pasos del Parque Rodó, uno de los principales pulmones verdes de la ciudad, que combina naturaleza, arte y vida estudiantil. Su lago artificial, las sedes de la Universidad de la República y el Museo Nacional de Artes Visuales lo convierten en un lugar vibrante. En la zona del Prado, el Museo Blanes y su vecino, el Jardín Japonés, invitan a un paseo más contemplativo.
Moverse por Montevideo es sencillo, con una red de buses eficiente y un sistema que permite conexiones dentro de la misma hora con un solo boleto. La noche encuentra su ritmo entre barrios con identidad. Sur, Palermo y Cordón cobran vida con candombe callejero y tambores.
Otro barrio y otra cara de una ciudad que tiene miles: en la Ciudad Vieja, el Bar Fun Fun ofrece una cena con espectáculo donde conviven el tango, el candombe y la bohemia.
Montevideo tiene mil rostros, y cada viajero puede armar su propio recorrido. Pero sin dejar de captar este aire tan especial, que Supervielle consideraba el más fácil del mundo…
Datos útiles
Shopping
Además de sus tiendas y boutiques de ropa (incluyendo la cadena HyM), indumentarias y decoración y de su patio de compras, el mall Nuevocentro cuenta con un supermercado de la cadena francesa Géant. Propone muchos productos importados a precios competitivos.
• Abre de 8 a 23. Av. Luis Alberto de Herrera.
Gastronomía
Viti, bar de vinos
En Colón 1543. Más de 100 etiquetas y vinos por copa. El 80% de las referencias son uruguayas. Se sirven con empanadas y tablitas.
• Degustaciones a partir de US$ 11 por botella o 4 por vaso. De jueves a lunes, de 12 a 00.
Para degustar un postre Massini. Este clásico de Montevideo se puede saborear en muchos locales. Una de las sucursales de La Pasiva está a pasos del Palacio Salvo y es una excelente opción para no desviarse mucho.
• Av. 18 de Julio 899. Abre de 10 a 00. Cuesta unos US$6.
Comer un chivito en La Chacra del Puerto. Uno de los locales de mayor renombre en el Mercado del Puerto. El precio ronda los US$19. Abre de 11 a 18 todos los días.
Semana Santa
Semana Criolla del Prado 2025. Se dice que es “una de las principales expresiones de la tradición gaucha” en la ciudad. Con espectáculos ecuestres, música folklórica, gastronomía y actividades culturales. Del 13 al 20 de abril, en el Parque Prado, entre las 10 y las 22.
• La entrada cuesta US$ 6,50.
Cambio
Un dólar equivale a 42 pesos uruguayos; un peso uruguayo, a 25 pesos argentinos.
Foto: Don Carlos, en una esquina de Gouin con ladrillos a la vista
Picadas, empanadas y otros platos criollos en boliches de campo cargados de historias a menos de 300 kilómetros de Capital, un buen plan para Semana Santa
Buenos Aires, miércoles 16 abril (PR/25) — Desde hace dos siglos, los boliches de campo son un lugar de encuentro entre pobladores y viajeros en la provincia de Buenos Aires para hacer un alto y disfrutar de comidas tradicionales entre paredes cargadas de recuerdos y objetos antiguos, como botellas, radios, lámparas, planchas y libros que cuentan su propia historia.
Hoy, la visita a una pulpería es un paseo en sí mismo y el destino elegido por familias y grupos de amigos para disfrutar de una comida típica un sábado o un domingo al mediodía o la noche, o durante el fin de semana largo de Semana Santa.
Algunas de las más cercanas a Capital, con la comodidad de ir, disfrutar y volver en el día, son la Pulpería de Cacho Di Catarina, que está por cumplir 200 años en Mercedes; La Paz, abierta en 1832 en el paraje del mismo nombre; El Torito, desde 1880 en las lomas de Baradero; El Palenque, fundada en 1890 en Uribelarrea; Don Carlos, inaugurada en 1940 en Gouin,y La Esperanza, conocida como “Lo de Embil” desde 1952 en Azul.
1. Sándwich serrano y vermut en el Paraje La Paz
La historia de la Pulpería La Paz se remonta a 1832, cuando el gobernador Juan Manuel de Rosas firmó su habilitación en el Paraje La Paz de la provincia de Buenos Aires “siempre y cuando fuera administrada por federales y no entrara un unitario”. La construcción de adobe y techo de paja todavía se conserva, aunque desde 1859 se levantó el contiguo Almacén de Ramos Generales de ladrillos asentado en barro donde aún hoy se recibe a los visitantes.
“Mis abuelos, mi papá y mi tía Chola continuaron con el negocio de almacén hasta hace 5 años, cuando ella falleció a los 93 años. Desde entonces ya no funciona de ese modo en la semana, sino como pulpería los sábados y los domingos. Quisimos mantener la tradición de las picadas de mortadela, queso y chorizo regional con galleta hecha en horno de barro y vermut que servía mi papá, pero agregamos un sándwich serrano para completar el menú”, cuenta Agustina Gómez, encargada del local con su hermano Julián.
El antiguo almacén La Paz, en el partido de Roque Pérez, abre solo los fines de semana Guillermo Llamos
Después de degustar las delicias criollas en el gran jardín, se puede visitar un pequeño museo con recuerdos pretéritos del lugar. Allí funcionó el archivo comercial más grande de la región hasta principios del siglo XX y hoy pueden verse el escritorio, el sillón y la caja fuerte de los primeros dueños, el permiso de la pulpería firmado por Rosas, los libros contables escritos a pluma y colecciones de almanaques de Alpargatas, entre otros numerosos tesoros de la zona que los vecinos fueron donando.
? Está abierto los sábados de 18 a 21 y los domingos de 10 a 14, pero durante Semana Santa recibirán visitantes solamente el sábado 19 en el horario habitual. Ruta 205 bajada km 135.5, Paraje La Paz.
2. El bodegón más antiguo del país, en Mercedes
La Pulpería de Cacho Di Catarina, que funciona desde 1830 a orillas del Río Luján, en la ciudad de Mercedes, es la más antigua del país según el Catálogo Turístico de la Provincia de Buenos Aires. La construcción de ladrillos conserva intacta tanto su fachada, a la que antecede el palenque donde los reseros ataban sus caballos, como sus paredes de 45 centímetros de espesor en el sótano, que servían para mantener frescas las bebidas mucho antes de la llegada de las heladeras.
Hoy, Fernanda, Paola y Patricia Pozzi son la cuarta generación de la familia que maneja el local desde 1910. En un lindísimo patio de ladrillos donde siempre flamea la bandera en el mástil de caña, las hermanas sirven las famosas empanadas picantes de su tío Cacho, a quien recuerdan cariñosamente como “el último pulpero”, porque atendió la pulpería desde 1959 hasta su muerte en 2009.
Algunas de las reliquias familiares son una enorme colección de botellas –atesoradas en el rincón de las botellas antiguas–, una imagen de Nuestra Señora de Luján, la orden de captura de Juan Moreira del año 1868 y un afiche de la película Don Segundo Sombra firmado por sus protagonistas, entre quienes Cacho fue un joven actor debutante.
? Viernes de 11 a 15 y sábados, domingos y feriados de 10 a 18 en Calle 29 1682, Mercedes; en Semana Santa también abrirá el jueves de 10 a 15.
Desde 1830, la Pulpería de Cacho Di Catarina, en Mercedes Santiago ciuffo
3. Asado en una construcción histórica de Gouin
En el corazón de Gouin –declarado pueblo rural y turístico de la provincia de Buenos Aires– se encuentra una típica construcción de principios del siglo XX con ladrillos a la vista, ventanales y puertas de madera. Allí originariamente funcionó una barbería, luego la escuela del pueblo y a partir de 1940 una pulpería que desde hace más de un año es la parrilla Don Carlos. Carlos Ravenna, oriundo de Mercedes, fanático del pueblo desde hace tres décadas y a cargo del lugar, cuenta que toda su familia se sumó al emprendimiento: su esposa Paola es la encargada de la cocina, su hija Iara está en la caja, su hijo Valentino en la parrilla, la cocinera principal es su sobrina Roxana Montenegro y entre los mozos se mezclan familiares y vecinos del pueblo.
Se puede elegir comer en la antigua pulpería, cuyas estanterías están repletas de botellas, radios, fotografías, libros y lámparas, aunque la estrella del lugar es una antigua heladera a barra de hielo con la que todos los comensales se sacan fotos. Además hay otro salón amplio anexado al edificio original. Sin embargo, lo lindo es aprovechar los días y las noches de verano y otoño para disfrutar de las mesas ubicadas en el jardín y a veces también en la calle de tierra, siempre bajo la sombra protectora de tilos, cedros y sauces.
? Los viernes de noche se sirven picadas y empanadas de carne al disco, mientras los sábados (de día y de noche) y los domingos (solo de día) se ofrece parrilla; en Semana Santa también abrirá el jueves todo el día y el viernes desde la mañana. Aurelia Andrade esquina Germán Alejandro Farías, Gouin. Info únicamente por mensaje de Whatsapp.
4. Un lugar de encuentro con jineteadas y bailes en Baradero
El sitio conocido como el Almacén de Don Esteban Peralta era elegido en 1880 por los trabajadores del campo que se encontraban para tomar una caña y jugar a las cartas en los pagos de Baradero. Muchos años después, el almacén se asoció con el Club Atlético El Torito local para organizar las jineteadas y los bailes de fin de año, y desde entonces pasó a llamarse Pulpería El Torito. Con su extraña forma de capilla con techo a dos aguas, levantada con ladrillos asentados en barro y adobe, el lugar es un símbolo del pasado con su veleta, el molino, una araña de 120 años, planchas a carbón, maquinitas de cortar el pelo manuales y botellas de bebidas de la época.
Hace dos siglos, sobre el Camino Real que conectaba el Alto Perú con Buenos Aires, se instalaron muchas pulperías para que los viajeros pudieran descansar y comer.
Por ese sendero pasaron tanto San Martín y sus granaderos a caballo como Camila O’Gorman y el padre Ladislao Gutiérrez. Además, esta construcción que fue parte de nuestra historia porque uno de sus habitués fue un pequeño Ernesto Guevara, que vivía muy cerca en una estancia en Portela, por lo cual fue declarada sitio de interés Patrimonial, Social y Cultural del municipio en 1940. Además, la pulpería tiene el orgullo de tener su propia estampilla, emitida por el Correo Argentino en 2006.
“Originariamente se trataba de una posta con almacén que tenía una luz en la parte más alta para que los viajeros a caballo pudieran encontrar el lugar en la oscuridad del campo –refiere Sebastián Misenti, que tiene la concesión desde hace poco más de un año con su esposa Natalia–. Es un lugar muy tradicional de Baradero que pertenece a la familia Peratta. Natalia me presentó oficialmente a mi suegro hace tres décadas en un baile en El Torito, por lo cual sentimos mucho amor por este lugar.”
La pulpería ofrece clásicos criollos: desde picadas y empanadas de carne cortada a cuchillo fritas y parrillada completa, pastas (sorrentinos, ravioles y tallarines) y milanesas. Además, hay una pequeña tienda donde venden objetos de los productores locales como mates, cuchillos, miel, nueces de pecán, huevos de campo y licores.
? Abre los viernes (de las 19 en adelante) y sábados, domingos y feriados de 11 a 22 en el Camino Real de Baradero, altura Ruta Provincial 41 km 20.
El Torito, en Baradero, tiene su propia estampillaSantiago Filipuzzi
5. Sabores campestres en la pulpería del abuelo, en Azul
La Esperanza, mucho más conocida como “Lo de Embil” porque pertenece a la familia de Mario Embil desde hace cuatro generaciones, es una pulpería pequeña y sencilla pero rodeada de un gran jardín que permite comer deliciosas picadas de campo al aire libre a 25 km de Azul. “El almacén lo inauguró mi abuelo Antonio en 1952 y desde ahí estuvo siempre abierto. Lo heredó mi papá Raúl hasta su fallecimiento en 1990 y ahora yo lo manejo junto a mi esposa Vilma y mi hijo Facundo”, cuenta Mario Embil.
“Mi abuelo hizo construir el lugar con las paredes del frente y de atrás de material, mientras que para las laterales usó madera salada y una capa finita de láminas de aluminio de gran calidad, aunque ahora las revestí de madera de tronco, porque se fueron deteriorando. Desde siempre funcionó como almacén y bar, ya que los trabajadores del campo venían a comprar y se tomaban una copa. Con el correr del tiempo también empecé a hacer picadas de campo con chorizos caseros secos y empanadas”, relata Mario.
En La Esperanza hay solo dos mesas para los locales, pero cuando llegan los visitantes se arman mesas plegables debajo de los árboles. Algunos habitués de Azul y Olavarría usan las parrillas del jardín para preparar su asado, mientras disfrutan de la picada de Embil. Entre botellas antiguas y la radio de su papá hay una enorme iguana embalsamada, que produce fascinación a los chicos, que preguntan si está viva o muerta. Otro objeto por el que preguntan sorprendidos es una balanza de plato, que se usaba antiguamente con pesas.
? Está abierto de todos los días de la semana, incluso los feriados, de 8.30 a 13 y de 16.30 a 21.30 en la ruta provincial 80 kilómetro 2 en Azul.
6. Desde hace más de 130 años, un rincón de antaño en Uribelarrea
Las callecitas de tierra, las casonas centenarias de ladrillo y el paisaje rural caracterizan a Uribelarrea, fundado en 1890. Ese mismo año abrió sus puertas El Palenque, en una ubicación privilegiada frente a la Plaza del Centenario y la iglesia Nuestra Señora de Luján. La histórica pulpería del pueblo, que está a 93 kilómetros de Buenos Aires, mantiene su espíritu original con la forma de un restaurante de campo, cuya propuesta privilegia los sabores de la comida criolla rodeados de una colección de objetos del pasado para realizar un viaje en el tiempo. En las paredes cuelgan cuadros que representan la historia del lugar: la estación del tren, sus primeros pobladores y la fábrica de los caramelos Media Hora.
Tanto en el amplio comedor como en la vereda bajo los frondosos paraísos o en el patio con galería, sobre manteles de papel se sirven picadas de fiambres y quesos regionales, empanadas de carne cortada a cuchillo, parrilladas con ensalada o papas fritas, pastas caseras, vino en pingüino, y postres como flan y budín de pan. El mismo menú que eligieron desde Leonardo Favio cuando grababa Juan Moreira hasta Madonna y Alan Parker durante el rodaje de Evita. El pueblo, en el que se rodaron gran cantidad de películas, merece una buena caminata después de la comilona.
? De jueves a domingos y feriados de 10 a 18, solo con reserva vía Whatsapp. Está en Nuestra Señora de Luján esquina Belgrano, Pueblo Turístico de Uribelarrea.
El Palenque, en Uribelarrea, abrió sus puertas en 1890
Buenos Aires, miércoles 16 abril (PR/25) — Si estás buscando entradas para Machu Picchu, Perú, te contamos todo lo que necesitas saber sobre los nuevos circuitos para visitar la antigua ciudadela inca.
Desde el 1 de junio de 2024, el Ministerio de Cultura de Perú ha puesto en marcha tres nuevos circuitos y diez rutas para recorrer la ciudad sagrada de los incas. Esta iniciativa busca proteger el sitio arqueológico y optimizar su gestión, permitiendo un acceso regulado a todas las áreas habilitadas.
Es posible recorrer varios circuitos en un mismo día, siempre que se adquieran boletos distintos, los cuales están disponibles en la web oficial. Cabe destacar que todos los circuitos y rutas permiten la foto clásica, con el Machu Picchu de fondo.
CIRCUITO 1
El santuario histórico de Machu Picchu es Patrimonio de la Humanidad y una de las Siete Maravillas del Mundo. Se sitúa en los Andes peruanos, en la cima de una montaña en el valle del río Urubamba. Fue uno de los centros políticos, religiosos y culturales más importantes del imperio inca.
El Circuito 1 ofrece vistas panorámicas de Machu Picchu y sus montañas sagradas, como espacio de vinculación con las deidades andinas. Tiene cuatro rutas: Montaña Machu Picchu, Terraza Superior, Portada Intipunku y Puente Inka (esta dos últimas solo están disponibles en temporada alta). Todas las rutas llevan a la parte más alta de la ciudadela e incluyen caminos estrechos y miradores con vistas impresionantes al valle de Vilcanota y los nevados Salkantay y Pumasillo.
Cada ruta demanda un esfuerzo físico diferente, compensable con la belleza de su arquitectura, la organización espacial de sus edificios construidos en la montaña y la armonía que guardan con la naturaleza.
Las llamas de Machu Picchu son amigables y suelen pasear libremente, pero es mejor acercarse con respeto y sin invadir su espacio.
CIRCUITO 2
Se caracteriza por combinar la visita hacia los andenes agrícolas de la parte media y toda la zona urbana de Machu Picchu, además de espacios rituales de observación de los astros. El recorrido incluye el sector de Llaqta Punku o entrada principal, el Mirador del Templo del Sol, la Plaza principal, la Roca Sagrada y los espejos de agua.
Este circuito tiene dos rutas que exigen un esfuerzo físico medio. La ruta 2-A permite apreciar y recorrer los principales sectores de la zona urbana de la ciudad, y la ruta 2-B que inicia en el sector agrícola y se asciende hasta llegar a la terraza inferior.
El Templo de las Tres Ventanas simboliza las tres regiones del mundo andino: el cielo (Hanan Pacha), la tierra (Kay Pacha) y el inframundo (Ukhu Pacha).
CIRCUITO 3
Se caracteriza por ofrecer los espacios más sagrados e importantes que fueron ocupados por la realeza inca, como el Templo del Sol y la Casa del Inca, entre otros. Además, incluye las Fuentes Ceremoniales, el sector de las Tres Portadas y el Templo del Cóndor, una estructura ceremonial de uso ritual relacionado con esta ave sagrada en la cosmovisión inca.
Este circuito tiene cuatro rutas que requieren de un esfuerzo físico medio. En el caso de que elijas explorar las montañas Huayna Picchu, Huchuy Picchu o dirigirte hacia la Gran Caverna, se requiere mayor esfuerzo físico y más tiempo.
Descubrí estos lugares para relajarte en el fin de semana largo, con aguas termales que ofrecen bienestar y descanso.
Buenos Aires, miércoles 16 abril (PR/25) — Con la llegada del otoño y el fin de semana largo de Semana Santa, muchos buscan un escape de la rutina. Las aguas termales se presentan como una opción ideal para disfrutar de un descanso reparador cerca de la Ciudad de Buenos Aires (CABA).
Por eso, te presentamos cinco destinos poco conocidos que prometen una experiencia renovadora en entornos naturales.
Fin de semana largo: cinco lugares con aguas termales cerca de Buenos Aires para disfrutar en Semana Santa (Foto: Termas Tapalqué).
Complejo Termal Médano Blanco (Necochea)
Ubicado a 45 kilómetros de Necochea, este complejo se extiende sobre 42 hectáreas rodeadas de bosques. Ofrece un circuito hídrico con piscinas cubiertas y al aire libre, ideales para disfrutar en familia. Sus aguas son conocidas por sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias.
El complejo cuenta con un spa, actividades recreativas y opciones gastronómicas. Además, podés explorar las costas de Necochea y el Parque Miguel Lillo. La entrada para adultos es de $16.000.
Así es el Complejo Termal Médano Blanco (Foto: Termas del Campo).
Parque Termal Dolores (Dolores)
En un predio de 44 hectáreas, las termas de Dolores ofrecen piletas con cúpula vidriada y un spa termal. Sus aguas mineromedicinales mejoran la circulación y oxigenación del organismo. El complejo incluye hoteles, restaurantes y un lago ornamental.
La entrada cuesta $14.000 para adultos. Dolores es un destino perfecto para disfrutar de un fin de semana largo en contacto con la naturaleza.
Así es el parque (Foto: Municipalidad de Dolores).
Termas Marinas Park (San Clemente del Tuyú)
Este parque termal en el Partido de la Costa combina entretenimiento y relax. Con siete piscinas y un spa, es ideal para quienes buscan diversión y descanso. Las aguas son beneficiosas para afecciones musculares y óseas.
Las entradas deben comprarse con antelación y cuestan $23.600 para mayores de 11 años. Un destino perfecto para disfrutar en familia durante Semana Santa.
Así son las Termas Marinas Park (Foto: Partido de la Costa).
Complejo Termal Tapalqué (Tapalqué)
En un entorno natural, las termas de Tapalqué ofrecen un ambiente sereno. Sus aguas mejoran la circulación y alivian el estrés. El complejo cuenta con piscinas, spa y masajes terapéuticos.
La entrada es de $14.000 para adultos. Tapalqué es ideal para quienes buscan tranquilidad y contacto con la naturaleza.
El Complejo Termal Tapalqué (Foto: Termas Tapalque).
Termas del Salado (General Belgrano)
En General Belgrano, este centro de bienestar ofrece aguas hidrotermales ideales para dolores musculares. Con capacidad para 600 personas, el complejo incluye spa y juegos acuáticos.
Las Termas del Salado cuentan con una pileta cubierta y 3 semicubiertas. (Foto: Instagram/@termasdelsalado)
Las tarifas son de $12.000 para mayores. A solo 90 minutos de Capital Federal, es una opción accesible para disfrutar del fin de semana largo.
Buenos Aires, miércoles 16 abril (PR/25) — Cada fin de semana largo es una oportunidad ideal para recorrer los sitios vinculadas a hitos históricos de la vida del Libertador, incluidos en el Pasaporte Nacional Sanmartiniano (PNS). Se trata de 83 postas en 12 jurisdicciones.
Tras las huellas del Libertador con el Pasaporte Nacional Sanmartiniano. Son 83 postas en 12 jurisdicciones del país, vinculadas a hitos históricos de su vida, que pueden ser visitados durante todo el año.
Cada fin de semana largo es una oportunidad ideal para recorrer los sitios que fueron significativos en la vida del general San Martín y comenzar a tildar las 83 postas incluidas en el Pasaporte Nacional Sanmartiniano (PNS), iniciativa que propone una experiencia histórico-turística singular.
El PNS propone una ruta turística temática que conectará distintos “sitios sanmartinianos” en todo el país. Los visitantes podrán sellar su pasaporte en cada punto del recorrido, acumulando un total de 83 sellos, con la posibilidad de obtener premios y, sobre todo, sumergirse en la historia del Libertador.
El pasaporte puede comprarse a través de la página web oficial del programa por un valor de 4.500 pesos:
Al momento de la compra, el turista debe seleccionar un punto de retiro. Los sellados pueden ser directos (en algunos sitios, el personal designado lo sellará en el momento) o indirectos (si no hay sellado en el lugar, el turista debe tomarse una selfie en el sitio y presenta la foto en el punto de sellado asignado).
Los 83 sitios incluyen desde el solar natal de San Martín en Corrientes hasta su sepulcro en la Catedral de la Ciudad de Buenos Aires y están distribuidos geográficamente en 12 jurisdicciones: Buenos Aires (1 sitio), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (7), Córdoba (3), Corrientes (4), La Rioja (1), Mendoza (28), Salta (1), San Juan (14), San Luis (16), Santa Fe (2), Santiago del Estero (2) y Tucumán (4).
Estrategia turística
La propuesta “Tras las huellas de San Martín, un pasaporte a la historia” surge como una estrategia de oferta turística basada en el turismo cultural y patrimonial, que apela al interés mundial por lugares históricos, monumentos, y tradiciones locales.
Su objetivo principal es rescatar, revalorizar y dar a conocer los hitos vinculados a la vida y legado del general San Martín, poniendo en valor tanto su relevancia histórica como su impacto en la identidad nacional.
A través del pasaporte, los visitantes podrán documentar sus recorridos, aprender sobre la historia de la independencia, y desarrollar un vínculo emocional y empático con la figura de San Martín. Este proyecto también fomenta la transmisión de valores como la libertad, el patriotismo y el altruismo, contribuyendo a fortalecer la identidad argentina.