Corona de Adviento 2025: guía de lecturas, colores y oraciones de cada domingo

Corona de Adviento 2025: guía de lecturas, colores y oraciones de cada domingo

Este es el orden de encendido de las velas y las oraciones 2025 que el Vaticano promulga para el Adviento.

Es un periodo de reflexión para dar la bienvenida al nacimiento de Jesús. Foto: iStock

Buenos Aires, martes 18 noviembre (PR/25) — El Adviento de 2025, el tiempo de preparación para la Navidad, ofrece un itinerario litúrgico específico que comienza el 30 de noviembre. Este período no solo marca la espera del nacimiento de Jesús, sino también el inicio del nuevo año litúrgico 2025-2026, correspondiente al Ciclo A.
A continuación, se presenta una guía pedagógica de las lecturas, colores y celebraciones de cada etapa de este tiempo.

Primer domingo: 30 de noviembre

El Adviento comienza formalmente con el primer domingo, que este año es el 30 de noviembre, aunque la liturgia se inicia en la tarde del sábado 29 con las primeras vísperas.
El color de los ornamentos sacerdotales es el morado, y se enciende la primera vela, también morada, de la Corona de Adviento. El Evangelio del día (Mateo 24, 37-44) se enfoca en la venida del Señor al final de los tiempos.
Durante esta primera semana se celebran dos santos relevantes: San Francisco Javier, el 3 de diciembre, (misa con ornamentos blancos) y San Nicolás de Bari, el 6 de diciembre.

Segundo domingo: 7 de diciembre

El 7 de diciembre, la Iglesia celebra el segundo domingo de Adviento. Se mantiene el color morado en los ornamentos y se procede a encender la segunda vela morada de la corona.
El Evangelio (Mateo 3, 1-12) centra la atención en la figura de San Juan Bautista y su llamado a la conversión.
The Advent Wreath Prayer is a beautiful tradition that provides a moment of reflection.


Foto:iStock

Esta semana incluye varias celebraciones importantes.
El 8 de diciembre es la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, una misa donde se usa el color blanco y se canta el Gloria.
El 12 de diciembre es la fiesta de la Virgen de Guadalupe, donde también se usa el color blanco y se entona el Gloria. El 13 de diciembre se conmemora a Santa Lucía, mártir, y se usa el color rojo.

Tercer domingo: 14 de diciembre

El tercer domingo, el 14 de diciembre, es conocido como el “Domingo de Gaudete”, que en latín significa “alégrense”. Este día marca la cercanía de la Navidad.
Como símbolo de esta alegría, los sacerdotes pueden utilizar ornamentos de color rosa en lugar de morado. En la Corona de Adviento se enciende la vela rosada. El Evangelio (Mateo 11, 2-11) continúa presentando la figura de San Juan Bautista.
Este domingo también marca una transición: el 16 de diciembre culmina la primera parte del Adviento, y el 17 comienza la segunda fase, enfocada más directamente en la Nochebuena.
corona de adviento

Cada domingo tiene un significado particular. Foto:iStock

Cuarto domingo: 21 de diciembre

El 21 de diciembre se celebra el último domingo de Adviento. El color litúrgico regresa al morado y se enciende la última vela morada de la corona.
El Evangelio (Mateo 1, 18-24) narra el sueño de San José, en el cual un ángel le pide que acepte su misión como esposo de María y padre adoptivo de Jesús.
El tiempo de Adviento concluye formalmente al atardecer del martes 24 de diciembre. En ese momento se rezan las primeras vísperas de Navidad y se celebra la Misa de Nochebuena, dando inicio oficial al Tiempo de Navidad.
Fuente: El Tiempo
Primicias Rurales
‘Seamos testigos de la ternura de Dios’, exhortó León XIV en la Jornada Mundial de los Pobres

‘Seamos testigos de la ternura de Dios’, exhortó León XIV en la Jornada Mundial de los Pobres

En presencia de miles de personas que viven en extrema pobreza, instó a las organizaciones caritativas que los acompañaban a mantener un pensamiento crítico y a perseverar en su compromiso.

Ciudad del Vaticano, lunes 17 noviembre (PR/25) — «¡Cuántas formas de pobreza oprimen nuestro mundo!», observó el papa León XIV, «pobreza material, pero también situaciones morales y espirituales, que a menudo afectan especialmente a los más jóvenes de la sociedad».

Con un denominador común: la soledad, que «nos desafía a considerar la pobreza de manera integral y nos impulsa a responder a las necesidades urgentes, pero, sobre todo, a cultivar una cultura del cuidado, precisamente para derribar el muro de la soledad».

En una basílica de San Pedro abarrotada, con una asistencia tal que unos doce mil fieles tuvieron que seguir la misa a través de pantallas gigantes instaladas en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre centró su homilía en «la única certeza -más firme que el cielo y la tierra- de que el Señor no permitirá que se pierda ni un solo cabello de nuestra cabeza».

 

«En las persecuciones, los sufrimientos, el cansancio y las opresiones de la vida y la sociedad, Dios no nos abandona. Se revela como Aquel que nos defiende», explicó, añadiendo que toda «la Escritura está entretejida con este hilo conductor que habla de un Dios siempre del lado de los más necesitados: los huérfanos, los extranjeros y las viudas». Y es en Jesús donde «la cercanía de Dios alcanza la cima del amor, fuente de alegría y júbilo para los más pobres, porque vino a proclamar la Buena Nueva a los pobres y a anunciar el año de la gracia del Señor».

Estar atentos a los demás

De ahí el deseo del Papa de «estar atentos a los demás, a cada persona, dondequiera que estemos, dondequiera que vivamos, transmitiendo esta actitud ya presente en la familia, para vivirla concretamente en los lugares de trabajo y de estudio, en las diferentes comunidades, en el mundo digital, en todas partes, incluso en las periferias, convirtiéndonos en testigos de la ternura de Dios».

No cabe duda de que no hay lugar para la impotencia en un mundo desgarrado por las guerras, porque «esta globalización de la impotencia se basa en una mentira: la creencia de que la historia siempre ha sido así y no puede cambiar», afirma el sucesor de Pedro. Sin embargo, «el Señor viene a salvarnos precisamente en las convulsiones de la historia, y nosotros, la comunidad cristiana, debemos ser hoy un signo vivo de esta salvación en medio de los pobres».

León XIV extiende este llamado a los jefes de Estado y líderes nacionales, porque la pobreza llama no solo a los cristianos, sino también a quienes ocupan puestos de responsabilidad en la sociedad, instándolos a «escuchar el clamor de los pobres». «No hay paz sin justicia, y los pobres nos lo recuerdan de muchas maneras, tanto con sus migraciones como con sus clamores, a menudo sofocados por el mito del bienestar y el progreso que ignora a todos e incluso olvida a muchas criaturas, abandonándolas a su suerte».

Si bien exige responsabilidades a los poderosos, el obispo de Roma, por otro lado, agradece a las organizaciones benéficas, a los voluntarios y a «todos aquellos que trabajan para aliviar las condiciones de vida de los más desfavorecidos», animándolos a «ser una conciencia más crítica en la sociedad», porque «la cuestión de los pobres es fundamental para nuestra fe, ya que para nosotros son la carne misma de Cristo y no simplemente una categoría sociológica».

León XIV reitera su llamado al compromiso, evitando «una vida ensimismada o una intimidad religiosa que se traduzca en desapego de los demás y de la historia». Por el contrario, explica, «buscar el Reino de Dios implica el deseo de transformar la convivencia humana en un espacio de fraternidad y dignidad para todos, sin excepción. El peligro de vivir como viajeros distraídos, indiferentes al destino final y desinteresados en quienes comparten nuestro camino, está siempre presente», lamenta.

San Benito José Labre

Este Reino es también el «día del Señor», que se acerca a cada persona en la venida del Hijo de Dios, el «sol de justicia», que se abre paso en los dramáticos acontecimientos de la historia.

Este es el día «en que la esperanza de los pobres y humildes recibirá una respuesta definitiva del Señor, como un alba que trae consigo un sol de justicia, y en que la obra de los malvados, con su injusticia, especialmente en detrimento de los indefensos y los pobres, será erradicada y consumida como paja». Esta certeza, subraya el Papa, debe hacer que el discípulo sea «más perseverante en su testimonio y más consciente de que la promesa de Jesús sigue viva y fiel».

Por último, León XIV invocó la intercesión de María, pero también la de San Benito José Labre, quien, «por su vida como ‘vagabundo de Dios’, posee las características para ser el santo patrono de todos los pobres sin hogar».

Primicias Rurales

Fuente: AICA

Confirmado por el Gobierno español. Esta será la nueva edad para jubilarse a partir del 1 de enero de 2026

Confirmado por el Gobierno español. Esta será la nueva edad para jubilarse a partir del 1 de enero de 2026

La edad para acceder a la jubilación ordinaria será de 66 años y 10 meses para quienes no acrediten una cotización de 38 y 3 meses.

Buenos Aires, viernes 14 noviembre (PR/25) — La edad de jubilación en España volverá a modificarse en 2026, en línea con el calendario progresivo que culminará en 2027 y fijará los 67 años como referencia para quienes no alcancen los 38 años de cotización exigidos.

Confirmado por el Gobierno | Esta será la nueva edad para jubilarse a partir del 1 de enero de 2026
Confirmado por el Gobierno | Esta será la nueva edad para jubilarse a partir del 1 de enero de 2026
Confirmado por el Gobierno | Esta será la nueva edad para jubilarse a partir del 1 de enero de 2026
Confirmado por el Gobierno | Esta será la nueva edad para jubilarse a partir del 1 de enero de 2026

Por su parte, la situación para aquellos trabajadores que sí han cotizado 38 años y tres meses o más es diferente. Estos podrán jubilarse cuando alcancen los 65 años, siempre que acrediten esos 38 años y 3 meses de cotización a la Seguridad Social.

Por tanto, el tiempo de cotización para poder acceder a la jubilación con 65 años también variará en 2026, que será de 38 años y 3 meses, en lugar de los 38 años exactos exigidos en 2025.

Año Años cotizados Edad de jubilación
2025 38 años y 3 meses o más
Menos de 38 meses y 3 meses
65 años
66 años y 8 meses
2026 38 años y 3 meses o más
Menos de 38 meses y 3 meses
65 años
66 años y 10 meses
2027 38 años y 6 meses o más
Menos de 38 meses y 6 meses
65 años
67 años

Será a partir de 2027 cuando cambien las condiciones para acceder a la pensión de jubilación en función del periodo cotizado. En 2027, para jubilarse con 65 años será necesario cotizar a la Seguridad Social, al menos, 38 años y seis meses. Aquellos que no cumplan con este requisito, deberán esperar a los 67 años.

Jubilación anticipada

Pese a las modificaciones en los requisitos de cotización y edad, los trabajadores con al menos 38 años y 3 meses cotizados podrán seguir accediendo a la jubilación anticipada. Esta opción permite retirarse hasta dos años antes de la edad ordinaria.

  • Por ejemplo, quien tenga derecho a jubilarse a los 65 años por cumplir con el tiempo mínimo de cotización, podrá hacerlo desde los 63, aunque la pensión se verá reducida en función del adelanto, siendo mayor la penalización cuanto antes se acceda a ella.

Por su parte, los que sí tienen que llegar hasta los 66 años y 10 meses para jubilarse en 2026, podrán acceder a la jubilación anticipada a partir de los 64 años y 10 meses si tienen menos de 38 años y 3 meses cotizados.

En Dinamarca

El Parlamento de Dinamarca ha aprobado una medida que posicionará al país como líder en Europa en términos de edad de jubilación: a partir de 2040, aquellos que hayan nacido después de enero de 1970 deberán esperar hasta los 70 años para retirarse del mercado laboral.

Primicias Rurales.

Fuente: El Cronista

 

¿Sabes que Dios nos regala gracias de distintas clases?

¿Sabes que Dios nos regala gracias de distintas clases?

Las gracias de Dios nos ayudan a ser santos, por eso nos las regala de acuerdo con nuestras necesidades espirituales y en momentos específicos de nuestras vidas

España, viernes 14 noviembre (PR/25) — Hemos escuchado hablar de las gracias, y quizá estemos más familiarizados con la gracia santificante -que explicaremos brevemente – pero Dios, conocedor de sus criaturas, nos regala otras clases de gracia que nos ayudan en momentos y situaciones específicas de nuestra. vidas.

1La gracia santificante

Nacemos con pecado original y la única manera de deshacernos de él es mediante el bautismo con el que Dios nos lava y llena de su gracia santificante, como lo leemos en el Catecismo de la Iglesia católica:

La gracia es una participación en la vida de Dios. Nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria: por el Bautismo el cristiano participa de la gracia de Cristo, Cabeza de su Cuerpo. Como “hijo adoptivo” puede ahora llamar “Padre” a Dios, en unión con el Hijo único. Recibe la vida del Espíritu que le infunde la caridad y que forma la Iglesia (CEC 1997).

No tenemos que pagar nada, Cristo ya lo hizo por nosotros, por eso decimos que es un regalo – un don – gratuito:

… es el don gratuito que Dios nos hace de su vida infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y santificarla: es la gracia santificante o divinizadora, recibida en el Bautismo (CEC 1999).

¿Se puede perder esa gracia?, sí, con el pecado mortal. Por eso, la única manera de restaurarla en el alma es mediante el sacramento de la Reconciliación. Pero lo ideal es que vivamos alejados del pecado mortal y aprendamos a vivir en «gracia habitual», que es una «disposición permanente para vivir y obrar según la vocación divina» (CEC 2000)

2Las gracias sacramentales

Otra clase de gracia es la que Dios da en los sacramentos, por eso se llaman gracias sacramentales:

…la gracia comprende también los dones que el Espíritu Santo nos concede para asociarnos a su obra, para hacernos capaces de colaborar en la salvación de los otros y en el crecimiento del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Estas son las gracias sacramentales, dones propios de los distintos sacramentos (CEC 2003).

De esta manera, los que contraen matrimonio y los que recibe el Orden sagrado obtiene gracias que los ayudan a perseverar en su estado de vida.

Pero también hay gracias específicas para quienes reciben la unción de los enfermos, o se acercan a confesarse, a recibir la sagrada comunión o la confirmación, con las que Dios los fortalece y les ayuda continuar con sus vidas cerca de Él y observando los mandamientos y esforzarse en el camino de santificación.

3Carismas: gracias especiales

Existen también las gracias especiales o carismas:

Son además las gracias especiales, llamadas también carismas, según el término griego empleado por san Pablo, y que significa favor, don gratuito, beneficio (cf LG 12). Cualquiera que sea su carácter, a veces extraordinario, como el don de milagros o de lenguas, los carismas están ordenados a la gracia santificante y tienen por fin el bien común de la Iglesia. Están al servicio de la caridad, que edifica la Iglesia (cf 1 Co 12) (CEC 2003).

Estas gracias a veces son espectaculares, pero recordemos que no son para el bien de la persona que los tiene y mucho menos para presumirlos o lucrar con ellos, sino para servir a la comunidad.

Y entre estas gracias especiales, el Catecismo menciona las «gracias de estado que acompañan el ejercicio de las responsabilidades de la vida cristiana y de los ministerios en el seno de la Iglesia» (CEC 2004)

4Gracias actuales

Y tenemos las gracias actuales, que muchas veces pasan desapercibidas para nosotros, pero que son altamente eficaces:

las gracias actuales, que designan las intervenciones divinas que están en el origen de la conversión o en el curso de la obra de la santificación (CEC 2000).

Aquí podríamos mencionar las veces que sentimos deseos de ayudar a nuestros prójimos o de ir a Misa sin ser domingo, o de llamar a alguna persona que sabemos que está sola, en fin, nos ayuda a hacer el bien y evitar el mal, y como son tan cotidianas, ni siquiera nos damos cuenta de que las recibimos.

Sea cuales sean las gracias, no olvidemos que son gratuitas y que Dios, que nos ama tanto, nos envía raudales de ellas porque desea ardientemente que las aprovechemos y que nos salvemos. No nos cansemos de agradecer a Dios por tanto bien que nos dispensa.

Primicias Rurales

Fuente: Aleteia

Obispos consagrarán Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús

Obispos consagrarán Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús

Sagrado Corazón de Jesús. | Crédito: Grzegorz S?kulski / Unsplash.

En la Asamblea Plenaria de Otoño de la USCCB en Baltimore, los obispos votaron a favor de “encomendar nuestra nación al amor y cuidado del Sagrado Corazón de Jesús”. Consagrar la nación es una oportunidad “para recordar a todos nuestra tarea de servir a nuestra nación perfeccionando el orden temporal con el espíritu del Evangelio, tal como lo enseñó el Concilio Vaticano II”, dijo Mons. Kevin Rhoades, Obispo de Fort Wayne-South Bend, en el estado de Indiana.

“Hace cien años, en 1925, en su encíclica instituyendo la fiesta de Cristo Rey, el Papa Pío XI, basándose en la enseñanza del Papa León XIII, se refirió a la piadosa costumbre de consagrarse uno mismo, las familias e incluso las naciones al Sagrado Corazón de Jesús como una manera de reconocer la realeza de Cristo”, dijo Rhoades, quien forma parte del consejo asesor para la Comisión de Libertad Religiosa del presidente estadounidense Donald Trump.

Para ayudar a los católicos a prepararse para la consagración, Rhoades dijo que los obispos desarrollarán recursos de oración, incluida una novena. Señaló que ya están elaborando otros materiales para que las diócesis, parroquias y grupos los utilicen para involucrar a los fieles.

“En su cuarta y última encíclica, Dilexit Nos, el Papa Francisco llevó la devoción al Sagrado Corazón al centro de la vida católica como el símbolo supremo del amor humano y divino, llamándolo fuente de paz y unidad”, dijo Rhoades, quien ha presidido el Comité de Libertad Religiosa de la USCCB.

Francisco “escribió sobre cómo el Sagrado Corazón nos enseña a construir en este mundo el reino de Dios, un reino de amor y justicia. Luego, en su primera exhortación apostólica, Dilexi Te, el Papa León XIV, siguiendo la enseñanza del Papa Francisco, nos invita a contemplar el amor de Cristo, el amor que nos impulsa a la misión en nuestro mundo sufriente de hoy”, añadió Rhoades.

Etienne dijo que “la devoción al Sagrado Corazón es muy rica y casi compleja”. Rhoades respondió que “sí tienen la intención de contar con materiales catequéticos”, porque “hay una abundancia de enseñanzas hermosas”.

A petición del Obispo Auxiliar de San Antonio, Mons. Arturo Cepeda, Rhoades dijo que los obispos pueden proporcionar los materiales en varios idiomas “para involucrar al mayor número posible de nuestra gente”. Señaló que los recursos también permitirán que individuos y familias hagan su propia consagración, mientras la consagración ocurre simultáneamente en todo el país.

Historia de la devoción

La historia detrás de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se remonta a 1673. En un monasterio perteneciente a la Orden de la Visitación de Santa María en el este de Francia, la hermana Margarita María Alacoque comenzó a experimentar visiones del Sagrado Corazón que continuaron durante 18 meses.

El 16 de junio de 1675, Jesús le pidió a la hermana Margarita María que promoviera una fiesta en honor a su Sagrado Corazón. También les hizo 12 promesas a todos los que veneraran y promovieran la devoción al Sagrado Corazón.

El Vaticano inicialmente dudó en declarar una fiesta del Sagrado Corazón, pero a medida que la devoción se extendió por Francia, la Santa Sede concedió la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús a Francia en 1765.

En 1856, el beato Pío IX designó el viernes después de la octava de Corpus Christi como la fiesta del Sagrado Corazón para la Iglesia universal.

Primicias Rurales

Fuente: ACI Prensa

El Papa reivindica el ejemplo del argentino Enrique Shaw: “se puede ser empresario y santo”

El Papa reivindica el ejemplo del argentino Enrique Shaw: “se puede ser empresario y santo”

Ciudad del Vaticano, viernes 14 noviembre (PR/25) — El Papa León XIV reivindicó el ejemplo del millonario argentino, Enrique Shaw, cuyo liderazgo empresarial se distinguió “por la transparencia, la capacidad de escucha y el empeño para que cada trabajador pudiera sentirse parte de un proyecto compartido”.

Shaw nació en 1921 en el Hotel Ritz de París, en el seno de una familia de la élite argentina, pero pese a las comodidades que su origen le habría permitido, eligió un camino de entrega, humanidad y servicio hacia los demás. Murió con 41 años y fue declarado venerable por el Papa Francisco en 2021.

Actualmente, su proceso de beatificación se encuentra en un estado avanzado en el Vaticano.

En un mensaje a los participantes de la 31 Conferencia Industrial de Argentina, que se celebró en Buenos Aires este jueves, el Pontífice destacó que su vida muestra que “se puede ser empresario y santo” y que “la eficacia económica y la fidelidad al Evangelio no se excluyen”.

“La caridad puede penetrar incluso en las estructuras industriales y financieras”, subrayó.

León XIV enfatizó además la coherencia entre la fe y la gestión empresarial de Shaw, mostrando cómo la Doctrina Social de la Iglesia “no es una teoría abstracta ni una utopía irrealizable, sino un camino posible que transforma la vida de las personas y de las instituciones al poner a Cristo como centro de toda actividad humana”.

Promovió salarios justos e impulsó programas de formación

El Santo Padre destacó que “no concebía la rentabilidad como un absoluto, sino como un aspecto importante para sostener una empresa humana, justa y solidaria”.

Tras recordar que en 1891, la encíclica de León XIII “Rerum Novarum” constituyó el “acto fundacional” de la Doctrina Social de la Iglesia en su forma actual, aseguró que se percibe que los escritos y decisiones de Shaw estaban inspirados en este documento papal.

“La dignidad del trabajador muchas veces continúa siendo vulnerada”

De igual modo, sostuvo que estas enseñanzas, nacidas en un tiempo de profundas transformaciones industriales, “siguen teniendo una sorprendente actualidad en el mundo globalizado que habitamos, donde la dignidad del trabajador muchas veces continúa siendo vulnerada”.

“Más tarde afrontó la enfermedad, pero nunca dejó de trabajar ni de alentar a los suyos. Ofrecía el sufrimiento a Dios como acto de amor y, aún en medio del dolor, se mantenía cercano a sus obreros”, continuó el Papa.

Así lo propuso como un “modelo actual” para todos los que conforman el mundo laboral y aseveró que la santidad “debe florecer precisamente allí donde se toman decisiones que afectan la vida de miles de familias”.

“El mundo necesita con urgencia empresarios y dirigentes que, por amor a Dios y al prójimo, trabajen en favor de una economía que esté al servicio del bien común”, concluyó.

A través de ACDE, buscó promover una ética empresarial basada en valores cristianos, defendiendo la dignidad del trabajador y la función social de la propiedad. Mantuvo una relación cercana y respetuosa con sus empleados, a quienes consideraba colaboradores y no meros recursos.

En 1957, la vida de Shaw dio un giro trágico cuando le diagnosticaron un cáncer agresivo e incurable. Afrontó la enfermedad con una fe inquebrantable y una serenidad ejemplar, sin abandonar sus múltiples actividades ni su apostolado. Murió el 27 de agosto de 1962.

Primicias Rurales

Fuente: ACI Prensa