Lechería: Los ajustes de la nutrición animal en año secos

Lechería: Los ajustes de la nutrición animal en año secos

Córdoba, 26 agosto (PR/22) — Bien conocidos son los efectos que produjo la última campaña la escasa producción de reservas estivales (henos y silajes), así como también la calidad de las mismas (bajo grano, mediana calidad de fibra, poco volumen, etc). Sumado a ello las precipitaciones inverno-primaverales no han llegado y ponen en jaque mate el stock de alimento en los diferentes patios de comidas de nuestros tambos.

Más allá de todo, es importante no perder la calma y reformular dietas en pos de hacerle frente a la demanda productiva que tienen los diferentes rodeos que integran el plantel lechero (vacas en producción, pre parto, secas, recría o hembras de reposición). Es importante destacar que NO TODAS las categorías requieren cantidades homogéneas de energía, proteína, niveles de fibra.

A modo de listado o sugerencia, podemos listar algunas líneas o tips para paliar la difícil situación en la cual se encuentran muchos tambos:

1) Conocer que alimento se encuentra en limitante: energía, proteína o fibra.

2) Definir dietas acordes a los diferentes rodeos (ordeñe, secas, pre parto, recría de reposición).

3) Conocer los requerimientos de cada rodeo que debemos a alimentar. Las vacas deben parir, hacer un buen pico de leche y reiniciar el ciclo estral lo más rápido posible.

4) Determinar el costo o litros necesarios para pagar el alimento diario de las vacas en producción.

5) Utilizar proteínas alternativas a base de afrechillos, pellets, cáscaras o expellers en la suplementación de las vacas.

6) Establecer al mínimo los niveles de fibra necesarios en TODAS las dietas, sin producir un desequilibrio a nivel ruminal.

7) Descartar vacas improductivas (vacías, pocos litros,).

8) Calcular el costo diario de alimentar a novillos o categorías afines, en pos de ahorrar alimento para otras categorías.

Por el ingeniero agrónomo Franco Torossi (UNVM): MP: 3496 – Especialista en producción de leche (UNL).

 

Primicias Rurales

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El consultor Ignacio Iriarte analiza el mercado ganadero

El consultor Ignacio Iriarte analiza el mercado ganadero

Buenos Aires, 22 de agosto (PR/22) .- Hay un mercado bien segmentado: firmeza en la vaca, debilidad en las haciendas para el consumo y un novillo rezagado. La carne de pollo y de cerdos aumentan más que la vacuna. Mejora en las cotizaciones de la invernada

Firme la vaca conserva y manufactura, con una mejora en los volúmenes demandados por China (efecto año nuevo lunar) y un incremento en los precios pagados por el «shink-shank», por la vaca en cortes o por la rueda. La oferta estacionalmente ha comenzado a declinar y todo indica que por varias semanas la vaca se mantendrá muy firme. Lo opuesto es el mercado para la hacienda liviana de consumo: el mayor encierre de los meses recientes ya se está expresando en una mayor oferta, tanto en Cañuelas como en directo, que encuentra un consumo agotado y a la defensiva. Está recuperando el terreno perdido -más rápido de lo esperado- el valor de la invernada, que hoy se ubica sólo un 12% por debajo de los máximos históricos -a moneda constante- de marzo último. La oferta de terneros es escasa -lo será más aún si llueve en forma generalizada-, y el productor que vende gordo, y que no tiene alternativas financieras, huye de la plata y repone hacienda. Mercado muy segmentado: firme para la vaca (gorda, manufactura, conserva), más flojo para el novillo Hilton muy débil para la hacienda liviana de consumo, y en recuperación -pero con rezago- para el novillo «sin papeles».

Precios Entre diciembre del 2019, inicio de la administración de los Fernández, y junio del 2022, el precio de la carne vacuna al mostrador subió un 257%, el de la carne de pollo lo hizo un 239% y el de la de cerdo un 160%. Desde enero pasado, y mientras la carne vacuna se incrementó un 30%, el pollo subió un 50% y el cerdo sólo un 14%. En los últimos tres meses ha subido marcadamente el precio del pollo, que ha perdido una parte de la notable competitividad que tuvo con respecto al cerdo y al vacuno durante el año 2021. El cerdo es hoy la carne cuyo consumo crece más rápido, costando al público -en números redondos- la mitad que la carne vacuna. Muchas de las carnicerías tradicionales, especialmente en el ámbito del AMBA, sufren hoy una fuerte caída de los volúmenes vendidos de cortes vacunos, y sobreviven con la venta de cerdo, pollo y productos bovinos elaborados (milanesas, hamburguesas, matambre, etc.). El sistema de precios relativos entre los diferentes tipos de carne hoy se presenta así: la carne vacuna tiene un valor 100, el cerdo 60 y el pollo 29. En Estados Unidos esta relación de precios al mostrador es: vacuna 100, cerdo 48 y pollo 58, con un fuerte aumento del precio del pollo en los últimos meses y un abaratamiento relativo del cerdo.

Ternero Mientras que el precio del ganado para faena se ubica hoy en términos reales entre un 20 y un 25% por debajo de los precios logrados hace tres meses, la reciente recuperación del valor de la invernada lleva hoy al ternero negro (180-200 kg) un 12% por debajo del máximo logrado en marzo último. La oferta, por razones estacionales, ha caído marcadamente, y en la medida que se repitan y extiendan las lluvias, los valores se afirmarán más aún: el que vende gordo no quiere pesos y repone inmediatamente. El valor actual del ternero en términos reales, pese a la caída de los dos últimos meses, se ubica un 37% por encima del promedio histórico (2005-2021); el mínimo de la serie se dio en enero del 2009, con unos 183 pesos de hoy por kilo, y el máximo en marzo del 2011, a la salida de la liquidación, con $492 de hoy por kilo. Ese pico máximo del 2011 fue ocasional: a partir de ese momento no dejó de caer, resultando veinticinco meses después un 37% más bajo en términos reales. Debe recordarse que la oferta de terneros de invernada toca un punto máximo estacional en mayo, con un índice 176 (base enero-diciembre = 100), para caer en los meses posteriores hasta tocar el mínimo anual en noviembre, con un índice 51.

Primicias Rurales

Fuente: FIFRA

La carne Argentina, entre las más baratas de la región

La carne Argentina, entre las más baratas de la región

Fuente: Todo Agro

Un completo relevamiento llevado adelante por el IERAL, para conocer si los precios que pagan los consumidores en Argentina son altos o bajos frente a los valores que se pueden encontrar en países de la región, destaca que la carne local es más económica frente a la que se puede adquirir en algunos países limítrofes. Unos importantes productores de carne, e incluso exportadores al igual que Argentina, y otro más importador, como en el caso de Chile.

El análisis intenta brindar una respuesta más clara frente al interrogante general que intenta responderse muchas veces, y sobre el cual no había hasta el momento datos precisos y actualizados; sobre si la carne bovina está cara en Argentina, pero no tanto en términos absolutos o en perspectiva histórica interna, sino más bien en relación a lo que vale en países limítrofes en los que, por cercanía, naturaleza del producto (commodity o cuasi commodity), nivel de desarrollo, posibilidad de intercambio comercial y otras cuestiones, sería de esperar precios relativamente similares (medidos en una misma moneda), particularmente entre países exportadores.

Es así que, desde la Fundación Mediterránea, a través del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana -IERAL-, se elaboró un completo informe sobre los valores que el consumidor está pagando en cada país por la carne bovina de mayor consumo, medida en dólares.

Los resultados
Se realizó una primera comparación de precios al consumidor para un conjunto de cortes en tres países: Argentina, Uruguay y Chile, utilizando bases estadísticas de organismos oficiales (o instituciones mixtas, caso del IPCVA en Argentina) con la última información disponible en cada país; luego se acude a una segunda comparación, un relevamiento propio de precios online en supermercados (realizado en la primera quincena de agosto), a los efectos de tener una foto más actual pero fundamentalmente para poder incorporar a Brasil, país que llamativamente no cuenta con información periódica de precios de fuentes públicas como sí los otros 3 países.

En la comparación entre Uruguay y Argentina, basada en precios de organismos públicos / instituciones mixtas, se incluyen 15 cortes de carne bovina nivel consumidor final (los mismos para ambos países). Se encuentra que, en julio de 2022, el precio medio de esta canasta de cortes era de USD 9,76 el kilo en Uruguay y de USD 8,67 / kilo en Argentina, es decir, en promedio, la carne argentina era 11% más barata que en Uruguay.

Esta brecha se está ampliando nuevamente, considerando que promedió un 27% en 2020, un 11% en 2021, pero en el inicio del año 2022 se había cerrado hasta llegar al 3%, siempre a favor de Argentina; de todos modos, debe advertirse que, en otros años, la carne era más cara en Argentina que en Uruguay (+18% en 2015 y +8% en 2016).

Comparación frente a Chile
Basada en precios de organismos públicos y/o entidades representativas del sector se incluyeron 13 cortes de carne bovina nivel consumidor final (similares para ambos países). Se observa que, en julio de 2022 el precio medio de esta canasta en el país trasandino era de USD
10,40 / kilo, mientras que en Argentina de USD 9,88 / kilo. Para el mes de referencia, la carne bovina era un 5,0% más barata en Argentina que en Chile.

Aquí también se encuentra que la brecha sigue siendo favorable a Argentina, aunque se ha reducido significativamente considerando que en los últimos tres años (2019-2021) estuvo en el orden del 30% promedio.

Comparativa frente a Brasil
Por otra parte, se realizó un relevamiento en supermercados en la primera quincena de agosto, a los efectos de incorporar a Brasil en la comparación de precios. La conclusión más importante es que Brasil es actualmente el país con precio de carne bovina más bajo de los 4 países analizados, a diferencia de relevamientos anteriores en los que Argentina ocupaba ese lugar (2020, 2021 y 2022); en efecto, el precio promedio (en este caso de una canasta de 8 cortes de calidad media/alta) se ubica en torno de los $1.550 / kilo en Brasil, seguido muy de cerca por Argentina donde se encontró un valor de $1.557 /kilo, mientras que para Uruguay y Chile se tienen valores bastante más elevados, que se aproximan a $1.800 / kilo y $1.950 / kilo respectivamente.

Genética y tecnología de semillas forrajeras para todos los ambientes

Genética y tecnología de semillas forrajeras para todos los ambientes

Buenos Aires, 18 de agosto (PR/22) .- Desde hace más de 70 años, en la Argentina se trabaja en el mejoramiento genético y domesticación de especies forrajeras templadas, megatérmicas, gramíneas, leguminosas, introducidas y nativas. Como resultado de esta apuesta de trabajo, se obtuvieron y registraron más de 100 cultivares. Los principales avances en desarrollo de germoplasma serán presentados en la Jornada de Mejoramiento Genético en Especies Forrajeras, que se realizará del 23 al 25 de agosto en el INTA Pergamino.

     En la Argentina, la base de la producción ganadera es el pasto. Esto hace que la ganadería se enfrente al desafío de desarrollarse en suelos con menor calidad, debido, principalmente a que los campos con mayor potencial productivo están ocupados por la agricultura. Por esto, desde hace más de 70 años investigadores argentinos se abocan a la tarea de desarrollar, mejorar y domesticar especies forrajeras para que puedan adaptarse a las principales regiones ganaderas del país.

“La ecuación es simple: Para contar con una buena oferta forrajera es necesario tener una semilla de calidad”, resumió Mariela Acuña, coordinadora interina del proyecto Mejoramiento Genético de Especies Forrajeras del INTA, y agregó: “Muchas veces se ve a la producción de semillas como una actividad secundaria, cuando es un aspecto muy importante a tener en cuenta. Al igual que la calidad genética de la semilla, que impacta significativamente en la adaptación de la especie forrajera”.

Las gramíneas y leguminosas, tanto perennes como anuales, conforman recursos forrajeros valiosos porque son los que aportan forraje de calidad y en cantidad. Además, complementan la vegetación natural, que es el principal recurso de las regiones ganaderas del país.

“Debido a la diversidad de ambientes y sistemas de producción, las funciones que cumplen las especies forrajeras van desde aumentar la receptividad de los sistemas ganaderos extra-pampeanos, hasta permitir un manejo sustentable de los recursos naturales”, señaló Acuña quien indicó que su incorporación ofrece múltiples beneficios.

Como resultado de 70 años de trabajo enfocado en el mejoramiento genético de las especies forrajeras, obtuvieron y registraron más de 100 cultivares que, entre otras cosas, permitieron la proyección de la ganadería hacia ambientes restrictivos y aportaron germoplasma para restaurar ambientes degradados.

En la actualidad, el proyecto de Mejoramiento genético de leguminosas y gramíneas forrajeras se enfoca en 28 especies: 21 poáceas –de las cuales 7 son nativas–, 1 Maplighiaceae nativa y 8 leguminosas. “Nuestro principal objetivo es incrementar la productividad y la sustentabilidad de los sistemas agropecuarios de la Argentina”, expresó Acuña quien compartió: “En este momento estamos caracterizando y evaluando 8 especies nativas que tienen el valor intrínseco de contar con mecanismos de adaptación a las condiciones medio ambientales, sobre todo en áreas marginales con limitaciones edafo-climaticas”.

Una semilla para cada ambiente

El uso o destino de las forrajeras es diverso y varía según cada región. De hecho, en el NEA gracias al uso de cultivares forrajeros adaptados es posible el aumento de la producción agropecuaria, como es el caso de algunos de crecimiento estival que demostraron ser los que mejor se adaptan y producen en una amplia gama de ambientes. Las especies que se trabajan en esta región son Acroceras macrum, Setaria sphacelata, Leucaena leucocephala y Panicum spp.

El NOA posee menor potencial productivo, debido a los ambientes restrictivos y a la profundización de los fenómenos extremos del cambio climático. Asimismo, la insuficiente cantidad de recursos forrajeros disponibles dificulta la intensificación de los sistemas ganaderos de cría y recría. Esta problemática genera la necesidad de nuevo germoplasma con mayor tolerancia a estreses abióticos y mayor producción de forraje y semillas. En esta región se trabaja con Cenchrus ciliaris, Megathyrsus maximus, Trichloris crinita, Pappophorum philippiamun, Cordobia argentea, Galactia texana.

Por otro lado, la región semiárida presenta limitantes en la disponibilidad de forraje aprovechable por el ganado, debido principalmente a la baja calidad proteica de las gramíneas y las escasas opciones de leguminosas. En este punto, el mejoramiento se realizó con el fin de incrementar la calidad forrajera de gramíneas adaptadas y la oferta de leguminosas productivas para su uso en consociaciones. Las especies abordadas fueron Eragrostis curvula, Piptochaetium napostaense y Vicia spp.

En la región pampeana, si bien cuenta con un alto porcentaje de suelos de alto potencial productivo, presenta más de 19 millones de hectáreas con suelos afectados por hidro-halomorfismo (sales y sodio), sumado a la frecuencia de eventos extremos del cambio climático. Esto hace necesaria la generación de cultivares forrajeros de mayor potencial de crecimiento y productividad, persistencia y resistencia/tolerancia combinada a estreses bióticos y abióticos. En esta región se abordaron las siguientes especies Lotus tenuis, Festuca arundinacea, Melilotus albus, Medicago sativa, Lolium spp., Thinopyrum ponticum, Bromus catharticus, Bromus auleticus, Dactylis glomerata, Trifolium repens y Setaria itálica y Chloris gayana.

En Patagonia alrededor de 40 millones de hectáreas están dedicadas a la ganadería extensiva en tierras áridas y semiáridas de baja productividad. En estos sistemas de producción, la base nutricional proviene fundamentalmente de los pastizales naturales de estepas graminosas y mallines, que brindan servicios ambientales importantes y contribuyen al arraigo de los pobladores locales. Actualmente se evidencian procesos de degradación/desertificación agravados por los efectos del cambio climático, originados en gran medida por sobrepastoreo, afectando la sustentabilidad de la ganadería a mediano plazo. Las especies recomendadas son Festuca pallescens, Bromus setifolius y Poa ligularis.

“Estos ejemplos no son excluyentes y una misma especie desempeña más de una función en una o varias regiones”, destacó la coordinadora del INTA quien recordó que la Argentina posee un amplio gradiente de temperaturas y precipitaciones que, sumadas con las características edáficas de cada sitio, determinan la adaptación de los distintos géneros y especies.

“Este es el sentido de nuestro trabajo, lograr que cada semilla pueda hacer aportes sustantivos a la productividad y sustentabilidad del sistema de producción ganadero predominante”, puntualizó Acuña.

Innovar para ambientes y mercados desafiantes 

Bajo el lema “Innovar para ambientes y mercados desafiantes”, el INTA junto con la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires organizan la Jornada de Mejoramiento Genético en Especies Forrajeras. El evento se desarrollará del 23 al 25 de agosto en el campus de la Universidad y en el campo de la Estación Experimental Agropecuaria Pergamino.

“El primer día está destinado a la comunidad para mostrar los avances y actualización del mejoramiento genético en especies forrajeras megatérmicas, templadas, gramíneas y leguminosas, tanto introducidas como nativas, priorizadas en la actualidad por el INTA”, definió Acuña y mencionó que se propone hacer un intercambio con los mejoradores de cada especie en los distintos módulos regionales del país: NOA, NEA, Patagonia, Pampeana y Semiárida.

“Durante el segundo día se realizará taller de discusión interdisciplinaria con mejoradores, evaluadores, biotecnólogos, ecofisiólogos e investigadores de áreas que asisten al mejoramiento genético de las distintas especies, y así poder consolidar la cooperación nacional”, detalló la Coordinadora del INTA y adelantó que durante el tercer día se realizará la habitual Reunión Anual de Forrajeras “XXII RAF: Recursos forrajeros eficientes y sustentables para ambientes desafiantes”, que incluirá una recorrida por los invernáculos y el campo experimental para mostrar ensayos asociados al lema de este año.

La Jornada está destinada a investigadores, profesionales de criaderos y semilleros, empresas proveedoras de servicios técnicos y equipamiento científico, entidades profesionales, empresas de la industria agroalimentaria y productores de avanzada, nacionales y extranjeros.

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa

El sur del SOB también existe: ¿cómo se hace la promoción de las pasturas perennes?

El sur del SOB también existe: ¿cómo se hace la promoción de las pasturas perennes?

Recría de hacienda, sobre avena, en el sur extremo del SOB. / Fotos: Prensa INTA Ascasubi
Por Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com
Buenos Aires, 17 de agosto (PR/22) .-  La Agencia de Extensión Rural de Carmen de Patagones persigue la fijación de los suelos y el mantenimiento de las especies de la flora autóctona.

   En efecto, la Agencia de Extensión Rural de Carmen de Patagones, junto al municipio del distrito, promueven el empleo de pasturas perennes para los sistemas pecuarios del secano.

¿El objetivo? La fijación de los suelos y el mantenimiento de las especies de flora autóctona.

Esta orientación productiva fue apoyada con un proyecto del Ministerio de Ambiente de la Nación, financiado por el Banco Mundial, que asignó recursos para dinamizar el Plan Forrajero Municipal.

Junto a la siembra de pasturas perennes de agropiro y de pasto llorón se promueve el empleo de pasturas naturales.

Comunidad vegetal con especies forrajeras de alto valor nutritivo..

“Se trata de un recurso forrajero puesto en valor por los investigadores del Centro de Recursos de Zonas Semiáridas en la Chacra de Patagones”, dijo el Dr. Miguel Angel Cantamutto, director de la Extensión Experimental Agropecuaria del INTA Hilario Ascasubi, en el distrito de Villarino.

“La adopción, y el ajuste de las tecnologías para el manejo de los pastizales, requiere un constante intercambio de experiencias entre los distintos actores”, agregó.

“Varios jóvenes productores y profesionales del sector están entusiasmados con los parámetros productivos que pueden lograr intensificando el uso sostenible de los recursos naturales del monte y el espinal”, sostuvo.

El tema se ha extendido y el debate, acerca del ajuste tecnológico, se plantea en encuentros grupales de productores promovidos por el Programa Cambio Rural o por el movimiento CREA (Consorcio Regional de Experimentación Agrícola).

Miguel Cantamutto (izq.), Francisco Zara y Sergio Cuello, durante la recorrida por La Lucía.

En ese contexto, el extensionista en Ganadería, Méd. Vet. Sergio Cuello, y el propio Cantamutto, visitaron el establecimiento La Lucía, cuyo administrador es el Ing. Agr. Francisco Zara, egresado de la Universidad Nacional del Sur (UNS).

“El objetivo fue documentar el estado de situación de la propuesta de manejo ganadero conservacionista”, señaló.

“Pero también fortalecer un canal de intercambio de conocimientos sobre la modalidad productiva, a fin de acrecentar el alcance y la adopción de la tecnología”, añadió el Dr. Cantamutto.

El lugar

La Lucía es un establecimiento ganadero ubicado en proximidades de la estación J.B. Casás, en el centro este de Patagones.

Actualmente, La Lucía está administrada por la tercera generación de productores. Incluso, el ingeniero agrónomo Zara está radicado en el lugar.

“Se trata de un campo que cuenta con las condiciones climáticas del promedio de la región; es decir, suelos pobres y arenosos y presencia de sequías frecuentes”, explicó.

El monte de Patagones cuenta con el robusto beneficio natural, ya que la comunidad vegetal clímax está conformada por una buena parte de especies forrajeras de alta calidad.

Estado del pastizal al finalizar el pastoreo con alta carga instantánea.

Numerosos investigadores universitarios, incluyendo algunos de la Universidad Nacional de Río Negro, del Comahue, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, del Ministerio de Desarrollo Agrario y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, así como calificados productores profesionales, coinciden en que la comunidad vegetal natural original estuvo integrada por pastos de alta palatabilidad que crecían al reparo de especies arbustivas y arbóreas de bajo porte que formaban islotes.

“En su estado prístino, los grandes fuegos estivales controlaban el cerramiento del monte y favorecían el revenimiento de los pastos que eran consumidos por los herbívoros nativos”, admite el Dr. Cantamutto.

“La Lucía es un campo que reconoce un pasado agrícola, en el que el trigo tenía un rol protagónico y la ganadería era una actividad complementaria”, aseguró.

“El fracaso de numerosas cosechas, debido a severas sequías, y el desánimo ante algunos procesos de erosión que amenazaban la completa pérdida de los suelos, llevó a que se redireccionara la producción hacia una ganadería vacuna de cría con algo de recría”, describió.

Homogénea distribución del bosteo de buena calidad.

Este es el actual perfil del establecimiento. Habiendo crecido en el campo, y a poco de haber comenzado a manejar el establecimiento de la familia, el Ingeniero Zara observó que, en la comunidad vegetal espontánea de los potreros excluidos de la agricultura por más de diez años, predominaban las flechillas finas y el papoforo.

“El revenimiento de esos codiciados representantes de la flora nativa ocurría en simultáneo con un retroceso de la presencia de pajas duras, de baja calidad y el desplazamiento de especies introducidas como la flor amarilla”, aseguró el administrador del establecimiento.

También observó que los manchones de esas especies forrajeras, acompañadas de tréboles de carretilla y alfilerillo, se iban haciendo cada vez más grandes.

 Agropiro implantado en otoño de 2022.

“A partir de esas observaciones, comencé a ajustar el manejo de la cadena forrajera del establecimiento a fin de promover el revenimiento del pastizal natural”, indicó.

Para eso, el Ing. Zara incorporó un uso intensivo del alambrado eléctrico para delimitar parcelas en las que se aplicó una alta carga instantánea para el pastoreo con vacunos.

En los potreros muy cargados de pajas altas y duras, de baja calidad, el pastoreo con importante carga animal cuenta con acceso a un suplemento proteico líquido.

“Los vacunos lamen una solución nitrogenada para balancear la dieta incorporando, voluntariamente, la cantidad de proteína requerida de acuerdo con el consumo de las fibras de baja calidad”, explicó.

Pastizal con predominancia de pajas duras con baja presión de pastoreo.

“Y las bacterias del rumen se encargan de lograr que las fibras de baja calidad se transformen en compuestos energéticos bien balanceados con proteínas”, comentó.

Con estas prácticas, intensa carga y aporte proteico adicional, el Ing. Zara ha logrado que los vacunos consuman una alta proporción de las hojas de las pajas duras.

“Debido a su baja tolerancia al pastoreo, una alta presión de defoliación lleva al decaimiento del vigor de las pajas duras”, añadió —por su parte— el Dr. Cantamutto.

“Al ir muriendo, van perdiendo predominancia en la composición florística en beneficio de las otras especies de mayor calidad forrajera”, dijo.

Para lograr estas altas presiones de carga, en el establecimiento se están realizando mejoras en la distribución de las aguadas. En tal sentido, se persigue que la distancia máxima a las bebidas sea menor a 2.000 metros.

También se ha iniciado la conformación de nuevos montes de refugio, con eucaliptus, para lograr sombra y reparo para el bienestar de la hacienda.

La Lucía cuenta con potreros que se encuentran en diferentes etapas de esta sucesión vegetal secundaria. Y se resalta el continuo aumento del área ocupada por las flechillas de alta calidad, que se van dispersando en parches cada vez de mayor tamaño.

“La cadena forrajera se complementa con pasturas de agropiros que aportan forraje en los mismos períodos que los verdeos invernales de avena”, aseguró el Dr. Cantamutto.

“En La Lucía, la siembra de las pasturas de agropiro se realiza mediante prácticas de agricultura de conservación, manteniendo el suelo rugoso y con labores de siembra que cortan las principales pendientes”, admitió el director del INTA Ascasubi.

“En los agropiros degradados, luego de varios años de uso, es notorio el avance de las especies forrajeras espontáneas con alta proporción de flechillas”, sostuvo.

También dijo que, de acuerdo con la marcha del año, el buen empleo de las pasturas naturales se encadena con el pastoreo de una fracción de verdeos de avena y/o de sorgo.

Piquillines aislados dentro de pastizal recientemente pastoreado.

“Estos recursos, que se siembran aplicando resguardos de una agricultura de conservación, también se aprovechan mediante el uso de alambrados eléctricos con parcelas que se cambian cada dos o tres días”, expresó.

El Méd. Vet. Sergio Cuello acotó que, en total, el área sometida a labranzas es menor a una décima parte del total del campo.

“La carga media aplicada ronda entre 0,2 a 0,3 EV/ha. Con ese manejo, el rendimiento en carne supera los 40 kilos por hectárea”, dijo.

El empleo sostenible de los pastizales de La Lucía también ha favorecido la vuelta de la fauna nativa. Ñandúes y maras pueden verse por todas partes del establecimiento.

De aquella colonización a esta realidad

En el extremo austral bonaerense, el secano de Patagones está a merced de los vaivenes climáticos, en los que se alternan ciclos de lluvias favorables para los cereales de invierno con acuciantes períodos de sequía.

La colonización inicial de esa región, luego de la llegada del ferrocarril, propició el asentamiento de colonos provenientes de Eurasia, generalmente con fuerte vocación agrícola-triguera.

Dado el natural crecimiento de las familias rurales, las unidades productivas iniciales, generalmente de una o media legua, se dividieron en otras de menor tamaño, para albergar las nuevas familias.

El fuerte crecimiento de la agricultura del siglo pasado presionó sobre los suelos, que fueron perdiendo fertilidad y biodiversidad florística.

La escenografía no podría ser más elocuente en este invierno en el sur extremo provincial.

El área de influencia de la Agencia de Extensión Rural Patagones es el sur del partido, desde el río Negro hasta el paraje La Marca, área de secano entre las localidades de Villalonga y de Stroeder.

Allí se desarrollan las líneas de trabajo en apicultura, cerdos, huerta orgánica, implantación de pasturas perennes y megatérmicas y labranzas de suelo conservacionistas.

Los servicios que ofrece al productor son atención de consultas sobre reconocimiento y control de malezas y plagas, calibración de sembradoras, pulverizadoras, toma de muestras de agua para análisis de calidad, así como asesoramiento a productores sobre diferentes actividades.

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Fuente: LA Nueva – Bahía Blanca