May 31, 2021 | Ganadería
Rosario, 31 mayo (PR/21) — El agro desmintió que el cierre de exportaciones de carne es una solución y argumentó que el problema es la escasez de oferta.
En este sentido, desde el mercado de Rogan señalaron que esta medida no va a revertir esa situación, incluso la va a profundizar. «Efectivamente, un cepo a la exportación puede cambiar el nivel de oferta, sólo que no en la dirección que se intenta comunicar», destacaron.
El informe remarcó que esta medida no va lograr el resultado esperado, porque la gran mayoría de la hacienda que se exportaba no es mercadería con destino al mercado interno. Al mismo tiempo, destacaron que es un problema de oferta, que en este año en particular es menor al 2020.
“Este año la disponibilidad es menor porque partimos de un menor número de hembras en servicio que, a su vez, sufrieron muy malas condiciones climáticas tanto durante las pariciones como en los primeros meses de lactancia, algo que en ciertas zonas no sólo restringió los kilos obtenidos, sino que, incluso, elevó significantemente los niveles de mortandad pre destete”, destacaron desde Rosgan para argumentar la falta de oferta.
Un dato a descartar es que los movimientos de animales, según el SENASA, en los primeros cuatro meses fueron menores al 2020. Además, hubo un menor ingreso en feedlots, casi un 15% menos que en igual período del año pasado.
Suba maíz
“La presión que ejerce la suba del maíz en los costos de suplementación está retrasando el ingreso de la hacienda a los corrales, en un intento de ganar más kilos a pasto”, destacaron desde Rosgan. De esta manera, el sector espera que en algún momento esos animales deben aparecer; de lo contrario sería un faltante real de terneros y terneras más importante.
Negocios a largo plazo
Desde Rosgan destacaron que, en un escenario políticamente incierto, apostar a ciclos productivos largos eleva exponencialmente el riesgo del negocio. “El único canal de comercialización que se intenta proteger demanda animales jóvenes y livianos, donde el costo financiero obliga a reducir los ciclos de producción, el aumento genuino y sostenible de la producción de carne que necesita generar Argentina se vislumbra como una meta cada vez más difícil de alcanzar”, aclararon desde la entidad.
Al mismo tiempo, recordaron que esta medida ya se aplicó en Argentina y significó una pérdida de 2,5 millones de cabezas de novillos de su stock. Si se tiene en cuenta este volumen, con un peso medio por res de novillo de 280kg, se podrían obtener unas 700.000 toneladas adicionales de carne. “En términos per cápita, unos 15 kg por habitante por año”, concluyó el informe.
Primicias Rurales
Fuente: Agrofy News
May 21, 2021 | Ganadería
Buenos Aires, 21 de mayo (PR/21).– Lo anunciaron Carlos Tocagni, titular de la firma agropecuaria Ingacot, junto al presidente de BICE, José Ignacio de Mendiguren.
Con el apoyo de BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior), la empresa
agropecuaria Ingacot dedicada a la crianza y reproducción de ganado porcino invierte
más de $100 millones para ampliar la capacidad de producción de su granja ubicada en
la localidad bonaerense de Bolívar. Lo anunciaron hoy el presidente de firma, Carlos
Tocagni, junto al presidente del banco, José Ignacio de Mendiguren, en un encuentro
realizado en la casa central de la entidad financiera.
El banco financia el proyecto con un crédito de inversión de $70 millones a 7 años de
plazo y con tasa subsidiada en el marco de la línea que BICE lanzó junto al FONDEP
del Ministerio de Desarrollo Productivo. El apoyo alcanza al 70% de la inversión total de
la firma, que asciende a $100.091.890.
Durante la reunión, Mendiguren señaló: “Este sector es un ejemplo para las aspiraciones
de desarrollo de nuestra economía. En la última década logró aumentar la producción,
el consumo interno y las exportaciones. Como banco de desarrollo, nuestro objetivo es
potenciar la actividad de los sectores estratégicos para el país y es una gran satisfacción
acompañar a esta pyme nacional que hoy da un paso importante en su proyecto de
crecimiento a largo plazo”.
Por su parte, Carlos Tocagni afirmó: “Esta inversión se enmarca en un contexto global
muy favorable para el sector y en la Argentina tenemos una oportunidad para
potenciarlo, porque somos una industria competitiva, exportadora y con expansión a
nivel federal”. “El rol del banco es clave, porque con sus créditos a largo plazo nos
acompaña con cada paso que damos, los que nos permite proyectar un crecimiento de
la empresa a nivel gradual y con planificación a futuro”, agregó.
A partir de esta iniciativa, Ingacot contará con un quinto módulo para cría y engorde de
cerdos que le permitirá pasar de 2.200 madres a 2.750, logrando un aumento de 25%
en su producción. Este proyecto le permite a la compañía incrementar su población total
de animales de 30.000 a 37.500.
Las inversiones financiadas por el banco se realizan en los dos criaderos de la empresa,
las chacras «El Triunfo» y “La María”, e implican la construcción de 5.743 m2 cubiertos.
Las obras posibilitan un aumento en la facturación de la empresa y generan impacto en
el desarrollo de la economía local.
Desde 2014 BICE apoya en forma ininterrumpida a Ingacot a través de sucesivas
ampliaciones de las charcas de la empresa. La inversión anunciada hoy es la más
grande en monto e impacto.
Crecimiento del sector:
En los últimos años la mayor parte de los indicadores del sector porcino muestran
números en alza:
? En 2020, por primera vez en la historia, la faena superó los 7 millones de cabezas y
la producción las 650.000 toneladas (tn). Esto es resultado de un incremento
ininterrumpido desde 2011, período en el que se logró duplicar la faena y la
producción, con una variación anual promedio de 8% y 9%, respectivamente.
? En los primeros 3 meses de 2021, esta tendencia se aceleró, al aumentar un 11,2%
y 13,8% interanual.
? El valor exportado se multiplicó por 10 en la última década. Pasó de menos de
USD 7 millones en 2010 a más de USD 70 millones en 2020. Esto se dio gracias a
un incremento en las cantidades, que pasaron de menos de 4.000 tn en 2010 a más
de 40.000 en 2020.
? En los primeros tres meses de 2021 se acentuó esta variación, ya que las ventas
externas se incrementaron un 82,5% interanual.
? El consumo interno también ha crecido sin interrupciones en más de 10 años. En
2020 el consumo por persona se situó en 15,64 kg, lo que representa un aumento
del 94% con respecto a una década atrás, con una tasa anual promedio de casi 7%.
Primicias Rurales
May 20, 2021 | Ganadería
Buenos Aires, 20 de mayo (PR/21) .– El especialista Víctor Tonelli analiza la evolución de ambas actividades en los últimos 20 años y advierte que con precios de los granos muy superiores a los de la hacienda y políticas intervencionistas se perdieron casi 9 millones de hectáreas en manos de la agricultura, con el posterior derrumbe del stock bovino. La actual suspensión de las exportaciones, una nueva amenaza para la producción de carne.
Hasta el lunes a la noche, los ganaderos se debatían entre el rumbo de su negocio tradicional, ya bajo amenaza del Gobierno, y la tentación que representa el alto precio de los granos a la hora de planificar sus empresas.
En este contexto, para analizar el impacto de los precios relativos de la ganadería y la agricultura en los sistemas mixtos, es interesante mostrar cómo se comportaron ambas actividades en los últimos 20 años y qué consecuencia tuvieron para la producción argentina de carnes.
El gráfico muestra dos periodos claramente diferenciados en la relación de valores entre el ganado y el poroto de soja, representados por el promedio del Índice Novillo de Liniers y el valor FAS Rosario del grano.
Avance agrícola y revancha
Los primeros 10 años con precios de la soja y de otros granos muy superiores a los del ganado, generaron un fuerte avance de la agricultura sobre superficies que era tradicionalmente utilizadas por la ganadería. Esa ventaja privó a la hacienda de casi 9 millones de hectáreas de lomas y semilomas que, con pasturas y verdeos, le permitían sostener mayores cargas con resultados razonables tanto en la cría como en la recría.
El cambio de uso de suelos en campos considerados como ganaderos hizo eclosión en el periodo 2007-2009, cuando a los bajos precios relativos de la hacienda se sumó la sequía y la nefasta intervención del mercado carnes por parte de las políticas públicas. Como consecuencia, se generó una “tormenta perfecta” que llevó a la pérdida de más de 10 millones de cabezas, con el posterior derrumbe de la oferta y, trascartón, una significativa suba de precios del ganado y de la carne al consumidor.
El segundo período, transcurrido en los últimos 10 años, se caracterizó por la recuperación de los precios y los márgenes ganaderos (particularmente entre 2013 y 2017) que alentó el proceso de retención de hacienda, con lo que se recuperaron 6 de los 10 millones de cabezas perdidas en la fase anterior. El cambio de escenario, movilizado sobre todo por la fenomenal demanda de los mercados asiáticos, frenó la ampliación de la agricultura en campos históricamente ganaderos e impulsó la expansión de la actividad en más de 2 millones de hectáreas, en especial en zonas no tradicionales, particularmente del noroeste argentino, de la mano de las expectativas de los productores.
Así llegamos a la situación actual, con un fuerte incremento de los precios de la soja que, en Chicago, alcanzó los USD 600. Sin embargo, esta nueva escalada encuentra a la ganadería en un ciclo de precios que acompañó a los granos con similar tendencia alcista, generando un escenario en el que los márgenes de ambas actividades resultan positivos sin que uno predomine por sobre otro, como ocurrió en el pasado.
Sobre este equilibrio, que incluso contribuye a un uso más racional de los suelos, el anuncio del presidente Alberto Fernández acerca de la suspensión de las exportaciones de carne vacuna por un mes vuelve a abrir viejas heridas que, pese al tiempo transcurrido, aún no cicatrizan en el sector de ganados y carnes.
Qué elegirá el productor hoy
Para enriquecer la nota en Valor Carne consulté, horas antes del anuncio oficial, a un prestigioso grupo de ganaderos y profesionales, distribuidos a lo largo y ancho del país (GANADEROS.AR), acerca de qué actitud tomarían frente al escenario de altos precios agrícolas en campos de actitud mixta. Las respuestas fueron fluyendo espontáneamente y, sin que tengan valor estadístico, resultaron mayoritariamente coincidentes.
Comparto algunos de los conceptos recibidos, que nos ayudarán a comprender cómo se preparan los productores y sus asesores frente a este nuevo desafío.
La gran mayoría considera que el avance agrícola en campos mixtos ya lo realizaron y por lo tanto mantendrán las superficies para granos de cosecha sin intención de acometer sobre suelos menos aptos o de riesgo, que continuarán destinados a la ganadería.
Muchos expresaron que aprovecharán la mejor renta agrícola para potenciar la oferta forrajera en los suelos destinados a la ganadería.
Varios afirmaron que modificarán la participación de cultivos de ciclos más cortos (p.ej. girasol) que les permitan anticipar verdeos o cultivos de servicio para mejorar la productividad ganadera y la sustentabilidad del sistema mixto.
Todos coincidieron en que, con esta relación de precios, incrementaran la producción de kilos en esquemas pastoriles para disminuir los kilos ganados en la etapa final a base de granos.
En la misma línea concordaron en recriar hasta donde se pueda y luego ofrecer al mercado los novillitos para engorde.
Algunos mencionaron postergar la implantación de pasturas reforzando la siembra de verdeos de invierno, así como el mayor uso de cultivos de servicio, cortando si es necesario, los ciclos ganaderos.
Hay quienes afirmaron que prevén crecer moderadamente en superficie agrícola y, a la vez, intensificar la producción de silaje y suplementación en recría.
Otros, tradicionalmente ganaderos y que arriendan campos de terceros, saldrán a buscar campos mixtos para aprovechar la buena renta agrícola apuntando a reinvertir y crecer en stock de vientres.
Muy pocos mencionaron reducir sus stocks bovinos para incrementar significativamente la superficie agrícola y los que lo manifestaron también se cuestionaban si era la mejor decisión.
Hubo varios que aprovecharán parte de la buena relación de precios de ambos rubros, para realizar inversiones productivas, inmobiliarias o incluso para quedarse en dólares billetes.
Finalmente, la gran mayoría coincidió que cuando ocurre una suba de granos como la actual, que impacta en mayores costos para la ganadería, se replantean la necesidad de profundizar temas sensibles como la eficiencia de conversión y el mejor aprovechamiento de los recursos forrajeros.
¿Tropezar con la misma piedra?
Tras los anuncios del Gobierno, es prematuro predecir qué puede pasar si esta medida no se retrotrae. Lo que sí se puede anticipar es que la rápida y contundente respuestas de todos los actores de la cadena cárnica y el apoyo de la gente de campo y de otros sectores productivos de la mayoría de las provincias argentinas, muestran que no será fácil avanzar en el freno exportador, sin pagar costos políticos por el error.
Probablemente algunas de las estrategias apuntadas más arriba se profundicen y otras se debiliten. Sin embargo, a diferencia de anteriores ciclos de alza de commodities agrícolas y de embestidas oficiales, el actual nos encuentra con buenos valores y mejores expectativas, que limitarán impactos negativos en las empresas ganaderas. Una mayor sinergia entre actividades hasta puede ser impulsora de cambios que nos lleven al tan necesario progreso en la eficiencia productiva.
Por Lic. Víctor Tonelli, Consultor ganadero – Valor Carne
Primicias Rurales