Técnicos del INTA desarrollaron nueva línea de ganado criollo

Técnicos del INTA desarrollaron nueva línea de ganado criollo

Técnicos del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Leales, Tucumán, desarrollaron una nueva línea de ganado Criollo Argentino.

Buenos Aires, 22 agosto (PR/18) — Técnicos del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Leales, Tucumán, desarrollaron una nueva línea de ganado Criollo Argentino.

Se trata de un Bos Taurus doradillo y mocho (sin cuernos) que se destaca por su rusticidad, fertilidad, tamaño, precocidad sexual y mansedumbre, ideal para los ambientes serranos del NOA.

El logro del INTA Leales, Tucumán, constituye una alternativa genética muy valiosa para programas de cruzamientos a fin de aprovechar sus virtudes y beneficios del vigor híbrido.

Casi 500 años de selección natural le confieren a la raza bovina Criollo Argentino una resistencia única a diversos factores ambientales, además de destacarse por su fertilidad, tamaño, precocidad sexual y mansedumbre.

A fin de potenciarla, los especialistas de Leales desarrollaron una nueva línea Criollo Doradillo y Mocho (CDM) con grandes ventajas y beneficios para la ganadería nacional.

Fernando Holgado –responsable del Banco Activo Bovino Criollo Argentino del INTA Leales, Tucumán–, explicó que la nueva línea Criolla Doradilla y Mocha (CDM) conserva todas las virtudes de la raza y presenta mejoras que benefician la ganadería nacional.

En esta línea, se refirió al desarrollo de una línea mocha, el especialista argumentó que «el cuerno, en la mayoría de los ambientes, representa un riesgo para el personal, genera golpes y deterioro en las reses, además de producir importantes pérdidas económicas y no guarda relación con la productividad del ganado».

«Generamos un cambio de imagen de la raza, preservando todas las cualidades que la distinguen», aseguró el investigador del Instituto de Investigación Animal del Chaco Semiárido del INTA.

En cuanto al potencial del logro, Holgado indicó que la nueva línea le permite al productor «capitalizar todas las cualidades del bovino Criollo, al tiempo que se la implementa en diversos programas de cruzamientos, aprovechando sus virtudes y beneficios del vigor híbrido a fin de generar una descendencia muy uniforme y mayor valor comercial».

Sin embargo, a pesar de su destacado valor genético y grandes perspectivas de utilización, el investigador reconoció que se trata de una raza «poco utilizada en el país».

En este sentido, no dudó en aseverar que «la ganadería del futuro hará un gran uso de cruzamientos de razas» y en este contexto, el ganado Criollo Doradillo y Mocho (CDM) «tiene mucho para aportar». .

Primicias Rurales

Logran novillos Hilton con invernada corta

Logran novillos Hilton con invernada corta

“Con 425 kg y 60 cm2 de ojo de bife, resultaron aptos para la cuota”, afirmó.

“Con 425 kg y 60 cm2 de ojo de bife, resultaron aptos para la cuota”, afirmó.

“La primera jaula que embarcamos para exportación, fue una prueba contundente. Demostramos que los novillos livianos, con buena área de ojo bife, son aptos para la Hilton. No necesitábamos cambiar el biotipo, evitando aumentar los requerimientos del rodeo de cría. Ahora, la idea es avanzar con este negocio, según las señales del mercado”, dijo el Ing. Agr. Juan Adolfo Lafontaine (en la foto junto a su esposa Alejandra), titular del establecimiento Sud Oeste y miembro de los CREA Laprida y Cabañas, durante las Jornadas Ganaderas de Pergamino.

Parición de vaquillonas sobre agropiros de 40 años enriquecidos con raigrás y lotus.
Parición de vaquillonas sobre agropiros de 40 años enriquecidos con raigrás y lotus.

Sud Oeste cuenta con 2.000 hectáreas en General Lamadrid, Buenos Aires, donde se hace ciclo completo y agricultura. Hay 1.100 ha de bajos, con agropiros y festucas implantados en los años ’70 y algunas promociones de raigrás; y 360 ha de pasturas de loma, en rotación con cultivos anuales. Tiene 1.100 vientres pariendo y recría y engorda todos los animales a pasto, sin corral en otoño-invierno, con muy bajos niveles de suplementación estratégica.

“La producción de carne viene creciendo desde la sequía de 2008/09 y hoy llega a niveles récord de 257 kg/ha, con un margen bruto de 317 USD/ha”, contó el empresario, a modo de carta de presentación, detallando los puntos estratégicos que hacen al logro de estos parámetros destacados.

“A través del monitoreo satelital, potrero por potrero, actualizamos el balance forrajero anual. Con esta información, aprovechamos el período de mayor disponibilidad de materia seca para llevar adelante una invernada corta, que es muchísimo más económica que la invernada larga de novillos pesados. En el último ejercicio vendimos 400 novillos para consumo con este modelo”, explicó.

¿Cómo se hace la invernada corta? “Hay un tiempo límite. Los novillos deben salir antes de que se destete la próxima camada. El pasto de invierno es estratégico para el sistema, pero es muy caro, entonces, hay que evitar que la invernada tome un segundo otoño-invierno. En cambio, un planteo que desteta en otoño, pasa el primer invierno con animales todavía livianos y los termina cuando la oferta de pasto es abundante, resulta sumamente económico. No es capricho que no haya novillos pesados, es caro hacerlos”, argumentó.

Ahora bien, la decisión de avanzar a la exportación también tuvo que ver con la otra pata del negocio. Sud Oeste tiene un rodeo de genética equilibrada entre musculatura y grasa, que le permite obtener altos rendimientos y facilidad de engorde. “La hipótesis era que si trabajábamos con novillos que crecen rápido y logran muy buena área de ojo de bife, a edad temprana, con bajo peso, podíamos despacharlos para la Hilton”, planteó.

Para Lafontaine, hacer novillos livianos para exportación era un desafío. “Cuando preguntábamos cuál era el peso apropiado para este mercado, nos pedían 450kg mínimo. Pero a mí me interesaba explorar ese rubro con pesos más bajos”, mencionó. Y reiteró que la invernada corta está asociada a aprovechar la curva de los pastos, comunes a toda la zona templada del país. “Entonces, los novillos livianos de exportación tenían que resultar mucho más rentables que los pesados de otros tiempos”, pronosticó.

Volver con eficiencia

El productor recordó que muchos años atrás, en esos campos hacían novillos pesados con invernada de 27 meses. “Luego, abandonamos esa actividad y desarrollamos la invernada corta para atender el consumo interno. Producíamos novillitos de 380 kg, con los modelos difundidos en los CREA de la zona. Poco a poco, fuimos afinando prácticas, haciendo mejoras continuas y llegamos a embarcarlos con 400 kg”, sostuvo.

Pastoreo selectivo con cambio de parcela según observación del recorredor.
Pastoreo selectivo con cambio de parcela según observación del recorredor.

Se implementó la toma y uso de información, los circuitos por ambiente, la nutrición preparto y el pastoreo selectivo, todo ello mediante una gestión ágil, con un equipo humano de niveles gerenciales partime y personal comprometido. “Hicimos foco en la preñez temprana, alcanzando 95% promedio, de la mano del pastoreo selectivo. El recorredor es quien decide el cambio de parcela, priorizando el estado corporal de los vientres, en vez de la prolijidad del remanente. A su vez, una logística eficiente, nos ayudó a obtener una altísima productividad humana, con más de 215 mil kg/año de carne por persona ocupada en ganadería”, detalló.

Según el empresario, recién ahora están en condiciones de incursionar nuevamente en la exportación. “Dejando los animales unos 45 días más, llegamos a un peso apropiado para ese mercado. La primera jaula de novillos, de 17 meses de edad, se vendió en enero de este año al frigorífico”, explicó, aclarando que se tomaron ecografías antes de embarcarlos, evaluadas en el centro de imágenes del INTA. “Con los datos en la mano, consideramos que habían alcanzado la meta. Detectamos cinco animales, que tenían sólo 425 kg, aunque el área de ojo de bife era de 60 cm2. Luego fuimos a la planta, habíamos acordado la visita, porque queríamos saber qué animales entraban en la Hilton y cuáles quedaban afuera. Finalmente, el 100% fue apto para la cuota”, reveló con orgullo.

Hilton en invernada corta, 425 kg y 60 cm2 de ojo bife.
Hilton en invernada corta, 425 kg y 60 cm2 de ojo bife.

¿Cómo se explica que una media res de 116 kg califique para exportación? “Habitualmente se habla de 125 kg. Pero nosotros veníamos seleccionando desde hace 18 años a favor del área de ojo de bife. Entonces, todo el rodeo ha respondido, eso no se hace de un día para el otro”, indicó. Y detalló: “los 34 toros que utilizamos el año pasado sirven para entorar vaquillonas de 15 meses, dan descendientes que crecen rápido y tienen parámetros de bife muy positivos, con engrasamiento adecuado”.

Lafontaine considera que el regreso a la exportación llevó tiempo, pero ahora saben cómo hacerlo en forma rentable. “Ya tenemos la prueba de que funciona. En la camada nueva hay cuatro jaulas en preparación y la idea es que en noviembre-diciembre las estemos cargando”, adelantó. Con respecto al resultado económico, destacó que si el novillo de exportación vale lo mismo que el novillito de consumo, como ocurre actualmente, los números son muy interesantes. “Producimos 40-50 kg más, en menos de dos meses, en una época que nos permite hacer kilos muy baratos. La rentabilidad es 30% superior a la exportación con invernada larga. Además, como la oferta de novillos pesados decae a fin de año, aparecen sobreprecios que coinciden con la salida del 60% de nuestra producción”, finalizó.

Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Aseguran que el nivel de faena de ganado no va a poder mantenerse

Aseguran que el nivel de faena de ganado no va a poder mantenerse

La faena actual de ganado vacuno, que apunta a las 8 a 14 millones de cabezas anuales, no se puede mantener si se quiere conservar el stock, tanto por la tasa de extracción que se observa como por la participación de las hembras en la actividad.

Buenos Aires, 18 agosto (PR/18) — La faena actual de ganado vacuno, que apunta a las 8 a 14 millones de cabezas anuales, no se puede mantener si se quiere conservar el stock, tanto por la tasa de extracción que se observa como por la participación de las hembras en la actividad.

Así lo sostuvo el analista Ignacio Iriarte en un informe y consideró que «hay un porcentaje muy importante de los ganaderos que sigue creyendo en el futuro de la ganadería, que hacen importantes inversiones en genética, instalaciones, pasturas, maquinarias, alimentación, entre otros».

Explicó que en general son productores medianos y grandes, que tienen acceso al capital y a la tecnología: «creen que los precios actuales se recuperarán apenas la abultada oferta ganadera actual -consecuencia del clima- se revierta y a medida que la reserva del poder de compra que tiene la exportación se traslade al valor de la hacienda en pie».

Para Iriarte, según esta visión, la situación actual de bajos precios es coyuntural y en la medida que se exporte más y se reduzca la cantidad de carne disponible para el consumo, los precios reales del ganado tenderán a aumentar.

«Apenas el clima acompañe y los campos empiecen a recuperarse, lo que se espera para septiembre-octubre, la faena bajará y los precios de la hacienda aumentarán y esto gatillará el comienzo de un proceso de retención, o al menos, de interrupción de la fase de liquidación (moderada) actual.

Se venden más vacas y vaquillonas porque el criador -al cual el clima además no lo acompaña- necesita vender más kilos que hace dos años para mantener un determinado nivel de vida o para cubrir los gastos del establecimiento.

Expresó que «la oferta actual de carne vacuna, pese al repunte de la exportación, ha venido creciendo desde 2015, no sólo porque nacen y se destetan más terneros, sino también porque la retención, que fue intensa en el 2016 y el 2017, hoy ha desaparecido».

«Aún con el aumento en el volumen exportado, la oferta actual de carne vacuna supera lo que la demanda puede absorber; este alto nivel de oferta se corresponde con precios reales, 10% inferiores al promedio histórico».

La exportación, que sólo demanda hasta ahora novillos pesados o vacas conserva, no está en condiciones todavía de arrastrar a todo el mercado ganadero a la suba.

En tanto, «la escasez de novillos pesados o vaca conserva, no puede contagiar o arrastrar a la suba los valores de los novillitos, terneras o vaquillonas, categorías cuya oferta se prevé que será muy abundantes por varios meses», consignó el especialista.

Primicias Rurales
NA

Sigue firme el ¡boom! ganadero: el precio de los terneros medido en valor maíz cayó 43%

Sigue firme el ¡boom! ganadero: el precio de los terneros medido en valor maíz cayó 43%

La devaluación –que promovió un ajuste importante en los valores del maíz– junto con la mayor oferta de animales provocada por la sequía golpeó los valores de la hacienda para licuar los números de negocio ganadero.

La devaluación –que promovió un ajuste importante en los valores del maíz– junto con la mayor oferta de animales provocada por la sequía golpeó los valores de la hacienda para licuar los números de negocio ganadero.

Los precios promedio negociados en el remate que realizó esta semana el Rosgan fueron de 46,8 $/kilos para los terneros y de 33,6 $/kg para las terneras. Ambas categorías –medidas en valor maíz– registraron una caída del 43% y 44%, respectivamente, versus agosto de 2017.

Por su parte, los novillos de uno a dos años de edad, con un valor promedio negociado esta semana de 43,6 $/kg versus 35,8 $/kg un año atrás, experimentaron una baja interanual, medida en valor maíz, del 38%.

Las industrias cárnicas bovinas están registrando dificultades para trasladar aumentos de costos a los consumidores argentinos, lo que evidencia que la capacidad de pago promedio de la demanda interna se encuentra comprometida por la crisis económica.

En el último año, según los últimos datos publicados esta semana por el Indec, la “canasta cárnica” mostró una inflación interanual del 25,3% versus un 31.0% el promedio de alimentos y bebidas no alcohólicas en comercios y supermercados de la ciudad de Buenos Aires.

Un dato relativamente favorable –en el marco de la compleja situación que experimenta la actividad– es que en el presente mes de agosto la ocupación de los corrales de las empresas socias de la Cámara Argentina de Feedlot comenzó a desacelerarse para alcanzar un 70% versus 72% y 71% en julio y junio pasado. En la encuesta realizada en abril y mayo de este año ese indicador había mostrado un récord al alcanzar un 73% y 74%.

La Argentina se encuentra atravesando el fin de un ciclo ganadero acelerado por la sequía registrada en el primer trimestre del año en vastas zonas de la región pampeana. Los precios de la hacienda seguirán retrasándose hasta que se produzca el efecto inverso –con el cambio de fase– en algún momento de 2019. En términos políticos eso implica que la carne vacuna, que está barata en la actualidad por la situación presente en el mercado, podría dejar de estarlo el año que viene en pleno ciclo electoral.

Primicias Rurales
Fuente: valorsoja.com

Australia: tierra de gente amable y vacas eficientes, por Belisario Castillo

Australia: tierra de gente amable y vacas eficientes, por Belisario Castillo

Durante mayo pasado y organizado desde la Comisión de Ganadería CREA hicimos un viaje para conocer cómo se desarrolla el negocio en Australia.

La delegación estuvo integrada por 4 personas del Staff del Área de Ganadería de nuestra institución, 14 productores miembros de la comisión, David Lacroze que es coordinador de la Mesa de las Carnes y también miembro CREA y el Director Nacional de Producción Ganadera del MINAGRO Alejo Correa.

¿Para qué fuimos?

Me ocupo de contar quiénes viajamos porque fuimos a ver “vacas” pero también a ver “ganaderos” y entender cómo funciona institucionalmente el sector en ese país. Para eso nos pareció importante compartir esta experiencia con personas que tienen otras funciones institucionales y participan de las políticas públicas dentro de la cadena de ganados y carnes en Argentina.

El viaje duro 15 días en total y visitamos Sydney y la región que va hacia el Norte por la costa Este, hasta Rockhampton que está en el estado de Queensland donde se concentra el 65% del ganado bovino. En esa ciudad participamos durante 5 días de la Beef Australia, una exposición ganadera que reúne todo el ámbito de la carne vacuna.

Esta expo nos permitió conocer muchos “cowboys” y tener reuniones con la mayoría de las instituciones que componen el sector, además de ver vacas y tecnologías disponibles para el productor australiano.

Australia: economía abierta

Para poner en contexto las reflexiones posteriores es importante saber que paso en los últimos años en Australia: llevan 26 años de crecimiento ininterrumpido del PBI, comparten consensos que exceden los partidos políticos: como ejemplo están todos de acuerdo que son una economía abierta basada en ventajas competitivas y básicamente son productores y exportadores de materia prima y educación. Otra característica es que gozan de pleno empleo y estabilidad económica.

¿Y de carne cómo andan?

En cuanto a la situación de la ganadería en Australia hay 27,5 millones de bovinos y producen 80 kg por cabeza en stock contra 50 kg que producimos en nuestro país, con la salvedad que el 80% de esa producción está en el noreste y norte del país, regiones equiparables al centro norte y NOA argentinos de ambientes mucho más limitados que nuestra pampa húmeda.

Australia exporta tres cuartas partes de su producción, algo así como 1,5 millones de ton peso carcasa, cifra que lo pone como tercer exportador mundial de carne, puesto que también goza en la exportación de animales en pie con 850.000 cabezas anuales.
El mercado interno consume solo 28 kg por habitante y por año de carne vacuna, además de pollo, cerdo y ovino para completar casi 100 k per cápita.

¿Y nosotros que trajimos?

Todo esto que comenté hasta el momento no es más que información objetiva que se puede encontrar fácilmente; lo más interesante que nos llevamos es lo que percibimos en los primeros contactos y fuimos reafirmando o modificando a medida que sumamos reuniones y visitas y las discusiones dentro de la delegación enriquecían las miradas particulares.

Dentro de lo que podríamos tomar como ejes de la ganadería australiana, arriesgo tres temas que identificamos como principales:

1. La eficiente organización institucional pública-privada articula el sistema, de manera que se definen objetivos claros y consensuados y de ahí se alcanzan resultados concretos y cuantificables.

2. La visión compartida de que la carne es un producto cuyo último eslabón es el consumidor final. A partir de esa premisa se alinea toda la cadena en función de las preferencias y necesidades del consumidor interno y externo.

3. La tecnología que se desarrolla está orientada fundamentalmente a la reducción de costos y a simplificar el trabajo en los sistemas de producción, elaboración y distribución.

Voy a extenderme en estos tres conceptos:

Beef Industry

Enumero algunas organizaciones referidas a la cadena de la carne con las que nos reunimos: MLA (Meat & Livestock Australia), (CCA) Cattle Council, (AHA) Animal Health, CQU (Central Queensland University), TIQ (Trade & Investment Queensland), The University of Sydney… y varias más.
¡Todos dicen lo mismo! A donde fuimos comparten la misma información, diagnósticos y soluciones en la misma línea.
Durante las reuniones nos sorprendían con similitudes en el discurso aunque sean instituciones diferentes como el Meat & Livestock Australia o el Animal Health, que es más o menos similar a SENASA, volvíamos a escuchar los mismos conceptos en cuanto al posicionamiento del producto en los mercados, la participación activa de los productores en las estrategias comerciales o la importancia que le dan a la inversión en comunicación y marketing e investigación y desarrollo.

Eso nos dio una idea de la solidez comunicacional, coordinación inter institucional y como eso lo han transformado en herramienta de generación de políticas públicas.

Para sintetizar esta realidad, una de las cosas que representa la visión que comparten es que utilizan el término Beef Industry para hacer referencia a los productores y resto de la cadena, dejando por demás claro que para ellos la producción es parte de la industria.
Lo otro que pudimos “envidiar” fue la gran articulación que hay entre sector empresario, instituciones, empresas privadas y universidades.

El MLA, que está manejado por productores y controla un presupuesto de USD 200 millones vía recaudación con esquema similar al IPCVA, define las necesidades de investigación y desarrollo que tiene el sector, las universidades ejecutan los proyectos y las empresas privadas financian gran parte de esos desarrollos, incluso pagando a docentes universitarios para que lideren esas acciones en la medida que tienen intereses particulares en determinados productos.

El cliente siempre tiene razón

A pesar de tener un consumo de carne vacuna relativamente bajo el australiano sabe comer carne roja y es exigente.

Aunque cueste creerlo en todos los restaurantes que visitamos, tanto en ciudades grandes como en pueblos del interior el menú ofrece cortes perfectamente identificados en cuanto a la raza, el sistema de producción, si es libre de hormonas, el estándar sanitario y el tamaño de la porción en gramos.
Eso se refleja en los campos y feedlots. Prácticamente todo lo que se produce entra en un programa protocolizado que define como se va a producir esa carne, que alimentación, sanidad, antibióticos y hormonas va a recibir el animal y cada ternero del programa al nacimiento o destete ya tiene destino para una marca de carne, ya sea para mercado interno o externo.

El sistema de tipificación está dirigido a medir las características de la carne para el consumidor, dejando en segundo plano cuestiones de peso, conformación, raza y sexo. Incluso están incorporando ecógrafos en frigoríficos para mejorar los sistemas de medición de grasa intramuscular y área de ojo de bife.
Como referencia del valor que le dan a los programas de producción, en la tipificación oficial tiene que decir si el origen de la hacienda es de establecimiento o de feria, en cuyo caso -la de feria- el valor comercial es menor.

Algunos pocos ejemplos de programas que vimos y “degustamos” son: GRAZE Grass Fed con engorde pastoril para la cadena Coles, Wagyu F1 300 Day Grain Fed Program que incluye a los animales con destino principal Japón y Corea y que como bien dice tiene la condición de cruza con Wagyu y 300 dias de corral o Mac Angus para Mac Donald`s que incluye 105 días terminación a corral de hacienda Aberdeen Angus.

Esta idiosincrasia de trabajar para el consumidor desde la producción la vi representada en un cowboy en una visita a un establecimiento: estando ambos apoyados en el alambrado donde nos mostraban unas vacas cruza Wagyu me comento como al pasar “que feas son!… pero si son dólares van bien”.

Tecnología para vivir mejor

En líneas generales no vimos que el ganadero medio australiano sea mucho más tecnológico que un productor “de punta” en nuestro país, aunque por sus índices de productividad y el medio donde se desarrollan es claro que en promedio tienen un nivel tecnológico mucho más alto que nosotros.

Partimos de la base que la mayoría de los productores en Australia, algo así como el 80% del rodeo, tiene entre 1500 y 3000 cabezas. Esto les permite tecnificarse y el hecho de no tener personal fijo, porque en esa escala es económicamente inviable, los obliga a incorporar tecnología.

Por de pronto, y esto es quizás la base del sistema comercial tan interesante que describí anteriormente la caravana electrónica es obligatoria, aunque ellos lo transmiten como una necesidad más que una norma.

El uso masivo de este dispositivo hace posible el seguimiento individual en la medida que toda la información particular que puede transmitir sobre ese individuo queda registrada y se puede procesar para la toma de decisiones.

Inclusive ahora están incorporando GPS a las mismas posibilitando en extensiones muy grandes, que son muy comunes en el norte donde se encierra la hacienda una o dos veces al año, traducir los movimientos de los rodeos a la productividad del mismo, detectar celos de animales en base a la caminata diaria, contabilizar mortandad y otra tanta información que se desprende de esta tecnología.

Algunas de las novedades que ya están comercialmente disponibles son las plataformas de monitoreo y tableros de control para administrar pastoreo y carga animal en aplicaciones móviles, caravanas electrónicas con GPS, rayos X y tomografías computadas en frigoríficos para mejorar la tipificación, balanzas de auto pesaje en el potrero para registrar engorde diario, consumo en comederos automáticos individualizados por lectura de caravana y prueba genómica integrada a los sistemas de Breedplan en lo que se refiere a selección de reproductores.

También vimos innovaciones tecnológicas que en los próximos años estarán disponibles al productor en una estación experimental gestionada por la Central Queensland University, University of New Engand y y la agencia estatal de investigación CSIRO (Comonwealth Scientific and Industrial Research Organization) en la cual participan compañías privadas: collares electrónicos con GPS para pastoreo en parcelas virtuales y conectados a dispositivos intravaginales que registran información reproductiva de la vaca, sensores de temperatura corporal que aportan diversa información sanitaria y cámaras de monitoreo en el campo. Ahí vimos mucha investigación en el uso de las balanzas de autopesaje y caravanas inteligentes para registrar y gestionar información que va desde condición corporal pasando por la relación de variación de peso entre la vaca y su cría hasta la detección de pariciones y abortos, con aparte automático a la salida de la misma de acuerdo al manejo diferenciado del rodeo.

Para entender cómo viven la tecnología los ganaderos australianos podría resumir diciendo que la utilizan para entender y manejar la variabilidad individual, anticiparse a la toma de decisiones y disminuir costos.

Me animo agregar que la usan para trabajar menos y vivir mejor.

¿No tienen problemas?

Los australianos se cuidan bastante de contar cuales son las limitaciones y problemas que tienen por delante, solo cuando les preguntamos abordaban esas cuestiones y las respuestas siempre eran parecidas sin importar el interlocutor de turno.

En cuanto a la situación general del país la preocupación más visible que escuchamos es la política migratoria, mas asociada a la amenaza que representa en su estilo de vida anglosajona que por motivos económicos.

Sectorialmente los ganaderos se quejan creo que como en cualquier país del mundo, de la alta carga impositiva.

Hablando de ganadería los desafíos más urgentes que tienen que resolver son demandas ambientales y de bienestar animal por parte de la sociedad en general.

Cuando planteamos estos temas en todos los casos lo resuelven diciendo que tienen que aumentar la cantidad y calidad de información al consumidor.
Frente al desafío de la eventual competencia de carne artificial la respuesta siempre es la misma: “tenemos que seguir mejorando nuestro producto y entonces la gente lo va a elegir”.

Tampoco ven Argentina y otros exportadores de carne como competidores, ellos sostienen que tenemos que trabajar juntos porque la real competencia está en las carnes alternativas, principalmente cerdo y pollo.

¿Cómo viven?

Los australianos se organizaron para simplificar el trabajo, ganar plata y terminar sus tareas temprano. Por eso en todas las ciudades y pueblos la jornada laboral termina temprano y a las 17 hs los pubs se llenan de gente tomando cerveza.

Hace varios años bajaron línea que las mujeres tienen que participar al 50% en todas las actividades, y en ganadería las vimos en igual proporción que hombres liderando desde roles empresarios hasta operarios incluyendo funciones institucionales, gerenciales y también “en los pubs”.

Quizás la enseñanza más grande que nos trajimos es el estilo de trabajo y de vida que se han propuesto y llevan adelante.

Me quedo con el recuerdo de una tierra de gente amable, camas cómodas y vacas eficientes.

Por Belisario Castillo – Comisión de Ganadería CREA
Primicias Rurales

El boom exportador y el fin de un mito: la carne aumentó menos que otros alimentos

El boom exportador y el fin de un mito: la carne aumentó menos que otros alimentos

En el último año, la suba de precios de la carne vacuna en carnicerías y supermercados fue inferior a la inflación general.

En el último año, la suba de precios de la carne vacuna en carnicerías y supermercados fue inferior a la inflación general. Al mismo tiempo, crecieron fuertemente las exportaciones y se consolidó el consumo interno. Los precios en los mostradores, incluso, se incrementaron mucho menos que los de otros alimentos, como el pan, la harina, el filet de merluza, los huevos, la lechuga o la yerba mate.

“¡Qué cara que está la carne!”, una frase clásica entre las amas de casa que regresan de la carnicería o del supermercado, perdió actualidad en los últimos años, en un contexto inflacionario y de bolsillos flacos en los que se pierde la noción de los valores pero en el que sin embargo la carne vacuna se mantuvo claramente por debajo del índice general de precios.

“No se puede decir que la carne sea barata, porque lo caro o lo barato depende del ingreso de cada uno, pero sí que la carne sigue siendo un alimento accesible para los argentinos”, sostuvo Ulises Forte, Presidente del IPCVA. “Además, como todos sabemos, comparada con otros alimentos, es rica, nutritiva y rendidora. Con un kilo de milanesas come una familia”.

Tomando el período junio 2017-junio 2018, la los distintos cortes de carne vacuna registraron un aumento promedio del 24,5%, mientras que el índice general de precios se ubicó por encima del 30%.

Yendo específicamente al rubro alimentos, las subas en carne vacuna estuvieron por debajo de otros alimentos esenciales, como el pan (42%), la harina (96%), los fideos (51,7%), el filet de merluza (35,9%), el aceite (38,4%), los huevos (56,3%), la lechuga (65,9%), la yerba mate (34,1%) e incluso el pollo (32,5) el principal alimento “sustituto” de la carne vacuna.

CUADRO 1

jun-17 jun-18 Índice 0617 Índice 0618

Harina $ 10,67 $ 20,99 100,0 196,7

Naranjas $ 14,35 $ 23,96 100,0 167,0

Lechuga $ 38,07 $ 63,17 100,0 165,9

Huevos $ 33,23 $ 51,95 100,0 156,3

Fideos $ 19,08 $ 28,94 100,0 151,7

Pan $ 38,64 $ 55,19 100,0 142,8

Aceita $ 50,41 $ 69,79 100,0 138,4

Filet de Merluza $ 119,50 $ 162,45 100,0 135,9

Pollo $ 35,73 $ 47,35 100,0 132,5

Asado $ 125,47 $ 157,04 100,0 125,2

“Esto explica claramente que el consumo de carne en el mercado interno sea estable e incluso haya incrementado en los últimos meses, mientras que la demanda de otros alimentos se retrajo”, explicó Forte.

La misma comparación, con resultados similares, puede hacerse con otros alimentos, que podrán no ser esenciales pero que forman parte de la canasta de compras de una familia promedio, como por ejemplo la cerveza, que aumentó un 31,1%.

Todo esto sin mencionar los aumentos de bienes y servicios que se registraron en el último año, impactando las economías familiares, con incrementos significativos en electricidad, gas, nafta o los pasajes en colectivo o subte.

CUADRO 2

jun-17 jun-18 Índice 0617 Índice 0618

Electricidad (300kwh/mes) $ 304,14 $ 642,36 100,0 211,2

Gas Natural (R2-3 200 m3) $ 672,30 $ 1.436,05 100,0 213,6

Colectivo $ 6,25 $ 10,50 100,0 168,0

Subte $ 7,50 $ 12,50 100,0 166,7

Nafta Súper $ 18,43 $ 26,80 100,0 145,4

CONSUMO VS EXPORTACIÓN

“La situación actual derriba definitivamente un mito arraigado en la sociedad y también, lamentablemente, en algunos ex funcionarios que cerraron o restringieron las exportaciones con el argumento de que las ventas externas hacían subir los precios en el mercado interno”, agregó Forte. “Este último año crecimos fuertemente en exportaciones, a punto

tal que volvimos a ser un jugador importante a nivel internacional, y los precios del mercado interno, como ya dijimos, se mantuvieron por debajo de la inflación”.

Los números, son elocuentes. Las exportaciones de carne vacuna –con el “fenómeno China”, a la cabeza- crecieron en volumen un 63% en el primer semestre del 2018 y el consumo interno, en ese mismo período, también aumentó un 2,5% (de 55,8 kg a 57,2 kg/hab/año).

“Lo que ocurre –continuó Forte- es que las exportaciones son complementarias. En líneas generales a Europa le vendemos los cortes premium, a Chile e Israel los del cuarto delantero, a China los garrones, brazuelos y cogotes de vaca, y nos quedan a los argentinos, ‘de clavo’ –ironizó-, el asado, el matambre, el vacío y la cuadrada, que son los cortes que más consumimos y más nos gustan.

“Es decir que mientras más carne se exporte, más disponibilidad de esos cortes va a haber en el mercado interno, a precios razonables, mientras que la política anti-exportadora de la década anterior prácticamente destruyó a la cadena de ganados y carnes”, concluyó.

Si las previsiones para este año son correctas la Argentina exportará en 2018 unas 420.000 toneladas de carne vacuna, cerca de un 15% del total producido, acercándose al 80-20 (80% de consumo interno y 20% de ventas al exterior) que reclama la cadena de ganados y carnes como punto de equilibrio

Primicias Rurales

Fuente: IPCVA