Mercado de fertilizantes: efectos sobre el Agro argentino

Mercado de fertilizantes: efectos sobre el Agro argentino

Buenos Aires, 3 de agosto (PR/22) .- Los recientes vaivenes en los mercados de fertilizantes generan incertidumbre en varios frentes, tanto por su impacto en los costos que enfrentan los productores como por la futura disponibilidad de nutrientes para los cultivos de verano. A estas cuestiones, que son comunes a todos los países productores, se suman en Argentina las preocupaciones por medidas impuestas por el Banco Central para la adquisición de divisas para importación, cuestión que se analiza en este artículo con el fin de entender sus efectos en lo que resta de la campaña 2022/2023.

Autores: Agustin Tejeda Rodríguez (BC), Daniela Regeiro (BC), Jimena Vicentin Masaro (Fundación INAI) y, Nicolás Jorge (Fundación INAI)
Resumen ejecutivo:
  • En el último año los precios de los fertilizantes exhibieron un marcado incremento, incluso en relación con el precio de los granos. Para el caso del maíz, en julio se necesitaba en Argentina entre un 30% y un 39% más de grano para comprar la misma cantidad de fertilizantes que el año pasado, lo que impacta negativamente sobre la decisión del productor.
  • Dada la importancia de los fertilizantes importados en el consumo total de Argentina, las necesidades de importación crecieron significativamente. En este contexto, se suman preocupaciones por medidas impuestas por el Banco Central para la adquisición de divisas para importación, estableciéndose un tope equivalente al menor del valor de las importaciones FOB de 2021 más un 5%, o de las importaciones del año 2020 más un 70%, que se estima en USD 1.889 millones.
  • Considerando un escenario de base (Cantidades promedio 2020 y 2021, y precios promedio ene-jun de 2022), el tope se alcanzaría en el mes de agosto, quedando un 57% de las necesidades de importación sin cumplir hacia el fin del presente año.
  • Se analizan, además, dos escenarios alternativos extremos. En el primer caso hipotético se supone una menor siembra de maíz, superficie que pasaría a destinarse al cultivo de soja. Aunque bajarían los requerimientos de importaciones, se superaría de todas maneras el tope del BCRA y el cambio implicaría un menor ingreso de divisas por exportación de granos, con perjuicio neto para la balanza de pagos. El segundo escenario alternativo supone precios para el resto del año iguales a los niveles de junio de 2021 y, nuevamente se superarían ampliamente los montos impuestos por el BCRA. De hecho, para que las importaciones alcancen el límite habilitado por el BCRA sin compensar vía cantidades, los precios de los fertilizantes a importar deberían caer, en promedio, un 58% por debajo de los de junio de 2021. En la práctica se esperaría una combinación de estos efectos, con caída de precios y cantidades, aunque aun así difícilmente las necesidades estén dentro de los límites permitidos.
  • Para paliar la situación, el BCRA tomó medidas que buscan otorgar más flexibilidad importaciones de insumos, pero continúa la preocupación sobre el volumen de negocios que podrían aprovechar esta excepción, por lo que habrá que seguir de cerca el mercado en los próximos meses.
  • No otorgar prioridad a las dificultades que existen hoy en los mercados de fertilizantes podría traducirse en una menor disponibilidad de divisas, debido al potencial impacto en producción que tienen dichas restricciones.
  • Si bien las condiciones de producción de Argentina le atribuyen cierto margen de maniobra en contextos de precios de los insumos internacionales volátiles, no se pueden obviar las consecuencias que dicho manejo podría tener a mediano plazo respecto de los efectos sobre la sostenibilidad, tanto productiva como ambiental.
  • Argentina tiene un enorme potencial para crecer en rendimientos por hectárea de manera sustentable, a través del cierre de las brechas tecnológicas en donde la fertilización es un componente esencial.
Introducción

Los recientes vaivenes en los mercados de fertilizantes generan incertidumbre en varios frentes, tanto por su impacto en los costos que enfrentan los productores como por la futura disponibilidad de nutrientes para los cultivos de verano. A estas cuestiones, que son comunes a todos los países productores, se suman en Argentina las preocupaciones por medidas impuestas por el Banco Central para la adquisición de divisas para importación, cuestión que se analiza en este artículo con el fin de entender sus efectos en lo que resta de la campaña 2022/2023.[1]

Mercado global

En 2021, los precios de los fertilizantes exhibieron un marcado incremento. Si se considera como referencia el índice promedio de precios de fertilizantes calculado por el Banco Mundial (Gráfico 1), en diciembre de 2021 resultó 164% más alto que en el mismo mes de 2020, con un incremento del 92% para el fosfato diamónico (PDA) y 263% para la urea. Todo ello, principalmente, debido al aumento de los precios de los insumos y a las restricciones a la exportación por parte de los principales productores.

Gráfico 1. Precio Internacional de Fertilizantes – USD/Ton

Fuente: Bolsa de Cereales en base a Banco Mundial.

Como se puede observar en el Gráfico 2, Rusia, China, Canadá y Marruecos son los principales exportadores netos de fertilizantes. Rusia participa en un 14% del comercio global, seguido por China que representa el 12%, por lo que los cambios en dichos países son de importancia para el comercio global de estos insumos.[2]

Gráfico 2. Principales exportadores netos de fertilizantes – 2019 – Miles de mill. USD

Fuente: Atlas of economic complexity.

Durante 2021, el incremento del precio del gas natural redujo la producción de amoníaco, vital para los fertilizantes basa­­­dos en nitró­geno (Baffes, & Wee Chian, 2022). Al mismo tiempo, la subida en precios del carbón in­cre­­mentó los costos de la electri­cidad en China donde el raciona­miento del con­s­umo de electri­cidad hizo que algu­nas plantas disminu­yeran su produ­cción (USDA-FAS 2022).

A finales de julio de dicho año, China imple­men­tó una cuota para las exportaciones de fertilizantes con el objetivo de aislarse del aumento de los precios de los fertilizantes y asegurar el suministro interno. Pero el efecto global fue inmediato, en el mes de agosto las exportaciones de fertilizantes bajaron 26,3% (Chen, & Tinti, 2022), lo que representó un fuerte impacto en la oferta mundial, considerando que China produce aproxima­damente el 25 por ciento de los fertilizantes del mundo (USDA-FAS 2022).

Gráfico 3. Principales flujos de comercio de fertilizantes – 2020 – USD

Fuente: Bolsa de Cereales en base a resourcetrade.earth.

Ya en 2022 la situación continuó con un alto grado de volatilidad. La invasión rusa de Ucrania en febrero condujo a una dramática alza en los precios, reflejando las preocupaciones sobre el efecto que la guerra tendría sobre las exportaciones rusas de fertilizantes y, por extensión, en el suministro mundial de estos insumos, dado que las exportaciones rusas son las más grandes, en valor, del mundo (Fernández, 2022)

La reciente caída de los precios de los fertilizantes se atribuye a la disponibilidad de nueva información que indicaría, por un lado, que la pérdida de las exportaciones rusas y bielorrusas de fertilizantes no serían tan importantes como se esperaba al comienzo de la invasión en febrero. Por ejemplo, aunque Rusia anunció restricciones a las exportaciones de fertilizantes hasta junio de 2022, no resulta claro si estas restricciones se han puesto en práctica. Si bien Rusia ha dejado de publicar sus datos de comercio, países como los Estados Unidos y Brasil han reportado importaciones de fertilizantes rusos (USDA-FAS, 2022). Además, a medida que las sanciones internacionales comienzan a mostrar su efecto, el acceso a las divisas extranjeras es de creciente valor para Rusia en su intento de sostener sus esfuerzos bélicos. Pero, por otro lado, también se produjo la reintroducción de los fertilizantes chinos al mercado mundial, lo que aumentó considerablemente el suministro global.

Otros factores también han atenuado los efectos mundiales de las restricciones rusas sobre las exportaciones de fertilizantes. La demanda de fertilizantes aumenta en ciertas épocas del año a medida que las diferentes regiones productoras entran en las distintas etapas fenológicas. El momento de la invasión rusa y las posteriores restricciones a los fertilizantes fue fortuito, ya que la aplicación de éstos no es necesaria hasta junio, cuando comienza la temporada de crecimiento en América del Sur, aunque las compras normalmente se producen antes. Este desacople entre las compras y el uso efectivo permitió a los gobiernos y agricultores de América del Sur buscar alternativas a los fertilizantes rusos.

Gráfico 4. Participación en las importaciones mundiales de fertilizantes – valor

Fuente: Bolsa de Cereales en base a Atlas of economic complexity.

Para el caso particular de Argentina, gran parte de la aplicación de fertilizantes granulados en fina se hace entre junio y agosto, con compras en febrero o marzo, mientras que para el maíz temprano el mayor volumen de compras se efectúa en junio y julio. Para los fertilizantes líquidos, en cambio, las compras pueden ser más tarde.

Para el caso de la producción de soja, una de las mayores exportaciones agrícolas de América del Sur, se trata de una leguminosa que realiza fijación biológica del nitrógeno (FBN). El mismo es un proceso biológico por el cual, a través de la simbiosis entre las leguminosas y las bacterias del género rhizobium, el nitrógeno atmosférico del aire es fijado en nitrógeno asimilable para las plantas, por lo que no requiere de fertilizantes nitrogenados adicionales.

???????Todos estos hechos indicarían que, el mercado de fertilizantes sería menos ajustado de lo que inicialmente se esperaba y, por lo tanto, los precios parecerían haber tenido una reacción excesiva. Jennifer Willis-Jones, editora senior de los mercados de nitrógeno de CRU –una empresa analista del mercado de materias primas mundial– dijo que “el mercado ha estado reaccionando a las preocupaciones psicológicas, en lugar de a una enorme perturbación de la oferta y la demanda” (Sleigh, J., 2022). Sin embargo, es importante señalar que cuanto más dure la guerra en Ucrania, mayor incertidumbre se generará en relación con los efectos sobre el mercado de fertilizantes y, con ello, sobre el sector agrícola en conjunto.

Mercado local

Estos vaivenes en los mercados de fertilizantes se observan con gran preocupación desde Sudamérica, dada la necesidad de importar grandes cantidades de estos insumos para la producción agrícola, lo que se puede observar en los flujos de comercio del Gráfico 3. Además, se puede constatar que la tendencia del subcontinente como importador es cre­ciente (Gráfico 4).

Por otro lado, al observarse el interior de los mercados tanto brasilero como argentino, ambos países dependen en gran medida de las importaciones para satisfacer las necesidades de fertilizantes de su sector agrícola (Gráfico 5).

Gráfico 5. Mercado de fertilizantes según nutriente 2020 – Miles de ton

Fuente: Bolsa de Cereales en base a FAOSTAT.

En grandes cifras, en 2020 Argentina consumió 5,3 millones de toneladas de fertilizantes, de los cuales 56% eran fertilizantes nitrogenados, 38% fosfatados y 6% azufrados, representando los tres principales cultivos (maíz, trigo y soja) el 72% de toda la utilización (ReTAA – Bolsa de Cereales, 2022); Fertilizar 2022). Y aproximadamente el 65% de estos fertilizantes utilizados son importados, siendo China, Egipto, Marruecos y EE.UU. los principales proveedores.

El 35% restante del consumo de fertilizantes en Argentina proviene de la producción de la industria nacional. Dentro de la industria domestica hay una importante consolidación del mercado, con las diez principales empresas representando el 75% de la cuota de mercado total, concentradas fuertemente en la producción de fertilizantes basados en nitrógeno.

En los últimos años, la industria nacional ha experimentado un crecimiento notable. Desde el año 2000, el consumo de fertilizantes producidos en el país ha aumentado un 650%, lo que relativiza el aumento del 90% en el consumo de fertilizantes importados durante el mismo período.

Aunque el consumo de fertilizantes ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, Argentina sigue muy por detrás de otros importantes países productores agrícolas. Respecto de la aplicación de fertilizantes por hectárea de tierra cultivable, Argentina ocupa el puesto 111 en el mundo, según datos del Banco Mundial. Aun cuando la aplicación de fertilizantes varía significativamente según la región, en promedio la cantidad de fertilizantes aplicados satisface apenas el 46% de las necesidades de fertilización de los cultivos a nivel nacional. Varios factores ayudan a explicar esta disparidad respecto a otros países productores. En primer lugar, los suelos de Argentina están dotados de buenos niveles de nutrientes, lo que permite altos rendimientos a pesar de las bajas tasas de fertilización. En segundo, las políticas de derechos y restricciones a las exportaciones de granos reducen el precio recibido por el productor y distorsionan los precios relativos, afectando negativamente las relaciones insumo-producto. Otro factor, de tipo institucional, es la prevalencia de arrendamientos anuales de tierras agrícolas que reducirían los incentivos para invertir en fertilización y reposición de nutrientes.

La guerra entre Ucrania y Rusia ha creado una gran inestabilidad en los mercados agrícolas en general, donde Argentina está en una posición singular para aprovechar la situación y establecerse como una potencia agrícola global. No obstante, la suba en los precios de los fertilizantes plantea un importante desafío para la aplicación de estos insumos, dado el desincentivo que genera un empeoramiento de las relaciones insumo-producto. Por ejemplo, en el Cuadro 1 se observa que, para el caso del maíz, en julio se necesitaba en Argentina entre un 30% y un 39% más de grano para comprar la misma cantidad de fertilizantes que el año pasado.

Cuadro 1. Argentina – variación interanual de las relaciones insumo producto (2022 vs. mismo mes 2021)

Fuente: Bolsa de Cereales en base a AACREA. Los % indican cuánto más de producto es necesario para comprar una ton de insumo.

En el contexto actual, los bajos niveles de fertilización en el sector agrícola argentino significan que, en comparación con otros países, Argentina se vería mucho menos afectada por las restricciones e inestabilidades en el mercado de fertilizantes. Además, considerando que solo alrededor del 10% de sus importaciones de fertilizantes provienen de Rusia, tiene una mayor flexibilidad para reemplazar dichas compras desde otros países. De todas maneras, es importante resaltar los efectos negativos de una menor fertilización sobre los rendimientos y la calidad de los granos obtenidos, así como en el cuidado de los suelos. Por lo que políticas para favorecer la aplicación de fertilizantes y cerrar las brechas tecnológicas entre productores son aún más relevantes bajo el contexto actual, para aprovechar el potencial de Argentina para un crecimiento de los rendimientos de manera sustentable.

Desafíos locales

Además de la situación que se deriva de la volatilidad en los mercados internacionales, Argentina se encuentra ante una escasez de divisas que llevó al banco central (BCRA) a fijar en marzo cupos al acceso al mercado de cambios para importaciones[3], que implican que en 2022 se podría importar por un monto equivalente al menor: del valor de las importaciones FOB de 2021 más un 5%, o de las importaciones del año 2020 más un 70%, prorrateado por mes, con la posibilidad de adelantarse hasta un 20% del cupo anual.

En los primeros meses del año este cupo no se tradujo en un limitante real, debido a la fuerte estacionalidad que presentan las importaciones de fertilizantes para el sistema productivo de Argentina. En el Gráfico 6 se puede ver que los mayores volúmenes se esperan, en años normales, entre junio y noviembre. Tomando cantidades promedio de los años 2020 y 2021, y considerando los precios observados hasta junio de 2022, se proyectan importaciones para el resto de los meses del año por encima de los máximos históricos.

Gráfico 6. Importaciones mensuales de fertilizantes y proyección* 2022

Fuente: Bolsa de Cereales a partir de datos de Indec. El área sombreada represnta los máx. y mín. entre 2018 a 2021.

*Proyectadas s/ promedio cantidad 2020 y 2021, y precios 2022, asumiendo que no existen barrer al acceso a divisas.

 

El Gráfico 7 muestra los volúmenes y valores importados históricamente, así como los proyectados para el total de 2022 (proyectados jul-dic). Esta proyección, que podría caracterizarse cómo de máxima, asume se importarían cantidades iguales al promedio 2020-2021, a los precios promedios para los meses enero-junio de este año. Puede apreciarse que, más allá de que existe un crecimiento del volumen de fertilizantes importado, los precios de 2021 y 2022 implicaron un salto considerable de los montos en dólares.

 

Gráfico 7. Importaciones de fertilizantes históricas y proyectadas*

Fuente: Bolsa de Cereales a partir de datos de Indec.

 

También se muestra el cupo impuesto por el BCRA que, anualizado, se estima en 1.889 millones de dólares, cifra que no sólo es significativamente más baja que el valor de las importaciones proyectada para 2022 (4.398 mill. USD) sino que, incluso, significaría la necesidad de reducir las importaciones a niveles aún más bajos que los observados en 2021 (2.285 mill. USD).[4]

La evolución de las importaciones acumuladas durante los meses de 2022 puede verse en el Gráfico 8. Es interesante notar que, de ser operativo el tope, se alcanzaría en el mes de agosto, quedando un 57% de las necesidades de importación sin cumplir hacia fin de año.

 

Gráfico 8. Importaciones de fertilizantes acumuladas mensuales en 2022

Fuente: Bolsa de Cereales a partir de datos de Indec.

Análisis de Escenarios alternativos

En función de las cifras mencionadas, es evidente que las restricciones a las importaciones de insumos clave para el sector agroindustrial podrían convertirse en una gran limitante para la producción, pudiendo, incluso, ocasionar mayores restricciones futuras de divisas en caso de que la producción se vea reducida por una menor fertilización. Sin embargo, resulta interesante analizar qué ocurriría en escenarios alternativos extremos, construidos para evaluar la sensibilidad de los resultados aquí mostrados.

El primer escenario se plantea siguiendo el hecho de que los requerimientos de fertilización (por hectárea) son menores para el caso de la soja que para el maíz. De hecho, de acuerdo con las cifras del Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada (ReTAA) de la campaña 2020/21, el maíz utilizó 71 kg de nitrógeno por ha sembrada, y 14 de fósforo, mientras que las cifras para soja fueron de cero y 6, respectivamente.

En el Gráfico 9 se pueden ver los valores de importaciones de fertilizantes ante el caso hipotético en el cual en la campaña 2022/2023 se siembren 3 millones menos de hectáreas de maíz, que pasarían a destinarse al cultivo de soja. Aún en este escenario extremo se requerirían importaciones de fertilizantes por 3.742 millones de dólares, 656 millones menos que en el escenario base, superando el tope del BCRA en un 98%. Vale destacar que este cambio en el mix de producción implicaría un menor ingreso de divisas por exportación de granos, de 1.350 millones de dólares, lo que implicaría un perjuicio neto para la balanza de pagos. Además de los efectos sobre la sustentabilidad de los sistemas productivos.

Gráfico 9. Importaciones de fertilizantes según escenarios de área (mill. USD)

Fuente: Bolsa de Cereales.

El segundo escenario alternativo considera el hecho de que recientemente los precios de fertilizantes experimentaron un retroceso, tendencia que podría continuar. De ese modo, tomar el promedio de lo transcurrido de 2022 se podría estar sobreestimando los valores de las importaciones de la segunda mitad del año. Así, el Gráfico 10 muestra el valor de importaciones proyectadas para 2022 manteniendo para el resto de los meses (de julio a diciembre) valuada a los precios de junio de 2021. Nuevamente, si bien esto implica una baja en valor respecto al primer escenario, se superan ampliamente los montos impuestos por el BCRA.

Gráfico 10. Importaciones de fertilizantes según escenarios de precios (mill. USD)

Fuente: Bolsa de Cereales.

De hecho, para que las importaciones alcancen el límite habilitado por el BCRA sin compensar vía cantidades, los precios de los fertilizantes a importar deberían caer, en promedio, un 58% adicional con respecto a los precios observados en junio 2021.

Un tercer escenario posible, aquí no analizado, implicaría un ajuste en las cantidades aplicadas de fertilizantes por hectárea, dadas la más desfavorable relación insumo-producto. En la práctica, se esperaría una combinación de estos efectos, con caída de precios y cantidades, que podrían llevar los requerimientos de importación a valores algo menores a los aquí presentados, aunque todavía bien por encima de los límites permitidos.

Nuevas medidas

Para paliar la situación respecto a la necesidad de autorizar y asegurar la disponibilidad de divisas para las actividades productivas, el BCRA tomó medidas que buscan otorgar más flexibilidad a las importaciones.

En particular, “se redujo de 365 a 60 días el plazo para acceder al mercado de cambios para abonar insumos que serían utilizados para la producción local de bienes a exportar, cuando simultáneamente se liquidan anticipos o prefinanciaciones de exporta­ciones” (BCRA 7/7/22).

Los cambios habilitan el uso de prefinanciaciones de exportaciones, de manera que empresas que sean exportadoras de granos pueden recurrir al mecanismo para la importación de insumos, o bien para empresas que logren obtener financiamiento a 60 días.

Habitualmente, el mercado de importaciones de fertilizantes se basa en operaciones de contado, sin financiación, por lo que existe preocupación sobre el volumen de negocios que podrían aprovechar esta excepción.

Comentarios finales

Además de dejar planteado estos problemas, el trabajo en los próximos meses deberá incluir un cuidadoso seguimiento de estos mercados debido al contexto de elevada volatilidad, de manera de garantizarse una rápida reacción por parte de los actores de la cadena y los decisores de política.

A partir de las cifras analizadas, es evidente que no otorgar prioridad a las dificultades que existen hoy en los mercados de fertilizantes podría traducirse en una menor disponibilidad de divisas por el potencial impacto en producción.

Si bien las condiciones de producción de Argentina le atribuyen cierto margen de maniobra en contextos de precios de los insumos internacionales volátiles, no se pueden obviar las consecuencias que dicho manejo podría tener a mediano plazo respecto de los efectos sobre la sostenibilidad, tanto productiva como ambiental.

Una menor aplicación de fertilizantes no solo puede llevar a la reducción de los rendimientos sino también a obtener balances de nutrientes negativos en el suelo (se extrae más de lo que se incorpora). Los desbalances nutricionales llevan a la degradación de la fertilidad nativa del suelo, ejemplificada en las marcadas disminuciones de materia orgánica y las caídas en la productividad (García, 2006).

A su vez, hay cultivos, como trigo, cebada y maíz, que necesariamente requieren la incorporación de nutrientes vía fertilización para su crecimiento y desarrollo; por lo que los precios altos de los insumos y disrupciones en las cadenas de suministros pueden provocar una distorsión en los esquemas de rotación de cultivos.

Finalmente, Argentina tiene un enorme potencial para crecer en rendimientos por hectárea de manera sustentable, a través del cierre de las brechas tecnológicas, en donde la fertilización es un componente esencial (Bolsa de Cereales, 2019 y 2020).

Referencias

Baffes, J., and Wee Chian K. (2022) “Fertilizer Prices Expected to Remain Higher for Longer.” World Bank Blogs, May, https://blogs.worldbank.org/opendata/fertilizer-prices-expected-remain-higher-longer.

Bolsa de Cereales (2019) “Alcanzando el potencial del agro argentino”.

Bolsa de Cereales (2020) “Incentivos para promover el uso de fertilizantes: evaluación de impacto económico y fiscal”.

Chen, C., and Tinti, E. (2022). “China’s Fertilizer Exports Ban Raises Worries from Global Markets.” Fastmarkets, Fastmarkets, Jan., https://www.fastmarkets.com/chinas-fertilizer-exports-ban-raises-worries-from-global-markets.

Fernández, L. (2022). “Fertilizers Export Value Worldwide by Country.” Statista, Statista, Nov. 2021, https://www.statista.com/statistics/1278057/export-value-fertilizers-worldwide-by-country/

Fertilizar (2022). https://fertilizar.org.ar/

Rabobank (2022). “The Russia-Ukraine War’s Impact on Global Fertilizer Markets.” Rabobank.com, RaboResearch, Apr. https://research.rabobank.com/far/en/sectors/farm-inputs/the-russia-ukraine-war-impact-on-global-fertilizer-markets.html#:~:text=Agricultural%20commodity%20prices%20were%20high,4%25%20in%20the%20second%20year.

García, F.O. 2006. La nutrición de los cultivos y la nutrición de los suelos. INPOFOS. Informaciones Agronómicas; No. 29. Marzo.

ReTAA – Bolsa de Cereales (2022). Balance de Nutrientes. https://www.bolsadecereales.com/tecnologia-informes

Sleigh, J. (2022). “War in Ukraine: Brazil Buying up Cheap Sanctioned Russian Fertiliser.” The Scottish Farmer, July https://www.thescottishfarmer.co.uk/news/20264145.brazil-buying-cheap-sanctioned-russian-fertiliser/.

USDA (2022). “Impacts and Repercussions of Price Increases on the Global Fertilizer Market.” USDA Foreign Agricultural Service, USDA, June, https://www.fas.usda.gov/data/impacts-and-repercussions-price-increases-global-fertilizer-market.


[1] Se extiende un agradecimiento a Lucas Green (Student at University of Virginia) por su contribución para el desarrollo de este documento.

[2] http://inai.org.ar/aec19

[3] http://inai.org.ar/bcra3322

Primicias Rurales

Estiman la huella de carbono de la producción arrocera

Estiman la huella de carbono de la producción arrocera

Buenos Aires, 2 de agosto (PR/22) .- Un equipo de investigación del INTA busca cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero de todo el proceso de producción del arroz. Resultados preliminares determinaron que la variedad Gurí INTA CL emite 0,804 kilogramos de dióxido de carbono equivalente por cada kilogramo de semilla producida. Esta información es relevante para diagramar estrategias de mitigación.

Según datos del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero publicados en 2019, la producción agrícola es responsable del 37 % de las emisiones de estos gases en el país; lo que representa el 0,5 % para el cultivo de arroz. Por esto, un equipo de investigación del INTA se enfoca en cuantificar las emisiones del arroz en la Argentina y, a su vez, determinar cuáles son los puntos críticos en el proceso de producción.

“Todos los procesos productivos repercuten en el ambiente y, por lo tanto, emiten gases de efecto invernadero”, señaló Susana Maciel –especialista en ambiente y desarrollo sustentable del INTA Balcarce, Buenos Aires– quien indicó que el cultivo de arroz es una importante fuente emisora de gas metano (CH4).

“Es importante conocer lo que emitimos durante las etapas de producción primaria, primer eslabón de una larga cadena, hasta el consumo del producto final”, puntualizó Maciel y agregó que el 75 % de la producción de arroz de la Argentina se exporta, por lo que conocer su huella permite agregar valor ambiental y generar ventajas competitivas a los productos y sistemas de producción.

En este sentido, el equipo de especialistas estimó la huella de carbono del cultivo de arroz durante la campaña 2021-2022. En un lote experimental ubicado en la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay –Entre Ríos–, evaluaron la variedad Gurí INTA CL, uno de los cultivares largo fino más comercializados en el país, desde noviembre del 2021 hasta el mes de marzo de este año.

Resultados preliminares determinaron que la emisión fue de 0,804 kilogramos de dióxido de carbono (CO2) equivalente por cada kilogramo de semilla producida. “Esto arroja estimaciones que suponen la emisión de 1,22 megatoneladas de CO2 equivalentes en la producción de variedades largo fino a nivel nacional”, detalló Maciel.

Si bien el gas de mayor emisión en la producción de arroz es el metano, se trata de un elemento que aumenta de acuerdo al incremento de la dosis de fertilización nitrogenada. “Cuando hacemos el balance de los datos obtenidos, el metano es quien más aporta a la huella de carbono convertido en toneladas de dióxido de carbono equivalente”, indicó la investigadora del INTA.

El gas metano tiene un poder de calentamiento global, capacidad de retener la radiación solar emitida por la Tierra, hasta 27 veces más que el dióxido de carbono, el cual se acumula en la atmósfera terrestre y aumenta la temperatura del planeta. “Permanece entre 12 y 14 años en la atmósfera antes de ser eliminado, su emisión indiscriminada no hace más que alterar los niveles normales”, sostuvo Maciel.

“Se trata de un trabajo de evaluación preliminar y es una estimación, en la que fueron consideradas las variables entendidas como de mayor impacto”, explicó Maciel. Quien agregó que las cifras que componen esta evaluación tienen que ver con diferentes índices derivados de las emisiones por el uso de combustibles fósiles, aplicación de agroquímicos, fertilizantes, semillas, por los residuos resultantes de la cosecha y las emisiones por aplicación de urea y fertilizantes nitrogenados.

En el mismo sentido, la investigadora adelantó que el siguiente paso tiene que ver con realizar un relevamiento de la producción a nivel país de la variedad GURI INTA CL, para inferir las emisiones de CO2 equivalente de esta variedad.

Para este análisis del ciclo de vida, de la producción de un kilo de semilla de arroz cáscara, se consideraron las emisiones generadas desde la preparación del suelo hasta la cosecha de la semilla de arroz.

El equipo especialista utilizó la técnica de cámara cerrada o estática, la cual en su interior contiene alrededor de tres plantas, a modo de modelo. “Con una jeringa preparada con válvula de cierre se extrae del centro de esta una muestra de los gases condensados, los cuales son mezclados por un ventilador que se encuentra en su interior”, señaló Maciel.

“Más allá de estos resultados, es imprescindible incorporar tecnologías que mitiguen el impacto ambiental”, sostuvo Maciel. Esto significa, entre otros aspectos, disminuir el uso de combustible fósil, incrementar el uso de energías renovables, utilizar bombas de riego que combinen la energía eléctrica, aplicar nuevas tecnologías en motores que reciclen el dióxido de carbono generado, entre otros.

“Esta investigación tiene que ver con la imperiosa necesidad de proporcionar una serie de indicadores esenciales y relevantes para una mejora en el medio ambiente y en la lucha por un mundo más sostenible que pueda mitigar el impacto ambiental”, aseguró Maciel.

De esta manera, Maciel asume la necesidad de “continuar con el estudio de las emisiones de distintas variedades, para precisar si existen diferencias significativas de impacto entre estas”.

Primicias Rurales

Fuente: INTA informa

Las sembradoras ayudarán a acumular agua en el suelo

Las sembradoras ayudarán a acumular agua en el suelo

Buenos Aires, 18 julio (PR/22) –Las sembradoras podrán sumar otra función a partir de la campaña 2022/23 en el mercado argentino: ayudarán a acumular agua en el suelo.

Serán las máquinas con las que se aplicará Zeba, un producto elaborado en base a almidón de maíz que produce y comercializa UPL.

Sirve para retener agua en el suelo y mejorar el aprovechamiento por parte de los cultivos y se trata de un acondicionador de suelo que aumenta la disponibilidad de agua y nutrientes para las plantas.

El producto ayuda a reducir la huella hídrica ya que permite incrementar el rendimiento, incluso, con menos agua.

Características

Zeba es micro-granulado y biodegradable y se incorpora al suelo junto con la semilla, a la siembra.

Consiste en gránulos superabsorbentes con una enorme capacidad de retención de agua.

En efecto, cada gránulo absorbe hasta 400 veces su peso y puede cumplir su ciclo de rehidratación completa hasta 4 veces durante el desarrollo del cultivo.

Zeba es capaz de reducir la percolación de agua de riego o de lluvia contribuyendo al suministro de agua a las plantas durante toda su etapa de crecimiento (perdura en el suelo de 4 a 6 meses) al aumentar la capacidad de almacenaje en la zona radicular.

Esta reserva de agua extra que inyectarán las sembradoras será aprovechada por el cultivo entre riegos o entre lluvias.

De esta manera, se logra que el cultivo tenga más cantidad de agua fácilmente disponible.

Además, la mayor humedad captada por Zeba, contribuye a la actividad microbiana y, al hincharse, airea el suelo.

Tampoco deja ningún tipo de residuo ya que es degradado por los microorganismos del suelo y, por tanto, es amigable con el medio ambiente

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac

Cuyo: Se establecieron acciones para el control fitosanitario de la plaga Lobesia botrana

Cuyo: Se establecieron acciones para el control fitosanitario de la plaga Lobesia botrana

San Juan, 18 julio (PR/22) — En el marco de su Programa Nacional de Prevención y Erradicación Lobesia botrana (PNPyE Lb), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) coordinó encuentros técnicos con autoridades y organismos sanitarios provinciales, autoridades nacionales y productores vitivinícolas de Mendoza y San Juan para planificar la campaña productiva 2022-2023.

“En cada inicio de campaña es importante analizar la situación previa para coordinar y cooperar entre el sector público y sector privado, que es la única manera que tenemos de disminuir la población de Lobesia botrana y los daños que la plaga genera” afirmó el director nacional de Protección Vegetal del Senasa, Diego Quiroga.

En San Juan se organizó un encuentro en las instalaciones del Centro Regional Cuyo del Senasa al que asistieron Quiroga; el ministro de Producción y Desarrollo Económico Provincial, Ariel Lucero; y autoridades del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen).

También, estuvieron presentes el director del Centro Regional Cuyo del Senasa, Sergio Rossi; el coordinador regional de Protección Vegetal, Carlos Bontcheff Mineff; y agentes del equipo técnico del PNPyE Lb.

Durante el encuentro se presentaron los resultados alcanzados de la campaña productiva 2021-2022 y se detallaron a las acciones de control fitosanitario a implementarse en la presente campaña productiva 2022-2023.

Por su parte, productores, empacadores y exportadores de Mendoza y San Juan transmitieron sus inquietudes a los organismos sanitarios presentes y tomaron conocimiento de las medidas fitosanitarias planificadas para la campaña productiva 2022/2023.

“El objetivo que tenemos en cada inicio de campaña es poder coordinar acciones con la comunidad científica, con el Senasa, con el INTA, y por supuesto con el sector productivo, para contrarrestar los daños de la plaga y defender esta actividad regional tan importante” señaló el director de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos de la provincia de San Juan, Luis Kulichevsky.

En la misma línea y para continuar con la agenda, en la ciudad de Mendoza se llevó a cabo otra reunión de la Comisión Técnica Asesora de Lobesia botrana, convocada por el Senasa, en la que participaron agentes del Iscamen, del Ministerio de Producción de San Juan y de los institutos nacionales de Vitivinicultura (INV) y de Tecnología Agropecuaria (INTA). El encuentro contó también con la presencia del sector privado, con representantes de entidades vitivinícolas de Bodegas de Argentinas, el Centro de Viñateros y Bodegueros, la Cooperativa Nueva California, la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), la Unión Vitivinícola Argentina y productores particulares.

Las asociaciones agradecieron la invitación para participar de la mesa de trabajo colectiva y escucharon atentamente a los interlocutores de las instituciones sanitarias provinciales y nacionales respecto al comportamiento de la plaga en las últimas campañas productivas, el estado de situación, sus estrategias de trabajo y proyecciones en cada zona.

La puesta en común detalló las capturas acumuladas por campaña productiva en cada una de las generaciones de la plaga en las diferentes regiones, a fin de poder establecer un plan de control fitosanitario para la campaña productiva 2022-2023.

Entre las medidas fitosanitarias a implementar, se incluyen la colocación de emisores de feromonas para la implementación de la Técnica de Confusión Sexual (TCS), aplicaciones de productos fitosanitarios de manera aérea y terrestre y aplicaciones aéreas de feromonas floables.

Cabe destacar que las autoridades nacionales, provinciales y asociaciones privadas vitivinícolas y de uva de mesa celebraron este encuentro, con el objeto de continuar las acciones de control fitosanitario, evitar su dispersión y reducir los daños que genera en la calidad y volúmenes de producción la polilla de la vid.

 

 

 

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Fuente: Senasa

Informe de las Naciones Unidas: las cifras del hambre en el mundo aumentaron hasta alcanzar los 828 millones de personas en 2021

Informe de las Naciones Unidas: las cifras del hambre en el mundo aumentaron hasta alcanzar los 828 millones de personas en 2021

Roma/Nueva York, 14 julio (PR/22) — El número de personas que padecen hambre en el mundo aumentó hasta alcanzar los 828 millones de personas en 2021, lo que supone un aumento de unos 46 millones desde 2020 y de 150 millones desde el brote de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), según un informe de las Naciones Unidas en el que se aportan nuevas pruebas que muestran que el mundo se está alejando de su objetivo de acabar con el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todas sus formas de aquí a 2030.

En la edición de 2022 del informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI) se presenta información actualizada sobre la situación de la seguridad alimentaria y la nutrición en todo el mundo, incluidas las últimas estimaciones sobre el costo y la asequibilidad de las dietas saludables. Además, en el informe se plantean las formas en que los gobiernos pueden reorientar el apoyo que actualmente prestan a la agricultura para reducir el costo de las dietas saludables, teniendo en cuenta los limitados recursos públicos disponibles en muchas partes del mundo.

El informe, publicado hoy, ha sido elaborado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Las cifras describen un panorama desalentador:

  • Hasta 828 millones de personas han padecido hambre en 2021: 46 millones de personas más que el año anterior y 150 millones más que en 2019.
  • Tras permanecer relativamente sin cambios desde 2015, el porcentaje de personas afectadas por el hambre se disparó en 2020 y siguió aumentando en 2021, hasta alcanzar el 9,8 % de la población mundial, frente a los porcentajes del 8 % registrado en 2019 y el 9,3 % en 2020.
  • Alrededor de 2 300 millones de personas en el mundo (29,3 %) se encontraban en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave en 2021, esto es, 350 millones de personas más que antes del brote de la pandemia de la COVID?19. Cerca de 924 millones de personas (el 11,7 % de la población mundial) afrontaron niveles graves de inseguridad alimentaria, lo que supone un aumento de 207 millones en un intervalo de dos años.
  • La brecha de género en relación con la inseguridad alimentaria siguió aumentando en 2021: el 31,9 % de las mujeres del mundo padecía inseguridad alimentaria moderada o grave, en comparación con el 27,6 % de los hombres, una brecha de más de 4 puntos, en comparación con los 3 puntos porcentuales registrados en 2020.
  • En 2020, casi 3 100 millones de personas no pudieron permitirse mantener una dieta saludable, es decir, 112 millones más que en 2019, lo cual refleja los efectos de la inflación de los precios de los alimentos al consumidor derivada de las repercusiones económicas de la pandemia de la COVID-19 y las medidas adoptadas para contenerla.
  • Se calcula que 45 millones de niños menores de cinco años padecían emaciación, la forma más mortífera de malnutrición, que aumenta hasta 12 veces el riesgo de mortalidad infantil. Además, 149 millones de niños menores de cinco años sufrían retraso en el crecimiento y el desarrollo debido a la falta crónica de nutrientes esenciales en su dieta, mientras que 39 millones tenían sobrepeso.
  • Se están logrando progresos en cuanto a la lactancia materna exclusiva, ya que casi el 44 % de los bebés menores de seis meses de todo el mundo fueron alimentados exclusivamente con leche materna en 2020. Esta cifra sigue estando lejos del objetivo del 50 % fijado para 2030. Un dato muy preocupante es que dos de cada tres niños carecen de la dieta diversa mínima que necesitan para crecer y desarrollarse plenamente.
  • De cara al futuro, se prevé que casi 670 millones de personas (el 8 % de la población mundial) seguirán pasando hambre en 2030, aun teniendo en cuenta una recuperación económica mundial. Se trata de una cifra similar a la de 2015, cuando se estableció el objetivo de acabar con el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición para finales de esta década en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En el momento de la publicación de este informe, la guerra que se está librando en Ucrania, en la que están implicados dos de los mayores productores mundiales de cereales básicos, semillas oleaginosas y fertilizantes, está perturbando las cadenas de suministro internacionales y provocando un aumento de los precios de los cereales, los fertilizantes y la energía, así como de los alimentos terapéuticos listos para el consumo destinados al tratamiento de la malnutrición grave infantil. Esta situación se produce en un momento en el que las cadenas de suministro ya se están viendo perjudicadas por los cada vez más frecuentes fenómenos climáticos extremos, especialmente en los países de bajos ingresos, y tiene consecuencias que pueden llegar a ser muy preocupantes para la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial.

“En el presente informe se destaca repetidamente la intensificación de los principales factores de la inseguridad alimentaria y la malnutrición, a saber, los conflictos, los fenómenos climáticos extremos y las perturbaciones económicas, en combinación con el aumento de las desigualdades”, escribieron en el prólogo de la edición de este año los jefes de los cinco organismos de las Naciones Unidas (2). “La cuestión ahora no es si las adversidades seguirán produciéndose o no, […] sino que deberíamos estar adoptando medidas más audaces para crear resiliencia ante ellas”.

Adaptación de las políticas agrícolas

En el informe se destaca de manera notable que el apoyo mundial al sector alimentario y agrícola representó un promedio anual de casi 630 000 millones de USD entre 2013 y 2018. La mayor parte de ese apoyo se destina a los agricultores individualmente, a través de las políticas sobre comercio y mercados y de subvenciones fiscales. No obstante, en gran parte, este apoyo no solo distorsiona el mercado, sino que tampoco está llegando a muchos agricultores, daña el medio ambiente y no promueve la producción de alimentos nutritivos que conforman una dieta saludable. Esto se debe, entre otras cosas, al hecho de que las subvenciones suelen dirigirse a la producción de alimentos básicos, lácteos y otros alimentos de origen animal, especialmente en los países de ingresos altos y los países de ingresos medianos altos. El arroz, el azúcar y las carnes de diversos tipos son los alimentos que más incentivos reciben a nivel mundial, mientras que las frutas y las hortalizas reciben un apoyo relativamente menor, sobre todo en algunos países de ingresos bajos.

Ante la amenaza de una recesión mundial y las consecuencias que comporta para los ingresos y gastos públicos, una forma de contribuir a la recuperación económica pasa por adaptar el apoyo a la alimentación y la agricultura para destinarlo a alimentos nutritivos allí donde el consumo per cápita aún no alcanza los niveles recomendados para una dieta saludable.

Los datos sugieren que, si los gobiernos adaptan los recursos que están utilizando para incentivar la producción, la oferta y el consumo de alimentos nutritivos, contribuirán a hacer las dietas saludables menos costosas y más asequibles y equitativas para todas las personas.

Por último, en el informe también se señala que los gobiernos podrían hacer más por reducir los obstáculos al comercio de alimentos nutritivos como las frutas, las hortalizas y las legumbres.

(1) Se estima que en 2021 padecían hambre entre 702 y 828 millones de personas. El cálculo se presenta en forma de rango con el fin de reflejar la incertidumbre añadida en la recopilación de datos debido a la pandemia de la COVID-19 y las restricciones asociadas. Los incrementos se miden tomando como referencia el punto medio del rango estimado (768 millones).

(2) Por la FAO: QU Dongyu, Director General; por el FIDA: Gilbert F. Houngbo, Presidente; por la OMS: Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General; por el PMA: David Beasley, Director Ejecutivo; por el UNICEF: Catherine Russell, Directora Ejecutiva.

 

En sus palabras

Señor QU Dongyu, Director General de la FAO: “Los países de ingresos bajos, donde la agricultura resulta esencial para la economía, el empleo y los medios de vida rurales, disponen de escasos recursos públicos para su adaptación. La FAO se compromete a seguir trabajando con estos países en la búsqueda de oportunidades que permitan incrementar la prestación de servicios públicos en beneficio de todos los actores de los sistemas agroalimentarios”.

Señor Gilbert F. Houngbo, Presidente del FIDA: “Son cifras deprimentes para la humanidad. Seguimos alejándonos de nuestro objetivo de acabar con el hambre de aquí a 2030. Lo más probable es que los efectos de la crisis alimentaria mundial vuelvan a empeorar el resultado el próximo año. Necesitamos un enfoque de mayor intensidad para acabar con el hambre; el FIDA está preparado para cumplir con su parte ampliando sus operaciones y sus repercusiones. Esperamos contar con el apoyo de todos”.

Señora Catherine Russell, Directora Ejecutiva del UNICEF: “La magnitud sin precedentes de la crisis de malnutrición requiere una respuesta sin precedentes. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para garantizar que los niños más vulnerables tengan acceso a dietas nutritivas, inocuas y asequibles, así como a servicios de prevención, detección y tratamiento tempranos de la malnutrición. Con la vida y el futuro de tantos niños en juego, este es el momento de intensificar nuestra ambición por la nutrición infantil; no podemos perder el tiempo”.

Señor David Beasley, Director Ejecutivo del PMA: “Existe un peligro real de que estas cifras aumenten aún más en los próximos meses. La subida global de los precios de los alimentos, el combustible y los fertilizantes que estamos presenciando como consecuencia de la crisis en Ucrania amenaza con abocar a países de todo el mundo a la hambruna. Como consecuencia, se producirá una desestabilización mundial, hambre y migraciones masivas a un nivel sin precedentes. Tenemos que actuar hoy para evitar esta catástrofe inminente”.

 

Señor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS: “Cada año mueren 11 millones de personas a causa de dietas poco saludables. El aumento de los precios de los alimentos significa que esto no hará más que empeorar. La OMS apoya los esfuerzos de los países por mejorar los sistemas alimentarios mediante la imposición de impuestos a los alimentos poco saludables y la concesión de subvenciones a las opciones saludables, la protección de los niños frente a la comercialización perjudicial y la garantía de etiquetas nutricionales claras. Debemos colaborar para alcanzar las metas mundiales de nutrición para 2030, para combatir el hambre y la malnutrición, y para garantizar que los alimentos sean una fuente de salud para todos”.

 

GLOSARIO

Inseguridad alimentaria aguda: la inseguridad alimentaria aguda se define como un estado de inseguridad alimentaria, en un área concreta y en un momento determinado, que reviste una gravedad tal que amenaza las vidas humanas o los medios de subsistencia, independientemente de las causas, el contexto o la duración. A este respecto, resulta pertinente proporcionar orientación estratégica que se centre en objetivos a corto plazo para prevenir, mitigar o reducir los efectos de la inseguridad alimentaria.

Hambre: sensación incómoda o de dolor causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria. Privación de alimentos. En este informe, el término “hambre” es sinónimo de subalimentación crónica y se cuantifica mediante la prevalencia de la subalimentación.

Malnutrición: estado fisiológico anormal debido a un consumo insuficiente, desequilibrado o excesivo de macronutrientes o micronutrientes. La malnutrición incluye la desnutrición (retraso del crecimiento y emaciación infantiles, y carencias de vitaminas y minerales), así como el sobrepeso y la obesidad.

Inseguridad alimentaria moderada: nivel de gravedad de inseguridad alimentaria en el cual las personas afrontan incertidumbres sobre su capacidad para obtener alimentos y se han visto obligadas a reducir, en ocasiones durante el año, la calidad o la cantidad de alimentos que consumen debido a la falta de dinero u otros recursos. Hace referencia a una falta de acceso continuado a los alimentos, lo cual disminuye la calidad de la dieta y altera los hábitos alimentarios normales. Se mide sobre la base de la escala de experiencia de inseguridad alimentaria.

Inseguridad alimentaria grave: nivel de gravedad de inseguridad alimentaria en el cual, en algún momento del año, las personas se han quedado sin alimentos, sufren hambre y, en el caso más extremo, pasan uno o más días sin comer. Se mide sobre la base de la escala de experiencia de inseguridad alimentaria.

Subalimentación: condición en la cual el consumo habitual de alimentos de un individuo es insuficiente para proporcionarle la cantidad de energía alimentaria necesaria a fin de llevar una vida normal, activa y sana. La prevalencia de la subalimentación se emplea para medir el hambre (indicador 2.1.1 de los ODS).

 

 

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Fuente: FIDA

¿Qué vende hoy el fabricante de agromáquinas?

¿Qué vende hoy el fabricante de agromáquinas?

Buenos Aires, 8 julio (PR/22) –La potencia de un tractor, el sistema de trilla de una cosechadora y la robustez de una sembradora, continúan siendo atributos destacados.

Todavía forman parte de los argumentos de venta. Pero ya no están solos y dejan de ser tan decisivos.

Ocurre que ha irrumpido la Agricultura Digital en el negocio de los agromáquinas y con ella surge un nuevo universo de servicios y prestaciones.

El cliente, cuando compra un equipo, también accede a un sistema interconectado con el fabricante y el concesionario, que pasan a ser sus socios en el día a día.

En consecuencia, el usuario es asesorado en tiempo real cuando está sembrando, pulverizando y cosechando.

O cuando tiene que analizar los resultados agronómicos y productivos que obtuvo con la máquina que incorporó.

El cuadro se completa con las plataformas digitales que posibilitan la transferencia de datos a la Nube para su almacenaje y posterior utilización.

Soluciones

En el espectro actual del mercado argentino, las compañías internacionales se adelantan en el desarrollo de recursos para el monitoreo de equipos, la gestión agronómica y la gestión de datos.

Pero es un proceso que, más tarde o más temprano, se extenderá en los servicios de las empresas nacionales.

El acompañamiento que hoy el fabricante y sus concesionarios brindan al cliente, hasta es personalizado y permite llegar a los siguientes resultados:

  • Gerenciar la información
  • Gestionar, visualizar, archivar y compartir datos agronómicos de cada lote
  • Acceder de manera remota a la pantalla de la máquina y transferir información modo inalámbrico
  • Controlar los equipos desde cualquier dispositivo móvil
  • Interactuar con asesores del concesionario o la fábrica para la toma de decisiones o para obtener prescripciones que se usen en las diferentes fases del ciclo productivo
  • Analizar y plantear objetivos de rendimientos y optimización de insumos

Integral

Con el paquete de conectividad y de servicios a su disposición, cada usuario recibe asesoramiento en todo el ciclo agrícola o ganadero, porque también alcanza a máquinas como las picadoras de forraje.

Con el aporte de las plataformas digitales, se recopila y procesa datos de cada lote de un campo y se los sube a la Nube para gestionarlos.

Con esa información se evalúa la performance de cada lote y se pueden tomar decisiones en siembra, fertilización, cosecha y otras tareas.

Así se integran todos los datos en un solo lugar y se gestiona las operaciones agrícolas desde presiembra y hasta cosecha.

El círculo arranca, por ejemplo, con prescripciones antes de sembrar, sigue con el monitoreo en tiempo real de la sembradora y luego con la protección del cultivo mediante la pulverizadora.

Además, se puede controlar cada etapa del cultivo, tomando las decisiones necesarias, sin demoras, en aplicaciones o en fertilización.

El seguimiento continúa durante la cosecha y, cuando ésta finaliza, se puede hacer un análisis completo de los datos recopilados para proyectar correcciones hacia la próxima campaña.

 

 

 

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Fuente: Maquinac