La advertencia sobre el costo oculto de la agricultura: «Podría ser más caro producir en el futuro»

La advertencia sobre el costo oculto de la agricultura: «Podría ser más caro producir en el futuro»

Buenos Aires, 14 de julio (PR/21) .– “En estos momentos estamos haciendo una extracción sin reposición con muchos nutrientes, No está mal cuando los contenidos de los mismos son elevados, porque es un servicio que nos da el suelo, pero esta situación no puede sostenerse indefinidamente. Este costo oculto de la agricultura, en algún momento lo vamos a tener que pagar. Podría ser más caro producir en el futuro, particularmente en algunas zonas del país”, manifestó Hernán Sainz Rosas de INTA Balcarce.

Una menor reposición de nutrientes, además de tener un impacto negativo en el funcionamiento del sistema suelo, también genera pérdidas en los rindes. El grupo de Ecofisiología de Cultivos del área de Investigación en Agronomía del INTA Balcarce, ha estimado que existe una brecha entre el rendimiento alcanzable en secano y el realmente obtenido, que varía del 16% al 30% según la especie sembrada.

Un 50% de esta diferencia se explicaría por una inadecuada nutrición de los cultivos. Sainz Rozas dijo que este factor, también significa una menor entrada de carbono al suelo, lo que puede acelerar el empeoramiento de sus propiedades físicas en planteos bajo agricultura continua. De modo que, la inadecuada nutrición no solo tiene efectos en el corto plazo al bajar los rindes, sino también a mediano y largo plazo por su impacto en la caída de materia orgánica, principal indicador de salud edáfica.

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El profesional describió que se la combinación de factores estructurales, como el régimen de tenencia de la tierra; la aversión al riesgo y la variabilidad climática; y coyunturales como los precios de los mercados entre otros, generan reticencia en quienes producen para incorporar la práctica de análisis de suelos.

Sin embargo, alertó que la situación actual indica que es necesario modificar estas reservas. “El adecuado diagnóstico de la disponibilidad de nutrientes es la tecnología de proceso más económica y que tiene el mayor impacto sobre el uso racional de los nutrientes, aspecto clave tanto desde el punto de vista económico como ambiental”, expresó.

Los profesionales de este grupo de Fertilidad de Suelos de INTA Balcarce, propician un uso racional de los fertilizantes y para ello consideran clave un adecuado muestre y análisis de suelo. La Estación Experimental cuenta con un laboratorio que brinda este servicio productores y productoras. Pueden realizar las mediciones más comúnmente requeridas como las de nitrógeno, nitratos, potencial de mediación de nitrógeno, micronutrientes, bases y azufre, entre otros. También se hacen análisis de plantas con el fin de monitorear el estado nutricional de los cultivos.

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Además, este núcleo de investigadores desarrolla nuevas metodologías de diagnóstico. Cabe destacar que muchos de los métodos de calibración que hoy se usan en los laboratorios de suelo de la región pampeana fueron generados en este ámbito científico. Esta actividad continúa con el fin de tener respuestas concretas para zonas o cultivos donde existen baches de información.

El estudio desarrollado por el INTA Balcarce analizó 600 lotes bajo agricultura continua en el año 2011 y se repitió en 2018. Este seguimiento demostró un acrecentamiento de la escasez en nutrientes que ya eran deficientes durante el primer muestreo, como también la de aquellos que no lo eran. Tal es el caso del potasio cuya deficiencia se consideraba poco probable, ya que en general, los suelos relevados tenían niveles por arriba de los rangos críticos. “Sin embargo, en 2018, fundamentalmente en el noreste de la región pampeana, ya empezaron a aparecer algunos valores que deberían preocuparnos”, sostuvo Sainz Rosas.

En 2011 se detectó que “un 46% de los lotes analizados tenían valores menores a 15 partes por millón de fósforo, niveles limitantes para muchos cultivos, especialmente para las gramíneas como trigo o maíz”, expresó el ingeniero. La nueva medición reflejó que se elevó al 66% el número de lotes con falta de este nutriente, lo que da cuenta del impacto de 7 años de agricultura continua sin un manejo adecuado de nutrición del suelo.

La deficiencia de zinc también se agravó con respecto a 2011, debido a que prácticamente no es utilizado por quienes producen. El azufre es otro de los nutrientes con problemas en muchos suelos de la región pampeana argentina.

Sainz Rosas consideró que, desde el ámbito de la producción agrícola, no se dimensiona el efecto negativo de no hacer un adecuado muestreo y análisis del suelo, que permitiría una adecuada fertilización. “Solamente el 40% de la superficie cultivada es analizada. O sea que más del 50% de las dosis de fertilizantes son aplicadas sin tener en cuenta la oferta de nutrientes del suelo y, generalmente, se aplica menos de lo que los cultivos necesitan”.

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Fuente: Agrofy News

Edición de Genomas de Plantas

Edición de Genomas de Plantas

Autor/es: Alejandro Hernández, Director de Biotecnología para Centroamérica y el Caribe de Crop Life Latin America. 
Buenos Aires, 9 de julio (PR/21) .– La edición de genomas en plantas se logra gracias a la biotecnología de precisión y apunta a ser un hito de la agricultura moderna. Actualmente hay solicitudes de permiso de venta en Estados Unidos de semillas de tomates, arroz, maíz, trigo, soya y champiñones. La edición genética promete cambios nutricionales como la producción de trigo libre de gluten o reducción de grasas trans en aceites de soya. ¿En qué consiste?
El genoma es la totalidad del material genético de un organismo o una especie en particular. En el caso de organismos superiores o eucariotas, como las plantas y los animales, existe el genoma nuclear y el genoma de los plastidios (plantas) y/o mitocondria (animales y plantas).

El material genético se presenta en estructuras altamente organizadas en el ADN, y es un código genético escrito en cuatro letras: A (adenina) que hace par con la T (timina), y la C (citosina) que hace par con G (guanina).

La secuencia de un genoma de plantas es similar a una biblioteca de letras. Dentro de esta librería de letras, se encuentra una pequeña proporción que corresponde a genes, o secuencias con alguna función. Estos genes tienen pequeños cambios que pueden variar su función. En mejoramiento genético convencional, estos cambios son las características que se buscan por polinización o por cambios azarosos. Hasta hace tan solo un par de décadas conocíamos muy poco de los genomas y aún menos de cómo ajustarlos, mejorarlos o repararlos cuando encontramos un error. Hoy, las herramientas de secuenciación y nuevas técnicas de Edición de Genomas hacen posible realizar y verificar con extrema precisión ajustes en el material genético. En el caso de las plantas, el escenario es muy prometedor ya que se puede obtener lo mismo que en mejoramiento convencional, pero en un tiempo mucho menor. Por esto, se les llaman nuevas técnicas de fitomejoramiento, en inglés New Breeding Techniques/ Technologies (NBTs).

Las tecnologías de edición de genomas se basan en 2 principios. El primero es que se debe ubicar el sitio preciso en el genoma para poder realizar alguna función. La más común, pero no la única, es la de cortar la doble hebra de ADN (en inglés “double-strand breaks” (DSBs)). El segundo principio es el uso de los mecanismos naturales de reparación del genoma. En organismos superiores o eucariotas se le llama reparación homóloga cuando se usa una copia idéntica de respaldo para reparar el genoma; o no homóloga cuando se repara el genoma sin la ayuda de una hebra de reparación. El resultado final es una secuencia de ADN con reparaciones o ajustes, a lo que en la literatura se les llamó originalmente Técnicas “SDN” o “SSN” del inglés “site directed nucleases”, o “site specific nucleases” 1, 2 y 3.

Exploremos estos dos conceptos para entender el estado del arte de las nuevas técnicas de edición de genomas.

Principio 1. Ubicar en el genoma el lugar correcto

Los primeros métodos para identificar algún material genético se identificaron en los 80s como mecanismos de defensa contra virus. Imaginen una tijeras de ADN, que en aquel entonces se llamaron endonucleasas y meganucleasas, éstas tenían la habilidad de reconocer alrededor de 6 a 8 letras las primeras y de 12-40 letras las segundas y realizar un corte en el ADN. En los 90s y principios del 2000 se avanzó con la generación de las nucleasas de dedos de Zinc (reconocen de 6-18pb) y las TALENS (Transcription-Activator-Like Effector Nucleases) que reconocen de 12-31 pares de bases. Mientras que, del 2012 a la fecha, se identifican una serie de tijeras o enzimas moleculares llamadas CAS asociadas a librerías de pequeños fragmentos de aproximadamente 20 pares de bases de secuencias de virus llamadas CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats). Estas últimas son las que se llaman CRISPR-CAS9/ CAS12a, CAS12b, CAS12e, CAS13a, CAS13b, CAS14.

La historia de CRISPR-CAS9 es cautivadora
La enzima la descubrió Francisco Mojica en 1993 cuando estudió el microorganismo Haloferax mediterranei y notó un sistema de defensa en bacterias contra virus, conformado por dos elementos, una tijera que llamó CAS y una biblioteca de información que usaba la tijera para identificar el virus. A ésta última le denominó CRISPR en alusión a la seguidilla de secuencias de virus que se encontraban muy ordenadas una después de otra y separadas por un ADN idéntico que se repetía una y otra vez, de ahí el acrónimo “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats”.


FOTO: El microbiólogo español Francisco Mojica. (Fuente: UNSW)

El descubrimiento pasó por muchos años con un perfil bajo, hasta el 2012, cuando se verificó que el sistema bacteriano podía ser utilizado para editar ADN genómico. Es ahí cuando aparece en el escenario internacional una competencia científica al más alto nivel entre dos universidades en Estados Unidos. La Universidad de Berkeley en la costa oeste bajo el mando de las dos científicas Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier1 y el instituto Broad de Harvard-MIT en la costa este liderado por el científico de Feng Zhang. El descubrimiento de ambos grupos se basó en que CAS9 (la tijera) se complementa perfectamente con una secuencia que podía diseñarse a la medida llamada ARNguía, que contiene 20 letras que usa de referencia para ubicar un lugar particular en el genoma, haciéndola sumamente específica.

Principio 2, reparación del genoma
Una vez que se realiza un corte en la doble hebra de ADN, la maquinaria de reparación natural de la célula entra en acción. La maquinaria celular puede reparar de distintas maneras el genoma, y según el tipo de reparación se le llama “SDN” o “SSN” del inglés “site directed nucleases”, o “site specific nucleases” 1, 2 y 3.

La SDN o SSN-1 son producto de la recombinación no homóloga, es decir es una reparación que no usa una hebra de reparación y resulta en inserciones, deleciones o pequeños cambios.

Las SDS-2 usan un ADN hebra y por tanto la reparación es homóloga, pero no insertan un ADN nuevo, sino que reparan el mensaje, por ejemplo, pueden ocasionar cambios a nivel de los aminoácidos de la proteína que codifica.

Las SDN-3 o SSN-3 usan una hebra de reparación, mediante recombinación homóloga y por tanto pueden resultar o no, en una inserción nueva de ADN. Esto es importante de entender dado que es posible insertar un alelo completo en una ubicación específica en el genoma. Si esta inserción es idéntica a lo que se logra por mejoramiento convencional, el resultado final es indistinguible de las técnicas convencionales.

Nos encontramos en una época fascinante, donde convergen distintas tecnologías hacia una agricultura sostenible. Sin lugar a duda, la biotecnología de precisión jugará un papel clave en producir más y de manera más equilibrada.

Bibliografía
1. Jinek, M., Chylinski, K., Fonfara, I., Hauer, M., Doudna, J. A., & Charpentier, E. (2012). A programmable dual-RNA–guided DNA endonuclease in adaptive bacterial immunity. science337(6096), 816-821.

Esclarecen el rol de las raíces en la salud de suelos y ecosistemas

Esclarecen el rol de las raíces en la salud de suelos y ecosistemas

Buenos Aires, 20 de abril (PR/21) .– Con técnicas y análisis novedosos, revelan que estos órganos subterráneos liberan compuestos simples que estimulan la formación de materia orgánica del suelo, esencial para sostener la fertilidad y los rendimientos. El hallazgo tiene implicancias globales.

La ‘buena salud’ de los suelos depende en gran medida de la cantidad que poseen de materia orgánica, ese compuesto que, entre otras cosas, le da el color negro a la tierra y que actúa como reservorio de nutrientes para las plantas. Y tener suelos ‘saludables’ es fundamental para obtener de la naturaleza los servicios que el ser humano necesita. Sin embargo, hasta el día de hoy es mucho lo que se desconoce sobre cómo se forma la materia orgánica del suelo. Un estudio conjunto de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el INTA, el CONICET y las universidades de Mar del Plata y de Stanford reveló el rol crucial que juegan las raíces, a través de sus exudados, en la producción la materia orgánica de los suelos. El hallazgo tiene impactos a nivel global para la sustentabilidad de los ecosistemas, replantea objetivos del mejoramiento genético vegetal y resalta el papel de los cultivos de servicio.

“Hace mucho tiempo que se estudia cómo se forma y se degrada la materia orgánica de los suelos, algo que demanda mucho esfuerzo tanto en el campo como en el laboratorio. Recién en los últimos 10 ó 15 años, a partir de técnicas como la resonancia magnética nuclear —la misma que usamos para mirar nuestros cuerpos— y del uso de trazadores isotópicos como el 13C y el 14C —que se usan, por ejemplo, para datar los huesos de los dinosaurios— se pudo empezar a investigar ambos procesos in situ y a conocerlos en detalle”, comentó Gervasio Piñeiro, investigador en el instituto IFEVA (CONICET-FAUBA) y docente de la cátedra de Ecología de esa Facultad.

“Las ideas de nuestro trabajo en Science Advances las veníamos puliendo desde hacía un par de años, cuando empezamos a ver el rol de las raíces en la formación de la materia orgánica del suelo. Hasta ese momento se tenía poca certeza acerca de cuánto contribuían al proceso el material vegetal que proviene de la parte aérea, de las raíces y de la rizodeposición, que son los exudados que liberan las raíces y las raicillas más pequeñas que mueren tras explorar partes del suelo. Buscábamos cuantificar los aportes de cada fuente a dos fracciones de la materia orgánica: la particulada y la asociada a la parte mineral del suelo”, explicó Piñeiro, coautor del trabajo con Sebastián Villarino, investigador del CONICET en la Universidad de Mar del Plata, Priscila Pinto, docente de la FAUBA, y Robert Jackson, investigador de la Universidad de Stanford.

Luego de realizar experimentos con técnicas isotópicas y un meta-análisis de numerosas publicaciones sobre el tema aparecidas en los últimos años, Gervasio y colaboradores arribaron, entre otros, a un resultado clave: la rizodeposición aportó hasta un 46% de la materia orgánica asociada a la parte mineral del suelo, que es la más estable, mientras que las raíces y la parte aérea aportaron a esa fracción sólo 9% y 7%, respectivamente. Según el investigador, este trabajo demuestra, por primera vez, la importancia de la rizodeposición para los suelos y los ecosistemas.

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Exudados a la carta

“¿Qué es la rizodeposición?”, se preguntó Piñeiro. “Es muy interesante, ya que aún no se sabe muy bien por qué existe este mecanismo. Las plantas generan raíces y al mismo tiempo exudan compuestos hacia fuera, hacia la tierra. Son compuestos sencillos, azucarados, ‘ricos’ para los hongos y las bacterias del suelo. Es como si las plantas los liberaran para que allí se alimenten esos microorganismos. Y cuando éstos ‘comen’, a su vez liberan al medio nutrientes inorgánicos que las plantas absorben y usan para vivir”.

Y añadió: “En este trabajo descubrimos que a través de la rizodeposición, las plantas, además de darle de comer a los microorganismos están contribuyendo a formar materia orgánica estable del suelo, esa que se ‘pega’ a las arcillas y a los limos. Eso es novedoso, porque antes pensábamos que la materia orgánica del suelo se formaba a partir de pedazos de raíces o de tejidos vegetales de difícil descomposición y que una parte importante de esa materia orgánica era el humus, una molécula muy compleja. Pero ahora sabemos que, en realidad, esta materia orgánica estable se forma principalmente a partir de los compuestos sencillos”.

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Según el investigador, este hallazgo tendría impactos a nivel global, ya que sus resultados son extrapolables a todos los ecosistemas del mundo, incluyendo a los agroecosistemas. “Ahora se sabe que si queremos generar materia orgánica en el suelo, de alguna manera debemos contar con plantas que produzcan mucha rizodeposición. Y ese es un rasgo que hay que empezar a medir en las plantas. Claramente, la meta es que haya más raíces activas rizodeponiendo al suelo”.

Un mejoramiento vegetal ecosistémico

Gervasio Piñeiro señaló que el hecho de que el mejoramiento vegetal busque cosechar cada vez más implica, también, un problema. “Esto surgió de la revolución verde. Cosechamos año a año más maíz, más soja, más girasol… Logramos más rinde —lo cual es fundamental para alimentar al planeta—, pero olvidamos otras funciones que cumplen esas plantas para que el ecosistema funcione, como producir más raíces que exuden y generen materia orgánica. Normalmente, si una planta con poca raíz produce mucho grano, la seleccionamos. Si no puede tomar su agua, la regamos. Si el suelo se vuelve infértil, lo fertilizamos. Todo esto hace que el ecosistema se vaya degradando”.

“Tenemos que pensar en un nuevo mejoramiento vegetal que se enfoque en el ecosistema. Obviamente, hay que buscar producir más órganos cosechables, pero también debemos empezar a mirar con lupa características como la producción de raíces y la rizodeposición, o la fijación de N, o la atracción a depredadores y polinizadores. Todos esos rasgos de las plantas son importantes para que los agroecosistemas sean más sustentables. Incluso, debemos tender a que en los campos haya plantas todo el año, y no sólo durante algunos meses. Por eso, una buena alternativa son los cultivos de servicios”, indicó.

“Estos cultivos se implantan para que el ecosistema mejore y nos brinde los servicios que necesitamos, tales como alimentos, o que tengamos un ciclo del agua adecuado y no nos inundemos, o que podamos recrearnos con un paisaje lindo con árboles o pastizales, o regular los gases de efecto invernadero como el CO2. Precisamente, mejorar el estado de los suelos aumentando su contenido de materia orgánica permite capturar en ellos más CO2 y así contribuir a mitigar los efectos del cambio climático. En resumen, la materia orgánica del suelo es un componente central para dar esos servicios ecosistémicos y por eso la hemos estudiado en detalle durante estos años”, concluyó.

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Fuente: Pablo A. Roset, SLT-FAUBA (Divulgación Científica y Tecnológica de la Facultad de Agronomía, UBA)

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Manejo y control de orugas cortadoras, estrategias para cultivos de verano

Manejo y control de orugas cortadoras, estrategias para cultivos de verano

Foto N° 7. Planta dañada por orugas cortadoras.
Autor/es: Ing.Agr. MSc. Néstor Urretabizkaya. Cátedra de Proteccion Vegetal Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Buenos Aires. Argentina

1.Generalidades.
Principales especies
Se trata de insectos que en estado adulto son polillas nocturnas y en estados larvales son orugas que habitan el suelo de nuestros campos. Estas últimas presentan un aparato bucal de tipo masticador con el cual dañan a las plántulas de maíz, soja, girasol, sorgo o cualquier otro cultivo de verano, en su etapa más crítica, esto es en los primeros días en la etapa siembra emergencia de dichos cultivos estivales.

Las especies de polillas de mayor presencia en la zona núcleo de nuestro país, son Agrotis ypsilon “gusano cortador grasiento”; Agrotis malefida “gusano cortador áspero”; Feltia gypaetina “oruga parda”; Peridroma saucia “oruga variada”.

1.1 Aspectos morfológicos y biológicos importantes.

Agrotis ypsilon “gusano cortador grasiento”
Es un insecto cosmopolita con alta capacidad de dispersión. Los adultos pueden alcanzar distancias mayores a los 100 km durante 2 a 5 noches. Otro aspecto negativo reside en la rápida adaptación a diferentes condiciones climáticas.

Descripción: El adulto es una polilla de 35 a 45 mm de expansión alar, la hembra es ligeramente mayor que el macho. Las alas anteriores son de tonalidad parda oscura con manchas claras, el segundo par de alas color blanco plateadas con nervaduras oscuras, antenas filiformes largas.

Ciclo biológico: Los adultos presentan actividad durante la noche, viven 1 ó 2 semanas. Las hembras oviponen entre 1000 a 2500 huevos durante su vida. En otoño, desovan en pequeños grupos o aisladamente en el envés de las hojas basales, en la hojarasca o directamente sobre el suelo. Los huevos son casi circulares, con base plana de aproximadamente 0,5 mm de diámetro. Las larvas nacen a los 15 – 25 días, al eclosionar presentan hábitos gregarios y poca actividad alimenticia, permanecen sobre las hojas y se alimentan durante el día. En los meses de invierno se desarrollan en forma muy lenta. Las larvas del primer estadio miden alrededor de 3 mm de longitud, presentan la cabeza de color rojizo y el cuerpo de coloración grisácea con diferentes tonalidades, su tegumento es liso de apariencia grasienta con tres bandas longitudinales más claras, siendo la central más intensa. A partir del III estadio larval manifiestan un fototactismo negativo, escapando de la luz y permaneciendo durante el día bajo la tierra, enroscadas sobre sí mismas. Durante la noche son muy activas, desplazándose y alimentándose ávidamente. Las larvas presentan con frecuencia un marcado canibalismo. A partir de agosto su desarrollo y daños a los cultivos se aceleran y alcanzan un tamaño máximo de 40 a 50 mm de longitud. En los meses de octubre, noviembre y diciembre las plántulas de maíz son cortadas con gran rapidez. En los meses de verano cesa la actividad (diapausa estival), y se encuentran enterradas a pocos centímetros de la superficie, en cámaras de barro finalizan su estado activo. En general desarrollan 6 estadios larvales. En marzo transcurre el estado de pupa durante 20 a 30 días; mide de 16 – 24 mm de longitud y es de color castaño claro. Posteriormente emergen los adultos, para reiniciar el ciclo.

Agrotis malefida “gusano cortador áspero”
Esta especie se distribuye desde América del Norte hasta Argentina y Chile. Su nombre vulgar se debe a las características del tegumento. Durante su desarrollo la larva puede indistintamente alimentarse de más de un hospedero, así pasa frecuentemente de malezas a los cultivos.

Descripción: El adulto es una polilla de 40 a 45 mm de expansión alar. Antenas bipectinadas en los machos y filiformes en las hembras. Ojos prominentes y globosos. El primer par de alas es de color pardo claro con una amplia zona sobre el margen costal pardo oscura. El segundo par de alas es blanquecino con nervaduras de color castaño claro.

Ciclo biológico: En otoño las hembras depositan entre 1000 – 1600 huevos, que son colocados en  forma aislada sobre las hojas basales de las plantas o en el suelo húmedo próximo a éstas. Son hemiesferoidales y algo achatados. Luego de 20 a 30 días nacen las larvas que desarrollan lentamente hasta fines del invierno, época en que aceleran su desarrollo (40 – 45mm) causando el máximo daño en septiembre, octubre y noviembre. El cuerpo es pardo ceniciento con una banda longitudinal grisácea, con dorso latero ventral presentan una tonalidad clara. La cabeza varía del gris al castaño, con reticulado negro. La larva del último estadio transcurre en diapausa estival en una celda de barro a pocos centímetros de la superficie hasta el otoño en que se transforma en pupa. El estado dura aproximadamente entre 30 a 35 días. Mide de 16 – 24 mm de longitud y es de color castaño claro. Posteriormente emergen los adultos, para reiniciar el ciclo. Poseen 1 sola generación anual.

Feltia gypaetina “oruga parda”
Esta oruga cortadora presenta características biológicas muy similares a la oruga cortadora áspera Agrotis malefida.

Descripción: El adulto es una polilla de 40 a 45 mm de expansión alar. Posee cabeza, tórax y abdomen con pelos y escamas castaños y ocres. Los ojos son globosos y la espiritrompa bien desarrollada. Las alas anteriores son de color castaño, con una franja costal blanquecina y sobre ella tres pequeñas manchas. Las alas posteriores son blanquecinas.

Ciclo biológico: Las hembras depositan entre 800 a 1200 huevos en grupos, sobre las hojas basales de las plantas o en el suelo húmedo, al comienzo son ocráceos brillantes, oscureciéndose para finalmente adquirir un color gris. Los adultos pueden ser hallados aún en el otoño, en abril y mayo. Al cabo de 20 a 30 días nacen las larvas. Éstas totalmente desarrolladas alcanzan a medir 35 a 40 mm. El cuerpo de color castaño, con línea medio dorsal blanco cremoso y una banda dorsal castaño clara con granulaciones y manchas castaño oscuras. Espiráculos negros y circulares. Distribuidas por el cuerpo presenta cerdas cortas y finas. En general desarrolla entre 6 – 7 estadios larvales. Luego transcurre en diapausa estival para finalmente empupar a una profundidad de 5 – 6 cm. Poseen 1 sola generación anual.

Peridroma saucia “oruga variada”.
Es una especie de amplia difusión mundial, en Argentina se extiende hasta la provincia de Neuquén.

Descripción: El adulto tiene cabeza, tórax y abdomen recubiertos de abundantes pelos y escamas castañas. El primer par de alas es de color castaño con reflejos cobrizos con una serie de manchitas algo más oscuras. El segundo par son blanquecinas con nervaduras bien definidas de color castaño. La expansión alar oscila entre los 40 a 60 mm.

Ciclo biológico: Las hembras colocan de 500 – 600 huevos, ordenados en una sola capa y en varios grupos, al comienzo son de color amarillo y a medida que transcurre el tiempo poseen color castaño grisáceo con reflejos metalizados. Los adultos pueden ser hallados durante el otoño, en abril y mayo. Luego de casi 30 días de etapa embrional, nacen las larvas que al final de su desarrollo alcanzan a medir entre 4 – 4,5 mm de longitud, color general castaño claro con tonalidad verdosa y manchitas dorsales bien notorias de color amarillento anaranjado en el tercer segmento torácico y varios urómeros. En el dorso del octavo segmento hay una mancha difusa en forma de “W”. La etapa larval dura aproximadamente 25 – 40 días y desarrolla en general 6 estadios. Para empupar se entierra a pocos centímetros de profundidad. Transcurre el invierno como pupa bajo tierra y desarrolla 3 a 4 generaciones anuales.

Foto N° 1. Estados adultos de las principales cortadoras en las zonas agrícolas. (E. Saini)

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1.2. Bioecología de orugas cortadoras.
Si bien existen distintas especies de cortadoras, como Feltia gypaetina, Agrotis ypsilon, Agrotis malefia y Peridroma saucia, todas presentan diferencias en su ciclo, en lo que respecta fundamentalmente al problema que nos ocupa podemos explicarlo de la siguiente manera.

Los adultos, se aparean y las hembras oviponen sobre el rastrojo, o directamente en el suelo, en los meses de abril y mayo. Pueden oviponer entre 1300 a 2000 huevos, luego de 20 a 30 días nacen las larvas, éstas se desarrollan lentamente hasta la primavera, época en que aceleran su desarrollo causando el máximo daño en los meses de septiembre, octubre y noviembre. Por lo tanto hay que decir que las larvas de cortadoras suelen estar presentes en el lote mucho antes de que el productor realice la siembra de cultivos estivales. Son larvas grandes en general, alcanzan a medir entre 50- 60 mm. de largo por 10 mm. de ancho, de coloraciones que van desde el gris verdoso, con una banda longitudinal ancha y amarilla (A. malefida), castaño, con una línea dorsal blanco cremoso (P. gypaetina), de color gris oscuro, de aspecto lustroso (A. ipsilon), o también oscuras casi negras (P. saucia). En todos los casos presentan tres pares de patas toráxicas y cinco pares de patas falsas en el abdomen.

Pasan el verano en estado de reposo (diapausa estival) a pocos centímetros del suelo en cámaras que prepararon al finalizar su estado activo. Empupan enterradas en el suelo a poca profundidad y este período se extiende por 30 a 35 días. Al finalizar el verano o inicio de otoño emergen los adultos.

Foto N° 2. Principales orugas cortadoras en zonas agrícolas. (E. Saini)
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Figura N° 1. Ciclo biológico de orugas cortadoras
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2. Daños realizados en cultivo de maíz
A partir del tercer estadio comienzan a cortar los tallos al ras del suelo o por debajo de la superficie de éste, siendo las plántulas y plantas jóvenes las más atacadas. Se caracterizan por la rapidez y la voracidad con la que comen el cuello de plantas cultivadas (maíz, girasol, soja, etc.) hasta provocar su corte y caída. Se estima que una cortadora puede destruir hasta 10 plántulas, dependiendo del estado del cultivo, presencia de malezas y otros factores. Generalmente la larva después de cortar una planta la abandona, haciendo por esto mucho más destructivo su ataque. A nivel de cultivo se podrán apreciar plántulas caídas. Durante el día las larvas permanecen enterradas en las proximidades de la planta atacada.
Foto N°3. Cultivo de maíz afectado por cortadoras. Cañuelas, Prov. Bs As. (N. Urretabizkaya)
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Foto N° 4. Oruga cortadora, (Manual Fitosanitario)
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 Foto N° 5. planta de maíz cortada. (Manual Fitosanitario)
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3. Manejo Integrado. Estrategias utilizadas
3.1. Monitoreo con trampas de luz de las polillas adultas.
Éstas se encuentran en el otoño, y “nunca” mas en ese año volverá a haber adultos por lo tanto con seis meses de anticipación podemos saber si la presencia de cortadoras será al menos alta, media o baja. El monitoreo con trampas de luz es una instancia muy útil ya que permite anticiparse al problema medio año antes de sembrar cultivos primavero-estivales. Los servicios de alerta contribuyen a una advertencia temprana para el monitoreo a campo y control de cortadoras y otras larvas plaga.
Constituye un sistema muy práctico y económico, tanto por la gratuidad del Servicio de Alerta, su inmediata comunicación zonal (vía mail personalizado), como para permitir en el caso de cortadoras amortizar el costo de una pulverización incorporando un insecticida.
A modo de ejemplo referencial, algunos sistemas de alerta como por ejemplo el del Oeste bonaerense (Ing. Agr. Gustavo Duarte) establecieron pseudo niveles de captura para trampas de luz (nº de adultos por noche) para algunas especies de cortadoras.
Por ejemplo, para el Gusano áspero, Agrotis malefida, con una captura entre 50 a 100 adultos lo califican como semáforo amarillo (alerta) y más de 100 semáforo rojo (peligro); para otra especie, Gusano variado Peridroma saucia una captura entre 20-50 adultos como alerta y más de 50 como peligro. Ello demuestra que resulta necesario investigar los grados de correlación entre las capturas en trampas de luz y el comportamiento de las larvas a campo. Para quienes reciben el ALERTA, esta información zonal resulta de suma ayuda para el monitoreo de problemas de insectos en cultivos.
 
3.2 Control cultural.
Antes de la siembra, observar malezas y plantas guachas atacadas en las cuales se concentra la plaga. Las orugas cortadoras son especies polífagas, entre las malezas de su preferencia se encuentran las de hoja ancha como cardos, ortiga mansa, bowlesia, etc, que favorecen su desarrollo invernal. Por eso, el control de las mismas a través de los barbechos químicos favorece, en inviernos secos, una menor sobrevivencia de la plaga en sus primeros estadios de desarrollo. Los mayores daños por cortadoras se producen cuando se retrasan los controles de malezas de barbecho, tanto por sequía como por falta de piso, donde el sustrato verde atrae a la hembra de cortadoras para oviponer en el lote durante un período prolongado. Por lo tanto, una medida cultural eficiente es el control temprano de malezas.3.3 Uso de cebos tóxicos
En microparcelas de 6-10 m2 que se inspeccionan al día siguiente de su aplicación. Se emplean 4-5 estaciones de 1 m2 con cebo tóxico. El cebo está constituido por grano partido embebido en insecticida; la larva al ingerirlo durante la noche muere dentro de la estación de monitoreo, situación que permite su recuento a la mañana siguiente. Para este caso el UDE es 1 oruga (> 1,5 cm) cada 3 m2, valor que permite predecir un ataque significativo y para el cual se recomienda realizar un tratamiento químico de control en todo el lote
3.4 Umbral de Daño Económico
El umbral de tratamiento en pre siembra está relacionado a la capacidad de consumo de las larvas y el cultivo a implantar ya que ante la misma capacidad de daño, las pérdidas por faltante de plantas repercute en mayor medida en cultivos como maíz o girasol por el menor stand de plantas en comparación con soja donde puede compensar mejor. Para cultivos como maíz se recomienda el control químico con una infestación de una larva por cada 3 a 5 m2 o el 3 al 5 % de plántulas cortadas y la presencia de 3 orugas cada 100 plantas.
 Foto N° 5. Orugas cortadoras y plantas cortadas. (Manual Fitosanitario, Urretabizkaya, N. )
Manejo y control de orugas cortadoras. Estrategias para cultivos de verano - Image 7
3.5 Control biológico
Estas orugas son afectadas por gran diversidad de enemigos naturales, como predadores, patógenos, nematodos y parásitos específicos como la avispa Thimetatis sp (Hymenoptera: Ichneumonidae). Sin embargo, se presentan grandes fluctuaciones en el control biológico citándose valores desde 20 hasta 60% (Aragón, 1997). Larvas de carábidos y otros insectos pueden destruir gran parte de la población de cortadoras durante los primeros estados larvales, larvas más desarrolladas son consumidas por aves y otros animales silvestres, en planteos de labranza convencional.3.6 Recurso fagoalimentario
El agregado de azúcar en la aplicación del insecticida cumple la función de estímulo alimentario. Es decir, que las cortadoras tenderán a ingerir la parte del vegetal donde se encuentren gotas del caldo insecticida que está “azucarado”. Con ello se evitan daños de corte ya que la superficie mayoritaria del vegetal no tendrá deposición de insecticida, por mejor aplicación que se haga. Aparte de disminuir los potenciales daños que la oruga pueda realizar antes de llegar a intoxicarse, aumentará la eficiencia de control y en menor tiempo.
Este agregado de azúcar transforma al caldo de aplicación en un “cebo líquido”, estimulando la alimentación donde se encuentre depositado el tóxico. Una aplicación corriente logra una cobertura exigua en todo el vegetal. Mucho más difícil aún es contar con impactos de gotas en el lugar donde normalmente la plaga produce los cortes, que no es en hojas de la plántula (donde hay buena llegada), sino en un sector ubicado verticalmente, la base del pequeño tallito de una plántula emergida. Por lo tanto, estimular a las cortadoras que comiencen a ingerir vegetal contaminado facilitará su contaminación. La recomendación para el agregado de azúcar consiste en solubilizarla previamente en un balde con agua, a razón de 1 kg cada 100 litros de caldo en la tachada, y vertirla una vez cargado el equipo.
Foto N° 6. Orugas cortadoras. (N. Urretabizkaya)

Manejo y control de orugas cortadoras. Estrategias para cultivos de verano - Image 8

4. Control químico
4.1 Tratamiento de semillas
Esta práctica es muy común desde hace muchos años, donde el productor ya no duda en “curar” la semilla, ya que el sistema de siembra directa empleado en casi la totalidad de las hectáreas cultivadas, nos “obliga “ a proteger la semilla antes de sembrarla.

La primera opción que surge es la de insecticidas sistémicos, que se traslocan por la plántula, luego de la ruptura de la dormición de la semilla, en este aspecto se han posicionado los neonicotinoides, como el Imidacloprid y el Tiametoxam, cuya residualidad se extiende a 15 – 20 días, luego de emergencia. Es posible mezclarlo con fungicidas para ampliar el espectro de control a patógenos del suelo.
Los neonicotinoides pertenecen al grupo IRAC 4 A
Acción en el insecto: contacto, ingestión.
Acción en la planta: posee buen movimiento sistémico por vía apoplasto en raíz y hoja nuevas. En ciertos casos hay acción translaminar. Por esta acción es considerado un excelente producto para proteger semilla y plántula. Actúan sobre la acetilcolina de manera diferente a los fosforados y carbamatos; entran al espacio sináptico y se unen a los receptores nicotínicos a los que debería unirse la acetilcolina para transmitir el impulso nervioso. Por lo tanto, si bien los receptores están permanentemente estimulados por los neonicotinoides la acetil colinesterasa no puede descomponerlos, lo que lleva a hiperexcitación, convulsiones, parálisis y muerte del insecto. Controlan homópteros, coleópteros, algunos dípteros y lepidópteros, se pueden aplicar a semillas o en post emergencia. Son bastante solubles en agua, lo que los hace muy móviles en el xilema, pero no se movilizan por floema. Poseen transporte translaminar; en bajas concentraciones tienen acción anti alimentaria. Son tóxicos para pájaros y abejas y para algunos predadores.
También es factible algún insecticida de contacto como Clorpirifos, que si bien no circula en la plántula, produce un rechazo o repelencia a las orugas, gracias a la tensión de vapor generada.
 
4.2 Tratamientos postemergencia.
Estas plagas tomaron mayor relevancia a medida que se fueron acumulando años de siembra directa, la cual ha favorecido la formación de una buena cobertura de los suelos debido a la formación de una capa de rastrojo de cierta importancia, generando un microambiente beneficioso para su desarrollo. Esto además complicará la aplicación de insecticidas. Si bien hay variaciones en cobertura de lote a lote, en general se puede decir que la siembra directa origina una dificultad en el control mucho mayor por la cobertura que deja, en comparación con la siembra convencional de épocas pasadas. Esto es así porque el rastrojo se constituye en un obstáculo para la llegada del insecticida a la superficie del suelo, lugar donde el producto debe tomar contacto con las isocas cortadoras allí presentes.
Queda claro que entonces la única forma de controlar a estas plagas es haciendo contacto con las mismas, y cuando hablamos de “calidad de aplicación apropiada» para cortadoras es la que permite llegar con buena cantidad de gotas sobre la superficie del suelo, o sea debajo del rastrojo. (Ianonne, N. 2016).
El destino de la aplicación debe ser debajo del rastrojo y no en la parte superior de la misma como ocurre generalmente, porque las cortadoras no suelen deambular ni por el medio ni por arriba de dicha cobertura. Pero en caso de no hacerse la aplicación apropiada entonces las larvas sólo podrán «intoxicarse» después de cortar y comer partes del vegetal que tengan deposición del plaguicida, o sea donde existan gotas que hayan podido impactar en la base del tallito de la plántula, lugar donde las isocas se alimentan.
Foto N° 6. Daño de orugas cortadoras en cultivo de maíz. (D. Igarzábal)
Manejo y control de orugas cortadoras. Estrategias para cultivos de verano - Image 9
5. Pautas en el control de cortadoras.
Si priorizamos factores a tener en cuenta para resolver las fallas de aplicación más corrientes frente a cortadoras, seguramente podemos mencionar a los tratamientos nocturnos, hacer gotas chicas, usar pico cono hueco, usar un estimulante alimentario mediante el agregado de azúcar al 1% del volumen de caldo, no usar altos caudales, y aplicar con una presión ligeramente superior a lo normal. Estos aspectos a tener en cuenta constituyen las pautas de aplicación que resultan claves para asegurar la llegada y el contacto con las orugas cortadoras, en situaciones normales. La llegada de las gotas y el contacto con las cortadoras, son objetivos esenciales para el logro de una buena aplicación (apuntar bien al blanco, o sea “pegarle” a las orugas) y poder lograr así el máximo potencial de eficiencia de un producto y dosis (o sea, “la bala”). Muchos usuarios, ante la frustración de una falla en el control de cortadoras y en algunos casos de manera reiterada, se han preocupado por cambiar de productos y/o dosis elevando las mismas, en ciertos casos llegándose a usar dosis tres veces mayores a las necesarias. Dicha tendencia de comportamiento no sorprende con ésta ni con otras plagas, ya que es una actitud tan errónea como normal que existe desde siempre y que cuesta muchísimo erradicar o minimizar. No suelen ser los productos y la dosis las herramientas sobre las que debiera focalizarse el análisis del porqué de los malos resultados.
6. MANEJO DE INSECTICIDAS
Como quedo establecido en los párrafos anteriores, la principal alternativa de control con las orugas cortadoras en la vía del contacto, es utilizar insecticidas que atraviesen la cutícula del insecto con la mayor velocidad. Sin duda que estas características están muy bien representadas por los insecticidas piretroides. Estos insecticidas son clasificados como moduladores del canal de sodio y según (IRAC, Comité Internacional de Acción para la Resistencia de Insecticidas) pertenecen al grupo3A.
6.1 Piretroides
Son compuestos sintéticos (ésteres de ácido crisantémico) semejantes a las Piretrinas en su estructura química, aunque mas toxico para los insectos y mas fotoestables. Alto grado de lipofilicidad. Poco selectivos para la fauna benéfica.
En la tercera generación aparecieron los primeros piretroides agrícolas, debido a su excepcional eficacia a baja dosis, y más fotoestables. (Permetrina) y en la cuarta generación, la eficacia es aún mayor a dosis muy bajas. (Bifentrin, cipermetrina, betaciflutrina, deltametrina, esfenvalerato, gammacialotrina, lambdacialotrina), mayor fotoestabilidad.
Acción en el insecto: de contacto, kow alto los hace lipofílicos y de fácil penetración en cutícula e ingestión. Esto explica el alto poder de volteo.
Acción en la planta: solo de contacto, no hay sistémicos.
Mecanismo de acción: Pertenecen a éste grupo aquellos insecticidas que tienen la propiedad de alterar el equilibrio de pasaje de los iones sodio y potasio a través de la membrana axónica. Un canal iónico es un complejo proteico transmembranario que forma un poro lleno de agua a través de la  doble capa lipídica, y en él se pueden difundir iones inorgánicos según gradientes electroquímicos. Cuando actúa un insecticida piretroide, éste se adhiere fuertemente a la membrana axónica.
Debido a que los axones cubren todo el cuerpo del insecto, incluidos los órganos sensoriales a nivel de la cutícula y nervios terminales motores, los piretroides causan síntomas apenas ingresan al cuerpo, por lo que se considera de acción rápida.
Al tratarse de moléculas de gran tamaño, se deforman las “puertas o canales“ por donde se produce el intercambio iónico entre el sodio y el potasio y se convierte en un proceso continuo. Los canales quedan abiertos. Entonces la célula afectada transmite información en forma permanente a la siguiente y ésta a las sucesivas, como si el impulso nervioso fuese permanente. Esto ocasiona un gasto constante de ATP, tanto en la neurona afectada como en las próximas, que el organismo no alcanza a reponer y, por lo tanto agota las reservas energéticas del insecto.
Síntomas que se observan: hiperexcitación de patas e incoordinación de movimientos, temblores generales, incoordinación de pasos, flexiones y extensiones rápidas de las patas. Esto se da entre 1 a 2 minutos. Luego le sigue la falta de movimientos (ataxia) y descoordinación muy rápida (volteo o knockdown). Terminados los temblores, los únicos movimientos que detectan son los de las antenas, palpos, tarsos, y cercos.
Asimismo, los piretroides producen un potencial excitatorio que actúa en los músculos liberando calcio, lo que explica la contracción muscular. Este efecto está relacionado con el poder de volteo del piretroide.
En el ambiente, se degradan rápidamente en suelo y plantas. Los principales mecanismos de degradación son a través de la luz UV, agua y oxígeno. No se magnifican en el ambiente, ya que tienen baja solubilidad en agua y son fuertemente adsorbidos a las partículas del suelo, lo que resulta en baja movilidad en el mismo y es mínimo el potencial de lixiviación.
Ejemplos: Alfametrina, Betaciflurina, Bifentrin, Ciflutrin, Cipermetrina, Deltametrina, Esfenvalerato, Gammacialotrina, Lambdacialotrina, Permetrina, Zetametrina.
6.2 Criterios de uso según formulaciones del insecticida
Las formulaciones flow son rápidamente arrastradas bajo el rastrojo, las formulaciones EC son retenidas en el mismo, con lo que la dosis efectiva de uno y otro será muy distinto luego de una lluvia. Los gránulos dispersables (WG), si bien funcionan mejor que las EC, tienen algo de tenacidad y retienen producto en el rastrojo. (Igarzábal, D. 2014)
6.3 Criterios de uso según piretroide
Existe dos aspectos importantes a la hora de elegir un piretroide, una es la persistencia en hojas y la otra la estabilidad a las altas temperaturas. Cipermetrina es la que menos tiene ambas cosas (¿2-3 días? Quizás menos). Si no hace contacto, después ya por ingestión funciona muy poco. Alfametrina y Zetametrina son muy parecidos. Ambas son Cipermetrina depuradas, (ingrediente activo más concentrado). Duran más ambos en hojas (¿5-6 días?). Lambdacialotrina depende de la formulación. Si es microencapsulada, dura más que las anteriores, pero es más susceptible al lavado y tiene algo menos de volteo a las dosis normales de marbete. Deltametrina se encuentra en rangos intermedios. Tiene baja penetración en sustancias grasas como la cutícula de insectos y cera de las hojas. Su duración depende de la concentración.
6.4 Organofosforados
Éstos son inhibidores de la acetil colinesterasa (Según IRAC grupo 1B). Cuando un compuesto fosforado está presente se une a la acetilcolinesterasa impidiendo su acción sobre el mediador (acetilcolina). La enzima así afectada se denomina fosforilada y, al no poder actuar sobre el neurotransmisor la acetilcolina continua adherida a los receptores de la membrana post sináptica, transmitiéndose en forma permanente el pasaje de un impulso nervioso. Así se agotan las reservas energéticas del insecto. Los síntomas de envenenamiento son: agitación, hiperactividad, temblores, convulsiones, y, finalmente, parálisis. El mas usado en estos casos sería el Clorpirifos. Este insecticida aplicado al suelo controla gusanos cortadores. Posee tensión de vapor elevada y se introduce fácilmente entre el rastrojo llegando a la base de las plantas cerca del suelo donde puede hacer contacto con las orugas.
Acción en el insecto: éste es un insecticida que actúa por contacto, ingestión, inhalación.
Acción en la planta: contacto y translaminar
En los últimos tiempos se están usando otros productos que no están catalogados como tratamientos para ésta plaga en nuestro país, como Clorantraniliprole (pertenece al grupo de las Diamidas las cuales afectan la activación de los receptores de rianodina de los insectos que desempeñan un papel crítico en la función muscular) y Metoxifenocide (pertenece al grupo de las Diacilhidrazina que son análogos de la hormona de la muda, acelerando la metamorfosis). No se recomienda la aplicación preventiva de insecticidas sin la justificación técnica brindada por el monitoreo previo del lote (Flores, F. 2014).
7 Aplicación.
7.1. ¿Es posible aplicar en forma conjunta con herbicida?
La insuficiente o deficiente llegada del producto al blanco sucede por diversos motivos, pero los más frecuentes se evidencian por aplicaciones de gotas medianas y grandes (al utilizar los mismos picos empleados para herbicidas y sobre todo por el tamaño de gotas, más grandes, que normalmente se usa en la aplicación del glifosato) en situaciones de abundante broza o densa cobertura de malezas (ya sea porque todavía no fueron controladas o por un quemado tardío).
El problema de la aplicación conjunta del herbicida con el insecticida es que ambos agroquímicos necesitan ser aplicados con distintos tamaños de gotas. Gotas medianas y grandes para el herbicida (con objeto de reducir los riesgos de deriva), y gotas chicas para el insecticida (a fin de lograr penetración y llegada debajo de la broza presente donde se encuentran las orugas).
Los resultados de las aplicaciones conjuntas contra cortadoras y malezas en abundante cobertura, normalmente, son fáciles de inferir: un buen mojado con el insecticida pero sólo del “techo” de la cobertura presente, con poca o nada penetración y muy escaso contacto con las larvas de cortadoras. En consecuencia, los resultados de eficiencia de control de la plaga son más fáciles aún de imaginar.
Lo que penetra son las gotas chicas. Es el principio de la zaranda, las gotas grandes quedarán arriba, y en el caso de control de cortadoras debemos necesariamente llegar al suelo, atravesando toda la broza. No se soluciona la llegada aumentando el caudal en equipos terrestres, sino todo lo contrario, frecuentemente se lo agrava, ya que al usar un mayor volumen de caldo se tiran gotas todavía más grandes, porque casi nunca se dispone de una regulación adecuada para cada situación.
Se logra ayudar a la penetración por medio del uso de picos cono hueco, los cuales aportan su buen efecto de torción o vórtice. En cambio, si se tratara de campos “limpios” (ej., a suelo vivo) los efectos del uso del abanico plano y del cono hueco se aproximan o igualan, para el caso de control de cortadoras.
 
7.2 ¿El horario de la aplicación es importante?
Hecho este análisis también recomendamos aplicaciones nocturnas, ya que es en este momento donde podemos hacer contacto con la cortadora, cualquier otro momento del día será erróneo el tratamiento porque justamente perdemos esa posibilidad de contactar a la larva.
Esta deficiente llegada del producto al blanco significa que las gotas no logran hacer contacto con las orugas. La falta de contacto del insecticida con las orugas al momento de aplicar, implica restarle una importante acción insecticida al producto usado, que es ni más ni menos la acción de contacto, y por ende significa renunciar al tan necesario volteo para el caso de cortadoras, y ello también implica reducir la eficiencia final en el control de la plaga.
Es esperable que ocurran fallas de control de cortadoras cuando las aplicaciones no se hacen nocturnas, anulándose por nuestra propia decisión la acción insecticida de contacto. En este sentido, muchos usuarios “asumen” que aplicar a la tardecita contra cortadoras resulta lo mismo que de noche. Sin embargo, erróneamente se piensa que ambos momentos tienen resultados similares por una cercanía horaria, sin entender que la cortadora a fin de la tarde NO ESTÁ expuesta, y por ende no la contactaremos con el insecticida. Por lo tanto, hacer el tratamiento contra cortadoras a la tardecita sería lo mismo que si se aplicara a las 10 de la mañana o a las 4 de la tarde… ya que las orugas estarán igualmente protegidas fuera del alcance de las gotas de aplicación.
 
7.3. Temperatura y humedad ¿influyen?
Noches excesivamente frías, con baja humedad en la superficie del suelo, inducen a las cortadoras a no salir hacia la superficie, y por ende a alimentarse cortando más abajo de lo normal.
8. Conclusiones
Si queremos tener éxito en el control de cortadoras tener en cuenta los siguiente:
+ Curar semillas…indispensable.
+ Tratamientos nocturnos.
+ Gotas chicas.
+ buena penetración.
+ usar pico cono hueco.
+ Bajo volumen 40 lts/ha.
+ aplicar con presión ligeramente superior a lo normal.
+ Bajar el botalón de la pulverizadora
+ Bajar la velocidad de avance. 

Referencias bibliográficas

Primicias Rurales

Fuente: engormix.com

Aireación y Refrigeración

Aireación y Refrigeración

Autor/es: Ing. Agr. Domingo Yanucci, Consulgran – Granos

Buenos Aires, 20 de febrero (PR/21) .– Cuando me toca dar charlas o cursos sobre aireación frecuentemente planteo algunas preguntas, por ejemplo:
  • ¿En cuánto tiempo se renueva todo el aire de un granel?
  • ¿Cuánto tiempo tarda en enfriarse el grano?
  • ¿Qué enfría más: un aire frío y seco o un aire frío y húmedo?
  • ¿Qué diferencia de manejo hay si insuflamos o extraemos el aire?
  • ¿Cuál es la presión estática de trabajo?
  • ¿Conoce el caudal específico del silo?
  • ¿Cómo sale el aire del silo cuando se está aireando por un foco de calentamiento central?
  • ¿Qué enfría más rápido un aire de 20°C o un aire de 13°C?
  • ¿Cuántas horas se aireó en todo el almacenaje?
  • ¿Cómo hacer para que el grano gane humedad con la aireación?
  • ¿Cuánta humedad extraerá en el sistema de post-enfriado en silo?
  • ¿Cuántos kWh/t consumió?
  • ¿Cuál es el efecto de secado por minuto?

Solo concretando algunas de estas preguntas ya podemos definir si el responsable del manejo de granos tiene un conocimiento básico de lo que es una aireación y de como trabaja. Lamentablemente puedo decir que la gran mayoría de las veces no se responden correctamente. En definitiva prácticamente todo el mundo tiene aireación pero la mayoría no sabe como trabajaVamos a tener que hacer una nueva edición de nuestro libro de Aireación y Refrigeración.

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Por otro lado no es poco común cuando hablamos de refrigeración artificial, que muchos opinen que es caro, innecesario, difícil de amortizar, etc., ideas equivocadas sobre esta noble tecnología.

Trataremos entre otros los siguientes temas:

Objetivos de la Aireación y la refrigeración:

  • –              Bajar temperatura.
  • –              Uniformar temperatura.
  • –              Eliminar olores.
  • –              Ayuda a la fumigación (uso de conductos no de ventiladores)
  • –              Mantenimiento de grano húmedo.
  • –              Secado de grano natural y de grano caliente (secado combinado).

Cada uno de estos objetivos tiene requerimientos diferentes y esto podemos visualizarlo definiendo el caudal específico.

Caudal Específico: Lo definimos como la cantidad de aire que pasa por una tonelada de grano en una determinada unidad de tiempo. Por ejemplo si tenemos un ventilador centrifugo de 100 m3/min en una masa de granos de 1000t, el caudal específico será:

100 m3/min = 0,1 m3/min t
   1000t

Este es el parámetro básico que nos dice para que sirve una determinada aireación, claro que va a depender fundamentalmente del grano y la región en que se encuentra.

 

OBJETIVO

CAUDAL ESPECIFICO M3/MIN t

Enfriamiento

0,1 a 0,3 **

Mantenimiento grano húmedo

0,4 a 0,6

Seca aireación

0,8 a 1

Post-enfriado en silo

0,35 a 0,45

** Depende de la región.

Claro está que para definir el CE Ud. debe conocer cual es el caudal que está entregando su o sus ventiladores y cuál es el volumen de grano que está trabajando.

Otro aspecto relevante es la uniformidad en la distribución del aire. Es decir que no podemos tener zonas donde por un problema de resistencia el aire no pasa suficientemente. El aire como cualquier fluido sigue la ley del menor esfuerzo.


Principios de manejo

Este es un aspecto que despierta siempre cuestionamientos, los responsables se preguntan: ¿Cuándo (momento del día), cuántas horas (continuo o discontinuo), cuándo dar otra tanda,  qué pasa si llueve? Etc.

 

Sabemos que para definir el accionamiento de la aireación necesitamos 5 datos:

1) Temperatura del aire
2) Temperatura del grano
3) Humedad del grano
4) Humedad relativa del aire
5) Objetivo de la aireación.

Conociendo estos 5 datos básicos, en un marco de la historia previa del grano y su destino, podemos definir un manejo. Por ejemplo un aspecto importante es el manejo en TANDAS y por lo tanto cuando es necesario dar una tanda más.

Equipos de monitoreo y automatización

Cuando se habla de aireación no solo interesan los ventiladores y la superficie perforada. También son importantes los exaustores, sombreros o extractores, los cuenta horas, los sensores de aire servido, la termometría, la casilla meteorológica. Todos estos elementos deben estar adecuadamente diseñados y trabajando en forma idónea, para poder tener una aireación eficiente.

Muy comúnmente no se dispone de cuenta horas que nos indiquen cuanto tiempo de aireación recibió un determinado granel. Mucho menos podemos encontrar en los techos de los silos sistemas de medición de humedad relativa y temperatura del aire servido, de manera de conocer qué es lo que la aireación o refrigeración están produciendo en la masa de granos.

Es imprescindible conocer como varían factores como temperatura y humedad a lo largo del almacenaje, como funciona el diagrama de Mollier, como se comporta el grano (Isotermas de sorción de humedad), así como los posibles ritmos de calentamiento o desarrollo de plagas durante la conservación.

California Pellet MILL (CPM)
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Enfriadora CPM

Costos de Aireación y Refrigeración

Es común que se visualice el gasto de energía eléctrica y se asocie esto al costo. Entonces por ejemplo para enfriar un trigo recién cosechado, se compara para un silo de 1000t una aireación convencional de 0,1 m3/min t contra una refrigeración.

Aireación: considerando una potencia unitaria de aireación de 0,02 CV/t de producto y 400 horas de aireación, para silo de 1.000t tendremos un ventilador de 20CV y un consumo promedio de energía eléctrica de 6.900kWh. Considerando el precio medio del kWh es de 0,15 U$S, tendremos un costo total de U$S 1.037 para airear este silo.

Refrigeración: considerando un equipo de frío de 30.000 kcal/h de potencia frigorífica, con potencia eléctrica total de 16,7 kW,refrigerando a una tasa de 80 t/24 h, tendremos un consumo total de energía eléctrica de 5.000kWh lo que representa un costo de U$S 750 para enfriar el mismo silo.

Es decir, se trata de un verdadero mito, o gran desconocimiento de la tecnología de refrigeración afirmar que su consumo de energía eléctrica es elevado. En el peor de los casos, el consumo de energía eléctrica de la aireación convencional es igual a la de la refrigeración, con la gran diferencia que este último efectivamente reduce la temperatura granaria a niveles seguros, reduciendo mermas, controlando las plagas, manteniendo las propiedades físicas, sanitarias, nutricionales y sensoriales del grano, con mejor rentabilidad para el almacenador.

La aireación requiere varias tandas, en la práctica más de 4 a 5 para llegar a los niveles de temperatura de la refrigeración.

El logro de baja temperatura en forma rápida, sin depender del tiempo, disminuye las pérdidas por respiración (volatil) de la masa de granos. Cada 5°C menos disminuye a la mitad la pérdida. Es decir que una masa de granos a 25ºC pierde 4 veces más que el mismo grano a 15ºC. Esto solo ya justifica la refrigeración.

  • Si el grano está más frío puede mantenerse más rayero, evitando pérdida de peso de agua innecesaria.
  • Si se aplicó algún plaguicida residual el mismo duplica su tiempo de protección.
  • Disminuye más drásticamente el desarrollo de hongos y la posible producción de micotoxinas.
  • Dispone de un grano de mejor calidad, con mejores condiciones de conservación.
  • Evita la perdida de poder y energía germinativa, esencial en semillas o cebada para malta.
  • Reduce el aumento de acidez propia de la degradación de materia grasa, proteínas, etc.

En definitiva con una visión más amplia en prácticamente todas las zonas productoras de granos/semillas de nuestro continente, la refrigeración es más económica que la aireación y su inversión se amortiza en 1 o 2 campañas.

Esto y mucho más que Ud. podrá confirmar con cualquier usuario de refrigeración artificial Cool Seed en su zona. Por si se pregunta porqué la mención a una marca en particular, es por que se trata de una tecnologia desarrollada regionalmente, ampliamente difundida en nuestro continente, que cuenta con la apoyatura técnica local.

Contrariamente a lo que muchos piensan que la refrigeración solo puede usarse sobre grano acondicionado buscando una mejor conservación, se equivocan. La refrigeración se puede usar sobre:

–              Grano húmedo antes del secado.

–              Sobre grano semi humedo (luego de pasar por un primer secado).
–              Sobre grano caliente salido de secadora (para terminar de acondicionar).
–              Sobre grano acondicionado para conservar.

Primicias Rurales

Fuente: engormix

Síndrome de las raíces atrofiadas III. Toxidez de glifosato

Síndrome de las raíces atrofiadas III. Toxidez de glifosato

Tsuioshi Yamada?

Egresó de Escuela Superior de Agricultura ‘Luiz de Queiroz’. MSc. (1981) y Ph.D. (1989) en Suelos y Nutrición de Plantas en la misma escuela. Estudió fertilidad de suelo y nutrición de plantas en Japón (Kyoto Prefectural University) y en Curso Internacional de Hortalizas en Holanda (International Agricultural Centre). Colaboró con los Dres. Römheld (Hohenheim University, Alemania) y Cakmak (Sabanci University, Turquía), discípulos del legendario Dr. Marschner. Director en Brasil (1977-2007) de lo que hoy es International Plant Nutrition Institute (IPNI). En 2008, creó su consultora AgriNatura

TOXIDEZ DEL GLIFOSATO
He comenzado esta serie de artículos afirmando creer que el principal problema que afecta la productividad de la soja es el mal desarrollo del sistema radicular que, debido a su ocurrencia tan generalizada, denominé Síndrome de las Raíces Atrofiadas. Y que, exceptuando la compactación del suelo, tres causas químicas- aislada o simultáneamente- pueden contribuir a: toxicidad de aluminio, deficiencia de boro y toxicidad de glifosato. La tercera causa – toxicidad de glifosato – será el objetivo del presente artículo.

CARACTERIZACIÓN DEL SÍNDROME DE LAS RAÍCES ATROFIADAS

Recolectar aleatoriamente 100 plantas en un lote de la propiedad y calcular el porcentaje de plantas sin raíz pivotante bien definida y desarrollada. El valor observado es el índice de raíces atrofiadas (IRA), expresado en porcentaje. He observado valores que giran entre 70 a 80% de raíces atrofiadas. A falta de una mejor definición, considero importante tomar medidas correctivas cuando el índice de raíces atrofiadas es superior al 30% (IRA> 30%).

TRANSFERENCIA DEL GLIFOSATO DE LA PLANTA-OBJETO A LA PLANTACIÒN OBJETIVO
Trabajando desde 2000 con el manejo de Cítricos, sospeche que el síndrome de la muerte súbita podría ser consecuencia del efecto tóxico del glifosato utilizado en el control de las malezas. Esto porque sabía que el glifosato inhibe la síntesis de ácido indolacético (AIA) (Lee, TT, 1982. Fisiología Plantarum, 54: 289-294) y, por lo tanto, podría reducir el crecimiento vegetativo, típico de la muerte súbita, enfermedad que culmina con el secado completo de la planta (Figura 1).

Figura 1. Efecto del glifosato en la síntesis del ácido indolacético y citricos con el síndrome de muerte súbita.

Varios ensayos realizados con soja y frijoles consolidaron la sospechosa de que el glifosato estaba siendo transferido de la planta objetivo (matorral), e incluso del suelo, a la planta-no objetivo (cultura económica), como se muestra en la Figura 2.

Figura 2.
 A la izquierda: mecanismo de transferencia del glifosato de la planta objetivo a la plantación objetivo; a la derecha y por encima: transferencia de glifosato a dosis crecientes – aplicado en talque y plantar de la braquial para el frijol;
a la derecha y abajo: transferencia de glifosato del suelo a la soja, sembrada un día después de la aplicación del glifosato en el suelo.

El hecho que presento a continuación fue constatado en un área de cerca de 20 hectáreas cultivada con pinus, en Uberlândia (Minas Gerais, Brasil) que, después de ser erradicada para plantación de soja convencional, cultivar Conquista,
tuvo una mitad sembrada con milíto, posteriormente manejada con glifosato en pre-emergencia de la soja, y la otra mitad conducida bajo sistema de manejo convencional. Se observó que en el área manejada con glifosato, había acamamiento de plantas y éstas presentaban raíces atrofiadas, lo que no ocurría con las plantas cultivadas en sistema de manejo convencional (Figura 3). Este efecto se reflejó en la productividad de la soja, con un aumento de 10,4 sc ha 1 en favor de la soja cultivada bajo sistema convencional.

Figura 3. Sistema radicular da soja Conquista sob dois sistemas de manejo: plantio convencional (à esquerda) e plantio direto com glifosato (à direita). Crédito da foto: T. Yamada, 13/03/2007.


El estudio realizado por Bott, del equipo del entrañable Profesor Römheld, de la Universidad de Hohenhein (Stuttgart, Alemania), mostró que el glifosato adsorbido a las arcillas puede ser desorbido (o liberado) para la solución del suelo por acción de fertilizantes fosfatados ácidos, tales como superfosfato triple, MAP o DAP, y así afectar el crecimiento de las raíces, como se puede observar en la Figura 4. Se observa que en los tratamientos sin adición de fósforo prácticamente no hubo diferencia en el desarrollo radicular de las plántulas, tanto en la ausencia como en la presencia de glifosato en el suelo. Sin embargo, con la adición de dosis crecientes de P aparecieron daños crecientes en las raíces. Aunque este resultado se ha obtenido en laboratorio, es posible que el fenómeno pueda ocurrir también en condiciones de campo, principalmente en los suelos arenosos y con el uso de fuentes de P ácido aplicadas cerca del surco de siembra.
Figura 4. Efecto de la desorción de glifosato por dosis crecientes de fósforo en el desarrollo de la parte aérea y raíces de soja convencional.


Estos hechos me dejaron preocupado, por saber qué efectos deletéreos estaban ocurriendo en las plantas, y al mismo tiempo triste, por no saber cómo neutralizarlos. Afortunadamente, por una serie de acontecimientos fortuitos, finalmente pude conseguir una explicación satisfactoria para la causa de estos daños y de cómo sanarlos.

NEUTRALIZACIÓN DE LOS EFECTOS TÓXICOS DEL GLIFOSATO

La primera pista para la explicación de este fenómeno la obtuve al leer el último artículo del Profesor Malavolta, publicado en la revista Better Crops, del IPNI, EEUU, en 2007. En ese artículo, había una foto de árbol pecamino con deficiencia nutricional atribuida al elemento níquel, que fue corregida por medio de pulverización foliar con sulfato de níquel. Mi sospechosa era que se trataba de toxicidad de glifosato, y no de deficiencia de níquel. En viaje a los Estados Unidos visité al autor de la foto, el Dr. Bruce Wood (USDA, Byron, Georgia) y conocí su estación experimental. En la oportunidad, pude constatar que mi sospechosa era real: muchas plantas del local estaban contaminadas por el glifosato. Por otra parte, por mi invitación, el Dr. Wood estuvo en Brasil, donde visitó cafetales con síntomas de intoxicación de glifosato y, de pronto, afirmó que los síntomas eran similares a los de la deficiencia de níquel (Figura 5). En aquel momento, encerraba mi búsqueda de años, al entender que daños causados por el glifosato podrían ser neutralizados con pulverizaciones de níquel. Esto ocurrió dos meses antes de mi retiro.

Figura 5.  A la izquierda, planta de pecan que recibió pulverización de níquel sólo en las ramas del lado derecho, con respuestas visibles después de 14 días. A la derecha, comentario del Dr. Bruce Wood para los síntomas de toxicidad de glifosato en el café: «estoy 99% convencido que estos síntomas son de deficiencia de níquel».

Después de mi retiro, en noviembre de 2007, tuve un año sabático para decidir mis actividades futuras. A finales de 2008 fui aprobado en el curso de graduación en nutrición humana, pues tenía como objetivo estudiar los efectos del glifosato en la salud humana. A mediados de 2009 abandoné el curso, pues me decepcionó con la calidad de algunos profesores y la precariedad de los laboratorios. Pero el principal motivo de esta renuncia fue el deseo de probar los efectos del níquel en las culturas. A partir de ahí tuve la felicidad de establecer una asociación con una empresa especializada en la producción de fosfito, la cual tenía un equipo químico con un excepcional nivel de conocimiento. Juntos rápidamente desarrollamos formulaciones foliares de fosfitos acompañados de los cationes Ni, Mn, Zn, Cu y Mg. Estos productos se probaron en los frutales cítricos y en los cafetales, con resultados impresionantes. De la misma forma, se realizaron pruebas con soja y maíz.

Esta actividad fue desarrollada para 2015, período de gran aprendizaje, con muchas pruebas de campo y visitas a los cultivos donde estos productos fueron aplicados.

Lo que más me sorprendió fue constatar que, en general, tanto los cultivos de soja RR, como las convencionales, están con un sistema radicular atrofiado, muy dañado. Mi estimación (grosera) es que, actualmente, sólo el 30% de los cultivos de soja RR tienen raíces sanas, vigorosas y profundas.

¿Qué estaría perjudicando el desarrollo radicular de los cultivos?
La respuesta más probable sería la compactación del suelo. Sin embargo, creo más en las causas químicas que impiden el enraizamiento: deficiencia de boro, toxicidad de aluminio y toxicidad de glifosato, pues todas ellas llevan a la menor síntesis de AIA – hormona fundamental para el crecimiento de raíces. Los papeles del B y del Al en la síntesis de EIA ya se explicaron en los tópicos respectivos. En cuanto al glifosato, mi hipótesis sería que el níquel actúa como catalizador en la síntesis de EIA a partir del triptófano formado por la vía del ácido chiquímico (Figura 6) y así su alta reactividad con el glifosato (Tabla 1) podría causar su deficiencia.
 
Figura 6. Efecto del glifosato y de los micronutrientes en la ruta del ácido chiquímico, con reflejos en el crecimiento de raíces y brotaciones nuevas y en la defensa de la planta contra plagas y enfermedades (Fuente: Adaptada de Graham, R.D. & Webb, M.J.(Ed.) Micronutrients in Agriculture, SSSAP (1991)

Por lo tanto, el crecimiento exuberante observado por Bruce Wood en pecón, así como por mí en café, cítricos, soja y algodón, podría ser explicado por la mayor producción de EIA, resultante de la fertilización foliar con Ni. También llamo atención al cobre, el segundo nutriente que presenta más probabilidades de ser complejo por el glifosato, pues su deficiencia puede comprometer la resistencia de la planta contra enfermedades.

Tabla 1. Constantes de estabilidad (logK) del glifosato y del EDTA con iones metálicos.

En 2013, en el 17o Coloquio Internacional de Nutrición de Plantas en Estambul, tuve la prueba definitiva de que el glifosato puede causar deficiencia de níquel en las plantas.

En trabajo desarrollado por el equipo del Profesor Ismail Cakmak, de la Universidad Sabanci, Turquía (J. Agric. Food Chem. 2013, 61, 8364?8372) Plántulas de trigo (no RR) recibieron dosis equivalentes al 0,5% y 1,0% de la dosis letal de glifosato, acompañadas o no de la aplicación foliar de níquel. Se observó que el efecto negativo del glifosato sobre el desarrollo de las plantas de trigo disminuyó con la aplicación de Ni foliar (Figura 7)

Figura 7. Efecto del níquel en el crecimiento de trigo, en tratamientos con y sin pulverización de dosis no letales de glifosato, (0,5% y 1,0% de la dosis recomendada de glifosato en la desecación).

Posteriormente, las semillas cosechadas en el experimento fueron sometidas a la prueba de germinación y vigor,que muestra que el efecto del glifosato permaneció en las mismas, acarreando menor porcentaje de germinación y menor altura de las plantas de semillero, cuando comparadas al tratamiento sin glifosato. En la Tabla 2 se observa que las semillas originadas de plantas que fueron sometidas a la aplicación de glifosato acompañada de la aplicación foliar de níquel presentaron respuestas casi similares a las del testigo.

Creo que esta información es de gran importancia para los productores de semillas de soja, considerando que el níquel es más exigido por las leguminosas que por las gramíneas, como se muestra en la Tabla 3. Esto también se aplica al nutriente molibdeno.
 
Tabla 2. Efecto del níquel en la germinación y vigor de semillas de trigo originadas de plantas con y sin contaminación de glifosato.

Tabla 3. Contenidos de micronutrientes en la parte vegetativa y en las semillas de altramuz (tremoço) y centeno..

La aplicación foliar de productos a base de fosfitos con Ni, Mn, Zn y Cu en el cultivo de la soja, se mostró efectiva en la disminución de la incidencia de raíces mal formadas, en comparación con el tratamiento sin la aplicación de estos productos (Figura 8). Este resultado positivo fue debido principalmente al Ni, pues los otros micronutrientes eran normalmente utilizados.

Figura 8. Efecto de tratamiento foliar con fosfitos de Ni, Mn, Zn y Mg en el desarrollo de raíces de soja.  Crédito da foto: Tsuioshi Yamada.

FUNCIONES DEL NÍQUEL EN LAS PLANTAS
El principal papel del níquel en las plantas es el de catalizador de muchas enzimas, como: ureasa, superóxido dismutasa, [NiFe] hidrogenasas, metil coenzima M reductasa, monóxido de carbono dehidrogenasa y acetil coenzima La síntesis. Además, muchas proteínas y péptidos (cerca de 500) están unidas al Ni. El Ni afecta la actividad de enzimas críticas en rutas bioquímicas fundamentales de la planta, como el ciclo de C y N y también de los metabolitos secundarios, con reflejo positivo en el mecanismo de defensa de las plantas contra enfermedades (Fonte: Wood, B., 2007. O níquel tem fundamental importância na nutrição mineral e na defesa das plantas contra doenças. Informações Agronômicas n°. 119).

RESPUESTAS DE LAS PLANTAS AL NÍQUEL

En Brasil, creo que fue Orlando Carlos Martins (información personal), en 2006, quien primero probó el efecto del níquel en la producción y calidad de las semillas de soja. Se obtuvo una respuesta consistente de la soja a la dosis de 250 g ha-1 de sulfato de níquel, o 50 g ha-1 del elemento Ni, con un aumento medio de 6,2 sc ha-1 en la productividad de la soja (Tabla 4).

Tabla 4. Efecto de las dosis de sulfato de níquel en la productividad de la soja (Orlando Carlos Martins, comunicação pessoal, 2006).

Orlando comentó que «no logró entender la razón del aumento de productividad obtenido con la dosis de 250 g ha-1 de sulfato de níquel, pues había hecho una pulverización previa con una dosis de níquel en todas las parcelas, incluso en el testigo, para asegurar nutrición adecuada. Descartó, así, la hipótesis del níquel estar actuando como micronutriente. En el caso de la soja, el aumento de la productividad en la soja podría estar relacionado con el mayor control del óxido, ya que, aunque se han hecho pulverizaciones con fungicidas específicas para el control del óxido, este control generalmente no es total, reducción de productividad, principalmente porque las hojas del tercio inferior de la planta no reciben la dosis suficiente de fungicida para un control efectivo. De ahí surgió la siguiente cuestión: ¿el níquel podría estar actuando también sobre el óxido de la soja, como ya constatado en la cultura del trigo, y, con ello, reduciendo las pérdidas de productividad de soja? Al final, un aumento medio de productividad de 6,2 sc ha-1, como verificado en el ensayo, es bastante expresivo »

Podemos afirmar que el investigador tenía razón, como demuestran los trabajos de  Bruce Wood, da USDA, Byron-GA, e de Tiago Tezotto, da UNIFEOB, São João da Boa Vista, SP.

Otra información importante, en el trabajo de Orlando Carlos Martins, fue el efecto de la aplicación foliar de Ni en el contenido de Ni de la semilla (Tabla 5). Se observa que el contenido de Ni en las semillas aumentó en 10 veces, de 0,3 ppm en el testigo a 3,2 ppm en la dosis de 250 g ha-1 de sulfato de níquel. La concentración de Ni en las semillas no fue afectada con las otras dosis probadas de Ni.

Tabla 5. Efectos de dosis de sulfato de níquel en el contenido de Ni en la semilla de soja. (Orlando Carlos Martins, 2006. Informação pessoal).

Creo que el contenido de Ni en la semilla, cerca de 3 ppm, es el gran diferencial de las empresas llamadas «de marca», en relación a las demás empresas, porque el Ni puede mejorar la germinación y el vigor de la semilla, dispensando así el replantamiento del cultivo. Este contenido es del mismo orden de grandeza que la de otra leguminosa, el altramuz, como se ve en la Tabla 3.

En Lavres et al., 2006 (Frontiers in Environmental Science, volume 4, artigo 37) se concluye que el suministro de Ni a través de semillas es una estrategia viable, ya que este elemento puede aplicarse junto con el Co y el Mo, todos asociados en el proceso de la fijación biológica de nitrógeno (FBN). La dosis de 45 mg de Ni por kilogramo de semilla aumentó la FBN en un 12%, la producción de granos en un 84% y la producción de masa seca de la parte aérea en el 51%.

RECOMENDACIÓN DE LA DOSIS DE NÍQUEL

No existe todavía, en Brasil, una recomendación oficial para el suministro de níquel para los cultivos. En la práctica, las dosis más adoptadas en el cultivo de la soja son: (a) para el tratamiento de semillas: 2 a 3 g de Ni en 50-60 kg de semillas; (b) para aplicación foliar: 10 a 50 g ha-1 de Ni.
CONCLUSIÓN
En esta serie de artículos, apunté el mal desarrollo o atrofia de las raíces como la principal causa que afecta el rendimiento del cultivo de la soja. Como ocurre de manera generalizada, la denominé de Síndrome de las Raíces Atrofiadas. Como hipótesis, considero tres posibles causas de tal problema: toxicidad de aluminio, deficiencia de boro y toxicidad de glifosato. En la Figura 9 sobre posibles causas y sugerencias presentes para la corrección de este síndrome

(1) calado para reducir la saturación por aluminio a menos del 5% y aumentar el contenido de Mg a más de 8  mmolc.dm-3 hasta 100 cm de profundidad;
(2) elevar el nivel de B a 0,5 ppm en el perfil del suelo, hasta 100 cm de profundidad;

(3). promover la alta productividad de maíz y de gramíneas de cobertura;
(4). aplicar Ni en el tratamiento de semillas y también vía foliar;
(5). aguardar al menos 30 días entre la desecación con glifosato y la siembra de los cultivos y
(6). inocular el suelo con Trichoderma y Bacillus subtilis, pues hay relatos en la literatura que el glifosato afecta también a la microbiota del suelo.

Figura 9. Tres posibles causas químicas del síndrome de las raíces atrofiadas y sugerencias para su corrección.

Finalizando, sugiero a los consultores ya los productores que recolecten al azar 100 plantas en un lote de la propiedad y calcule el índice de plantas con raíces atrofiadas o IRA%. No quedaría sorprendido si también encuentran más del 70% de plantas con raíces atrofiadas. Creo que las sugerencias anteriores pueden ayudar mucho a mitigar este problema.

Síndrome de las raíces atrofiadas III. Toxidez de glifosato
Síndrome de las raíces atrofiadas II. Deficiencia de boro
Síndrome de las raíces atrofiadas I. Toxicidad del aluminio
Primicias Rurales
Fuente: Engormix