Molienda de soja récord durante septiembre

Molienda de soja récord durante septiembre

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, martes 28 octubre (PR/25) — El procesamiento de la oleaginosa viene a buen ritmo y en septiembre marcó un récord para el mes. A la demanda industrial hay que sumarle la absorción de porotos por parte de China, lo que nos conduce a un nivel de comercialización en máximos.

 

1- Récord de molienda de soja

En septiembre la molienda de soja llegó a romper el techo del año pasado y marca un récord para el mes, en 4,13 Mt procesadas. En el acumulado de la campaña, la industrialización de la oleaginosa supera las 23 Mt, un 4% por encima del promedio de la última década para esta altura del año.

Este año, se está combinando una excelente performance industrial junto con la intensa compra de porotos por parte de China, lo que implica una tracción de la demanda externa que se vuelca en al mercado interno vía la exportación y que se traduce en un ritmo de comercialización en máximos. Al 15 de octubre se comprometieron 38 Mt de soja en el mercado local, el 77% de la producción estimada para esta campaña. Sin tener en cuenta las últimas dos grandes sequías (2022/23 y 2017/18), es el avance de compras proporcional más importante en los últimos catorce años.

Sin embargo, al escenario de fondo, hay que sumarle la coyuntura de este último par de semanas, donde las cumbres geopolíticas y expectativas electorales en nuestro país, han afectado al comercio de granos. A demás, a medida que nos alejamos de la ventana de suspensión temporaria de retenciones, las cotizaciones de soja comienzan a descender en dólares. La pizarra llegó a superar los USD 360/t el 22 de septiembre, y luego promedió USD 348/t hasta la semana pasada, durante estos últimos cinco días la pizarra osciló entre los USD 323/t y 324/t, un 7% por debajo. Estos factores llevaron a mermar la comercialización, que promedió de 58.000 toneladas diarias.

2- En Chicago la soja sube tímidamente en un arrebato optimista por la cumbre Trump – Xi Jinping

Esta semana el precio de la soja ha encontrado un ligero viento de cola, que impulsó las cotizaciones hasta los USD 384/t en Chicago, máximos desde mediados de septiembre.

En siete días, a partir del 31 de octubre se celebrará la Cumbre de Líderes de APEC 2025 en Corea del Sur, y en este marco se espera que antes o durante el transcurso del evento se dé el tan esperado encuentro entre el presidente Donald Trump y Xi Jinping. Durante el pasar de las jornadas, una suerte de optimismo se esparció entre los operadores del mercado, gracias a las declaraciones del principal mandatario norteamericano. Entre ellas, se destaca la afirmación de terminar con un gran acuerdo post reunión y el objetivo explícito de lograr compras de soja por parte de China. 

Sin embargo, aunque relacionado, no todo gira en torno a la guerra comercial para la soja. La demanda industrial de poroto está siendo una vía de escape muy eficiente para los porotos que no pueden colocarse en el mercado exportador y los datos de molienda en Estados Unidos fueron más que alentadores para el mercado, dándole mayores fundamentos para encontrar soporte en las cotizaciones de caras a la resolución del conflicto arancelario.

2.1 – Molienda récord durante septiembre en Estados Unidos

El crushing de soja en Estados Unidos alcanzó en septiembre un récord para dicho mes, al procesar 5,38 Mt. De esta manera, según los datos de NOPA, se registró el cuarto mes de mayor crush en la historia del país, encabezado por el dato de diciembre de 2024, cuando se alcanzaron las 5,62 Mt. La demanda interna de la oleaginosa para su industrialización aparece como un destino predilecto frente a la incertidumbre respecto al destino de la cosecha de soja y la merma comercial por las tensiones con China. De esta forma, en Norteamérica se cerró la campaña 2024/25 con una industrialización de soja también récord, en 62,7 Mt, un 12,8% más que el promedio de los últimos siete años.

Un hito relevante para el sector y que explica en gran parte el nivel de procesamiento de soja en Estados Unidos está directamente relacionado con los mandatos de mezcla propuestos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Ya en 2025 el organismo venía aumentando sus exigencias, hecho que ayudó a explicar el aumento del crushing de soja para este mismo año; en este caso para abastecer el mercado estadounidense de los volúmenes necesarios de biodiesel y HVO. Para 2026 el incremento en el mínimo exigido de biomasa a utilizar para el corte con combustibles fósiles se incrementa sustancialmente.

La normativa exigía para 2025 un volumen mínimo de mezcla de biomasa con combustibles fósiles de 33,01 mil millones de galones de RINS -unidades de combustible renovable- excluyendo volúmenes no cumplibles con biodiesel a base de aceite de soja. El cambio de política no es neutral: a partir de 2026, esta cifra crecerá un 21,7%. 

Tomando únicamente la proporción de aceite de soja utilizado para producir biocombustibles y extrapolando en base a las exigencias futuras, estimamos que en 2025 se destinaron 8,7 Mt de aceite soja como insumo productivo para este fin. Estos guarismos escalarían a 10,5 Mt y 10,9 Mt para 2026 y 2027, respectivamente. Teniendo esto presente, se vislumbra un panorama positivo para el complejo aceitero estadounidense, que podría verse dinamizado en los próximos años por el empuje de la demanda interna.

Siguiendo la misma línea, pero con una mirada más profunda, estimamos que la demanda subyacente de porotos de soja para suplir las nuevas necesidades se posiciona en 43,3 Mt para 2025. Esta cifra representa un 37% de la cosecha estimada para el año que corre. Proyectando en base a un crecimiento proporcional a las exigencias, se alcanzarían las 54,3 Mt en 2027. De forma complementaria, la producción de harina de soja debería tomar la misma tendencia; sin embargo, al día de la fecha, no se observa con claridad un driver de demanda para este derivado de la oleaginosa.

3- Maíz

La siembra de maíz alcanza el 30% de la superficie objetivo a nivel nacional, según el relevamiento oficial de SAGyP. El ritmo de siembra es de los más altos en las últimas campañas, confirmando la alta participación de los planteos tempranos en los prospectos de producción para este nuevo ciclo. GEA-BCR proyecta una superficie total de 9,7 Mha de maíz, lo que plantea un escenario productivo, en base a rindes tendenciales, de más de 60 Mt, un 16% por encima que el último máximo alcanzado.

Si bien aún restan varios meses hacia la cosecha, a pesar de las expectativas de oferta récord para el nuevo ciclo, los precios de exportación negociados para embarcar durante marzo, abril y mayo del año entrante no distan demasiado de los que se cotizaban el año pasado. El precio FOB para embarcar desde el Up-River durante abril 2026 promedia los USD 197/t, USD 1/t por debajo del año pasado a esta altura. En esta línea, en el mercado de futuros A3, la posición a cosecha ajusta en USD 175/t, un par de dólares más que durante 2024.

El maíz argentino se negocia con una prima positiva del 12% respecto a Chicago, tendencia que vimos durante los últimos cinco años, pero que, ajustando las cotizaciones según los distintos esquemas cambiarios y arancelarios, estamos en el tercer nivel más alto en la última década respecto a la plaza norteamericana.

Inclusive, en materia de precios futuros, debido al traslado de mercadería de la campaña actual, tampoco existe un pase de campaña tan marcado como años anteriores. La diferencia entre las cotizaciones negociadas para DIC’25 y ABR’26 es de menos del 3%, lo que está en línea con el promedio a esta altura del año y por detrás de los últimos dos años.

Al mismo tiempo, en lo que parece ser una tendencia generalizada durante las últimas campañas, los compromisos anticipados de mercadería están siendo limitados, y aún más las coberturas de precio en el físico, dejando una amplia exposición al riesgo precio. Al último dato oficial, se comprometieron 4,8 Mt de maíz 2025/26, de las cuales solo 710.000 toneladas se hicieron con precio, esto es el 15% del total comprometido, la proporción más baja en los últimos diez años.

Bajo este escenario, para ver el panorama completo hacia la nueva cosecha de maíz, primero hay que reparar en el nivel de comercialización de la campaña actual, que, a todas luces, está retrasado. El volumen comprometido de la 2024/25 es de 29,4 Mt, menos del 60% de la producción, cuando a esta altura ya tenemos el 75% anotado. En base a las estimaciones de oferta, quedarían 13 Mt aún sin vender de maíz (neto de granos que no entran al circuito comercial), tres veces el volumen promedio entre la 2017/18 y 2021/22.  El ritmo de embarques no está siendo el esperado para esta altura, condicionando la demanda interna, lo que limita el grado de compromisos.

En septiembre se embarcaron 1,8 Mt de maíz, muy por debajo de lo esperado para el mes y en octubre tampoco se lograría pasar de las 2 Mt. En el acumulado de la campaña, terminando el décimo mes del año se embarcarían 23 Mt de maíz, el 70% del programa exportador esperado para este ciclo, el avance más lento en por lo menos los últimos diez años.

Esto nos deja en un escenario complejo respecto a oferta disponible. Entre una nueva cosecha que se postula como récord y una importante cantidad de toneladas que aún no tienen contrato de la actual campaña, el volumen sin precio de la nueva puede verse expuesto a un escenario de oferta pesada y presión sobre las cotizaciones, si no se despierta la demanda externa por el cereal.

3.2 – El panorama internacional hacia delante

En Chicago, el precio del maíz tuvo una suerte de impulso gracias al sostén de la demanda externa y algunas especulaciones en torno a los rindes finales de la campaña en USA. Sin embargo, sin datos oficiales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el mercado sigue basando sus seguimientos en estimaciones privadas de avance de cosecha y condiciones de cultivos, lo que limita movimientos bruscos en las cotizaciones. El contrato más operado está promediando USD 166/t y ha venido lateralizando por encima de USD 160/t y debajo de USD 170/t desde agosto.

A nivel general, las cotizaciones internacionales siguen estando en niveles bajos, presionadas por los amplios suministros alrededor del globo.

En otra oportunidad ya habíamos discutido el caso brasilero (ver), donde el consumo interno se intensifica cada vez más, dejando pocas toneladas para exportar a medida que nos acercamos a fines de año y antes de la llegada de la nueva cosecha. Esto implica que Argentina se puede posicionar como principal origen de maíz en Sudamérica, algo que ya presenciamos la campaña pasada con exportaciones récords para el trimestre dic 24 – feb 25. En esta oportunidad, nos quedan más toneladas aún disponibles para exportar, pero la gran diferencia con la 2023/24 es que Estados Unidos y Ucrania levantaron mucho más maíz.

Aunque la diferencia geográfica es sustancial, la cosecha de ambos orígenes se superpone (comienza entre septiembre y octubre), por lo que la oferta se vuelca al mercado internacional más o menos al mismo tiempo. En base a las últimas estimaciones del USDA, entre Estados Unidos y Ucrania tendrían un 50% más de toneladas disponibles para exportar que durante la última cosecha. Esto se combina con un corrimiento parcial del mercado comprador por parte de China, mercado clave para ambos orígenes, país que según sus propias estimaciones importaría 6 Mt esta nueva campaña. Para describirlo en términos más gráficos, mientras los chinos importarían un 69% menos maíz que el promedio de las últimas cinco campañas, Estados Unidos y Ucrania tendrían un 12% más para vender.

En este escenario, hacia fin de año nos podemos encontrar con un mercado más pesado que campañas anteriores, con más suministros y necesidad de encontrar nuevos destinos. Esto mantiene los precios bajos y puede condicionar ese “segundo tiempo” para el maíz argentino que vimos durante la 2023/24.

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
El ánimo del campo refleja cautela en un clima político decisivo

El ánimo del campo refleja cautela en un clima político decisivo

Rosario, jueves 23 octubre (PR/25) — La última edición del medidor Ag Barometer Austral refleja un escenario de confianza moderada entre los productores agropecuarios, en un contexto marcado por la incertidumbre económica y política.

Si bien la percepción general del negocio se mantiene en terreno positivo, las expectativas de inversión en activos fijos muestran una nueva caída, con un 68% de los productores que considera que no es un buen momento para invertir.

El relevamiento también registró una pregunta especial vinculada al clima electoral, donde el 47% de los encuestados cree que La Libertad Avanza podría revertir la derrota sufrida en la provincia de Buenos Aires, mientras que el 53% considera que el resultado nacional será de derrota para el oficialismo.

A pesar de las tensiones propias del proceso electoral, predomina entre los productores una mirada optimista hacia el futuro y una confianza prudente en la evolución del negocio agropecuario.

“El sector sigue mostrando confianza en el futuro, pero la desaceleración económica y el aumento de las tasas de interés están afectando la percepción sobre el presente”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos. “El contexto electoral genera además cierta cautela en las decisiones de inversión”, agregó.

Un año político con impacto económico

En un año político marcado por las elecciones legislativas nacionales, el informe señala que el Gobierno ha privilegiado la baja de la inflación como su principal activo electoral, utilizando el mantenimiento del tipo de cambio y el equilibrio fiscal como herramientas centrales. Sin embargo, la demanda de dólares para dolarizar carteras -un fenómeno habitual en los períodos electorales argentinos- llevó a una suba de tasas de interés “astronómicas”, que impactó negativamente en el consumo y la inversión.

“Las tasas elevadas y la desaceleración del nivel de actividad están golpeando al conjunto de la economía, aunque el agro sigue mostrándose como uno de los sectores más dinámicos”, destacó Steiger.

En este contexto, las expectativas del sector agropecuario son más favorables que las del resto de la economía. Para la campaña 2025/26, se proyecta un aumento del área sembrada del 1,9% y una producción total estimada de 142,6 millones de toneladas, “una de las más altas de la historia”, según remarca la encuesta. Además, las excelentes perspectivas del mercado internacional de carnes se traducen en muy buenas rentabilidades para los productores ganaderos, sobre todo en cría y recría.

El componente electoral: confianza y dudas

Como en cada edición, el Ag Barometer incluyó una pregunta especial, vinculada esta vez al escenario electoral: ¿Cree usted que La Libertad Avanza (LLA), en las elecciones legislativas nacionales del mes de octubre, va a poder revertir la derrota sufrida en la provincia de Buenos Aires?

El 47% de los productores respondió que sí, mientras que el 53% consideró que el resultado no se modificará.

Entre quienes confían en una recuperación electoral, predomina una mirada optimista, basada más en la confianza hacia el rumbo económico del Gobierno que en un análisis político tradicional.

La mayoría argumenta que en Buenos Aires votó todo el electorado kirchnerista, mientras que una parte del voto libertario se abstuvo, por lo que esperan que una mayor participación en una elección nacional modifique el resultado.

También se destaca la idea de que el interior del país podría equilibrar la balanza, ya que los votantes rurales y del interior productivo se sienten más representados por las políticas oficiales.

Otros mencionan que las medidas económicas recientes, como la reducción de retenciones y ciertas acciones de alivio social, mejoraron la percepción general del Gobierno, sumado a la expectativa de una comunicación más efectiva y eventuales alianzas que amplíen su base de apoyo.

Por su parte, quienes creen que el oficialismo no logrará revertir la derrota citan como razones principales el desgaste de gestión, la pérdida de credibilidad y el malestar económico que aún atraviesa amplios sectores sociales. También aluden a la mayor organización de la oposición y a la impaciencia frente a un proceso de cambio percibido como lento.

En síntesis, predomina una visión de optimismo moderado, donde la esperanza de continuidad y la confianza en el voto del interior contrastan con la prudencia de quienes advierten que la situación económica podría incidir negativamente en los resultados de octubre.

Preocupación a largo plazo: el fantasma del populismo

El Ag Barometer también revela un dato que trasciende el presente: al 84% de los productores agropecuarios les preocupa la posibilidad de un triunfo de un candidato de extracción populista en 2027

.Aunque faltan más de dos años para las elecciones presidenciales, el recuerdo de las políticas aplicadas por gobiernos anteriores de ese signo político (como prohibiciones de exportaciones, suba de retenciones y controles cambiarios) sigue muy presente en la memoria del sector.

Los productores valoran especialmente el equilibrio fiscal, la reducción de la brecha cambiaria y la promesa de eliminar las retenciones cuando la situación fiscal lo permita.

En este sentido, Steiger destacó: “El productor argentino asocia estabilidad con previsibilidad. No quiere volver a un escenario de déficit fiscal financiado con emisión, que ya nos llevó a las puertas de la hiperinflación en 2023”.

Expectativas de inversión: más cautela en el corto plazo

El informe muestra un empeoramiento del ánimo de los productores para realizar inversiones en activos fijos en el corto plazo.

Las expectativas de inversión se ubican por debajo de 100 puntos, ya que un 68% de los productores considera que no es un buen momento para invertir, frente a un 32% que mantiene una visión positiva.

Esta tendencia descendente comenzó en marzo de 2025, luego de Expoagro, y está asociada al deterioro de las expectativas macroeconómicas por el alza de las tasas de interés, una variable clave al evaluar proyectos de inversión. También inciden las dudas sobre la sostenibilidad de la política cambiaria, que elevan el riesgo de tomar créditos en dólares -una opción que en marzo parecía la más atractiva-.

Steiger advirtió que “esta caída de la inversión no solo afecta la actividad económica en el corto plazo, sino que también impacta sobre la productividad y el crecimiento del sector a mediano y largo plazo”.

Ganadería: muy buenas expectativas de rentabilidad

En contraste, la ganadería argentina atraviesa un momento favorable, con precios altos en toda la cadena impulsados por la demanda internacional y una oferta interna limitada por la reducción del stock vacuno.

El 89% de los productores considera que la rentabilidad de la cría será buena o muy buena en los próximos 12 meses, y el 82% opina lo mismo para las actividades de recría.

Estas percepciones se alinean con los datos del Índice Ternero del ROSGAN, que en octubre de 2025 se ubica cerca de sus máximos históricos.

Además, los meses de octubre suelen mostrar alzas estacionales respecto de los promedios anuales, lo que refuerza el escenario positivo para las actividades de cría y recría.

Esta tendencia también se refleja en los mercados de novillos terminados, donde los precios del Mercado de Cañuelas -en la semana finalizada el 17 de octubre- confirmaron la firmeza de los valores.

Decisiones comerciales y fertilización

Finalmente, la encuesta señala que la baja temporal de retenciones a cero, aplicada el 22 de septiembre y vigente por tres días, no modificó significativamente las estrategias de venta de los productores

En cambio, sí se observa una tendencia creciente en la aplicación de fertilizantes para la campaña gruesa, tanto nitrogenados como fosfatados, lo que refleja una apuesta prudente pero sostenida a la mejora de rendimientos.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral/El Atlántico

Argentina vuelve al equilibrio fiscal después de 15 años y avanza el desendeudamiento

Argentina vuelve al equilibrio fiscal después de 15 años y avanza el desendeudamiento

Buenos Aires, jueves 23 octubre (PR/25) — El Gobierno Nacional mantiene el superávit financiero alcanzado en 2024 y lo consolida en 2025. Según datos oficiales, el resultado financiero acumulado entre enero y septiembre de este año fue superavitario en 0,4% del PBI, incluso después de pagar los intereses de deuda.
Esta marca refuerza el cambio de régimen fiscal: Argentina está gastando menos de lo que recauda, incluyendo el pago de los intereses, algo que no se veía en décadas.
“Una familia o una empresa se endeuda cuando gasta más de lo que ingresa. Hoy el Estado argentino está haciendo lo contrario: no sólo no se endeuda, sino que le sobra para recomprar deuda”, señaló Iván Cachanosky, Economista Jefe de Libertad y Progreso.
En el gráfico se puede observar el desempeño financiero mensual acumulado entre 2017 y 2025. Sólo 2024 y 2025 exhiben superávit financiero al mes de septiembre, cuando vemos que entre 2017 y 2023 siempre la regla fue tener un déficit fiscal creciente mes a mes.
Ahora, al tener una estrategia de superávit fiscal, el gobierno puede avanzar con una estrategia inédita: la recompra anticipada de títulos públicos, muchos de los cuales cotizan a precios bajos por la desconfianza acumulada tras años de incumplimientos. En este marco, la deuda bruta consolidada acumulaba para noviembre del 2023 un monto de U$S 491.316 Millones, la cual se redujo a US$ 459.611 Millones. El hecho de tener superávit fiscal, permite ir saldando deuda que quedó barata producto de la desconfianza hacia Argentina.
“La historia nos dejó bonos que cotizan a valores ridículos porque nadie esperaba que los paguemos. Eso permite que hoy el Estado use lo que le sobra de sus ingresos, luego del pago de gastos e intereses, pueda rescatarlos con descuento. Es parte del saneamiento fiscal que permite bajar el pasivo que le dejaremos a las futuras generaciones”, agregó Aldo Abram, Director Ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso.
Se busca ordenar las finanzas públicas con foco en equilibrio estructural. “Es falso que el gobierno se está endeudando más. Incluso, está pagando intereses. Lo que sí está haciendo es buscar nuevos acreedores que quieran financiarnos en mejores condiciones para pagar los vencimientos de capital de la enorme deuda heredada. Hay que tener en cuenta que, en el pasado, el Estado le dejó de pagar 9 veces a argentinos y extranjeros y, luego, le reconoció mucho menos de lo que le prestaron. Con ese prontuario, muchos quieren que se les pague lo que se les debe y hay que pedirles a otros esos recursos. La alternativa es otra cesación de pagos y otra nueva crisis” concluyó Abram.
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Primicias Rurales

Fundación: Libertad y Progreso

 

Riesgo precio: sólo una octava parte del trigo nuevo está cubierto

Riesgo precio: sólo una octava parte del trigo nuevo está cubierto

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, miércoles 22 octubre (PR/25) —  Ya lanzada la trilla sobre el norte del país hay 2 millones de toneladas (Mt) de trigo con precio hecho en el mercado local, proporcionalmente, la mitad de lo habitual para esta altura del año. Mientras tanto, en el mercado de soja, Brasil estaría gestando un récord productivo.

 

1 – Alta exposición al riesgo precio para el trigo 2025/26

A solo 45 días del inicio oficial de la campaña 2025/26 y cuando ya las cosechadoras se paran sobre la línea de largada en el norte del país, las expectativas de producción de trigo para el nuevo ciclo están por las nubes, con una cosecha que se espera iguale el récord histórico de 23 Mt de la campaña 2021/22 (ver).

Sin embargo, la cobertura de precios se ha rezagado respecto a las campañas anteriores. A la semana del 15/10 se comprometieron 4,7 Mt de trigo, de las cuales solo 2,6 Mt tienen precio firme. Si tenemos en cuenta el interés abierto en el mercado de futuros, la cobertura de precio para la 2025/26 está en un 15% de la cosecha esperada, la mitad de la proporción promedio para esta altura del año. 

Explicando parcialmente esta tendencia, el precio a cosecha no hizo más que bajar desde julio de este 2025, pasando de los USD 204/t a USD 184/t en el mercado de futuros de A3. La caída del precio doméstico refleja el derrumbe de los precios FOB de exportación, que cayeron un 8% desde julio al rango de USD 211 a 213 por tonelada. En esta línea, en el mercado físico, las ofertas de compra por parte de las casas exportadores se han posicionado entre USD 180/t y USD 187/t las últimas dos semanas.

Bajo este escenario, el precio de venta a cosecha se ha vuelto poco atractivo desde que se completó la siembra, limitando el grado de compromisos anticipados. A medida que nos alejamos de julio, cuando ya estaba el 100% del área sembrada, las cotizaciones solo dieron revancha durante el breve tiempo que rigió la suspensión temporal de retenciones, luego, la tendencia fue indeclinablemente a la baja.

Por supuesto, esta tendencia no es exclusiva del mercado argentino, sino que a nivel global hemos estado asistiendo a una baja generalizada en las cotizaciones por el trigo.

1.1 – ¿Por qué cayó tanto el precio del trigo? 

La combinación de un aumento sustancial de oferta exportable y un desplazamiento del mercado comprador por uno de los importadores más importantes del mundo como lo es China, vienen a explicar en gran parte la tendencia actual del mercado. A esto, hay que sumarle los aún más bajos precios en maíz, que compite en parte con el uso forrajero del trigo. En Chicago, el precio por el cereal llegó a tocar mínimos en más de cinco años y los fondos especulativos mantienen una profunda posición vendida en más de 100.000 contratos, la posición corta más importante en por lo menos nueve años a esta altura.

Esta campaña 2025/26 se presta a romper el récord global de producción de trigo, estimando una cosecha total entre 816 y 818 millones de toneladas (según USDA e IGC). Además de la enorme gesta productiva global, la clave está en la recuperación de exportadores puntuales, como Francia y Alemania. La Unión Europea como conjunto cosechó un 18% más que el año pasado, llegando a 140 Mt de trigo en la 2025/26. Rusia, principal exportador de trigo, levantó 87,8 Mt según la agencia privada SovEcon. En términos generales, casi todos los principales exportadores de trigo han tenido excelentes condiciones productivas. Siguiendo las últimas estimaciones disponibles del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en el hemisferio norte los orígenes claves ya llevan cosechado 352 Mt de trigo, 20 Mt más que el año pasado. Resta por definirse la cosecha en el hemisferio sur, que se perfila con excelentes perspectivas, sobre todo en nuestro país.

En Australia, las estimaciones oficiales para la 2025/26 rondan las 34 Mt y ya está entrando en cosecha. En Argentina, las proyecciones récord estarían dejando una oferta total por encima de las 26 Mt que permitirían un horizonte exportador de 15 millones de toneladas, y con posibilidades aún de igualar o superar el récord de 15,4 Mt de la campaña 2021/22.

Mientras tanto, China, quien durante las campañas 2022/23 y 2023/24 supo ser el principal importador global de trigo, y desde la 2020/21 hasta la 2023/24 promedió 12 Mt importadas por ciclo, ha estado comprando sistemáticamente menos toneladas, dado el aumento en su producción local. Australia, Canadá, Francia y Estados Unidos fueron los principales vendedores de trigo a China. Mientras este ciclo 2025/26 los asiáticos importarían un 50% menos que entre 2020 y 2024, estos países incrementaron su producción un 7%. En consecuencia, esos granos tienen que buscar otros destinos y competir con el resto de los orígenes por nuevos mercados compradores.

2 – En Brasil se estaría gestando un nuevo récord

Entrados en la etapa de siembra de Brasil, la CONAB publicó las primeras estimaciones de producción de soja para la campaña 2025/26. Las proyecciones muestran un escenario optimista, indicando que el país vecino alcanzaría una nueva cosecha récord de la oleaginosa. Este dato acompaña una tendencia que ya era creciente, a tal punto de que se superaría a la cosecha actual, que ya marcaba un récord histórico. De acuerdo con esta primera previsión, la producción podría alcanzar 177,6 millones de toneladas. Este guarismo representa un crecimiento de 3,6% respecto a la campaña actual y se ubica un 18% por encima del promedio de los últimos 5 años. 

El informe de la entidad revela que el récord no sólo lo marca la producción de la soja, sino también el área destinada a su cultivo. Con rindes sin variaciones significativas, el factor que explica la expansión de la producción de soja es un aumento en la siembra. Esta se proyecta un 3,6% superior a la campaña actual, y un 11,8% superior al promedio de los últimos 5 años, marcando una fuerte tendencia positiva que se sostiene de hace más de diez años.

En adición a lo anterior, la siembra de soja en el Brasil ya alcanza el 11,1% de la superficie objetivo al 11 de octubre. Este registro se ubica 2 puntos porcentuales por encima del avance del año pasado a esta fecha. No obstante, el avance se encuentra con 5 puntos de rezago respecto al promedio registrado en las últimas cinco campañas.

2.1 – Idas y vueltas en el mercado de soja por las publicaciones de Trump

Entre fines de la semana pasada y esta semana hemos asistido a un nuevo episodio de la novela entre Estados Unidos y China. El viernes 10 de octubre, el presidente Donald Trump posteó en su red social “Truth Social” una publicación con tono hostil hacia los asiáticos, amenazando con la imposición de aranceles adicionales del 100% a la importación de cualquier producto chino hacia Norteamérica, a partir del 1 de noviembre, en respuesta al significativo aumento del control a las exportaciones de “tierras raras” por parte del gigante asiático. Tan solo dos días después, Trump volvió a publicar con relación al tema, esta vez tratando de traer tranquilidad: “no hay nada de qué preocuparse, todo estará bien con respecto a China! Respeto profundamente al presidente Xi”. Sin embargo, el 14 de octubre, mediante una nueva publicación y esta vez tocando directamente el tema de la soja y la ausencia de compras chinas, acusó a los asiáticos de evitar comprar los porotos norteamericanos como parte de su estrategia para las negociaciones bilaterales actuales.

Es importante recordar que, hacia fines de este mes, ambos mandatarios habían pactado un encuentro en Corea del Sur, y Trump prometió de antemano poner sobre la mesa el mercado de soja como uno de los tópicos importantes a discutir. No queda claro si la reunión corre peligro o no, pero sí ha traído más dudas que certezas al mercado.

La reacción en precios, como cabe esperar, fue negativa, pero no de forma exagerada. La rueda del 10 de octubre la soja cayó en Chicago tan solo un 2% hasta los USD 369,9/t, ni siquiera llegó a quebrar el piso de los USD 368/t de diez días atrás. Desde mediados de septiembre, las cotizaciones por la oleaginosa vienen oscilando dentro de un rango estrecho, que va desde los USD 368/t a los USD 380/t. En general, durante todo este año el precio de la soja ha estado lateralizando, algunos intervalos, lo hizo con altísima volatilidad, otros dentro de valores muy cercanos. Es más, actualmente el precio de la soja en Chicago es el mismo que durante enero.

Los vaivenes con los que el discurso oficial vira de conflictivo a conciliador y viceversa respecto a China no permite que se establezca una tendencia definida sobre los precios, y los fondos especuladores en Chicago mantienen una posición prácticamente neutral, con una cartera vendida en 3.000 contratos futuros de soja.

Sin embargo, el paso del tiempo no es indiferente para el nivel final de las cotizaciones. Brasil y Argentina han estado abasteciendo a China a un ritmo récord durante los últimos meses, dejando cada vez menos espacio para los granos estadounidenses. Además, la celeridad del avance de la soja en Brasil acorta el tiempo de espera para contar con los porotos hacia el nuevo año, achicando aún más la ventana de “competitividad” norteamericana.

2.3 – Operatoria local de soja

Esta semana el nivel de comercialización se resintió fuertemente. Según el Monitor de Comercio Granario de SAGyP, entre el 13 y 16 de octubre el promedio diario fue de tan solo 110.000 toneladas operadas, una tercera parte del promedio diario posterior a la suspensión temporaria de derechos de exportación. En la misma sintonía, el pricing de granos fue prácticamente inexistente. Desde el 24 de septiembre, en promedio se fijaban 100.000 toneladas de soja cada día hábil, esta semana, con suerte se superaron las 20.000 toneladas. A demás, los contratos con precio hecho pasaron de promediar por encima de las 300.000 toneladas, a solo una vez alcanzar las 100.000. El aumento en la volatilidad cambiaria y la expectativa en torno a la cumbre Trump – Milei marcó el ritmo de la operatoria interna.

Desde la semana anterior a la suspensión temporal de derechos de exportación, hasta ahora, se comprometieron 5,7 Mt de soja en el mercado local entre compras del sector industrial y exportador. Actualmente, el acumulado estimado con esta semana alcanzaría compras totales por 38 Mt de soja, esto es el 76% de la producción, máximos en ocho años. 

El vertiginoso avance de la operatoria durante el último mes llevó a un importante crecimiento de la cobertura de mercadería por parte del sector exportador respecto a las necesidades de originación y embarques. Teniendo en cuenta lo exportado durante octubre y el line-up hacia fines de mes, el acumulado de toneladas de soja embarcadas (entre grano y exportaciones agroindustriales) alcanzaría las 32,4 Mt. Es decir, restan para comercializar hasta marzo inclusive unas 5,9 Mt de soja.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Cómo viene el balance de oferta y demanda regional de trigo 2025/26

Cómo viene el balance de oferta y demanda regional de trigo 2025/26

Por Tomás Rodriguez Zurro – Emilce Terré – M. Belén Maldonado de la Bolsa de COmercio de Rosario (BCR) 
Rosario, miércoles 22 octubre (PR/25) — La Región Centro se prepara para cosechar 15,2 Mt de trigo, 5 Mt más que el promedio de los últimos cinco años. Además, desde los puertos del Gran Rosario se embarcarían 9,9 Mt, un máximo histórico.

Según la primera estimación de la Guía Estratégica para el Agro (GEA-BCR), la producción nacional de trigo ascendería a 23 Mt en la campaña 2025/26. Este volumen de cosecha no sólo marcaría un incremento interanual del 14%, sino que igualaría el récord productivo registrado en el ciclo 2021/22.

Esta mejora viene impulsada fundamentalmente por una fuerte mejora en el rinde promedio nacional (+16%), en tanto se estima que la superficie sembrada se habría mantenido prácticamente estable en relación con la campaña previa.

Si dividimos la producción de trigo de Argentina en diferentes regiones, se evidencia que este incremento responde casi en su totalidad a un crecimiento en la cosecha de la Región Centro. Esta zona, que abarca el norte de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, sur de Santiago del Estero y San Luis, marcaría un aumento del 22% respecto del año previo, llegando a producir 15,2 Mt, esto es, 2,7 Mt más que la campaña previa. De esta manera, la Región Centro sería responsable del 66% de la producción nacional.

Por su parte, la Región Norte, que abarca el norte de Santiago del Estero, Chaco, Tucumán y Salta, también vería crecer su volumen productivo en un 34%. Si bien en términos porcentuales el incremento resulta superior, esto representa un aumento de 0,3 Mt en volumen, pasando de 0,7 Mt a 1 Mt entre campañas y dando cuenta del 4% de la producción total.

Por el contrario, la Región Sur exhibiría una leve caída del 1% en la producción, dejando como resultado una cosecha de 6,8 Mt, 0,1 Mt por debajo de la campaña previa. Así, esta región explicaría el 30% de la producción nacional.

Para arribar a la oferta total de grano se le suma el arrastre de stock de grano de la campaña 2024/25 a esta estimación de producción. En este sentido, se estima que las existencias finales del cereal serían de 3,6 Mt, de las cuales la mayor parte (2,2 Mt) se encontraría en la Región Centro. Como resultado, la oferta total de grano 2025/26 en el país alcanzaría 26,5 Mt, siendo la más elevada de la que se tiene registro. De este total, 18,4 Mt de oferta serían de la Región Centro, 7 Mt de la Región Sur y 1,1 Mt de la Región Norte.

En lo que respecta al mercado de trigo, los principales usos serán la molinería para la comercialización de harina, tanto en el mercado interno como su exportación, y la exportación del grano sin procesar. Se espera que en la campaña 2025/26 la molienda de trigo alcance 6,7 Mt. Realizando un análisis por región en base a la ubicación de los molinos de trigo en Argentina, se estima que en la Región Norte el crushing ascienda a 0,4 M.

La Región Centro es la que mayor concentración de molinos harineros posee y la de centros urbanos de mayor población, por lo que es la región de mayor molienda estimada para la campaña 2025/26 con un total de 5,0 Mt (75 % del total). Finalmente, la Región Sur alcanzaría una molienda de 1,3 Mt en base a la distribución de molinos harineros ubicados en la zona.

En cuanto a las exportaciones, la estimación inicial de cereal a despachar al exterior a nivel nacional se ubica en 15 Mt, lo que dejaría a la próxima campaña como la de segunda mayor volumen.

De la Región Norte se estiman 500.000 toneladas para exportar, lo que arroja el mayor volumen para la región desde la campaña 2019/20. Desde la Región Centro, el saldo a despachar se calcula en 10,2 Mt, apenas por debajo del récord del ciclo 2021/22 de 10,5 Mt. La Región sur, por su parte, tiene un saldo exportable de 4,3 Mt, prácticamente estable entre campañas y cerca del máximo alcanzado de 4,6 Mt.

Por su cercanía geográfica a los puertos, las exportaciones de la Región Centro y Norte son las que se despacharían desde las terminales fluviales del Paraná, totalizando 10,7 Mt.  Suponiendo que los embarques de los puertos del norte de la provincia de Buenos Aires (Zárate/Ramallo/San Nicolás) se mantengan en el rango de 800.000 t como en los últimos años, se estima que los puertos del Gran Rosario despacharán en la campaña 9,9 Mt, lo que podría significar un máximo histórico para el cereal desde la región.

Invernada con precios en alza: ¿Estacionalidad, cobertura o posicionamiento estratégico?

Invernada con precios en alza: ¿Estacionalidad, cobertura o posicionamiento estratégico?

Rosario, martes 21 octubre (PR/25) — La incertidumbre que generan los procesos eleccionarios, en el contexto de una economía aún percibida como altamente vulnerable, podría explicar parte de la revalorización que está mostrando la hacienda.

Se trata, en definitiva, de una práctica recurrente dentro del sector. En efecto, fue a partir de 2019 cuando la hacienda —especialmente el ternero de invernada— comenzó a ser demandada con mayor intensidad como un activo de refugio de valor ante contextos de alta incertidumbre política y, en consecuencia, cambiaria.

Actualmente, si bien los fundamentos propios del mercado ganadero resultan sumamente atractivos para ingresar al negocio, en las últimas semanas ha comenzado a percibirse el accionar de otros factores que también estarían impulsando el dinamismo del mercado.

En efecto, la semana pasada ROSGAN celebró desde Rafaela su remate habitual del mes, donde se observó una convalidación de valores excepcionales para prácticamente todas las categorías dentro de este segmento de hacienda. En el caso de los terneros -tanto machos como hembras- los valores promedio registraron subas de entre un 5% y un 8% respecto del mes anterior.

El índice de referencia para el Ternero ROSGAN alcanzó los $4.537 por kilo, lo que representa un incremento del 8,1 % frente a los valores observados en septiembre y del 47,9 % en lo que va del año. Asimismo, al analizar la serie histórica desde enero de 2010, medida en pesos constantes ajustados por inflación (IPIM), el valor actual del ternero se ubica un 40% por encima del promedio de los últimos 15 años, siendo el tercer valor más alto, solo por detrás de los máximos registrados en diciembre de 2015 y diciembre de 2021, dos períodos marcados por una fuerte inestabilidad política y cambiaria.

Sin dudas, detrás de las subas registradas durante septiembre y octubre existe un componente estacional que explica gran parte de esta tendencia alcista en los precios. La propia dinámica de salida de los terneros de los campos genera momentos de mayor concentración de oferta —con efecto bajista sobre los precios— y otros en los que la oferta comienza a escasear, lo que tiende a impulsar los valores al alza. Tal es el caso de los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre, cuando los precios de la invernada suelen ubicarse entre 2 y hasta 7 puntos porcentuales por encima del promedio general anual.

No obstante, esta curva de comportamiento estacional de precios no solo resulta interesante para comprender la dinámica habitual que suelen tener los valores de determinados bienes —en este caso, el ternero de invernada—, sino que también permite proyectar, en base a dicha estacionalidad, el nivel de precios que debería registrar este activo según lo que ha marcado históricamente en cada uno de estos períodos. Si bien no se trata de una proyección estricta, ofrece una referencia útil para evaluar cuán alineados se encuentran los valores actuales con su propio patrón estacional.

En este caso, dado que el primer trimestre del año presenta un índice de estacionalidad promedio muy cercano a 1, se toma dicho período como base de proyección. En 2025, los valores registrados en ese trimestre —medidos en pesos constantes— promediaron $3.680 por kilo. Por lo tanto, ajustando según su estacionalidad esperada, los precios de referencia para octubre deberían situarse aproximadamente un 4% por encima de ese promedio, es decir, en torno a $3.838 por kilo.

Sin embargo, como se ha mencionado, el mercado está convalidando valores que promedian los $4.537 por kilo. Esto representa una prima del 18% respecto de lo que correspondería en base al comportamiento estacional histórico.

Claro está que quien convalida esta prima en los valores para la reposición sostiene, por un lado, una expectativa de suba en el tipo de cambio, lo que lo lleva a refugiarse en este tipo de activos. Si bien no se espera un desenlace tan disruptivo como el registrado en 2023, lo cierto es que el mercado está incorporando, en mayor o menor medida, cierto nivel de previsión al respecto.

Por otro lado, y a diferencia de otros momentos en los cuales el ternero fue fuertemente demandado como refugio de valor —atrayendo incluso inversiones provenientes de sectores ajenos a la ganadería-, el contexto actual presenta fundamentos mucho más sólidos, no solo para resguardar valor, sino fundamentalmente para posicionarse estratégicamente en hacienda.

En definitiva, quien convalida los valores actuales del ternero lo hace plenamente consciente del valor que está generando cada kilo de carne que este animal aportará, en un escenario donde esta mercadería resultará escasa frente a una demanda creciente y dispuesta a sostener precios firmes durante, al menos, los próximos dos a tres ciclos.

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Fuente: ROSGAN