Según Nicolás Bossio, con Vicentin se están repitiendo errores del conflicto de 2008: “Llevamos todo a los extremos”, lamentó

Según Nicolás Bossio, con Vicentin se están repitiendo errores del conflicto de 2008: “Llevamos todo a los extremos”, lamentó

Buenos Aires, 12 julio (PR/20) .- Aunque no sea demasiado conocido, Nicolás Bossio tuvo un rol clave durante el conflicto entre campo y Gobierno en 2008. Hijo de chacareros santafesinos, afiliado a la Federación Agraria, por entonces se desempeñaba como secretario del entonces presidente de la entidad, Eduardo Buzzi, y por lo tanto conocía al dedillo todos los entramados políticos y el detrás de cada negociación. Nicolás, que hoy se desempeña como consultor en comunicación política, comparó aquel conflicto con el avance del Gobierno sobre Vicentin. “El pasado se nos vuelve a poner en frente; tenemos todo el pasado por delante”, afirmó.

En diálogo con Bichos de Campo, Bossio estableció algunos paralelos sobre ambas situaciones. Tanto en el conflicto por las Retenciones Móviles como ahora con Vicentin, el vínculo de negociaciones se da en torno a gente que asiste sin conocimiento y con mucho prejuicio respecto de los temas.

“En 2008 el vínculo cotidiano era con Alberto Fernández (por entonces Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner) y la entonces secretaría de Agricultura no participaba de esas actividades, era la última en enterarse. Los actores terminan centralizando poder, supieran o no del tema, y los otros quedan lateralizados. Así te encontrás con que va gente a las reuniones que no conoce la realidad del sector y que tienen prejuicios sobre el mismo. No tienen ideología, simplemente una directiva política”, expresó el comunicador.

Para Bossio, esta situación se repitió bastante con los anuncios de la intervención y expropiación de Vicentin, donde intervino mucha gente que desconoce cómo funciona la industria aceitera.

Mirá la entrevista completa realizada a Nicolás Bossio:

En este contexto, Bossio remarcó que “Vicentin pasó de ser el ejemplo de la burguesía nacional a ser una empresa que gestionó mal y que hay que expropiar. Ya lo vivimos en 2008. Llevar situaciones al extremo no sirve para sumar, y lo vemos como país. Continuamente seguimos repitiendo errores. En vez de avanzar, retrocedemos continuamente”.

En la visión del ex directivo de la FAA, que sigue afiliado pero ya no ocupa ningún cargo ejecutivo en esa entidad, la realidad es que “Vicentin es una empresa de la que los santafesinos en general, sobre todo los que estamos vinculados al sector, estamos muy orgullosos por lo que representa”.

“El crecimiento de la empresa es muy importante para el centro y norte de la provincia. Unas 2000 familias dependen de esa empresa, que generó procesos de desarrollo y agregado de valor. Hay una valoración positiva de la empresa. Ahora, eso no significa que sus directores o dueños no hayan cometido un ilícito. Para eso está la Justicia y tendrá que actuar”, aclaró.

Bossio advirtió además por el hecho de que “el Gobierno vaya por una expropiación saltando al Poder Judicial. Eso te pone en alerta porque podría ser la punta de lanza mucho más ambicioso, o simplemente se trató de una movida abrupta del Gobierno sin medir lo que estaban haciendo. Sería muy bueno preguntarle al gobernador de Santa Fe (Omar Perotti) que se enteró (de la posible expropiación, luego descartada) porque lo leyó en un diario”.

Según el consultor, la política de Fernández tiene un discurso seguido a sus propios seguidores. “Si ves cómo arrancó el tema con Vicentin, pasamos de tomarlo para garantizar la soberanía alimentaria, para después pasar a recuperar el dinero de los argentinos y luego simplemente para hacer Justicia. Es como que van viendo cómo se va reflejando ese discurso en sus seguidores. Lo que ven que resulta más positivo lo van tomando”.

“Ahora, del otro extremo también se utilizan discursos que no son los correctos”, manifestó Bossi.

-Si te corren con ideología de un lado, parece que hay que contestar con la ideología del otro…

-El tema es que en comunicación se termina actuando por efecto reflejo, pero son los extremos los que hacen esto. Y hoy tenemos extremos que serán el 20% o 25% de la sociedad y en el medio queda un 50%, que vendría a ser el grueso de la opinión pública. Esa mayoría no entiende sobre qué se está hablando, y no son claros ninguno de los dos extremos, porque, o sos blanco o sos negro o estás con Venezuela o estás con la República, cuando en verdad hay un camino en el medio donde está la Justicia.

El Poder Ejecutivo y el Legislativo no deben pasar por arriba de la Justicia, pero del otro lado tampoco hay que salir a cortar rutas y salir a hacer un bochinche enorme por una situación que puede mantenerse por un camino un poco más serio. Sino terminamos siempre en los extremos. Somos o buenos o malos.

Bossio lamenta esta polaridad. “Hay gente que festeja el que salgan a romper los silobolsas, y del otro lado hay gente que asegura que saldrá armada para defenderse, cuando en el medio debería estar el Estado haciendo respetar la ley. Ni salir a romper ni salir armado. Llevamos todo a los extremos como digo”.

-¿Qué harías si pudieras viajar hacia el pasado, volver a 2008, y modificar la historia?

-Lo que pasa es que ahora es mucho más fácil verlo porque uno está tranquilo ahora y no está con las presiones del momento. Recordemos que hubo amenazas de muerte a dirigentes. Se llegó a un nivel en que, por el impulso que se daba desde las cúpulas, las bases empezaron a sentirse habilitadas para hacer cualquier cosa. Había algunos cortes de ruta que se habían tornado agresivos y complejos porque la gente estaba muy enojada, y a uno que le tocaba estar sobre todo en Capital Federal, circulábamos con temor, porque nos habían insultado y amenazado.

A la distancia, Bossio tiene claro que “esa locura no era racional, porque en cualquier momento te lleva a dar un paso más, y de ese paso más después no se vuelve. Yo siempre agradezco que durante el 2008 no hubo que lamentar ningún hecho fatal porque cuando te levantabas por las mañanas, uno siempre estaba con el temor de que, desde algunos de los dos lados, hubiese algún caso de agresión. Y ese era un temor diario”.

Fuente: Bichos de Campo

Primicias Rurales

La gestión de la información, clave para la toma de decisiones del agro

La gestión de la información, clave para la toma de decisiones del agro

Por Adrián Bruno*.
Buenos Aires, 12 julio (Especial para NA) — En un mundo atravesado por una nueva realidad, el uso de herramientas digitales para la administración de datos en la producción agropecuaria se vuelve cada vez más imprescindible.
En los últimos años, la gestión de los establecimientos se viene enfrentando a un gran desafío.
A raíz de la pandemia mundial por Covid-19, si bien el agro en la Argentina es considerado una actividad esencial y se está desarrollando con todas las medidas de prevención, la necesidad de reducir los movimientos de la población interpela a los productores a contar con información de sus planteos de una manera sistematizada.
En este sentido, los software de gestión se presentan como aliados a la hora de la toma de decisiones.
Existen al menos tres estrategias de gestión de la información que contribuyen, en conjunto, a mejorar los resultados de cada planteo.
La primera, la retrospectiva, consiste en registrar información de años anteriores y utilizarla para tomar decisiones para la próxima campaña.
La segunda es el uso de información en tiempo real para tomar decisiones que puedan afectar el resultado de la campaña que está en curso.
La tercera es la previsión futura, es decir, la capacidad de anticipar problemas u oportunidades antes de que sucedan.
Una de las herramientas que le permiten al productor hacer más eficientes sus planteos productivos es el uso de software de gestión que integran todas las operaciones productivas, contables y financieras en una única plataforma.
Al reunir en un solo lugar la información que solía estar dispersa en planillas de Excel o sistemas operativos diversos, es posible, por ejemplo, pasar de considerar solo el margen bruto de cada campo al final de la campaña a tener información precisa sobre los costos, así como también la situación patrimonial de la empresa, entre otros múltiples reportes.
La clave para incorporar estos sistemas de gestión es definir procesos simples y sencillos adecuados a cada empresa, sin importar la escala.
De este modo es posible simplificar las tareas, identificar un rol para cada integrante del equipo y lograr un trabajo más a conciencia al cargar la información, para que luego la gerencia pueda tomar las decisiones correctas ante diferentes escenarios.
(*) CEO de Albor.
@ALBORAgro.

Erize: “Los fundamentos de la soja no son bajistas”

Erize: “Los fundamentos de la soja no son bajistas”

Buenos Aires, 08 julio (PR/20).- “En el actual escenario, para la campaña 2020/21 un precio de maíz temprano (con entrega en marzo/abril de 2020) del orden de 135 u$s/tonelada es razonable para comenzar a hacer promedios”.

Así lo indicó Enrique Erize, director de Nóvitas S.A., durante una charla realizada hoy en un evento virtual sobre soja y maíz organizado por la región CREA Sur de Santa Fe.

En cambio, para la soja con entrega en mayo de 2021 el analista consideró que un valor aceptable debería ubicarse en un rango de 230 a 240 u$s/tonelada.

“Los fundamentos de la soja no son bajistas, especialmente si reaparece con fuerza la guerra comercial entre EE.UU. y China”, alertó en referencia a la fortaleza que mostraron los precios FOB de la soja originada en el Mercosur cuando recrudeció el conflicto entre ambas potencias.

El principal factor de mercado en soja es la necesidad por parte de China de recomponer reservas de soja luego de consumir buena parte de sus existencias en el marco de la guerra comercial con EE.UU. Y el hecho de que en las últimas tres campañas Brasil pasó a ser el principal proveedor de soja del mundo en desmedro de EE.UU.

“Luego de la importante devaluación del real que mejoró de manera notable los precios de los bienes exportables, los productores brasileños ya comprometieron ventas de soja 2019/20 por un volumen equivalente al 94% de la cosecha, que en esta campaña fue récord, mientras que ya vendieron por adelantado el 40% de la cosecha de soja 2020/21”, advirtió Erize.

El analista de mercado de granos indicó que en la actual coyuntura no puede descartarse que Brasil se quede sin stock de soja suficiente para poder empalmar con la nueva cosecha. Y que, en caso de tener que recurrir a un proveedor externo de soja, Brasil estaría obligado a comprar poroto o harina de soja en el ámbito del Mercosur debido a la barrera del Arancel Externo Común del 8% y al mayor diferencial de flete de embarques provenientes del Golfo de México (EE.UU.). “Se trata de un factor de mercado amigable para nuestra soja”, explicó.

Erize argumentó que la equiparación de alícuotas de derechos de exportación del poroto de soja con la harina y el aceite de soja instrumentada desde septiembre de 2018 por la gestión de Mauricio Macri y reforzada por el actual gobierno de Alberto Fernández restó poder de compra de la industria aceitera argentina y eso opera en contra de los intereses del productor.

“La cadena comercial del sector más dinámico de la economía argentina está en terapia intensiva con los casos de Molinos Cañuelas, BLD, Vicentín y otros más”, apuntó.

El analista advirtió que en el ámbito interno no puede descartarse una intervención del mercado cambiario para la liquidación de granos por parte del gobierno nacional, para la cual la única manera de cubrirse sería tomar posiciones en contratos de dólar futuro de Matba Rofex.

Erize explicó que la reciente corrección del área de siembra de maíz en EE.UU. por parte de USDA junto con perspectivas de altas temperaturas y lluvias menores a las normales en el período actual –coincidente con la fase crítica de la floración– contribuyeron a promover cierta recuperación de los alicaídos valores que venían mostrando los precios del maíz en el mercado estadounidense.

Sin embargo, apuntó que no existe aún evidencia suficiente para saber si tales movimientos corresponden a un cambio de tendencia o bien a una variación propia del período de “mercado climático” estadounidense.

El analista alertó que EE.UU. cuenta con un stock elevadísimo de maíz (132,6 millones de toneladas al 1 de junio) a causa del derrumbe de la demanda interna (etanol + forraje) promovido por el desastre económico generado por el aislamiento obligatorio.

Por último, recordó que el maíz temprano argentino ingresa al mercado internacional prácticamente en soledad, mientras que el maíz tardío debe competir con el cereal proveniente de Brasil, lo que constituye una desventaja comercial que suele reflejarse en los precios

Primicias Rurales

Fuente: valorsoja.com

Datos múltiples para mercados de velocidades cambiadas, seamos versátiles

Datos múltiples para mercados de velocidades cambiadas, seamos versátiles

Por Celina Mesquida – RJO’Brien | Especial para Agroeducación

Buenos Aires, 8 julio (PR/20) — La fuerza se deteriora de momento ya que una acción fue comprar en los niveles más bajos, y otra diferente es comprar para perseguir valores más altos.

Sin duda, el mercado retrocedió cuando los mapas se tornaron más húmedos y frescos para los próximos días en USA. Y como los precios aún permanecen secuestrados por debajo de los máximos de la semana pasada, los fondos no sienten una presión aguda por salir de su exposición corta, de momento.

Los precios del etanol físico expresaron un salto durante los últimos días debido a una excelente demanda interna de gasolina y a las refinerías cortas de mezcla demandando este producto. Los márgenes de reemplazo de etanol son saludables.

Por su parte, el agregado estadounidense en China estimó que la producción de maíz de China sería de 250 mill de t frente a 260 mill de t indicados por el USDA el mes pasado, debido a menor área sembrada y al impacto de la oruga soldado. Las importaciones estimadas en 7 mill de t, este valor estaría en línea con el USDA y parecido con las TRQ (Tariff Rate Quotas) de 7,2 mill de t que son las toneladas de maíz anuales que la Organización Mundial del Comercio le otorga a China para importar maíz sin arancel desde cualquier origen. En la práctica, China, nunca completa este cupo.

Los márgenes de importación de maíz en China son de alrededor 100 dólares/tn, es decir, el precio interno del maíz es 100 dólares/tn más caro que una tonelada de maíz proveniente de USA puesta en el puerto de Guangdong China.

Con esta ecuación y una Fase 1 itinerante en cumplimiento, hemos observado a China levantando buques de maíz sobre USA. Por su parte, Ucrania aumentó su estimación de producción de maíz a 38.5 frente a 37.6 mill de t y las exportaciones en 33 mill de t -principal proveedor de maíz a China-. En la actualidad Ucrania es el origen más competitivo para llegar con maíz a destinos Norte de África y Japón, siguiéndole Argentina y luego Brasil.

El trigo, un ferviente seguidor de momento, sin embargo, las estimaciones de trigo de Ucrania fueron reducidas desde 26,7 a 26,1 mill de t. La Unión Europea, por su parte ha exportado 68% más de trigo en su ciclo comercial 19/20 que terminó el 30 de junio, que la campaña pasada, veremos cómo perfila esta nueva temporada.

Con los fondos aún demasiado cortos y hablando de demanda China, todavía sentimos que el mercado tiene un espacio de mayor volatilidad. Dicho esto, la ventana al alza será limitada si los modelos continúan mostrando lluvias en el pronóstico para la próxima semana y si el USDA del viernes nos muestra recortes en la demanda.

Primicias Rurales

Fuente: Agroeducación

El invierno que nos espera…

El invierno que nos espera…

Por Juan Caporicci (*)
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Buenos Aires, 6 julio (Especial para NA) — Todos los años, para esta época, nos hacemos las mismas preguntas: cómo van a venir las lluvias, cuánto van a valer los commodities, ¿me anticipo a la compra de insumos?.
Obviamente porque es un momento para planificar la campaña que se inicia.
Particularmente este año, a toda esta incertidumbre se suma la cuarentena que, mirada con buenos ojos, nos permite dedicar más tiempo a la planificación.
Estas preguntas no son tan frecuentes cuando tenemos una rotación establecida y la respetamos con la convicción de que el
sistema de producción lo necesita y mejoramos todos nuestros
procesos y con esto nuestra empresa.
Pero cuando la situación nos lleva a plantear año por año nuestro sistema de producción, sea por el motivo que sea, la etapa de planificación toma mayor relevancia.
En cuanto a los márgenes productivos, con los valores actuales de los commodities, se nos abre la posibilidad de incorporar cultivos de invierno a la rotación, porque con una cierta distancia a puerto (200km) el margen es positivo para hacer trigo/soja en la campaña 2020-2021.
Esta alternativa aporta valor mas allá de dinero, porque con cultivos de invierno aportamos raíces, materia seca, y competimos por agua, nutrientes y espacio contra las malezas.
Cualquiera sea el cultivo invernal que elijamos debemos hacerlo bien, esto significa invertir en tecnología de insumos y procesos, para lograr el mejor cultivo posible para el ambiente en cuestión.
De lo contrario, sólo estaríamos arriesgando nuestra estrategia a lograr un buen rinde y no siempre podremos captar el valor que, como antes mencionábamos, aportan estos cultivos estratégicamente a nuestro sistema de producción.
En lo que respecta a malezas, la situación tiende a seguir tornándose más compleja.
A las tradicionales problemáticas de la maleza Conyza sp para
la soja, se le suman las crucíferas resistentes (Raphanus,
Brassica, Hirschfeldia) y el Lollium sp, una combinación de
especies y pulsos de aparición que necesitan de toda nuestra
planificación para el mejor manejo de la situación.
Si bien no se da esta combinación de malezas en todos los lotes del país, indudablemente, el avance a nuevas regiones de estas malezas nos empuja a mayores inversiones y a incorporar indefectiblemente una estrategia más que estudiada para no
depender exclusivamente de las alternativas químicas.
Desde el punto de vista de los agroquímicos, no son muchos los modos de acción (MoA) utilizados en este momento del año.
Obviamente el grupo de herbicidas ALS son los más usados, básicamente por la eficacia y espectro de control, y está bien que así sea.
Porque es un MoA al que necesitamos balancear su uso, y el otoño/invierno es el momento del año donde son más eficaces y
más performance mantienen.
Otros MoA pueden ser utilizados para no acostumbrar a las malezas al mismo herbicida todos los años, pero debemos tener en
cuenta de no utilizar aquellos que serán imprescindibles en primavera ante la creciente problemática de malezas primavera
estivales (Amatanhus y gramíneas resistentes).
En conclusión, las mismas preguntas pueden aparecer todos los
años, (¿qué hacer? y ¿cómo?), aunque la respuesta suele ser
siempre diferente. Cada año debemos analizar todas las variables
que confluyen en nuestro sistema de producción.
Y para el caso de las malezas, debemos ajustar mínimamente nuestra estrategia de largo plazo, o dotar de la mayor eficiencia la de corto.
Pero siempre sin perder de vista el objetivo principal de «minimizar en forma paulatina el impacto de las malezas, con una estrategia de manejo de mediano y largo plazo».
(*) Gerente de Herbicidas de FMC Cono Sur.
@FmcCorp

La Argentina con excedente de granos

La Argentina con excedente de granos

Por Ricardo Baccarin (*) .

Buenos Aires, 28 junio (PR/20) — La situación del sector agrícola plantea dos frentes conflictivos: uno interno y otro externo, ambos impredecibles.

El interno, que en gran medida es una consecuencia de los efectos del Covid-19, genera una turbulencia económica sin precedentes que paraliza las decisiones comerciales por parte de los productores que, ante un escenario confuso y una brecha cambiaria muy elevada toman la decisión de almacenar los granos a la espera de un horizonte más claro.

Mientras que el frente externo, tan complicado como el doméstico, anticipa caídas muy marcadas en los crecimientos de las economías más desarrolladas del mundo y una tendencia a proteger su mercado interno, con el objetivo de asegurar sus propios requerimientos alimenticios.

Este fenómeno proteccionista mundial genera oportunidades post pandemia para países como el nuestro, capaz de producir importantes excedentes de granos que seguramente serán absorbidos por una demanda mundial creciente.

El virus ha impactado muy fuerte en las principales plazas de materias primas internacionales. El petróleo, que lidera la tendencia del resto de los commodities sufrió un fuerte quebranto

en sus cotizaciones, circunstancia que arrastró también a los granos con participación en el mercado energético, soja para la elaboración de biodiésel y maíz para el etanol.

Las caídas se profundizaron en la segunda parte del mes de abril, logrando alguna recuperación parcial desde aquel entonces, aunque distantes de las que se observaban con anterioridad a la pandemia.

Se espera que la demanda de soja en China rebote este año, aunque la duda que el mercado se formula es de dónde provendrán esas disponibilidades, ya que este país no atraviesa las mejores relaciones con los Estados Unidos.

Desde el comienzo de la guerra comercial entre China y los EE.UU: los orientales se fueron orientando hacia el autoabastecimiento alimentario, aunque en la práctica resulta irrealizable.

De acuerdo al Ministerio de Agricultura de esa nación, el año pasado importaron alrededor del 86% de la soja que consumieron, lo que confirma que el camino a recorrer en el futuro es el de un mayor caudal de importaciones.

Los Estados Unidos y Brasil siguen siendo los mejores clientes de China, aunque las continuas fricciones con la administración de Trump comprometen en gran medida el flujo de mercadería norteamericana

A pesar que el ritmo de compras de China disminuyó en los últimos dos años, como consecuencia de la fiebre porcina africana que diezmó buena parte de su plantel de cerdos, se aguarda que la actividad importadora crecerá más a partir de septiembre, cuando comiencen a aparecer las disponibilidades de la nueva campaña agrícola estadounidense y languidezcan las disponibilidades brasileñas.

La actual retención de mercadería que se registra en nuestro país, como resultado de los bajos precios internacionales y un tipo de cambio poco conveniente, podría eventualmente revertirse más adelante y permitir el ingreso de un aceptable flujo de divisas.

Resulta extremadamente difícil visualizar en qué mundo viviremos una vez que la pandemia decante, nadie puede hoy describir de qué manera todos los hábitos adquiridos en este involuntario confinamiento seguirán influyendo en nuestra vida cotidiana.

Puede asegurarse, con algún grado de certeza, que algunas actividades que impliquen aglomeración de personas permanecerán con escasa o nula actividad en relación a las condiciones que se encontraban con anterioridad al coronavirus, otras se irán flexibilizando y algunas otras volverán a la normalidad por completo.

Nos enfrentaremos a un mundo económico distinto y esto determinará cambios dramáticos en los hábitos de consumo globales.

Sin embargo, y no obstante estas observaciones, los países exportadores de alimentos y con baja carga demográfica como el nuestro cuentan con una posibilidad histórica única, pues exportamos y seguiremos exportando un producto inelástico, cuya demanda no se verá afectada ni siquiera a pesar de un reacomodamiento de los precios actuales.

Argentina no sólo se autoabastece de alimentos, sino que además cuenta anualmente con un cómodo saldo exportable de granos, que pueden potenciarse en la medida que el mercado internacional lo permita –algo probable, luego de varios años de declinaciones persistentes- y que las políticas económicas locales resulten permeables a la producción.

(*) Analista del mercado de granos. @rbaccarin

Primicias Rurales

Fuente: NA