Vicentin, principios o negocios?:

Vicentin, principios o negocios?:

Por Meneses y Zorraquin

 Buenos Aires, 26 junio (PR/20).- Desde hace bastante tiempo que la Argentina toma este tipo de casos para discutir principios, cuando en realidad se están discutiendo negocios que llevan adelante distintos actores. Toda expropiación es un negocio en sí mismo con distintas aristas: desde la valuación de la empresa (a cuánto compra el Estado), hasta los posteriores reclamos de los expropiados que finalmente obtienen un “resarcimiento” con cifras que quizá son superiores al valor de la empresa en su momento. Este resarcimiento se produce en tiempos posteriores, cuando ya casi nadie se acuerda del tema, generando el correspondiente quebranto para el Estado. Una empresa de este tipo, de ser expropiada,  además generará a futuro una caja para la política similar a las que observamos en Aysa, YPF y Aerolíneas Argentinas. Este es un objetivo en sí mismo de sectores políticos y sindicales. Deja de importar si es eficiente o si gana dinero… importa cuántos cargos pueden generarse, qué tarifas se cobran o qué paritarias se pueden regular a futuro. Por último y  para distraer sobre qué estamos discutiendo, se genera la intelectualización del tema: el debate de los principios, la posibilidad de extranjerización de un negocio estratégico, el rescate de productores afectados, defender las fuentes de trabajo, garantizar la fuente de alimentos y la exportación de materias primas, generar una empresa testigo, y muchos etc. más. Argumentos que van migrando y tratando de sofisticarse, con advertencias del tipo “hay muchas empresas concursadas y no vamos a expropiarlas a todas” (Santiago Cafiero dixit.) que nos recuerdan la vieja y siempre vigente frase de Groucho Marx “Estos son mis principios. Si no te gustan… tengo otros”.

> Banderazo del 20 de junio: en numerosos puntos del país se realizaron concurridos encuentros de protesta teniendo como lema la defensa de la propiedad privada. Seguramente se sumaron otros reclamos, pero es de esperar que el gobierno sepa leer que algunas acciones generan enojo y que hay ciertos límites que no deben cruzarse.

> Señales que preocupan mucho (no sólo) al agro: además de lo mencionado sobre Vicentín, en estos últimos tiempos el partido gobernante generó acciones, proyectos o propuestas de “ideas locas” (Fernández dixit) que incumben directamente al campo, sumado a algunas acciones unilaterales de algún eslabón de la cadena. Enumeremos algunos ejemplos:

1- restricción de dólares del Banco Central a los importadores que encarece o limita la venta de insumos

2- pesificación imprevista de contratos de granos por parte de los exportadores

3- declaraciones de una diputada proponiendo una Junta Nacional de Granos

4- declaraciones de un dirigente social afín al gobierno proponiendo una reforma agraria

5- declaraciones del ministro de Ambiente diciendo que “el glifosato o veneno contamina las napas freáticas y se fumiga la cara de los niños en las escuelas rurales”

6- anteproyecto de un diputado proponiendo prohibir las aplicaciones aéreas

7- rumor periodístico acerca de la posibilidad de dejar fijo el tipo de cambio para los que vendan su grano después de septiembre.

Y se podría seguir. O se puede incluir en este listado la enorme y creciente cantidad de roturas de silo bolsa de productores, hecho delictivo de ataque a la propiedad privada cuyos autores nunca son descubiertos. O pensar que la ley de alquileres que se legisló para propiedades urbanas motive a algún legislador a pensar en que se extienda a la tierra también. O entender que la suspensión por 180 días de las SAS (Sociedades por acciones simplificadas) afecta a los emprendedores y marca un rumbo contrario a facilitar la creación de empresas. Todas señales, mensajes o amenazas que generan inquietud y estado de alerta.

> Respuestas del agro…señales en el otro sentido: y mientras tanto en el agro…

1- se vendieron una gran cantidad de camionetas, tractores y maquinaria agrícola

2- se realizaron numerosas compras de insumos para la agricultura

3- existe una intención de siembra de trigo muy alta

4- alto porcentaje de los campos ya cerraron acuerdos de arrendamiento en valores similares a los del año anterior

5- planes productivos que se mantienen firmes en los distintos negocios, con algunos ajustes defensivos en la rotación, en la carga animal, en el tipo de suplementación o en la tecnología a aplicar

6- además de administrar sus empresas, muchos productores (no sólo los dirigentes gremiales) dedican su tiempo a organizarse para la defensa de la propiedad privada.

> El otro también juega: muchas veces los gobiernos emiten decretos, resoluciones, leyes u ordenanzas que afectan negativamente la vida de las personas o las empresas. Y asumen, en forma casi ingenua, que todos aceptarán mansamente y para siempre lo que se dicte, aunque los perjudique. Sin embargo, las personas, los empresarios, los emprendedores argentinos “también juegan” y analizan cómo responder o adaptarse a las nuevas restricciones. A veces lleva tiempo encontrarle la vuelta, pero el instinto de supervivencia al que se ven obligadas las empresas se transforma en una fuente inagotable de creatividad y una motivación para dar pelea. Es una lástima que parte de la energía deba aplicarse a esto, pero son muchos años generando un “homo argentinus” que hará lo posible para seguir en carrera. En eso estamos.

> Todo un síntoma: la flexibilización de Uruguay acerca de los requisitos para obtener la residencia fiscal disparó numerosas consultas en distintos ámbitos. Nos preguntamos qué es lo que hace que las personas piensen esto como una alternativa posible. Pero seguramente la presión fiscal en valores muy importantes (y sin embargo nunca alcanza), la inseguridad jurídica, la percepción del deterioro en forma sistemática de las libertades individuales, la sensación de que la Argentina deja de ser un país viable, sensaciones y realidades que se perciben en forma individual. Sin duda un síntoma de lo que nos está pasando.

> Decisiones empresarias, entre la cabeza y el corazón: al hacer “las cuentas” para el ejercicio 2020-2021 muchos negocios dan rentabilidades potenciales bajas. Menores a lo que habitualmente se busca para generar modelos atractivos. Esto hace que muchos productores tengan que tomar decisiones no basándose sólo en el Excel (la cabeza) sino también en su experiencia, su coraje y su intuición (el estómago). No es la primera vez, y no será la última.

> La macro y la deuda, un solo corazón: los indicadores de la economía preocupan, pero dicen poco sobre lo que vendrá. Inflación menor al 2% mensual puede ser real, pero es artificial por las restricciones de oferta y demanda. La producción de las Pymes industriales cayendo algo más del 50% en promedio. Venta de autos que será la mitad que la de 2019. Índice de pobreza que supera el 40% y desempleo en alza o sostenido con disminución de salarios. Déficit fiscal creciendo en forma galopante y con un Estado financiando la mitad de sus gastos con emisión, ya que la recaudación cae aproximadamente el 22% en términos reales respecto al año pasado. Empresa como Latam anunciando que se retiran del mercado argentino. El sector agroindustrial en movimiento es uno de los pocos que sigue generando actividad y divisas para la balanza comercial. En este escenario, se posterga una definición sobre si habrá acuerdo con los tenedores de bonos bajo ley extranjera. No queda claro si habrá arreglo o no, ya que al final la solución será definida por la política y no por la técnica. Queda claro que el gobierno ya no logrará el resultado que esperaba al iniciar la negociación, pero todavía cabe una esperanza de que el default actual sea temporal y no permanente. A esta altura un mal arreglo es mucho mejor que un buen default.

> Financiamiento: sigue firme el financiamiento comercial a través de las tarjetas agro con tasas inferiores al 25% – 30% anual. También se activaron los canjes por granos aunque aún con valores no demasiado atractivos por el precio futuro de los granos. Los bancos trabajando líneas en pesos con tasas del 24% bajo determinadas condiciones (no tener trigo o soja, ser Pyme, plazos de amortización semestral, etc) y tienen otras líneas en valores mayores. Expectativa de que puedan aparecer algunas líneas para compra de insumos en dólares a tasas menores al 6%, pero todavía no están (salvo en algunos canjes). Será un año dominado por la caja.

 

Si deseamos hacer una comparación interanual de los precios a cosecha que enfrenta un productor para tomar sus decisiones comparado con 12 meses atrás, veremos que los precios de los productos están en niveles inferiores a la campaña previa. Esto se debe al aumento de las retenciones y a la baja en general de los commodities a nivel internacional, pero sin duda son los cultivos de maíz y soja los más afectados. Las cotizaciones del disponible y los futuros enfrentan un aumento de la incertidumbre generada por la pandemia, y  las constantes medidas del gobierno mencionadas previamente hacen que las mismas sean temporales (duran poco tiempo) y en algunos casos no reflejan el precio pleno posible a pagar (precio de paridad). Insistimos que se esperan variaciones bruscas en ambas direcciones. Las coberturas puntuales, cortas y específicas pasan a tener un rol importante en las empresas.

> Negocio ganadero: momento de contradicciones para la ganadería. Suben las exportaciones a China (hoy más del 70% de lo exportado va a ese destino) pero no se recupera el mercado europeo. Alta generación de divisas pero con precios en el orden del 15% menores respecto al 2019.  Aumenta fuerte la faena en los primeros meses del año, pero los precios del novillo y de la vaca gorda se empiezan a retrasar respecto a la inflación. Sube el valor de la invernada (con precios de 115 a 125 $/kilo según peso) pero se deteriora la relación compra/venta de los invernadores y feed lots. El consumo interno se mantiene en los 53 kilos/habitante/año pero con un consumidor que no puede convalidar suba de precios. Más allá de las contradicciones planteadas, vemos que, si el clima acompaña, el negocio de la carne seguirá con buen ritmo en el 2020, y con alguna intención de retener hembras ya que los vientres asoman como una alternativa interesante de refugio económico en “moneda carne”. Ojalá el gobierno no genere ruidos en esta cadena.

Negocio lechero: el precio Siglea de mayo se ubicó en 18,24 $/litro (253,21 $/kilo de sólido) que es el mismo del mes anterior. Y un 25% mayor respecto a un año atrás. Esto marca el deterioro en términos del precio de la leche que recibe el productor. En junio se está pagando algo por arriba, pero sin modificar este criterio. Es cierto que el precio de la leche entera en sachet al consumidor subió parecido (23% aproximadamente) mostrando que el peso del mercado interno se hace sentir (quesos y manteca aumentaron en un año entre el 26% y el 32% según OCLA). La buena noticia es que el consumo de leche aumentó un 9% comparando los primeros cuatro meses de 2020 versus mismo periodo de 2019.  Y las exportaciones en ese mismo período subieron un 16%, con un precio promedio ponderado algo menor a los 3200 dólares por tonelada. Estamos en la época del año donde comienza la menor oferta de litros desde los tambos y los precios tardan en reaccionar. Esto genera preocupación de expectativas respecto al precio de primavera. Los tambos siguen ajustando sus rodeos y revisando sus estrategias de alimentación para disminuir la pérdida de competitividad y en general se han podido mantener resultados económicos levemente positivos. Pero el escenario muestra deterioro y muchas dudas hacia adelante

Primicias Rurales

Fuente: Zorraquin + Meneses y Asociados

Más restricciones para el dólar, ¿Invertimos en bonos??

Más restricciones para el dólar, ¿Invertimos en bonos??

Por Salvador Di Stefano, Director de Agroeducación

El Déjà Vu de la crisis constante

El Déjà Vu de la crisis constante

Por Jorge Chemes *

Buenos Aires, 21 junio (PR/20) -. La joven historia del país y su presente tienen un común denominador que las atraviesa: las consecutivas caídas en crisis y la falta de ideas originales para sortearlas.

Desde los años fundacionales hasta ahora, los impuestos fueron el talón de Aquiles de la política, que prefirió ampliar la base tributaria y sus valores, a redoblar los esfuerzos de la imaginación para reactivar el país.

En ese escenario, y en este marco de parálisis y derrumbe, aparece como rumor o globo de ensayo, nuevamente, el repetido reflejo de una reforma impositiva.

Esa gran pestaña de la economía (la tributaria) ya no aguanta más parches, no sólo porque una situación extraordinaria requiere medidas extraordinarias, sino porque muchos de los que hoy contribuyen no podrán hacerlo cuando termine la pandemia, incluidos los productores.

Es hora de diseñar una nueva ley que aliente el trabajo genuino para todos y que nos ponga a la altura de los tiempos que corren.

Terminemos con la facilista costumbre de reformar lo que ya no sirve. Los tiempos por venir piden un poco más de los decisores y sus técnicos.

La reiteración de la crisis contiene a su vez y en sí misma, un nuevo problema, que es su aceleración constante. Es decir, caemos en crisis cíclicamente, pero en lapsos cada vez más cortos.

Los que recordamos el «Rodrigazo» convivimos hoy con jóvenes que ya acumulan en sus espaldas los derroteros de varias devaluaciones, la frustración de sus proyectos por no acceder a créditos y la lucha constante entre la apuesta al dólar, la desconfianza en el peso y la hipocresía de los que piden ahorrar en el país, pero depositan sus dineros afuera.

En paralelo, han subsistido en el tiempo falsos paradigmas que alimentaron nuestro ego: «Argentina está condenada al éxito»; «Somos el granero del mundo»; «Gardel y Maradona son argentinos»; y, más reciente, «estamos mal pero vamos bien». O, «el mundo mira las medidas tomadas por Argentina», que aboga la insólita teoría de un mundo europeo altamente desarrollado que (a pesar de sus propios y enormes logros de reconstrucción de posguerra y otros males), tiene milagrosamente puesta la vista en nosotros que estamos frenados en el tiempo y el desarrollo.

Es imprescindible preguntarnos si esa ingeniería egocéntrica que persiste al margen de las ideologías de los gobiernos es la que le impide a la política copiar lo que funciona bien y diseñar con previsibilidad los lineamientos indispensables para empezar a marchar en una dirección que desemboque en el futuro.

Esos lineamientos, los que dan previsibilidad, son la condición sine qua non para el desarrollo de cualquier proyecto o inversión en todo segmento de la economía micro o macro, doméstica o agropecuaria.

La pregunta abierta sobre cómo será la economía postpandemia pone al campo, como a todos, en zozobra y en la incertidumbre. Sin una respuesta al cómo salimos es difícil diseñar un plan a medida.

Sobre todo, si a ese problema se suman los que ya tenemos, los que se añaden por el ensayo de la prueba y el error, y la negligencia de los que insisten en repetir malas ideas. Los productores del país han hecho, como muchos argentinos, un esfuerzo enorme para seguir.

Tropezamos en ese camino con la inesperada estrategia gubernamental de anuncios semanales que trancan aún más nuestro trabajo.

Con una mano trabajamos y con la otra, atajamos. Un día es la obligación de venta para acceder a créditos, otro es la imposibilidad de comprar fitosanitarios, cuando no nos agobia la angustia del vandalismo impune que atenta contra miles y miles de toneladas de comida que tanta falta hace en el país.

Pujamos para alumbrar el mañana, pero no logramos entender cómo se desmorona el petróleo y el combustible argentino cuesta lo mismo, y cómo algunos segmentos de la economía están ilesos en medio de esta crisis.

Aún así, y con la pesadumbre de la falta de un plan de contingencia, todos los días esperamos con tenacidad que todo lo que aportamos al país nos vuelva en políticas que generen más crecimiento para el productor y, consecuentemente, más recursos y alimentos para el país.

El campo no es tozudo y tampoco ingenuo. Sencillamente confiamos en que si nosotros, sin nada podemos aportar tanto, los que tienen el poder, con tanto, podrían hacer mucho para muchos.

(*) Presidente de Confederaciones Rurales Argentinas.

Fuente: NA

Primicias Rurales

Un grito que el Presidente debería escuchar

Un grito que el Presidente debería escuchar

Por Eduardo Gerome


Buenos Aires, 20 junio (PR/20) — Hoy la gente volvió a reaccionar masivamente y lo hizo en forma espontánea, manifestándose en total orden y guardando las pautas del protocolo sanitario, pero mostrando enérgicamente su rechazo a los atropellos en que incurre el gobierno. La decisión de expropiar e intervenir a Vicentin muestra que se está aprovechando una cuarentena, que se prolonga indefinidamente, para realizar actos que exceden largamente sus facultades y configuran un abuso de poder inaceptable, tal como lo han destacado todos los especialistas en Derecho Constitucional consultados. Indudablemente, esto está enmarcado en el poco respeto a la propiedad privada que tuvo siempre el kirchnerismo. Más aún; nada justifica la urgencia en intervenir en una compañía privada que está en un proceso concursal, para transformar al estado en empresario y hacer caer sobre los contribuyentes los pagos de las deudas de la sociedad. Para peor, el Presidente volvió a su costumbre de pretender humillar a quien lo contradiga y ahora lo hizo con una intachable periodista que le formuló una pregunta con todo profesionalismo y a quien mandó a leer la Constitución. No contento con semejante muestra de desprecio, criticó duramente al juez santafesino que le impidió llevar adelante la intervención diciendo que era disparatada su resolución, a la que calificó de dislate jurídico de magnitud, olvidando que no debe inmiscuirse en causas judiciales, dado que la división de poderes es la piedra angular en una república.

Esto sucede en momentos en que los ciudadanos están sometidos a un aislamiento que dura ya tres meses y que no tiene todavía fecha límite de terminación, con gravísimas consecuencias económicas que afectan a millones de personas y a las que el gobierno las ha enfrentado con la falsa disyuntiva de salud o economía, por cuanto ambos valores deben ser tenidos en cuenta y merecer el adecuado tratamiento. Por otro lado, no pudieron prever las consecuencias de la pandemia en un principio, a pesar de que tenían el ejemplo de lo que pasaba en otros países que la sufrieron previamente, ni tampoco se hicieron los testeos correspondientes de manera oportuna, ni controlaron debidamente a quienes llegaban del exterior portando el virus. Asimismo, no brindan las condiciones para que todos quienes necesitan trabajar para llevar el pan a su casa puedan hacerlo. Mientras tanto, nos enterábamos que se hacían compras con sobreprecios, que no se brindaba información al ser requerida y que quienes pregonaban el aislamiento no lo cumplían, haciendo realidad el dicho haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. Da acabada cuenta de ello el abrazo del presidente con el gobernador de Formosa, sin barbijos, o el encuentro multitudinario en Villa La Angostura, en el que también participó el primer mandatario junto con una muy numerosa concurrencia, a cara descubierta y también sin guardar ninguna distancia social.

Esta sumatoria de hechos fue provocando en la ciudadanía un creciente hartazgo ante tanto autoritarismo, en el que la pretendida expropiación de la empresa alimentaria fue el disparador para que muchísima gente saliera a la calle a decir basta. Y hoy, a lo largo y a lo ancho del país, el banderazo fue la forma en que una gran parte de la sociedad le expresó al gobierno que está dispuesta a defender las instituciones de la República y los derechos fundamentales, como la libertad y la propiedad privada. En lugar de hacerlo reflexionar, la lista de los desatinos presidenciales continuó, al calificar de confundidos a quienes participan de las marchas. Hoy, esa gente le dijo que no eran ellos los que se hallaban confundidos y que quien sí lo estaba era el Presidente, al no respetar los límites que la Carta Magna pone a los actos del Poder Ejecutivo. Es de esperar que el grito que hoy dio la sociedad provoque la reflexión de las autoridades para enmarcar siempre las medidas de gobierno dentro de los parámetros que fijan la Constitución y las leyes.

Primicias Rurales

Fuente: INFOBAE

El primer gran llamado de atención para el Presidente

El primer gran llamado de atención para el Presidente

Por Luis Majul

Buenos Aires, 20 junio (PR/20) –La importancia simbólica del banderazo contra la expropiación de Vicentin es enorme. No se debe medir por el nivel cuantitativo de la convocatoria que, por cierto, no fue menor, y abarcó no solo el epicentro en la localidad santafecina de Avellaneda -donde está la sede de la empresa- sino también otros puntos del país. Sí por el mensaje: potente, coherente, profundo: no a la expropiación; sí a la libertad y el respeto por lo que supimos construir los argentinos con trabajo y durante años.

El mensaje es, incluso, más profundo y abarcativo que el conflicto alrededor de la resolución 125 . Y, por supuesto, todos los que concurrieron al acto de Avellaneda sabían bien el porqué se movilizaron. Ni siquiera se oponen a que los directivos de Vicentín sean investigados por la justicia

Su importancia también se puede medir por los golpes bajos de los medios que responden al oficialismo: quisieron ensuciar la convocatoria desde el principio, presentándola como una reacción «anticuarentena».

El banderazo, que también ha sido acompañado por bocinazos en todas las ciudades del país, es el primer gran llamado de atención para el Presidente Alberto Fernández. Le dijeron: no vamos a permitir, en el medio de la pandemia, que hagan cualquier cosa.

¿Qué le está pasando a Alberto Fernández? ¿Por qué repite la conducta que tuvieron Néstor Kirchner y la expresidenta y que fue lo que provocó su renuncia como jefe de gabinete? ¿Es, finalmente, lo mismo que Cristina?

El jefe de Estado había declarado, antes del inicio, que los convocantes y los que asistieron «es gente que está confundida» . Otra vez surge en el jefe de Estado, con nitidez, la actitud del «yo te voy a explicar». Otra vez aparece el dedo levantado del profesor universitario a un alumno que no estudió.

Alguien debería avisarle al Presidente que está a punto de provocar en una buena parte de los argentinos el mismo efecto que generó Cristina Kirchner en los productores del campo que pararon al costado de la ruta cuando los bautizó «los piquetes de la abundancia» .

¿Por qué lo hace? ¿Qué le está pasando? ¿Por qué repite la conducta que tuvieron Néstor Kirchner y la expresidenta y que fue lo que provocó su renuncia como jefe de gabinete? ¿Es, finalmente, lo mismo que Cristina? ¿Hasta dónde llega el pacto con la vicepresidenta? No son preguntas que debe responder a nadie en particular. Se las debería responder a él mismo frente a un espejo.

Primicias Rurales

Fuente: La Nación

Comprar maíz en Chicago es como comprar acciones de cruceros

Comprar maíz en Chicago es como comprar acciones de cruceros

Por Celina Mesquida – RJO’Brien | Especial para Agroeducación
Buenos Aires, 17 junio (PR/20) — ¿Y si ignoramos al maíz por un rato? El mercado de maíz se cree con derecho de tener a todos expectantes bajo la alarma de casi 300 mil contratos cortos y una mejora continua pero no contundente de la utilización para etanol. Por otro lado, las condiciones del cultivo retrocedieron 4% en medio de un verano increíblemente benévolo en Estados Unidos. Y con todo lo enumerado, el maíz se arrastra sin lograr romper niveles que detonen compra por los especuladores.

El trigo muy deprimido representa otro viento en contra para el mercado en general. Rusia anunció que las cuotas para la exportación de trigo desde julio a diciembre no estarían vigentes, aunque no aclararon lo que sucederá a partir de 2021. El Matif debilitado por mejora en el clima y perspectivas para la producción en Alemania y Francia. Y la cosecha en Kansas, USA avanza sin contratiempos.

Atentos al spread trigo/maíz amenazando a volver a niveles de marzo/abril. Es sabido que la hoja de balance de maíz es más holgada que la de trigo, pero con semejante cantidad de fondos cortos en maíz y con la polinización aún por despegar, la inclinación natural de los mercados parece desvanecer este spread.

China silenciosamente parece seguir presente en las compras de soja en USA, las ofertas sobre el PNW se han incrementado incansablemente durante los últimos 2 meses evidenciando este efecto, y también la falta de almacenamiento en las plantas de elevación debido al pobre movimiento de mercadería por parte de los Farmers. Promoviendo este movimiento, algunos grupos agrícolas en USA están solicitando al gobierno que extienda el plazo que China tiene para cumplir el acuerdo de Fase 1 debido a la situación de Covid. En otras palabras, rogándole a la administración que no emita más comentarios en contra de China para que este extienda las compras.

Continúa siendo difícil perseguir cualquier fortaleza sin un verdadero problema de clima, pero tampoco debemos recostarnos en la debilidad ya que la demanda está mejorando de a poco. En conclusión, comprar maíz es como comprar acciones de cruceros, sabes que no podés ir a ningún lado (equivalente de altos inventarios en maíz) pero el retorno frente las alzas puede ser tan bueno que te tienta comprarlo.
Mejor administra tus márgenes y cuida la liquidez, aunque si queres tradear también te podemos ayudar.

@celimesquida – RJO’Brien | Docente de Agroeducación

Primicias Rurales